Compartimos este pronunciamiento del I Encuentro Internacional de Mujeres Indígenas y Campesinas realizado en Acteal durante este mes – 15 de octubre 2026
PRONUNCIAMIENTO
I ENCUENTRO INTERNACIONAL DE MUJERES INDÍGENAS Y CAMPESINAS
En defensa del territorio, la vida y los derechos humanos
Acteal, Chenalhó, Chiapas, México, a 15 de octubre de 2026
Acogidas por las hermanas en resistencia de Acteal, los días 14 y 15 de octubre, mujeres unidas en la defensa del territorio de las naciones originarias, ahora en países denominados El Salvador, Guatemala, Honduras, Bolivia, Brasil, Costa Rica, Panamá y México, nos juntamos para compartir y analizar el contexto que estamos viviendo, unir nuestras voces y encontrar caminos conjuntos para hacer frente a las problemáticas y amenazas que sufrimos como mujeres y pueblos originarios y campesinos.
Queremos hacer un llamado de atención ante el agravamiento y descomposición de la situación social, política, económica, ambiental, cultural y lingüística que estamos viviendo en nuestra Abya Yala, derivada del cambio climático, los megaproyectos extractivistas, la expansión del crimen organizado y narcotráfico y la proliferación de gobiernos traidores a sus pueblos, con intereses empresariales, corruptos y cómplices de países extranjeros.
Denunciamos especialmente el daño a nuestra Madre Tierra, producto del cambio climático derivado de la explotación extractivista y maltrato de la tierra a través de la minería, la agroindustria y el uso indiscriminado de agroquímicos, el turismo depredador y otros megaproyectos de muerte y despojo. Todo esto ha provocado una enorme devastación ambiental que se refleja en grandes sequías, inundaciones, pérdida de cosechas, contaminación de aire, agua y suelos, con el consiguiente aumento de los desplazamientos forzados, la migración, el hambre y un mayor empobrecimiento y sufrimiento para nuestra gente.
Juntas analizamos que hay un retroceso en las legislaciones a favor de los derechos de las mujeres, de las diversidades y de otras leyes que habían garantizado el ejercicio, si no pleno, sí efectivo de los derechos humanos, así como la protección de nuestras tierras y territorios, declarándolos, incluso, libres de minería. Hoy, no sólo se están derogando las leyes progresistas, sino que se están generando otras dirigidas a restringir derechos, anularlos y proteger, en cambio, los privilegios del gran capital. Actualmente, enfrentamos falsas consultas a pueblos indígenas por parte de gobiernos que de antemano tomaron sus decisiones para instalar presas, minas, supercarreteras, proyectos hoteleros, entre otros, y que demuestran, una vez más, la complicidad que hay entre el poder empresarial, nacional y trasnacional, con la clase política.
La expansión y poder de los grupos transnacionales del crimen organizado, con sus bases locales y regionales, han causado un aumento significativo de los feminicidios y otros crímenes de odio; desplazamientos forzados, asesinatos y desapariciones; despojo de propiedades, tierras, territorios y bienes naturales; reclutamiento de jóvenes, en su mayoría obligados, y también de mujeres y jóvenes con fines de explotación sexual. Todo ello, en soterrada o abierta complicidad con las estructuras del Estado.
La división en nuestras comunidades, la destrucción del tejido social, el debilitamiento de la identidad cultural y de las cosmovisiones de nuestros pueblos, con la pérdida de conocimientos ancestrales que han permitido cuidar la vida durante generaciones, es una expresión más de toda esta situación que hace que hoy estemos mucho más vulnerables que antes.
En este contexto, nuestras vidas como mujeres han quedado atravesadas por múltiples violencias, traducidas en graves afectaciones para nuestra integridad, salud física y emocional, así como la de nuestras hijas e hijos. Nos preocupa en especial que ellos, nuestros hijos e hijas, sean enganchados por las drogas y desperdicien o incluso pierdan sus vidas en adicciones que son muy difíciles de superar.
Adicionalmente, hoy se han intensificado la persecución y criminalización de las y los defensores de la tierra y territorio, de nuestros conocimientos y de las comunidades. Actualmente, defenderlos y resistir es visto desde el poder como una afrenta que merece ser castigada, en muchos casos con la muerte. En este sentido, denunciamos los casos de nuestras compañeras detenidas, encarceladas, despojadas, desplazadas, exiliadas y desparecidas. Recordamos con especial cariño a nuestra querida Berta Cáceres, asesinada en la comunidad de La Esperanza, departamento de Intibucá, Honduras, el 2 de marzo de 2016. En este caso, como en muchos otros, la impunidad prevalece y la justicia no aparece, como es también la situación de las personas asesinadas en Acteal en 1997.
