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Tecnología Terminator en cultivos de alimentos y eucaliptos transgénicos: una amenaza a la soberanía alimentaria

Tecnología Terminator en cultivos de alimentos y eucaliptos transgénicos: una amenaza a la soberanía alimentaria

Por Julian Perez-Cassarino y Larissa Packer
Boletín del Movimiento Mundial por los Bosques (WRM) - http://www.wrm.org.uy


transgenicosLa tecnología Terminator (que quiere decir “exterminador” en inglés), se refiere a modificaciones genéticas hechas en las plantas para producir semillas estériles, o sea, que no se reproducen. En el medio científico esta tecnología se llama GURTs, que es la sigla en inglés para “Tecnologías Genéticas de Restricción de Uso”. De este modo, hay un control biológico del uso propio, ya que la semilla que es guardada de la cosecha de una variedad con tecnología Terminator no podrá ser usada para plantar en la zafra siguiente, ya que no germinará, porque está muerta.

“Vengo de una familia que tiene a la semilla como una cosa sagrada. En el tiempo de mi padre, los vecinos dormían tranquilos, porque sabían que mi padre tenía semilla segura para plantar”. (Agricultor familiar - Paraíba)

Las semillas son el mayor patrimonio de los agricultores. Son la base para la producción agrícola, y por lo tanto, para la alimentación de cualquier nación. Durante diez mil años, comunidades de agricultores, indígenas y pueblos tradicionales mejoraron y multiplicaron sus semillas libremente, haciendo del intercambio de semillas un momento de unión y distribución entre pueblos y naciones.

No es por otro motivo que tratados internacionales como el Tratado Internacional sobre los Recursos Fitogenéticos para la Alimentación y la Agricultura - TIRFAA (art. 5, 6 y 9), y la Convención sobre la Diversidad Biológica – CDB (art. 10, c y 8, j) protegen e incentivan el empoderamiento de las prácticas comunes como almacenamiento, intercambio, venta y mejoramiento de semillas en las unidades productivas por parte de los agricultores, fundamentales para la conservación de la biodiversidad y de la agrobiodiversidad de los países.

Recién en los últimos 40-50 años es que las semillas se volvieron un gran negocio: pequeños cambios hechos por las multinacionales pueden ser patentados y las semillas, que siempre fueron de libre intercambio, fueron privatizadas y pasaron de las manos de los agricultores, por lo tanto, de los ciudadanos de cada país, a las manos de las grandes empresas.

Actualmente, con el desarrollo de los transgénicos, las empresas desarrollaron un tipo de transgenia que permite el control total y absoluto de las semillas por parte de las empresas, haciendo que los agricultores e incluso los grandes productores queden rehenes de las multinacionales para poder obtener sus semillas. Nuestro alimento pasará a ser controlado por 4 o 5 empresas que dominan más del 60% del mercando mundial de semillas. A este nuevo tipo de transgénico se le llama Terminator.

Como mi padre, que siempre tenía costumbre de aquel semillero, él plantaba en un año, después seleccionaba, desgranaba todo a mano, me acuerdo que yo lo ayudaba, era lindo desgranar así. Entonces imagínese, con una semilla de esas, se acabaría con una tradición ya de años, ¿no? Y después no podría ser utilizada nuevamente. (Agricultor familiar, Paraná)

La tecnología Terminator (que quiere decir “exterminador” en inglés), se refiere a modificaciones genéticas hechas en las plantas para producir semillas estériles, o sea, que no se reproducen. En el medio científico esta tecnología se llama GURTs, que es la sigla en inglés para “Tecnologías Genéticas de Restricción de Uso”. De este modo, hay un control biológico del uso propio, ya que la semilla que es guardada de la cosecha de una variedad con tecnología Terminator no podrá ser usada para plantar en la zafra siguiente, ya que no germinará, porque está muerta.

Es como si estuviéramos programados también para morir. Como si supiéramos que a determinada edad fuéramos a morir. Como si tuviésemos un corto plazo aquí; terminando la zafra moriríamos. Eso es lo que ellos están programando para las semillas. (Agricultor familiar – San Pablo)

¿Cuáles son las posibles consecuencias de esta tecnología?

transgenicosUn Grupo Técnico de Especialistas contratado por Naciones Unidas evaluó los impactos potenciales de las GURTs sobre agricultores familiares, campesinos y comunidades tradicionales y concluyó que se configuran como una fuerte amenaza a la garantía de la soberanía y de la seguridad alimentaria de estas comunidades.

