AUDIO – Gustavo Castro: «Tenemos que cambiar la forma de resistir y de construir procesos colectivos comunitarios»

El defensor mexicano Gustavo Castro, integrante de Otros Mundos A.C./Amigos de la Tierra México, dio esta semana una entrevista a «Mar de Fueguitos», un programa que se emite en la radio comunitaria de Bilbao, País Vasco, en la que reflexionó sobre la organización de los movimientos en defensa de la vida y el territorio. El año pasado, el amigo de la coordinadora del Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (COPINH) Berta Cáceres se encontraba con ella en La Esperanza, Intibucá, Honduras, preparando un foro sobre energías alternativas, cuando sicarios la asesinaron en su casa. A él también le dispararon pero sobrevivió. Luego recibió una alerta migratoria impidiéndole salir de Honduras por 30 días, por lo que interpuso denuncias contra el Estado hondureño ante la justicia de ese país y ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). En enero del presente año, recibió el premio «Justicia Visionaria» de la organización estadounidense Other Worlds por su trabajo a favor de un cambio de sistema en Chiapas y el mundo.

Escuchar y Descargar la entrevista a Gustavo Castro (25’12)

Escuchar y Descargar todo el programa de esta semana: «Defensoras de la vida y la tierra contra el despojo» (58’20)

Fragmentos:

Mar de Fueguitos: Hace un par de meses, denunciaste al gobierno de Honduras por haber sido retenido después del asesinato de Berta. Al día de hoy, siguen personas detenidas por el asesinato de Berta (algun ex militar, algún empleado de la empresa contra la que luchaba Berta y sus compañeras). ¿Se sabe al día de hoy quienes la asesinaron y dónde están sus asesinos?

Gustavo Castro: Sí, en enero fue cuando anuncié mi demanda contra el gobierno de Honduras ante la Comision Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y también otra demanda contra la juez de Intibucá por violaciones a derechos humanos. En ese contexto fue cuando el gobierno mexicano logró capturar al séptimo implicado, quien aceptó haber participado en el asesinato. Pero siguió la investigación y en febrero capturaron al octavo implicado. Entre ellos, el primero es el ex gerente de la empresa DESA que impulsaba el proyecto hidroeléctrico Agua Zarca en Honduras. Supuestamente, él contrató a un militar, este militar a un ex militar y este ex militar a un grupo de sicarios. En esta trama, ya van 8 imputados encarcelados. Estamos en ese proceso todavía de presionar para que la investigación sea transparente y abierta, lo que el gobierno hondureño no quiere. Permanece la secretividad sobre el mismo expediente. Obviamente hay tantas irregularidades, inconstitucionalidad e ilegalidades en todo el proceso, que no quieren abrir el expediente. Incluso, yo digo que se lo auto-robaron cuando asaltaron a la magistrada en octubre pasado y le robaron el expediente. Obviamente, la familia de Berta, el COPINH y yo estamos pidiendo que se rompa esa secretividad, que la investigación sea transparente y abierta para poder apoyar el proceso de investigación.

Mar de Fueguitos: Muchas compañeras de Berta siguen luchando en defensa de los derechos humanos. Berta tenía un premio internacional y la protección de la CIDH. ¿Qué más se puede hacer para que los que trabajan en defensa de los derechos humanos contra multinacionales no pierdan la vida?

Gustavo Castro: Es una excelente pregunta que nos hacemos todos y todas. Me parece que hay que cambiar la estrategia de resistencia, sobre todo ahora que ya lo que antes era un derecho humano, como la manifestación pacifica, ahora es un crimen. Los gobiernos modificaron la legislación para evitar o inhibir la protesta social y pacífica, el reclamo a los derechos humanos, al agua, a la vivienda, a la vida, a la salud, etc. No podemos seguir haciendo las mismas acciones cuando ya se nos ha criminalizado de esta manera. Yo creo que tenemos que cambiar la forma de resistir. Tenemos que generar otras maneras de construir procesos colectivos comunitarios. Tenemos que cuidarnos más, protegernos más. También la solidaridad y la presión pública y mediática tienen que jugar un papel importante para que los gobiernos no mantengan en la impunidad tanta violencia, sobre todo cuando, en el marco de tratados de libre comercio, están abiertas las puertas para entregar todos los bienes comunes naturales y culturales al capital, al negocio, a las empresas. Eso se convierte en una disputa por el territorio, por los bienes comunes, por ponerles precio, por ponerles negocio, por ponerles dueño. Y en ese territorio pues hay gente. De allí la criminalización que estamos viendo cada vez mayor. Creo que una conciencia de este proceso también nos ayudaría a modificar esas estrategias. Y también a construir procesos sociales y colectivos de otra manera.

Mar de Fueguitos: Hablando de estas otras maneras, tu llevas décadas trabajando con organizaciones sociales intentado crear redes, conectar, movilizar a gente. ¿Cuál es el secreto para conseguir tejer esas redes y que esas redes al final tengan la suficiente fuerza para poder cambiar las cosas?

Gustavo Castro: Cuando lo hacemos juntos y juntas y no nos dejamos solos. En ese sentido, cuando convocamos a la creación de la Red latinoamericana contra las represas (REDLAR) en donde generamos alianzas y redes de solidaridad y también de cercanía, nos identificamos con la misma problemática y sobre todo, no nos dejamos solos, y nos apoyamos mutuamente. Después, en la medida que nos fuimos encontrando con otras problemáticas, conformamos de la Red latinoamericana contra monocultivos de arboles (RECOMA), contra la afectación socio ambiental de las plantaciones de palma de aceite y de monocultivos que nos están afectando a todos. También la red regional contra la minería: el Movimiento mesoamericano contra el modelo extractivo minero (M4). Al final las problemáticas son las mismas porque son los mismos proyectos, las mismas políticas y las mismas empresas. En esa identificación común de problemáticas y la búsqueda de alternativas, nos vamos encontrando. Por eso nos dicen tanto en la región: «Ustedes se reúnen a cada rato». Pues tienen razón. Nos encontramos para luchar, compartir experiencias, apoyarnos. Un reto importante es que la resistencia sea acompañarnos en la alegría de buscar alternativas en medio de la situación tan difícil.

Mar de Fueguitos: Me imagino que las amenazas y el miedo a perder la vida es uno de los problemas que dificulta el hecho de que estas redes sigan trabajando. ¿Cuales son las mayores dificultades que tienen esas redes?

