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¿Qué es el extractivismo? Diálogo con Gustavo Castro en el Encuentro Mesoamericano contra la Minería

¿Qué es el extractivismo?
Diálogo con Gustavo Castro en el Encuentro Mesoamericano contra la Minería en Oaxaca, México

Radio Mundo Real

Descargar Audio: MP3 (6.7 MB)

gustavoAunque el extractivismo como modelo industrial de apropiación de recursos no es novedoso, en Mesoamérica se observa una aceleración de dicha práctica que derriba las fronteras nacionales y aflige a comunidades bajo un denominador común de destrucción irreversible de la naturaleza y los bienes comunes.

El integrante de Otros Mundos Chiapas, parte de Amigos de la Tierra, Gustavo Castro Soto, enumera las diversas formas de extracción a las que se enfrentan las comunidades en México, desde su fuerza de trabajo, sus semillas tradicionales y medios de vida hasta el agua y la energía generando así “economías de enclave” donde las únicas beneficiadas son las empresas.

“Una industrialización en que se eliminan costos y se aumentan las ganancias a costa de extraer materias primas y explotar a los trabajadores” es hoy el patrón común en varios países de Mesoamérica, indica.

Allí el dato novedoso, que quedara de manifiesto también en el marco del Encuentro, realizado entre el 17 y el 20 de enero en Capulálpam de Méndez, en el estado mexicano de Oaxaca, es la aceleración del proceso de manos de transnacionales de distintos rubros pero bajo un mismo modo de operar. El modelo paradigmático en ese sentido son las mineras de origen canadiense principalmente.

En el Encuentro participaron compartiendo sus experiencias de resistencia organizaciones y redes provenientes de Honduras, Guatemala, El Salvador, Canadá y México.

“Básicamente el 70 u 80 por ciento de la industria minera es a cielo abierto, lo que significa que deben destruir bosques, no se regenera la naturaleza y se produce drenaje ácido que eso es hablar de miles de años, sin hablar del desplazamiento de población”, indicó Gustavo Castro entrevistado en Capulálpam de Méndez por nuestra compañera colaboradora de Radio Mundo Real Mónica Montalvo.

El activista ecologista vinculó la presencia de las mineras, de un lado, sostenida firmemente por redes de regulaciones que buscan preservar y salvaguardar los intereses empresarios, con la violencia y la represión estatal y para-estatal a quienes plantean resistencia al verse directa o indirectamente afectados.

“Las demandas de estas mineras son por cientos de millones de dólares. Si los gobiernos se hicieran eco de las demandas de las comunidades y decidieran cerrar una mina les caen demandas para pagar las cuales deberían vender al país mil veces”, graficó.

Así es que “no hay país donde no haya resistencia y mucha violencia” en torno a la minería, agrega Gustavo.

Candados preventivos

Asimismo, sobre las estrategias a seguir, Gustavo Castro señala que de las experiencias compartidas surge con claridad que el método hoy más efectivo es la prevención, dado que una vez instaladas las inversiones resulta muy dificultoso y doloroso en costos humanos su anulación y más aún la recuperación de las zonas afectadas.

“Es por ello que las comunidades están reaccionando, despertando y buscando colocar candados sobre su territorio que evite la llegada de inversiones. Cuando éstas ya llegan es mucho más difícil”, concluyó el ambientalista mexicano en la entrevista.

En la experiencia mexicana y mesoamericana de resistencia han nacido articulaciones como la REMA (Red Mexicana de Afectados por la Minería) y el M4 que es el Movimiento Mesoamericano contra el Modelo Extractivo Minero.

Gustavo, que integra ambas experiencias, augura que el gobierno mexicano va a intentar legislar para quebrar las resistencias territoriales y llamó la atención sobre la próxima negociación y aprobación de un Tratado Transpacífico que, adelanta, resultará aún más lesivo para las poblaciones que el propio y frustrado del Área de Libre Comercio para las Américas (ALCA).

Entrevista de Mónica Montalvo para Radio Mundo Real.
Foto: MAJLOC
(CC) 2013 Radio Mundo Real

 

¿Qué es la crisis ecológica?

¿Qué es la crisis ecológica?

Florent Marcellesi
*Coordinador de Ecopolítica y miembro de la Revista Ecología Política.

La ecología política basa su teoría y praxis en la reflexión y acción en la lucha contra la llamada “crisis ecológica” y en la propuesta de nuevos modelos de producción y consumo compatibles con los límites ecológicos del Planeta y la justicia y ética socio-ambiental. Pero ¿qué llamamos exactamente crisis ecológica? ¿En qué fenómenos concretos se manifiesta y qué relaciones guarda con el sistema socio-económico actual?

crisisLa crisis ecológica es principalmente una crisis de escasez: escasez de materias primas, de energía, de tierras y de espacio ambiental para mantener el ritmo de la economía actual, y aún menos extenderlo a todos los países del Sur y dejarlo en herencia a las generaciones futuras. El modo de producción y de consumo impulsado por el Norte no tiene en cuenta los límites físicos del planeta, tal y como lo deja patente la huella ecológica: si todas las personas de este mundo consumieran como la ciudadanía española, necesitaríamos tres planetas. Mientras tanto, la humanidad ya supera en un 50% su capacidad de regenerar los recursos naturales que utilizamos y asimilar los residuos que desechamos (WWF, 2012). Por su parte, el alcance de la dominación humana y de la amplitud de la crisis ambiental que provoca, queda claro por lo menos a través de los seis fenómenos siguientes (Vitousek y sus colaboradores (en Riechmann, 2008)):

-Entre la mitad y una tercera parte de la superficie terrestre ha sido ya transformada por la acción humana.
-La concentración de dióxido de carbono en la atmósfera se ha incrementado más de un 30% desde el comienzo de la revolución industrial.
-La acción humana fija más nitrógeno atmosférico que la combinación de las fuentes terrestres naturales.
-La humanidad utiliza más de la mitad de toda el agua dulce accesible en la superficie del planeta.
-Aproximadamente una cuarta parte de las especies de aves del planeta ha sido extinguida por la acción humana.
-Las dos terceras partes de las principales pesquerías marinas se hallan sobreexplotadas o agotadas.

