Otorgan amparo a comunidad indígena contra proyecto eolico
Compartimos con gran alegría un triunfo para el movimento en contra del proyecto eólico en el Istmo de Tehuatepec y en favor de la autonomía y la autoderminación de nuestros pueblos. Sin embargo, la lucha no cesa y tenemos que estar alertas pues esto puede desencadenar fuertes represalias, favor de difundir.
Multinacional desestima amparo y anuncia que seguirá con parque eólico
A LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN NACIONAL E INTERNACIONAL
A LOS PUEBLOS DE OAXACA Y EL MUNDO
A LA CIUDADANIA EN GENERAL
A LA OPINIÓN PÚBLICA
COMUNICADO URGENTE
El juez 7º de distrito con sede en Salina Cruz, Oaxaca, otorga el amparo contra la instalación del parque eólico en la Barra Santa Teresa a la comunidad indígena Ikojts de San Dionisio del Mar.
El día 29 de noviembre, un grupo de priistas de San Dionisio del Mar, encabezado por Jorge Castellanos, intento desalojar a los compañeros en resistencia, que ocupan el palacio municipal desde el 29 de enero de este año. Sin embargo la eficaz organización de la población en resistencia logro impedir este desalojo y capturar a dos de las personas que entraron con violencia a saquear el casino municipal.
Estás personas fueron entregadas ese mismo día a la policía estatal y al delegado de gobierno en la región Rodrigo Velázquez García. Quien no cumplió con su obligación de presentar a estos dos detenidos a la autoridad, como corresponde, si no que los entrego a los priistas quienes se encontraban realizando un bloqueo en la entrada de la localidad. Como se pude confirmar en el video del siguiente vinculo http://www.youtube.com/watch?v=p6RGw986Np8&sns=em y http://www.youtube.com/watch?v=P4fRexOZ0_I&sns=em
En el mismo video se puede escuchar que en la agresión del 10 de octubre, Rodrigo Velázquez asegura que él coordino el bloqueo a la caravana humanitaria a San Dionisio del Mar, en la cual los compañeros en resistencia fueron amenazados con palos, piedras y con ser rociados de gasolina y quemados. Estos personajes son los aliados políticos en la región de Mareña Renovables, quienes impulsan el proyecto eólico. Mientras tanto, el gobierno estatal en vez de tratar de encontrar una solución a la situación de tensión, utiliza a estos grupos para aumentar la situación de riesgo e intimidar a la población en resistencia.
Frente a estos últimos acontecimientos el día martes 4 de Diciembre se interpuso una demanda de amparo ante el juzgado federal en donde la comunidad de San Dionisio del Mar pide la suspensión definitiva del proyecto eólico en la Barra Santa Teresa. Pues tal proyecto implica la privación de los derechos agrarios colectivos a la propiedad, posesión, uso y disfrute de las tierras de uso común de la Barra Santa Teresa. Dicho amparo recayó en el Juzgado 7º de Distrito en el Estado de Oaxaca, concede en Salina Cruz; con el Número de Expediente Asignado: 739/2012, Número de Expediente Único Nacional: 12914828; Juez: Isaías Corona Coronado, Juez de Distrito; Mesa III-B, Secretario: Luis Anselmo Félix Rodríguez.
El día de hoy, 07 de diciembre de 2012, el juez designado “con fundamento en el artículo 233 de la Ley de Amparo, de plano, decreta la suspensión de oficio de los actos reclamados, para el efecto de que las autoridades responsables no priven total o parcial, temporal o definitiva de los bienes agrarios del núcleo de población quejoso, respecto de los terrenos ubicados en la Barra Santa Teresa”. Además especifica que dicha suspensión “hágase del conocimiento de las autoridades responsables… en términos de lo previsto en el párrafo tercero del artículo 23 de la ley de la materia, para su inmediato y debido cumplimiento bajo su más estricta responsabilidad. Se solicita a las autoridades responsables informen dentro del plazo de veinticuatro horas, sobre el cumplimiento dado a esta determinación, apercibidas que de no cumplir con lo ordenado se les sancionará conforme a la ley penal por el delito de abuso de autoridad, en términos del artículo 206 de la Ley de Amparo.”