Gustavo Castro: La criminalización y el miedo que tenemos que vencer. Como bien decía Bertita: «Nos tienen miedo porque no les tenemos miedo.» Nos estamos enfrentando a muchas inversiones, a grandes corporaciones, con muchos intereses. De por medio están millones de euros, intereses de todo tipo, de sectores económicos, petroleros, electricos, agroindustriales. Creo que es una de las principales dificultades que tenemos: ¿Cómo vencemos ese miedo y como hacemos para cuidarnos y protegernos de manera colectiva y conjunta? A final de cuentas, la vinculación entre las comunidades, entre las organizaciones y los pueblos se va fortaleciendo en la medida que vamos viendo éxitos, avances. Se han logrado muchos porque el movimiento ha detenido plantaciones, pese a la gran violencia, se han detenido proyectos petroleros, de gas, mineros, represas. A veces con costos muy altos lamentablemente. Tenemos que buscar la manera en qué esos costos sean los menos posible. El año pasado, en México, festejamos en un encuentro muy bonito los territorios libres de megaproyectos, de represas, de minería, de transgénicos, todos aquellos que a la gente le afecta de manera inmediata (Encuentro mexicano de resistencias contra el modelo extractivo en Miacatlán, Morelos, julio 2016). Nosotros calculamos que, en México, logramos que más de 2000 comunidades se han decretadas libres de minería. No con saldos muy fáciles, por cierto, sino con saldos muy dificiles, de represión y demás. Pero eso genera esperanza y alegría al ver que sí se puede. Podemos seguir resistiendo pero sobre todo la pregunta es: ¿Qué alternativas buscamos en la región? Y eso es precisamente lo que íbamos a hacer con Bertita y el COPINH allá en Honduras hace justo un año.

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Entrevista

El sociólogo ambientalista mexicano Gustavo Castro Soto es testigo directo del asesinato de la activista de la tierra y el medioambiente de Honduras. Se encuentra en La Palma invitado por el grupo local de Amnistía Internacional. “Merece la pena morir por defender el planeta”, asegura.

Esther R. Medina – eldiario.es

Está convencido de que merece la pena morir por defender los derechos humanos y el patrimonio natural del planeta. El sociólogo ambientalista mexicano Gustavo Castro Soto se encuentra en La Palma invitado por el grupo local de Amnistía Internacional. Durante su estancia en la Isla mantendrá encuentros con los estudiantes de diferentes institutos y el próximo viernes, 7 de octubre, a las 20:00 horas, ofrecerá una conferencia en la Casa Salazar de Santa Cruz de La Palma. Es defensor de los derechos humanos y de la tierra y el medioambiente y fundador de la organización Otros Mundos con sede en Chiapas. Este destacado activista es asimismo miembro de la coordinación nacional de la Red Mexicana de Afectados por la Minería (REMA), del Movimiento Mexicano de los afectados por las Represas (Mapder), de la Red Latinoamericana contra las Represas (Redlar) y del Movimiento Mesoamericano contra el Modelo Extractivo Minero (M4). Gustavo Castro era compañero y amigo de Berta Cáceres, la líder y defensora de la tierra y el medioambiente de Honduras que fue asesinada en marzo de 2016. Fue testigo directo de su muerte. “Este hecho ha supuesto un antes y un después y me ha marcado la necesidad de revisar la vida”, ha manifestado en una entrevista con La Palma Ahora. Está amenazado de muerte y lleva dos meses en España acogido en el Programa de Protección para Defensores de Derechos Humanos de Amnistía Internacional.

-¿Merece la pena morir por defender los derechos humanos y el patrimonio natural?

-Pues creo que a fin de cuentas sí, porque se trata de la vida de todos y todas. La defensa del medioambiente es también la defensa de la propia vida, de la vida de nuestros hijos, y es la vida del planeta en el que vivimos todos y todas. No tenemos otra opción, hay que hacerlo.

-Ha sido testigo directo de la muerte de Berta Cáceres. ¿Cómo le ha marcado esa experiencia?

-Ha sido como un antes y un después. Fui testigo del momento en el que asesinan a Berta, la vi fallecer, y también sufrí yo un intento de homicidio, me dieron por muerto aunque quedé herido. Este hecho me ha marcado la necesidad de revisar la vida, las estrategias de lucha y de resistencia que se tienen que hacer en América Latina para defender el medioambiente, porque no solo estoy yo, hay mucha gente más: comunidades, pueblos, hombres y mujeres que están en la misma situación defendiendo el patrimonio de la humanidad, los ríos, los bosques, en bien de todo. 

-¿Piensa regresar a América Latina?

-Por lo pronto, no. Estoy en el programa de protección de Amnistía Internacional, y el proceso legal y jurídico contra el Gobierno de Honduras por el asesinato de Berta y de la tentativa de asesinato en mi caso, sigue todavía, se han detenido a cinco presuntos delincuentes -que son los que estuvieron en el atentado-, el gerente de una empresa hidroeléctrica, un militar, un ex militar, sicarios… y la inseguridad para mí continúa porque yo vivo muy cerca de Honduras, por eso veo la necesidad de estar un tiempo fuera, y desde España seguir colaborando en la investigación para que se haga justicia por el caso de Berta.

-¿Qué mensaje desea transmitir a la sociedad palmera?

-Me gustaría platicar mucho con los chicos sobre el amor a la tierra, el amor a este planeta que es de todos y todas, y que no solo es responsabilidad nuestra cuidarlo sino responsabilidad de todos estemos donde estemos. En este sentido, vale la pena protegerlo porque estamos hablando de nuestro futuro. Alguien en una comunidad dijo que los adultos debemos preocuparnos por el mundo que le vamos a dejar a nuestros hijos y otro comentó que habría que preocuparse qué hijos vamos a dejar a este planeta, hijos críticos, hijos sanos, hijos con ganas de cambiar la realidad, de defender la humanidad, el medioambiente, y yo quiero transmitir eso, enseñar a no ser pasivos, a enamorarnos de nuestro planeta, de nuestra vida y de nuestro futuro.

Tortura y secuestro de Estado

Gustavo Castro Soto

Nada me cuesta más trabajo que contar el último minuto con Bertha. De aquella noche en que irrumpieron los sicarios. Despedí su ultimo suspiro pese a mi insistencia de que no nos dejara, pero la cita con los ángeles estaba marcada. Muchos intentos se dieron para quitarle la vida por el delito de defender la tierra y los territorios ancestrales del pueblo lenca, en la lucha por los derechos humanos.

