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R铆o Blanco: La lucha legitima del Pueblo Lenca y la arrogancia de los grandes capitales para el saqueo y la privatizaci贸n. PDF Imprimir
Escrito por Administrator   
Mi茅rcoles, 17 de Abril de 2013 10:58

R铆o Blanco: La lucha legitima del Pueblo Lenca y la arrogancia de los grandes capitales para el saqueo y la privatizaci贸n.

Consejo C铆vico de Organizaciones Populares e Ind铆genas de Honduras COPINH

copinhDesde hace varios a帽os las comunidades que conforman este sector de R铆o Blanco,聽 organizadas al COPINH, han venido denunciando la amenaza que representa el Proyecto Hidroel茅ctrico Agua Zarca,聽 la concesi贸n聽 del r铆o聽 fue otorgada聽 por parte del Congreso Nacional con el aval de la Secretaria de Recursos Naturales y Ambiente SERNA, en septiembre del 2010 a la Empresa Desarrollo Energ茅tico Sociedad An贸nima DESA, ahora con la participaci贸n de la trasnacional聽 de capital Chino SINOHYDRO, inicialmente otorgada聽聽 por聽 un聽 periodo de聽 20 a帽os,聽 todo聽 en el reciente聽 marco del Golpe de Estado, durante el cual se favorecieron de manera ilegal, corrupta y desde el poder factico muchas empresas hidroel茅ctricas.聽 La concesi贸n del R铆o Gualcarque, se sum贸 a un paquete de聽 46 concesiones m谩s.

Toda esta entrega de Bienes Comunes de la Naturaleza fue de manera inconsulta e irrespetuosa, violentando, en el caso de los Pueblos Originarios, el Derecho a la Consulta Plena, Libre e Informada, el Convenio 169 de la OIT Sobre Pueblos Ind铆genas y Tribales del Mundo, la Declaraci贸n de la ONU Sobre Pueblos Ind铆gena, t铆tulos antiguos y al derecho ancestral al territorio, sus culturas y espiritualidad, patrimonios econ贸micos y comunitarios.

Actualmente las comunidades organizadas al COPINH, libran un lucha sin tregua ante la intensificaci贸n聽 de las presiones de las empresas nacionales e internacionales por apropiarse de mucha riqueza, m谩s el favoritismo servil de los distintos poderes del Estado, que con el avance del modelo de los Estados al servicio trasnacional agudiza los conflictos sociales, amenazas y agresividad, incluso directamente en los territorios, avanza la militarizaci贸n, el paramilitarismo, sicariato y聽 el estado de impunidad聽 en todos los casos de represi贸n y violaci贸n de derechos humanos, como tambi茅n crece la聽 vulnerabilidad para las luchadoras y luchadores ind铆genas y sociales.

Comunidades en resistencia pac铆fica y legitima son las que pertenecen a este sector de R铆o Blanco, que en respuesta a su exigencia ha recibido graves amenazas, discriminaci贸n, violaci贸n a sus derechos individuales y colectivos, militarizaci贸n; Pese a que las comunidades han realizado Cabildos Abiertos, Asambleas Ind铆genas, manifestaciones p煤blicas en la ciudad de La Esperanza y en Tegucigalpa, denuncias en la Fiscal铆a de Etnias, denuncias a la SERNA y realizaci贸n聽 de inspecciones ambientales junto con la misma, as铆 como denuncias al Congreso Nacional por otorgar estas concesiones, no se ha respetado la decisi贸n聽 que es el rechazo total y reiterado a este proyecto que privatiza el sagrado R铆o Gualcarque, el territorio y energ铆a, que significa adem谩s da帽os ambientales, desplazamiento de poblaci贸n, da帽os al patrimonio cultural y econ贸mico, militarizaci贸n de la zona y amenazas contra varios miembros de las comunidades y del COPINH como ya lo han hecho los empresarios, sus guardias de seguridad, empleados y sicarios.

Esta situaci贸n ha sido agravada por la presi贸n redoblada de las empresas, y adem谩s porque est谩n entendiendo que la disposici贸n de las comunidades es continuar en la defensa de los r铆os, los territorios, su cultura, su espiritualidad, autonom铆a,聽聽 a trav茅s de la tomas de carretera en las inmediaciones del plantel del proyecto, del fortalecimiento del proceso organizativo, control territorial y de toma de decisiones de las comunidades, labor comunicacional, procedimientos por la v铆a judicial y otras acciones legitimas. Actualmente la acci贸n m谩s fuerte es la que desarrolla en este momento y que ha sido a partir del 1 de abril, 2 semanas constantes de lucha, donde participan a diario no menos de 300 habitantes Lencas de este sector, la decisi贸n es continuar y que sea permanentemente discutidas las propuestas聽 y tomar las mejores decisiones todo bajo un proceso asambleario ind铆gena.

copinhLa demanda clara del Pueblo Lenca es el retiro del proyecto Hidroel茅ctrico Agua Zarca, donde tiene intereses puestos DESA, SINOHYDRO, el Banco FICOHSA, y COPRECA, en estos proyectos hay contribuciones del BCIE y del Banco Mundial.

Esta acci贸n de defensa territorial no es aislada,聽 es parte del proceso que mantiene el COPINH en defensa de los derechos del Pueblo Lenca, de su autonom铆a, de los r铆os, cultura, y de nuestra propia existencia como Pueblo Ind铆gena, ya que a los se帽ores capitalistas y racistas no les importa ni comprenden la profundidad, la complejidad, la relaci贸n, los significados de la existencia de todas formas de vida, de la Madre Tierra, del equilibrio y聽 de nuestras cosmovisiones y propios conceptos de desarrollo, muy distintos al de las corporaciones y de la oligarqu铆a.

La lucha en el Sector de R铆o Blanco, la cual ha sido de muchos a帽os, ha sido y es fundamental en la defensa territorial y los derechos hist贸ricos, enfrentar el poder oligarca, banquero y trasnacional m谩s las fuerzas represivas no ha desanimado a las comunidades, y les hace elevar y consolidar聽 su consciencia de la dimensi贸n de lo que enfrentan y definir nuevas estrategias que hagan sostenible y m谩s profunda los procesos emancipatorios. Hay que destacar que la valoraci贸n colectiva y participativa realizada este domingo 14 de abril del presente a帽os, por parte de聽 las comunidades sobre esta etapa de resistencia es positiva y de logros, como ser la alta participaci贸n de las mujeres, el que al empresa solo este trabajando entre un 30 y 40 %, que hayan sabido enfrentan la hostilidad y el desalojo, paro de maquinaria, capacidad organizativa y de respuesta, que con la decisi贸n de muchas聽 Asambleas Ind铆genas se mantenga la toma de carreteras,聽 entre otros igualmente importantes;聽 pero tambi茅n se plantea la reflexi贸n, que es clave elevar聽 a煤n m谩s聽 la articulaci贸n, la denuncia publica ante el cerco medi谩tico oligarca, la coordinaci贸n y la extensi贸n de la rebeld铆a ante estos proyectos de muerte y de dominaci贸n, hoy podemos decir que se ha avanzado en estos puntos, y que se prev茅 nuevas acciones bajo un plan de lucha.

Sabemos que las empresas y trasnacional se mueven a altas esferas y presionan a las autoridades centrales, que la indiferencia, complicidad y avasallamiento del gobierno de Honduras es hasta humillante e indigno.

Tambi茅n, destacamos que la postura de las comunidades, pese a todo ofrecimiento corrupto y manipulador ha sido de mucha fuerza, dignidad y claridad ante los distintos tipos de maniobras. Por ello como COPINH en general, tenemos el convencimiento de聽 apostarle a estas causas por la soberan铆a, liberaci贸n, vida y descolonizaci贸n, caminando a la Refundaci贸n de Honduras. Llamamos a la solidaridad y a arreciar las luchas sociales, creando y construyendo聽 desde abajo los proyectos de vida ante las distintas formas de opresi贸n y violencia.

Somos hijas e hijos de Lempira, seguimos con la inspiraci贸n de su ejemplo, tenemos memoria, tenemos dignidad, tenemos riqueza, somos de la Madre tierra, somos del Agua, tenemos vida, consciencia y capacidad, existimos y luchamos con rebeld铆a.

Dado en R铆o Blanco, Intibuc谩, a los 15 d铆as del mes de abril del 2013.

