Agua, cianuro y minería del oro: 30 años de accidentes

Agua, cianuro y minería del oro: 30 años de accidentes

Fuente: IAgua vía Plataforma Salvemos Cabana

En los últimas décadas, la minería metálica convencional de explotación de veta por galerías subterráneas ha sido desplazada progresivamente por la explotación de minas a cielo abierto, donde el mineral objetivo está disperso en minúsculas partículas, diseminadas en grandes yacimientos.

La creciente demanda internacional del oro, debido a su elevada cotización y al hecho de que sea utilizado en épocas de crisis como activo financiero de referencia, ha hecho posible que yacimientos prácticamente extinguidos y con rendimientos muy pobres (de incluso menos de un gramo por tonelada), puedan ser explotados gracias la extracción a través del proceso de lixiviación con cianuro, que ha sustituído a la recuperación del oro mediante amalgama con mercurio, ineficiente en comparación y actualmente prohibido en muchos países debido a los graves efectos que provoca este metal pesado a nivel ambiental y sobre la salud pública. La clave está en que el cianuro permite recuperar más de un 97% del oro, frente al 60% que permitía la extracción con mercurio.

El problema asociado al empleo de mercurio no se ha resuelto con el empleo del cianuro: es uno de los venenos más potentes que pueden emplearse

El problema asociado al empleo de mercurio no se ha resuelto con el empleo del cianuro, porque esta sustancia es uno de los venenos más potentes que pueden emplearse en contacto con el entorno y puede acarrear daños irreparables tanto a la salud humana como al medio ambiente, pues incluso a dosis bajas puede afectar al aparato respiratorio, y a los sistemas cardiovascular, gastrointestinal, neurológico, ocular y dérmico, dado que en contacto con la piel puede absorberse. Además, la inhalación de concentraciones de 401 a 601 mg/m³ resulta mortal para el ser humano. Los efectos sobre la salud pueden durar meses o años, y van desde el riesgo de padecer cáncer a los problemas reproductivos, hipertiroidismo, o daños permanentes en el sistema nervioso.

Una tecnología de alto riesgo que busca ser prohibida en Europa

Debido a sus impactos y riesgos, desde hace años distintas iniciativas a nivel europeo han buscado la prohibición total del cianuro en tecnologías mineras. Hay una resolución ya clásica del Parlamento Europeo que ha sido el germen de posteriores iniciativas -algunas, meras copias-, que con mayor o menor fortuna se han presentado a la Comisión y otros estamentos a nivel regional, la P7 TA(2010) 0145, sobre la prohibición del uso del cianuro de sodio en tecnologías mineras.

El texto, aprobado no tiene la capacidad de prohibir, pero sí recomienda encarecidamente que este compuesto no sea empleado en la minería del oro, al considerar que es “una sustancia química altamente tóxica”, “clasificada como uno de los principales contaminantes” y que “puede tener un impacto catastrófico e irreversible en la salud humana y el medio ambiente y, por ende, en la diversidad biológica”.

Además recuerda “que en los últimos 25 años se han registrado más de 30 accidentes importantes” y pide “a la Comisión y a los Estados miembros que no presten apoyo, de forma directa o indirecta, a ningún proyecto minero en la UE en que se empleen tecnologías mineras a base de cianuro”, “ni respalden proyectos de esas características en terceros países”, porque “el uso de cianuro en minería crea poco empleo y solo por un periodo de entre ocho y dieciséis años, pero puede provocar enormes daños ecológicos transfronterizos que, por lo general, no son reparados por las empresas explotadoras responsables, que suelen desaparecer o declararse en quiebra, sino por el Estado correspondiente, es decir, por los contribuyentes”.

Cinuro y minería del oro: Tres décadas de accidentes

En la práctica, tan sólo hace falta acudir a las hemerotecas para comprender el porqué la prohibición del uso de cianuro en minería es una prioridad, pues los accidentes han sido una constante desde la década de 1980 hasta nuestros días:

Los accidentes han sido una constante desde la década de 1980 hasta nuestros días

Mina de oro Zortman-Landusky (Montana, Estados Unidos). Operada por Pegasus Gold Inc. de 1979 a 1998, fue la primera en utilizar cianuro a gran escala en la recuperación aurífera. Debido a los continuos escapes y derrames del compuesto, los efectos sobre el ecosistema del área afectada fueron devastadores. Tras la quiebra de la compañía minera, el Estado de Montana y el Departamento de Interior de los Estados Unidos comenzaron un proceso judicial para conseguir el tratamiento de la contaminación del agua poir parte de la compañía, tal como figuraba en la declaración de impacto ambiental del proyecto.

Mina de oro Summitville (Colorado, Estados Unidos). Operada a más de 3.800 metros de altitud en las Montañas San Juan por Galactic Resources Ltd. de 1986 a 1992. Los contínuos derrames de cianuro y metales tóxicos contribuyeron a graves problemas ambientales en una franja de más de 27 kilómetros del río Alamosa, del que se abastece para riego el sector agrícola del Valle de San Luís y su cabaña ganadera, afectando además a diversas especies de anátidas y grúidos en peligro de extinción.

Mina de oro McCoy/Cove (Nevada, Estados Unidos). Operada por Echo Bay Company. En 1989 y 1990, una serie de ocho accidentes sucesivos originaron un vertido de cuatro toneladas de cianuro al medio.

Mina de oro Brewer (Carolina del Sur, Estados Unidos). Operada por Brewer Gold Company hasta 1999. En 1990, tras un período de lluvias intensas, más de 40 millones de litros de solución cianurada y toneladas de sedimentos altamente contaminados fueron vertidos en el arroyo Little Fork poniendo en peligro la salud de la población y los ecosistemas. Fueron contabilizados más de 11.000 peces muertos a lo largo de 80 km. del río Lynces. Los costes de la remediación tuvieron que ser soportados por el Gobierno federal, y actualmente este enclave está dentro de la lista de Superfund Sites, siendo uno de los lugares más contaminados de los Estados Unidos.

Mina de oro Grouse Creek (Idaho, Estados Unidos). Entre 1993 y 1997 esta mina, actualmente operada por la canadiense Hecla Mining Company, contaminó las aguas superficiales y subterráneas por distintos vertidos de cianuro, alcanzando los acuíferos e impidiendo el suministro de agua potable a la población.

Mina de oro Omai (Guyana). Copartipada por la canadiense Cambior Mining y la norteamericana Golden Star Resources En 1995, más de 3.200 millones de litros de aguas residuales cianuradas fueron vertidas al principal río de Guyana, el Essequibo, tras la ruptura de la presa de contención de una balsa minera, amenazando la vida de los pobladores y el ecosistema, consumidores del recurso hídrico y piscícola.