Sin embargo, ese último suspiro se transformó en más fuerza. Su espíritu sobrevoló por todos los corazones y resistencias, despertando las concciencias entumecidas y haciendo eco de esas sus palabras al recibir el premio Goldman: «Despertemos, Humanidad». Y es que, es cierto, ya no hay tiempo. El sistema sigue avanzando depredando el planeta al tiempo que se violan todos los derechos humanos, de los pueblos indígenas y, de paso, asesinando a defensoras y defensores que luchan por un mundo donde quepan todos los mundos. Y así he visto pasar los asesinatos de otros queridos amigos y amigas, como Mariano Abarca, Bety Cariño, Jyri Jaakkola, Noé Vásquez, entre otros.

Para el gran capital, no solo la lucha por detener los megaproyectos que violan los derechos humanos les son amenazantes, sino la misma búsqueda de alternativas. Y para eso me invitó Bertha, para reflexionar junto con el COPINH otras formas de energía sustentable que no sean las grandes represas que desplazan pueblos enteros, inundan territorios indígenas, bosques y selvas, que agudizan el cambio climático y empobrecen a los pueblos bajo el discurso del «desarrollo sustentable». Con Bertha platiqué mucho sobre la búsqueda de otras formas de vida digna. A ella le gustaba mucho el concepto de «Alter Natos» que acuñamos en nuestra organización Otros Mundos AC en Chiapas, México. Vimos la necesidad de convertir la resistencia activa en una propositiva que construyera nuevas formas de vida.

En este dos de septiembre se cumplen seis meses de su asesinato. Los sicarios que golpearon la puerta de su vivienda antes de la media noche esperaban otro final. Mientras Bertha acudía a la cita con los ángeles, nunca pensaron que la bala que me tocaba a mí no me segaría la vida y quedaría como único testigo de cómo los sicarios, el ejército y el Gobierno intentaron sepultarla para siempre. Pero la sembraron, porque Bertha floreció y no murió, se multiplicó en la lucha de todos los pueblos.

Desde 1999 Bertha y yo participamos en el nacer de muchos procesos de resistencia. Impulsamos junto con otras organizaciones la Convergencia de los Pueblos de las Américas, la Semana por la Diversidad Biológica y Cultural, la Red Latinoamericana contra las Represas, el Movimiento Mesoamericano contra el Plan Puebla Panamá, los Encuentros Hemisféricos contra la Militarización, el Movimiento Mesoamericano contra el Modelo Extractivo Minero, entre otros.

Desde la noche del dos en que me dejaron herido, el Gobierno de Honduras, el Ministerio Público y la Fiscalía buscaron por todos los medios imputarme del asesinato del que fueron cómplices. Por medio de un secuestro de Estado impidieron mi salida de Honduras, suspendieron del ejercicio profesional a mi abogada, entre otras tantas ilegalidades. Por ello, ante tanta violencia e impunidad decidí refugiarme en mi Embajada de México. Pese al mes de tortura psicológica y muchas otras ilegalidades, sin ley que proteja a las víctimas, sin garantías a los defensores de los derechos humanos, al fin fui liberado gracias a tanta solidaridad como la de Amnistía Internacional.

Al final, sicarios, militares, y funcionarios de la empresa DESA han sido imputados. Pero muchos funcionarios públicos son sospechosos y otros están siendo imputados. Pese a todo, seguiremos luchando por la defensa de los derechos humanos.

Entrevista con Gustavo Castro – Actualidad RT

El único testigo del asesinato de Berta Cáceres revela más detalles sobre el suceso

Actualidad RT

El activista mexicano Gustavo Castro es el único testigo del asesinato de la ambientalista indígena hondureña Berta Cáceres. ¿Cómo recuerda aquella noche del 2 de marzo en que mataron a Berta? ¿Cómo logró sobrevivir? ¿Por qué Honduras no hace nada para proteger a los activistas medioambientales e impide que se investiguen sus asesinatos? ¿Por qué para los gobiernos resulta más barato criminalizar la protesta social que ir contra las transnacionales? Véanlo en Entrevista, de RT:

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Una Entrevista con Gustavo Castro

Danielle Marie Mackey, the intercept

GUSTAVO CASTRO fue el testigo único del asesinato de la activista hondureña Berta Cáceres, el día 3 de marzo de este año. Castro, director de Otros Mundos, una organización ambiental en Chiapas, México, también recibió disparos en el ataque. Después de prohibírsele irse de Honduras, a Castro lo liberaron el día 30 de marzo, a partir de lo cual se acomodó en una ubicación no revelada. La semana pasada habló por teléfono con The Intercept sobre la noche del asesinato y las razones por las cuales el ambientalismo en Latinoamérica resulta ser tan peligroso.

La experiencia de Castro durante el último mes que estuvo en Honduras nos ofrece una mirada extraordinaria del funcionamiento del sistema de justicia hondureño, el cual se caracteriza por tener una cultura de impunidad. En repetidas ocasiones, durante los meses previos al asesinato, Cáceres dijo que estuvo siendo hostigada por Desarrollos Energéticos, SA (DESA), la compañía privada de energía detrás del proyecto hidroeléctrico Agua Zarca, al cual ella se opusó vehementemente. Después del asesinato, la familia de Cáceres señaló de inmediato a DESA. El 31 de marzo, el Ministerio Público de Honduras anunció en un comunicado de prensa que había incautado armas y documentos de la oficina de DESA y cuestionado a varios empleados.

Al ser consultado al respecto, DESA hizo la siguiente declaración: “La Junta Directiva de la empresa que desarrolla el proyecto hidroeléctrico Agua Zarca no han dado ninguna declaración ni se tiene previsto hacerlo hasta que las autoridades de investigación determinen las causas y hechores del lamentable hecho que acabo con la vida de la dirigente indígena Berta Cáceres.”

¿Qué pasó en las últimas horas con Berta Cáceres?

Yo llegué el primero de marzo a San Pedro Sula, y ese día me habían alojado en otra casa, en una casa de COPINH en La Esperanza. A Berta tenía años de no verla físicamente, pero estuvimos en contacto por correo electrónico. Yo iba a dar un taller de capacitación ambiental. Ese mismo día, Berta me dice, “hermano, véngase acá a mi casa, que acá hay internet y puede comunicarse con su familia.” Y entonces es así como ella me aloja en su casa, y estuvimos platicando un rato incluso también de las amenazas que ella recibió durante las semanas previas, intimidaciones y fuertes amenazas por parte del personal y también, al parecer, sicarios contratados por la empresa DESA, del proyecto hidroeléctrico Agua Zarca.

