

Joint statement of indigenous peoples of Mexico on the inauguration day of the COP 13 – December 4, 2016, Cancun, Quintana Roo, Mexico
CONSIDERING THAT:
The signatories of this Statement, aware of the fact that in the COP 13 of the Convention on Biological Diversity (CBD) there will be important discussions, such as the regulation of modified living organisms, bioprospecting and the use of biodiversity by Indigenous Peoples and communities, want to have a say.
We are peoples with memory. We won’t forget the experience of the Maya ICBG (Pharmaceutical research and sustainable use of ethnobotanic knowledge and biodiversity in the Mayan Region of the Highlands of Chiapas, Mexico), operated by El Colegio de la Frontera Sur (ECOSUR), the University of Georgia, with the economic support of the US government, and the molecular biotechnology company Nature Limited of Wales (UK).
The Maya ICBG, the largest biopiracy project, was stopped by the strength of indigenous and farmers communities of Chiapas and of the Traditional Indigenous Doctors and Midwives Organizations of Chiapas (COMPITCH). But we know that new forms of colonialism are looming in our territories and the sacred lands we inhabit.
Therefore,
WE STATE THAT:
We have not lost our memory.
TO THE BIG COMPANIES AND THEIR ALLIES WE SAY:
“You have ruined nature. You don’t care about water, air, nor life. You only care about making more profits. You’ve turned oil into the only source of energy just in order to make profits. Profit itself is the reason behind your new «green economy». We are willing to find solutions to the problems that your predatory economy has caused around the globe, but you can’t avoid the huge responsibility over the current climate crisis.”
AS PENINSULAR MAYAN PEOPLE, WE SAY to the authorities, civil organizations and those linked to agroecology and the society in general:
We already know this speech. We don´t believe you.
Life is not a business!
Mother Earth, biodiversity and common natural resources are not for sale:
they are cared for and defended!
Signatories:
Mayan Communities and Peoples of the Yucatan Peninsula
«U Yits Ka’an» – Agroecology School of Maní (Yucatan)
Inhabitants of Chablekal (Yucatán)
Reddeldía de Los Montes Azules Movement (Chiapas)
Traditional Indigenous Doctors and Midwives Organizations of Chiapas – COMPITCH
Cooperative Society for Regional Consumption Chac-Lol (Yucatan)
The Indigenous Regional and Popular Council of Xpujil – Consejo Regional Indígena y Popular de Xpujil (Campeche)
Adherents:
Friends of the Earth International
Otros Mundos A.C. (Chiapas, Mexico)
Indignación A.C. (Yucatan, Mexico)
Procesos Integrales para la Autogestión de los Pueblos – PIAP (Guerrero, Mexico)
U Yich Lu’um A.C. (Calakmul, Campeche, Mexico)
Mesoamericana Movement against the Extractive Mining Model (M4)
CEIBA
COECO-CEIBA
Colectivo Voces Ecológicas (COVEC, Panama)
Haiti Survie
CENSAT-Agua Viva
NAT
Friends of the Earth Argentina
Friends of the Earth-United States
Red Latinoamericana Contra los Monocultivos de Árboles (RECOMA)
World Rainforest Movement (WRM)
Brother Tomás González, de La 72, Home-Refuge for migrating people (Tabasco, Mexico)
Ernestina López, from the Indigenous Pastoral of Guatemala
Florentina Hernández Galindo, from Heroica Ciudad de Tlaxiaco (Oaxaca, Mexico)
Dr. Isabel Hawkins, from the Yakanal Project (California, United States)

Artículo de Otros Mundos A.C./Amigos de la Tierra México, a 8 de noviembre, Cancún, Quintana Roo, México
El 5 de diciembre de 2016, el presidente mexicano acudió a la COP 13 en el Moon Palace, en Cancún, Quintana Roo, México, para anunciar la creación de cuatro nuevas areas naturales protegidas (ANP), declaradas como “Reservas de la Biósfera”. En el marco de esta reunión en la que los 196 países miembros de la Convención sobre Diversidad Biológica (CBD, por sus siglos en inglés) negocian la protección de la biodiversidad, Enrique Peña Nieto presentó a México como un país a la “vanguardia de la conservación”.
Las cuatro nuevas ANP son: el Caribe Mexicano (5.7 millones de hectáreas en la franja marítima de Quintana Roo), las Islas del Pacífico y sus aguas adyacentes (1.2 millones de hectáreas de franja marítima de Baja California y Baja California Sur), el Pacífico Mexicano Profundo (57.8 millones de hectáreas de franja marítima de Chiapas a Nayarit y alrededor del Archipiélago de Revillagigedo), y la Sierra de Tamaulipas (308 hectáreas). El país cuenta ahora con 91 millones de hectáreas de areas naturales protegidas. En contraposición, existen 38 millones de hectáreas de concesiones mineras a lo largo del territorio.

Foto: Enrique Peña Nieto en la COP 13 el 5 de diciembre – Otros Mundos A.C.
En México, las ANP no representan una garantía contra las actividades extractivas. Bien lo vemos en la zona Costa de Chiapas, donde existen 21 concesiones mineras en los municipios de Acacoyagua y Escuintla, ubicados justo entre dos Reservas de la Biósfera, la del Triunfo y la de la Encrucijada. La realización de estos proyectos mineros tendría impactos graves en los ecosistemas de estas areas frágiles de bosques y manglares.
“No es cierto que aquí en México se protege el medio ambiente y se preservan las áreas naturales protegidas”, alerta Luís Rojas Nomura, habitante de Acacoyagua y miembro del Frente Popular en Defensa del Soconusco 20 de Junio. Su organización forma parte de la Red mexicana de afectados por la minería (REMA) y hace un gran trabajo para parar la actividad minera en la region. “¿Para qué sirve crear otras cuatro reservas naturales para proteger la biodiversidad, si aquí con la minería van a destruir dos?”, pregunta.
Además, nos preocupa que en México las ANP se estén instrumentalizando como una forma de control territorial, agundizándose con la creación este año la figura de la gendarmería ambiental, encargada de “garantizar y salvaguardar las áreas naturales protegidas”, para “prevenir los delitos y faltas administrativas en materia ambiental”. Se instaló en regiones claves como la Selva Lacandona, en Chiapas, donde tiene una connotación contrainsurgente.
En su discurso, el presidente promovió el sistema de Pagos por Servicios Ambientales (PSA), en el que individuos reciben un pago por actividades de manejo “sustentable” de los ecosistemas que generan “servicios ambientales” como biodiversidad, agua limpia o aire limpio. Se puede tratar de captar y la filtrar el agua o proteger ciertas especies de fauna o de flora. En el caso de los bosques, los pagos vienen de la Comisión Nacional Forestal (CONAFOR), con dinero aportado entre otros por el Fondo Mundial para el Medio Ambiente Global, banco para la conservación creado para financiar los proyectos de la CBD, en el que se encuentran instituciones como el Banco Mundial y empresas.
“Es preocupante que el esquema de PSA siga siendo promocionado como la forma más adecuada de manejo de bosques en México”, comenta Claudia Ramos, integrante de Otros Mundos A.C. y co-coordinadora del Programa de Bosques y Biodiversidad para Amigos de la Tierra América Latina y el Caribe. “Más del 60% de los bosques en nuestro país está en manos de ejidos y comunidades y mucho de estos ecosistemas han pervivido gracias a prácticas colectivas que las propias comunidades han mantenido desde centenas de años. El problema con los PSA es que sustituyen esas prácticas colectivas con estrategias individualistas y de corto plazo, dependientes de financiamientos y mercados externos.”
Los PSA son vinculados al mercado de carbono, de tal modo que una de las actividades retribuidas es la captura de CO2, es decir la generación de bonos de carbono para las empresas que quieren compensar sus actividades emisoras de gases a efecto invernadero. Eso permite que el sector privado y países del Norte global sigan contaminando y no representa una verdadera solución al cambio climático.
Unas horas después de su aparición en la COP 13, Enrique Peña Nieto viajó a la Selva Lacandona para exponer su estrategia de defensa del medio ambiente en la zona, en la que prioriza los PSA. “Ya hemos visto como estos programas han afectado a comunidades en la región”, agrega Claudia Ramos, presente en la COP 13 como parte de la delegación de Amigos de la Tierra Internacional. “Varias se quejaron de las restricciones que implicaba la implementación de los programas y de las que no habían sido informado al momento de firmar su contrato, como la de no poder extender sus tierras agrícolas, o no aprovechar ciertos productos del bosque. Por ello, decidieron dejar de recibir los pagos.”