Coordinaci贸n General de COPINH
Consejo C铆vico de Organizaciones Populares e Ind铆genas de Honduras COPINH

Intibuc谩; Esta direcci贸n electr贸nica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla ; copinhonduras.blogspot.com
 
Amenazas del Acuerdo Transpac铆fico PDF Imprimir
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Jueves, 04 de Abril de 2013 09:34

Amenazas del Acuerdo Transpac铆fico

Alejandro Nadal | En La Jornada, 3 de abril de 2013.

TTPEsta semana se reanudan en Singapur las negociaciones del Acuerdo Transpac铆fico, un proyecto anunciado por sus promotores como el m谩s grande y ambicioso tratado comercial. Participan 11 pa铆ses: Australia, Brunei, Canad谩, Chile, Estados Unidos, Malasia, M茅xico, Nueva Zelanda, Per煤, Singapur y Vietnam. Se dice que ser谩 un instrumento para el crecimiento, el empleo y la prosperidad. Esa es la promesa, pero la realidad ser谩 distinta.

La econom铆a mundial tiene tres d茅cadas de acuerdos comerciales de corte neoliberal que han incluido una fuerte liberalizaci贸n financiera, tanto en lo interno como en los flujos trans-fronterizos. Tambi茅n han sido acompa帽ados de reglas sobre propiedad industrial, compras del sector p煤blico, medidas sanitarias y fitosanitarias, relaciones laborales y la prohibici贸n de requisitos de desempe帽o sobre las corporaciones internacionales. Esos acuerdos comerciales han redefinido radicalmente la estrategia de desarrollo de cualquier pa铆s y la colocan en manos de las transnacionales y del 鈥榣ibre mercado鈥.

驴Cu谩l ha sido el resultado? Una econom铆a mundial semi-estancada, altos niveles de desempleo, deterioro ambiental acelerado y la peor crisis en 80 a帽os. Alguien podr铆a pensar que con estos 鈥榣ogros鈥 se habr铆a frenado el af谩n de negociar nuevos acuerdos comerciales. Pero es exactamente al rev茅s. Las corporaciones trasnacionales necesitan abrir espacios de rentabilidad, aunque sea en detrimento de las reglas de 茅tica social y de salud ambiental. Y como esas empresas trasnacionales se han adue帽ado del 谩mbito regulatorio, sus amanuenses en la burocracia se esmeran inventando nuevos pactos comerciales.

M茅xico acept贸 ser parte del proceso negociador el a帽o pasado. Al hacerlo tuvo que aceptar dos condiciones da帽inas. La primera es que renunci贸 a cualquier pretensi贸n de reabrir negociaciones sobre acuerdos ya adoptados por los pa铆ses que arrancaron el Acuerdo Transpac铆fico (ATP). Es decir, acept贸 el principio de que lo que ya se acord贸 debe ser aceptado por un nuevo "socio" para ingresar al proceso. La segunda es que tampoco puede solicitar la inclusi贸n de nuevos temas en la agenda del proceso. As铆, M茅xico entr贸 en las negociaciones como siempre: de rodillas y entregando todo a煤n antes de comenzar a negociar. Alguien podr铆a pensar que con el Tratado de Libre Comercio para Am茅rica del Norte (TLCAN) nuestro pa铆s ya entreg贸 todo y no hay nada que perder. Eso es parcialmente incorrecto. Se entreg贸 todo a Estados Unidos y Canad谩, no a otros ocho pa铆ses en Asia y Am茅rica Latina. El ATP es una nueva amenaza sobre M茅xico.

Uno de los rasgos caracter铆sticos del ATP es que los gobiernos pueden ser demandados por una empresa extranjera cuando 茅sta sienta que se ha visto afectada en sus ganancias esperadas. Esta parte del ATP est谩 inspirada en el cap铆tulo XI del TLCAN que constituye una amenaza particularmente peligrosa en materia de salud p煤blica, protecci贸n al consumidor y medio ambiente. De hecho este instrumento ya fue utilizado por la empresa Metalclad en 1996. Por cierto, Monsanto podr铆a estar recurriendo a esta parte del TLCAN para forzar al gobierno federal a abrir completamente el campo mexicano a sus da帽inos ma铆ces transg茅nicos. 驴Se atrever谩 el gobierno de Pe帽a Nieto a rechazar con una clara negativa los peligrosos planes de la transnacional o aceptar谩 jugar el rol de subordinado?

El ATP tambi茅n es un instrumento para presionar a China en el plano monetario. 驴C贸mo es que el gigante asi谩tico no forma parte del ATP? La respuesta es que se pretende crear un cintur贸n comercial que sirva para frenar el auge del yuan chino como moneda de referencia y permita extender la vida 煤til del d贸lar estadunidense. Las llamadas "guerras de divisas" de hoy se ver谩n exacerbadas por la entrada en vigor del ATP.

TTPPor su parte, Jap贸n apenas va a incorporarse a las negociaciones. Los japoneses est谩n preocupados por la presi贸n para abrir su sector agropecuario y desregular su sistema de salud p煤blica. El 13 de marzo un comit茅 del parlamento japon茅s envi贸 una carta al primer ministro Shinzo Abe alertando sobre la amenaza del ATP. Su advertencia central: es necesario evitar la humillaci贸n y subordinaci贸n de M茅xico al incorporarse al proceso el a帽o pasado. Y es que a los parlamentarios japoneses no se les escapa el costo que significa aceptar un proyecto de tratado que ya est谩 muy avanzado sin haber participado en las negociaciones. A diferencia de los gobiernos mexicanos, Jap贸n no siente que debe comportarse como sat茅lite de Estados Unidos.

El ATP tambi茅n podr铆a convertirse en un cord贸n o bloque militar. En esta regi贸n ya existen antecedentes de acuerdos comerciales y estrat茅gicos para frenar el auge econ贸mico de una potencia emergente que ten铆a sus propias pretensiones imperialistas (Jap贸n en los a帽os 1921-1938). El resultado fue la extensi贸n de la segunda guerra mundial en el oc茅ano Pac铆fico. Un mal presagio: Obama acaba de establecer el Pac铆fico occidental como el centro de operaciones de las fuerzas navales estadunidenses.

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NOS OPONEMOS A LA EXPANSI脫N DEL TLCAN MEDIANTE EL TRATADO DE ASOCIACION TRANSPACIFICO (TTP)

EL ESCARAMUJO: 隆ALERTA! TRATADO TRANSPACIFICO (TTP) El peor Acuerdo Comercial

 
La Amenaza del Tratado TransPac铆fico PDF Imprimir
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Jueves, 14 de Marzo de 2013 09:07

La Amenaza del Tratado Transpac铆fico

Han transcurrido 20 a帽os desde el inicio del TLCAN (Tratado de Libre Comercio de America del Norte) y los da帽os que ha suscitado deben motivar la suspensi贸n del Tratado Transpac铆fico actualmente en negociaci贸n. 聽

Por: Ra煤l Burbano, Kristen Beifus and Manuel P茅rez-Rocha

ttpEsta semana se ha llevado a cabo en Singapur la 16ava ronda de negociaciones del Acuerdo Estrat茅gico Transpac铆fico de Asociaci贸n Econ贸mica, o Tratado Transpac铆fico (TTP). Es la segunda ocasi贸n que Canad谩 y M茅xico se han reunido con los otros nueve pa铆ses del TTP desde que el gobierno estadounidense invito a sus aliados del TLCAN ha unirse el a帽o pasado.

El TTP es un gigantesco tratado de car谩cter expansionista, y es el m谩s grande de la llamada era de 鈥渓a nueva generaci贸n鈥 de tratados y negociaciones de inversi贸n. Los pa铆ses del TLCAN lo procuran ahora debido al estancamiento en la Organizaci贸n Mundial del Comercio. Este tratado multilateral posee serias amenazas para los pueblos de la regi贸n de Norteam茅rica, y va a ser combatido por un movimiento tri-nacional conformado por activistas en favor de la justicia en el comercio internacional, quienes se est谩n preparando para una posible ronda de negociaciones del TTP que se llevar铆an a cabo en el mes de Julio en Canad谩.

Desde que el TLCAN fue firmado hace ya casi veinte a帽os, los tres pa铆ses norteamericanos han sufrido una disminuci贸n de buenos empleos, la inequidad del ingreso ha empeorado, se han debilitados la prestaci贸n de servicios p煤blicos ya sea por escasa financiaci贸n o por la entrega de estos al sector privado, se ha visto un aumento de la inseguridad alimentaria (particularmente en M茅xico) y los ecosistemas han sufrido graves consecuencias. Con el TLCAN se prometi贸 una prosperidad econ贸mica para Norteam茅rica que supuestamente beneficiar铆a a todos. Sin embargo, en enero del 2014 el TLCAN cumplir谩 20 a帽os y las promesas de derramas econ贸micas para los pueblos no se han llevado a acabo.

