“Integración de la biodiversidad”: ¿solución real a la devastación de la naturaleza?

English version

Este artículo fue escrito por Nele Marien, co-coordinadora del Programa de Bosques y Biodiversidad de Amigos de la Tierra Internacional, a 3 de diciembre del 2016. Este día, los representantes de los 196 países que participaron al Segmento de Alto Nivel de la COP 13 de la Convención sobre Diversidad Biológica, adoptaron la “Declaración de Cancún sobre la integración de la conservación y la utilización sostenible de la biodiversidad para el bienestar”.

El 4 de diciembre se inicia la decimotercera Conferencia de las Partes del Convenio sobre la Diversidad Biológica (CBD COP 13, por sus siglas en inglés). Aunque no es tan conocida como las COPs sobre el clima, esta conferencia surge en respuesta a una crisis compleja que es tan amenazante y a la vez tan urgente como la crisis climática. La biodiversidad se está agotando a un ritmo alarmante. Se está exterminando especies animales a un ritmo hasta cien veces más rápido que su ritmo natural de extinción. La última vez que el mundo experimentó tal ritmo de deterioro fue hace 65 millones de años, cuando desaparecieron los dinosaurios.

Desdichadamente, el problema no termina ahí. Especies genéticamente modificadas están contaminando la biodiversidad, al mismo tiempo que en muchos lugares del mundo las especies invasivas están pasando a ser predominantes.

En suma, ya hemos destruido más que lo que puede soportar el equilibrio de nuestro ambiente natural. Estamos en el umbral de una destrucción de especies y ecosistemas que ya es conocida como la sexta mega-extinción mundial de biodiversidad. Esto no es un asunto menor.

El crecimiento económico sigue siendo la meta principal de los planes económicos y de desarrollo

El Convenio sobre la Diversidad Biológica nació en 1992 para enfrentar esta crisis de agotamiento de la biodiversidad. Desde entonces, muchos planes y metas se han formulado, pero en realidad no se han registrado avances. Por el contrario, la situación se ha agravado progresivamente año a año.

La idea más reciente para conjurar esta tendencia es “integrar” la problemática de la biodiversidad en otros sectores e instituciones, empezando con los sectores de la agricultura, la forestería, la pesca y el turismo. Eso significa que la biodiversidad debería tornarse un elemento transversal a todos los sectores y agencias gubernamentales e intergubernamentales.

Lograr esto es importante, ya que hasta ahora los gobiernos nacionales y las empresas simplemente no le dan prioridad a las decisiones del CDB cuando diseñan sus planes económicos y de desarrollo. El crecimiento económico sigue siendo su meta principal. Sin embargo, cada punto porcentual de crecimiento económico esquilma aún más las áreas naturales. Hoy, hay pocos lugares en el mundo que no hayan sido alterados por la humanidad.

Realmente no tiene mucho sentido establecer reglamentaciones y políticas ambientales si los países siguen funcionando como lo hacen ahora. Debemos preguntarnos entonces:

– ¿Tendrá la integración de la biodiversidad verdaderamente algún impacto?

Es indudable que su propósito debería ser cambiar completamente el modo en que los gobiernos, instituciones internacionales y las empresas toman decisiones vinculadas con la biodiversidad o que la afectan.

Pero la propuesta que está actualmente en discusión sugiere lo contrario: simplemente “exhorta a los gobiernos a intensificar sus esfuerzos en pos de la integración de la conservación y uso sostenible de la biodiversidad”. ¡No suena realmente como algo que vaya a frenar la tendencia actual!

-¿Cómo se la implementará?

En parte, pidiéndole a los gobiernos que apliquen los resultados totalmente inadecuados de otros órganos de Naciones Unidas como el Acuerdo de París sobre el clima.

La propuesta de integración de la biodiversidad sí exhorta a los gobiernos a que incluyan la problemática de la biodiversidad en sus procesos de toma de decisiones intersectoriales. Una pregunta clave que todavía no ha sido resuelta es cómo garantizar que otras reparticiones gubernamentales tengan efectivamente en cuenta esta nueva recomendación del CDB. Pero sin evidencia que demuestre que han tenido en cuenta seriamente otras decisiones anteriores, ¿por qué habríamos de esperar que esta vez no ocurra lo mismo?

La integración de la biodiversidad es en sí misma una buena idea, ya que sí necesitamos que todos los tomadores de decisiones intervengan y se involucren. Pero es evidente que lo que se está proponiendo es muy marginal en la práctica. Simplemente no se condice con el cambio de sistema que verdaderamente se requiere para frenar la pérdida de biodiversidad.

– ¿Podría la integración de la biodiversidad repercutir negativamente?

Lamentablemente la respuesta es sí – puede tener impactos negativos monumentales. El CDB pretende sensibilizar y elevar la conciencia acerca de la importancia de la protección de la biodiversidad poniéndole precio. De hecho, la propuesta de integración apela reiteradamente a la Contabilidad del Capital Natural. Es decir, a adjudicarle un valor financiero a cada elemento de la Naturaleza, dependiendo de cuántos “servicios ecosistémicos” le brinde a la humanidad. Obviamente, sea cual fuere, esa cifra no puede plasmar el valor real de la naturaleza y hace caso omiso de otros valores culturales y sociales inherentes.

Además, los recursos humanos y financieros que se destinan a determinar el valor económico de la naturaleza son inadmisiblemente elevados, tanto las expediciones como los expertos altamente remunerados que contratan para ello. Sería mucho mejor utilizar esos recursos para proteger verdaderamente la biodiversidad.

Lo peor es que adjudicarle valor económico a la Naturaleza a menudo se usa para ponerle precio. Las compensaciones por biodiversidad y los “Pagos por Servicios Ambientales” (PSA) son algunas de las propuestas que responden a ese enfoque.

La compensación por biodiversidad en realidad permite la destrucción de un ecosistema, siempre y cuando se cree o proteja otro ecosistema del mismo valor. Eso atenta contra la necesidad de frenar la pérdida de biodiversidad. Cualesquiera sean los mecanismos de compensación, generalmente conllevan problemas graves: ya sea que no ocurre en absoluto, que la “biodiversidad sustituta” es muy diferente al ecosistema original, o que transcurre mucho tiempo entre la destrucción de un sitio y la creación del sitio nuevo.

La integración de la biodiversidad incentiva los “Pagos por Servicios Ambientales” (PSA)

Los “Pagos por Servicios Ambientales” (PSA) son otros de los mecanismos de financiarización de la naturaleza. Implica pagarle a quien protege un ecosistema por los “servicios ambientales” que dicho ecosistema provee. Aunque los mecanismos de PSA no habilitan abiertamente a la destrucción de ecosistemas, están lejos de ser perfectos. Antes, se protegían algunos ecosistemas mediante legislación gubernamental. Bajo la aplicación de mecanismos de PSA, un ecosistema cesa de estar protegido por ley, sino que sólo se lo protege si existe un mercado económico para ello. Eso se torna muy problemático cuando se acaba el financiamiento de un mecanismo de PSA, debido a una crisis económica por ejemplo. También alienta a quienes no reciben PSA a creer que, como no les pagan por proteger, entonces tienen derecho a destruir ecosistemas.

La lógica de los PSA también priva de protección a los ecosistemas que no se encuentren en zonas consideradas económicamente ventajosas. En términos generales, los PSA allanan el camino a más destrucción del medio ambiente. Tal y como dice Claudia Ramos, de la organización ambientalista mexicana Otros Mundos A.C.: “Los Pagos por Servicios Ambientales socavan aún más los sistemas de manejo comunitario de bosques de los pueblos indígenas, trastornando su patrimonio cultural y natural.”

Lamentablemente, a pesar de todas estas fallas antedichas, la valorización y mercantilización de la naturaleza son unos de los componentes principales de la propuesta de integración de la biodiversidad. Los tomadores de decisiones parecen creer que el sector empresarial solamente les escuchará si se refieren a la Naturaleza en términos financieros.