Entre los impactos de la tecnología Terminator abordados en el Informe se destacan:

- Puede reducir y limitar las prácticas tradicionales de intercambio de semillas;
-  Puede reducir la capacidad de innovación y el conocimiento local de las comunidades sobre mejoramiento de plantas;
-  Puede reducir o afectar negativamente la agrobiodiversidad local, resultando en el deterioro de los sistemas tradicionales de conocimiento;
-  Puede llevar a la dependencia de semillas o a pérdidas de cultivos;
-  Puede causar, de manera irreversible, alteraciones ambientales negativas resultantes del cruzamiento entre variedades Terminator y plantas normales.

La más reciente justificación para la utilización de las tecnologías genéticas de restricción de uso es su utilización como una “medida de bioseguridad” para evitar la contaminación de plantas convencionales o agroecológicas por variedades transgénicas.

Esta propuesta es particularmente perversa, ya que puede diseñar el siguiente escenario para las comunidades de agricultores familiares y campesinos: en caso que admitamos que no habría continuidad en la contaminación, el hecho es que en la primera generación hay contaminación, y el agricultor convencional u orgánico contaminado perdería sus semillas de ahí en adelante, ya que estarían contaminadas por el Terminator. En todo si la contaminación no continuara se debería a que las semillas campesinas se habrían vuelto estériles por haberse contaminado.

Por éstas y otras motivaciones, los 193 Países Parte de la Convención sobre la Diversidad Biológica establecieron una moratoria internacional a la tecnología Terminator o de restricción de uso, a través de la Decisión V/5 en el año 2000. Esta moratoria viene siendo renovada en las COPs y su mantenimiento fue apoyado por el gobierno brasileño en esta última COP 10 realizada en Nagoya, conforme manifestación de la División de Medio Ambiente de Itamaraty, Aviso nº 10/DEMA/CGFOME/AFEPA/SEAN BRAS, de fecha 23/04/2010.

Es una tecnología que quita autonomía a los pequeños agricultores, porque va a fortalecer solamente a las grandes empresas que van a producir las semillas. Van a quitar esa posibilidad que tiene el agricultor de hacer la selección de la semilla, guardarla de la forma en que está acostumbrado tradicionalmente, que aprendió con el padre, con la madre, con el abuelo. (Agricultor Familiar - Maranhão)

(...)

La aprobación del Terminator puede estar “casada” con este proceso, pues uno de los “argumentos”, como ya dijimos, es que si todos los árboles transgénicos también fuesen Terminator se podría evitar la propagación de la contaminación. Sin embargo, según estudiosos, la tecnología es muy inestable y posee muchas fallas, haciendo que individuos que están programados para germinar, incluso así germinen, manteniendo los riesgos de contaminación.

Tanto en el Brasil como en los demás países, es necesario que haya un gran proceso de movilización social, con el fin de evitar a cualquier costo la liberación de esta tecnología. Más allá de los riesgos evidentes en términos ambientales, sociales y para la salud humana de los transgénicos, la liberación de la tecnología Terminator puede significar la sentencia final en términos de la total dependencia de los agricultores de las transnacionales y del control de éstas sobre la producción agrícola y forestal en nuestros países, dejando a merced de sus voluntades e intereses económicos el destino de nuestra agricultura, de nuestros agricultores y de nuestra alimentación.

El impacto va a ser para la nación entera, porque es una cuestión de seguridad alimentaria. En la medida en que está en manos de media docena de empresas en el mundo, que van a dominar esa tecnología, se coloca a millones de personas bajo la dependencia de esa tecnología, y ellos van a hacer lo que les parezca. Nosotros nunca precisamos de eso, si llegamos hoy hasta donde llegamos, es por la manera en que las cosas venían siendo hechas, que naturalmente, era la manera correcta. (Agricultor Familiar – Santa Catarina)

Julian Perez-Cassarino, Campanha Terminar Terminator-Brasil y Larissa Packer ONG Terra de Direitos

*Los testimonios fueron extraídos del video “Terminator: sementes transgênicas da morte” (Terminator: semillas transgénicas de la muerte).

LEER COMPLETA: ecoportal.net

México, Chiapas: Familias enferman por actividad minera en Ribera Cahuaré.

 

México, Chiapas: Familias enferman por actividad minera en Ribera Cahuaré.

Salva la Selva
sumideroLa empresa Cales y Morteros del Grijalva, S.A. de C.V extrae piedra caliza del suelo para obtener calhidra y otros materiales de construcción desde 1963. Sus actividades mineras producen graves daños al medio ambiente y afectan la salud de la población. "El 46.20 por ciento de la población padece enfermedades en las vías respiratorias, la vegetación se está muriendo, las viviendas y las paredes del Cañón del Sumidero están cuarteadas." denuncia el Comité Pro-Mejoras Ribera Cahuare.