Entonces le decía a Berta, esta es una casa muy sola, muy alejada, ¿cómo podés quedarte acá tan sola? Entonces ese mismo día me quedé en su casa, y me puse a trabajar, para preparar el segundo día del taller, y ella estaba también en su habitación. A medianoche se oyó el portazo muy fuerte en la puerta de su casa e inmediatamente en mi cuarto entra uno de los sicarios, y paralelamente también a su habitación entra otra persona. Todo fue muy rápido, 30 segundos quizás, en donde simultáneamente la asesinan a ella y a mi me disparan. A ella la tenían bien localizada y estaban esperando a que estuviera sola, entonces yo creo que les sorprendió ver a otra persona ahí, y no sabían qué hacer, así que simplemente me dispararon y salieron corriendo.

¿Andaban tapados de la cara?

Bueno, no sé del otro, pero él que me disparó no. No tanto (logré ver la cara de la persona), pero de alguna forma ahí me convierto en el principal testigo, en el testigo protegido.

Cuando ella te mencionó que había recibido las amenazas por parte de DESA y Agua Zarca, ¿te especificó en algún momento si esa gente que le andaba persiguiendo era de las fuerzas estatales de seguridad de Honduras? ¿O que eran pandilleros o personas particulares?

No recuerdo ningún comentario así, pero más bien eran trabajadores o gente contratada a favor de la propia empresa. De hecho cuando yo me vino acá a México, el día 30 de marzo, hubo un comunicado público que sacó el Ministerio Público de Honduras en la prensa y en el que se señalaba como parte de la línea de investigación a la empresa. Incluso en el comunicado anuncian que ya habían incautado armas y cuestionado a unas personas de la empresa. Pero no querían llegar a ese punto. Antes de llegar a esa línea de la investigación, me daba la impresión que querían ver si otra línea de investigación les resultaba útil o creíble para la opinión pública nacional e internacional, pero eso era imposible, o sea, toda la gente de COPINH sabía los antecedentes de inmediato. Entonces no hallaron otra versión creíble y no tuvieron otra opción que ir sobre la empresa. Desconozco qué avances han habido en torno a esta línea de investigación.

Durante la última década han habido más de 100 asesinatos de líderes ambientalistas en Honduras. Y todos estos conflictos también vinculan mucho al ejército, a la policía. Es parte de la realidad de Honduras. En este caso muy específico, ella decía que la culpable era la empresa. La empresa era la que tenía un enfrentamiento muy fuerte, muy directo con ella.

Al principio se dijo en los medios que te cuestionaron, te llevaron al aeropuerto y que de repente te dijeron que no ibas a poder salir del país. ¿Así pasó?

Sí. Hubo mucha confusión y mal manejo también del asunto. Los primeros tres, cuatro días estuve en diligencias ahí en La Esperanza todo el tiempo. Yo podría haberme negado participar varias veces, porque uno como víctima y como testigo protegido tiene el derecho de declarar una orden preventiva por seis horas. Sin embargo nunca usé ese instrumento sino que cada vez que me pidieron más diligencias, las hice a cualquier hora, en la madrugada, cuando sea. Entonces estuve casi cuatro días sin dormir. Di la declaración ministerial, la declaración ante el fiscal, pruebas médicas, careos, reconocimiento de fotografías, etc.

Y sí, primero dijeron que me podía ir. Siempre me decían que sólo esta cosa, que solo otra cosa, que solo necesitamos una cosa más, y al final al parecer todo estaba listo. Me alistaron incluso un helicóptero para regresar a Tegucigalpa el día 5 de marzo. Por cuestiones climáticas no podían aterrizar el helicóptero, y entonces se despliega un operativo para acompañarme a Tegucigalpa por tierra. Después la fiscalía dice que iba huyéndome, lo cual es una re-mentira.

Entonces llegué a la embajada Mexicana, donde el embajador y el consulado consiguen mi boleto de avión para el 6 de marzo a las 6:20 de la mañana. Al entrar al aeropuerto, unas oficiales me esperaban, todos estaban escondidos como si fuera necesario eso, como si fuera de orientación criminal el asunto en lugar de ser yo testigo protegido y víctima. Era un operativo tan sinvergüenza, como si yo llevara un ejército a mis espaldas. Y el embajador y el consulado acompañándome. Y de repente aparecen ocho, 10 de la Fiscalía y el Ministerio Público a cerrarme la puerta y decirme que no podía salir. Además ni siquiera querían entregar ningún documento oficial. Yo sé que es un gobierno golpista pero fue tan ridículo que después estaban pidiendo disculpas al embajador y a mí, por ese papel que jugaron lo cual no era necesario. Y obviamente tenían que justificarse ante la prensa nacional e internacional con que yo me iba a huir. En ese momento yo pudiera haber dicho, yo voy. En el marco de un convenio entre México y Honduras de cooperación en materia penal, como víctima y testigo protegido, tuve el derecho de participar en las diligencias desde México. Yo no soy delincuente, soy víctima. Se les olvidaba eso.

Me dijeron, bueno, sólo una diligencia más y estás bien. Yo pedí más seguridad para el viaje de regreso, un chaleco antibalas y más acompañamiento de seguridad. Lo que me pidieron fue una declaración más pero luego resultó ser que eran careos. Al final de la noche salieron con un documento diciéndome que te quedás 30 días más. Era de una manera también ilegal, pues la jueza argumentó tratados internacionales de DDHH para imputados. Cuando mi abogada reclamaba eso, la jueza lo que hizo fue no solamente sacarla del caso sino además suspenderla de su ejercicio profesional por 15 días.

El gobierno quiso tenerme físicamente bajo su control. No tiene ley de víctimas. Tampoco hay reglamentos ni protocolos, ni presupuesto para los defensores de derechos humanos. No hay tampoco un reglamento para los testigos protegidos. Entonces ellos querían que estuviera bajo su supuesta seguridad cuando no hay ningún reglamento que les obliga a nada. Razón por la cual me quedé en la embajada de México. Pero fue un mes de una hipertensión horrible, cuando el gobierno ante tanta falta de reglamentos podía imputarme tranquilamente y llegar a la embajada en cualquier momento con una orden judicial y ante eso la embajada no hubiera podido hacer nada. Una semana antes de que yo llegara, se había disuelto el Consejo de la Judicatura, entonces no había instrumento legal para mi defensa. No había con quien demandar a un juez que cometiera un acto ilegal porque la comisión estaba disuelta. Entonces me encontré en una total indefensión jurídica. Sin abogada, porque la había suspendido su ejercicio profesional. Y parecía que ni la presión internacional ni el gobierno mexicano podían hacer nada. Entonces hubo una total inseguridad — y pues una violación permanente de mis derechos humanos.