A parte de cuatro nuevas ANP, el presidente anunció la creación de cinco nuevas áreas de salvaguarda, zonas donde se prohibe explotar y extraer hidrocarburos. Una es justamente la “Región Selva Lacandona” (18 mil 348.9 Km2 dentro de la Provincia Petrolera Cinturón Plegado de Chiapas). Según el decreto por el que se crea esta zona de salvaguardia, esto contribuirá a cumplir con uno de los objetivos de la Meta Nacional “México Próspero”: “Impulsar y orientar un crecimiento verde incluyente y facilitador que preserve nuestro patrimonio natural al mismo tiempo que genere riqueza, competitividad y empleo”. Abre claramente la puerta al desarrollo de proyectos de la economía verde en la región.
Isaac Rojas, co-cordinador del Programa de bosques y biodiversidad para Amigos de la Tierra Internacional, también presente en la COP 13 como observador, señala: “Estas areas de salvaguarda pueden ser utilizadas para la compensación en biodiversidad y para generar créditos para seguir contaminando”. (más información sobre la compensación en biodiversidad, biodiversity offset en inglés, en el boletín 227 del Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales, pagina 5).
Vemos como a nivel global, la política de conservación, a través de su financiación, va paradójicamente de mano con el desarrollo del modelo extractivo y la destrucción del medio ambiente. En México, al mismo tiempo que se multiplican las ANP y las areas de salvaguarda, el sector de los hidrocarburos está conociendo un nuevo impulso. En el 2014, el presidente promulgó una reforma energética que acabó con la nacionalización del sector, además de abrir la puerta a la extracción a grande escala de hidrocarburos no convencionales mediante el fractura hidráulica (fracking en inglés). En consecuencia, se están actualmente imponiendo proyectos de extracción de hidrocarburos en comunidades rurales, indígenas y campesinas, como en la zona Zoque de Chiapas, donde se proyecta perforar doce pozos.
Enrique Peña Nieto no tiene el derecho de posicionarse en la escena internacional como protector de la biodiversidad, cuando viola derechos de los pueblos indígenas y de las comunidades locales. El Estado mexicano enfrenta denuncias por graves casos de violación de derechos humanos ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. La constante ha sido la política de despojo a través de la imposición de proyectos de extracción en donde se resguarda únicamente los intereses de las grandes empresas nacionales y transnacionales.
Más información:
– Mecanismos financieros en la CBD: abriendo las puertas hacia más privatización de la biodiversidad
– Los retos de la COP 13 de la Convención sobre la Diversidad Biológica
Artículo de Isaac Rojas, integrante de COECO-CEIBA / Amigos de la Tierra Costa Rica y co-coordinador del Programa de Bosques y Biodiversidad de Amigos de la Tierra Internacional – Publicado en el boletín No. 227 – Noviembre / Diciembre 2016 del Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales (Descargar el boletín completo)
La Convención sobre Diversidad Biológica (CBD, por sus siglas en inglés), es un foro donde las organizaciones y movimientos podemos llevar nuestras posiciones para tratar de que sean plasmadas en documentos oficiales. No creemos que sea en una COP [Conferencia de las Partes, es decir la reunión de los gobiernos miembros de la CBD] u otra reunión de la CBD o de cualquier otra convención de Naciones Unidas, donde se cambiará el mundo. Es un espacio de trabajo complementario a la labor cotidiana de resistencia, movilización y transformación que llevamos a cabo desde el ámbito local conjuntamente con comunidades locales y Pueblos Indígenas.
Es importante tener en cuenta que la CBD, como cualquier otra institución de Naciones Unidas, no rechaza, sino más bien abraza, lo que desde el Programa de Naciones Unidas sobre Medio Ambiente (PNUMA) bautizaron como economía verde. Es decir aquella economía que no cuestiona las relaciones de poder que provocan, por ejemplo, las desigualdades, el control corporativo, la concentración de poder y la producción altamente destructiva y contaminante. Más bien las legitima al afirmar que basta tan solo con algunas “correcciones” para que el modelo actual siga funcionando. De acuerdo a esta lógica, si se invierte en la protección de la biodiversidad – léase abrir nuevos negocios – se crean condiciones para que cualquier inversión incorpore criterios ambientales y sociales, se le pone valor económico – y precio también – a los «activos ambientales» y vemos la Naturaleza no como lo que es sino como «capital natural», el modelo dominante seguiría funcionando ya pintado de verde y generando nuevos negocios.
La CBD ha abierto la puerta a instrumentos de la economía verde a través de la discusión sobre lo que hoy se conoce como la financiación para la biodiversidad. Es decir, los fondos que se necesitan para la protección de la misma. Se sostiene que es necesario una gran cantidad de dinero para poder conservarla pues ésta se pierde a un ritmo cada vez más acelerado y preocupante. Las causas son diversas pero una en la que se hace énfasis desde el discurso dominante, es que al ser la biodiversidad un bien común, nadie la protege. Al mismo tiempo, los países mayoritariamente del Sur que poseen esa biodiversidad, no cuentan con los recursos financieros para protegerla, mientras que los países industrializados cada vez aportan menos fondos a pesar de sus obligaciones internacionales en este tema del financiamiento. Se pensó entonces en el sector privado, pero el sector privado no está dispuesto a financiar si a cambio no recibe “un retorno” de su inversión. De esta forma, es necesario encontrar nuevos mecanismos financieros – algunos basados en el mercado – que hagan posible este financiamiento y nuevas ganancias. (1) Ésta es una de las premisas vigentes en la CBD y en otros espacios.
Este tipo de mecanismos financieros son conocidos en la CBD como “innovadores”. Sin embargo y debido a que generaron oposición dado que mostraban una inclinación por aquellos basados en el mercado, en la COP 12 se empezó a hablar de mecanismos financieros para la biodiversidad. (2) La CBD se refiere a seis tipos de mecanismos financieros innovadores entre los cuales destaca la reforma fiscal ambiental, el pago por servicios ambientales y la compensación en biodiversidad. Un panel creado por el CBD y llamado ‘el Panel de Alto Nivel en la Evaluación Global de Recursos para la Implementación del Plan Estratégico para la Biodiversidad 2011 – 2020’, añade otros más entre los cuales destaca los permisos comerciables y la compensación. Varios de estos mecanismos, lo que hacen es abrir la puerta a nuevos negocios que pueden generar muchos recursos económicos para el beneficio de las mismas empresas que son las responsables por la destrucción de la biodiversidad. Así, en lugar de solucionar el problema de fondo que es la pérdida de biodiversidad, más bien la aceleran. Además, la idea de compensar daños en materia de biodiversidad es absurda y perversa dado el carácter único de cualquier especie o ecosistema (ver Boletín 198 y Boletín 181).
Se afirma por quienes promueven este tipo de mecanismos y además abrazan la economía verde, que estos serán exitosos en el tanto la biodiversidad cuente con una valoración económica puesto que sin ella, no puede existir ni el precio ni los negocios. En las Metas de Aichi (1, 2 y 20) (3) se sostiene la importancia de la valoración económica que en la vida real, es muy difícil de separar del precio. Con precio, se hace posible la Financiarización de la Naturaleza (FN) entendida como una nueva forma de privatizar la Naturaleza y también, las formas de existencia y vías de subsistencia de numerosas comunidades locales y Pueblos Indígenas que viven, existen y dependen de la misma. La FN también intenta reemplazar la legislación nacional e internacional por pagos, así que quien tiene recursos financieros prefiere pagar por los daños que crea en lugar de acatar las leyes, lo que incluye sanciones. La FN se presenta siempre a través de proyectos piloto, instrumentos o políticas como algo muy técnico y complejo tratando de ocultar que conlleva una visión del mundo distinta a la que tenemos desde las comunidades, los movimientos y organizaciones que trabajamos por la justicia social. Al presentarse de esta forma, quienes promueven la FN ocultan la discusión sobre las relaciones de poder que provocan la crisis ambiental actual y sobre las responsabilidades en la creación de la misma. Ambos aspectos son necesarios a abordar para encontrar soluciones reales que conlleven a largo plazo, la superación de la crisis ambiental actual.
Debido al fuerte rechazo que los mecanismos financieros innovadores generaron en los movimientos sociales, y en algunos gobiernos, no hay referencia explícita en la agenda de la próxima COP 13, en Cancún, México. Hemos visto que más bien, quienes los promueven, cada vez que enfrentan críticas, tratan de disfrazarlos cambiándoles de nombre e incorporándolos en otras discusiones. Así lo vimos con el concepto de mecanismos financieros innovadores. (1) Por el momento, estas propuestas enmarcadas en la FN han ganado espacio en temas más generales, pero no tanto en la especificidad de cada instrumento y en su conversión en políticas recomendadas por la CBD. Sin embargo, desde las organizaciones y los movimientos sociales estamos en alerta ya que durante la COP 13, este tipo de mecanismos se están promovidos, en los pasillos y eventos paralelos. Y ante esta promoción, hay que actuar para frenarlos.