En este contexto, según Lipietz (2012), incluso podemos hablar hoy de una “segunda” crisis ecológica mundial, después de una primera que sitúa durante la Gran Peste del siglo XIV. Al igual que la Gran Peste, la crisis ecológica actual tiene como origen un conflicto entre la Humanidad y la Naturaleza, a través de la relativa escasez de producción alimentaria y los peligros de su propio sistema energético para la población humana. Además, se transmite por los canales de la globalización económica y golpea civilizaciones muy diferentes aunque lo suficientemente parecidas como para poder producir y padecer efectos semejantes. Sin embargo, según el teórico francés, la crisis ecológica actual se diferencia profundamente de la crisis “exógena” de la Gran Peste (un microbio desconocido y devastador que ataca a sociedades debilitadas por un cambio climático de origen no antropogénico y la baja productividad agrícola) por ser el resultado de la dinámica social e histórica del propio modelo de desarrollo: el propio liberal-productivismo ha generado la tensión actual entre Humanidad y Naturaleza. De tal forma que la “segunda” crisis ecológica, esta vez “endógena”, se podría resumir de la forma siguiente:

[Es] la conjunción de dos nudos de crisis ecológicas, internas a la dinámica del modelo liberal-productivista: el “triángulo de las crisis energéticas” y el “cuadrado de los conflictos para el uso del suelo”, ellos mismos articulados sobre la crisis financiera, económica y social del modelo capitalista neoliberal que triunfa a nivel mundial desde principios de los años 1980. Este modelo liberal pesa mucho sobre la evolución de los dos nudos de las crisis ecológicas: incluso podemos decir que las engendra (Lipietz, 2012).

A continuación, estudiaremos más en profundidad estos dos nudos centrales de la crisis ecológica para entender mejor los retos a los que se enfrenta la Humanidad si quiere elegir la vía de la esperanza.

El triángulo de las crisis energéticas

Los principales riesgos relacionados a la crisis energética se centran en torno a tres vértices: energía fósil (carbón, petróleo, gas), energía nuclear y energía proveniente de la biomasa (leña, agrocombustibles).

Como primer vértice del triángulo, encontramos los riesgos vinculados a las energías fósiles, que a su vez se dividen en dos vertientes: la capacidad de regeneración de estas energías (no renovables a escala humana) y la capacidad de asimilación de los residuos vinculados a su utilización. Asimismo, la humanidad se enfrenta al techo de los combustibles fósiles, que corresponde al punto de inflexión a partir del cual la extracción de una unidad de energía fósil por unidad de tiempo ya no puede incrementarse, por grande que sea la demanda. Coincide con el momento en que la extracción acumulada llega a la mitad de la cantidad total recuperable, y los esfuerzos humanos, técnicos y financieros pueden disminuir la tasa de declive, pero no invertir la tendencia a la baja de la extracción. Al mismo tiempo, la creciente incapacidad de ofertar más energía fósil se topa con una demanda en constante aumento, principalmente en los países llamados emergentes como China o la India, y con la especulación (Bermejo, 2008), lo que dispara el precio de la energía (y de otras materias primas).(2) En concreto, esta tensión entre oferta (que depende de factores ecológicos y económicos) y demanda (que depende del modo de vida) al alza es paradgimática y altamente peligrosa para el modelo social y productivo actual. Esto es especialmente cierto en el caso del petróleo, puesto que la globalización económica se basa en un petróleo barato, abundante y de buena calidad. El despliegue del modelo de producción y consumo de masa y sus instituciones asociadas necesitan energía fósil al igual que el cuerpo humano necesita sangre. Por ejemplo: el complejo agroindustrial, basado en la maquinaria motorizada, la producción y consumo de abonos y fertilizantes, altos niveles de bombeo de agua, la manipulación industrial, la explotación intensiva de los suelos, la comercialización globalizada y el transporte de larga distancia hacia el lugar de consumo, nos da una buena idea de esta dependencia.(3) Sin embargo al haber alcanzado el techo del petróleo (peak oil en inglés), esta era ha terminado: estamos entrando en la era del petróleo caro, escaso y de mala calidad.(4) Esta nueva situación tiene repercusiones directas sobre el conjunto de la economía y sobre nuestros modelos de vida diarios. De hecho, la crisis financiera de 2008, que hoy ha desencadenado una ola de recesiones y planes de ajuste brutales, pone de relieve una relación directa entre crisis ecológicas y económicas. En este sentido, el economista estadounidense Jeremy Rifkin recuerda que la crisis de las subprimes, es decir el impago de las hipotecas en Estados Unidos que luego se propagó a nivel mundial a través de los activos tóxicos, comenzó cuando el barril de petróleo en el verano 2008 alcanzó los 150 dólares y no en octubre cuando estalló la burbuja a la luz pública. Ese aumento de los precios hizo que subiera el precio de la gasolina y que en Estados Unidos mucha gente, principalmente las más empobrecidas e insolventes cuyo presupuesto familiar tiene dos partidas básicas en torno a la vivienda y al transporte, dejara de pagar la hipoteca (las subprimes) para mantener la tenencia de su coche privado (imprescindible en un sistema basado en su uso intensivo, por ejemplo para ir al trabajo y a su vez generar las rentas necesarias para sobrevivir).