¿En algún momento intentaron culpabilizarte oficialmente de algo?

No fue nada explícito. La prensa manejaba rumores de que desde el Ministerio Público hubo intentos de ver si podían justificar que yo estaba involucrado de alguna manera en eso. Pero con las pruebas y mis declaraciones, simplemente no podían inventar tanta farsa. Por más que le dieron vueltas, llegaron a la empresa, no tenían otra opción. Yo tuve la sensación de que por eso me detuvieron, porque si encontraban algo me querían ahí. Era una incertidumbre horrible, sobre todo porque sientes que no tienes abogado. Que tienen la capacidad de dejarte en la total indefensión jurídica.

¿Cómo explicas que oponerte a las represas hidroeléctricas resulte ser una amenaza tan grande?

No es así solamente en Honduras — también sucede en Guatemala, México, Chile, etc. Una de las razones es que las represas significan la inundación de grandes territorios de selva, de bosques, y de territorios indígenas y campesinos. Y eso genera una reacción muy fuerte de los pueblos, porque son miles y miles los desplazados violentamente.

Por otro lado, uno de los mayores negocios en este momento es la venta de energía eléctrica, especialmente en América Latina, porque los tratados de libre comercio están abriendo a las empresas transnacionales las grandes inversiones. Y eso qué significa? Por ejemplo: los tratados de libre comercio permiten a las grandes inversionistas la instalación de maquiladoras, de parques industriales, de infraestructura, de minas, todas son cosas que consumen muchísima energía y muchísima agua. Tomá en cuenta que una mina de oro utiliza de 1 a 3 millones de litros de agua cada hora, y eso implica ceder el agua de las comunidades, sus ríos, los pozos. Y utilizarlo para generar energía eléctrica para los grandes corredores industriales. Entonces la venta de la energía, y por lo tanto las inversiones en energía, son de los negocios más rentables para la gran capital. Pero implica enfrentarse en una disputa por el territorio con las comunidades campesinas e indígenas.

Si a eso le sumamos que bajo el Protocolo de Kyoto han inventado la estúpida idea que las represas generan energía limpia, entonces vemos que para ganar bonos de carbón y reducir los gases invernaderos, los países del norte invierten en represas. Por esto tenemos un mundo de construcción de represas.

Hoy casi todos los países de América Latina tienen tratados de libre comercio con los EEUU, Canadá, Europa, y algunos también con Asia. Significa que tienen que modificar su constitución, sus reglamentos ambientales que rigen el agua, la energía y la inversión extranjera, para adoptar a los nuevos marcos de libre comercio. Si no las empresas te demandan. Y para los gobiernos les es más fácil reprimir que pagar las indemnizaciones que los tratados de libre comercio les obligan a otorgar a las empresas. Sirve de ejemplo el caso de El Salvador y la mina de oro. El Salvador ha tenido que gastar millones de dólares para defenderse de la demanda de una empresa ante el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones, del Banco Mundial. Estamos hablando de una mina, pero imagínate 10,000, 15,000 — estamos hablando de miles de concesiones mineras en la región. Y si a eso le sumás las represas, y las carreteras, los puertos, los aeropuertos, el fracking, el petróleo, los grandes centros comerciales, las zonas económicas especiales, las ciudades modelo, los grandes conjuntos turísticos de élite — hay tantas concesiones.

Si los gobiernos hacen eco de los reclamos de derechos humanos de los pueblos — por contaminación del agua, por afectaciones de tierras, por no tomar en cuenta la información previa y consentida de las comunidades — o si expulsan a una empresa porque derramó al río su desecho tóxico, porque asesinó pueblos, porque la gente que vive cerca del sitio de la mina está enferma de cáncer como es el caso en Honduras, México y Guatemala — si los gobiernos deciden hacer algo con esos reclamos de derechos humanos, y expulsan a las industrias extractivistas, ellos tendrán que pagar millones y millones de dólares que no tienen. Cada país tendría que vender su propio país 20 veces para acabar con la deuda. Entonces no es fácil de resolver.

Eso lleva al enfrentamiento con los pueblos. Y significa un enfrentamiento cada vez más terrible por cosas como el Acuerdo Trans-Pacífico de Cooperación Económica, así que los gobiernos van a preferir criminalizar la protesta ciudadana, que antes era un derecho humano: el derecho a la movilización pacífica. Ahora todo eso lo llaman “terrorismo,” “violencia.” Es una criminalización de los derechos humanos.

En una entrevista reciente, Hillary Clinton dijo que el golpe de estado de Honduras no era ilegal. ¿Tienes una opinión al respecto?

Me parece que el gobierno al final de cuentas tuvo que justificar que otro grupo llegara al poder, y la antigüedad jurídica en Honduras permite posicionar cualquier tipo de argumento. Por ejemplo, a Zelaya una de las razones por las cuales le dijeron, “estás mal y te vamos a destituir,” es que propuso modificar la constitución para que hubiese reelección. Eso mismo es lo que ahora está haciendo el actual presidente, Juan Orlando Hernández — modificando la constitución para que haya reelección el siguiente año. Entonces por eso digo que depende de cómo lo ves. Si lo propone Zelaya, es inconstitucional y hay que destituirlo. Si lo proponen las fuerzas oligárquicas y hegemónicas, pues es legal, es democrático.

¿Cómo ves tu futuro? ¿Tienes pensamientos al respecto, o estás viviendo más día a día?

Más día a día. Me preguntan muchos si tiraré la toalla, si soy como el boxeador que ya no aguanta más y se da por vencido. Y les digo, no, esa toalla la estoy recogiendo. Esta lucha se tiene que mantener. Y yo no soy el único. Hay por toda América Latina miles de personas criminalizadas, que están siendo perseguidas y amenazadas, porque están luchando por los derechos humanos y por el bien de todo el planeta. Nos tenemos que dar cuenta de que nadie estamos exentos de esta criminalización. Como muchos amigos que han sido asesinados por resistirse. Pero somos muchos, y persistirémos en esto.