Esta es una victoria contundente en la lucha por el respeto al territorio y a los derechos de los pueblos indígenas. Exigimos que todas las autoridades involucradas en el proyecto eólico “San Dionisio del Mar”, cumplan con lo establecido en la suspensión otorgada por el juez federal.
“VIVA LA BARRA LA SANTA TERESA”
“VIVAN LOS PUEBLOS INDÍGENAS”
“VIVAN LAS LAGUNAS DE LOS PUEBLOS IKOJTS Y BINNI’ZAA”
NO AL MEGAPROYECTO EÓLICO EN EL ISTMO DE TEHUANTEPEC
ASAMBLEA DE LOS PUEBLOS INDIGENAS DEL ISTMO EN DEFENSA DE LA TIERRA Y EL TERRITORIO



La Asamblea General del Pueblo de San Dionisio del Mar, Oaxaca, se presenta ante ustedes, para hacer la denuncia pública de que en nuestro Municipio se quiere construir el Megaproyecto, más grande de América Latina: Parque Eólico Barra Santa Teresa y el segundo más grande del mundo. Y desde luego traerá consecuencias gravísimas para nuestro Municipio: arrebato de nuestra fuente principal de sobrevivencia que es la pesca; arrebato del alimento principal de los grupos étnicos de la región, huaves (ikojts) y; destrucción masiva de la flora y fauna del lugar. Principalmente manglares y aves marinas; profanación de centros ceremoniales ancestrales y religiosos del lugar; contaminación visual y auditiva para la comunidad aledaña: Pueblo Viejo.
h) Con la finalidad de concretar la imposición del Proyecto Eólico, se fraguo una elección fraudulenta del Comisariado de Bienes Comunales, con el fin de tener el supuesto aval de los comuneros de la localidad, en contubernio con la Procuraduría Agraria. Pero en realidad la mayoría de los comuneros está en contra del megaproyecto de las empresas: Preneal México, española, Mareña Renovable española e inversionistas Mitsubishi Corporatión japonesa, Macquaire australiana, PGGM holandés y el Banco Interamericano de Desarrollo.
La elaboración de agrocombustibles (etanol) consume ya 15 por ciento de las cosechas mundiales de maíz, y 40 por ciento en el caso particular de Estados Unidos (EU) –país fundamental en la definición de los precios del grano–. Tal situación es una de las causas principales del encarecimiento de los precios internacionales del maíz y en general de los alimentos, fenómeno iniciado en 2006-07 y vigente hoy con consecuencias fatales como el hambre y la inseguridad alimentaria.
El informe detalla que en 1990 las importaciones mexicanas de alimentos desde Estados Unidos sumaban dos mil 600 millones de dólares. Para el año 2000 subieron a seis mil 400 millones y en 2011 llegaron aun récord de 18 mil 400 millones. No obstante la expansión de las exportaciones agroalimentarias, el déficit de la balanza comercial ha empeorado. De hecho en 1990 lo que se registró fue un pequeño superávit, pero en 2000 el saldo negativo fue de mil 300 millones de dólares; en medio de la crisis alimentaria global, alcanzó “una cifra desastrosa” de cuatro mil 600 millones de dólares, y en 2011 sumó dos mil 600 millones.
La idea de extender el cultivo de los agrocombustibles en el mundo y particularmente en los países del Sur es desastrosa. Ella forma parte de una perspectiva global de solución a la crisis energética. En los próximos 50 años tendremos que cambiar de ciclo energético, pasando de la energía fósil, que es cada vez más rara, a otras fuentes de energía. En el corto plazo es más fácil utilizar lo que es inmediatamente rentable, es decir los agrocombustibles. Esta solución, al reducirse las posibilidades de inversión y al esperar ganancias rápidas, parece la más requerida a medida que se desarrolla la crisis financiera y económica.

Con el inicio de este mes de abril llegaron más buenas nuevas: la empresa Interjet realizó el primer vuelo con biocombustible de jatropha y con ello se “cambia la historia de la aviación mexicana”.