30 años después, San Lázaro autoriza las radios comunitarias

30 años después, San Lázaro autoriza las radios comunitarias

También deberán promover el respeto a los derechos humanos y la no discriminación.

Podrán adquirir estaciones. Deberán promover la cultura de la justicia y la no violencia.
radio
Víctor Chávez, elfinanciero.com.mx

Luego de casi tres décadas de lucha, la Cámara de Diputados autorizó al fin que las comunidades indígenas del país puedan adquirir, operar y administrar medios de comunicación y a que, por medio de la radio y la televisión, se promuevan la cultura de la justicia, la no violencia, el respeto por los derechos humanos, la igualdad y la no discriminación.

Con 244 votos a favor, los legisladores aprobaron reformas a la Ley Federal de Radio y Televisión -que propuso el PRD- y que establece además que la programación general dirigida a la población infantil que transmitan las estaciones de radio y de televisión promueva una alimentación nutritiva y equilibrada.

El dictamen busca que la radio y la televisión ayuden a promover el conocimiento y respeto de todos los derechos humanos con la finalidad de abatir los estereotipos que fomenten la discriminación y la violencia; que reflejen la dignidad y diversidad cultural y eviten la difusión de propaganda de discriminación racial o étnica, además de que sean un medio para combatir los problemas de sobrepeso y obesidad, que se puede observar cada vez más en menores de edad.

Establece que “los solicitantes de permisos para estaciones indígenas deberán presentar una constancia de pueblo o comunidad indígena expedida para efectos de la solicitud de mérito por la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas, en términos del artículo 2 de la Ley de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas“.

Precisa que “dos o más estaciones podrán ser operadas bajo la figura de red o cadena, ya sea regional o nacional”. A su vez, explica en qué consiste la figura de “red o cadena”, que se refiere al enlace o a la retransmisión del contenido programático que se origine en la estación que, para tal efecto, sea designada como la estación de origen, mediante la notificación correspondiente a la comisión”.

En una misma red o cadena -añade- se podrán enlazar únicamente estaciones de la misma naturaleza y propósito, ya sean concesiones o permisos.

Recuerda “el 10 de marzo de 1979, cuando el entonces Instituto Nacional Indigenista, hoy Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas, dio inicio a las transmisiones de la radiodifusora XEZV “La Voz de la Montaña”, en Tlapa de Comonfort, Guerrero, siendo el inicio de lo que hoy es el Sistema de Radiodifusoras Culturales Indigenistas, que comprende numerosas emisoras que transmiten en la banda de amplitud modulada y otras más en la banda de frecuencia modulada operadas.

“De esta forma las radiodifusoras indigenistas han ganado radioescuchas, ya que locutores, operadores, músicos, intérpretes, danzantes, compositores, narradores, corresponsales y muchos indígenas más han hecho suyo este espacio de comunicación.”

Correo de Otros Mundos A.C. a La Jornada: ¿Cómo perdieron la ética que los caracterizaba?

CORREO ILUSTRADO
Sra. Directora,
Desde la fundación del periódico La Jornada, encontramos en sus páginas un compromiso por difundir la verdad, aquella verdad que hablaba de las luchas de la Sociedad Civil. De alguna manera, nos sentíamos representados por sus opiniones y nos solidarizábamos con sus reporteros, creíamos en sus análisis y comprábamos el periódico todos los días como una señal de acompañamiento.
Pero, ¿Qué sucedió en La Jornada? ¿Cómo perdieron la brújula y cayeron en el espacio en donde están ahora? ¿Cómo perdieron la ética que los caracterizaba?
El gobierno de Chiapas está vendiendo al estado a las compañías transnacionales. La venta de recursos naturales al mejor postor. El mejor filón son las inversiones extranjeras; ya sean del Banco Interamericano, o la tajada que viene del rescate a los más pobres de la ONU.
Hay planes de miles de hectáreas de Palma Africana en Chiapas, un monocultivo desbastador, que termina con la biodiversidad y acaba con la vida de los campesinos, los convierte en un daño colateral. Dicen que ya no harán nuevas concesiones mineras; pero con las actuales son suficientes para la total degradación ambiental en Chiapas. Y mientras golpean a un defensor de los derechos humanos, van sacando la verdadera identidad como represores.
Los campos comprados del gobierno de Chiapas a La Jornada están siendo pagados por esas inversiones extranjeras. Que contradicción para un “periódico independiente.” ¿O no lo podrán ver?
Con nuestra total decepción.
Otros Mundos A.C. Chiapas/Amigos de la Tierra México.