Los verdaderos guardianes de la naturaleza son los Pueblos Indígenas y las Comunidades Locales

Existimos inevitablemente dentro de límites ecológicos y planetarios. Necesitamos informar y sensibilizar a los estamentos democráticos para que entiendan a cabalidad este asunto y garantizar que puedan y tomen efectivamente decisiones con independencia de presiones e influencia empresarial corporativa.

Lo más importante es que tenemos que garantizar que en la integración de la biodiversidad se incluya a quienes son los verdaderos guardianes de la naturaleza – los Pueblos Indígenas y las Comunidades Locales, que viven en los bosques y otros ecosistemas. Tal y como señala Nur Hidayati, de la organización ambientalista indonesa WALHI, “hemos demostrado que los bosques están mejor protegidos en nuestro país cuando los pueblos indígenas y las comunidades locales que viven en ellos pueden ejercer su derecho a gobernar sus propios territorios.”

Otros Mundos A.C., como miembro de la federación Amigos de la Tierra Internacional, asiste a la COP 13 de la Convención sobre Diversidad Biológica, que se lleva a cabo del 4 al 17 de diciembre del 2016 en Cancún, Quintana Roo, México. En nuestra página, les iremos compartiendo información de primera mano sobre las negociaciones así como las posiciones de Otros Mundos y Amigos de la Tierra Internacional sobre los temas de la COP 13. Manténganse informados sigando esta página, nuestro Facebook y nuestro Twitter.

Leer en la página de Amigos de la Tierra Internacional

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Más información:

– El Foro de Negocios y Biodiversidad 2016: la vida y los bienes comunes al servicio del sector privado

Los retos de la COP 13 de la Convención sobre la Diversidad Biológica

“Mainstreaming biodiversity”: a real solution to the devastation of nature?

This article  was written by Nele Marien, co-coordinator of the Forest and Biodiversity Program of Friends of the Earth International, on December 3rd 2016. On that day, representatives of the 196 countries who participated in the High Level Segment of the 13th Convention of the Parties of the Convention on Biological Diversity adopted the “Cancun Declaration on mainstreaming the conservation and sustainable use of biodiversity for well-being”.

Spanish version

December 4th marks the start of the thirteenth Conference of the Parties of the Convention on Biological Diversity (CBD COP 13). While not as well-known as the climate COPs, this conference responds to a complex crisis that is both as threatening and urgent as the climate crisis. Globally, biodiversity is being depleted at an alarming rate. Animals are being wiped out as much as 100 times faster than their natural extinction rate. The last time the world experienced such a rate of decline was 65 million years ago, with the disappearance of the dinosaurs.

Sadly, it doesn’t end there. Biodiversity is being contaminated with genetically modified species, while at the same time, invasive species are taking over in many parts of the world. In short, we have already destroyed more than the equilibrium of our natural environment can bear. We find ourselves on the threshold of a species and ecosystems destruction that is already being called the sixth global biodiversity mega-extinction. This is no small matter.

Economic growth continues to be the main objective of economic and development plans

In 1992, the Convention on Biological Diversity was born to tackle this biodiversity depletion crisis. Since then, plans and targets have come and gone, yet no real progress has been made. On the contrary, the situation has become progressively worse year on year.

The latest idea to avert this trend is to “mainstream” biodiversity into other sectors and bodies, beginning with the agriculture, forestry, fishery and tourism sectors. This means that biodiversity should become a cross-cutting element in all sectors, governmental and intergovernmental agencies.

Achieving this is important, as, so far, decisions adopted in the CBD are simply not a priority when national governments and business outline economic and development plans. Economic growth continues to be the main objective. However, every percentage increase of economic growth depletes natural areas further. Today few places remain unaltered by humankind.

There is certainly no point in developing environmental regulations and policies if countries continue to operate as they currently do. So, we need to ask:

– Will mainstreaming biodiversity have any real impact?

It is clear that the aim should be to completely alter the ways in which governments, international institutions and businesses make decisions that relate to biodiversity. Yet the current proposal on the table suggests the contrary: it merely “urges governments to strengthen their efforts to mainstream conservation and sustainable use of biodiversity”. It hardly sounds trend-breaking!

– How will it be implemanted?

Partly, by asking governments to implement the utterly inadequate outcomes of other UN bodies, such as the Paris climate agreement.

The mainstreaming proposal does call on governments to include biodiversity in cross-sectorial decision-making processes. A crucial question as yet unanswered, however, is how to make sure the other governmental departments do take this new CBD recommendation into account. However, with no evidence that previous decisions have been taken seriously, why should we expect that this time should be any different?

Mainstreaming biodiversity is, in itself, a good idea, since we need all decision-makers to be involved. But in practice it is clear that what is being proposed is merely marginal. It simply does not equate to the real system change to halt biodiversity loss.

– Does mainstreaming have negative impacts?

Sadly the answer is yes – monumental ones. The CBD hopes to raise awareness around the importance of biodiversity protection by putting a value on it. Indeed, the mainstreaming proposal repeatedly calls on Natural Capital Accounting. That is placing a financial value on the different elements of Nature, according to how many “ecosystem services” they provide to humanity. Of course, this number cannot capture the true value of nature and neglects other inherent, cultural and social values.

Furthermore, the human and financial resources that go into efforts to determine the economic value of nature – in terms of highly paid experts and expeditions- are unacceptably high. The same resources would be much better employed in truly protecting biodiversity.

What is worse is that putting an economic value on Nature is often used as a price tag. Proposals allong these lines include biodiversity offsetting and payments for ecosystem services.

Biodiversity offsetting actually permits the destruction of one ecosystem, as long as another ecosystem of the same value is created, or protected. This flies in the face of the need to halt biodiversity loss. There are usually severe problems with any offsetting scheme: it doesn’t happen at all, the ‘replacement biodiversity’ is very different to the original ecosystem or there are long time delays between the destruction of one site and the creation of the new site.

Mainstreaming will boost “Payments for Ecosystem Services” (PES)

Another scheme that financialises nature is the “Payments For Ecosystem Services” (PES) schemes, whereby those who protect an ecosystem receive payments for the ecosystem services they provide. Although PES schemes do not directly permit ecosystem destruction, they are far from perfect. In the past, government legislation protected some ecosystems. Under PES schemes, an ecosystem will no longer have protection through legislation. It is only protected if there is an economic market for it. This becomes highly problematic for payment schemes whose finance ends, due to an economic crisis, for example. It also encourages those who do not receive payments to believe that, as a consequence, they have the right to destroy ecosystems.

It will also deprive ecosystems of protection if they are not in areas considered to be economically advantageous. Overall, PES paves the way for further destruction of the environment. As Claudia Ramos, from the environmental organization Otros Mundos A.C. in Chiapas, Mexico, puts it: “The Payment for Ecosystem Services Scheme further undermines the community forest management systems of indigenous peoples, disrupting their cultural and natural heritage”.

Sadly, despite these fundamental flaws, valuing and commodifying nature is one of the main components of the mainstreaming proposal. Decision-makers seem to think that business will only listen when they express Nature in financial terms.

The real guardians of nature are Indigenous Peoples and Local Communities

We have to exist within ecological and planetary boundaries. We need to inform democratic bodies so they fully understand the issue and ensure they can and do make decisions free from corporate influence.

Most importantly, we must ensure that mainstreaming includes those who are the real guardians of nature – Indigenous Peoples and Local Communities, living in forests and other ecosystems. As Nur Hidayati, director of the Indonesian environmental organization WALHI states, “we have proven that, in our country, the forests are best protected when the indigenous peoples and local communities living in them can exercise their rights to govern their own territories.”

Otros Mundos A.C./Friends of the Earth Mexico is part of the international federation of NGOs Friends of the Earth International, which is participating in the COP 13 of the Convention on Biological Diversity, taking place from the 4th to the 17th of December in Cancun, Quintana Roo, Mexico. We will share on our page our information and positions on the issues that are being tackled during the COP 13. Stay informed by following us on this webpage, our Facebook and our Twitter.