La fábrica y mina de cal emite a la atmósfera polvo, humo negro y ruidos ensordecedores de día y de noche. El combustible (Petcoke) es altamente tóxico. De acuerdo a las denuncias, en los alrededores hay “un olor terrible como llanta quemada o azufre”. Cuando no llueve, el viento dispersa el polvo por toda la comunidad.

Para la extracción de la piedra, la empresa usa dinamita como detonador que hace temblar la tierra dos veces por semana con estallidos fuertísimos. Algunas viviendas y la escuela Primaria “Lic. Benito Juárez” se han dañado y necesitan reconstrucción.

Hasta la pared oriente del Parque Nacional Cañón del Sumidero -una de las 13 Maravillas Naturales de México- se ha fisurado por las detonaciones. Esto es una pérdida del patrimonio cultural no solo de los chiapanecos sino de todo México. Por las mañanas, la vecindad amanece con una capa de hollín en el espejo de agua de la alberca. La cal se acumula en el agua de uso diario, y atasca tuberías y alcantarillas. La población ya no puede consumir el agua entubada. Los desechos industriales de la fábrica llegan hasta el rio.

Tampoco la vegetación y la fauna están libre de los impactos. En los lugares donde la empresa quiere excavar piedras, primero talan árboles, causando la desaparición de animales silvestres. Después raspan la tierra fértil. Así se han ido destruyendo los ecosistemas. En tiempo de seca, las plantas que quedan se cubren de cal, y mueren o se producen plagas en árboles el mango, que deja de producir fruta, el palo mulato, nanche, wach, higos, y otros que están en peligro de extinción a causa de la cal, como el agave grijalvensis y el jocote.

Algunos de los metales que se utilizan y desprenden durante el proceso producen cáncer. La Secretaria de Salud del Estado de Chiapas (SSA-estatal) ha hecho un diagnóstico (Oficio No. 5003/4502, de Mayo de 2011) según el cual “la principal causa de enfermedad son las afectaciones respiratorias”. También hay muchos problemas de piel, dolores de cabeza, sangrado de nariz, problemas de ojos, náuseas. Los niños y niñas son los más vulnerados por esta situación. Se puede decir que la población está literalmente de los nervios.

Los afectados quieren protestar e informar a la población chiapaneca y al mundo los daños a la salud y al ambiente que producen las fábricas y minas de cal. “Ante la indiferencia de las autoridades”, el Comité Pro-Mejoras Ribera Cahuare busca apoyo en otros sectores de la sociedad y se han dirigido expresamente a nuestra organización para pedir apoyo con una campaña de cartas. Con tu firma, contribuyes con este grupo ciudadano a ejercer presión sobre las autoridades. Muchas gracias por partipar.

UNA FIRMA electrónica
https://www.salvalaselva.org/mailalert/797/mexico-chiapas-familias-enferman-por-actividad-minera-en-ribera-cahuare

Shiva: Es hora de parar la guerra contra la Tierra

Es hora de parar la guerra contra la Tierra

discurso de Vandana Shiva al recibir el Premio Sydney por la Paz

ShivaHoy en día, cuando pensamos en la guerra, nuestra mente se torna hacia Iraq y Afganistán. Pero la guerra más grande es la guerra contra el planeta. Ésta tiene sus raíces en una economía que no respeta límites ecológicos y éticos – límites a la desigualdad, límites a la injusticia, límites a la codicia y la concentración económica.

Un puñado de empresas y de potencias busca controlar los recursos de la Tierra y transformar el planeta en un supermercado en el que todo está en venta. Quieren vender nuestro agua, genes, células, órganos, conocimientos, culturas y nuestro futuro.

La guerras duraderas en Afganistán, Iraq y las que les han seguido no son sólo sangre por petróleo. A medida que ellas se desarrollan, vemos que son sangre por alimentos, sangre por genes y biodiversidad y sangre por agua.

La metalidad guerrera subyacente a la agricultura bélico-industrial es obvia en los nombres de los herbicidas de Monsanto— Round-Up, Machete, Lasso. American Home Products, que se ha fusionado con Monsanto, da a sus herbicidas nombre igualmente agresivos, incluyendo “Pentagon” y “Squadron”. Es la lengua de la guerra. La sustentabilidad se basa en la paz con la Tierra.

La guerra contra la Tierra comienza en la mente. Los pensamientos violentos dan forma a acciones violentas. Categorías violentas construyen herramientas violentas. Y en ninguna parte esto es tan vivaz como en las metáforas y métodos en los que se basa la producción industrial, agrícola y alimentaria. La fábricas que produjeron venenos y explosivos para matar a la gente durante las guerras han sido transformadas en fábricas productoras de agroquímicos al terminar las guerras.