En la COP se analiza propuesta de recomendaciones que luego de ser discutidas, negociadas y aprobadas se convierten en las decisiones de la COP. Estas recomendaciones se negocian en reuniones previas. Del análisis que hemos hecho de las recomendaciones que se están discutiendo durante la COP 13, se encuentran menciones que hacen referencia a los mecanismos financieros. Por ejemplo hay referencias a REDD (el programa de Reducción de Emisiones de carbono causadas por la Deforestación y la Destrucción de los bosques) (2). También encontramos una resolución en materia de restauración (4), donde se habla del desarrollo de procesos contables «que tengan en cuenta los valores de los ecosistemas naturales y seminaturales y de las funciones y servicios que ofrecen.» Esta idea es practicada ya en algunos países que forman parte de la iniciativa Biofin, (5) al introducir la naturaleza en las cuentas nacionales, se le pone un precio, lo que permitirá la instauración de mercados, cuotas de contaminación, permisos que pueden comercializarse, compensación.
Por último, encontramos la incorporación de la biodiversidad en todos los sectores, asunto que además es el tema central escogido por el gobierno anfitrión para la COP 13. (6, 7) Por incorporación, se entiende inclusión o integración de las acciones relacionadas a la conservación y el uso sustentable de la biodiversidad en estrategias relacionadas a sectores productivos. (8) También encontramos que esta incorporación es una forma de generación de recursos, pues podría facilitar el uso de mecanismos de compensación o generar mercados verdes. (9) En la propuesta de resolución, se habla de la necesidad de contabilizar ecosistemas, servicios de los ecosistemas, recoge la idea de que la incorporación de la biodiversidad sirve para la generación de recursos. Del párrafo 70 al 81, se hace una oda al sector empresarial, se invita a las partes a alentar al sector a generar y evaluar información sobre los impactos que provoca, a usar mecanismos de compensación, a alentar a las empresas a usar mecanismos como los protocolos de capital natural… en fin, no se habla nunca de determinar responsabilidades, aplicar sanciones o eliminar algún tipo de actividad destructora de la biodiversidad.
La lógica predominante es la alentar medidas voluntarias, utilizar mecanismos beneficiosos para generar más negocios. Es afín a toda la lógica que sustenta la FN, ayuda a eternizar las causas que provocan la pérdida y erosión de la biodiversidad. Pierde la CBD una gran oportunidad para que la incorporación de la biodiversidad en todos los sectores, conlleve cambios estructurales que aseguren la supervivencia y recuperación de la misma.
Es necesario, desde los movimientos sociales y el Estado, atacar definitivamente las causas que provocan la pérdida y degradación de la biodiversidad. En la base de estas luchas, está la defensa del territorio, la cultura y la identidad comunitarias como clave para el fortalecimiento de iniciativas locales. Hoy en día, en todo el mundo, las comunidades locales y los movimientos, están desarrolladas miles de iniciativas que debemos fortalecer. La soberanía alimentaria basada en sistemas diversos controlados por campesinas, campesinos e indígenas a través de prácticas de su agricultura productora de alimentos y otros bienes destinados a los mercados locales es una de ellas. De esta forma, luchar para que las tierras estén en manos de pequeños agricultores y agricultoras así como de Pueblos Indígenas es vital, porque sin el control de la tierra no hay posibilidad de soberanía alimentaria. Debemos continuar fortaleciendo el control de los bosques y la biodiversidad en manos de las comunidades y Pueblos Indígenas a través de propuestas como la gobernanza comunitaria de ambos. Tal y como lo hemos investigado a través de experiencias concretas, la gobernanza comunitaria del bosque es una propuesta que protege, conserva y mejora la biodiversidad; fortalece los derechos históricos y colectivos; favorece el control comunitario y asegura que el bosque no sea deforestado convirtiéndose así en una solución real en la lucha contra el cambio climático. El fortalecimiento de los mercados locales como una herramienta para reducir el consumismo y fortalecer economías locales es importante de igual forma. A su vez ayudan a mejorar la equidad y generan numerosos empleos dignos, contrario a la acción de las transnacionales. En muchas de estas propuestas, le bastaría al Estado solamente reasignar dónde van los recursos en lugar de iniciar discusiones y propuestas con nuevos mecanismos financieros.
La CBD, espacio internacional donde se discute muchas de estas propuestas, debe de alejarse del camino de las falsas soluciones. Debe respetar los principios que la fundamentan. Debe respetar los derechos de comunidades locales y Pueblos Indígenas que ella misma debería de promover con más fortaleza. La CBD no debe favorecer los mecanismos financieros que entrañan falsas soluciones. La lógica perversa de pagar para continuar contaminando, eterniza las causas de la degradación y destrucción de la biodiversidad y debe ser erradicada de cualquier propuesta. Los recursos financieros existen así como también existe la obligación histórica de quienes, ha través de sus modelos de desarrollo, han provocado esta destrucción, de brindar esos recursos.
(1) Más información en este folleto de Amigos de la Tierra Internacional: Financierización de la naturaleza: La creación de una nueva definición de la naturaleza.
(2) Hay dos referencias a REDD. Una en la recomendación sobre cambio climático que viene del SBSTTA 20 en el punto XX/10 y a renglón seguido, se refiere a propuestas alternativas. Lo mismo encontramos en la resolución propuesta desde el SBSTTA 19 en el punto XIX/8 en el punto 4, tercer párrafo.
(3) Las Metas de Aichi fueron aprobadas en la COP 10 y señalan una hoja de ruta para la conservación de la biodiversidad y persiguen detener la destrucción de la misma.
(4) Resolución propuesta, número XX/12 que viene del SBSTTA 20, en el párrafo 14, punto 6.
(5) Según la UNDP, la Iniciativa de Financiación de la Biodiversidad ( BIOFIN ) «tiene como objetivo […] mejorar la rentabilidad, a través de la incorporación de la biodiversidad en el desarrollo nacional y la planificación sectorial; y desarrollar estrategias integrales de movilización de recursos nacionales.»
(6) Asunto que se debatió tanto en el SBSTTA 20 como en el SBI 1 (punto XX/15 del SBSTTA 20 y que es más desarrollado por la propuesta de resolución 1 / 4 del SBI).
(7) TWN Info Service on Biodiversity and Traditional Knowledge, 12 October 2012. North-South divide on resource mobilization.
(8) GEF, UNEP, CBD; Mainstreaming Biodiversity into Sectoral and Cross-Sectoral Strategies, Plans and Programmes Module B-3, Version 1 – July 2007.
(9) Finance Mechanisms for Biodiversity: Examining Opportunities and Challenges. Co – Chairs Summary of an International Workshop convened by the OECD, World Bank, GEF, and the European Commission, together with Sweden and India, 12 May 2012 – Montreal, Canada.
Más información:
– «Integración de la biodiversidad»: ¿solución real a la devastación de la naturaleza?
– Los retos de la COP 13 de la Convención sobre la Diversidad Biológica
(05 de diciembre de 2016).- Berta Cáceres, la activista hondureña por los derechos de los pueblos indígenas, asesinada en marzo de este año, fue una de los seis elegidos para el Premio Campeones de la Tierra, el máximo galardón que otorga anualmente el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA).
La líder hondureña fue reconocida de forma póstuma por su labor al frente del Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (COPINH), una agrupación que aboga por los derechos territoriales de las poblaciones autóctonas del país centroamericano.
Cáceres lideró numerosas campañas por causas ambientales. La más prominente fue en contra del proyecto de represa hidroeléctrica de Agua Zarca por valor de 50 millones de dólares, que según Berta, se estaba construyendo sin una adecuada consulta con la comunidad indígena Lenca.
El premio anual se otorga a figuras destacadas de los sectores público y privado y de la sociedad civil que hayan contribuido significativamente con el medio ambiente.
Los galardones de este año se presentaron en el marco de la 13ª Conferencia de las Partes del Convenio sobre Diversidad Biológica (COP13), que se celebra en Cancún, México del 4 al 17 de diciembre.
También recibieron el galardón el biólogo e investigador mexicano José Sarukhán Kermez, el presidente de Ruanda, la agencia marroquí para la energía sostenible, un ambientalista de la India y otra de Estados Unidos.