More information (in Spanish):

– El Foro de Negocios y Biodiversidad 2016: la vida y los bienes comunes al servicio del sector privado

– Los retos de la COP 13 de la Convención sobre la Diversidad Biológica

Contact: territorios@otrosmundoschiapas.org

El Foro de Negocios y Biodiversidad 2016: la vida y los bienes comunes al servicio del sector privado

Pronunciamiento de Otros Mundos A.C./Amigos de la Tierra México, acerca del Foro de Negocios y Biodiversidad que se llevará a cabo los 2 y 3 de diciembre al margen de la COP 13 en Cancún.

El 4 de diciembre del 2016, se inaugurará en Cancún, Quintana Roo, México, la decimotercera reunión de la Conferencia de las Partes (COP 13) de la Convención sobre Diversidad Biológica (CBD, por sus siglas en inglés), presidida por el titular de la Secretaria de Medio Ambiente y de Recursos Naturales de México (SEMARNAT), Rafael Pacchiano. Representantes de los 196 países que ratificaron la CBD (casi todos los países del mundo, menos Estados Unidos) negociarán acuerdos para frenar la erosión de la biodiversidad en el planeta, según el objetivo oficial. A petición del gobierno mexicano, el tema central de las discusiones será la “integración de la biodiversidad” en los planes de desarrollo de los sectores agrícola, forestal, pesquero y turístico.

No es de extrañarse que, en paralelo a esta reunión, se lleve a cabo el Foro de Negocios y Biodiversidad 2016 (2 y 3 de diciembre, Cancún), organizado por y para el sector privado internacional, bajo el cobijo de la SEMARNAT, que inaugurará el evento. Empresas y organizaciones conservacionistas, muchas de ellas miembros de la Plataforma Global por el Negocio y la Biodiversidad (Global Partnership for Business and Diversity), auspiciada por la CBD, negociarán cómo jugar un papel en la “integración de la biodiversidad” en los sectores arriba mencionados, para enriquecerse y pintarse de verde, aprovechando los nuevos negocios que surgen de la nueva “economía verde”.

La biodiversidad como fuente de negocios

Los participantes estarán invitados a firmar la primera “Declaración sobre Negocio y Biodiversidad” (Business and Biodiversity Pledge) en la que se comprometerán a “tomar acciones hacia un consumo y una producción sustentables” para “generar beneficios para los negocios”. El texto no contiene propuestas concretas, pero, al proyectar “medir y, cuando sea posible, evaluar los impactos y las dependencias de las empresas en los servicios relativos a la biodiversidad y el ecosistema”, abre la puerta a la financiarización y privatización de la naturaleza. En el Foro 2015, las empresas habían apostado a mecanismos de compensación de los daños ambientales provocados por sus actividades y de las emisiones de gases de efecto invernadero que generan, como los que ofrece el mercado de carbono. Vieron cómo generar más ganancias económicas a partir de las áreas de conservación. Se puede hacer a través de parques ecoturísticos y bancos de biodiversidad, entre otros proyectos en los que subyacen lógicas privatizadoras y de despojo.

Si bien el Foro de Negocios y Biodiversidad existe desde hace varios años al margen de la COP de la CBD, es la primera vez que emite tal declaración en el marco de las negociaciones oficiales, con el objetivo de influirlas. Entre sus 87 signatarios ya anunciados, se encuentran Nestlé, acaparador de las fuentes de agua de las comunidades para producir agua embotellada; Veolia, primer privatizador de los sistemas de agua potable municipales en el mundo, conocido en México por su mala gestión y la subida injustificada de las tarifas del servicio, así como el manejo desastroso de la basura por parte de su filial Proactiva en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas. Está también la constructora de automóviles Volkswagen, quien ha recurrido a programas ilícitos para falsificar el grado de contaminación generada por sus motores.

La financiarización de la naturaleza sigue en la mesa

Como Otros Mundos A.C./Amigos de la Tierra México, vemos con preocupación la incorporación de la biodiversidad en las políticas de desarrollo y el hecho de que las grandes empresas, cuyas actividades están basadas en la implementación del modelo extractivo depredador, la instrumentalizan. Este año, las recomendaciones que discutirán las Partes en la COP13 no mencionan más los “mecanismos financieros innovadores”, por haber sido objetos de críticas. Pero la existencia de este Foro es la prueba que el tema de la financiarización de la naturaleza aún sigue en la mesa.

Denunciamos que el sector privado pretende acaparar el espacio público durante la COP para posicionarse en la lucha global contra la destrucción de la biodiversidad y la crisis climática. Quiere transformar la biodiversidad en un “capital natural”, una noción en la que los ecosistemas se reducen a fuentes de ganancias, de servicios y de oportunidades de mitigación para las empresas. Una vez más, se vende el discurso de que son las empresas que más contaminan las cuales podrán “detener” el cambio climático, bajo el argumento de que sólo ellas tienen la capacidad financiera de hacerlo. No se cuestiona la causa de la erosión de la biodiversidad: el sistema extractivo basado en la contaminación y la destrucción de la misma.

Grupo México, BASF, Syngenta y Wal Mart: los nuevos protectores de la biodiversidad en México

La Alianza Mexicana de Biodiversidad y Negocios, que nació apenas el 17 de octubre del 2016 con el fin de participar en el Foro e integrarse a la Plataforma Global por el Negocio y la Biodiversidad, está conformada por empresas conocidas por sus graves afectaciones al medio ambiente y violaciones a los derechos humanos: Grupo México, responsable del derrame de 40.000 m3 de sulfato de cobre en los ríos Sonora y Bacanuchi en agosto del 2014; Bimbo, cuya producción de comida chatarra se basa en una agricultura extensiva que requiere la utilización de grandes cantidades de agrotóxicos; Nestlé México; el grupo químico alemán BASF, responsable del desastre sanitario en Cuautla, Morelos, donde contaminó a los habitantes con plomo y cromo al desmantelar una planta de pintura; Syngenta, fabricante de semillas híbridas y organismos genéticamente modificados, actor de la privatización de las semillas en el mundo; empresas extractivas como Cementos Mexicanos (CEMEX) o las madereras Proteak y Masisa; y la cadena de supermercados Wal Mart, cuyos bajos precios se sostienen gracias a la explotación laboral de sus empleados.

La conservación: una forma de acaparamiento y despojo en el marco de la economía verde

Rechazamos tanto los proyectos extractivos y contaminantes (minas, presas hidroeléctricas, extracción petrolera, fracking, parques eólicos extensivos…) como los proyectos de conservación o de reforestación que transforman los ecosistemas en propiedades privadas con el pretexto de protegerlos. Son parte del mismo modelo, en el que las comunidades indígenas, campesinas y pesqueras no tienen ninguna posibilidad de lucha contra los gigantes de la depredación. No necesitamos a las empresas ni a las grandes organizaciones de coyotaje verde para proteger al medio ambiente, sino a los pueblos, de quienes debemos reforzar las propuestas locales, respetando sus derechos.

Los proyectos de Reducción de Emisiones de carbono por Deforestación y Degradación (REDD)  y su lógica de implementación, sólo contribuyen a la agudización de la crisis climática, ya que permiten a las empresas extractivas seguir contaminando y extrayendo bienes comunes mientras pagan bonos de carbono con proyectos de conservación y/o reforestación. En varios casos, se pretende reforestar con monocultivos de palma aceitera y se criminalizan los sistemas de cultivo tradicional o la gestión comunitaria de bosques.

Una de las mesas en el Foro será dedicada a “los crecientes beneficios emergentes de la utilización de recursos genéticos”: las empresas, sobre todo farmacéuticas y agroindustriales, piden que se les facilite cada vez más el acceso a los genes y por ende a los conocimientos tradicionales que conlleva. No creemos en las buenas intenciones de empresas que se han dedicado a contaminar y acaparar territorios y ahora quieren adueñarse debuen la vida misma. Por ello repetimos: no necesitamos a las empresas para proteger al medio ambiente, sino a los pueblos.