Por otro lado, apuntemos que para superar el techo de producción de los combustibles fósiles, existe una nueva frontera extractiva: la extracción del gas de pizarra a través del método llamado fracking o fracturación hidraúlica. Si bien el fracking ha permitido bajar el precio a corto y medio plazo del gas, es un nuevo espejismo altamente peligroso para el medio ambiente, el clima y la salud humana y que no afronta el mayor reto de la civilización industrial: rebajar el consumo energético dentro de los límites ecológicos del Planeta (para un análisis detallado del fracking, véase Marcellesi y Urresti, 2012).

En cuanto a los efectos del modelo energético sobre el cambio climático, hoy principal preocupación ambiental en las agendas políticas, existen claras evidencias de que crisis energética y crisis climática no son más que dos caras de la misma moneda. Según el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático (GIECC), “la principal causa del crecimiento de la concentración de dióxido de carbono en la atmósfera desde la época preindustrial es el uso de combustibles fósiles” (2007, p2), que hoy se estima en torno a 75% (el resto se debe a la deforestación y al cambio de uso de suelos). A pesar de mejoras tecnológicas por unidad producida,(5) el crecimiento demográfico y el actual modelo socioeconómico (basado en la acumulación material) provocan una presión insostenible sobre los ecosistemas. En este contexto, las emisiones antropogénicas de gases de efecto invernadero sobrepasan la capacidad de autorregulación y asimilación por parte de los sumideros naturales (océanos, atmósfera), lo que está conduciendo a una situación peligrosa de no retorno. Para evitar tal caso que llevaría a sufrir cambios irreversibles e impredecibles, el GIECC recomienda que no haya aumento de más de 2 grados centígrados en 2100 en comparación con los niveles preindustriales, mientras que la muy institucional Agencia Internacional de la Energía pone 2017 como fecha límite para acotar el incremento de temperaturas. En caso contrario, ya sea el IPCC (2007) o el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (2007) advierten de las mismas consecuencias ambientales y sociales. El cambio climático supondrá —y de hecho, ya supone— efectos en la agricultura y silvicultura (cambio de rendimientos según zonas frías o cálidas, aumento de plagas e insectos, etc.), en los recursos hídricos (extensión de las zonas afectadas por la sequía, empeoramiento de la calidad del agua, etc.), en la salud humana (tales como la mortalidad relacionada con el calor en Europa, aumento de enfermedades infecciosas, etc) o en la industria, asentamientos humanos y sociedad (disminución de la la calidad de vida de las personas en áreas cálidas sin vivienda apropiada) así como una mayor exposición a inundaciones costeras, unas condiciones climáticas extremas y un posible colapso de los ecosistemas.

crisisComo segundo vértice del triángulo, encontramos la energía nuclear que tras la catástrofe de Fukushima —decenas de miles de personas evacuadas fuera del perímetro de seguridad, contaminación radiactiva hasta en Tokio, escándalos políticos y técnicos en torno a la gestión y a la seguridad de las centrales nucleares japonesas y del accidente post-tsunami,(6) etc.— vuelve a apuntar sus altas deficiencias y riesgos para representar cualquier tipo de solución al cambio climático. Resumiendo los principales problemas (Marcellesi, 2011a):

-El riesgo de accidente, en este caso de probabilidad baja pero de magnitud alta, es más que nunca presente y real.
-Seguimos sin tener ninguna solución real a la gestión de los residuos radiactivos.
-La energía nuclear crea una fuerte dependencia con el exterior ya que el uranio, cuyas reservas son finitas, se compra a países fuera de Europa y cuya inestabilidad política no asegura un suministro seguro (el Chad, por ejemplo).
-Existe un riesgo de proliferación de la energía nuclear para fines militares (reforzado por la amenaza de uso terrorista de los residuos o de las centrales nucleares como posibles dianas de ataque).
-No es una alternativa para evitar sustancialmente emisiones de gases de efecto invernadero: si se tiene en cuenta el ciclo de vida global de la energía nuclear (extracción del uranio, suministro a Europa, construcción y desmantelamiento de las centrales, gestión de los residuos…), ésta produce más CO2 que las energías renovables.(7)
-Es una fuente de electricidad, por tanto no sustituye nuestra dependencia de los combustibles fósiles.
-Los puestos de trabajo por unidades energéticas están por debajo de las creadas por las energías renovables. (8)

El último vértice del triángulo lo ocupa la biomasa, cuyo uso energético es el más antiguo desde que el Homo Erectus domesticara el fuego, el más constante para una gran mayoría de la humanidad (la leña sigue siendo el principal combustible utilizado) y, seguramente, uno de los más prometedores de cara al futuro. Pero la biomasa también tiene riesgos asociados que analizaremos en el siguiente subapartado, puesto que se articula directamente con el uso de las tierras, principalmente con el auge de los agrocombustibles.

El cuadrado del conflicto del uso de las tierras

Los anglosajones suelen decir que hacemos cuatro usos principales de la tierra, que pueden resultar excluyentes: Food, Feed, Forest, Fuel (las 4 Fs). Dicho en castellano, estamos hablando respectivamente de usos para 1. la alimentación humana, 2. la alimentación del ganado (natural —campos de pasto— o artificial —soja que se combina con maíz para las vacas europeas—), 3. los bosques (como sumidero o reserva de biosfera) y 4. la producción de biomasa (agrocombustibles, leña, etc.).