Boletin de prensa de más de 160 organizaciones del mundo – 5 de diciembre del 2016, Cancún, Quintana Roo, México
Esta semana, organizaciones sociales, ambientales y sindicales publicaron un llamado en el que conminan a los gobiernos reunidos en la decimotercera Conferencia de las Partes (COP 13) del Convenio sobre Diversidad Biológica (CDB), del 4 al 17 de diciembre del 2016 en Cancún, Quintana Roo, México, a establecer una moratoria sobre la controvertida tecnología de extinción genética conocida como de impulsores genéticos (gene drives en inglés).
Los impulsores genéticos son una tecnología de edición genética experimental cuyo objetivo es la diseminación agresiva de un rasgo específico de ingeniería genética en una especie o población en la naturaleza. Si un impulsor genético fuese exitoso, los rasgos de diseño genético seleccionados se difundirían y se convertirían en dominantes en poblaciones silvestres en sólo unas cuantas generaciones de la especie, o podrían hasta provocar su extinción.
Más de 160 organizaciones de la sociedad civil de los seis continentes se unieron al llamado. Entre ellos, organizaciones ambientales que incluyen a Amigos de la Tierra Internacional, sindicatos como la Unión Internacional de Trabajadores de la Alimentación (UITA), que representa a más de 10 millones de trabajadores en 127 países; La Vía Campesina Internacional, la mayor organización global campesina, que representa millones de campesinos en todo el mundo; movimientos de agricultura sustentable como la Federación Internacional de Movimientos de Agricultura Orgánica (IFOAM); la organización internacional de pueblos indígenas Tebtebba; coaliciones de científicos como la Unión Europea de Científicos por la Responsabilidad Social y Ambiental (ENSSER), y la Unión de Científicos Comprometidos con la Sociedad (UCCS, México), así como el Grupo ETC y la Red del Tercer Mundo.
“No existe en este momento ni el conocimiento ni la compresión necesaria para liberar impulsores genéticos en el ambiente. Ni siquiera sabemos qué preguntas se deben hacer. Conducir a la extinción cualquier especie tiene serias implicaciones éticas, sociales y ambientales”, dijo la Dra. Ricarda Steinbrecher, que representa a la Federación de Científicos de Alemania. “Es esencial que hagamos un alto para que la comunidad científica, las comunidades locales y la sociedad en su conjunto puedan conocer, debatir y reflexionar. No podemos dejarnos llevar por esta riesgosa novedad tecnológica. Una moratoria es esencial.”
“Esta tecnología de extinción genética constituye una solución falsa a los problemas de conservación”, afirmó Dana Perls de Amigos de la Tierra. “Queremos apoyar los esfuerzos de protección de la biodiversidad realmente sostenibles y que vienen de las comunidades. Los impulsores genéticos pueden ser rápidamente adoptados por las empresas de agronegocios e intereses militares. Necesitamos una moratoria inmediata sobre estas tecnologías irreversibles e irresponsables que son los impulsores genéticos.”
“El tema de impulsores genéticos será uno de los debates más álgidos en el CDB este año”, aseguró Jim Thomas, del Grupo ETC. “El tema de alto impacto está avanzando velozmente en el mundo real sin regulación alguna. Hay inversiones de millones de dólares en el desarrollo de los impulsores genéticos, e incluso hay propuestas sin siquiera mínimas precauciones para liberarlos en el ambiente en los próximos cuatro años.”
“El CDB es el tratado internacional más importante para la protección de la biodiversidad y la vida sobre La Tierra”, dijo Lim Li Ching, de la Red del Tercer Mundo. “Por el mandato que tiene, el CDB debe adoptar esta moratoria, y los países que son parte del Convenio deben actuar ahora para evitar daños irreversibles.”
El llamado a una moratoria global a los impulsores genéticos derivados de ingeniería genética sigue abierto a firmas de organizaciones. Para agregar la firma de su organización al llamado a moratoria, enviar los datos a trudi@etcgroup.org
Texto del llamado (descargar):
En vista de las significativas amenazas ecológicas, culturales y sociales que implican los impulsores genéticos producidos con ingeniería genética, que incluyen amenazas a la biodiversidad, a la soberanía nacional, a la paz y la seguridad alimentaria, los abajo firmantes llamamos a los gobiernos presentes en la 13a. Conferencia de las Partes del Convenio de Diversidad Biológica, a que en base al principio de precaución, establezcan una moratoria sobre:
1) los desarrollos y las aplicaciones experimentales de sistemas de impulsores genéticos y
2) toda liberación en el ambiente de impulsores genéticos producidos con ingeniería genética.
168 firmantes:
Organizaciones internacionales y regionales:
African Biodiversity Network; Amigos de la Tierra de América Latina y el Caribe – ATALC; ECOROPA (Europa); European Network of Scientists for Social and Environmental Responsibility – ENSSER; ETC Group; Friends of the Earth Africa – Friends of the Earth Europe; Friends of the Earth International; Global Forest Coalition; GMO-Free Regions (Europa); GRAIN; Heinrich Böll Foundation; International Federation of Organic Agriculture Movements – IFOAM; International Federation of Organic Agriculture Movements EU – IFOAM EU; International Forum on Globalization; La Via Campesina International; Millennium Institute; Mothers Across the World; Navdanya International; Participatory Ecological Land Use Management Association – PELUM (África del Este y del Sur); Red por una América Latina Libre de Transgénicos – RALLT (América Latina); The International Union of Food, Agricultural, Hotel, Restaurant, Catering, Tobacco and Allied Workers’ Associations – IUF; The Pan African Institute for Consumer Citizenship and Development – CICODEV (África); Tebtebba – Indigenous Peoples’ International Centre for Policy Research and Education; Third World Network; World Rainforest Movement
Organizaciones de África:
African Center for Biosafety – ACB (Sudáfrica); African Centre for Biodiversity – Acbio; Action for Sustainable Development – ASUD (Malawi); Biowatch South Africa; Commons for EcoJustice – EcoJustice (Malawi); Earthlife Africa Durban (Sudáfrica); Farm-Saved Seeds Network – FASSNET (Malawi); Food Sovereignty Ghana; Green Living Movement – GLM (Zambia); Growth Partners Africa – GPA; Health of Mother Earth Foundation – HOMEF (Nigeria); Kasisi Agricultural Training Centre (Zambia); Kenya Food Rights Alliance – KEFRA (Kenia); NeverEndingFood (Malawi); Participatory Ecological Land Use Management Association – PELUM (Kenia); Young Christian in Action for Development – YCAD (Togo); Zambia Alliance for Agroecology and Biodiversity Conservation – ZAABC
Organizaciones de Asia:
Consumers Union of Japan; Go Organic Davao City (Filipinas); Green Convergence for Safe Food, Healthy Environment, Sustainable Economy – Green Convergence (Filipinas); Interface Development Interventions, Inc. – IDIS, Inc; Kauban Movement (Davao City, Filipinas); KONPHALINDO (National Consortium for Forest and Natural Conservation in Indonesia); Luna Legal Resource Center for Women and Children, Inc. (Filipinas); Magsasaka at Siyentipiko para sa Pag-unlad ng Agrikultura – MASIPAG (Filipinas); Mamayan Ayaw sa Aerial Spraying (Philippines); No GMO Campaign (Japón); Philippine Misereor Inc. – Davao Region Cluster; Roots for Equity (Pakistán); Southeast Asia Regional Initiatives for Community Empowerment – SEARICE (Filipinas); Sustainable Davao Movement (Davao City, Filipinas); Tuburan Institute (Davao City, Filipinas)
Organizaciones de Europa:
Arbeitsgemeinschaft bäuerliche Landwirtschaft – AbL e.V. (Family Farmers Organisation) (Alemania); Attac France; Biofuelwatch (Reino Unido); Bund Ökologische Lebensmittelwirtschaft e.V. – BÖLW (German Umbrella Organization of Organic Farmers, Processors, and Retailers) (Alemania); Bundesverband Naturkost Naturwaren – BNN e.V. (Alemania); Corporate Europe Observatory – CEO; Commité de investigacion e información independientes sobre ingeniería genética – CRIIGEN (Francia); Critical Scientists Switzerland – CSS; Ecologistas en Acción (España); Fédération Rhône-Alpes de Protection de la Nature – FRAPNA; France Nature Environnement; Les Amis de la Terre – Amigos de la Tierra Francia; BUND – Amigos de la Tierra Alemania; Amigos de la Tierra Noruega; Amigos de la Tierra Rusia; Friends of the Siberian Forests; Gen Ethisches Netzwerk – GeN (Alemania); GeneWatch (Reino Unido); Groupe International d’Etudes Transdisciplinaires – GIET (Francia); GMWatch (Reino Unido); Initiative for GE-Free Seeds and Breeding (Germany); L’Association Sciences Citoyennes (France); La Confédération Paysanne (Francia); Pan-Africanist International (Bélgica); Pôle RISQUES (Francia); Réseau Semences Paysannes (France); Schweizer Allianz Gentechfrei – SAG (Suiza); Save Our Seeds (Alemania); Scientists for Global Responsibility (Reino Unido); TestBiotech (Unión Europea); Interessengemeinschaft gegen die Nachbaugesetze und Nachbaugebühren (Alemania); junge Arbeitsgemeinschaft bäuerliche Landwirtschaft (jAbL); What Next Forum (Suecia);
