San Juan Sacatepéquez: una lucha comunitario-popular abrazada en la ciudad

Movilizaciones en Guatemala

Por: Gladys Tzul Tzul  [1]

ComunitariaPress

El día sábado 13 de junio de 2015 las tramas comunales de San Juan Sacatepéquez se abrazaron emotivamente con las tramas populares de la ciudad de Guatemala, su abrazo mostró su potencia y fuerza cuando evitaron que la policía reprimiera y capturará a dirigentes comunales de San Juan Sacatepéquez. Ese día se realizaba otra gran marcha que llamaba a destituir al presidente Otto Pérez Molina, y las comunidades de San Juan Sacatepéquez, acuerparon esta jornada de lucha comunitario-popular que ha venido produciendo una fuerza que ha logrado remover a la que era vicepresidenta, misma situación que ocurrió con varios ministros más. Así, ese día de San Juan Sacatepéquez salieron tres buses repletos de mujeres, hombres, niños y niñas que llegaron a la ciudad de Guatemala y se unieron al río humano que empuja la destitución de Molina y que de manera más amplia interpela el orden de mando colonial y racista sobre el que se sostiene la acumulación capitalista en Guatemala. [2]

Todas y todos sabemos que las comunidades san juaneras, por más de cinco años han luchado contra la imposición de la Cementera Progreso; esas comunidades conocen por experiencia concreta los efectos de la dictadura del gobierno del Partido Patriota y del capital nacional que a fuerza, por despojo y por muerte quiere imponer y construir el anillo periférico y la cementera San Gabriel, (ampliación de la empresa Cementos Progreso), han vivido masacres como la ocurrida en septiembre del año pasado en los Pajoques; han vivido dos estados de sitio, luchan por liberar a varios comunitarios encarcelados, han llorado varias vidas y se enfrentan a una serie de mecanismos que imponen la división y fragmentación de las 12 comunidades. Esa lucha es conocida en las comunidades guatemaltecas y también en las comunidades de Argentina, Perú, México, San Salvador, entre varias más, y han enseñado como se lucha por la vida.

La lucha sanjuanera es un acontecimiento importante para entender las álgidas protestas que están ocurriendo en Guatemala por estos días. En este texto reconstruyo y sugiero una interpretación que puede ser ampliada con las variadas y plurales ideas que ya se están realizando al respecto. Me detendré en San Juan Sacatepéquez, por el acontecimiento del día sábado, pero sabemos que en las comunidades ixiles, q’anjobales, k’ich’es, en los territorios de Xalapán, La Puya, Sayaxché se fraguan una serie de luchas que nos alimentan y que permanentemente interpelan y frenan a los proyectos de muerte.

Los hechos, primero: Ese día, 13 de junio l@s sanjuaneros después de participar en la marcha, puestos regresar a sus comunidades salieron aproximadamente a las seis de la tarde del centro de la Ciudad de Guatemala, punto la protesta. Pero la policía nacional civil lo impidió, porque atravesó una patrulla en la 31 avenida 21-77 de la zona 7 (casi en las salidas de la Ciudad de Guatemala) y detuvo a uno de los tres buses, montó un operativo con un más de 400 policías, antimotines, agentes de particular, algunos fuertemente armados detuvieron al bus que tenía placa de circulación No. C483BMQ[3]. Así, quedaron atrapados dentro de la camionetas madres con sus hijos y varios hombres que hacían un total de 60 personas; la policía primero argumentó que habían recibido una llamada porque en ese bus se estaba perpetrando un asalto, como es versión fue desmentida, argumentaron que dentro del bus viajaban personas que tenían ordenes de captura y exigían que todas las personas se identificaran con su Documento Personal de Identificación (DPI). Lo que la policía exigía era completamente ilegal. Las mujeres, estudiantes y jóvenes que primero acudieron a apoyar y proteger a las comunidades lo denunciaron tenazmente por la radio, por las redes sociales y por entrevistas. Esta fuera de la ley realizar órdenes de captura después de las seis de la tarde.