En este marco de análisis, intervienen dos factores cruciales: la dieta crecientemente carnívora de los países del Norte y emergentes, y la introducción cada vez más sistémica de agrocombustibles. Como lo relata Lipietz (2012), la polarización de los ingresos a nivel mundial provoca una transformación de la dieta humana que pasa de una dieta a base de proteínas vegetales con un poquito de carne (“el menú hindú o el menú chino”), a una dieta a base de carne (el “menú europeo o norte americano”). Sin embargo, las proteínas animales (feed) necesitan para su producción de 7 a 15 veces más hectáreas que las proteínas vegetales (food). Por tanto, esto representa un problema grave dado el aumento contante de la población con dieta carnívora (por ejemplo, en India y China el 10% de la población se alimenta con el mismo tipo de comida que en Europa y en Norte América). Por su parte, los agrocombustibles (fuel), que técnicamente son energías renovables obtenidas a partir de la biomasa, son la respuesta oficial a la crisis de los combustibles fósiles y del techo del petróleo. De hecho, en sociedades no dispuestas a ‘negociar su modo de vida’, los agrocombustibles despiertan un gran interés y cuentan con un fuerte impulso político,(9) lo cual, junto a otros factores, provoca tensiones en los precios de la comida en el mercado mundial.(10) En este contexto, Jean Ziegler, el relator especial de la ONU para el derecho a la alimentación, llegó a postular en 2007 que la producción masiva de biocombustibles «es un crimen contra la humanidad».

Si bien los agrocombustibles juegan un papel central en las crisis alimentarias actuales, hay que añadir también otros factores sociales y ecológicos: la escalada de precios de la energía, las malas cosechas en los países productores de trigo como Australia, Rusia o Ucrania debidas al cambio climático, los modelos productivos globalizados que apuestan por economías de la exportación en detrimento de la soberanía alimentaria y que denigran la producción autóctona para abastecer a los mercados locales provocando dependencia de los mercados exteriores sobre todo para la importación de productos básicos, el mal reparto de la producción agrícola local o importada, así como movimientos especulativos a nivel mundial. Al igual que los fuertes cambios de régimen político en Europa en 1848 tienen como origen revueltas de la hambruna, Lagi et al (2011) muestran que existe una fuerte correlación entre el alza de los precios de los alimentos —debido a la combinación de los factores arriba mencionados— y las revueltas del hambre de estos últimos años en el mundo que, recordemos, han dado fin en pocos meses a gobiernos autoritarios —como los de Túnez y Egipto— que nadie veía posible derrocar.

En conclusión de este apartado, es interesante —y sobre todo preocupante— constatar que, además de lo que teorizaba gran parte del movimiento ecologista en sus inicios, esta crisis ecológica no solo compromete de manera decisiva a las generaciones futuras sino que nos afecta ahora directamente a las generaciones presentes. No solo se trata de una crisis de abundancia de una generación privilegiada (“pan para hoy, hambre para mañana”), sino también de una crisis de escasez que ya se está manifestando en el día a día de gran parte de la población mundial (el hambre ya es para hoy). Asimismo, pone de relieve que las llamadas crisis financieras, especulativas o alimentarias están vinculada a crisis subyacentes e interdependientes: no solo la de la economía real (o economía productiva) sino también la de la “economía real-real”, es decir la de los flujos de materias y energía que depende por una parte de factores económicos y por otra parte de los límites ecológicos del planeta. Ecoportal.net

Notas:
(1) Se basa en una adaptación y actualización de la publicación Marcellesi, F. (2008): Ecología política: génesis, teoría y praxis de la ideología verde, Bilbao, Bakeaz (Cuadernos Bakeaz, 85).
(2) De hecho, no solo estamos llegando al techo de todos los combustibles fósiles sino también al peak all (en referencia en inglés al peak oil), es decir al techo de materias primas como algunos minerales tipo cobre, plata, uranio o zinc. “Peak all” y “peak oil” están fuertemente relacionados puesto que la escasez de materias primas necesitará a su vez una mayor cantidad de energía para su explotación, tratamiento, reciclaje, etc..
(3) Ingeniería sin Fronteras calcula por ejemplo que una manzana procedente de la producción industrial en Chile y comprada en Cataluña consume una cantidad de energía más de cuatro veces superior a la del caso ecológico y local (principalmente debido al transporte desde el lugar de producción hasta el de consumo: en este caso, 14.000 kilómetros en barco y en camión). Por su lado, un tomate industrial consume cinco veces más que un tomate ecológico y local. Mientras la diferencia entre comprar manzanas industriales traídas de Chile y manzanas ecológicas de la región a lo largo de un año equivale al consumo energético anual de 60.812 hogares, “el consumo energético asociado al uso de fertilizantes en una hectárea de tomates de producción industrial puede llegar a ser tan elevado como para representar la cantidad de energía suficiente para dar… ¡12 vueltas al mundo en coche!” (López, 2010 p. 65).
(4) Es complicado predecir la fecha exacta del techo del petróleo puesto que puede confirmarse con exactitud una vez superada (como fue el caso del techo del petróleo en Estados Unidos). Por ejemplo, James Murray de la Universidad de Washington y David King de la Universidad de Oxford, en un artículo reciente de la prestigiosa revista Nature, piensan que el techo de producción de petróleo a nivel mundial tuvo lugar en 2005 con unos 75 millones de barriles al día. De todas maneras, que el techo del petróleo haya pasado, esté por llegar a corto plazo o ocurra dentro de 20 o 30 años, no supone gran diferencia a escala de la civilización humana.
(5) A pesar de mejoras significativas en torno a la intensidad de carbono entre 1990 y 2007 (-12%), la eficiencia tecnológica no ha compensado el crecimiento de la población (+24,5%) y el aumento del nivel de abundancia (+25,5%), y las emisiones de CO2 han aumentado de 38%. Fuente: Tim Jackson (2010).
(6) De hecho, según una comisión de diez expertos creada en diciembre del 2011 a instancias del Parlamento de Japón, “el accidente en la planta nuclear de Fukushima Daiichi no se puede contemplar como un desastre natural. Fue un desastre hecho por el hombre que podría haberse previsto y prevenido”. Fuente.
(7) Más información.
(8) Véase por ejemplo el estudio siguiente: IRENA (2011): Renewable Energy Jobs: Status, Prospects & Policies, IRENA Working Paper
(9) A pesar de una resolución del Parlamento europeo sobre comercio y cambio climático que solicitó «que se subordinara todo acuerdo sobre la compra de biocarburantes a cláusulas relativas al respeto de las superficies devueltas a la biodiversidad y a la alimentación humana», la Comisión Europea sigue vislumbrando el objetivo del 10% de ‘biocombustibles’ en los transportes para el año 2020.
(10) En 2007, mientras la producción de maíz para agrocombustible aumentaba en un 500% en Estados Unidos, el precio del maíz –bajo el efecto conjunto del cambio climático, de la producción de carne y de la producción de agrocombustibles– se encarecía en un 130%, provocando una crisis social profunda para todas las poblaciones cuya alimentación descansa en estos productos básicos.