Organizaciones de América Latina y el Caribe:
Acción Ecologica (Ecuador); Acción por la Biodiversidad (Argentina); Asociación de Consumidores Orgánicos (México); Asociación Centro Nacional Salud, Ambiente y Trabajo – CENSAT Agua Viva (Colombia); BASE-IS, Paraguay; Centro de Estudios para el Cambio en el Campo Mexicano – Ceccam (México); Centro de Protección a la Naturaleza de Santa Fe (Argentina); CENTRO ECOLÓGICO (Brasil); CESTA – Amigos de la Tierra El Salvador; Colectivo por la autonomía – COA (México); Confederación Nacional de Mujeres Rurales e Indígenas – CONAMURI (Paraguay); Coordinadora Nacional Agraria de Colombia – CNA (Colombia); FDCL – Center for Research and Documentation (Chile/Alemania); Fundación Solón (Bolivia); Grupo Carta de Belém (Brasil); Grupo Semillas (Colombia); Guerreros Verdes A.C. (México); Movimiento Camponês Popular – MCP; Movimiento de Mujeres Campesinas – MMC (Brasil); Movimiento de Pequeños Agricultores – MPA (Brasil); Movimento dos Trabalhadores Rurais Sem Terra – MST(Brasil); Plataforma Ñamoseke Monsanto (Paraguay); Red de Guardianes de Semillas (Ecuador); Red Semillas Libres de Colombia; REDES – Amigos de la Tierra Uruguay; Sociedade Brasileira de Etnobiologia e Etnoecologia (Brazilian Society of Ethnobiology and Ethnoecology); Unión de organizaciones campesinas regionales autónomas – UNORCA (México); Unión de Científicos Comprometidos con la Sociedad – UCCS (México); Vía Campesina Brasil; Red de Coordinación en Biodiversidad (Costa Rica); Federación Ecologista de Costa Rica – FECON; Fundación Terram (Chile)
Organizaciones de América del Norte:
Alliance for Humane Biotechnology – AHB; Biodynamic Association – BDA; Canadian Biotechnology Action Network – CBAN; Canadian Friends Service Committee (Quakers); Center for Food Safety – CFS (Estados Unidos); Center for Genetics and Society (Estados Unidos); Center for International Environmental Law – CIEL (Estados Unidos); Community Alliance for Global Justice – CAGJ (Estados Unidos); BioScience Resource Project (Estados Unidos); Earth in Brackets (Estados Unidos); Fair World Project (Estados Unidos); Food & Water Watch (Estados Unidos); Food Democracy Now! (Estados Unidos); Food Secure Canada; Friends of the Earth US; Global Justice Ecology Project (Estados Unidos); GMO Inside/Green America (Estados Unidos); International Centre for Technology Assessment – ICTA (Estados Unidos); Institute for Agriculture and Trade Policy (Estados Unidos); Institute for Responsible Technology (Estados Unidos); Maine Organic Farmers and Gardeners Association (Estados Unidos); Moms Across America (Estados Unidos); Movement Generation (Estados Unidos); National Farmers Union (Canadá); National Family Farm Coalition (Estados Unidos); Organic Consumers Association (Estados Unidos); Organics Seed Growers and Trade Association – OSGATA (Estados Unidos); Pesticide Action Network North America; Rural Advancement Fund International – RAFI-USA (Estados Unidos); The Greenhorns (Estados Unidos); The Nature Institute (USA); USC Canada; Vigilance OGM (Quebec, Canadá); Winnemem Wintu Tribe (USA)
Organizaciones de Oceania:
FOODwatch (Western Australia); Friends of the Earth Australia; Gene Ethics (Australia); GM Cropwatch (Australia); GM-Free Australia Alliance Inc. – GMFAA; The Institute of Health and Environmental Research (Australia); MADGE Australia Inc.; Pesticide Action Group (Australia Occidental); SA Genetic Food Information Network – SAGFIN (Australia); Save Our Trees (Australia Occidental); Tanzania Alliance for Biodiversity – TABIO
Más información:
– Descargar el llamado a una moratoria global a los impulsores genéticos con lista completa de firmas y un resumen de antecedentes preparado por el Grupo de trabajo de la sociedad civil sobre impulsores genéticos:
– El Convenio sobre Diversidad Biológica (CDB) se reúne del 4 al 17 diciembre en Cancún, México. Están en debate, otros temas de biología sintética también.
– En septiembre de 2016, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, (IUCN, por sus siglas en inglés) adoptó una moratoria de facto sobre investigación de impulsores genéticos para la conservación y otros propósitos.
– En junio de 2016, la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos Publicó el estudio “Gene Drives on the Horizon”, que explora las preocupaciones ambientales y sociales relacionadas con los impulsores genéticos y aconsejó contra de la liberación en el ambiente de los mismos.
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En la prensa:
– Advierten organizaciones sobre impulsores genéticos
– Organizaciones piden moratoria sobre tecnología de extinción genética en COP 13
– Organismos civiles del mundo exigen a la COP13 frenar la alteración permanente de especies
Se multiplican las agresiones a las comunidades defensoras a medida que se depredan los recursos naturales
Alejandro González – Coordinador Amigos de la Tierra España
Nunca hemos vivido tiempos sin violencia. Pero estos últimos han permitido a los movimientos de la sociedad civil sumar y converger. La agenda de la sostenibilidad es también ahora la de la lucha contra la pobreza, la lucha de las mujeres y la lucha por los derechos humanos. Elementos que cuestionan las raíces del sistema en el que vivimos, que no ha entendido que el planeta es finito y que ha puesto los beneficios de unos pocos por encima de los derechos de todo el planeta y sus habitantes.
Uno de los mejores ejemplos de un sistema sediento de recursos naturales para el beneficio de unos pocos son las hidroeléctricas. Destruyen de manera prácticamente irreversible ecosistemas tan vulnerables como los ríos e históricamente han arrasado, en todo el mundo, el hogar de las comunidades locales. La resistencia de la gente por su entorno no se ha podido doblegar sin un abuso de poder del que vemos su mejor ejemplo en Guatemala.
Se trata de un país paradigmático de la situación donde las multinacionales llegan a tener más recursos económicos y poder político que los propios estados, la arquitectura de la impunidad de los delitos ambientales y contra las comunidades indígenas está perfectamente construida en el país: el genocidio y la puesta en libertad de Ríos Montt, el entramado corrupto de Otto Pérez Molina y los atropellos de dos multinacionales españolas en territorio indígena que narramos a continuación, son caras del mismo problema.
Hidralia es una empresa gallega con oscuros antecedentes en España ejecutando proyectos hidroeléctricos que ha trasladado la misma lógica a Guatemala. Tal y como recogen los informes realizados por las ONGs, la empresa ha desplegado un entramado financiero en Centroamérica de más de 200 sociedades a través del cual la filial Hidro-Santa Cruz planificó una presa de 5 megawatios en el río ‘Qambalam en la región de Santa Cruz de Barillas, donde habitan varias comunidades indígenas. Jamás se ejecutó una consulta previa, libre e informada tal y como obliga el convenio 169 de la OIT. Fueron de hecho las comunidades las que tuvieron que hacer su propio referéndum.
La respuesta social de protesta fue acallada por medio de la represión policial y trabajadores de la empresa. El resultado, cientos de heridos, un trabajador de la empresa muerto y 10 líderes comunitarios encarcelados durante dos años hasta su total absolución este verano. Nuestro compañero Arturo Pablo sabe bien en qué circunstancias le encarcelaron. Además, se ha abierto una brecha profunda entre las comunidades urbanas y rurales aún por cerrar. En otra cuenca, la del río Cahabón, una filial de la empresa de Florentino Pérez, ACS, ha protagonizado un caso similar en varias fases.