Tres Naciones, Sin Ganadores

En los 煤ltimos diez a帽os Canad谩 ha perdido 500,000 empleos en el sector manufacturero. El 煤ltimo reporte de United Way Toronto encontr贸 que en Toronto y sus alrededores, que conforman la urbe m谩s grande de Canad谩, un 20% de sus habitantes se encuentran empleados en condiciones precarias, inestables o con trabajos de tiempo parcial. Este tipo de empleo ha aumentado en un 50% en los 煤ltimos veinte a帽os. En este mismo periodo no se ha conocido o implementando ning煤n programa social relevante. El 鈥渓ibre comercio鈥 ha erosionado de manera grave nuestra percepci贸n de c贸mo las personas pueden trabajar juntas por el bien com煤n.

Actualmente, Canad谩 esta enfrentado en tribunales internacionales demandas que llegan aun monto de 2 mil 500 millones de d贸lares por parte de corporaciones transnacionales. El TLCAN posibilita el que los Estados sean sujetos a estos tipos de demandas, cuando los posibles ingresos de las corporaciones se vean amenazados por leyes de seguridad, medio ambiente o salud que afectan el libre desempe帽o de sus operaciones. Entre las demandas recientes, se incluyen la de una corporaci贸n estadounidense que esta desafiando un moratorioum a la fracturaci贸n (o fracking) de gas natural en Quebec, la decisi贸n de una corte para anular un patente de Eli Lily, la decisi贸n en contra de la apertura de una nueva cantera de grava en Ontario debido a las consecuencias que pueden afectar el agua y a las tierra agr铆colas y muchas otras.

Durante 1994 cuando el TLCAN entro en rigor, en M茅xico millones de peque帽os agricultores se vieron desplazados, desatando una migraci贸n masiva a los Estados Unidos. El TLCAN le dio un gran golpe a M茅xico durante la crisis financiera de 2008-2009 debido a la fundada dependencia de M茅xico hacia los EEUU. De hecho, el periodo del presidente Felipe Calder贸n ha sido caracterizado como el mas lento desde 1954, solo 1.58% en promedio desde 2007 al 2011. Seg煤n indicadores del Banco Mundial desde 2007 al 2010 el PIB per c谩pita en M茅xico disminuy贸 en un 3.71 %, lo cual fue catalogo como el peor desempe帽o en Latinoam茅rica, y todo esto debido a la dependencia de la econom铆a de M茅xico de las exportaciones hacia Estados Unidos. M茅xico tambi茅n enfrenta varias demandas de empresas transnacionales, la mayor铆a estadounidenses, por cientos de millones de d贸lares. Un caso reciente fue la victoria de la transnacional agroalimentaria Cargill sobre M茅xico por 77 millones de d贸lares.

Estados Unidos, pa铆s que lidera las negociaciones del TTP, tambi茅n se ha visto afectado por el TLCAN. En febrero la AFL-CIO desminti贸 el que el TTP ofrezca beneficios a los trabajadores, subrayando que el d茅ficit del comercio estadounidense 鈥渉a aumentado dram谩ticamente desde el TLCAN 鈥揹e 75 mil millones de d贸lares en 1993 a 540 mil millones hoy en d铆a (en t茅rminos nominales).鈥 La AFL-CIO afirma que desde el inicio de la implantaci贸n del TLCAN 鈥渆l crecimiento del d茅ficit con M茅xico le ha costado a los Estados Unidos 700,000 empleos.鈥 La AFL-CIO en cambio, est谩 haciendo un llamado a un Nuevo Tratado Global que promueva el crecimiento 鈥渃on equidad, preservando la salud y la seguridad, al mismo tiempo que garantice un desarrollo sostenible.鈥

La Nueva Generaci贸n de Grilletes

ttpLa nueva generaci贸n de tratados comerciales y corporativos como el TTP y los propuestos tratados de 鈥渁mplia envergadura鈥 que Canad谩, EEUU y M茅xico buscan con la Uni贸n Europea pretenden inhibir nuestra habilidad para alcanzar estrategias econ贸micas distintas. Estos tratados est谩n dise帽ados para garantizar que los gobiernos no tengan poder en el control de la econom铆a, y que simplemente sean 煤tiles para utilizar los d贸lares de los impuestos para rescatar grandes bancos y otras corporaciones.

Al igual que el TLCAN, el TTP restringir铆a nuestra capacidad de implementar regulaciones en 谩reas importantes como las finanzas, la industria, el medio ambiente, contrataci贸n publica, y en crear programas alternativos para crear trabajos desde los hogares. Los 鈥渓ibre comercio鈥 ofrece subsidios a los ricos y mete a todos los dem谩s a una competencia encarnizada. De esta manera, no es ninguna sorpresa que las comunidades del hemisferio occidental se est茅n movilizando para luchar en la venidera batalla en contra del TTP.

El primero de diciembre, cientos de activistas en Canad谩, Estados Unidos y M茅xico en favor de los derechos laborales y comunitarios, por la salud publica y la libertad en el Internet, se reunieron en el Parque del Arco de la Paz en la frontera de British Columbia en Canad谩 y del Estado de Washington en Estados Unidos. La declaraci贸n que eman贸 de este encuentro estrat茅gico de unidad Tri-Nacional ha sido firmado por cientos de organizaciones que representan a miles de personas a lo largo del continente.

Desde el pasado primero de diciembre asociaciones transfronterizas, de comunidades y ONG de Centro Am茅rica y de todo Latinoam茅rica han levantado las voces colectivas para oponerse al TTP. Esta oposici贸n se ha consolidado en la Cumbre de los Pueblos de Santiago de Chile- que fue paralela a la cumbre de la Uni贸n Europea y la Comunidad de Estados de Latinoam茅rica y el Caribe (CELAC)- el pasado mes de enero, en donde se reuni贸 la sociedad civil para expresar y compartir sus preocupaciones y desarrollar estrategias para detener este tipo de tratados. La sociedad civil del hemisferio ha identificado al TTP como una 鈥渉erramienta de desintegraci贸n鈥 para la regi贸n ya que intenta desestabilizar los procesos de integraci贸n regionales los cuales a su vez representan un obst谩culo para el modelo neoliberal inherente al TTP.

Estas alternativas regionales incluyen a UNASUR, CELAC al igual que los bloques econ贸micos regionales de MERCOSUR y ALBA. El TTP ha sido catalogado por Am茅rica Latina como el Segundo intento de los Estados Unidos para imponer en la regi贸n la fracasada 脕rea de Libre Comercio de las Am茅ricas (ALCA), contando con la ayuda de pa铆ses cuyos gobiernos est谩n subordinados a los Estados Unidos bajo la ideolog铆a neoliberal y econom铆as de 鈥渓ibre mercado鈥.

Detener a nuestros gobiernos para que no cometan mas da帽os con pactos que defienden los derechos corporativos, como el TTP, tiene que ser una prioridad de los pueblos de Norteam茅rica. Debemos demandar alternativas m谩s justas y un r茅gimen comercial sustentable a nivel global. Los tratados y las inversiones deben respetar y promover los derechos fundamentales, el medio ambiente, la soberan铆a ind铆gena, los derechos laborales, incluyendo igualdad en los derechos de los trabajadores y de las personas afrodescendientes.

Las comunidades y los gobiernos locales necesitan de una manera activa crear empleos con buenos salarios y prestaciones, de manera que no denigren la dignidad de nuestras hermanas y hermanos a nivel global.

Gente rica, Comunidades pobres

Los gobiernos deben de tener la capacidad de promover pol铆ticas publicas responsables y de manera incluyente para el inter茅s publico, sin tener que temer a demandas catastr贸ficas en tribunales de inversiones excluyentes y a puertas cerradas, a espaldas de los afectados.

El 鈥渓ibre comercio鈥 hace de los ricos m谩s ricos pero crean comunidades pobres. Tenemos veinte a帽os de evidencias con el TLCAN鈥 no queremos m谩s!. Detengamos el TTP!! Firmando la Declaraci贸n de Unidad Tri nacional en contra del Tratado Traspac铆fico. Para conocer m谩s y unirse puede entrar a www.TTPxborder.org.