Mina de oro Northparkes (Nueva Gales del Sur, Australia). Coparticipada por China Molybdenum Company y Sumitomo Group. En 1995, distintos vertidos cianurados esta explotación metalífera de oro y cobre originaron la muerte de al menos 2.700 aves, encontradas en las inmediaciones del área de explotación.

Mina de oro Quarry (Nevada, Estados Unidos). Tras el fallo en la estructura de lixiviación en 1997, se originó un vertido superior a los 927.000 litros de aguas residuales cianuradas en dos arroyos locales. Actualmente es propiedad del gigante minero Newmont.

Mina de oro Homestake (Dakota del Sur, Estados Unidos). En 1998, de 6 a 7 toneladas de residuos cianurados fueron vertidos en el arroyo Whitewood envenenando el curso fluvial y acabando con su biodiversidad. Fue operada por Homestake Mining Company y coparticipada por Barrick Gold. La explotación fue clausurada en 2002.

Mina de oro Kumtor (Kyrgyzstan). Operada a 4.000 metros de altitud en las montañas Tien Shan por la canadiense Cencerra Gold Ltd. En 1998, un camión de transporte de camino a la mina originó un vertido de 1.762 kilos de cianuro que alcanzó el río Barskaun. La compañía no avisó a los residentes de la zona, que utilizaron el agua para consumo humano e irrigación hasta cinco horas después del accidente. Como resultado, casi 2.500 personas fueron envenenadas, 850 tuvieron que ser hospitalizadas y al menos hubo cuatro fallecimientos.

Mina de oro Santa Rosa (El Corozal, Panamá). Operada por la compañía minera Santa Rosa. En 1998, un derrame de cianuro envenenó la quebrada El Corozal, llegando a los ríos Corita y Santa María, arrasando la biodiversidad de la zona y poniendo en peligro el suministro de agua potable al distrito de Santiago de Veraguas.

Mina de oro de Aurul (Rumanía). Operada por la empresa Remin S.A. y coparticipada por el gobierno rumano y la minera australiana Esmeralda Exploration Ltd. En el año 2000, se rompió un dique de contención de la mina, provocando un desastre ecológico y social sin precedentes por el vertido de más de 100.000 metros cúbicos de lodos con metales pesados y aguas residuales con una concentración de 126 mg. de cianuro por litro, superando en más de 700 veces el límite permitido. El vertido tóxico descendió por el río Lapus, afluente del Somes, alcanzando posteriormente al Tisza, en Hungría y al Danubio en Serbia y Bulgaria. Este accidente, que dejó sin suministro de agua potable a más de dos millones y medio de personas, ha sido considerado como la peor catástrofe ambiental en Europa después del accidente de la central nuclear de Chernóbil.

Mina de oro de Tulukuma (Papúa Nueva Guinea). Operada por la australiana Allied Gold Mining. En el año 2000, un helicóptero de la compañía perdió en vuelo una tonelada de cianuro, cayendo en una zona a 85 km. de la capital, Port Moresby, afectando a una amplia área selvática y contaminando los cursos fluviales.

Mina de oro Lihir (Papúa Nueva Guinea). En 2001, esta explotación, operada por Rio Tinto, originó una serie de vertidos cianurados al mar, que sumados a los millones de toneladas de estériles de mina arrojados a un km. de la costa causaron una catástrofe ecológica en el entorno marino de esa zona del Océano Pacífico.

Mina de oro Twin Creeks (Nevada, Estados Unidos). Operada por Newmont Mining. En 2002, se tuvo conocimiento público de dos accidentes graves, uno de casi 6 toneladas de cianuro y otro de 230.000 metros cúbicos de solución cianurada en el arroyo Arizona, originando un desastre ambiental que todavía no ha sido remediado.

Mina de oro Greenstone/Bonanza (Nicaragua). Operada por la canadiense Hemconic, originó un vertido de cianuro en 2003 al río Bambana. Fallecieron un total de doce personas, envenenadas al consumir el agua del río.

Mina de oro San Andrés (Honduras). En 2003, cuando era operada por la canadiense Greenstone Resources Corporation, originó un vertido masivo de cianuro contaminando el río Lara, fuente hídrica de la ciudad de Santa Rosa de Copán. Los residentes contabilizaron más de 18.000 peces muertos. El ecosistema quedó aniquilado.

Mina de oro Sankofa (Ghana). Operada por la Ghana National Petroleum Corporation (GNPC) . Dos días de fuertes lluvias provocaron en 2004 un vertido de cianuro al río Asasere, envenenando sus aguas y con graves efectos sobre la fauna acuática. La compañía no disponía de ningún plan de contigencia y no avisó a la población circundante del vertido, por lo que la Agencia de Protección Ambiental de Ghana (EPA), procedió a la clausura de la explotación.

Mina de oro Kalgoorlie (Australia). Fuentes gubernamentales confirmaron en 2004 que la mina tuvo numerosos problemas en la gestión del cianuro durante años, contaminando de manera irremediable las aguas superficiales y subterráneas de la zona.

Mina de oro Misima (Papua Nueva Guinea). Operada por Placer Dome. En 2004 durante las operaciones de clausura, originó un vertido al océano. Miles de peces muertos llegaron a las costas de la región.

Mina de oro Phu Bia (Laos), operada por la compañía australiana Pan Australian Resources. En 2005, las fugas de cianuro contaminaron los ríos de la zona y envenenaron a decenas de pobladores en varios kilómetros alrededor del complejo, que necesitario atención médica tras consumir el agua y el pescado afectados por los vertidos.

Mina de oro Bogoso (Ghana). Operada por Bogoso Gold Limited. En 2006 reventó una balsa minera contaminando las aguas del río Ajoo y ocasionando gran mortadad de peces y crustáceos. Una treintena de miembros de las comunidades cercanas se envenenaron al consumir agua y peces y necesitaron atención médica de urgencia.

Mina de oro Zamboanga (Filipinas). Operada por la canadiense Toronto Ventures Inc. En 2007 colapsó una balsa de residuos cianurados envenenando el río Siocon.

Mina de oro North Mara (Tanzania). Operada por el gigante minero Barrick Gold. En 2009, la rotura de una balsa minera, produjo un gran vertido que alcanzó las aguas del río Thigithe. El desastre devastó los ecosistemas de la zona y costó la vida a veinte personas.

Mina de oro Minosa (Honduras). Operada por la empresa Minerales de Occidente. En 2009, la rotura de uno de los tubos empleados en la pilas de lixiviación amenazó el entorno y la salud de los pobladores de La Unión, San Andrés Minas y otras comunidades del Departamento de Copán al alcanzar la solución cianurada las aguas del río Lara, donde aparecieron cientos de peces muertos.