El año 1984 me hizo ver que algo no estaba bien en la manera en que los alimentos se producían. Con la violencia en el Punjab y el desastre en Bhopal, la agricultura parecía guerra. Fue entonces que escribí La Violencia de la Revolución Verde, y por eso mismo lancé Navdanya como un movimiento por una agricultura libre de venenos y productos tóxicos.

Los pesticidas, que en un principio se utilizaron como químicos bélicos, no pudieron controlar las plagas. La ingeniería genética iba a ofrecer una alternativa a los productos químicos tóxicos. Al contrario, ha llevado a un mayor uso de pesticidas y herbicidas y desatado una guerra contra los campesinos.

Los altos costos de los insumos y productos químicos hacen que los agricultores caigan en la trampa de la deuda – y la tampa de la deuda lleva a los agricultores al suicidio. De acuerdo a datos oficiales, en la India más de 200 000 campesinos se han suicidado desde 1997.

Hacer la paz con la Tierra siempre ha sido un imperativo ético y ecológico, que se ha convertido ahora en un imperativo para supervivencia de nuestra especie.

La violencia contra el suelo, la biodiversidad, el agua, la atmósfera, el campo y los campesinos produce un sistema alimentario marcial que no puede dar de comer a la gente. Un billón de personas sufre hambre. Dos billones sufren de enfermedades relacionadas con la alimentación: obesidad, diabetes, hipertensión y cáncer.

Hay tres niveles de violencia implicadas en el desarrollo no sustentable. El primero es la violencia contra la Tierra, que se expresa en la crisis ecológica. El segundo es la violencia contra gente, que se expresa en la pobreza, la indigencia y el desplazamiento. El tercero es la violencia de la guerra y el conflicto, cuando los poderosos echan mano a los recursos que están en otras comunidades y países para satisfacer su apetito que no tiene límites.

Cuando cada aspecto de la vida es comercializado, vivir se hace más caro, y la gente se empobrece, incluso si ganan más de un dólar al día. Por otra parte, la gente puede ser rica en términos materiales, incluso sin economía monetaria, si tienen acceso a la tierra, si los suelos son fértiles, si los ríos están limpios, su cultura es rica y mantiene la tradición de construir casas y prendas bonitas, buena comida, y hay cohesión social, solidaridad y espíritu comunitario.

La ascensión del dominio del mercado, y de la moneda en tanto que capital producido por el hombre, a la posición de principio superior organizativo de la sociedad y única forma de cuantificar nuestro bienestar ha llevado al debilitamiento de los procesos que mantienen y sostienen la vida en la naturaleza y la sociedad.

Entre más ricos nos hacemos, somos ecológica y culturalmente más pobres. El aumento en el bienestar económico, medido en dinero, lleva al aumento de la pobreza en los aspectos material, cultural, ecológico y espiritual.

La verdadera moneda de la vida es la vida misma, este punto de vista lleva a varias preguntas: ¿cómo nos miramos a nosotros mismos en este mundo? ¿Para qué están los seres humanos? Y ¿somos simplemente una máquina de hacer dinero devoradora de recursos? O ¿tenemos un propósito más elevado, un fin superior?

Creo que la “Democracia Terráquea” nos permite imaginar y crear democracias vivientes basadas en el valor intrínseco de todas las especias, de todos los pueblos, de todas las culturas – un reparto justo y equitativo de los recursos vitales de esta Tierra, un reparto de las decisiones sobre el uso de los recursos de la Tierra.

La “Democracia Terráquea” protege los procesos ecológicos que mantienen la vida y los derechos humanos fundamentales que son la base del derecho a la vida, incluyendo el derecho al agua, la alimentación, la salud, la educación, el trabajo y el sustento.

Tenemos que escoger. ¿Obedeceremos las leyes de mercado de la codicia corporativa o las leyes de la Madre Tierra para mantener los ecosistemas terrestres y la diversidad de los seres vivos?

Las necesidades en alimentación y agua de la gente sólo pueden satisfacerse si se protege la capacidad de la naturaleza para producir alimentos y agua. Suelos y ríos muertos no dan alimento ni agua.

Por ello, defender los derechos de la Madre Tierra es el más importante de los derechos humanos y de las luchas por la justicia social. Es el más amplio movimiento pacifista de nuestra época.

* La Dra. Vandana Shiva es una física y ambientalista india, que recibio el Precio Sydney de la Paz 2010. Ésta es la versión editada de su discurso en la Ópera de Sydney el 3 de noviembre.