Se multiplican las agresiones a las comunidades defensoras a medida que se depredan los recursos naturales, y la sociedad civil no da abasto para tejer redes de denuncia, apoyo y solidaridad. Es por ello que reclamamos un marco vinculante a nivel internacional. Hace muy poco hemos sembrado su semilla.
Declaración conjunta de pueblos indígenas de México, al inaugurarse la COP 13 de la Convención sobre la Diversidad Biológica, en Cancún, Quintana Roo, México – 4 de diciembre del 2016, Cancún, Quintana Roo, México
CONSIDERANDO QUE:
Los firmantes de esta Declaración, conscientes de que en la COP13 de la Convención sobre Diversidad Biológica se discutirán temas que no son menores, como la regulación de organismos vivos modificados, la bioprospección y el uso de la biodiversidad por parte de pueblos y comunidades indígenas, queremos decir nuestra palabra.
Somos pueblos con memoria. No olvidamos la experiencia del ICBG-Maya (conocido en castellano como proyecto de investigación farmacéutica y uso sustentable del conocimiento etnobotánico y biodiversidad en la Región Maya de Los Altos de Chiapas, México), que fue operado por parte del Colegio de la Frontera Sur (ECOSUR), la Universidad de Georgia, con apoyo económico del gobierno de Estados Unidos, y la compañía biotecnológica molecular Nature Limited de Gales, Reino Unido.
El ICBG-Maya, el proyecto más grande de biopiratería, fue detenido por la fortaleza de las comunidades indígenas y campesinas de Chiapas y por el Consejo de Organizaciones de Médicos y Parteras Indígenas Tradicionales de Chiapas (COMPITCH). Pero sabemos que nuevas formas de colonialismo penden sobre nuestros territorios y sobre las sagradas tierras en las que vivimos.
Por ello,
DECLARAMOS QUE:
No hemos perdido la memoria.
A LAS GRANDES COMPAÑÍAS Y SUS ALIADOS LES DECIMOS:
“Ustedes han echado a perder la naturaleza. No les interesa el agua, ni el aire, ni la vida. Sólo les interesa ganar más dinero. Convirtieron el petróleo en la única fuente de energía sólo por lucro. Es el lucro el mismo motivo que se esconde detrás de su nueva “economía verde”. Estamos dispuestos a encontrar soluciones a los problemas que su economía depredadora ha causado a todo el planeta, pero ustedes no pueden evadir la enorme responsabilidad que tienen en la actual crisis climática.’’
COMO PUEBLO MAYA PENINSULAR, LES DECIMOS a las autoridades, a las organizaciones civiles y vinculadas con la agroecología y a la sociedad en general:
Conocemos ya ese discurso. No les creemos.
¡La Vida no es un negocio!
¡La Madre Tierra, la biodiversidad y los bienes comunes naturales
no se venden: se aman y se defienden!
Firmamos:
Comunidades y pobladores Mayas de la Península
«U Yits Ka’an» Escuela de Agroecología de Maní (Yucatán)
Pobladores de Chablekal (Yucatán)
Movimiento Reddeldía de Los Montes Azules (Chiapas)
Consejo de Organizaciones de Médicos y Parteras Indígenas Tradicionales de Chiapas – COMPITCH (Chiapas)
Sociedad Cooperativa de Consumo Regional Chac-Lol (Yucatán)
El Consejo Regional Indígena y Popular de Xpujil (Campeche)
Subscriben:
Amigos de la Tierra Internacional
Otros Mundos A.C. (Chiapas, México)
Indignación A.C. (Yucatan, México)
Procesos Integrales para la Autogestión de los Pueblos – PIAP (Guerrero, México)
U Yich Lu’um A.C. (Calakmul, Campeche, México)
Movimiento Mesoamericano contra el Modelo Extractivo Minero (M4)
CEIBA
COECO-CEIBA
Colectivo Voces Ecológicas (COVEC, Panamá)
Haiti Survie
CENSAT-Agua Viva
NAT
Amigos de La Tierra Argentina
FOE-US
Red Latinoamericana Contra los Monocultivos de Árboles (RECOMA)
Movimiento mundial por los Bosques tropicales (WRM)
Fray Tomás González, de La 72, Hogar-Refugio para personas migrantes (Tabasco, México)
Ernestina López, de la Pastoral Indígena de Guatemala
Florentina Hernández Galindo, de la Heroica Ciudad de Tlaxiaco (Oaxaca, México)
Dr. Isabel Hawkins, del Proyecto Yakanal (California, Estados Unidos)
Más información sobre la COP 13:
– «Integración de la biodiversidad»: ¿solución real a la devastación de la naturaleza?
– Los retos de la COP 13 de la Convención sobre la Diversidad Biológica
En la prensa:
– Durante COP 13 pueblos indígenas llaman a no negociar con la vida
Este artículo fue escrito por Nele Marien, co-coordinadora del Programa de Bosques y Biodiversidad de Amigos de la Tierra Internacional, a 3 de diciembre del 2016. Este día, los representantes de los 196 países que participaron al Segmento de Alto Nivel de la COP 13 de la Convención sobre Diversidad Biológica, adoptaron la «Declaración de Cancún sobre la integración de la conservación y la utilización sostenible de la biodiversidad para el bienestar».
El 4 de diciembre se inicia la decimotercera Conferencia de las Partes del Convenio sobre la Diversidad Biológica (CBD COP 13, por sus siglas en inglés). Aunque no es tan conocida como las COPs sobre el clima, esta conferencia surge en respuesta a una crisis compleja que es tan amenazante y a la vez tan urgente como la crisis climática. La biodiversidad se está agotando a un ritmo alarmante. Se está exterminando especies animales a un ritmo hasta cien veces más rápido que su ritmo natural de extinción. La última vez que el mundo experimentó tal ritmo de deterioro fue hace 65 millones de años, cuando desaparecieron los dinosaurios.
Desdichadamente, el problema no termina ahí. Especies genéticamente modificadas están contaminando la biodiversidad, al mismo tiempo que en muchos lugares del mundo las especies invasivas están pasando a ser predominantes.
En suma, ya hemos destruido más que lo que puede soportar el equilibrio de nuestro ambiente natural. Estamos en el umbral de una destrucción de especies y ecosistemas que ya es conocida como la sexta mega-extinción mundial de biodiversidad. Esto no es un asunto menor.
El Convenio sobre la Diversidad Biológica nació en 1992 para enfrentar esta crisis de agotamiento de la biodiversidad. Desde entonces, muchos planes y metas se han formulado, pero en realidad no se han registrado avances. Por el contrario, la situación se ha agravado progresivamente año a año.
La idea más reciente para conjurar esta tendencia es “integrar” la problemática de la biodiversidad en otros sectores e instituciones, empezando con los sectores de la agricultura, la forestería, la pesca y el turismo. Eso significa que la biodiversidad debería tornarse un elemento transversal a todos los sectores y agencias gubernamentales e intergubernamentales.
Lograr esto es importante, ya que hasta ahora los gobiernos nacionales y las empresas simplemente no le dan prioridad a las decisiones del CDB cuando diseñan sus planes económicos y de desarrollo. El crecimiento económico sigue siendo su meta principal. Sin embargo, cada punto porcentual de crecimiento económico esquilma aún más las áreas naturales. Hoy, hay pocos lugares en el mundo que no hayan sido alterados por la humanidad.
Realmente no tiene mucho sentido establecer reglamentaciones y políticas ambientales si los países siguen funcionando como lo hacen ahora. Debemos preguntarnos entonces:
Es indudable que su propósito debería ser cambiar completamente el modo en que los gobiernos, instituciones internacionales y las empresas toman decisiones vinculadas con la biodiversidad o que la afectan.
Pero la propuesta que está actualmente en discusión sugiere lo contrario: simplemente «exhorta a los gobiernos a intensificar sus esfuerzos en pos de la integración de la conservación y uso sostenible de la biodiversidad». ¡No suena realmente como algo que vaya a frenar la tendencia actual!
En parte, pidiéndole a los gobiernos que apliquen los resultados totalmente inadecuados de otros órganos de Naciones Unidas como el Acuerdo de París sobre el clima.
La propuesta de integración de la biodiversidad sí exhorta a los gobiernos a que incluyan la problemática de la biodiversidad en sus procesos de toma de decisiones intersectoriales. Una pregunta clave que todavía no ha sido resuelta es cómo garantizar que otras reparticiones gubernamentales tengan efectivamente en cuenta esta nueva recomendación del CDB. Pero sin evidencia que demuestre que han tenido en cuenta seriamente otras decisiones anteriores, ¿por qué habríamos de esperar que esta vez no ocurra lo mismo?