Mina de oro Arasi de Puno (Perú). Operada por la minera Arasi. En 2010, y fruto de las intensas lluvias en la provincia de Lampa, colapsaron varias balsas de residuos cianurados, alcanzando los cursos hídricos de los sectores de Túpac Amaru, Caichu y Cerro Minas, en el distrito de Ocuviri, afectando a los ecosistemas y la vida silvestre. Con posterioridad se supo que la mina carecía un plan de contingencia en caso de desastre.

Mina de oro Goldfields (Ghana). En 2011, la rotura de una balsa minera de esta compañía sudafricana (Goldfields Mining) originó un vertido de decenas de miles de metros cúbicos contaminando la zona con cianuro y metales pesados.

Mina de oro Sekisovskoye (Kazajistán). Operada por la minera británica Hambledon Mining. En el año 2011, se produjo un vertido de cianuro en una de las presas de contención de la balsa de residuos y alcanzando el río Sekisovka con graves consecuencias ambientales.

Mina de oro Kittilä (Finlandia). Operada por la canadiense Agnico Eagle. En 2012, las europarlamentarias finlandesas Satu Hassi (Verdes/ALE) y Sirpa Pietikäinen (PPE), señalaron en una pregunta con solicitud de respuesta escrita dirigida a la Comisión Europea la existencia de informes que indicaban la existencia de alarmantes niveles de cianuro en sus aguas residuales que habían superado los límites establecidos en la licencia ambiental de la explotación.

Mina de oro Mulatos (Sonora, México). Operada por Minera Peñoles. En 2013, un accidente de tráfico provocó el vertido de 16.000 litros de compuesto de cianuro de sodio, que alcanzaron las aguas del río Yaqui afectando al recurso hídrico y la biodiversidad. Las autoridades alertaron a los residentes de las zonas próximas de no utilizar las fuentes de abastecimiento de agua potable y tuvieron que habilitar la asistencia urgente de camiones cisterna para abastecer a la población.

continúan las acciones políticas de los pueblos en solidaridad con Sipacapa, Guatemala

continúan las acciones políticas de los pueblos en solidaridad con Sipacapa, Guatemala, donde miles de personas salieron a exigir el retiro de la Gold Corp del territorio.
CONSEJO DEL PUEBLO MAYA SIPAKAPENSE

¡Por la Defensa de la Vida, la Dignidad y el Territorio!

Comunicado

Somos integrantes del Pueblo Maya Sipakapense, propietarios y poseedores de un territorio de 153Km2 que habitamos desde antes de la venida de los colonizadores. Actualmente registrado bajo el número 30,054, folio 58 del libro 176 del Departamento de San Marcos, debidamente inscrita en el Registro de la Propiedad; y amparado por el Derecho Internacional de los Derechos de los Pueblos Indígenas.

En el año 2003, sin consulta previa, el Estado autorizó la licencia de explotación de nuestro territorio a una Empresa minera canadiense, en consecuencia, hoy opera la Mina Marlín propiedad de Montana Exploradora S.A. de Guatemala-Gold-Corp.

Bajo una estrategia permanente de amenaza, persecución, criminalización de los defensores del territorio y la coacción y cooptación de nuestras autoridades municipales y comunitarias, la Empresa ya está usurpando otra fracción de nuestro territorio denominado “LOS CHOCOYOS” de la Aldea Pie de la Cuesta, situado en la Cuenca del Rio Cuilco.

Cómo Pueblo Maya sipakapense, no permitiremos más abusos y despojos, por ello el 11 de Diciembre de 2013, presentamos acción constitucional de amparo ante la Sala de la Corte de Apelaciones del departamento de Guatemala, para que de manera legal y pacífica se anule la licencia denominada “Los Chocoyos” y el retiro inmediato de los operadores de la Empresa Minera.

La inherencia del derecho de propiedad obliga al Estado de Guatemala proteger nuestro territorio mediante sus instituciones judiciales y militares; la ausencia de dichas acciones gubernamentales evidenciará su fracaso.

San Marcos 14 de enero de 2014

Somos más que guatemaltecos, somos Pueblo Maya.

Atentamente;

CONSEJO MAYA SIPAKAPENSE, MIEMBRO DEL CONSEJO DE LOS PUEBLOS DE OCCIDENTE (5 fotos)

Justicia por el asesinato de Mariano Abarca Roblero

Justicia por el asesinato de Mariano Abarca Roblero

Chicomuselo, Chiapas, México, 27 de Noviembre de 2013

El 27 de noviembre de 2009 fue asesinado frente a su domicilio Mariano Abarca Roblero, en el municipio de Chicomuselo, Chiapas, México, por trabajadores de la minera canadiense Blackfire, luego de que la misma empresa lo acusara falsamente, por lo cual estuvo detenido varios días en la cárcel preventiva de la capital del estado de Chiapas.

Además de estar involucrada en el asesinato, la empresa canadiense violó leyes ambientales, amenazó, golpeó e intentó sobornar a Mariano Abarca por medio de sus representantes. La transnacional canadiense también corrompió al presidente municipal con la entrega de dinero. El gobierno del Estado de Chiapas, coludido en las ilegalidades de la empresa, nunca aclaró por medio de la auditoría al municipio los fondos ilícitos entregados al munícipe, como tampoco respondió a las solicitudes hechas al Órgano de Fiscalización del Gobierno del Estado sobre el destino de dichos fondos. Los supuestos culpables que fueron presos ya están libres y nunca se deslindaron las responsabilidades penales contra los dueños de la empresa. Por si fuera poco, el gobierno canadiense, en representación de su embajada en México solapó a la empresa canadiense, la asesoró en sus ilegalidades y violaciones a los derechos humanos. A sabiendas de todo el conflicto generado y las ilegalidades de la empresa, lejos de actuar conforme al protocolo de la embajada canadiense de velar por los derechos humanos, solapó y apoyó, protegiendo a delincuentes.

Aunque la empresa Blackfire compró la concesión de la mina en el ejido Grecia del municipio de Chicomuselo y está demandada ante tribunales canadienses, parientes del actual gobernador Manuel Velasco Coello, del presunto partido Verde Ecologista, dice ostentar y ser dueño de la concesión minera y con actitud prepotente amenaza con imponer el mismo proyecto minero por encima de tantas ilegalidades manchadas de sangre.

A cuatro años del asesinato de Mariano Abarca, la Fundación Ambientalista Mariano Abarca (FAMA), la Red Mexicana de Afectados por la Minería (Rema) de Chiapas, miembros del Movimiento Mesoamericano contra el Modelo Extractivo Minero (M4), seguimos exigiendo justicia por el asesinato de Mariano Abarca, y el deslinde de responsabilidades por la corrupción cometida por la empresa canadiense. Exigimos al gobierno canadiense por medio de su embajada mínimas disculpas a la familia Abarca; que apoye en la investigación del asesinato y genere leyes y normatividades vinculantes para el respeto a los derechos humanos de sus empresas fuera de sus fronteras y, en tal caso, acciones penales contra ellas por las violaciones que cometan a los derechos humanos.