Raul Burbano es el director de Common Frontiers (Canad谩 Kristen Beifus es la directora de Washington Fair Trade Coalition y Manuel P茅rez-Rocha es miembro de la Red Mexicana de Acci贸n frente al Libre Comercio (RMALC) e investigador del Institute for Policy Studies (IPS).

http://nottp.webs.com/
 
video: Peril in the Pacific: No to the TPP PDF Imprimir
Escrito por Administrator   
Lunes, 11 de Marzo de 2013 07:37

video: "Peril in the Pacific: No to the TPP"

Friends of the Earth, U.S. has released a new video, 鈥淧eril in the Pacific: Trans Pacific trade agreement threatens people and the planet.鈥 The video highlights the threats to the environment and human rights posed by the secret negotiation of the TPP deal and in particular its draft investment chapter.聽

The video illustrates these threats by telling the story of Chevron v. Ecuador, a cautionary tale about an international investment suit brought under an existing U.S. treaty that raises important questions like: Who should pay to clean up what has been called the 鈥淩ainforest Chernobyl鈥 in the Ecuadorian Amazon? Why are the people of the rainforest who suffered the most not represented at the international tribunal hearing the case? Is it U.S. policy to favor the financial interests of multi-national corporations over people and the environment in such disputes?

The video also asks why the negotiating framework for the Trans Pacific Partnership trade deal favors Wall Street and multinational corporations at the expense effective environmental and climate policy. In particular, why does the U.S. proposal for a TPP investment chapter allow transnational corporations to challenge environmental laws that protect our air, land and water? These wealthy investors could demand millions or even billions of dollars in damages for the cost of complying with such environmental regulations, including lost future profits.

Friends of the Earth is concerned that the TPP deal potentially checkmates many of our past environmental victories, and likewise blocks new initiatives on global climate change and聽 exports of tar sands oil, for example. Friends of the Earth is using the video to encourage people concerned about the environmental costs of a TPP trade deal to talk to their friends, neighbors and fellow environmentalists about it. We are even offering copies of the video to people interested in screening it at local meetings or sharing it with local media. This could move communities, both domestically and abroad, to take action on this issue that reflects local priorities and values.

For more information about the TPP or organizing a community meeting contact Bill Waren at Esta direcci贸n electr贸nica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla .
 
Neoextractivismo vs. la defensa integral de los territorios PDF Imprimir
Escrito por Administrator   
Jueves, 28 de Febrero de 2013 07:08

Neoextractivismo vs. la defensa integral de los territorios

SurSiendo, Comunicaci贸n e Intervenci贸n Social

En este fragmento de menos de dos minutos que forma parte del documental brasile帽o El veneno est谩 en la mesa, Eduardo Galeano expresa un sentir de much忙s latinoamerican忙s: los gobiernos progresistas tambi茅n han traicionado a los pueblos. Apenas un ejemplo alcanza para justificar esta afirmaci贸n y el elegido es el caso de los agrot贸xicos. Valga un ejemplo dentro del ejemplo: con miras a cumplir su Plan Estrat茅gico Agroalimentario 2020 el gobierno argentino pretende instalar en Mendoza 鈥渆l megaemprendimiento m谩s grande del mundo en materia de potasio鈥. Sus presentaciones en cloruro pot谩sico y nitrato de potasio se emplean como base para los fertilizantes. Y es que para alcanzar las metas econ贸micas propuestas se necesita profundizar a煤n m谩s el modelo de monocultivo de soja, a la postre esto le posicionar铆a como uno de los principales productores de fertilizantes del mundo. El proyecto minero ser谩 emplazado en las m谩rgenes del R铆o Colorado el cual nace en la Cordillera recorre cinco provincias argentinas y desemboca en el Oc茅ano Atl谩ntico, es decir atraviesa toda la Patagonia de Oeste a Este. Desde SURsuelo, Fabi谩n Chiaramello comenta que 鈥渆l proyecto de Potasio R铆o Colorado va a generar el fertilizante destinado a los agronegocios brasileros que aportar谩 a煤n m谩s en la deforestaci贸n del Amazonas. La ecuaci贸n es perversa: se construye una megaplanta que consume cantidades de agua y energ铆a abismales, que puede tener consecuencias ambientales muy graves, para producir un fertilizante que ser谩 utilizado para seguir profundizando el monocultivo sojero que desaloja campesinos y pueblos originarios, contamina con sus agrot贸xicos, provoca desmontes, deteriora el suelo y concentra cada vez m谩s la producci贸n鈥.

As铆, mientras asistimos a estas complicidades pol铆ticas legalizadas, en otras partes del mundo se sanciona una vez m谩s a Monsanto por su responsabilidad en la intoxicaci贸n qu铆mica de un agricultor franc茅s. Con esto no queremos reforzar esas viejas ideas de un 鈥渘orte鈥 civilizado y democr谩tico y un 鈥渟ur鈥 b谩rbaro y corrupto. Estas sentencias solo nos demuestran que las corporaciones se maquillan para cada ocasi贸n: mientras en Estados Unidos y Europa ya se ti帽eron el cabello y hablan de econom铆as verdes y servicios ambientales, en Am茅rica Latina, 脕frica y gran parte de Asia los discursos del progreso a煤n no parecen estar del todo deslegitimados y los pueden seguir usando.

Ninguna de estas visiones pone en entredicho las bases netamente econ贸micas sobre las que camina el sistema y en cambio se enmarcan dentro del neoextractivismo. 驴Otro neo m谩s? La mayor铆a de las veces los prefijos nos sientan bien: re, co, alter, anti, meta, trans鈥 Pero tambi茅n est谩n los otros, los que nos caen mal y parece que el neo encabeza la lista mientras mega le sigue de cerca. Es una cuesti贸n de escalas.

cloruroUna de las figuras principales de este modelo neoextractivista es el Estado, que seg煤n el uruguayo Eduardo Gudynas 鈥渏uega un papel m谩s activo, y logra una mayor legitimaci贸n por medio de la redistribuci贸n de algunos de los excedentes por medio de pol铆ticas sociales鈥. El neoextractivismo refiere m谩s que a una actividad concreta a una forma de extracci贸n: todas aquellas actividades que remueven grandes vol煤menes de bienes naturales y (casi) sin mediar proceso son trasladados lejos de la zona de origen. Miner铆a, petr贸leo, gas, represas, monocultivos (de cereales o forestales), agroindustria, ganader铆a o pesca intensiva, etc. entran dentro de esta categor铆a y logran seguir aumentando la concentraci贸n. De entre ellas la miner铆a es la que puede acabar con la mayor cantidad de recursos no renovables en menor tiempo. Es la m谩s insustentable. Sin embargo esta actividad extractiva est谩 en la cabeza de todas las agendas pol铆ticas latinoamericanas: desde M茅xico hasta Argentina pasando por Nicaragua, Ecuador, Venezuela, Bolivia, Brasil y Uruguay (por mencionar solo a los progresistas). Apenas El Salvador est谩 plante谩ndose por estas fechas prohibir de forma permanente las actividades mineras. En un pa铆s peque帽o, tan densamente poblado y con una fuerte escasez h铆drica esa prohibici贸n ser铆a lo m谩s acertado.

Todo depende, como dijimos, de las escalas. Aire, agua, tierra y energ铆a son los cuatro elementos fundamentales de la naturaleza y tambi茅n los cuatro elementos sobre los que el capitalismo avanza en estos tiempos a toda velocidad. Y es que incluso si esa redistribuci贸n fuera real tampoco se justificar铆an los da帽os sociales y ambientales que estos megaproyectos dejan en los territorios: Ocupaciones (para)policial y (para)militar, despojos, contaminaci贸n, abusos de todo tipo contra las poblaciones locales.

Por estos tiempos el concepto de territorialidad se est谩 utilizando de nuevo como base y sost茅n para defender f铆sica y te贸ricamente esos espacios que habitamos. Jean Robert dice que 鈥渁 lo mejor, muchos no saben que, con ello, est谩n inventando un potente concepto anal铆tico nuevo para hablar de una vieja realidad que tiene que ver con el cultivo, la cultura, las costumbres y tambi茅n la hospitalidad y, por supuesto, la subsistencia, palabra deshonrada por el mal uso que le dieron los ling眉istas y economistas 鈥榙e arriba鈥欌. Un concepto parecido podr铆a ser el de biocultura, mismo sobre el que los pueblos huicholes de M茅xico est谩n reafirmando legalmente la defensa de su centro sagrado en Wirikuta ante la miner铆a y las agroindustrias. Y es que est谩 visto que para lograr una defensa integral de los territorios primero necesitamos reconocer cu谩les son los territorios en los que se establecen esas luchas. El ideol贸gico es quiz谩s el m谩s profundo de ellos. Volviendo a citar a Robert, 鈥渓o que vivimos ahora es el efecto de sue帽os de poder desproporcionados y de omnisciencia desencadenados de sus ataduras tradicionales. Al caer sobre la tierra como desechos, amenazan el sentido com煤n de la gente, que es percepci贸n de la proporci贸n, de la escala, de la justa importancia de las cosas y de los l铆mites de las fuerzas propias. (鈥) Hoy en d铆a, este contrario de la territorialidad se llama desarrollo urbano y se ense帽a en las universidades como dise帽o arquitect贸nico鈥.