El capitalismo atroz no puede seguir así, de forma tan acelerada, extractivista. Está acabando con este planeta. Yo creo que el gran reto que tenemos es darnos cuenta que otros mundos son posibles, que podemos construir otras cosas distintas, con dignidad y con justicia. Hay agua para todos. Hay tierra para todos, hay comida para todos. No podemos seguir alimentando este sistema depredador de acumulación de capital incesante en tan pocas manos. Este sistema es insustentable en sí mismo. Entonces desde dónde estemos — en América, en Europa, en Asia — a todos nos va a afectar. Parece a veces que la crisis no llega a otros lados, y a veces los problemas que hay en EEUU, en Canadá, en Francia, en España no se vinculan de manera estructural al mismo capitalismo. Pero ojalá nos demos cuenta pronto, porque nos afectará a todos, tarde o temprano. Y yo quiero decir que estamos a tiempo todavía para hacer algo, y urge.

Comunicado de REMA y MAPDER sobre el regreso de Gustavo Castro a México

Comunicado de prensa – 04 de abril del 2016

La Red Mexicana de Afectados por la Minería (REMA) y el Movimineto mexicano de Afectados por las Presas y en Defensa de los Ríos (MAPDER) denuncian la inacción de la Secretaria de Relaciones Exteriores (SRE) de México durante la retención ilegal de Gustavo Castro Soto en Honduras y su responsabilidad cero en el regreso del activista mexicano a su país.

A  LA OPINIÓN  PÚBLICA

A través del presente comunicado las y los integrantes de la Red Mexicana de Afectados por la Minería (REMA) y el Movimiento Mexicano de Afectados por las Presas y en Defensa de los Ríos (MAPDER) queremos informar que los días 31 de marzo y 01 de abril del año en curso, la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), emitió dos comunicados -134/135-, en los cuales realiza afirmaciones sobre los resultados de su gestión vinculada al connacional Gustavo Castro Soto, integrante de REMA/Otros Mundos A.C., quien fue retenido de forma innecesaria, ilegal e injusta en Honduras, aun y a pesar de ser víctima y haber recibido el estatus de testigo protegido, por la causa de haber presenciado el cobarde asesinato de la compañera Berta Cáceres, además de salvar la vida del atetando que él mismo sufrió.

 

Al respecto de los comunicados de la SRE queremos aclarar lo siguiente:

1.- La embajada de México en Honduras bajo la tutela de la embajadora Dolores Jiménez Hernández y del Pedro Barragán, realizaron una excelente actuación de protección garantizando, en todo momento y desde la primera hora, la seguridad e integridad de nuestro compañero Gustavo Castro Soto.

Nuestro profundo agradecimiento por su atinada labor y porque la calidez mostrada hacia un connacional durante toda su estancia es digno de mencionar, toda vez que este tipo de actos por parte de nuestros funcionarios mexicanos, son más una excepción que una regla. Nos congratulamos por ello.

2.- Tenemos discrepancias con partes del contenido de los comunicados emitidos por la SRE en México, porque no es verdad que debido a “las constantes gestiones y solicitudes presentadas por el gobierno mexicano, las autoridades hondureñas reconocen que el Sr. Castro ha venido colaborando de la manera más amplia posible en las investigaciones y que podrá seguir haciéndolo en el marco del Tratado de Asistencia Jurídica Mutua vigente entre ambos países”.

El reconocimiento a la colaboración de Gustavo es únicamente resultado de la disponibilidad personal del propio Gustavo y no tiene que ver en absoluto con la gestión del gobierno mexicano. Por el contrario, lamentamos que desde México la SRE no haya fortalecido el trabajo ni diplomático ni jurídico, para que se lograra la implementación del Tratado de Asistencia Jurídica Mutua. Gustavo sale de Honduras sin tratado alguno porque la SRE desde México fue incapaz de presionar al gobierno hondureño para su implementación, y en dos de las tres reuniones que sostuvimos con ellos, siempre nos manifestaron que era prioritaria la diplomacia, a pesar de que siempre les manifestamos que “no era correcto” que se hablara de diplomacia cuando lo sucedido a Gustavo estaba totalmente relacionado con la violación de sus derechos, por lo tanto, estábamos ante un hecho flagrante de violaciones tanto de las leyes hondureñas como de los tratados internacionales relacionados con la atención de víctimas.

3.- En su comunicado, citan la constante comunicación establecida con Otros Mundos A.C./Amigos de la Tierra México, mismas en las que participamos como REMA y MAPDER. La comunicación por parte de la SRE en México, estuvo circunscrita a tres reuniones presenciales, una primera para definir una ruta conjunta de trabajo, en donde Otros Mundos y REMA fuimos quienes solicitamos la aplicación del Tratado; la segunda reunión para que nos mostraran los avances de sus gestiones, mismas que nunca pudimos corroborar por medio de ningún documento o minuta de trabajo, a la vez que nosotros les entregamos información que desconocían, la cual era útil para su mediación diplomática y; la tercer reunión se realizó en el marco de la negativa rotunda por parte de la Sra., secretaria la Lic. Claudia Ruiz Massieu quien simplemente por motivos de “agenda” fue incapaz de recibir a la familia de Gustavo a pesar de realizar una solicitud expresa. Esta negativa refleja la poca sensibilidad de la señora Secretaria, además de que abre la puerta a la especulación sobre sus diferentes formas de actuar cuando, por ejemplo, está de por medio su apoyo a connacionales de su partido político a quienes, aun en categoría de imputados, sacan de España casi de forma inmediata y bajo un despliegue mediático impresionante.

4. La SRE miente cuando hace suponer que “la comunicación mantenida entre las autoridades de México y Honduras durante todo el proceso refleja el excelente estado de las relaciones que existen entre los dos países, la pertinencia del marco jurídico que ambas naciones han construido, así como el compromiso de atender aquellos casos en los que estén involucrados nuestros connacionales”. Reiteramos que la retención de Gustavo estuvo siempre enmarcada en la incertidumbre, opacidad e ilegalidad de la actuación del gobierno hondureño, por lo tanto, fue una acción violatoria de sus derechos que le acrecentó daños psicológicos. Por otra parte, la pertinencia del marco jurídico entre ambas naciones nunca fue instrumentada. El tratado bilateral de asistencia mutua es como si no existiera y la SRE no tiene documentos que hagan valer ese supuesto excelente estado de las relaciones entre ambos países, porque a nosotros nunca nos entregaron un sólo oficio de respuesta del gobierno hondureño a pesar de las peticiones que realizamos para ello.