¡FUERA LAS MINERAS CANADIENSES DE CHIAPAS!

Fundación Ambientalista Mariano Abarca (FAMA)


Red Mexicana de Afectados por la Minería (REMA) – Chiapas

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Presentan en la sierra de Puebla el libro La Mina nos Extermina

 

Presentan en la sierra de Puebla el libro La Mina nos Extermina

Leticia Ánimas Vargas, municipiospuebla.com.mx

Se trata de una herramienta para desenmascarar los mitos de la minería y del modelo extractivista de «desarrollo”.

Huauchinango, Pue.- Concebido como una herramienta para desenmascarar los mitos de la minería y del modelo extractivista de «desarrollo» puesto en marcha en nuestro país, fue presentado el libro «La Mina nos Extermina» definido por su autor, el abogado chiapaneco Gustavo Castro Soto, como un manual para «conocer y combatir esta plaga».

El libro, aún con olor a tinta fresca, fue entregado a los participantes en el taller el modelo minero y herramientas para la investigación sobre empresas y políticas canadienses, organizado por la red de Periodistas de a Pie, en la Ciudad de México.

De acuerdo con Castro en la lógica y en el discurso del modelo extractivo hay un objetivo de acumulación incesante que ha llevado a extraer en América Latina en los últimos 20 años 2 mil 312.6 toneladas de oro, cuando los españoles en 300 años que duró la Colonia extrajeron apenas el 10 por ciento de esa cantidad.

«Esta es una de las diferencias conceptuales, para las mineras se tratan de recursos naturales y no de bienes naturales comunitarios, pues su renta se transfiere a las transnacionales mineras», explicó

El libro ubica a los minerales como entes vivos, sin que los seres humanos no existiríamos, «como el agua o como el sol, que son parte de la vida», explicó Miguel Miguel Mijangos en la presentación.

Por ello, explicó Castro Soto, no estamos en contra de los minerales y de su uso, sino en contra de un modelo que arrasa las posibilidades de sobrevivencia de la especie humana. «No hay país en el que los efectos de la actividad no tengan graves e irreversibles consecuencias, que han generado movimientos de resistencia».

Y también la reacción de las empresas mineras que buscan lavar sus rostros tratando de convencer a la opinión pública de que sus actividades son «verdes, sustentables y responsables. Que generan desarrollo y empleo y que luego de explotar los bienes naturales por varias décadas, los dejan como estaban», añadió al tiempo de entregar el volumen producido por la asociación Otros Mundos y la Red Mexicana de Afectados por la Minería.

PARA DESCARGAR EL MANUAL: AQUÍ

MINA

La mina nos extermina. Manual

La mina nos extermina. Manual

Autor, investigación: Gustavo Castro Soto
Guión y Redacción: Gustavo Castro Soto
Ilustraciones: Nieves Capote Figueroa
Diseño y Diagramación: Nieves Capote Figueroa y Gustavo Castro Soto
Producción: Otros Mundos AC/Chiapas
Chiapas, México, 1ª edición, 2013

INTRODUCCIÓN

MINANingún bien natural común obtenido bajo el Modelo Extractivista es “sustentable”, “verde” o  “responsable”. Mucho menos la minería. Y es que la explotación de los recursos no renovables, por definición, no es sustentable. No existe un Modelo Extractivo Minero en el marco del capitalismo depredador que no sea eminentemente depredador de los bienes comunes.

En todo el Continente Americano el Modelo Extractivo Minero avanza a pasos acelerados desde la década de los ochenta bajo el esquema industrial de explotación de minerales, que conlleva una gigantesca transferencia de la renta y de los bienes naturales comunes de un país a las transnacionales mineras.

La minería es el megaproyecto de mayor impacto en todos los sentidos. Desde el acaparamiento de tierras en manos de las trasnacionales; a los impactos en la salud, el medio ambiente, la biodiversidad, los suelos, el territorio, las culturas, la vivienda, entre otros impactos irreversibles. Esta actividad es la responsable de asesinatos, de la pérdida del sustento de vida de millones de personas en el mundo, de deforestación, de sistemáticas violaciones a los derechos humanos, de guerras, de dictaduras militares y crisis climática.

Aunque los minerales significan vida y podemos vivir sin ellos, esto no justifica un Modelo Extractivista que acaba con todo y que se mueve en la lógica de la acumulación acelerada de la ganancia y la riqueza. Por ello, no estamos en contra de los minerales y de su uso, sino en contra de un Modelo que arrasa con las posibilidades de sobrevivencia de la especie humana. Porque el extractivismo ha llegado a tal grado que sobrepasa la capacidad del planeta y de la biodiversidad de poder regenerarse y reproducir la vida.

No hay país en que los efectos de la actividad minera no tengan grandes y graves consecuencias reversibles. Por ello se registran procesos de resistencia de muy diversos movimientos sociales en todo el Continente contra el saqueo de los bienes naturales comunes.
mineria_contraEn contrapartida, la embestida de las corporaciones mineras es inmensa y lanzan su estrategia de mentiras y convencimiento a la opinión pública de que son “sustentables”, “verdes”,  “responsables”, que generan desarrollo, empleo y que luego de la explotación por décadas dejan las cosas como estaban. Para ello han creado el “Consejo Empresarial Mundial para el Desarrollo Sustentable” entre otros mecanismos para lavar su deteriorada imagen.

mineriaAunque las resitencias emergen por todos los rincones de nuestra América, nos falta información sobre la actividad minera. Requerimos conocer a fondo el enemigo que tenemos frente a nosotros para poder detener este saqueo y enfrentar sus discursos; para definir estrategias de resistencia, de prevención, pero también para construir otras realidades diferentes a este Capitalismo depredador y al falso discurso de desarrollo de las corporaciones mineras y sus gobiernos títeres.

La solución no está en que las empresas mineras nos otorguen mayores regalías, en que distribuyan en migajas un poco de sus ganancias. Tampoco en que paguen más al trabajador o den más trabajo a las mujeres; o que paguen por contaminar sin evitar que lo sigan haciendo. No soluciona el problema de fondo con leyes que garanticen mayor resarcimiento o mejores tierras y viviendas a los desplazados por el proyecto minero. La solución no está en que consulten a la población sin modificar la intención de imponer el proyecto minero. De cualquier manera, el agua contaminada será la misma, el cianuro es el mismo, la deforestación no cambiará, el impacto en la crisis climática no disminuye y tampoco la pérdida de biodiversidad se mejora. La solución está pues en generar otras formas de vida y consumo diferentes al sistema capitalista.