Las resistencias no cesan, no descansan y no paran de crear alternativas a estos modelos. 驴C贸mo no hacerlo cuando incluso los tribunales internacionales favorecen los derechos de las trasnacionales en lugar de hacer prevalecer los derechos colectivos de los pueblos? Un r谩pido vistazo sobre el m谩s importante de ellos puede aproximarnos a una conclusi贸n: el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI) fue creado en 1966 como una rama del Banco Mundial para fomentar el flujo internacional de inversiones. No ser谩 muy dif铆cil acertar a qui茅nes beneficiar谩 en las disputas.

De las falacias del neoextractivismo hay una que se sigue usando todav铆a hoy y no deja de llamar nuestra atenci贸n: 鈥渟olo se oponen pero no proponen鈥. En este corto tiempo que llevamos escribiendo sobre bienes comunes hemos presentado varias propuestas (de esas que para algun忙s no existen). Sin irnos muy lejos mientras en pleno siglo XXI los peque帽os agricultores siguen siendo quienes alimentan al mundo, las agroindustrias -con un distorsionado discurso de fin de las hambrunas-, solo han logrado sembrar desertificaci贸n, enfermedades y especulaci贸n financiera.

Desde Grain nos recuerdan que 鈥渞eencontrarnos con la agricultura como arte, como camino para la fructificaci贸n y como base de la cultura de nuestros pueblos es un desaf铆o clave para la humanidad鈥. Lo que nos dignifica es nuestra capacidad de decidir sobre nuestras propias vidas cotidianas y eso es un poco lo que se proponen desde los proyectos que buscan reencontrar la armon铆a que alguna vez hubo entre humanidad y naturaleza. Y no hace falta evocar im谩genes de taparrabos para lograr esos fines. Los huertos urbanos y la permacultura son propuestas que se est谩n trabajando en las ciudades y que valoran ambos fines: sustentabilidad y autonom铆a. Un caso concreto se da en las afueras de Buenos Aires, Argentina donde se atestigua un auge de aldeas ecol贸gicas. Ya el a帽o pasado Boaventura de Sousa hac铆a un buen resumen sobre las conclusiones a las que se llegaron desde la Cumbre de los Pueblos (aquella que se dio en paralelo a la oficial R铆o+20). 鈥淧rimero, la centralidad y la defensa de los bienes comunes de la humanidad como respuesta a la mercantilizaci贸n, privatizaci贸n y financierizaci贸n de la vida, impl铆cita en el concepto de 鈥榚conom铆a verde鈥. Entre los bienes comunes est谩n el aire y la atm贸sfera, el agua, los acu铆feros, r铆os, oc茅anos, lagos, las tierras comunales o ancestrales, las semillas, la biodiversidad, los parques y las plazas, el lenguaje, el paisaje, la memoria, el conocimiento, el calendario, Internet, HTML, los productos distribuidos con licencia libre, Wikipedia, la informaci贸n gen茅tica, las zonas digitales libres, etc. (鈥) Segundo, el pasaje gradual de una civilizaci贸n antropoc茅ntrica a una civilizaci贸n bioc茅ntrica (鈥) Tercero, defender la soberan铆a alimentaria (鈥) Cuarto, un vasto programa de consumo responsable que incluya una nueva 茅tica del cuidado y una nueva educaci贸n para el cuidado y el compartir (鈥) Quinto, incluir en todas las luchas y en todas las propuestas de alternativas las exigencias transversales de profundizaci贸n de la democracia y de lucha contra la discriminaci贸n sexual, racial, 茅tnica, religiosa, y contra la guerra鈥. Un panorama parecido se present贸 este a帽o en la Declaraci贸n de la Cumbre de los Pueblos de Santiago de Chile en la que se propuso recuperar derechos y bienes naturales, promover el paradigma del buen vivir, trabajar por la autogesti贸n, la autoorganizaci贸n y la soberan铆a alimentaria.

am茅ricaLas luchas y resistencias en las calles han sido y son necesarias para afirmarnos en los territorios. Gracias a este tipo de acciones el pueblo oaxaque帽o, en M茅xico, logr贸 detener el megaparque e贸lico Mare帽a Renovables que quer铆a instalarse en el Istmo de Tehuantepec. Gracias a las alianzas que se tejen con medios digitales muchas de estas luchas se multiplican. En los 煤ltimos tiempos asistimos d铆a con d铆a a manifestaciones virtuales en apoyo a leg铆timos reclamos en territorios m谩s o menos remotos (casos Dragon Mart Canc煤n, ciudades modelo en Honduras o Shell, culpable de contaminaci贸n en Nigeria, etc.) Peque帽as acciones, algunas que incluso vienen desde las administraciones p煤blicas y todas ellas nos parecen bienvenidas, una vez m谩s por la escala en la que se dan y por su replicabilidad.

Cada quien desde sus espacios de conocimiento est谩n aportando a la construcci贸n de alternativas posibles, deseables y palpables de sus formas de entender el Buen Vivir: ese concepto amplio y generoso del que nos gusta sentirnos parte y que incorpora pluralidad, plenitud, convivencia, armon铆a鈥 Para empezar a definir(nos) siempre ayuda recordar lo que no es. Estas propuestas no son un remiendo del 鈥渄esarrollo lineal e infinito鈥. Para Rebecca Hollender precisamente 鈥渓a viabilidad del Buen Vivir viene de su capacidad de ir m谩s all谩 del crecimiento econ贸mico como sin贸nimo, mecanismo e indicador del desarrollo y de aceptar la realidad y limitaciones f铆sicas de los ecosistemas y el car谩cter finito de los recursos naturales de nuestro planeta. Su viabilidad, igualmente, viene de su capacidad de reconocer que la diversidad no solo es importante en la Naturaleza, sino en nuestras sociedades y culturas tambi茅n鈥.

Todas las alianzas posibles son bienvenidas. Todas las complicidades tambi茅n. El hecho de lograr flexibilidad y respeto como partes necesarias de la ecuaci贸n nos ayuda a construir alternativas desde lo local, vincularlo con lo regional y llegar hasta lo global. Retomando los ejemplos arriba citados, si los medios digitales llegaron para quedarse bueno ser谩 entonces que sigamos promoviendo la uni贸n y solidaridad de esos espacios que permiten que peque帽as acciones se reproduzcan geom茅tricamente con los altavoces de la Red. Eso y que 鈥渃on un solo click鈥 salvaremos el mundo no son sin贸nimos, pero tampoco creemos justo denostar estas acciones que aportan a una (tantas veces) aclamada amplificaci贸n de leg铆timas demandas. Hoy m谩s que nunca est谩n al alcance de nuestras manos. Elegir d贸nde y qu茅 consumimos o qu茅 compartimos en redes sociales son todas ellas acciones pol铆ticas que por peque帽as que sean aportan a 鈥渆se cambio que queremos ver en el mundo鈥.

Si volvemos a esto de los prefijos nos quedamos con las micropol铆ticas capaces de incidir en las macroestrcuturas para recrear alternativas vivibles.

 
Firmas en oposici贸n al Tratado Trans Pac铆fico PDF Imprimir
Escrito por Administrator   
S谩bado, 16 de Febrero de 2013 08:27

DECLARACI脫N UNITARIA DE NORTEAM脡RICA

NOS OPONEMOS A LA EXPANSI脫N DEL TLCAN MEDIANTE EL TRATADO DE ASOCIACION TRANSPACIFICO (TTP)*

ttpLas casi dos d茅cadas de da帽os econ贸micos, ambientales y culturales causados por el Tratado de Libre Comercio de Norteam茅rica (TLCAN) han sido muy perjudiciales para la mayor铆a de las personas en toda la regi贸n, aunque estos da帽os no han sido experimentados de manera equitativa.