Otros Mundos A.C., como miembro de la federación Amigos de la Tierra Internacional, asistirá a la COP 13 de la Convención sobre Diversidad Biológica, que se llevará a cabo del 4 al 17 de diciembre del 2016 en Cancún, Quintana Roo, México. En nuestra página, les iremos compartiendo información de primera mano sobre las negociaciones así como las posiciones de Otros Mundos y Amigos de la Tierra Internacional sobre los temas de la COP 13 (manejo de bosques, financiarización de la naturaleza, biología sintética…). Manténganse informados sigando esta página, nuestro Facebook y nuestro Twitter.

Más información:

Los retos de la COP13 de la Convención sobre la Diversidad Biológica

Leer en la página de Biodiversidad en América latina y el Caribe

Los retos de la COP 13 de la Convención sobre la Diversidad Biológica

Otros Mundos A.C., como miembro de la federación Amigos de la Tierra Internacional, asistirá a la COP 13 de la Convención sobre Diversidad Biológica, que se llevará a cabo del 4 al 17 de diciembre del 2016 en Cancún, Quintana Roo, México. En nuestra página, les iremos compartiendo información de primera mano sobre las negociaciones así como las posiciones de Otros Mundos y Amigos de la Tierra Internacional sobre los temas de la COP13 (manejo de bosques, financiarización de la naturaleza, biología sintética…). Manténganse informados sigando esta página, nuestro Facebook y nuestro Twitter.

Aquí una entrevista a Isaac Rojas, integrante de COECO-CEIBA/Amigos de la Tierra Costa Rica y co-coordinador del programa de Bosques y Biodiversidad de Amigos de la Tierra Internacional, sobre los retos de la COP 13.

Escuchar la entrevista en Radio Mundo Real

Cuál es el origen de la Convención sobre Diversidad Biológica (CBD, por sus siglas en inglés)?

En el 1992, se llevó a cabo una reunión mundial que se llamó la Cumbre de Río. En esa Cumbre de Río, se acordaron tres convenciones internacionales: una sobre cambio climático, que es la más conocida; otra sobre desertificación, que toca el tema de cómo el desierto va avanzando en el mundo; una última sobre diversidad biológica, conocida como CBD por sus siglas en inglés (Convention on Biological Diversity). Esta convención toca el tema de la protección de la biodiversidad: de las plantas, de los animales, y de otros seres vivos. También incluye la diversidad cultural, es decir a todas esas comunidades y pueblos indígenas que interactúan día a día con la diversidad biológica y gracias a quienes hoy conservamos la biodiversidad y existen un conocimiento tradicional y un vínculo con la biodiversidad.

Qué es una COP?

Cada una de las tres convenciones tiene su asamblea, cada año como la convención sobre cambio climático o cada dos años, como la CBD. Esa asamblea se conoce como “Conferencia de la Partes”, o COP por sus siglos en inglés, por “Conference Of the Parties”. Cuando escuchamos “COP”, nos tenemos que imaginar que es una asamblea, como la asamblea general de una organizacióne, donde van todas las “partes”, es decir todas las partes que formamos parte de la organización. En el caso de estas COPs, las partes son los países que han firmado y ratificado estas tres convenciones. Son 196 países en total. Esta vez es la décimo tercera vez que la COP de la CBD se reúne, por ello se llama COP 13.

 

La COP es el órgano máximo de una convención. Allí es donde se toman las decisiones, donde se vota, donde se discute, donde se negocia y donde se llega a acuerdos. Estos acuerdos en teoría son vinculantes, es decir que después de la COP, cada gobierno tiene que hacer realidad en su país los compromisos que asumió en la reunión.

Quién viene en representación de las Partes en una COP?

Son los encargados del tema. En teoría, deberían ser los ministros de medio ambiente, pero ellos solo llegan a una parte de la reunión, que es el “Segmento de Alto Nivel” (2 y 3 de diciembre, cuando el inicio oficial de la COP13 es el 4). En realidad, durante las dos semanas que dura una COP, cada país es representado por un equipo de negociadores. Países que no tienen mucho dinero mandan a una o dos personas. Hay países que solamente mandan a una sola persona que tiene que hacerse cargo de dieciocho o veinte temas. Otros que tienen más recursos financieros mandan a muchas personas y allí vemos diferencias entre los países de acuerdo a la plata que cada uno tiene. Si yo llevo a una dos personas por tema, voy a salvar mejor mis intereses y puedo negociar mejor las cosas. Si llevo menos, pues las posibilidades son menos…

Qué temas van a tocar las Partes durante la COP 13?

En la agenda están cuestiones operativas empezando con la del del cómo la CBD se coordina con los Protocolos de Nagoya y de Cartagena, que funcionan como los reglamentos de las decisiones tomadas en la COP de la CBD. Nagoya reglamenta uno de los temas principales de la COP, que es el acceso a los recursos genéticos y la y la participación justa y equitativa en los beneficios derivados de su utilización. El protocolo de Cartagena sobre Seguridad de la Biotecnología tiene que ver con transgénicos y seguridad transfronteriza del movimiento de organismos genéticamente modificados.

Se va a tocar el tema de la biología sintética, que es un tema muy importante que va a afectar nuestras vidas en gran forma transformado la vida que conocemos. la discusión que se va  a tener allí es bastante importante y hay muchas organizaciones y movimientos que le han dado seguimientos y han logrado que no existan avances muy peligrosos en ese ámbito.

Hay un tema importante que el gobierno mexicano escogió como tema central de la COP13: la incorporación de la biodiversidad en los sectores agrícola, forestal, pesquero y turístico. Esto quiere decir que el sector agrícola va a buscar como incorporar a la biodiversidad dentro de su planificación para causar menores impactos. Es una idea que suena bonita, pero esta incorporación se está proponiendo de una forma que permite más maquillaje verde y más oportunidades de negocios. No da paso alguno para cambiar el sistema que crea y provoca la destrucción y la erosión de la diversidad biológica todos los días.

Quién financia la protección de la biodiversidad en el mundo?

Los países en donde hay mayor biodiversidad, como los nuestros en América Latina, Asia y África, son los que menos recursos tienen para la conservación, la sustentabilidad, el apoyo a comunidades que tienen proyectos de conservación o de agroecología o de manejo comunitario de la biodiversidad y de los bosques. Los países que tienen dinero y una responsabilidad histórica para financiar esta conservación están dando cada vez menos plata, entonces hay que buscar en dónde está esta plata. Se ha dicho que está en el sector privado. Pero el sector privado se dedica a los negocios, entonces hay que ofrecerle algo para que pueda invertir en la conservación y ganar algo de plata. Por ello se crearon una cosa que la CBD llama “mecanismos financieros innovadores” que generaron mucha alergia entre representantes de algunos países, movimientos sociales y organizaciones, porque estaban dando una importancia inmensa a los mecanismos de mercado.

La lógica de esos mecanismos es que una empresa puede pagar para hacer más negocios y ganar el derecho de seguir contaminando. Por ejemplo, existe una compañía minera en México que está causando destrozos. La compañía dice: “Sí, es cierto, estoy destrozando esta parte de México, pero estoy protegiendo el bosque en Costa Rica, donde estoy financiando veinte hectáreas de área protegida.” La minera puede contar con nuevos negocios porque puede convertir ese bosque en área de conservación privada cobrando entradas. Puede también vender en los mercados financieros la capacidad de absorción de CO2 que tiene el bosque en su área protegida. Además, puede convertir su área protegida en un banco de diversidad: si encuentra que vive una ranita en su bosque y en otro lugar donde una empresa quiere construir unos apartamentos, puede decir a la constructora: “Por cada ranita que ustedes matan en el lugar donde están construyendo, me tendrán que dar 300.000 dólares en cambio de mis esfuerzos por conservarla en mi área protegida.” Esos  bancos de biodiversidad que emiten permisos para destruir ya existen en Estados Unidos.

Todos esos mecanismos están basados en la idea de la compensación. Se propusieron en su momento durante las discusiones de la COP de la CBD sobre movilización de recursos. Hubo alergia de parte de los movimientos sociales y organizaciones, y ahora, si uno analiza los textos de la CBD, no encuentra la noción de “mecanismo financiero innovador”. Ahora se habla de “financiamiento para la conservación de la biodiversidad”. Así vemos cómo, cuando hay oposición, parece que sacan cosas de la agenda, bautizándolas con otros nombres, pero siguen allí.