Ante el reto que tenemos de detener este Modelo Extractivista y construir otros mundos posibles, queremos poner en tus manos este Manual como un aporte más. Para ello leímos infinidad de documentos de todo tipo. Desde manuales populares, documentos técnicos hasta videos. Participamos en muchos encuentros, foros, discusiones y planes para luchar por un futuro mejor. Y es tan basta la bibliografía que podríamos hacer un manual tan solo de tanta literatura sobre el tema. Por ello, ponemos a tu disposición tan solo una muestra de las fuentes utilizadas en la página web de Otros Mundos AC., donde se encuentra la versión electrónica de este Manual.

Este Manual es solo un aporte modesto. Úsalo como mejor te sea útil. Y mejóralo con tu práctica y tus experiencias. Envíanos cualquier comentario que nos pueda ayudar a mejorar este Manual.

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Declaración del V Encuentro OCMAL – Pronunciamiento Espinar

Declaración del V Encuentro OCMAL – Pronunciamiento Espinar

El Observatorio de Conflictos Mineros de América Latina -OCMAL-, reunido en su V Encuentro en la peruana ciudad de Lima, manifiesta su total repudio a la cadena de asesinatos que ha tenido lugar en las últimas semanas en Nuestra América, y que el día de ayer cobró una nueva víctima en el hermano país de Ecuador. El compañero Fredi Ramiro Taish Tiwiram, de la comunidad indígena Shuar, fue asesinado en un confuso operativo del ejército ecuatoriano frente a la llamada minería ilegal. Es de resaltar que el pueblo Shuar está siendo doblemente atacado, por la presencia de la minería trasnacional, y la pequeña minería existente en la zona. Este nuevo crímen se suma al que recientemente tuvo lugar en Colombia, donde se segó la vida de César García quien oficiaba como integrante del Comité Ambiental y Campesino de Cajamarca, reconocido lider de la oposición al proyecto minero la Colosa -impulsado por la trasnacional Anglo Gold Ashanti. Asesinatos que nos recuerdan los perpetrados también en Bolivia contra José Mamani, y el que tuvo lugar en Malku Qota y los ocho heridos por balas el pasado año en ese mismo país; la represión, judicialización y muertos en el Perú por la oposición a la minería en el proyecto Conga, de la empresa Yanacocha, y en la Provincia de Espinar con el proyecto de la empresa Glencore Xstrata, entre muchos otros casos.

Para el OCMAL, estos asesinatos no pueden ser entendidos de manera aislada a la imposición del modelo extractivo minero en la región. Al contrario, hacen parte de un escenario de conflictividad agenciado por la irrupción corporativa en territorios hoy disputados por empresas que despliegan estrategias de despojo comunitario. Si estos agentes externos no hubiesen llegado con sus proyectos a los territorios, seguramente las esposas, los hijos, las familias y las comunidades de nuestros compañeros hoy continuarían contando con su compañía, con sus enseñanzas y sus sonrisas.

Manifestamos nuestra profunda preocupación e indignación por la creciente criminalización de los defensores de la naturaleza en la región, estrategia que está siendo utilizada por las empresas y los gobiernos latinoamericanos, incluso por algunos de aquellos que se autoreferencian como progresistas o alternativos. Entendemos estas estrategias de criminalización en un sentido amplio, pasando por la estigmatización, la invisibilización, las amenazas individuales y colectivas, la judicialización, la represión y la militarización de los territorios, y que incluso desembocan en asesinatos, como lo hacen manifiestos las recientes muertes que hemos señalado, y las que históricamente han tenido lugar en nuestros países. En última instancia, la criminalización en nuestra región hoy pretende anular la posibilidad de ser diferentes, de ejercer libremente la oposición y la denuncia de la destrucción, y la posibilidad de mantener relaciones armónicas con la naturaleza.

Invitamos a los pueblos hermanos y a sus organizaciones nacionales e internacionales, a rodear con la solidaridad que les caracteriza a las familias y comunidades que hoy se enlutan como consecuencia de la desaparición física de nuestros compañeros. La solidaridad que expresa la ternura de nuestros pueblos nos hará recordar para siempre que la muerte ofertada por el modelo extractivo no podrá acallar la lucha, ni opacar la alegria de hombres y mujeres libres, dignos y solidarias.

Exigimos a las instituciones competentes de los países en los que han sido perpetrados los crímenes, celeridad y esclarecimiento de los móviles, y la identificación y captura de los autores intelectuales y materiales de los ataques. Exigimos también que se respeten los regímenes constitucionales y los tratados internacionales para la garantía del derecho a un ambiente sano como condición necesaria para proteger el derecho a la vida. Exigimos también la revisión de los marcos normativos y legislaciones que favorecen la impunidad de los crímenes económicos y ecológicos de las empresas y corporaciones, y que se hacen manifiestas, entre otras, en la ley minera en trámite en Bolivia, y la ley de resguardo del orden público en Chile, despropósitos que además profundizan la represión social.

Solicitamos respetuosamente a los organismos internacionales de derechos humanos su acompañamiento preventivo a las comunidades que se encuentran en grave riesgo por los conflictos socio ambientales que el modelo extractivo ha implantado y exacerbado. Asimismo solicitamos su pronunciamiento y acción frente a la falta de garantías en nuestros países para ejercer el legítimo derecho a la protesta pacífica y a la organización social para la defensa territorial.

Porque celebramos la vida, la minería en Nuestra América no pasará.

Lima, 9 de Noviembre de 2013

http://www.ocmal.org

 

Empresarios quieren reactivar industria minera en Chicomuselo, son rechazados por la población

Empresarios quieren reactivar industria minera en Chicomuselo, son rechazados por la población

Por Ángeles Mariscal, Chiapas Paralelo

chicomuseloEl Comité para la Promoción y Defensa de la vida Samuel Ruiz García, ubicado en Chicomuselo, denunció que empresarios mineros intentan reactivar la mina La Revancha, del ejido Nueva Morelia, cerrada luego de la muerte del líder Mariano Abarca.

De acuerdo a la denuncia, el pasado 30 de octubre empleados o empresarios mineros llegaron como a eso de las 12:00  horas, a bordo de una camioneta pick up, RAM, doble cabina, modelo reciente, color blanca, con placas de circulación  DC-83-995, del estado de  Chiapas.

Al momento de pasar por la comunidad un grupo de vecinos conformado por jóvenes, mujeres y niños, les interceptaron el paso para interrogarlos sobre su presencia en el lugar. Ellos dijeron responder a los nombres de Alfonso González, Noé Serrano cruz(ex empleado de la empresa minera canadiense Black Fire),  Javier Camargo, Juan Sánchez y Héctor Jaime,  quienes manifestaron ser miembros de la empresa minera Operadora Minera Zacatecas.

Los empresarios mineros argumentaron que fue un vecino del lugar, de nombre José María Pérez Velázquez, presunto dirigente de la organización El Surco,  quien les habría autorizado para llegar al lugar donde actualmente se encuentra clausurada la mina La Revancha.