5.- Lamentamos que la SRE se jacte de que sus gestiones fueron la causal para que Gustavo regresara a México. Los recursos jurídicos interpuestos por los abogados de Gustavo, los amicus, las medidas cautelares solicitadas por organizaciones, el trabajo de la misión internacional, y la gran presión política y mediática generada por cientos de voces y movimientos en el mundo, fueron acorralando al gobierno hondureño quien resistió varias semanas los embates, hasta que finalmente les fue insostenible seguir manteniendo retenido a Gustavo por más tiempo y de forma injustificada. Ambos gobiernos jugaron al desgaste de la presión política y mediática y fueron incapaces de aplicar el único instrumento legal que existe: el Tratado de Asistencia Jurídica Mutua.

La Red Mexicana de Afectados por la Minería lamenta la pobre actuación política, diplomática y de falta de respeto a las leyes y a los derechos humanos que desde México realizó la SRE para un connacional que fue re-victimizado y violentado por el estado hondureño.

“Cuando las leyes se violan, los “buenos oficios” diplomáticos o la diplomacia en sí misma no puede ser utilizada como un medio o mecanismo de paz y cordialidad para quien violenta las leyes y viola los derechos humanos. La diplomacia en sí misma debe ser una fuerza permanente de legalidad, certidumbre, transparencia, de no impunidad y de libre determinación”.

RED MEXICANA DE AFECTADOS POR LA MINERIA (REMA)

MOVIMIENTO MEXICANO DE AFECTADOS POR LAS PRESAS
Y EN DEFENSA DE LOS RÍOS  (MAPDER)


Este comunicado fue leído en conferencia de prensa este lunes 04 de abril del 2016 en el Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juarez (Centro Prodh), en la Ciudad de México.

>> Video de la conferencia: https://www.youtube.com/watch?v=ltPnpvV2Okc&feature=youtu.be

>> Participantes (izquierda a derecha): Miguel Angel Mijangos Leal: REMA; Edgar Cortez: Instituto Mexicano de Derechos Humanos y Democracia (IMDHD); Gustavo Castro Soto: Otros Mundos A.C./Amigos de la Tierra México / REMA / MAPDER; Libertad Díaz: Otros Mundos A.C/Amigos de la Tierra México / REMA / MAPDER; Oscar Castro Soto: hermano de Gustavo Castro Soto; Gustavo Lozano: REMA / MAPDER

Gustavo Castro ya puede regresar a México

Comunicado – San Cristóbal de las Casas, Chiapas, México, al 31 de marzo de 2016

Tras 24 días retenido en Honduras, el coordinador de Otros Mundos A.C./Amigos de la Tierra México fue notificado del cese de la alerta migratoria

El día de hoy, jueves 31 de marzo de 2016, el Juzgado Primero de Letras de Intibucá, Honduras, con instrucciones de la Jueza Victorina Flores Orellana, ha resuelto dejar sin valor y efecto la medida de prohibición para salir de ese país a Gustavo Castro Soto a la que estaba sometido desde el 7 de marzo.

Esta resolución fue tomada después de que en el día de ayer, 30 de marzo, el Ministerio Público de Honduras presentara ante la misma Jueza el cese de la alerta migratoria, argumentando que se han “agotado todas las investigaciones y pruebas científicas” necesarias para esclarecer el asesinato de Berta Cáceres ocurrido el 3 de marzo.

Gustavo Castro, coordinador de Otros Mundos A.C./Amigos de la Tierra México, fue testigo del asesinato de la coordinadora del Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (COPINH) y herido durante el atentado. Como ciudadano mexicano testigo y víctima de un atentado en Honduras, tenía el derecho de continuar colaborando con la justicia hondureña desde su propio país, en virtud del Tratado de Asistencia Jurídica Mutua en Materia Penal firmado entre Honduras y México.

Sin embargo, este derecho fue violado por la Jueza Victorina Flores Orellana quien el 7 de marzo emitió una alerta migratoria de 30 días en contra de Gustavo Castro, y por el Ministerio Público hondureño quien tardó 24 días en levantar esta medida. Durante este período de retención, solo se le ha requerido someterse a dos diligencias más que, como expresamos anteriormente, hubiera podido realizar desde México.

Nos alegramos de esta decisión: ya por fin puede regresar nuestro compañero Gustavo. Sin embargo denunciamos la falta de reacción del gobierno mexicano, en particular de la Secretaria de Relaciones Exteriores, la cual, a pesar de su comunicado fechado en el día de hoy, no ha realizado con celeridad las acciones necesarias frente al gobierno hondureño para que deje salir a un ciudadano mexicano, mientras el equipo de Otros Mundos A.C./Amigos de la Tierra México, los familiares y la defensa de Gustavo Castro, las organizaciones solidarias e instancias internacionales no han dejado de denunciar la violación a sus derechos humanos que constituía esta alerta migratoria.

Exigimos que se respete el derecho que Gustavo Castro tiene a seguir colaborando con la investigación desde México de acuerdo al tratado de cooperación jurídica entre ambos países.

Nuestra postura sigue siendo la misma: exigimos una investigación imparcial de los hechos hasta que se aclarezcan el asesinato de Berta Cáceres y la tentativa de asesinato de Gustavo Castro y se responsabilice a los verdaderos culpables.

Próximamente daremos más información sobre la situación.

Gracias por su solidaridad.

Otros Mundos A.C./Amigos de la Tierra México

 

ENGLISH version: Travel Ban for Gustavo Castro Soto Lifted

Comunicado: El Gobierno de Honduras, la juez y la Fiscalía tratan a Gustavo Castro como delincuente

30 de Marzo de 2016 – COMUNICADO DE PRENSA

El Gobierno de Honduras, la juez y la Fiscalía tratan a Gustavo Castro como delincuente, violan todos sus derechos como testigo y como víctima y lo mantienen en permanente estado de alerta, inseguridad y vulnerabilidad judicial.

Han sido ya 27 días en los que ha sufrido interrogatorios por días sin dormir, privación de asistencia para su integridad física, detención ilegal de su persona, intento de ser sustraído de la protección de la Embajada de México en Honduras, coacciones para declarar, amenaza de aprehensión, ausencia de citatorios claros, impedimentos para obtener el expediente judicial, suspensión de su abogada, ausencia de respuesta a los recursos interpuestos para levantar la Alerta Migratoria de 30 días y privación ilegítima de su libertad.