El sector privado va a influir en las negociaciones de la COP 13?

Los negocios se van a hacer en paralelo a la COP porque lastimosamente es así. El sector de negocios tiene un vinculo con la CBD: en la pagina de la CBD hay una sección “Negocios y Biodiversidad”. Eso se debe a la teoría ingenua de que se si se tiene a los empresarios dentro de la convención, hablándole de protección, ellos iban a hacer las cosas bien. Se cree que hay que incorporar al sector empresarial en todas las discusiones. Pero es un sector que no cambia: ven la biodiversidad y la protección de la naturaleza como una fuente de nuevos negocios. El sector empresarial se va a reunir los 2 y 3 de diciembre, para ver qué nuevas oportunidades de negocias les ofrece la incorporación de la biodiversidad en los sectores agrícola, forestal, pesquero y turístico, y analizaran algunos mecanismo de compensación, entre otros temas.

Qué puede hacer Amigos de la Tierra Internacional frente a eso?

Como Amigos de la Tierra Internacional, nos interesa frenar los intentos de avances de mecanismos de comercialización, de comodificación y de financiarización de la naturaleza. Vamos a estar muy atentos y muy atentas a que esto no pase. Y si pasa, por lo menos vamos a hacer un escándalo y denunciar que eso todavía está pasando. Intentaremos conversar con algunos representes de gobiernos de manera más crítica y más cercana sobre este tipo de mecanismos.

Amigos de la Tierra Internacional tendrá la posibilidad de ser escuchada durante la COP?

La CBD permite que la gente participe, que las organizaciones tengan una voz en las plenarias y hablen con los negociadores. Hay partes de los textos que son bastante interesantes, que apoyan un modelo de desarrollo que promovemos desde los movimientos y las organizaciones sociales. A cambio, hay partes que son una porquería, que nos jodan bastante en el presente y el futuro. Nosotros, en Amigos de la Tierra Internacional, vemos la CBD como un espacio más: no es el espacio donde vamos a cambiar el mundo. Sabemos que el mundo se cambia en el trabajo cotidiano que se hace desde las comunidades y los grupos organizados en todos nuestros países. Se cambia encontrando cómo articularnos a nivel nacional y cómo exigir cambios a nivel de nuestros gobiernos y cómo lograr unos pasitos a través de alianzas internacionales. La CBD es solo un espacio más donde podemos dar nuestra opinión y nuestras posiciones, donde podemos hablar con representantes de gobiernos y articularnos con otras organizaciones que tienen pensamientos similares al nuestro. Aprovecharemos el espacio para hablar con periodistas y poner nuestros temas en la agenda publica a nivel global, para que estos cambios estructurales estén cada vez mas cerca, aunque sepamos que no es fácil hacerlos día a día.

Qué tema intentarán posicionar por ejemplo?

Un tema que nos interesa bastante es el del manejo comunitario de los bosques. Creemos que que los bosques deben administrarse y manejarse bajo el control de las comunidades. Se ha probado en una gran cantidad de estudios científicos que los bosques manejados y conservados por comunidades tienen una riqueza biológica muchísimo mayor que aquellos bosques manejados bajo formas de protección estatal como los parques nacionales. Nos interesa posicionar este tema con mayor fuerza, hablando de los obstáculos a los que nos enfrentamos a nivel nacional y crear un ambiente favorable que nos permita a futuro obtener en la CBD alguna recomendación en pro del manejo comunitario. La podremos usar luego a nivel nacional diciendo a nuestros ministros o ministras de medio ambiente: “Usted se comprometió a hacer respetar el manejo comunitario a nivel internacional, por lo tanto no nos puede decir que lo que estamos haciendo en nuestros territorios es ilegal”.

Foto: Red Latinoamericana Contra los Monocultivos de Árboles (RECOMA)

Más información:

El Foro de Negocios y Biodiversidad 2016: la vida y los bienes comunes al servicio del sector privado

– La biodiversidad en el mundo

– Bosques comunitarios, ferias agroecológicas y recuperación de saberes ancestrales son ejes de la lucha por la agroecología en Costa Rica

REDD: Las trasnacionales de la conservación tras los bosques campesinos

Artículo de Ana de Ita, Directora del Centro de Estudios para el Cambio del Campo Mexicano (Ceccam), publicado en la Jornada

La iniciativa de Reducción de Emisiones por Deforestación y Degradación Forestal (REDD+) es una estrategia internacional para disminuir la intensidad del cambio climático a partir de la conservación de los bosques. Muchos de los gobiernos de los países del Sur ven en la existencia de fondos internacionales para la estrategia REDD+ una oportunidad para hacerse de recursos, en tanto que algunas organizaciones y movimientos indígenas y campesinos han alertado sobre la amenaza que puede constituir para los pueblos de los bosques –muchos de ellos pueblos originarios– sin derechos de propiedad formal sobre sus territorios.

En África y Ásia, los bosques son mayoritariamente propiedad del Estado (98 y 66 por ciento, respectivamente) pero en ellos viven millones de personas. En América Latina 33 por ciento de los bosques son estatales, otro tanto son de las comunidades y otros privados. México es distinto a todos ellos ya que 58 por ciento de los bosques son propiedad de los ejidos y comunidades con derechos garantizados por la Constitución; 34 por ciento son privados y sólo 8 por ciento pertenece al Estado.

Pero los bosques mexicanos están en la mira de nuevos actores nacionales e internacionales interesados en enajenar el control a sus legítimos dueños y para ello las políticas de conservación y la iniciativa REDD+ son una puerta de entrada. Con el fin de garantizar que el financiamiento se destine a reducir las emisiones, los países desarrollados y las instituciones multilaterales, quienes por ahora financian la estrategia, promueven construir una estructura institucional, a la que llaman gobernanza para REDD+ y con el beneplácito del gobierno incluyen a múltiples actores, interesados en participar en decisiones, recursos, diseño de políticas, formas de control del territorio que no es suyo y para lo que no tienen mandato.

Así en México opera un consorcio de organizaciones internacionales de conservación, Alianza México REDD+ (Alianza M-REDD+) que ha participado junto con la Comisión Nacional Forestal (Conafor) en la preparación de la Estrategia Nacional de REDD+ y está construyendo el tal modelo de “gobernanza”. Esta Alianza, financiada por el Departamento de Ayuda al Desarrollo de Estados Unidos (USAID) está liderada por The Nature Conservancy (TNC), una de las primeras organizaciones conservacionistas, dedicada a la compra de tierras para crear reservas privadas y parques nacionales. Su actual presidente proviene del Centro Goldman Sachs para los mercados ambientales. Los otros socios son Rainforest Alliance, especializada en la certificación de productos amigables al ambiente, el Woods Hole Research Center, el think tank número uno respecto del cambio climático, con vínculos con la Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio (NASA) y una organización mexicana Espacios Naturales y Desarrollo Sustentable (Endesu), que trabaja desde hace más de 20 años en Chiapas.

En un ejemplo local de lo que Harris Gleckman llama “la gobernanza de las múltiples partes interesadas” –una iniciativa del Foro Económico Mundial de 2009, que busca poner los intereses corporativos en el centro– en la gobernaza de REDD+ en México se incluye a múltiples actores con una gran asimetría de poder entre ellos: las trasnacionales de la conservación y sus contrapartes nacionales, el Banco Mundial y la Organización de Naciones Unidas, instituciones gubernamentales, corporaciones empresariales, agencias internacionales de cooperación para el desarrollo, instituciones académicas y organizaciones de productores, organizaciones indígenas y campesinas, además de crear nuevas figuras como Agentes Públicos de Desarrollo Territorial, Agentes de Desarrollo Territorial, Comités, Grupos de Trabajo, Juntas, etcétera, sin un análisis profundo de las consecuencias democráticas y políticas de estos entes.