Los habitantes del lugar explicaron que de acuerdo a la denuncia, ninguna persona ajena a su ejido tiene facultades para otorgar permisos  a personas extrañas, mucho menos a empresarios mineros, toda vez que ellos están en desacuerdo con la extracción.

Defenderán su territorio de políticos y empresarios

Los habitantes del lugar consideran que la extracción minera conlleva afectaciones al medio ambiental, a la salud, a la pérdida de la tierra, entre otros. Por ello advierten que van a continuar organizándose para defender sus territorios junto con otros ejidos que han rechazado los proyectos mineros a través de actas de Asambleas Ejidales.

El Comité de Derechos Humanos recordó que desde el 7 de diciembre del año 2009, fue suspendida las actividades mineras en el Ejido Grecia, municipio de Chicomuselo, debido a las violaciones cometidas por la empresa minera al Manifiesto de Impacto Ambiental  otorgado por la Semarnat, el cual afectó principalmente a las comunidades de Nueva Morelia, San Francisco Las Palmas, entre otras del municipio de Chicomuselo, Chiapas.

Añade que actualmente existe preocupación debido a la confrontación que se está presentando en este municipio, desde que hizo presencia Fernando Coello, abuelo del gobernador Manuel Velasco Coello, quien  que se presentó ante un grupo de jóvenes para amenazar que explotarían las minas aún sin permiso de las comunidades, hechos ocurridos el 21 de septiembre del presente año.

Los ejidatarios ubican a José María Pérez Velázquez, como la persona que a nombre personal ha sido utilizado para que empresarios mineros intenten apropiarse de las tierras de Chicomuselo, Chiapas, en donde se encuentran concesionadas 16 permisos para la exploración y explotación de minerales, algunas con una vigencia de 50 años.

“Desde hace 4 meses a la fecha diversas empresas mineras han estado intentando entrar en las  comunidades sin el consentimiento de los habitantes de las comunidades, los cuales los ha obligado a organizarse para defenderse y detenerlos como sucedió el 09 de agosto del presente año en la comunidad 4 caminos del ejido Monte Sinaí en este mismo municipio”, detalla.

Los ejidatarios propietarios de esos terrenos, hicieron un llamado a las autoridades federales y estatales para respetar la determinación de las comunidades que no desean que sus terrenos sean sujetos de la extracción, lo que consideran, pondría en riesgo la vida de seres humanos.

AUDIOS DE LA MESA DE MINERÍA EN EL SEMINARIO LAS VENAS ABIERTAS DEL CHIAPAS CONTEMPORÁNEO

 

AUDIOS DE LA MESA DE MINERÍA EN EL SEMINARIO LAS VENAS ABIERTAS DEL CHIAPAS CONTEMPORÁNEO

ESCUCHAR: AQUÍ

Moderador: Gaspar Morquecho

“Colonizacion minera durante el tercer milenio, se gestan escenarios adversos en la Sierra de Chiapas“
Marín Roblero, CESMECA

“Impacto potencial de la minería a cielo abierto en Chiapas“
Sandra Urania Moreno Andrade, UNICACH-Alianza Sierra Madre

“El modelo minero extractivista y sus afectaciones socio-ambientales”
Gustavo Castro Soto, MOVIAC / REMA / M4

“Afectaciones de la minería en Chicomuselo, Chiapas“
José Luis Abarca Montejo, FAMA / REMA-M4

“Afectaciones de la minería en Chicomuselo, Chiapas“
Francisca González Gutiérrez, Comité para la Promoción y Defensa de la Vida Samuel Ruiz García, Chicomuselo

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Súmase a la Alianza Mundial contra el Oro

La mayoría del oro que se extrae en el mundo en la actualidad se destina a joyería y al enriquecimiento de grandes capitales de las industrias mineras como Gold Corp, Barrick Gold, Newmont, AngloGold, New Gold, Freeport MacMoran, entre otras muchas.

ADHESIÓN A LA CAMPAÑA

 

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ADHESIÓN A LA CAMPAÑA

La mayoría del oro que se extrae en el mundo en la actualidad se destina a joyería y al enriquecimiento de grandes capitales de las industrias mineras como Gold Corp, Barrick Gold, Newmont, AngloGold, New Gold, Freeport MacMoran, entre otras muchas.

Para que esto sea posible, el modelo extractivo minero de oro, especialmente el realizado a cielo abierto, utiliza millones de toneladas de cianuro y agua, y provoca la desaparición completa de cerros, montañas y biodiversidad.

Esta actividad es la más peligrosa y devastadora en todo el mundo. Los impactos son totales tanto en el ambiente como en la salud de las personas. Produce contaminación de aguas, aire y suelos, impidiendo el cultivo de alimentos y provocando graves enfermedades entre las personas que viven en los alrededores, llegando incluso hasta la muerte. Ocasiona además, pérdida de viviendas, desplazamientos forzados y asesinatos de luchadores y luchadoras sociales que, por defender sus derechos humanos y colectivos, se oponen a la devastación de la tierra y territorios.

Por tanto, conscientes del impacto y daños sociales, culturales y ambientales irreversibles que el modelo extractivo minero en la explotación del oro genera, me/nos adherimos a la Alianza Mundial No al Oro (AMO).

Para ello me/nos comprometemos a:

1) No usar o portar oro: los artículos de joyería y ornamentales como anillos, cadenas, pendientes, etc., pueden ser fácilmente sustituidos.

2) No promover el uso de oro a escalas industriales, buscando alternativas a este metal que suplan las necesidades requeridas a la vez que preserve el entorno.

3) No comercializar con oro: evitar comprar, vender y mercantilizar con este metal.

4) Promover adhesiones de personas, organizaciones, colectivos, comunidades, familias, redes, movimientos, etc. a la campaña contra el uso y comercialización del oro.

5) Apoyar la Alianza Mundial No al Oro (AMO) desde los medios electrónicos que formo parte (insertar el logo en webs, blogs, redes sociales, haciendo circular información, etc.)

6) Hacer referencia a AMO, cada vez que sea posible, en las actividades y materiales que realicemos: publicaciones, radio, talleres, foros, etc.

ADHESIÓN A LA CAMPAÑA: http://www.movimientom4.org/2013/10/sumate-a-la-alianza-mundial-contra-el-oro/

La historia de la minería en México

La historia de la minería en México

por Mario Martínez Ramos*
Frente Amplio Opositor a Minera San Xavier (FAO) / Rema / M4
en La Jornada del Campo Nro 67

mineriaLa historia de la minería en México a partir de su actividad a nivel industrial está marcada por el saqueo de nuestros recursos naturales no renovables hacia otros países, por la explotación humana y por una cadena de impactos de todo tipo causados por los diversos sistemas de explotación y beneficio de los valores metálicos.