El equipo de abogad@s de Gustavo Castro ha denunciado hoy que han pasado 14 días sin que la justicia hondureña resuelva el recurso de Habeas Corpus denunciando que la alerta migratoria contra Gustavo Castro viola sus derechos humanos. En la Constitución hondureña se señala que estos recursos deben ser resueltos inmediatamente, por lo que esta omisión incurre en un delito de abuso de autoridad. Tampoco fue resuelto el amparo interpuesto por violación al derecho a la libertad de locomoción. Ayer se rechazó la solicitud de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos que pedía la salida de Gustavo Castro para asistir a una audiencia en Washington prevista para la primera semana de abril.

A lo señalado hoy en Conferencia de Prensa ofrecida por CEJIL, el equipo de abogad@s de Gustavo Castro y su hermano Oscar Castro desde Honduras enfatizamos que Gustavo Castro ha sido y está siendo expuesto a un proceso judicial totalmente arbitrario e irregular, que viola las propias leyes hondureñas y los Tratados y Convenios Internacionales en materia de Derechos Humanos y de atención a víctimas.

Ante la información difundida hoy por el diario La Tribuna de Honduras señalando un  atentado ocurrido contra Oscar Castro Soto, quien se encuentra en Honduras acompañando a su hermano de Gustavo Castro Soto, queremos aclarar que: La información expuesta por este diario no es correcta. Oscar Castro Soto no resultó herido en ningún atentado.

En el transcurso de Semana Santa se produjo un incidente que puso en alerta la seguridad de Oscar Castro y que no fue difundido públicamente. Este incidente le llevó a atenderse en el hospital. Oscar Castro se encuentra bien. El Equipo de Otros Mundos ha estado atento a este hecho y apoyando el acompañamiento requerido para esta situación. Se le cambió de hotel y se ha solicitado la ampliación de las medidas cautelares para Oscar Castro a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y al Gobierno de México. Sobre este hecho se dará más información posteriormente.

Esta situación nos hace insistir en la alerta: Gustavo Castro Soto corre peligro mientras permanezca en Honduras.

La situación de Gustavo Castro se agrava en la medida que:

El Gobierno de Honduras ignora todas las solicitudes internacionales para que Gustavo Castro salga inmediatamente de ese país por el peligro que corre su vida. Tanto la Comisión Interamericana de Derechos Humanos  (CIDH), como instancias de Naciones Unidas (ONU) se han sumado a esta petición.
 
Por otro lado la Secretaría de Relaciones Exteriores de México recibió desde el día 11 de Marzo la solicitud de aplicar el Tratado de Asistencia Jurídica Mutua en Materia Penal firmado por ambos países, siendo una vía regular para la salida de Gustavo Castro de Honduras, y a la fecha sigue sin activarlo. Por este motivo la Secretaria de Relaciones Exteriores de México, Claudia Ruiz Massieu, es responsable de la prolongación de la situación de malos tratos, tortura psicológica y riesgo para la vida de Gustavo Castro Soto.

Exigimos que la Señora Ruíz Massieu eleve al máximo el nivel de acción del aparato diplomático para traer  a Gustavo Castro Soto a México y reciba a la familia Castro Soto, que ha buscado una cita con ella desde la semana pasada sin respuesta afirmativa.

OTROS MUNDOS A.C

ESCUCHA EL AUDIO de la Conferencia sobre la situación actual de Gustavo Castro en Honduras

[ENG] Honduran Government, judge and Prosecutor´s Office treating Gustavo Castro as a criminal

Denunciamos la falta de respuesta y atención de la SRE al caso de Gustavo Castro

 Comunicado de prensa – San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, México, al 29 de Marzo de 2016

    Desde Otros Mundos Chiapas A.C. expresamos nuestra preocupación por la falta de respuesta y atención de la Secretaria de Relaciones Exteriores Claudia Ruiz Massieu al caso de Gustavo Castro Soto.

   A más de tres semanas de que la jueza Victorina Flores de Honduras decretara una alerta migratoria por treinta días para Gustavo Castro, sin un marco legal adecuado y contradiciendo el derecho a ser protegido como víctima de un atentado fuera de su país, la Secretaría de Relaciones Exteriores de México no hace valer el Tratado de Asistencia Jurídica Mutua en Materia Penal firmado por ambos países, el cuál indica como primera medida de protección la salida inmediata del país del testigo y la consecuente colaboración en la investigación.

   La Secretaria de Relaciones Exteriores tiene conocimiento pleno de la situación de Gustavo Castro: sabe de las irregularidades en el procedimiento de investigación del caso de parte de la Fiscalía, de las excesivas medidas tomadas por la Jueza en Honduras (que incluso cesó a la abogada Ivania Galeano, dejando en indefensión al testigo), conoce las medidas que ha solicitado la Comisión Interamericana de Derechos Humanos a Honduras para la protección de Gustavo Castro y la ampliación de medidas también solicitadas para el equipo legal y su hermano Oscar Castro quien se encuentra acompañándole.

   Durante estos días, la Fiscalía de Intibucá y la Corte de Apelaciones de Acomayagua, deberán dar respuesta a los recursos legales que interpuso el equipo legal de Gustavo Castro: recurso ante la Fiscalía para revocar la alerta migratoria por treinta días, amparo que denuncia la medida violatoria de derechos del testigo protegido, Habeas Corpus que protege a Gustavo Castro en su calidad de víctima y testigo. Es necesario que estos tengan una respuesta favorable.

   Todos los recursos han sido avalados y apoyados por redes, universidades, organizaciones, movimientos nacionales e internacionales, quienes a través del envió del Amicus Curie y cartas dirigidas a la Juez y al Fiscal General de Honduras actúan de forma inmediata a favor de la protección de derechos del ciudadano mexicano.

   Todo esto cobra mucha más fuerza ante los señalamientos que los familiares de Bertha Cáceres, el COPINH, la Plataforma del Movimiento Social y Popular de Honduras (PMSPH) y la Articulación Popular Berta Cáceres hacen acerca de las irregularidades en el caso del asesinato de Berta y de la violación de derechos humanos a Gustavo Castro.

   Ante este escenario la Secretaria de Relaciones Exteriores Claudia Ruiz Massieu, debe actuar para salvaguardar la seguridad física y psicológica de nuestro compañero Gustavo Castro, recibir a la familia Castro Soto y garantizar las medidas necesarias para su pronto regreso. Garantizar su integridad y poner el más alto nivel de acciones para que esto suceda.

OTROS MUNDOS A.C / Amigos de la Tierra México