El Escaramujo 147: MÉXICO EN LA COYUNTURA ACTUAL

Los “Escaramujos” son documentos de análisis producidos por Otros Mundos A.C. Les presentamos el último número de la colección, esperando les sirva para sus trabajos en defensa de los territorios. (Ver todos los números del Escaramujo)

EL ESCARAMUJO No. 147
MÉXICO EN LA COYUNTURA ACTUAL

Ana Vázquez Carpizo
Otros Mundos Chiapas
12 de Octubre 2026, San Cristóbal de las Casas, Chiapas, México
https://otrosmundoschiapas.org/

Desde 1940, año en el que el Gral. Lázaro Cárdenas dejó la presidencia de la República Mexicana, México no había tenido un gobierno que pudiera considerarse verdaderamente de izquierdas. Si bien desde el Partido Nacional Revolucionario1 la clase política mexicana dominante se decía de izquierda, lo cierto es que a partir de 1940 y a través del partido de Estado, es decir, el Partido Revolucionario Institucional, los gobiernos fueron, en mayor o menor medida, de derechas.

En 2018 se dio un giro radical en las preferencias electorales de las y los mexicanos. Andrés Manuel López Obrador (AMLO), político de izquierda de toda la vida, resultó electo presidente de México y con ello, se instaló un nuevo régimen que, con sus matices e inconsistencias, ciertamente podríamos calificar de izquierda. El triunfo de López Obrador fue tan contundente que el fraude que se fraguaba no pudo implementarse.

La sucesora de AMLO, Claudia Sheinbaum Pardo, logró un número de votos aún mayor que su antecesor y ni siquiera se hizo un intento serio por descalificar su triunfo. Con una trayectoria ligada a la lucha estudiantil y a partidos de izquierda, ha mantenido gran parte de las políticas sociales de López Obrador, con un lenguaje más moderado y menos confrontativo. Su popularidad actual está por encima del 70%, luego de dos años de gobierno. Como la primera mujer en ocupar el cargo, así como su historia de lucha desde las izquierdas y su origen judío, Sheinbaum enfrenta múltiples retos: la violencia que no cede, la difícil relación con los Estados Unidos, el machismo, el anti-judaísmo y, sobre todo, una oposición bastante desdibujada pero extremadamente violenta y tramposa, ligada a los sectores más reaccionarios y corruptos de la sociedad mexicana.

NO perder de vista: AMLO y Sheinbaum son antiliberales pero NO anticapitalistas, con todas las implicaciones que esto conlleva.

En 2027, tendrán lugar las elecciones intermedias, en las que estarán en juego 500 diputaciones federales, 17 gubernaturas estatales y más de 19,000 cargos a nivel local y municipal. En términos generales, los procesos intermedios suelen tener poca participación y no presentar mayores desafíos. Sin embargo, fungen como un termómetro bastante revelador de lo que será el proceso electoral siguiente, en el que se elige un nuevo titular del Ejecutivo y se renueva el Congreso en su totalidad. Serán el preludio de lo que se viviremos en 2030 y el laboratorio experimental de muchas de las estrategemas que se implementarán para intentar imponer un gobierno ultraderechista dentro de 4 años.

A diferencia de los procesos electorales de 2018 y 2024, en los que, a pesar de los burdos intentos de impedir el triunfo del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), partido de López Obrador y Sheinbaum, se guardaron las mínimas formas de lo que se considera políticamente correcto, es casi un hecho que en 2027 no será así. Lo ocurrido en los últimos años en otros países de América Latina (Honduras, El Salvador, Venezuela, Colombia, Ecuador, Chile, Bolivia, Paraguay, Argentina), donde es innegable la injerencia del anglosionismo para imponer mandatarios cortados a la medida de los intereses de Israel y los Estados Unidos, marca un parteaguas en la historia de nuestro continente. La forma de operar para manipular elecciones y seguir apoderándose de territorios y recursos, ha roto todos los límites y leyes del derecho internacional. Lo que hace ocho años era inimaginable hacer para ganar una elección, hoy es implementado sin tapujos, haciendo incluso alarde de ello.

México, a pesar de su gran dependencia económica de los Estados Unidos, mantiene márgenes de soberanía e independencia de los que ya no goza la mayor parte de Latinoamérica. Junto con Brasil, representa los dos remanentes de progresismo continental, ante una Cuba valiente y solidaria pero hoy asediada como nunca. Si, como hay amplias probabilidades de que ocurra, la ultraderecha bolsonarista es impuesta en Brasil, México se quedará solo y frente a un futuro próximo plagado de peligros y amenazas.

En 2027 es más que probable y posible poner en marcha en México toda la maquinaria golpista de la ultraderecha que tan buenos dividendos han reportado en nuestra América, preparando el escenario de imposición de un gobierno de ultraderecha para 2030. Claudia Sheinbaum y el país con ella enfrentan un futuro inmediato por demás complicado donde entran en acción otros protagonistas:


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