El reino de Honduras

El reino de Honduras

Con una extrema violencia, represión, asesinatos de campesinos, periodistas, abogados, pueblos originarios y afro-descendientes, la nación latina de Honduras cierra este 2012 sufriendo los estragos de un Estado fallido.

Por: Ronnie Huete S.
Periodista
kaosenlared.net


hondurasLatinoamérica, 26 de dic. Mientras el reino del consumo hace mella en la conciencia de las personas, la muerte arrebata sus vidas.

Honduras cierra este 2012 como una de las naciones en donde más muertes se reportan en un país en donde no existe un conflicto armado.

Esta nación se ubica en el presente como la segunda nación más violenta de Latinoamérica después de México.

Pese a la existencia de distintos organismos que defienden y denuncian los derechos humanos y toda la estructura democrática que alaba el amor y el respeto a la vida, las acciones violentas a través del crimen organizado y el narcotráfico  imponen sus fuerzas.

Sangre en las calles

Recientemente caminaba en una avenida concurrida de Tegucigalpa y la muerte violenta se hizo presente.

Un joven de aproximadamente 25 años de edad se arrojó de un automóvil en movimiento quedando en medio de la calle. Luego dos sujetos que cubrían sus rostros con pasamontañas y con armas de fuego, le persiguieron para dispararle.

Los disparos fueron certeros en órganos vitales, rápidamente comenzó el agonizante sufrimiento del joven caído a balazos en medio de la calle y de los testigos que transitaban por el lugar.

Esta amarga realidad es la que gobierna a Honduras, cuyo Estado fallido se asemeja más a un feudo del siglo antepasado en donde triunfaban los pregoneros de la violencia fuertemente armados.

Dinero internacional

Pero ante esta realidad, los seudo intelectuales de la política etiquetados en la derecha y en la izquierda, la predican en estadísticas, en su oficina, por supuesto, acondicionada; mientras gestionan fuertes cantidades de dinero a organismos internacionales.

Dinero que generalmente se resume en un pequeño documento redactado según las peticiones de los organismos internacionales, y según las disposiciones del lenguaje financiero de sus auditores.

Estos fariseos, algunos de ellos “revolucionarios” pregonan la mentira y la más pueril de las demagogias para alimentar su ego y transformar el humanismo en un simple voto salpicado de politiquería.

El ejemplo vivaz de países hermanos de nuestra América como Bolivia, Ecuador, Venezuela Nicaragua y Cuba, es la prueba rebelde que los procesos de cambio difícilmente se realizan divulgando el oportunismo político.

Absolutismo corporativo

La hermana nación de Nicaragua es el país centroamericano que menos hechos violentos se reportan en la franja central de nuestra América.

El absolutismo corporativo del régimen en Honduras, debe ceder y entender que los ciudadanos hondureños condenan y vomitan las imposiciones que este hace con sus leyes arbitrarias o golpes de Estado.

Las intervenciones entre los poderes del Estado, y la guerra mediática de sus medios de comunicación, sólo contribuyen a la rebeldía de sus habitantes, cansados de vivir en un total sometimiento.

La tradición del caudillismo junto a su contexto ideológico debe morir, puesto que vasta revisar la historia de Honduras y ver los resultados que este ocasiona y que todavía mantiene su influencia en la desquebrajada Honduras.

Organización tangible

La organización popular en los barrios, aldeas, municipios, caseríos y demás pueblos de la inhóspita Honduras, debe ser la bandera de lucha. Pero no esa organización electorera plagada de caudillos, y seudorevolucionarios maestros de la demagogia.

Esa organización debe ser tangible en acciones que mermen el sufrimiento del sometimiento actual.

Cuando viví en el exilio en Sao Paolo, Brasil, el primer semestre de 2012, observe con mucha alegría la experiencia de la organización política llamada Autónomos. Estos hijos de la anarquía revolucionaria coordinan distintas acciones políticas en las favelas más grandes de esa metrópolis.

A través de la casa cultural “Casa Mafalda”, cuyo lugar es coordinado por los Autónomos se realizan actividades en pro de la defensa de los derechos humanos y contra el racismo, entre otras acciones rebeldes.

Artos

La rebeldía de estos jóvenes es aceptada por las comunidades más pobres de Sao Paolo, quienes reciben solidariamente las propuestas políticas de los Autónomos, quienes artos de vivir en un falso sistema democrático, asumieron la gran responsabilidad de desarrollar acciones tangibles.

Perfectamente en Honduras se observan estas acciones tangibles, como las que hacen nuestros hermanos brasileños. El valiente ejemplo del pueblo del Bajo Aguan en el Caribe de Honduras, y la resistencia de los pueblos originarios y afro-descendientes, son acciones tangibles que verdaderamente contribuyen a la rebeldía social.

Esa rebeldía social que busca la consolidación de una nueva sociedad, a través de un nuevo ser humano. Sin embargo los sectores ultraconservadores opuestos a vivir dignamente en igualdad responden con sus armas a estas acciones.  

Mientras que los  burócratas de la izquierda responden con la peor de sus verborreas filosóficas.

Prensa sin gobierno

Es imperativo que para este 2013, los comunicadores populares y los periodistas independientes interesados en contrarrestar los resultados de la guerra mediática, nos unamos en una clara lucha periodística.

Para este año se avizoran distintas acciones de terrorismo ultraconservador, bendecido por los santos religiosos del opus dei.

Todo cambio comienza con la prensa unida y responsable, pero aquella que asume realmente informar sin buscar ínfulas de estrella o actor de cine.

Porque es preferible obtener una prensa sin gobierno a un gobierno sin prensa, porque Lo peor en este mundo, después de la anarquía, es el gobierno. (Giovanni Bovi).

El autor de este artículo es corresponsalía  voluntaria de la revista Caros Amigos editada en são Paulo, Brasil para Centroamérica,  La Agencia informativa Latinoamericana Prensa Latina, Kaos en la red y El portal http://desacato.info editado en Florianópolis, Brasil.

Cualquier atentado o amenaza para el autor de este artículo es responsabilidad de quienes representan y gobiernan el Estado de Honduras.