La integración de la biodiversidad es en sí misma una buena idea, ya que sí necesitamos que todos los tomadores de decisiones intervengan y se involucren. Pero es evidente que lo que se está proponiendo es muy marginal en la práctica. Simplemente no se condice con el cambio de sistema que verdaderamente se requiere para frenar la pérdida de biodiversidad.
Lamentablemente la respuesta es sí – puede tener impactos negativos monumentales. El CDB pretende sensibilizar y elevar la conciencia acerca de la importancia de la protección de la biodiversidad poniéndole precio. De hecho, la propuesta de integración apela reiteradamente a la Contabilidad del Capital Natural. Es decir, a adjudicarle un valor financiero a cada elemento de la Naturaleza, dependiendo de cuántos «servicios ecosistémicos» le brinde a la humanidad. Obviamente, sea cual fuere, esa cifra no puede plasmar el valor real de la naturaleza y hace caso omiso de otros valores culturales y sociales inherentes.
Además, los recursos humanos y financieros que se destinan a determinar el valor económico de la naturaleza son inadmisiblemente elevados, tanto las expediciones como los expertos altamente remunerados que contratan para ello. Sería mucho mejor utilizar esos recursos para proteger verdaderamente la biodiversidad.
Lo peor es que adjudicarle valor económico a la Naturaleza a menudo se usa para ponerle precio. Las compensaciones por biodiversidad y los “Pagos por Servicios Ambientales” (PSA) son algunas de las propuestas que responden a ese enfoque.
La compensación por biodiversidad en realidad permite la destrucción de un ecosistema, siempre y cuando se cree o proteja otro ecosistema del mismo valor. Eso atenta contra la necesidad de frenar la pérdida de biodiversidad. Cualesquiera sean los mecanismos de compensación, generalmente conllevan problemas graves: ya sea que no ocurre en absoluto, que la “biodiversidad sustituta” es muy diferente al ecosistema original, o que transcurre mucho tiempo entre la destrucción de un sitio y la creación del sitio nuevo.
Los «Pagos por Servicios Ambientales» (PSA) son otros de los mecanismos de financiarización de la naturaleza. Implica pagarle a quien protege un ecosistema por los “servicios ambientales” que dicho ecosistema provee. Aunque los mecanismos de PSA no habilitan abiertamente a la destrucción de ecosistemas, están lejos de ser perfectos. Antes, se protegían algunos ecosistemas mediante legislación gubernamental. Bajo la aplicación de mecanismos de PSA, un ecosistema cesa de estar protegido por ley, sino que sólo se lo protege si existe un mercado económico para ello. Eso se torna muy problemático cuando se acaba el financiamiento de un mecanismo de PSA, debido a una crisis económica por ejemplo. También alienta a quienes no reciben PSA a creer que, como no les pagan por proteger, entonces tienen derecho a destruir ecosistemas.
La lógica de los PSA también priva de protección a los ecosistemas que no se encuentren en zonas consideradas económicamente ventajosas. En términos generales, los PSA allanan el camino a más destrucción del medio ambiente. Tal y como dice Claudia Ramos, de la organización ambientalista mexicana Otros Mundos A.C.: «Los Pagos por Servicios Ambientales socavan aún más los sistemas de manejo comunitario de bosques de los pueblos indígenas, trastornando su patrimonio cultural y natural.»
Lamentablemente, a pesar de todas estas fallas antedichas, la valorización y mercantilización de la naturaleza son unos de los componentes principales de la propuesta de integración de la biodiversidad. Los tomadores de decisiones parecen creer que el sector empresarial solamente les escuchará si se refieren a la Naturaleza en términos financieros.
Existimos inevitablemente dentro de límites ecológicos y planetarios. Necesitamos informar y sensibilizar a los estamentos democráticos para que entiendan a cabalidad este asunto y garantizar que puedan y tomen efectivamente decisiones con independencia de presiones e influencia empresarial corporativa.
Lo más importante es que tenemos que garantizar que en la integración de la biodiversidad se incluya a quienes son los verdaderos guardianes de la naturaleza – los Pueblos Indígenas y las Comunidades Locales, que viven en los bosques y otros ecosistemas. Tal y como señala Nur Hidayati, de la organización ambientalista indonesa WALHI, “hemos demostrado que los bosques están mejor protegidos en nuestro país cuando los pueblos indígenas y las comunidades locales que viven en ellos pueden ejercer su derecho a gobernar sus propios territorios.”
Otros Mundos A.C., como miembro de la federación Amigos de la Tierra Internacional, asiste a la COP 13 de la Convención sobre Diversidad Biológica, que se lleva a cabo del 4 al 17 de diciembre del 2016 en Cancún, Quintana Roo, México. En nuestra página, les iremos compartiendo información de primera mano sobre las negociaciones así como las posiciones de Otros Mundos y Amigos de la Tierra Internacional sobre los temas de la COP 13. Manténganse informados sigando esta página, nuestro Facebook y nuestro Twitter.
Leer en la página de Amigos de la Tierra Internacional
Read the English version on Friends of the Earth International‘s page or on Common Dreams
Más información:
– Los retos de la COP 13 de la Convención sobre la Diversidad Biológica
This article was written by Nele Marien, co-coordinator of the Forest and Biodiversity Program of Friends of the Earth International, on December 3rd 2016. On that day, representatives of the 196 countries who participated in the High Level Segment of the 13th Convention of the Parties of the Convention on Biological Diversity adopted the «Cancun Declaration on mainstreaming the conservation and sustainable use of biodiversity for well-being».
December 4th marks the start of the thirteenth Conference of the Parties of the Convention on Biological Diversity (CBD COP 13). While not as well-known as the climate COPs, this conference responds to a complex crisis that is both as threatening and urgent as the climate crisis. Globally, biodiversity is being depleted at an alarming rate. Animals are being wiped out as much as 100 times faster than their natural extinction rate. The last time the world experienced such a rate of decline was 65 million years ago, with the disappearance of the dinosaurs.
Sadly, it doesn’t end there. Biodiversity is being contaminated with genetically modified species, while at the same time, invasive species are taking over in many parts of the world. In short, we have already destroyed more than the equilibrium of our natural environment can bear. We find ourselves on the threshold of a species and ecosystems destruction that is already being called the sixth global biodiversity mega-extinction. This is no small matter.
In 1992, the Convention on Biological Diversity was born to tackle this biodiversity depletion crisis. Since then, plans and targets have come and gone, yet no real progress has been made. On the contrary, the situation has become progressively worse year on year.
The latest idea to avert this trend is to «mainstream» biodiversity into other sectors and bodies, beginning with the agriculture, forestry, fishery and tourism sectors. This means that biodiversity should become a cross-cutting element in all sectors, governmental and intergovernmental agencies.
Achieving this is important, as, so far, decisions adopted in the CBD are simply not a priority when national governments and business outline economic and development plans. Economic growth continues to be the main objective. However, every percentage increase of economic growth depletes natural areas further. Today few places remain unaltered by humankind.
There is certainly no point in developing environmental regulations and policies if countries continue to operate as they currently do. So, we need to ask:
It is clear that the aim should be to completely alter the ways in which governments, international institutions and businesses make decisions that relate to biodiversity. Yet the current proposal on the table suggests the contrary: it merely «urges governments to strengthen their efforts to mainstream conservation and sustainable use of biodiversity». It hardly sounds trend-breaking!
Partly, by asking governments to implement the utterly inadequate outcomes of other UN bodies, such as the Paris climate agreement.
The mainstreaming proposal does call on governments to include biodiversity in cross-sectorial decision-making processes. A crucial question as yet unanswered, however, is how to make sure the other governmental departments do take this new CBD recommendation into account. However, with no evidence that previous decisions have been taken seriously, why should we expect that this time should be any different?
Mainstreaming biodiversity is, in itself, a good idea, since we need all decision-makers to be involved. But in practice it is clear that what is being proposed is merely marginal. It simply does not equate to the real system change to halt biodiversity loss.
Sadly the answer is yes – monumental ones. The CBD hopes to raise awareness around the importance of biodiversity protection by putting a value on it. Indeed, the mainstreaming proposal repeatedly calls on Natural Capital Accounting. That is placing a financial value on the different elements of Nature, according to how many “ecosystem services” they provide to humanity. Of course, this number cannot capture the true value of nature and neglects other inherent, cultural and social values.
Furthermore, the human and financial resources that go into efforts to determine the economic value of nature – in terms of highly paid experts and expeditions- are unacceptably high. The same resources would be much better employed in truly protecting biodiversity.