Declaración de Jubileo Sur/Américas camino a Río+20

Declaración de Jubileo Sur/Américas camino a Río+20

Jubileo Sur/Américas camino a Río+20

Rechazamos la mercantilización y financiarización de la Naturaleza, las falsas soluciones de mercado, el endeudamiento impuesto,  la economía verde, los servicios ambientales y que se continúe lucrando con la destrucción de la vida.

Frente a la mercantilización de la vida y la Naturaleza: Nuestras resistencias y alternativas!

deuda ecologicaLa Red Jubileo Sur, desde su constitución en el año 1999, asumió la tarea de aportar a la profundización de la relación existente entre la deuda financiera ilegítima reclamada a nuestros países, y la generación de Deudas Históricas, Sociales y Ecológicas. Desde el inicio de la era colonial, el Norte global –a través de sus gobiernos, corporaciones e  instituciones financieras- han explotado y saqueado la riqueza, bienes naturales, saberes, trabajo y vida de los pueblos del Sur.

En este camino que hemos venido haciendo, junto a redes y movimientos aliados, el reconocimiento de la Deuda Ecológica asumió mayor prioridad debido a su agravamiento. La puesta en marcha, por parte de gobiernos y empresas multinacionales y multilatinas, de mega-proyectos y mega-eventos financiados por el endeudamiento público fomentado por las Instituciones Financieras Internacionales (IFIs) y los bancos privados, generó innumerables impactos, muchos de ellos de manera irreversible, sobre los ecosistemas, el clima y la biodiversidad del Planeta y los derechos de las comunidades, las personas y la Naturaleza.

El concepto de Deuda Ecológica se profundizó primero con  la observación de la responsabilidad histórica de los países del Norte por la degradación ambiental en la Conferencia de las Naciones Unidas por el Medio Ambiente y el Desarrollo  -Rio ´92–. Y, luego, con el principio de responsabilidades comunes pero diferenciadas de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC). Sin embargo,  este principio solo quedó en el papel, pues los culpables del problema, los generadores de la Deuda Climática, siguen evadiendo sus responsabilidades históricas y actuales.

Las discusiones sobre clima en la COP 15 en Copenhague (2009) y el siguiente acuerdo en la COP 16 en Cancún (2010), así como otros procesos de negociaciones internacionales, pusieron en evidencia la captura corporativa de estos espacios multilaterales. Confirmaron el poder del mercado y los grandes intereses geopolíticos sobre las decisiones de la inmensa mayoría de los países periféricos, dejando de lado por completo el derecho democrático de los pueblos a expresarse y ser tenidos en cuenta a la hora de tomar decisiones que los afectan de manera directa. Desconocieron así los Acuerdos de los Pueblos de Cochabamba, resultado de la Cumbre de los de los Pueblos sobre Cambio Climático y los Derechos de la Madre Tierra (2010), donde participaron más de 35.000 representantes de movimientos y organizaciones sociales de 140 países.

Los gobiernos de los países del Sur, en las negociaciones del clima, no han sostenido un posicionamiento político sólido frente a los países más industrializados para visibilizar así su responsabilidad en el agravamiento de esta crisis y en la generación de una deuda con la Naturaleza y los pueblos, sobre todo del Sur global. El gobierno de Bolivia, junto a otros pocos, fue quien se atrevió a exigir que el Norte salde la enorme Deuda Ecológica que tiene con el Sur, en lugar de seguir exigiendo el pago de una deuda externa marcadamente ilegítima, pero fue dejado de lado y excluido en las negociaciones marco.

Con las perspectivas que se tienen hoy día, nada hace pensar que en la COP 17 en Durbán (2011) se pueda modificar el actual direccionamiento de mercantilización de las negociaciones, de desatención a las verdaderas causas del calentamiento global y de retroceso en el establecimiento de obligaciones de corte de emisiones suficientes y vinculantes. Al contrario, los Derechos Humanos y de la Naturaleza, se encuentran en un estado de gran indefensión y vulnerabilidad frente a los acuerdos que se pretenden alcanzar e implementar de la mano de las “falsas soluciones” que solo van a profundizar el problema en vez de resolverlo.