*Coordinador de Ecopolítica y miembro de la Revista Ecología Política.

Publicado en la revista Cuides, nº9, octubre 2012 (1). Este es el tercer artículo de ocho en la serie “¿Qué es la ecología política? Una vía para la esperanza en el siglo XXI”.

http://florentmarcellesi.wordpress.com/

DECLARATORIA: Encuentro de Pueblos de Mesoamérica : Si a la Vida, No a la Minería

DECLARATORIA: Encuentro de Pueblos de Mesoamérica : Si a la Vida, No a la Minería

encuentroLos pueblos, comunidades, organizaciones, colectivos y redes, desde la diversidad que caracteriza la región mesoamericana, nos hemos encontrado los días 17 al 20 de enero de 2013 en la comunidad zapoteca de Capulálpam de Méndez  para analizar las problemáticas relacionadas con la minería en nuestros territorios, asimismo hemos compartido experiencias de defensa y resistencia a los megaproyectos mineros impulsados por el  capital trasnacional. Las voces participantes hacemos la siguiente Declaración:

Actualmente vivimos bajo un modelo económico y político basado en el despojo y la extracción acelerada de nuestros bienes comunes como los minerales, agua, bosques, petróleo, aire, gas, carbón, conocimientos, a través del despojo y mercantilización  de nuestros territorios ancestrales.

Bajo la imposición de este modelo extractivista,  los pueblos herederos de Mesoamérica  luchamos contra un  proceso hegemónico trasnacional de destrucción  de nuestras propias estructuras  sociales, económicas, políticas y culturales.

Para su implementación los gobiernos han firmado una serie de convenios multilaterales, tal es el caso del Plan Mérida, el Tratado Traspacífico, Proyecto Mesoamericano, el Tratado de Libre Comercio de América del Norte entre otros, que se traducen en  reformas estructurales, agrarias, energéticas, laborales, educativas, hacendarias, de seguridad e impartición de justicia con el respaldo  del  poder político, militar y financiero representado por las empresas, el estado y las instituciones financieras multilaterales. En este sentido, los gobiernos al optar por el capitalismo depredador, o asociarse  con las empresas internacionales, se convierten en enemigos de nuestros pueblos.

Frente a dicho modelo extractivista, hemos definido tejer nuestras  resistencias, mediante el fortalecimiento de nuestras estructuras comunitarias como las asambleas, autoridades comunitarias, manteniendo el control del territorio comunal y el fortalecimiento de nuestra memoria histórica.

El tiempo en que el gobierno representaba un poder absoluto es un asunto del pasado, es necesaria una nueva relación con el gobierno, en donde los pueblos indígenas decidan el destino de sus territorios.

Frente a la gran amenaza que representa la industria minera para nuestra región mesoamericana, hacemos un llamado a los pueblos y comunidades de Honduras,  Guatemala, El Salvador, Puerto Rico, Argentina, Canadá y México para fortalecer nuestras redes de resistencia  y generar alianzas amplias basadas en nuestros saberes, donde la defensa del territorio constituye la base de nuestra articulación.