Segundo: Se activó el mecanismo comunal de información, las mujeres y los hombres que estaban dentro del bus, se comunicaron con sus familias, quienes a su vez avisaron a los estudiantes de la USAC que estaban participando en las manifestaciones para que apoyaran y los protegieran. Y así fue, con el paso del tiempo, cientos de hombres y mujeres llegaron a acuerparlos y formaron una cadena humana que impidió que la policía ingresara al bus y evito que la policía obligara a bajarlos del bus. Jóvenes mujeres y hombres universitarios se acordonaron y no se soltaron las manos, mientras algunos abogados comprometidos con las luchas de sus comunidades producían estrategias jurídicas para exigir que se hicieran mostrar las órdenes de captura y las cuales nunca fueron presentados y demandando exhibiciones personales.

Tercero: Parte de la ciudad se volcó. Los vecinos de la zona siete (lugar donde estaba retenido el bus) hizo parte de la cadena humana, y comenzaron a reunir alimentos para adultos y para niños, agua para beber; el bus llevaban retenido más de cuatro horas, y eran necesarios tener pañales para cambiar a los bebés y l@s vecinos de la séptima zona los juntaron y los entregaron. Las comunidades y sus autoridades se volcaron, pues los hombres ixiles con sus varas de autoridad juntos con varias mujeres luchadoras y defensoras de territorios produjeron la negociación con los policías y dieron ánimo y seguridad a l@s retenidos que quienes estaban afuera no los dejaría solos y que los estaban cuidando. Cuando las comunidades de San Juan se enteraron que habían retenido a sus compañeros, regresaron a liberarlos. A esas alturas el abrazo ya había logrado acordonar a la policía y lograban la liberación y evitando la violencia. Hubieron varios momentos en los que la policía estuvo a punto de reprimir, pero las mujeres, las autoridades indígenas y los estudiantes lograron frenarlo con ese cálculo político que se forja al calor de la experiencia cotidiana de cuidar y proteger la vida.

He reconstruido estos tres puntos porque a mi entender resultan fundamentales para habilitar la comprensión de lo que producen nuestras luchas políticas; porque no podemos pensar la lucha política sólo como un objetivo final, también hay que pensarla como la capacidad de ir produciendo horizontes amplio, plurales y abarcativos que nos transformas a nosotras y nosotros mismos.

Para hacerme comprender mejor, quiero aclarar a qué me refiero cuando digo tramas comunales-populares, hago uso de esos términos cuando quiero nombrar a las mujeres y hombres que producen relaciones sociales para vivirse comunalmente, quienes no viven del trabajo ajeno o explotan a otros, esos seres humanos que todos los días trabajan por cuidar, alimentar a sus familias, que defienden sus territorios; los y las vendedoras informales, las y los trabajadores de maquila que se organiza para vivir en condiciones de dignidad y con anhelos compartidos de no permitir más la represión Esas mujeres y hombres que por años mediante levantamientos y movilizaciones han abierto posibilidades de reapropiación colectiva de la riqueza material que producimos para que funcionen los hospitales y las escuelas[4].

Como dice Raul Zibechi: La emancipación es producción de vínculos. Para nuestro caso, el abrazo con l@s sanjuaner@s nos da esa esperanza emancipatoria.

NOTAS:

[1] K’iche’ de Guatemala, doctorante en sociología por la ICSYH de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, adscrita al área de investigación: Entramados comunitarios y formas de lo político. Su tesis doctoral se denomina: Comunidad Indígena: Una genealogía de los sistemas de gobierno en Chuimekena’. Actualmente, vive en el Ecuador,  donde realiza una estancia doctoral sobre los levantamientos indígenas de la década de los 90 desde el Centro de Investigación de Movimientos Sociales del Ecuador. –CEDIME-.

[2] Estas reflexiones son parte del seguimiento día este acontecimiento el cual fue alimentado de conversaciones y discusiones con varias amigas, verdaderas hermanas.

[3] Datos obtenidos de los reportes de Prensa Comunitaria el día 13 de junio de 2015.

[4] Debo esta definición de lo comunitario popular Raquel Gutiérrez Aguilar, se puede profundizar más en Horizonte Comunitario Popular. Antagonismo y producción de lo común en América Latina. Ediciones de la Sociedad Comunitaria de Estudios Estratégicos y Autodeterminación Ediciones.

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