Nuevas “soluciones” para sostener el sistema

Desde los años 70 hasta ahora, el capitalismo ha buscado nuevas formas para superar sus crisis de sobre-producción, sobre-valorización del capital, del crecimiento económico y de la tasa de ganancias. Algunas de estas“soluciones” fueron los planes de ajuste estructural, privatizaciones, apertura indiscriminada de los mercados, el lucro perpetuo por procesos usureros de endeudamiento o el constante saqueo del trabajo humano y de las bases materiales, principalmente en los países del Sur, para garantizar el crecimiento y la acumulación capitalista. Es un proceso propio del neoliberalismo, conocido como el “take, don’t make” o ¨sacar pero no hacer¨.Sin embargo, no les es suficiente. Hoy, no solo quieren expandir esas mismas políticas, sino que también quieren lucrar con la crisis económica, alimentaria y ecológica que han provocado, con la creación de nuevas mercancías y con las “falsas soluciones” al Cambio Climático.

Esto implica una mercantilización extrema de la Naturaleza, incluidos sus ciclos y funciones, que son la base misma de la vida. Así, los bosques, el agua o el aire se transforman en una mercancía a ser vendida bajo las reglas del mercado. Esto va a traer un fuerte impacto sobre la biodiversidad, la tierra y la vida, sobre todo de los pueblos originarios,  campesinos y comunidades tradicionales. En sus territorios, estas poblaciones enfrentan diariamente conflictos ambientales con empresas y gobiernos para defender y garantizar otra relación con la Naturaleza: de complementariedad, interdependencia y solidaridad, y no de explotación, depredación y saqueo.

Estos procesos de mercantilización van acompañados de una profunda financiarización de la Naturaleza, donde todo se puede comprar o vender en cualquier Bolsa de Valores del mundo. Con esta nueva fase del capitalismo, por ejemplo, con el mercado de los bonos de carbono, los Programas de Reducción de Emisiones de Carbono causados por la Deforestación y la Degradación de los Bosques (REDD+), los Mecanismos de Desarrollo Limpio (MDL),  los Servicios Ambientales y otros, los aborígenes, campesinos, afrodescendientes y otras poblaciones pasan a proveer un nuevo tipo de trabajo asalariado, sus bosques se transforman en mercancía y los bienes de la Naturaleza pasan a ser “servicios ambientales”.

Las “falsas soluciones” al Cambio Climático son propuestas que no paran de proliferar, generando grandes impactos en las comunidades más vulnerables. Así vemos como son expulsadas de sus tierras comunidades enteras. Hablamos de la vida concreta de millones de personas, hombres y mujeres, tanto del campo como de los centros urbanos, que día a día sufren la voracidad del capital y se ven afectados en su vida cotidiana, sus costumbres, saberes, culturas y creencias. Todo para que las corporaciones acumulen más poder y sigan ganando millonarias sumas de dinero a costa de la vida de los más débiles y de la Naturaleza.

En las últimas décadas, las grandes corporaciones capitalistas, sus instituciones públicas y privadas, así como sus ideólogos y pensadores más destacados fomentaron ideas a favor de las soluciones del mercado como la gran solución frente a la “cuestión ambiental”. En la época de la Conferencia de Estocolmo, en 1972, la “protección” del “medio ambiente” se presentaba como un obstáculo al “desarrollo”. En Río´92, algunos visionarios ya sugerían que el mundo corporativo debía levantar la bandera del “desarrollo sustentable”, pues había chances de convertirlo en un buen negocio. Ya en Río+10, el concepto de “responsabilidad social corporativa” fue el slogan del sistema, vendiendo al sector privado como el portador de las soluciones para la crisis ambiental, y preparando el terreno para la actual situación de avance de las “falsas soluciones”.

¡NO más deudas!

jubileo surA esta realidad, se suma un monumental proceso de sobre-endeudamiento público de nuestros gobiernos para hacerle frente al hecho que los países del Norte no cumplen con sus obligaciones frente al Cambio Climático. Los costos de detener el calentamiento global son transferidos a los pueblos del Sur, al igual que los costos de la crisis económica del Norte. Crisis que los pueblos del Sur padecen históricamente y que ya pagaron varias veces, con su trabajo, riqueza y vidas.

Pese a las críticas cada vez mayores, el Banco Mundial salió airoso de las negociaciones sobre clima y se fortaleció en esta coyuntura. Hoy, se presenta como el organismo que tiene la “solución” para la crisis de la cual es uno de sus principales responsables. Por eso, es inaceptable cualquier participación de este organismo en  el diseño o gestión de fondos y en las negociaciones que tienen que ver con el clima o con solucionar los problemas ambientales.

Las IFIs deben estar decididamente fuera del clima. Porque impulsan y financian “soluciones”, que, dicen, van a resolver el problema climático, mintiendo como lo vienen haciendo históricamente con la complicidad de los gobiernos. Estas supuestas “soluciones” en proceso de implementación, como MDL, REDD+ y otras, van a agravar aún más la situación y generar un incremento de la Deuda Ecológica y Climática, como así también mayores deudas financieras ilegítimas.