Por la defensa de la vida, nuestros espacios sagrados, nuestros bosques,  ríos, montes, manantiales y nuestros hijos e hijas, EXIGIMOS:

    Cambiar el modelo económico y político actual que permite la depredación de los territorios. Así como un cambio en la política autoritaria, colonial, militar  y patriarcal ejercida por los gobiernos. El respeto a las decisiones de los pueblos deberá ser parte fundamental en una nueva relación con los estados-gobiernos. Esto significa el ejercicio del derecho  a la libre determinación de los pueblos indígenas, campesinos y rurales.
    La cancelación de todos aquellos proyectos mineros donde las comunidades están en desacuerdo con el modelo extractivista  en la región mesoamericana.
    Se respeten los procedimientos de consulta comunitaria, que constituyen una práctica ancestral de los pueblos para la participación y toma de decisiones, asimismo que sus resultados sean considerados vinculantes;  estas consultas representan un derecho sustantivo de protección de los derechos fundamentales de los pueblos indígenas.
    Generar mecanismos para garantizar que los territorios fronterizos estén libres de proyectos mineros y evitar conflictos binacionales que atenten contra la armonía y políticas de buena vecindad en la región mesoamericana.
    Justicia para todas las defensoras y defensores de los territorios que han sido criminalizados, amenazados, agredidos y asesinados en la región mesoamericana.
    Ley en Honduras que prohíba la explotación minera a cielo abierto y la minería subterránea, asimismo la indemnización y reparación de los daños ocasionados al medio ambiente producidos por Gold Corp Corporation y otras empresas.
    Cese la provocación, represión y persecución legal contra la lucha pacífica de Guatemala, solidaridad con los compañeros de la Puya, oriente de Guatemala.
    Que la corte de constitucionalidad resuelva a favor del recurso de inconstitucionalidad contra la ley de minería que el Consejo de Pueblos presentó en marzo de 2012.
    Que el gobierno de Guatemala respete las decisiones manifestadas por los pueblos  en las consultas comunitarias realizadas.

Nuestra riqueza no se mide por la cantidad de minerales producidos, sino por nuestras propuestas de organización,  políticas, sociales y culturales, las agresiones en contra de nuestros pueblos nos producen una herida profunda, ante lo cual DEMANDAMOS:

    La cancelación de las concesiones mineras y el reconocimiento a la ratificación del  NO a la minería por parte de la asamblea general de comuneros y ciudadanos/as de Capulálpam de Méndez, Oaxaca, asimismo el cierre definitivo de la compañía minera Natividad y Anexas.
    La cancelación del proyecto minero “San José”, en el municipio de San José del Progreso, Oaxaca, la cancelación de las concesiones mineras otorgadas en la región de los valles centrales, así como castigo a los responsables de los crímenes cometidos contra la Coordinadora de Pueblos Unidos del Valle de Ocotlán desde 2006.
    Alto a la violación  de derechos humanos por parte de la compañía minera canadiense Excellon Resources Inc. a ejidatarios de La Sierrita  y trabajadores mineros de la Secc. 309 del Sindicato Minero en Durango.
    Solución al conflicto del ayuntamiento de Tlacolula. Castigo a las agresiones de la presidenta municipal de Tlacolula en contra de las y los integrantes de la Coordinadora para la Defensa de los Recursos Naturales del Valle de Tlacolula.
    La cancelación del proyecto hidroeléctrico Paso de la Reina en la costa de Oaxaca, México.
    Solución al problema municipal de San Mateo del Mar, en el Istmo de Tehuantepec.
    Justicia para el pueblo Triqui.
    Justicia para Bety Cariño y Jyri Jaakkola.
    Denunciamos las amenazas de muerte contra Carlos Beas, Bettina Cruz Velásquez, Rodrigo Flores Peñaloza y Saúl Celaya, y cese al hostigamiento permanente contra las comunidades en resistencia al megaproyecto eólico del istmo de Tehuantepec por el gobierno estatal de Oaxaca y la empresa Mareña Renovables, empresa española.

Nos solidarizamos con el movimiento  “Idle No More / Basta de Pasividad” en la defensa de sus territorios y soberanía.

Hacemos un reconocimiento a la comunidad de Capulálpam de Méndez, por su ejemplo de organización política-comunitaria  y su defensa contra los proyectos mineros en la Sierra Juárez.

Tenemos el derecho a decir NO al desarrollo impuesto  y a definir nuestras formas de producción económica, social, política y cultural.

 Por la Defensa de Nuestros Territorios: Si a la Vida, No a la Minería en la Región Mesoamericana.

Autoridades municipales, agrarias y comunitarias: Capulálpam de Méndez,  Santa Catarina Lachatao, San Pedro Yolox, Santa Lucía Mecaltepec-Yautepec, Santa María Candelaria, San Jerónimo, San Lucas Ixcotepec,  Cosoltepec, San Pedro Chayuco, Santa Cruz Mixtepec, Guadalupe Victoria-Yautepec, San Pedro Mártir Ocotlán, Ocotlán de Morelos, Ejido la Sierrita-Tlahuatilo-Durango, Huajuapam de León, Santa Marta Zoquiapam, San Miguel Nizaviguite-Yautepec, Santo Tomás Quierí-Yautepec, Magdalena Teitipac, Santa María Yahuiche-Ixtlán, Santiago Lachivía-Yautepec, Santa María Yahuiche, yucuquimi de Ocampo, San Pedro Nexicho.

Comunidades: El Porvenir-San José del Progreso, Zacapoaxtla-Puebla, Maguey Largo-San José del Progreso, San Andrés Yutatio-Mixteca, San Simón Zahuatlán, San Mateo del Mar, Yucha nchaa-Mixtepec, Nuevo México-Veracruz, Coatzacoalcos-Veracruz, Santiago Xiacuí, Acatlima-Huajuapam, Ayuquililla-Mixteca, Zaachila, Oaxaca de Juárez, San Juan Nopala, San Juan Yagila, Santa María Yavesía, Ixtlán de Juárez, Guelatao de Juárez, Santa Lucía Ocotlán, Miahuatlán, San Juan Tabaá, San Cristóbal de las Casas, San Nicolás Yaxe, San Francisco Tutla, Ayoquezco de Aldama, San Isidro de Morelos-Putla de Guerrero, Santa Cruz Yagavila, Escuintla-Chiapas, Cuicatlán, San Andrés Huajuapam, San Juan Evangelista Analco, Tanetze de Zaragoza, Tlaxiaco, San Miguel Chimalapas, Asunción Lachixila, San Marcos Arteaga, San Miguel Copala, San Cristóbal Chichcaxtepec, Paso de la Reyna-Jamiltepec.