Los avances tecnológicos y científicos han evolucionado y transformado estos sistemas, la minería subterránea tradicional quedó atrás y aparecen nuevos sistemas con características mucho más agresivas conocidos como tajos a cielo abierto, como en el caso de la canadiense New Gold Minera San Xavier, en Cerro de San Pedro, en el estado de San Luis Potosí, y la actual minería subterránea por el sistema de tumbe y relleno de la también canadiense Silver Minera Cuzcatlan en San José del Progreso, Oaxaca. Dos casos muy sonados, el primero por el escándalo jurídico que dejó al descubierto las grandes redes de corrupción tejidas por las empresas mineras dentro del Poder Judicial, que van desde una simple mesa del ministerio público hasta los más altos tribunales del país, y el segundo por la gran cantidad de activistas opositores asesinados.

No podemos negar la importancia de la minería en el desarrollo tecnológico, económico y social del país. Pero es más importante la preservación de la biodiversidad, que es el sostén de la vida y el bienestar social. Las actuales empresas mineras no reconocen que hay realidades sociales, derechos laborales, ambientales y humanos; derechos de los pueblos indígenas, y otros aspectos que no se pueden soslayar ni legitimar como es la expulsión forzada de comunidades, su desaparición y el despojo de agua y tierra, indispensables para su supervivencia.

Con estos nuevos sistemas las únicas beneficiadas siguen siendo las grandes empresas mineras nacionales y transnacionales. Les permiten reducir en 80 por ciento la planta laboral y en menor tiempo duplicar la capacidad de producción comparada con los sistemas utilizados anteriormente. Basta ver las estadísticas de los diez años recientes en producción de oro y plata: duplican lo que se produjo en los 300 años anteriores, y no es mayor por la resistencia que decenas de comunidades oponen. A cambio, los costos sociales, ambientales, económicos y políticos que estos sistemas causan al país son incalculables, además de irreversibles pues dejan una irreparable deuda ecológica para las próximas generaciones.

Para introducir y aplicar estos nuevos sistemas de explotación minera en nuestro país, previo al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), en 1992 se reformó el artículo 27 constitucional y sus leyes reglamentarias como son la de Aguas Nacionales, la Agraria, la de Inversión Extranjera, la Minera, entre otras, con el fin de allanar el paso a las grandes empresas nacionales y transnacionales a las tierras de régimen social, ejidales y comunales.

El marco “ilegal” de la ley minera diseñado en 1992 y sus modificaciones posteriores han fomentado en forma alarmante la impunidad jurídica de las empresas, y la pérdida de los más elementales derechos de la población. La ley minera es única, acusa una total discordancia constitucional y para con otras leyes también reglamentarias del artículo 27, lo cual genera conflictos jurídicos que entorpecen la instalación de estas empresas por la vía legal, situación que las ha obligado a crear extensas redes de corrupción dentro de los tres niveles y poderes de gobierno. También han creado redes militares, religiosas y académicas, por lo cual el conflicto causado por la actividad minera se ha convertido en un asunto de gobernabilidad y seguridad nacional. Ante esta crítica situación, el Poder Legislativo está discutiendo la necesidad de una nueva ley minera.

A estas alturas, ya es imposible ocultar y desestimar los graves daños ambientales, económicos, sociales y políticos que la actividad minera está causando al país, muy en especial al campo. La diversidad biológica de nuestro país tiene la capacidad de producir en forma sustentable y perene una gran gama de productos indispensables no únicamente para el crecimiento económico, sino también para el bienestar de millones de mexicanos.

La actividad minera está prácticamente exenta de impuestos, tampoco genera actividades transformativas, o sea se limita al extractivismo de minerales y no a su aprovechamiento industrial. La mayor parte de esta actividad se dedica a la explotación de minerales con contenidos de oro y plata, cientos de toneladas de estos productos minerales salen de nuestro país anualmente incluso sin afinar, en lingotes de doré, por lo cual no generan cadenas productivas y tampoco empleos. A cambio, nos dejan aire, agua y tierras contaminadas, improductivas de forma irreversible; montañas de desechos tóxicos, corrosivos, productores de drenajes ácidos, cuya actividad contaminante afecta por cientos de años nuestras tierras y depósitos de agua subterránea y superficial.

El impacto que sufren las fuentes de agua superficiales o subterráneas a causa de los sistemas minero metalúrgicos es realmente criminal, no sólo por las grandes cantidades de agua que utilizan, sino también por el uso que le dan.

mineríaPor ejemplo, en Mazapil, Zacatecas, para el proceso de lixiviación, la empresa minera utiliza 94 millones de litros diarios para mezclarla con cianuro de sodio. Esta agua contaminada por infiltración hacia el subsuelo, por escurrimiento superficial y por la evaporación que sufre en el proceso lixiviante, contamina todo el ciclo hidrológico. En el caso de Cerro de San Pedro, San Luis Potosí, New Gold Minera San Xavier utiliza 32 millones de agua al día para el mismo proceso. En los dos casos son zonas desérticas con acuíferos sobreexplotados, el agua que consume Minera San Xavier sería suficiente para dotar a 300 mil personas con cien litros diarios, cuando en la ciudad carecen cientos de miles de personas de este vital líquido.

No es posible que por el desarrollo de un proyecto minero con una capacidad de actividad-tiempo limitado, que lo único que produce es saqueo, contaminación, desestabilidad social, se sacrifique el consumo humano y se cancelen de por vida actividades perenes, sustentables y de incuestionable utilidad pública como son las agrícolas y ganaderas.

Es así, que la actividad minera no regula el beneficio social de los elementos naturales no renovables que son del dominio directo de la nación y claves en el desarrollo del país, ni comparte una distribución social equitativa de sus beneficios. ¿Como podría conservar nuestra riqueza pública una actividad que utiliza sistemas altamente agresivos con impactos irreversibles al medio ambiente?

El aprovechamiento de los recursos naturales no renovables, como es el caso de los que aprovecha la actividad minera, requiere concepciones de visión de largo plazo y de responsabilidad generacional.

Hoy la responsabilidad de la explotación de los recursos naturales se enfrenta a nuevos desafíos, están avanzando en forma secreta y acelerada las negociaciones para el acuerdo estratégico transpacífico al que se incorporó nuestro país en junio de 2012, y el cual entre otros leoninos artículos destaca el que los gobiernos parte de este acuerdo, no aprueben leyes en materia de medio ambiente, salud y trabajo que afecten los intereses de las corporaciones multinacionales. Este pretendido acuerdo es aún más antisocial y lesivo que el TLCAN. El acuerdo transpacífico no es sólo con nuestro país, tiene influencia regional y su finalidad es asegurar los mercados necesarios para la reproducción capitalista.

En ese contexto y en estos momentos, las iniciativas de ley son retos de conciencia y de responsabilidad para con nuestro país, tarea que ya no puede ser exclusiva del Poder Legislativo con casi nula credibilidad en estas tareas. Ya está operando la sociedad por medio de los grupos organizados y de los justos reclamos de las comunidades afectadas por el despojo de su patrimonio territorial.