En la gobernanza de múltiples partes interesadas no hay reglas claras sobre transparencia, responsabilidad, resolución de disputas y representación, elementos claves aceptados como principios básicos para un proceso de gobierno legítimo. La informalidad y las situaciones de hecho son la pauta de su funcionamiento. En México la Alianza M-REDD+, se ha adjudicado el análisis del marco legal de REDD+ e incluso elaborado propuestas de reformas a la Ley General de Desarrollo Forestal Sustentable, en una clara actitud injerencista.
Los impulsores de REDD+ en México presumen de una gran participación de la sociedad civil en sus acciones, pero después de revisar varios de sus trabajos y eventos es notable la ausencia o participación disminuida de los dueños de los territorios forestales –los ejidos y comunidades indígenas y campesinas–, quienes han cuidado y conservado los bosques como su tierra natal y de quienes depende la real reducción de emisiones.

REDD: una colección de conflictos, contradicciones y mentiras

Por Jutta Kill. World Rainforest Movement (2015)

REDD: una colección de conflictos, contradicciones y mentiras presenta un resumen de los informes de 24 proyectos o programas REDD con una característica en común: todos ellos presentan una serie de características estructurales que socavan los derechos de los pueblos de los bosques o no abordan verdaderamente la deforestación. Como proyectos de compensación, ninguno se ocupa de la crisis climática, porque, por definición, los proyectos de compensación no reducen el total de emisiones: la reducción de emisiones reivindicada en un lugar justifica que se emita más en otros lugares. Lo que se necesita, entonces, son reducciones generales y drásticas, en particular en los países industrializados. Las compensaciones, por definición, no pueden ayudar a lograr ese objetivo; son tan solo una distracción.

En esta publicación, los términos compensación de carbono forestal y proyecto REDD se utilizan indistintamente porque todos los proyectos referidos fueron diseñados para generar créditos de compensación de carbono. Los proyectos que anteceden a la introducción del término “REDD” (Reducción de emisiones derivadas de la deforestación y la degradación de los bosques), si bien no utilizan el término en sus descripciones originales del proyecto, en otras etapas de la aplicación hicieron referencia al concepto “REDD”. Por lo tanto ambos términos son utilizados para referirse a proyectos que aspiran a restaurar o mantener el bosque a través de la generación de créditos de carbono que pueden ser vendidos para recaudar fondos para la aplicación del proyecto.

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Brasil frustra esperanza de California de compensación de emisiones de carbono basada en bosques

AVISO A LA PRENSA   
Amigos de la Tierra Internacional
2 de diciembre de 2015

Brasil frustra esperanza de California de compensación de emisiones de carbono basada en bosques

Berkeley, California / Brasilia, Brasil / París, Francia. 2 de diciembre de 2015. Las medidas nacionales anunciadas por Brasil la semana pasada frustrarán los planes de California y de otros estados de Estados Unidos de comprar créditos de compensación de carbono basados en bosques de Acre y otros estados de la Amazonía.

El anuncio fue celebrado por Amigos de la Tierra Internacional y movimientos sociales de Brasil como una medida
positiva para limitar el alcance de los mercados de carbono mundiales. [1]

El 27 de noviembre, Brasil publicó un decreto oficial que establece su marco para la Reducción de las Emisiones debidas a la Deforestación y la Degradación Forestal (conocido como REDD+), en el que declara que “no se permitirá que los pagos brasileños basados en los resultados de REDD+ y sus respectivos títulos sean utilizados como créditos de carbono, directa o indirectamente, para cumplir las promesas de mitigación de otros países en la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC)” y que “esos títulos no generarán derechos ni créditos de ningún tipo”. [2]

La decisión de Brasil de prohibir la venta de créditos internacionales de REDD+ antes de la Cumbre de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático es un claro rechazo a las aspiraciones de algunos países del Norte y especuladores de carbono de que colocaría a la mayor zona tropical del mundo en un mercado mundial de carbono.

Para Amigos de la Tierra Internacional, la mayor red de organizaciones ambientalistas de base del mundo, la decisión de Brasil fortalece los esfuerzos de los movimientos sociales de rechazar los mercados de carbono, la compensación de REDD+ y otros medios a través de los cuales los Gobiernos del Norte pretenden evadir su responsabilidad histórica.

La compensación de las emisiones de carbono, a menudo llamadas permisos de contaminación, son ampliamente consideradas como una laguna para los contaminadores que simplemente desplazan las emisiones, en lugar de ser una forma legítima de reducción de emisiones. Provocan la financiarización de la naturaleza y violaciones a los derechos humanos cuando la carga injusta de compensar las emisiones de carbono recae en las poblaciones que dependen de los bosques [3].

“Los países industrializados necesitan el apoyo de los países del Sur para evitar la deforestación y adaptarse al cambio climático catastrófico, pero los mercados de carbono internacionales son una fuente injusta y no confiable de financiación para satisfacer esta necesidad”, afirma Jeff Conant, campañista de bosques de Amigos de la Tierra Internacional.

El anuncio tuvo lugar mientras el Departamento de Recursos Aéreos de California está a punto de incluir la compensación de REDD+ de Acre y otras jurisdicciones tropicales en su programa de límites máximos y comercio como forma de cumplir con las metas de reducción de emisiones mediante la compra de créditos del extranjero [4]. Muchas organizaciones ambientalistas y de justicia ambiental de California se oponen firmemente a la idea.

Conant añadió: “Al frustrar las esperanzas de California de ampliar su mercado de carbono, esperamos que el anuncio de Brasil aumente la presión para que el estado adopte medidas reales para realizar la transición de los combustibles fósiles y para evitar la destrucción de la selva mediante la reducción del consumo de crudo, aceite de palma y otras mercancías destructivas de la Amazonía”.

“Esta medida es coherente con lo que el Gobierno brasileño ha dicho en conversaciones con la sociedad civil y responde a nuestras preocupaciones sobre la posibilidad de contar dos veces el carbono en las contribuciones previstas de Brasil (CPDN) en la CMNUCC”, afirmó Lucia Ortiz de Amigos de la Tierra Brasil.

“Sin embargo, a nivel nacional seguiremos luchando contra los mercados de carbono y los mecanismos de compensación basados en los bosques, como aquellos creados por la Nueva Ley Forestal de 2012. Las compensaciones de carbono basadas en los bosques tienden a permitir múltiples pagos por una sola área de bosques naturales, financiar la expansión de las plantaciones industriales de árboles y aumentar los precios de la tierra y los conflictos territoriales en la Amazonía, incluso mientras la construcción de grandes represas y la explotación de combustibles fósiles continúan destruyendo la región y el clima mundial”, sostuvo Ortiz.

“Los mercados de carbono, REDD+, la compensación de la biodiversidad y las falsas soluciones no contribuyen a combatir el cambio climático ni a proteger a las poblaciones que dependen de los bosques. Por el contrario, benefician a los contaminadores y provocan conflictos territoriales”, añadió Isaac Rojas, coordinador del Programa Bosques y Biodiversidad de Amigos de la Tierra Internacional.

“Ya es hora de volver a poner el manejo de los bosques en manos de las comunidades que los han manejado de manera sustentable durante generaciones”, afirmó Rojas. “Las falsas soluciones como REDD+ provocan un daño incalculable. El manejo comunitario de los bosques es un conjunto de metodologías que representan siglos de sabiduría de trabajo con la naturaleza. El manejo comunitario de los bosques es bueno para el clima, la biodiversidad y las personas”. [5]

NOTAS:

[1] Para acceder a la declaración del Grupo Carta de Belém, véase: http://www.cartadebelem.org.br/site/organizacoes-e-movimentos-sociais-membros-do-grupo-carta-de-belem-se-posicionam-sobre-decreto-que-cria-a-comissao-de-redd/

[2] Para acceder al decreto de Brasil sobre la Comisión Nacional de REDD+, véase: http://www.planalto.gov.br/ccivil_03/_Ato2015-2018/2015/Decreto/D8576.htm

[3] Para acceder al informe sobre Economía Verde y Violaciones de los Derechos Humanos en Acre, véase: http://www.foe.org/news/news-releases/2014-12-new-report-on-human-rights-violations-linked-to-redd

[4] Para acceder al documento técnico de CARB sobre las compensaciones de los bosques basadas en sectores, véase: http://www.arb.ca.gov/cc/capandtrade/sectorbasedoffsets/ARB%20Staff%20White%20Paper%20Sector-Based%20Offset%20Credits.pdf

[5] Para leer el Nuevo informe de ATI sobre el Manejo Comunitario de los Bosques, véase: http://www.foei.org/resources/publications/publications-by-subject/climate-justice-energy-publications/community-forest-management-matters-background-briefing

Primer boletín informativo de la Conferencia sobre Financiarización de la Naturaleza en Belém do Pará

Amigos de la Tierra de América Latina y el Caribe (ATALC)

Del 24 al 27 de agosto se realizará en Belém do Pará, Brasil, la Conferencia Latinoamericana sobre Financiarización de la Naturaleza, organizada por diversos movimientos y organizaciones sociales, con el apoyo de la Fundación Heinrich Böll Brasil.