Organizaciones  sociales-civiles y redes: Colectivo Oaxaqueño en Defensa de los Territorios, Unión de Organizaciones de la Sierra Juárez de Oaxaca-UNOSJO S.C. Servicios para una Educación Alternativa-EDUCA A.C., Servicios del Pueblo Mixe-Ser Mixe A.C. Centro de Derechos Indígenas Flor y Canto A.C., Tequio Jurídico A.C., Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez-Centro Prodh A.C., Coordinadora de Pueblos Unidos del Valle de Ocotlán-CPUVO, Servicios Universitarios y Redes de Conocimiento en Oaxaca SURCO A.C., Red Mexicana de Afectados por la Minería-REMA, Movimiento Mesoamericano Contra el Modelo Extractivo Minero-M4,  COSIP-Chiapas, COMCAUSA A.C., Sipaz-San Cristóbal de las Casas, SWEFOR-San Cristóbal de las Casas, Unidad de la Fuerza Indígena y Campesina (UFIC)-Juchitán-Oaxaca, Red Mexicana de Acción Frente al Libre Comercio-RMALC, Otros Mundos Chiapas A.C., Comité de Derechos Humanos de Base de Chiapas Digna Ochoa, C.A.C.I.T.A.,  Coordinadora de Pueblos Unidos por la Defensa del Agua, Solidaridad Directa con Chiapas-Suiza, Frente en Defensa del Territorio y la Autonomía-Sierra Norte de Puebla, Ciudadanos Comprometidos con la Sierra Norte de Puebla, Acción Permanente por la Paz, Veredas Autónomas, Procesos Integrales para la Autogestión de los Pueblos-PIAP A.C., Fondo para los Derechos Humanos Globales, Movimiento Agrario Indígena Zapatista-MAIZ, La Asamblea Veracruzana de Iniciativas y Defensa Ambiental-LA VIDA, Frente Amplio Opositor a la Minera San Javier-FAO, Alianza Mexicana por la Autodeterminación de los Pueblos-AMAP, Comité de Defensa Integral de Derechos Humanos Gobixha-CODIGO DH A.C., Colectivo de Organizaciones y Redes Oaxaqueñas, Movimiento Madre Tierra-Honduras, Comité Ambientalista del Valle de Siria-Honduras, Kitchenahmay Koosib Inninuwug-Canadá, Consejo de Pueblos de Occidente-Guatemala, Asamblea de Pueblos de Huehuetenango por la Defensa del Territorio ADH-Guatemala, Unión de Lucha Anticapitalista, Peace Brigades International-PBI, Emprendedores Sociales, Centro de Investigación sobre Investigación y Comercio-CEICOM-El Salvador, Mesa Nacional Frente a la Minería-El Salvador, Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan A.C., ANAD, Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad, COPEVI A.C., Asociación de Profesionistas A.C., Tianguis Indígena Multicultural A.C., UZACHI, Movimiento por el Planeta, MPJD, Consejo de Derechos Indígenas de Oaxaca-CEDIO, OIDHO, Ven y Mira Teatro, SEDELI A.C., España Independiente, Gachij Nej Yuma´an A.C., Centro de Estudios para el Desarrollo Rural, Unitierra Oaxaca, Unitierra Puebla, MIDEM A.C., Instituto de la Naturaleza y la Sociedad de Oaxaca, Centro de Estudios de la Región Cuicateca-CEREC, Movimiento Popular Revolucionario, OCIO-CNPA MN, Unión de Comunidades Indígenas de la Zona Norte del Istmo UCIZONI A.C., Asamblea de los Pueblos Indígenas del Istmo en Defensa de la Tierra y el Territorio, Coordinadora para la Defensa de los Recursos Naturales del Valle de Tlacolula, Kualli Komalli, Jóvenes en Resistencia Alternativa, Cinema Ambiente, Escuintla Nuestro A.C. tosepan titataniske-Puebla, Honorable Casa Nacional del Estudiante-HCNE, Fundar Centro de Análisis e Investigación, Serapaz A.C., Proceso de Articulación de la Sierra de Santa María, Consejo de Pueblos Unidos por la Defensa del Río Verde-COPUDEVER, DESMI A.C., Centro de Estudios Ecuménicos, GADES A.C.

Investigadores/Estudiantes: Unisur-Guerrero, Universidad Autónoma Metropolitana, ENAH, UAM, Colmex, SCLC-Chiapas, CESHECA-UNICACH, UNAM, COCYP-Chiapas, MASFICH Pueblo, MASHACH-Puebla, BIC 28, INAH-Morelos, Universidad Atutónoma Benito Juárez de Oaxaca-UABJO, Universidad de la Sierra Juárez, Universidad de Munich, UAEM, Latin American Studies, Centro Nacional para la Educación en Ciencias y Matemáticas A.C., CIESAS, UACH.