Frente a este nuevo proceso de “sobre-endeudamiento verde”, en el actual contexto de agravamiento de la crisis financiera y económica global, es necesario que los pueblos y los gobiernos de la región tomen medidas soberanas coordinadas que se encaminen hacia la transformación del actual sistema hacia uno que esté al servicio de los Derechos de los Pueblos y la Naturaleza.

Camino a Río+20 y más allá…

Los pueblos, sus organizaciones y movimientos sociales, enfrentamos el reto de poder generar una mayor movilización popular y coordinar estrategias para hacerle frente a la voracidad capitalista que se viene.

En esta encrucijada, mientras tenemos que dar seguimiento a la CMNUMC y sus implicancias nacionales, nos encuentra la próxima Conferencia de las Naciones Unidas sobre Desarrollo Sustentable (UNCSD) Río+20, que también tendrá  un gran impacto en la Naturaleza y el clima, como así también en nuestras economías y derechos.

Tenemos la urgente necesidad de generar una gran movilización popular, como lo hicimos en su momento con la Campaña Continental contra el ALCA, para enfrentar esta avanzada del gran capital, denominada y difundida con el atractivo nombre de “economía verde” o “new green deal”. Vienen por lo último que aún les queda por dominar: los bosques, los territorios, el agua, el aire, la biodiversidad, las semillas, los alimentos.

Por eso consideramos que lo que representa Río+20 debe ser encarado mucho más allá de la Conferencia de la ONU en sí. Será un momento de acuerdo entre gobiernos y representantes del gran capital internacional, cuyas consecuencias serán sentidas por el planeta y por quienes lo habitamos a lo largo de los años.

Nos quieren hacer creer que el mismo desarrollo, los mismos sistemas y lógica tecnológica, el mismo mercado, los mismos empleos y las mismas instituciones que causaron y causan tantas injusticias sociales y ambientales, ahora, pintados de verde, van a resolver todos los problemas.

Por eso, los movimientos sociales y la sociedad civil tienen que asumir un protagonismo claro y contundente. Sin una articulación de ideas, prácticas políticas y estrategias transformadoras no estaremos a la altura del desafío que debemos enfrentar. En ese sentido, apostamos a que la Cumbre de los Pueblos por la Justicia Social y Ambiental, contra la mercantilización de la Vida y en defensa de los Derechos de los Pueblos y de la Naturaleza, no sea una feria más de ideas y actividades sino pensada como un espacioautónomo, tanto de la Conferencia oficial y de los gobiernos allí reunidos como de los agentes del mercado, que esté al servicio de las luchas y resistencias populares que se están librando en nuestra región y el mundo.

Lo más importante y prioritario de Río+20 es su potencial para contribuir al fortalecimiento de los procesos de movilización, formación y articulación de las fuerzas populares, anti-capitalistas y anti-imperialistas, tanto en nuestra región como en el Sur y a nivel global. Nuestro objetivo es apostar a procesos de educación popular, visibilización de las luchas y resistencias que se están dando, articulación con otras redes y movimientos sociales en la construcción de perspectivas y capacidad de acción común.

Las personas y comunidades afectadas por el sistema capitalista, el Cambio Climático, el modelo de desarrollo y la deuda –el corazón del sistema-, deben ser los principales protagonistas de este proceso y Cumbre de Río+20. Son ellos y ellas, junto con la Naturaleza, quienes día a día enfrentan con dignidad la barbarie del capital y están construyendo, con sus esfuerzos y luchas, ese Otro mundo posible.

Jubileu Sul Brasil y Jubileo Sur/Américas, vienen haciendo un gran esfuerzo en el seno del Comité Facilitador de la Sociedad Civil Brasilera para Río+20 (CFSC) -junto a otras organizaciones, redes y movimientos- para lograr una Cumbre de los Pueblos donde efectivamente los protagonistas sean los afectados y afectadas. Entre todos y todas podremos entretejer los hilos de una nueva civilización que rompa definitivamente con el capitalismo.

Por eso, frente a esta situación, hacemos un llamado a la unidad del campo popular, a aglutinar fuerzas contra-hegemónicas para potenciar nuestras energías, recursos, ideas y perspectivas.

A plantearnos nuevos proyectos de sociedad post-capitalista, no-extractivista, libre de deudas, dominaciones y opresiones de cualquier tipo.

A desenmascarar que el capitalismo no tiene como ser humano, no tiene como ser verde: sólo es el color de los dólares que acumula sobre la vida de las personas y la Naturaleza.