A pesar de esta realidad tan compleja y dolorosa y precisamente por ella, como mujeres no nos detenemos. No estamos esperando soluciones de partidos políticos o de gobiernos que no piensan en nosotras. Porque sabemos que cada vez hay más grupos organizados de mujeres con iniciativas y propuestas que permiten crear otros mundos y alternativas desde y con nuestras comunidades como: la conformación de redes de cooperación, comunicación e intercambio entre nosotras; las cajas de ahorro, los mercaditos comunitarios y otras alternativas de justicia económica, como la soberanía energética; la recuperación de ciclos de producción agrícola orgánica; los espacios de sanación y de autocuidado; la defensa organizada de nuestros sistemas de salud indígenas y comunitarios con las parteras y médicas y médicos tradicionales; las estrategias de comunicación comunitaria y de generación, como mujeres campesinas y de pueblos indígenas, de nuestros propios posicionamientos, mensajes y narrativas.
Desde la comunidad tsotsil de Acteal, municipio de Chenalhó, Chiapas, México, centro de lucha y resistencia, hacemos un llamado a otras mujeres para seguir construyendo y fortaleciendo nuestras bases y organización comunitaria; para continuar defendiendo nuestros bienes naturales, tierras y territorios; y para incentivar la formación política de mujeres, hombres y jóvenes.
Queremos hacer llegar un mensaje alto y claro: en este contexto de muerte, destrucción y persecución, cada día somos más mujeres organizadas, más fuertes y más conscientes de nuestro cuerpo-territorio. No nos vamos a cansar ni a desanimar. Hoy tenemos más y mejores herramientas para defendernos. Desde aquí les advertimos que vamos a seguir luchando en toda la región, de norte a sur, de este a oeste, desde nuestra identidad femenina, campesina e indígena. Nos hermanamos con todas aquellas mujeres que, como nosotras, buscan la dignidad y la vida para ellas y para sus pueblos.
Como mujeres seguiremos alzando nuestra voz y seguiremos tomando las calles, movilizándonos, haciendo plantones, marchas, uniéndonos entre países traspasando fronteras.
Porque nuestras luchas no tienen fronteras.
Aprovechamos la oportunidad que hoy nos hermana en esta Tierra Sagrada de las y los Mártires de Acteal para enviar un saludo amoroso y solidario a las mujeres palestinas que resisten heroicamente los actos criminales del ente genocida de Israel.
¡ESTAMOS AQUÍ, ESTAMOS PRESENTES Y ESTAMOS AHORA!
¡AQUÍ VIVIMOS, AQUÍ RESISTIMOS!
¡MUJER, AGUA Y ENERGÍA NO SON MERCANCÍA!
¡MUJERES UNIDAS JAMÁS SERÁN VENCIDAS!
FIRMANTES:
-ABEJAS DE ACTEAL
-RED DE MUJERES TSELTALES Y TSOTSILES
-COMUNIDAD DE SANTA MARTA, EL SALVADOR
-CONSEJO CÍVICO DE ORGANIZACIONES POPULARES E INDÍGENAS DE HONDURAS, COPINH HONDURAS
-MOVIMIENTO RÍOS VIVOS, COSTA RICA
-CONSEJO DEL PUEBLO MAYA CPO GUATEMALA
-RED DE MUJERES TIERRA AGUA Y MAÍZ, GUATEMALA
-FUNDACIÓN ABRIL, BOLIVIA
-COLECTIVA CARTOGRÁFICA DE LOS SURES GLOBALES, MÉXICO
-AGUA Y VIDA: MUJERES, DERECHOS Y AMBIENTE, MÉXICO
-OTROS MUNDOS, MÉXICO
-EL PUENTE, MÉXICO
-ACCIÓN SOCIAL SAMUEL RUIZ ASSR, MÉXICO
-ALIANZA PEDIÁTRICA GLOBAL, MÉXICO
-CODECA, GUATEMALA
-JUN NA’OJ, GUATEMALA
-TIK NA’OJ, GUATEMALA
-RÍOS MAYAS, MÉXICO
-KATAZ, MÉXICO
-COLIBRÍ, PANAMÁ
-FRENTE PETENERO ANTI REPRESAS, GUATEMALA
-RED DE MUJERES DE LA COSTA EN REBELDÍA, MÉXICO
-MOVIMIENTO DE PARTERAS TRADICIONALES DE CHIAPAS NICH IXIM, MÉXICO
-RED DE COMUNICADORAS INDÍGENAS JUN NA’OJ, GUATEMALA