Medios de Comunicación: CNT-AIT (estado español), Colectivo Barro Negro Oaxaca, Biblioteca Maria Luisa, Periódico Luciérnaga, Radio Comunitaria Teotitlán del  Valle, XEGLO-La Voz de la Sierra Guelatao, Estéreo Comunal Guelatao, Puerto Rico en la Lucha por su Independencia, Proyecto Ambulante, Guardian UK, Radio Yaxhil, Contralínea, La Jornada, CORTV, Hijos de la Tierra, Ojo de Agua Comunicación A.C., Radio Universidad de Oaxaca, Radio Victoria-El Salvador, Desinformémonos.org,  Organización Radio Aire Zapoteca, Revista en Marcha, Palabra Radio.

Estados de México: Estado de México, Chiapas, Puebla, Guerrero, Zacatecas, Guadalajara, Veracruz, Morelos, Oaxaca, San Luis Potosí, Guanajuato, Durango, Distrito Federal.

Países: Honduras, Guatemala, El Salvador, Puerto Rico, Argentina, México, Estados Unidos, Canadá, Alemania, Francia, Italia, España.

 Capulálpam de Méndez, Oaxaca, México. 19 de enero de 2013.

Foro Social Mundial Túnez 2013

Foro Social Mundial Túnez 2013

El pálpito de un nuevo e ilusionante FSM se siente ya cercano. Será del 26 al 30 de Marzo en Túnez. Estos serán sus 11 ejes temáticos, en torno a los cuales se desarrollarán sinergias y construcciones colectivas para un futuro compartido.

Qué es el Foro Social Mundial?

Ejes Temáticos

foro social1- Por una profundización radical de los procesos revolucionarios y de la descolonización en el sur y en el norte a través de nuevas expresiones sociales contra las dictaduras políticas y del mercado, y para el restablecimiento del derecho de los pueblos a decidir sobre su soberanía, sus recursos y su futuro.

2- Por un mundo sin hegemonías ni dominaciones imperialistas ejercidas a través de la deuda o de los tratados de libre comercio como herramienta de empobrecimiento, de la apropiación de riquezas y de la sumisión de los pueblos, de las sociedades transnacionales y del capital financiero, de la opresión patriarcal y de las desigualdades sistemáticas, y todo eso a causa de las políticas sociales neoliberales que son como máquinas de guerra contra los pueblos.

3- Por la construcción de nuevos universalismos -como respuesta a la crisis de la civilización y a la mercantilización de la vida-, fundados en la justicia medioambiental y el acceso universal y durable de la humanidad a los bienes comunes, la preservación del planeta como fuente de vida, en particular de la tierra, el agua, los bosques, las fuentes de energía renovables y de la biodiversidad, el respeto de los derechos de los pueblos indígenas, nativos, originales, autóctonos, y de las diásporas, de sus culturas, identidades, territorios, lengua y saberes.

4- Por una sociedad humana fundada sobre los principios y los valores de la dignidad, de la diversidad, la justicia y la igualdad entre todos los seres humanos, independientemente de su género, su cultura, la edad, las incapacidades, las creencias religiosas, y sobre el respeto de los derechos individuales y colectivos, civiles y políticos, económicos, sociales, culturales y medioambientales; y por la eliminación de toda forma de opresión y de discriminación basadas en el racismo, la xenofobia, el sistema de clases y la orientación sexual, entre otros.

5- Por la libertad de circulación y de establecimiento de todas y todos, en particular de los inmigrantes y de los buscadores de asilo, de las personas víctimas del tráfico de humanos, los refugiados, los pueblos indígenas, originarios, autóctonos, tradicionales y nativos, de las minorías, los pueblos bajo ocupación, los pueblos en situación de guerra y conflicto y por el respeto de sus derechos civiles, políticos, económicos, sociales, culturales y medioambientales.

6- Por la justicia cognitiva: Por el derecho inalienable de los pueblos al patrimonio cultural de la humanidad, por la descolonización del pensamiento y la democratización del saber, de la cultura, de la comunicación y las tecnologías, y por el fin de los saberes hegemónicos y de la privatización de los saberes y la tecnología, y por un cambio fundamental del sistema de derechos de la propiedad intelectual y de la investigación científica.

7- Por la construcción de procesos democráticos de integración y de unión entre los pueblos, para que lleven a cabo sus aspiraciones a la dignidad y al bienestar, y que sean la respuesta a las estrategias de división y de hegemonía, y por la generalización de prácticas y de formas de solidaridad que refuercen la cooperación entre los pueblos.

8.- Por un mundo en paz en el que no exista la guerra como instrumento de dominación económica, política y cultural, ni las bases militares ni las armas nucleares, y en el que se respete el derecho de los pueblos a disponer de sus recursos, y protegiendo a los que viven en territorios ocupados, sin estado o en conflicto.

9.- Por un mundo democrático que garantice, sin discriminación, la participación de todos y todas en la vida y decisiones políticas y económicas en todos los niveles, local, nacional e internacional, en el marco de instituciones y de modelos de gobierno realmente democráticos, incluido el sistema de las Naciones Unidas y las instituciones financieras internacionales.

10.- Por la construcción de alternativas al capitalismo y a la mundialización neoliberal reguladas sobre la base de los principios de cooperación, de justicia fiscal y de la redistribución internacional de la riqueza, centrados en las necesidades fundamentales de los pueblos, privilegiando las nuevas maneras de producción, de consumo y de intercambio, utilizando las energías no nucleares y renovables, y prohibiendo los paraísos fiscales.

11.- El futuro del Foro: Por una reflexión colectiva sobre los movimientos sociales, el sentido de las nuevas luchas, además del proceso del Foro Social Mundial en él mismo, las perspectivas y estrategias a seguir para garantizar la realización de otro mundo posible y urgente para todos y todas

http://www.fsm2013.org/es/node/119

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