El oro es un lujo inútil

El oro es un lujo inútil

Dr. César Emilio Wehbe
Docente Universitario de las Cátedras de «Derecho Ambiental» y «Derecho de los Recursos naturales»

oroUn anillo de oro como por ejemplo una alianza, pesa entre dos y tres gramos. Para obtener este pequeño (o gran) lujo se dinamitó y trituró media tonelada de roca y se utilizaron millones de litros de agua que permanecerán, por siempre, contaminadas.
“El oro es un lujo inútil. Y sin agua no hay vida”, es la ecuación que realizan las decenas de pueblos afectados por la minería de metales a gran escala.

La advertencia no es casual: Argentina es la niña mimada de la industria minera mundial. Empresas de Estados Unidos, Canadá, Gran Bretaña, Australia, Suiza, Sudáfrica y Japón impulsan una veintena de emprendimientos, en diferentes grados de desarrollo, a lo largo de los cinco mil kilómetros de cordillera. Montañas y ríos, desde Jujuy hasta Santa Cruz pasando por la hiperminera San Juan, corren peligro por la ambición de metales preciosos, donde -claro está- la alianza matrimonial es sólo una anécdota. “El oro no es un elemento vital para la vida. Sólo sirve para incrementar las ganancias y la especulación de los países más ricos del mundo”, explican las decenas de pueblos que luchan contra los megaemprendimientos mineros.

Solo una mina de oro, Minera la Alumbrera (ubicada en Andalgalá, Catamarca), exporta por año 23 mil toneladas de concentrados de oro.
Los nuevos yacimientos son hasta tres veces más grandes, consumen mucha más agua y dinamitan muchas más montañas.
Utilizan el sistema de extracción llamado “a cielo abierto”: ya no más la minería de galerías, con picos y mineros.
Sí grandes explosiones de rocas, millones de litros de agua y sopas ácidas (muchas veces con una sustancia contaminante como el cianuro) producen un cóctel acusado de contaminar aire, suelo y agua.
Todos los sectores sociales remarcan que la minería a gran escala atenta contra otras formas de desarrollo (agricultura, cría de animales, turismo), ya sea por la contaminación que produce o por el agua que utiliza y deja sin recursos a las otras cadenas productivas.

“La minería es una actividad meramente extractiva con múltiples consecuencias, tanto a escala económica como ecológica, social y cultural. Es un hecho comprobado que las regiones mineras del mundo son publicitadas inicialmente como regiones ricas y llenas de oportunidades, pero terminan siendo las más pobres”, afirma un comunicado de Asamblea de Vecinos Autoconvocados de Río Negro. Las grandes empresas de minería internacional, que escapan de sus países por rígidos controles ambientales e impositivos, señalaron a Latinoamérica como del destino de la década.

En lo referente a FAMATINA «LA RIOJA» la multinacional minera canadiense Barrick Gold Corporation explota a cielo abierto una mina de oro y plata en el cerro Famatina.
La movilización social en los pueblos riojano (Famatina, Pituil, Chañarmuyo, Chilecito, Chamical, Punta de los Llanos, Los Sauces y Chepes, entre otros) resiste al proyecto con campañas de difusión, marchas y cortes de ruta.
Lograron que se impulse una ley de prohibición de minería a cielo abierto con uso de cianuro, pero saben que la compañía no dejará el proyecto.

LA TOXICIDAD DEL CIANURO UTILIZADO
Para las plantas y los animales, el cianuro es extremadamente tóxico.
Derrames de cianuro pueden matar la vegetación e impactar la fotosíntesis y las capacidades reproductivas de las plantas.
En cuanto a los animales, el cianuro puede ser absorbido a través de la piel, ingerido o aspirado.
Concentraciones en el aire de 200 partes por millón de cianuro de hidrógeno son letales para los animales, mientras que concentraciones tan bajas como 0.1 miligramos por litro son letales para especies acuáticas sensibles.
Concentraciones sub-letales también afectan los sistemas reproductivos, tanto de los animales como de las plantas.

mineríaLas dosis letales para humanos son, en caso de que sean ingeridas, de 1 a 3 mg/kg del peso corporal, en caso de ser asimilados, de 100-300 mg/kg, y de 100-300 partes por millón si son aspirados.
Esto significa que una porción de cianuro más pequeña que un grano de arroz sería suficiente para matar a un adulto.

La exposición a largo plazo a una dosis sub-letal podría ocasionar dolores de cabeza, pérdida del apetito, debilidad, náuseas, vértigo e irritación de los ojos y del sistema respiratorio.
Hay que tener mucho cuidado al manejar el cianuro, para efectos de prevenir el contacto dañino de parte de los trabajadores. Sin embargo, según la industria, no hay ningún caso de fatalidades humanas en las minas que usan las técnicas de lixiviación con cianuro.

Ante este hecho, utilizado frecuentemente como un argumento por las compañías mineras, Philip Hocker señala: “limitar nuestra preocupación por el cianuro al hecho de que no hayan sido reportadas muertes humanas es caer en lo que los bioquímicos llaman en la teoría de toxicología “los muertos en las calles”: la actitud según la cual, si no se ven cadáveres, todo está en orden. A pesar de la ausencia de cadáveres humanos, hay evidencia de que no todo está en orden”.

Los trabajadores mineros suelen tener contacto con el cianuro, sobre todo durante la preparación de la solución de cianuro y la recuperación del oro de la solución. Para los trabajadores mineros, los riesgos son el polvo de cianuro, los vapores de cianuro en el aire provenientes de la solución de cianuro y el contacto de la solución de cianuro con la piel.

El financiamiento de las empresas mineras, especialmente de muchas juniors, utiliza prácticas no transparentes que muchas veces son monitoreadas muy débilmente en cuanto a los impactos ambientales y sociales de sus proyectos.

Además, estas empresas tienen estructuras empresariales muy complicadas, diseñadas para evitar el riesgo judicial.
Ejemplo: La Bolsa de Valores de Toronto ha emergido como fuente importante de fondos para la exploración minera. Alrededor del 57% de las empresas mineras cotizan sus acciones en la Bolsa de Valores de Toronto y, según sus propios informes, en los primeros seis meses de 2007 facilitó 48% de los financiamientos mineros mundiales, más que cualquier otra bolsa de valores en el mundo.
Está especializada en financiar proyectos en lugares riesgosos, o sea en donde hay conflicto o mucha oposición.

La cuestión minera es de gran importancia pública por la destrucción que implica y por las diferencias fundamentales en las visiones sobre el desarrollo.
Las comunidades deberían tener su derecho de autodeterminación, de participación en decisiones que afecten su medioambiente, la salud, la autonomía alimentaria, etc., aspectos todos que puedan ser impactados por la minería.