Como resultado directo del TLCAN, hay cada vez menos buenos empleos, las granjas familiares enfrentan m谩s dificultades, los sistemas alimentarios son menos estables, cada d铆a son m谩s d茅biles las medidas de seguridad para los consumidores y se acrecienta la desigualdad social. Las reglas del tratado en torno a propiedad intelectual contin煤an dificultando el acceso a medicamentos a precios asequibles, mientras que sus provisiones en servicios financieros han socavado las regulaciones bancarias. El TLCAN aliment贸 a煤n m谩s las condiciones que precipitaron una crisis de emigraci贸n econ贸mica y ha exacerbado una falsa guerra contra las drogas, provocando abusos a los derechos humanos de manera masiva, donde decenas de miles de ciudadanos han sido las v铆ctimas. Se ha degradado la tierra y sus ecosistemas en muchas maneras, incluyendo la miner铆a y otros proyectos de extracci贸n de recursos, y ha tenido efectos pronunciados sobre la soberan铆a de los pueblos ind铆genas. Los acuerdos comerciales posteriores tambi茅n han impulsado una carrera a la baja en los salarios, en los derechos laborales y en la protecci贸n del medio ambiente, as铆 como la desregulaci贸n y la privatizaci贸n, lo que contribuye a las crisis financieras a nivel mundial y a la crisis clim谩tica.

Detener un mayor da帽o debe ser una prioridad compartida por nuestros pueblos. En cambio, dado que el TLCAN de manera simultanea ha facilitado la concentraci贸n de la riqueza y el poder en las 茅lites de cada uno de los pa铆ses involucrados, ahora los gobiernos de Canad谩, M茅xico y Estados Unidos, entre otros, est谩n tratando de ampliar las reglas de comercio e inversi贸n del TLCAN a lo largo de la costa del Pac铆fico, en la forma del llamado Acuerdo de Asociaci贸n Transpac铆fico (TPP, por sus siglas en ingl茅s). De hecho, documentos filtrados sugieren que el TPP pretende ir m谩s all谩 del TLCAN, otorgando a煤n m谩s derechos y nuevas competencias a las corporaciones transnacionales, incluso ampliando el infame proceso de soluci贸n de controversias inversionista-Estado, mediante el cual los inversores internacionales pueden desafiar las leyes de inter茅s p煤blicas, los reglamentos y incluso las decisiones judiciales que pusieran en peligro sus expectativas de beneficios a trav茅s de tribunales, con jueces privados que no rinden cuentas y que eluden y violan los sistemas judiciales nacionales.

El mundo no puede permitirse este paquete de expansi贸n del TLCAN. En contraste, lo que necesitamos son pol铆ticas que ayuden a construir una econom铆a mundial m谩s justa y sostenible, incluido el respeto y promoci贸n de los derechos fundamentales del trabajo, incluida la igualdad de derechos para los trabajadores migrantes, la creaci贸n de empleos con salarios y mayores prestaciones, la protecci贸n del medio ambiente, la soberan铆a alimentaria, la estabilidad de los mercados financieros, una verdadera sanidad de los productos, un acceso a servicios de salud de calidad, y a la democracia local.

Juntos, hacemos un llamado a nuestros hermanos y hermanas en Am茅rica del Norte y m谩s all谩, para informar y compartir con sus comunidades la grave amenaza que entra帽a el TPP e involucrarse desde ahora, para detener el da帽o que se nos impone as铆 como a los pueblos de muchos otros pa铆ses.

*El Acuerdo de Asociaci贸n Transpac铆fico est谩 actualmente en negociaci贸n entre Australia, Brunei, Canad谩, Chile, Malasia, M茅xico, Nueva Zelanda, Per煤, Singapur, Estados Unidos y Vietnam, pero tambi茅n ha sido propuesta como un 鈥渁cuerdo de conexi贸n鈥 que permitir铆a otros pa铆ses a adherirse eventualmente sin poder poner condiciones (tal y c贸mo se ha aceptado a M茅xico y a Canad谩).

Por favor enviar sus firmas a MAS TARDAR el jueves 28 de febrero聽 a Esta direcci贸n electr贸nica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla
 
El capitalismo (neoliberal) ha muerto. 隆Viva el capitalismo corporativista! PDF Imprimir
Escrito por Administrator   
Martes, 12 de Febrero de 2013 07:57

El capitalismo (neoliberal) ha muerto. 隆Viva el capitalismo corporativista!

Alberto Rabilotta
ALAI, Am茅rica Latina en Movimiento

usaEn el anterior art铆culo (驴Signos de desbandada neoliberal?) pasamos revista a la grave y persistente situaci贸n de las econom铆as reales en los pa铆ses del llamado 鈥渃apitalismo avanzado鈥, y del comienzo de reconocimiento -por parte de economistas y pol铆ticos-, que el neoliberalismo y las recetas de austeridad han puesto el capitalismo a la defensiva y que los ingredientes para estallidos sociales ya existen en muchos pa铆ses. En ese contexto se escuchan ahora voces de la clase dominante que afirman que ya se super贸 la crisis, y otras que plantean hacer cambios para mantener un sistema que comienza a tambalearse.

Hace siete d茅cadas, al analizar las causas y los efectos del desplome de las econom铆as durante la Gran Depresi贸n de los a帽os 30 del siglo 20, Karl Polanyi escrib铆a que en el momento en que la sociedad comenz贸 a buscar c贸mo protegerse de los peligros inherentes a un sistema de mercado autorregulado, cada pa铆s del capitalismo industrial fue tomando 鈥揷ada uno por su cuenta- medidas de orden social y econ贸mico, pero las diferencias pol铆ticas ten铆an como contrapartida una 鈥渟emejanza entre los regimenes nacientes, el fascismo, el socialismo y el New Deal, pero esta era 煤nicamente su com煤n abandono de los principios del laissez-faire鈥 (1)

La respuesta com煤n a la dictadura de los mercados que hab铆a puesto la sociedad al servicio de los intereses econ贸micos, provocando con ello un desastre social y pol铆tico de dimensiones mundiales, fue el abandono de los 鈥渕ercados autorregulados鈥 y la adopci贸n del dirigismo estatal, que en el mundo capitalista asumi贸 formas corporativistas que entretej铆an los intereses de determinados sectores y grupos sociales con los intereses de sectores econ贸micos del capital, como los industriales, con el Estado arbitrando estas relaciones y planificando la econom铆a para alcanzar objetivos tales como crear empleos, desarrollar industrias (con fines armamentistas en los pa铆ses del 鈥渆je fascista鈥 en primer lugar, y luego en Estados Unidos y Gran Breta帽a) y superar la pauperizaci贸n de la Gran Depresi贸n.

El corporativismo estuvo al servicio de regimenes totalitarios 鈥搇a Alemania nazi, la Italia fascista, entre otros m谩s-, y en Estados Unidos (EE.UU.), con el New Deal, la planificaci贸n econ贸mica permiti贸 llevar a cabo transformaciones econ贸micas, fiscales y sociales de car谩cter progresista destinadas a impedir que las masas populares abrazaran el socialismo o el fascismo. El New Deal se expandi贸 a otros pa铆ses antes y despu茅s de la Segunda Guerra Mundial. La experiencia socialista, en la Uni贸n Sovi茅tica, fue la planificaci贸n quinquenal de la econom铆a, adoptada en 1928 y aplicada a partir de 1929.

Es evidente que la creaci贸n de millones de empleos mediante el desarrollo industrial y la mecanizaci贸n del campo, que en EE.UU. logr贸 el New Deal, no es reproducible en la actualidad en los pa铆ses del capitalismo avanzado: los 鈥渆j茅rcitos鈥 de robots que reemplazan a los asalariados existentes y a los j贸venes que deb铆an reemplazarlos, es una realidad pr谩cticamente irreversible. Y tampoco son realistas las propuestas que circulan en ciertos pa铆ses de 鈥渞epatriar鈥 las industrias que desde hace d茅cadas las transnacionales vienen mudando a los pa铆ses en desarrollo para explotar la mano de obra barata, apropiarse de mercados y repatriar las ganancias para Wall Street y sus ejecutivos. Lo que frecuentemente se olvida es que con esas mudanza no solo se mudaron los empleos, sino que se perdi贸 la acumulaci贸n y capacidad de transferir la experiencia y el conocimiento de los trabajadores y t茅cnicos, entre muchas otras cosas m谩s.

Pero, como veremos a partir de las opiniones y propuestas de economistas, y de pol铆ticos y funcionarios del sistema imperante, el reconocimiento de que el neoliberalismo fracas贸 y constituye una amenaza al sistema capitalista los lleva nuevamente a proponer alguna forma de dirigismo estatal, de capitalismo de Estado 鈥搉unca la planificaci贸n econ贸mica que tenga en cuenta los intereses de la sociedad, por el momento-, o sea un retorno al corporativismo envuelto en enga帽osos conceptos, como el de un 鈥渃apitalismo global administrado鈥.