What is worse is that putting an economic value on Nature is often used as a price tag. Proposals allong these lines include biodiversity offsetting and payments for ecosystem services.
Biodiversity offsetting actually permits the destruction of one ecosystem, as long as another ecosystem of the same value is created, or protected. This flies in the face of the need to halt biodiversity loss. There are usually severe problems with any offsetting scheme: it doesn’t happen at all, the ‘replacement biodiversity’ is very different to the original ecosystem or there are long time delays between the destruction of one site and the creation of the new site.
Another scheme that financialises nature is the «Payments For Ecosystem Services» (PES) schemes, whereby those who protect an ecosystem receive payments for the ecosystem services they provide. Although PES schemes do not directly permit ecosystem destruction, they are far from perfect. In the past, government legislation protected some ecosystems. Under PES schemes, an ecosystem will no longer have protection through legislation. It is only protected if there is an economic market for it. This becomes highly problematic for payment schemes whose finance ends, due to an economic crisis, for example. It also encourages those who do not receive payments to believe that, as a consequence, they have the right to destroy ecosystems.
It will also deprive ecosystems of protection if they are not in areas considered to be economically advantageous. Overall, PES paves the way for further destruction of the environment. As Claudia Ramos, from the environmental organization Otros Mundos A.C. in Chiapas, Mexico, puts it: “The Payment for Ecosystem Services Scheme further undermines the community forest management systems of indigenous peoples, disrupting their cultural and natural heritage”.
Sadly, despite these fundamental flaws, valuing and commodifying nature is one of the main components of the mainstreaming proposal. Decision-makers seem to think that business will only listen when they express Nature in financial terms.
We have to exist within ecological and planetary boundaries. We need to inform democratic bodies so they fully understand the issue and ensure they can and do make decisions free from corporate influence.
Most importantly, we must ensure that mainstreaming includes those who are the real guardians of nature – Indigenous Peoples and Local Communities, living in forests and other ecosystems. As Nur Hidayati, director of the Indonesian environmental organization WALHI states, “we have proven that, in our country, the forests are best protected when the indigenous peoples and local communities living in them can exercise their rights to govern their own territories.”
Otros Mundos A.C./Friends of the Earth Mexico is part of the international federation of NGOs Friends of the Earth International, which is participating in the COP 13 of the Convention on Biological Diversity, taking place from the 4th to the 17th of December in Cancun, Quintana Roo, Mexico. We will share on our page our information and positions on the issues that are being tackled during the COP 13. Stay informed by following us on this webpage, our Facebook and our Twitter.
More information (in Spanish):
– Los retos de la COP 13 de la Convención sobre la Diversidad Biológica
Contact: territorios@otrosmundoschiapas.org
Desde hace al menos una década las fuerzas descomunales del capital corporativo se han movido de manera coordinada para hacer efectiva una «economía verde» que rompa los candados levantados por el conservacionismo y el ambientalismo, y permita acceder lo más libremente posible sobre la variedad de la vida (biodiversidad), concebida como un depósito de mercancías potenciales. La vida, visualizada no solamente como un conjunto de organismos, sino sus genes y sustancias químicas, y las masas forestales y aún los paisajes que forman más los servicios que ofrece. Privatizar la biodiversidad y convertirla en un inmenso supermercado es el objetivo final de esta nueva andanada. ¿Lo están logrando?
Los defensores de la naturaleza lograron a partir de la cumbre de Río en 1992 promulgar un Convenio sobre la Diversidad Biológica (CDB), que es un tratado internacional jurídicamente vinculante, signado por 193 países, que establece tres objetivos claves: la conservación de la diversidad biológica, el uso sustentable (no destructivo) de sus componentes y la participación justa y equitativa en los beneficios que se deriven de la utilización de los recursos genéticos. Los componentes de la diversidad biológica son todas las formas de vida que hay en la Tierra, incluidos ecosistemas, animales, plantas, hongos, microorganismos y genes. En años subsecuentes el CDB gestó a su vez otros dos acuerdos torales: (a) El Protocolo de Cartagena, que busca salvaguardar la vida ante las innovaciones de la biotecnología, es decir, asegurar la manipulación, transporte y uso seguro de los organismos vivos; y (b) el Protocolo de Nagoya, que tiene como objetivo compartir de manera justa y equitativa los beneficios derivados de los recursos genéticos. Ambos tratados surgen en respuesta a los problemas y conflictos generados por la voracidad corporativa (principalmente farmacéuticas y biotecnológicas) y los riesgos que desencadenaron sus innovaciones tecnológicas. Como respuesta a lo anterior, las empresas organizadas han estado intentando influenciar los principales foros internacionales (como la Cumbre de Johanesburgo y la de Río+20) y de introducir una visión que justifique y facilite la mercantilización de la vida.
En diciembre próximo México será sede nada menos que de la decimotercera conferencia de las partes, que es la asamblea de la CDB, donde se toman las grandes decisiones. Ahí de nuevo este foro internacional (COP 13) será el escenario de cruentas batallas acerca de cómo hacer efectivas las tres encomiendas centrales sobre la biodiversidad del planeta. Alcanzo a ver al menos tres posiciones de manera nítida. Una es la de los conservacionistas y ambientalistas, sustentada en general por las tesis y aportes derivados de la investigación científica, que es la que ha logrado construir acuerdos vinculantes en estos 25 años. La segunda es la que surge desde las esferas de los negocios y las corporaciones basadas en ideas como las de la «economía verde» y el «capital natural». Y una tercera que comienza a ganar presencia que proviene de quienes conforman los pueblos y culturas que por miles e incluso decenas de miles de años han sobrevivido y (co-)evolucionado en íntima conexión con la biodiversidad que les circunda. No es casual que en la COP 13 habrá justamente grandes foros dedicados a la ciencia, los negocios y los pueblos indígenas (ver: cop13.mx/cop-13/).
Dos acontecimientos han comenzado a calentar el ambiente. El pasado 17 de octubre se constituyó la «Alianza Mexicana por la Biodiversidad y los Negocios», formada por 27 entidades nacionales y globales, entre las que destacan (por sus acciones depredadoras y otros abusos) empresas como Bimbo, Cemex, Nestlé, Grupo México, Walmart, Fundación Televisa, Syngenta (líder mundial en el mercado de semillas y agroquímicos), y el gigantesco corporativo químico alemán BASF, dedicado a producir insecticidas, fungicidas, herbicidas, sustancias contra plagas urbanas, biotecnología agrícola y 757 productos químicos en decenas de ramas. BASF es la corporación más poderosa de la industria química mundial, con presencia en 80 países y un largo historial de contaminación por sustancias tóxicas. El segundo es la propuesta hecha por el Partido Verde en el Senado de la República para promulgar una nueva Ley General sobre Biodiversidad, contenida en 75 páginas. Más allá de las buenas intenciones y de sus claroscuros, esta propuesta comete dos faltas graves: no ha realizado una consulta suficiente, amplia y legítima a los actores sociales, expertos e instituciones involucradas (ni siquiera a la Conabio), y pretende ser aprobada fast track en tres semanas.
La realización de la COP 13 en México da la oportunidad de develar el entramado profundo de las batallas por la biodiversidad que hasta ahora han permanecido ocultas, sumergidas por los discursos superficiales, la autocensura, los acuerdos secretos y una visión maniquea del tema. La razón es que la biodiversidad mexicana ha sido motivo de cruentos enfrentamientos entre tres fuerzas: los conservacionistas en alianza con la ciencia, los capitalistas y los pueblos indígenas, lo cual se expresa en la política pública. Cuatro décadas de realizar investigación sobre el tema me permiten arribar a tres principales y significativas conclusiones: (a) Si algo impide alcanzar los objetivos de la CDB, esta es la lógica o racionalidad del capitalismo, basada en la generación masiva de una sola mercancía que entra en contradicción inmediata con la diversidad de la vida, además de su incapacidad para detener la voracidad derivada de sus procesos de acumulación; (b) Que el conservacionismo + ambientalismo y ciencia han sido gradualmente cooptados y/o penetrados por los valores mercantiles y los afanes de «control y dominio sobre la naturaleza», que es la ideología de la modernidad capitalista y tecnocrática; y (c) Que si algún sector de la sociedad ha sido y sigue siendo el único capaz de llevar a la práctica los tres objetivos del CDB, este es el de las culturas rurales no modernas (pueblos indígenas, campesinos, pescadores artesanales, afrodescendientes). En una próxima entrega ofreceré abundantes ejemplos que confirman plenamente estas tesis.