Algunos de los organizadores son: Jubileo Sur Américas, Vía Campesina Brasil, Marcha Mundial de las Mujeres, Amigos de la Tierra América Latina y el Caribe, el Grupo ETC, la Central Unitaria de Trabajadores de Brasil.

Esta conferencia será parte de un proceso de trabajo de las organizaciones y movimientos sociales en torno al tema financiarización de la naturaleza que inició en Río de Janeiro en 2013 y tuvo una nueva instancia de reunión en Lima el año pasado. De esos encuentros muchas articulaciones y convergencias fueron fortalecidas, y a pesar de la diversidad de las organizaciones hay importantes consensos y luchas comunes.

La instancia de Belém do Pará servirá para construir alianzas y pensar estrategias de acción, y profundizar la discusión sobre los impactos de la privatización, mercantilización y financiarización de la naturaleza en los territorios. De hecho, la conferencia empezará con caravanas a tres zonas distintas donde la financiarización de la naturaleza ha avanzado fuertemente, para comenzar los debates de la actividad ya con las comunidades locales como protagonistas.

A continuación presentamos adjunto el primer boletín realizado por el Grupo de Trabajo de Comunicación de la Conferencia, en el marco de lo que es una nueva edición de trabajo conjunto de la Convergencia de Comunicación de los Movimientos Sociales.

BOLETÍN CONFERENCIA FINANCIARICIÓN DE LA NATURALEZA (pdf – 7.1Mb)

Indígenas explican sus preocupaciones frente a mecanismo REDD en Costa Rica

¿Por qué NO?

RadioMundo Real

COECOCEIBA – Amigos de la Tierra Costa Rica está difundiendo un corto audiovisual en el que el indígena Urías Bejarano, representante del territorio ngobe de Conte Burica, comparte impresiones y preocupaciones sobre la estrategia de Reducción de Emisiones por Deforestación y Degradación de los Bosques en los países en Desarrollo (REDD).

El breve testimonio fue grabado en una actividad realizada en la capital costarricense, San José, los días 19 y 20 de mayo, organizada por COECOCEIBA, con el fin de articular acciones de comunicación y organización comunitaria ante “la estrategia de secuestro de los bosques llamada REDD”, según informó a Radio Mundo Real Isaac Rojas, coordinador de esa organización.

Rojas, que es además el coordinador del Programa de Bosques y Biodiversidad de Amigos de la Tierra Internacional, nos señaló que la estrategia REDD se busca implementar en Costa Rica con la excusa de la lucha contra el cambio climático.

Por más información sobre el tema se puede consultar la web de COECOCEIBA: http://coecoceiba.org/

Vea el video aquí: https://vimeo.com/129928782

 

Emisiones netas cero: ni netas ni cero

Silvia Ribeiro, ALAInet

Mientras avanza el caos climático en el planeta y las previsiones de los científicos son cada vez más oscuras, desde los centros de poder de la “civilización petrolera” se teje una trampa que necesitamos conocer, entender y desarmar. Se llama “emisiones netas cero” y su exponente más reciente es un documento del Banco Mundial, que básicamente nos receta que las empresas pueden aumentar sus emisiones de gases de efecto invernadero si al mismo tiempo les pagamos para que las “secuestren”, con mecanismos de mercado y riesgosas tecnologías.

Es una trampa para confundirnos: no se trata de bajar emisiones, mucho menos de “cero emisiones”, al contrario, al agregarle la palabra “netas”, quieren ocultar que pese a la gravísima situación de calentamiento global, las empresas seguirán aumentando la emisión de gases con sus actividades contaminantes, pero presentarán una contabilidad –no una realidad- que muestre que esas emisiones serán supuestamente absorbidas en otra parte y el resultado dará cero, por lo que no hay de qué preocuparse.

Por el contrario, todo es para preocuparse. Porque además de que aumentarán las emisiones y por tanto el caos climático, las propuestas en sí mismas son un desastre social y ambiental, que además pretenden desviar aún más recursos públicos para las empresas.

Las causas del cambio climático están claramente identificadas (y confirmadas con los datos más recientes del IPCC). Se conoce cuál es el problema y lo que hay que cambiar: la expansión del modelo industrial de producción y consumo basado en combustibles fósiles (petróleo, gas y carbón), mayoritariamente para producción de energía, sistema alimentario agro-industrial y urbanización/transporte.

Esto en el contexto de que 80 por ciento de la población mundial apenas tiene el 5 por ciento de la riqueza global, mientras el 1 por ciento más rico tiene el 50 por ciento de ésta, lo cual es un fuerte indicador de que ese “progreso” industrial, basado en altas emisiones, en la devastación, uso y abuso de recursos planetarios, en realidad sólo beneficia una pequeña minoría, los mismos que se oponen ferozmente a cualquier reducción real de emisiones.

Y no sólo no quieren reducir, además quieren aumentar las emisiones y aumentar sus lucros con el desastre. Para esto diseñaron el concepto de “emisiones netas cero” y desde las más poderosas industrias y centros de poder anexos, se han lanzado a asentarlo, en medios, en el público, en las negociaciones internacionales, en las políticas y programas nacionales.

Un documento que acaba de publicar el Banco Mundial ­–Tres pasos para lograr cero emisiones netas– resume el concepto y ordena el abanico de medidas que los gobiernos deberían tomar. Muchas ya existían, otras son nuevas. Lo realmente nuevo es englobarlas a todas en el concepto de “emisiones netas cero”, que incluso traducen intencionalmente mal del inglés, para crear más confusión y dar la impresión que se trata de “cero emisiones”.

El paquete menciona vagamente elementos que pueden ser útiles, como “un mejor diseño de transporte público”, pero incluye en forma abrumadora el apoyo a falsas soluciones que empeoran la crisis climática: tecnologías nocivas como captura y almacenamiento de carbono, “agricultura climáticamente inteligente”, más mercados de carbono y de “bonos verdes”, pagos por servicios ambientales y programas como REDD, conectados a esos mercados. Obviamente, apoya la demanda de las petroleras para establecer “precios al carbono”, pieza clave ahora que esas empresas ven un excelente negocio en la venta de “secuestro de carbono”.

En un artículo anterior (Cambio climático: armando la trampa), expliqué que la tecnología CCS –captura y almacenamiento de carbono–, es altamente riesgosa e ineficaz para asegurar que el carbono permanezca enterrado, pero muy útil a las petroleras para extraer sus reservas hasta ahora inaccesibles, con subvenciones públicas para las costosas instalaciones y ganancias con los bonos por el supuesto “secuestro” de carbono enterrado, mientras paradójicamente explotan más petróleo y emiten más gases… que luego pueden volver a cobrar por remover de la atmósfera.

La lógica de la llamada “agricultura climáticamente inteligente”, se parece en su circularidad viciosa: pese a ser un factor principal de cambio climático, se propone intensificar la agricultura, con transgénicos “resistentes al clima”, con alto uso de fertilizantes sintéticos –destructores del suelo y emisores de gases como metano y óxido nitroso, respectivamente 25 y 100 veces más nocivos que el CO2 para el cambio climático–, todo lo cual aumentará los mercados y ganancias de las transnacionales de agronegocios. Bajo el mismo paraguas incluyen vender la capacidad de secuestro de carbono de los suelos, como técnica separada de la vida campesina, lo cual, cómo ya ha pasado con los programas REDD, será una forma de quitarle a los campesinos y comunidades el manejo de su territorio.