驴Qu茅 nos dicen los economistas?

Para economistas como Joseph Stiglitz, esta crisis estructural y las crisis que estamos pasando por alto 鈥揺n particular el cambio clim谩tico-, se exacerbaron despu茅s de la Gran Recesi贸n del 2008 y no ser谩n resueltas por el mercado. Son crisis de tipo mundial y para resolverlas se necesitan transiciones estructurales, o sea que 鈥渆s necesario que los gobiernos desempe帽en un papel m谩s activo鈥. Su colega Pa煤l Krugman piensa algo similar, aunque comienza a acercarse al problema de fondo de esta crisis estructural: 鈥溌縌u茅 es lo que est谩 sucediendo? De la mejor forma que lo puedo decir, hay dos explicaciones plausibles, y hasta cierto punto ambas pueden ser verdad. Una es que la tecnolog铆a hizo un viraje que ha puesto el trabajo (asalariado) en desventaja; la otra es que estamos viendo los efectos de un neto aumento en el poder de los monopolios. Pensemos en esas dos narrativas como una que enfatiza a los robots, y en la otra a los 鈥渕agnates ladrones鈥 (robber barons)鈥 (2).

El analista econ贸mico William Greider (3) reporta que en una de las principales cunas del pensamiento neoliberal, el Institute Peterson (IP) en Washington, hubo el 7 de enero pasado una reuni贸n sobre 鈥溍﹖ica y globalizaci贸n鈥 en la cual economistas y cientistas sociales presentaron sus opiniones y trabajos. Algunos de ellos describieron al sistema global como en medio de graves problemas y advirtieron que 鈥渟i las cosas no cambian鈥 habr谩 rebeliones populares, incluso en EE.UU.

Greider apunta que habiendo perdido la confianza en las promesas del sistema de libre comercio, 鈥渕uchos est谩n volvi茅ndose hacia los gobiernos para que los salven del capitalismo global鈥. Howard Rosen, investigador visitante del IP, describi贸 las consecuencias negativas de las 煤ltimas d茅cadas y concluy贸 recomendando reformas: un salario m铆nimo en todo el mundo, aumentos de salarios vinculados a los aumentos de productividad, seguro contra el desempleo, adopci贸n de est谩ndares laborales internacionales, promoci贸n de la sindicalizaci贸n, y compromisos de Wall Street y dem谩s instituciones financieras internacionales de que no dar谩n financiamiento a las naciones que no acepten tales reformas.

En esta reuni贸n del IP el economista David Branchflower, de la Universidad Dartmouth, denunci贸 el terror que viven los trabajadores, j贸venes y viejos, porque 鈥渏am谩s se recuperar谩n de esta falta de empleos鈥, y advirti贸 que la clase trabajadora en Europa est谩 鈥渁rdiendo鈥 y que se est谩 frente a una 鈥減otencial rebeli贸n鈥, lo que tambi茅n puede ocurrir en EE.UU. Y el nuevo presidente del IP, el ex economista de la Reserva Federal Adam Posen, admiti贸 que hay problemas en el basamento pol铆tico de la globalizaci贸n porque 鈥渦no de los alarmantes efectos de la crisis financiera global es que hubo una amplia erosi贸n de la confianza del capitalismo en s铆 mismo鈥.

El economista Dani Rodrick, de Harvard (4), contrapone el 鈥渓iberalismo econ贸mico鈥 reinante en los pa铆ses capitalismo avanzado al mercantilismo aplicado por los pa铆ses emergentes de Asia, concluyendo que se ha llegado 鈥渁l final de esta feliz coexistencia. El modelo liberal ha perdido su brillo, debido al aumento de la desigualdad y la dif铆cil situaci贸n de la clase media en Occidente, junto con la crisis financiera producida por la desregulaci贸n () Como resultado, el nuevo entorno econ贸mico producir谩 m谩s tensi贸n que acomodamientos entre pa铆ses que busquen v铆as liberales y mercantilistas. Pueden tambi茅n despertarse debates latentes desde hace mucho tiempo sobre el tipo de capitalismo que genera una mayor prosperidad.鈥

Para el economista Anatole Kaletsky (5), de la actual crisis saldr谩 鈥渦n nuevo modelo de capitalismo global, no basado en la ciega fe en las fuerzas del mercado que sigui贸 a la Gran Inflaci贸n de los a帽os 70, ni tampoco en la excesiva intervenci贸n gubernamental inspirada por la Gran Depresi贸n鈥, y afirma que 鈥渓a tragedia del 2008 estuvo en que la ciega fe en los mercados disuadi贸 a los gobiernos de manejar adecuadamente esos ciclos de expansi贸n-implosi贸n鈥, y que habiendo desaparecido el comunismo y siendo la crisis cosa del pasado, los decidores pol铆ticos y los votantes han reconocido ya que no se puede dejar que los mercados se gu铆en por sus propios instrumentos: 鈥淟as econom铆as deben ser administradas. Como resultado, un nuevo modelo de capitalismo global administrado est谩 en evoluci贸n y gradualmente reemplazar谩 el fundamentalismo de mercado que domin贸 el mundo desde la era Reagan-Thatcher hasta el 2008鈥.

Con el t铆tulo 驴Est谩 ganando el capitalismo de Estado?, el economista Daron Acemoglu y el analista James A. Robinson (Proyect Syndicate, 31 diciembre 2012) recuerdan que algunos pa铆ses asi谩ticos, 鈥渁poy谩ndose en varias versiones del dirigismo鈥 han crecido r谩pidamente y de manera constante en d茅cadas mientras los pa铆ses centrales del capitalismo liberal 鈥渃ontinuaron su an茅mico desempe帽o鈥 en el 2012, y seguidamente se preguntan si no ha llegado la hora de actualizar los libros de econom铆a y estudiar las formas de 鈥渃apitalismo de Estado鈥.

驴Qu茅 nos dicen los gobernantes y tecn贸cratas?

spainA mediados de enero Jean-Claude Juncker 鈥搒aliente presidente del Consejo de ministros de Econom铆a y Finanzas de la zona euro (Eurogrupo)- critic贸 las pol铆ticas neoliberales aplicadas en la zona euro (ZE) y advirti贸 que si no hay cambios 鈥減erderemos el apoyo de las clases trabajadoras鈥.

Despu茅s le lleg贸 el turno al profesor de econom铆a neoliberal y tambi茅n saliente primer ministro italiano Mario Monti, quien dijo a los embajadores latinoamericanos en Italia que Am茅rica latina se ha ganado hoy un rol central y activo que genera admiraci贸n, por no decir envidia, porque 鈥渉a sabido construir un modelo de desarrollo basado en el crecimiento, la justicia social, la modernizaci贸n y el respeto ambiental鈥 (6).

Dif铆cil creer que el enviado por la Troika (Comisi贸n Europea, Banco Central Europeo y FMI), para aplicar la austeridad neoliberal en Italia pueda elogiar las pol铆ticas de pa铆ses latinoamericanos que tienen decentes tasas de crecimiento econ贸mico y de creaci贸n de empleos precisamente porque han rechazado los postulados b谩sicos del neoliberalismo, porque los Estados intervienen activamente en sectores de la econom铆a real, nacionalizan empresas cuando hay que nacionalizar, responden a las presiones sociales y, m谩s grave aun, controlan la pol铆tica monetaria y regulan la actividad bancaria y financiera para ejecutar una pol铆tica de desarrollo socioecon贸mico.

En el caso de Monti, con su extenso curriculum vitae como ide贸logo de las ideas neoliberales en la Comisi贸n Trilateral y el Grupo Bilderberg, fundador del 鈥済rupo de ideas鈥 Bruegel, asesor de Goldman Sachs, Moody鈥檚, Coca-Cola, etc茅tera, y miembro clave de muchas comisiones que consolidaron el r铆gido modelo neoliberal de la Comisi贸n Europea (CE), este elogio del intervencionismo estatal sudamericano no puede ser una conversi贸n ideol贸gica, pero quiz谩s sea puro oportunismo pol铆tico o una manifestaci贸n m谩s de divergencias profundas en la c煤pula del sistema neoliberal.

De la guerra monetaria al proteccionismo y...

Quien sabe Juncker y Monti se est谩n confesando y reconvirtiendo al intervencionismo estatal para renacer pol铆ticamente, siguiendo la receta del nuevo primer ministro japon茅s Shinzo Abe, recientemente electo para sacar la econom铆a real de su pa铆s del estado 鈥渮ombi鈥 en que se encuentra desde hace dos d茅cadas. Abre gan贸 porque amenaz贸 con nacionalizaciones de empresas y hasta con quitarle la sacrosanta independencia al Banco Central de Jap贸n si no aceptaba lanzar un tsunami monetario y devaluar el yen para crear empleos.