A coordinar esfuerzos para luchar por alternativas superadoras a la actual situación, por:
-Anulación total e incondicional de las deudas ilegítimas reclamadas a los pueblos y países del Sur, y la realización de auditorías integrales y participativas de las deudas.
-Reparación de las Deudas Históricas, Sociales, Financieras, Ecológicas y Climáticas promoviendo cambios estructurales en las relaciones entre los países y hacia adentro de nuestros países, para que sean igualitarias y justas.
-¡Banco Mundial fuera del Clima! Por fondos públicos, nuevos, adicionales y no reembolsables, eliminando el mercado de carbono y el rol del Banco Mundial y los bancos de desarrollo locales en el Financiamiento para el Clima.
-Exigir la reducción de emisiones en los países del Norte y el reconocimiento de su responsabilidad en el calentamiento global.
-Rechazo a las “falsas soluciones” de mercado: Mecanismos de Desarrollo Limpio (MDL), REDD+, energía nuclear, agro-combustibles, endeudamiento ilegítimo, entre otros.
-Por la des-financiarización de nuestras economías y por el cierre de las Instituciones Multilaterales como el FMI, el Banco Mundial, la OMC y los bancos regionales como el Banco Interamericano de Desarrollo. Exigir el fin de la impunidad y reparaciones a los crímenes cometidos.
-Revisar y revertir los Acuerdos Comerciales, Tratados de Protección a las Inversiones y toda forma de aplicación de los derechos de propiedad intelectual y los paquetes tecnológicos actuales -agroquímicos, transgénicos- y aquellos que se ofrecen como “falsas soluciones” -geoingeniería, nanotecnología, tecnología terminator y similares-
-Promover la refundación de las instituciones y mecanismos reguladores para poner fin a la supremacía de los intereses financieros sobre los Derechos de los Pueblos y la Naturaleza.
-Garantizar el acceso a los derechos humanos esenciales,como la salud, educación, vivienda, jubilación, trabajo digno, agua y saneamiento, transporte, servicios financieros,  telecomunicaciones, recursos energéticos y bienes naturales, protegiéndolos de su privatización.
-Dejar los combustibles fósiles bajo la tierra y promover un cambio en el modelo de producción y consumo sobre la base de la armonía, la complementariedad, la solidaridad y el equilibrio entre todos con todo.
-Restructuración ecológica de las ciudades .Combatir la especulación inmobiliaria + las injusticias ambientales + la competencia interurbana desregulada, la gentrificación y el desplazamiento de las poblaciones pobres de las ciudades.
-Fomentar energías alternativas adecuadas a los medios naturales, sustentables, limpios, renovables, descentralizadas, diversas, de bajo costo y ambientalmente respetuosas.
-Reconocer y proteger los derechos de las poblaciones forzadas a inmigrar por las causas e impactos del cambio climático.
-Garantizar, proteger y defender los territorios de pueblos originarios y campesinos que mantienen los ecosistemas que protegen el clima. Favorecer la agricultura campesina, la producción agroecológica. Respetar a las formas de vida de los pueblos y comunidades del Sur y sus alternativas de vida.
-No permitir nuevos proyectos que agraven la crisis ambiental y climática. Es el momento de parar la explotación y opresión a la Naturaleza, aprender de las comunidades y pueblos ecológicamente sustentables, des-mercantilizar la vida y realizar la reparación integral de la Deuda Ecológica.
-Defender la Soberanía Alimentaria, entendida como el derecho de los pueblos a controlar sus propias semillas, tierras, agua y producción de alimento, y la reversión del modelo de agricultura basada en el agro-negocio y su modelo social, económico y cultural de producción capitalista y su lógica de alimentos para el mercado. Afirmamos que los monocultivos de árboles no son bosques.


Rechazamos la mercantilización y financiarización de la Naturaleza, las falsas soluciones de mercado, el endeudamiento impuesto,  la economía verde, los servicios ambientales y que se continúe lucrando con la destrucción de la vida.

Nuestro mundo no está en venta, nuestra dignidad, amor por la tierra, saberes y culturas tampoco.

La Naturaleza, la Pachamama, la vida: ¡NO se venden, NI se endeudan! ¡Se defienden!

“No puedes comprar el viento.
No puede comprar el sol.
No puedes comprar la lluvia.
No puedes comprar el calor.
No puedes comprar las nubes.
No puedes comprar  colores.
No puedes comprar alegrías.
¡No puedes comprar mi vida!
Vamos dibujando el camino…
Vamos caminando…
¡Aquí se respira lucha!
¡Aquí estamos de pie!

http://www.jubileosuramericas.org/

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