Paradójicamente, existen soluciones reales y posibles, que benefician a la mayoría del planeta, la más potente son los sistemas agro-alimentarios descentralizados, campesinos y urbanos, agroecológicos y con mercados locales, y muchas otras soluciones reales, igualitarias y desde abajo, incluyendo tecnológicas. Pero lo que se propaga desde el engañoso concepto de “emisiones netas cero” es todo lo contrario: legalizar el aumento de la contaminación y el caos climático por parte de las grandes industrias y que además las víctimas paguemos para que sigan con ello.

– Silvia Ribeiro es Investigadora del Grupo ETC

 

 

Llamado para rechazar REDD+ y las industrias extractivas

LLAMADO A LA ACCIÓN

PARA RECHAZAR REDD+ Y LAS INDUSTRIAS EXTRACTIVAS PARA ENFRENTAR EL CAPITALISMO Y DEFENDER LA VIDA Y LOS TERRITORIOS

COP20, Lima, Diciembre 2014

Con motivo de las negociaciones de la ONU sobre cambio climático en Lima, Perú -COP20- y la Cumbre de los Pueblos frente al Cambio Climático, las organizaciones abajo firmantes hacemos un llamado a la acción para rechazar fuerte y colectivamente a REDD+ y los ‘servicios ambientales’ – que van a ser empujados con miras a incluirlo formalmente en el próximo acuerdo internacional durante la COP21 en Paris en el 2015. Con este llamado queremos dejar claro que estos mecanismos son una parte central de nuestra lucha contra el capitalismo y las industrias extractivas y por la defensa de los territorios y la vida.

Por lo tanto, pedimos a tu organización, grupo, red o movimiento a que se unan al llamado para apoyar las comunidades en resistencia que nos advierten de los numerosos peligros de estos mecanismos. Pueden acceder al llamado en cuatro idiomas: español, inglés, portugués y francés en los documentos adjuntos o abajo de este correo en español.

Para apoyar el llamado a la acción, les pedimos que envíen un correo a [NoREDDCop20@wrm.org.uy] con el nombre de su grupo, el país o región de trabajo y su contacto antes del 05 de diciembre.

¡Únete a la acción para rechazar REDD+ y las industrias extractivas! ¡Para enfrentar al capitalismo y defender la vida y los territorios!

DESCARGAR COMPLETO, con lista de firmantes iniciales

EXTRACTO DEL LLAMADO:

“Empresas como la petrolera Shell o la minera Río Tinto, de plantaciones forestales, pulpa y papel como Green Resources y Suzano, agroindustriales como Wilmar, Monsanto y Bunge, organismos multilaterales como PNUD o FAO, trasnacionales de la conservación como Wildlife Works, WWF, The Nature Conservancy o Conservación Internacional, empresas consultoras, la banca pública y privada, y muchos gobiernos, elaboran, apoyan y financian proyectos y programas REDD+ y de la agricultura ‘climáticamente inteligente’. Estos mecanismos socavan las verdaderas soluciones a la crisis climática pues son una distracción a los cambios en los modos de producción y consumo y hacia economías y sociedades libres de combustibles fósiles.

No nos debemos dejar engañar por las mentiras de propagandas burdas. Sabemos que las negociaciones sobre el clima, cada vez más controladas por el poder corporativo,vez msinos dejen sus especies nativasustria, us wayo, vendido o incluso ‘ling when the drás controladas por el poder corporativo, no tratan de salvar el clima, ni proteger los bosques y suelos, ni erradicar la pobreza o respetar los derechos de los pueblos indígenas. Por el contrario, protegen cobardemente a las corporaciones depredadoras, reforzando un modelo destructivo y patriarcal. Lo que es aún peor, manipulan información para cargarle la culpa a los pequeños agricultores y agricultoras y los pueblos dependientes de los bosques de ser los principales causantes de la deforestación y del cambio climático, por crear parcelas para la agricultura de subsistencia, cuando en realidad, han sido justamente los habitantes tradicionales de los territorios los que han permitido la conservación de los bosques, las fuentes de agua y los ecosistemas.

No podemos permitir que las falsas soluciones al cambio climático, como REDD+ y la llamada agricultura ‘climáticamente inteligente’, destruyan el equilibrio de la Madre Tierra. Debemos oponernos a este tipo de programas y a los ‘servicios ambientales’ que buscan perpetuar el capitalismo.

Debemos seguir empujando la transformación del actual modelo de producción y luchar contra las políticas impuestas sobre los pueblos, que priorizan la reproducción del capital por encima de la reproducción de la vida. Son las luchas de indígenas, campesinas y campesinos, pobladores urbanos, pescadores, pastores, mujeres, hombres y jóvenes por la defensa de los derechos y territorios las que vienen guiando el camino. Son los pueblos que se oponen a la extracción petrolera y minera, a los servicios ambientales, a los proyectos agroindustriales y de monocultivos, los que están dando pasos certeros frente a los cambios del clima. A estos pueblos, en lugar de criminalizarlos, hay que respetarlos y reconocer sus esfuerzos por contribuir al cambio global.

Debemos organizarnos por la defensa de los territorios indígenas, por la defensa de las poblaciones que dependen de los bosques, por la defensa de la autonomía sobre el control de sus territorios, por la defensa de la Madre Tierra.

Por estas razones decimos SÍ a la defensa de los territorios, a la defensa de las poblaciones que dependen, viven y son parte de los bosques, a su autonomía sobre sus territorios y a la defensa de los derechos de la naturaleza.

¡NO MÁS PROYECTOS EXTRACTIVISTAS,
NO A LOS SERVICIOS AMBIENTALES,
LUCHAR CONTRA REDD+ TAMBIÉN ES COMBATIR AL CAPITALISMO!
¡NO A LA CRIMINALIZACIÓN DE LOS PUEBLOS QUE DEFIENDEN SUS TERRITORIOS!

¡ÚNETE A LA MARCHA DE LA CUMBRE DE LOS PUEBLOS!

DESCARGAR COMPLETO, con lista de firmantes iniciales

Trampas de REDD y de otros proyectos de conservación de bosques

Editorial: Amigos de la Tierra Internacional

Desde hace algunos años, campos y selvas están llenos de personas, abogados y empresarios que ofrecen a pueblos y comunidades que incluyan sus territorios en proyectos de conservación de bosques o REDD (Reducción de Emisiones por Deforestación y Degradación Evitada). Esta propuesta, considerada novedosa, en realidad no lo es.

Existen varios antecedentes de proyectos que proponen “pagar por conservar”, basados en análisis de economistas que argumentan que la única forma de valorar la selva es mediante el precio que se ponga por ella. Así desconocen que para millones de personas que viven en los bosques existen otros valores que los incentivan a conservar esos territorios. Valores fundamentados en aspectos culturales, espirituales y de uso, que les permiten amar, respetar y valorar el vivir en su territorio.

En estos proyectos, no siempre aparece el nombre REDD: pueden ser llamados proyectos de compensación ambiental, de pago por servicios ambientales, de conservación de bosques, entre otros. En la mayoría de los casos, esos proyectos representan enormes riesgos para las comunidades, al punto de que pueden significar su salida del territorio. Esto puede traer consigo la pérdida de su cultura, de sus formas de vida tradicionales, su manera de producir y garantizar la satisfacción de sus necesidades básicas, lo que conduce también a perder el legado que pueden dejar a sus hijos, quienes ya no conocerán más la vida en el bosque, las formas de entenderlo, respetarlo y de vivir en él y de él.

Este es un manual de prevención, elaborado a partir del análisis de documentos,  contratos propuestos o ya firmados, que muestra lo que está ocurriendo con las comunidades que los firman y los riesgos latentes que existen para quienes aún no lo han hecho.

Descargar AQUÍ (pdf)