Abe adopt贸 este programa a pesar de la deuda de Jap贸n (a finales del 2012 y seg煤n el FMI, la deuda gubernamental equival铆a al 237 por ciento del PIB) porque busca abaratar las exportaciones japonesas para competir con Corea del Sur y Alemania en nichos de alta tecnolog铆a, y de paso encarecer las importaciones, generar inflaci贸n y crear empleos.

Y no olvidemos que Jap贸n fue el primer pa铆s del capitalismo avanzado (2001) que recurri贸 a emisiones masivas de dinero (flexibilizaci贸n cuantitativa o quantitative easing) y tasas de inter茅s muy bajas para reactivar la econom铆a, con muy poco 茅xito. Pol铆tica copiada desde la crisis financiera del 2007 por EE.UU., Gran Breta帽a y los pa铆ses de la UE para salvar de la insolvencia los grandes bancos y el sistema financiero, y devaluar sus monedas para poder seguir exportando. Tales pol铆ticas no reactivaron las econom铆as reales, pero alimentaron el capital financiero que especula en los mercados financieros y monetarios de los pa铆ses emergentes.

Al apreciar las monedas de los pa铆ses emergentes, estos flujos especulativos encarecieron las exportaciones y abarataron las importaciones, desequilibrando aun m谩s las tradicionalmente negativas balanzas de comercio y de pagos de estos pa铆ses, lo que explica que en el 2010 el ministro de Finanzas de Brasil, Guido Mantera, denunciase estas pol铆ticas como una 鈥済uerra monetaria鈥, que causan estragos econ贸micos.

Las devaluaciones competitivas amenazan ahora extenderse como un 鈥渇uego de praderas鈥: el pasado 15 de enero el vicegobernador del Banco Central de Rusia, Alexei Ulyukayev, afirm贸 que el mundo est谩 en el umbral de una 鈥済uerra monetaria鈥 por las pol铆ticas del primer ministro Abe en Jap贸n y una declaraci贸n de Jean-Claude Juncker, quien 鈥搒eg煤n la agencia Bloomberg- se hab铆a quejado del 鈥減eligrosamente alto鈥 valor del euro, opini贸n que comparten ministros del gobierno franc茅s, para quienes la apreciaci贸n del euro (7.0 por ciento frente al d贸lar estadounidense en los 煤ltimos seis meses) impide frenar el desempleo en Francia. Desde septiembre del 2011 Suiza viene manipulado su moneda para evitar que continuara apreci谩ndose frente al euro, y ahora los pa铆ses n贸rdicos se quejan de lo mismo: el ministro de Finanzas de Noruega, Sigbjoern Johnsen, y el vicegobernador del Riskbank (Banco central de Suecia), Lars E. O. Svensson, expresaron que ven con temor la apreciaci贸n de sus monedas nacionales y que las econom铆as de ambos pa铆ses funcionar铆an mejor con tasas de inter茅s m谩s bajas y monedas m谩s d茅biles. Corea del Sur hizo saber que no se quedar谩 impasibles ante la devaluaci贸n competitiva del yen.

El (saliente) gobernador del Banco de Inglaterra, Mervyn King, afirm贸 que pronto 鈥渧eremos el aumento de la administraci贸n activa de las tasas de cambio鈥, perspectiva que est谩 鈥減rovocando inquietud entre quienes toman las decisiones pol铆ticas a nivel global鈥, seg煤n el gobernador del Banco de Australia, Gleen Stevens.

De ah铆 a alguna forma de corporativismo.

marcasDevaluaci贸n competitiva, medidas para proteger las exportaciones que se sumar谩n a las existentes, amenazas de cerrar las fronteras a ciertos productos industriales y a la mano de obra extranjera, y una vez que esto se ponga en marcha a escala regional o mundial, las consecuencias se har谩n sentir en el comercio, las finanzas y toda la cadena de producci贸n mundial, y es en ese momento de p谩nico que ser谩n aceptables las medidas para imponer ese 鈥渃apitalismo global administrado鈥 que proponen Howard Rosen y Anatole Kaletsky, que en definitiva es el corporativismo global impl铆cito en los 鈥渁cuerdos de libre comercio鈥 ya existentes y en tren de ser negociados, en particular el Acuerdo Estrat茅gico Trans-Pac铆fico de Asociaci贸n Econ贸mica (AETPAE).

El corporativismo de ese 鈥渃apitalismo global administrado鈥 solo podr谩 ser uno que respete el marco legal estadounidense para proteger la propiedad privada en todas sus formas, como es bien claro en el AETPAE. Y aqu铆 reproduzco la cita de A. T. Hadley (6), que Karl Polanyi incluye en el libro citado anteriormente, para describir la historia de la protecci贸n de la propiedad comercial e industrial en Inglaterra, y luego en EE.UU.: la separaci贸n de poderes, inventada mientras tanto (1748) por Montesquieu, fue de ah铆 en adelante utilizada para separar al pueblo del poder sobre su propia vida econ贸mica. La Constituci贸n estadounidense, creada en un medio de agricultores-artesanos por una clase dirigente bien al tanto de lo que suced铆a en la escena industrial inglesa, a铆sla totalmente la esfera econ贸mica de la jurisdicci贸n de la Constituci贸n, ubicando as铆 la propiedad privada bajo la m谩s alta protecci贸n concebible y creando la 煤nica sociedad de mercado en el mundo que fue fundada legalmente. A pesar del sufragio universal, los electores estadounidenses ser谩n impotentes contra los poseedores.

驴C贸mo ser谩 el proceso para presentar y hacer pasar el siniestro capitalismo global administrado de Kaletsky, o algo diferente que ser谩 lo mismo? Pues bien, en una entrevista period铆stica que tuve en mayo del 2004 con el N贸bel de econom铆a (1992) Gary Becker, en el marco de la Conferencia de Montreal, 茅l me confi贸 -con ese aplomo se帽orial y seguridad de los N贸bel de la Universidad de Chicago, que en aquel entonces todav铆a se comportaban como enviados divinos-, el m茅todo para que en la sociedad capitalista controlada por los monopolios de prensa se aceptaran ideas y propuestas radicales y contrarias a los intereses de las mayor铆as: Se lanza el tema en un art铆culo o un panel, y probablemente ser谩 juzgado ut贸pico, irrealizable, pero volver谩 a ser puesto sobre la mesa si la idea es apoyada por gente influyente. El tema ser谩 nuevamente atacado por intelectuales de izquierda pero entonces saldr谩n voces de acad茅micos, expertos y empresarios para defenderlo, en los think-tanks, las p谩ginas de diarios respetables y en la televisi贸n. Este ciclo se repetir谩 e ir谩 ampli谩ndose hasta que lo que Usted dice es un tema controvertido terminar谩 siendo convencional, por lo tanto aceptable, finalmente ser谩 aceptado y llevado a la pr谩ctica.

Eso funcion贸 demasiadas veces en las 煤ltimas d茅cadas, as铆 que estamos avisados.

La V猫rdiere, Francia.

- Alberto Rabilotta es periodista argentino - canadiense.

Notas

1.- Karl Polanyi, La Grande Transformaci贸n, Edition Gallimard, p谩gina 314.
2.- Joseph Stiglitz, Las crisis posteriores a la crisis. Project Syndicate, 7 de enero 2013; Paul Krugman, New York Times, 9 de diciembre 2012.
3.- William Greider, 鈥淚s the Global Economic Establishment Taking a Progressive Turn? The Nation, 15 de enero 2013.
4.- Dani Rodrick, 鈥淓l desaf铆o mercantilista鈥, Project Syndicate, enero 2013.
5.- A. Kaletsky, 鈥2013: When economic optimismo will finally be vindicated鈥. http://blogs.reuters.com/anatole-kaletsky/2013/01/10/2013-when-economic-optimism-is-finally-vindicated/
El autor escribe en The Economist y Reuters, y dirige el Institute of New Economic Thinking, creado y financiado por George Soros, Paul Volcker y otros financieros.
6.- Elogios de Monti a Am茅rica latina, Elena Llorente, P谩gina/12, 16 enero 2013.
7.- A.T. Daley, Economics: An account of the Relations between Private Property and Public Welfare, 1896, citado por Karl Polanyi en la p谩gina 292 de La Grande Transformation.
 
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