La construcción de represas desplazan a comunidades enteras y contribuyen al calentamiento global: Ecologistas
Mapder, Redlar y Carlos Rovirosa, llaman a tabasqueños a evitar la construcción de la presa de Boca del Cerro
CECILIA VARGAS. http://www.la-verdad.com.mx
Hay que buscar alternativas para que ya no pase lo que esta sucediendo en todo el país, proyectos hidráulicos que vayan por encima de la gente, de los derechos de los pueblos, lograr condiciones mínimas, el derecho a la información, a la consulta, “que la vida sea para la vida y no para la muerte”.
Planteó el defensor de derechos humanos Marco Von Borstel, durante el foro: “El Plan Hídrico de Tabasco, como parte de los megaproyectos hidroléctricos .Su impacto socioambiental sobre las comunidades, la vida de la gente, la cultura y el territorio”, organizado por el Movimiento Ecologista de Tabasco (Metab) y realizado en el Tintillo el domingo reciente.
El coordinador del área de Represas de la organización Otros Mundos/ Amigos de la Tierra, México y miembro del capítulo Mesoamericano de la Red Latinoamericana de Afectados por las Represas, una ponencia en relación a la lucha que libran desde hace seis años pobladores de la comunidad del Zapotillo en Jalisco en contra de la construcción de una presa.
En tanto su compañero el sociólogo Gustavo Castro, director de la organización civil Otros Mundos /Amigos de la Tierra Internacional y miembro de la coordinación de la Red Latinoamericana de Afectados por las Represas (Redlar) y del equipo coordinador del Movimiento Mexicano de Afectados por las represas (Mapder), hablo de los problemas sociales, ambientales y culturales que provocan las represas. Ambos ponentes compartieron puntos de vista con los asistentes y el ingeniero Carlos Armando Rovirosa Priego quien ofreció una visión crítica de Programa Hídrico de Tabasco.
Los tres ponentes coincidieron en la urgencia de detener la construcción de la presa en Boca del Cerro, Tenosique, cuya obra se licitará el año próximo según adelantó, a los asistentes de los ejidos de la zona del Tintillo y los aztlanes, Gustavo Castro.
En relación a ese asunto, el ingeniero Carlos Rovirosa Priego, advirtió a quienes promueven ese proyecto: “No tiene idea de lo que está hablando pero a pesar de eso siguen trabajando en ese proyecto, que hay que parar en seco, para que se olviden de el”. Aseguró que el daño que provocaría esa presa, no solo sería aguas arriba del Usumacinta que podría ocasionar incluso un problema internacional con Guatemala; y río abajo significaría sepultar sitios arqueológicos importantes de Chiapas, como los de Bonapak y Yaxilan. Yaxilan quedaria 30 o 40 metros abajo del agua, desaparecería, así como comunidades que viven a la orilla del Usumacinta, pero también se disecarían los pantanos de Centla.
No tienen idea de la profundidad que tiene ese cañón como para pretender construir una cortina, reiteró. En ese foro, Rovirosa Priego expuso que defenderá, incluso con su vida, para impedir que se construya la presa en Boca del Cerro.
Por su parte Gustavo Castro en relación al mismo tema, reiteró que en el 2012 se inicia la licitación para la construcción de la presa en Boca del Cerro. Cuando la licitación se inicia, explicó Castro, el proyecto lleva adelantados estudios de tipo geológico porque hay muchos intereses de grandes constructoras para hacer negocios con las obras, sin importarles si funcionan o no o el daño que causen.
Si rompen Tenosique, continuarán con la construcción de cuatro presas más sobre el río Usumacinta, por lo que llamó a las organizaciones tabasqueñas a sumarse a una gran frente, para evitar que se inunden selvas, casa y grandes centros arqueológicos de la región.
Mencionó que en Guatemala ya se han organizado comunidades indígenas en un Frente Petenero y que una de sus metas es realizar una reunión en Tenosique con agrupaciones tabasqueñas y en general mexicanas en meses próximos. El Movimiento Ecologista de Tabasco, organizador de este foro fue invitado a la reunión que el Frente Petenero llevará a cabo en territorio tabasqueño en los meses próximos, para iniciar una lucha conjunta con el propósito de parar ese proyecto, los dirigentes de Metab, Javier Torres y Rosa María Sánchez, se comprometieron a asistir. El coordinador del Movimiento Mexicano de Afectados por las Represas (Mapder) y de la Red Latinoamericana de Afectados por las represas, expuso que ya es tiempo de que parar la construcción de represas y de buscar otra forma de vida, de generar energía y gestionar agua Informó que en todo el mundo hay más de 50 mil grandes represas y en México 5 mil, 600 de ellas de gran magnitud y que ello ha implicado desplazar, a nivel mundial, a 80 millones de población mayoritariamente indígena y campesina. Habría que verificar quiénes se han beneficiado de la producción de energía eléctrica en esas presas, para quién ha servido el desarrollo, porque muchas veces las comunidades desalojadas ni siquiera disponen de ese servicio y si lo tienen muy caro, afirmó.
A cambio esas comunidades ocupadas, han sido desplazadas de sus tierras productivas, con lujo de violencia y les prometieron a cambio viviendas, escuelas, clínicas carreteras y no tienen nada de eso.
Mencionó que para la construcción de la presa hidroeléctrica La Parota en Guerrero, se pretende desalojar a 25 mil ejidatarios para proporcionar energía a los hoteles de Acapulco.
Y que en Guatemala fueron masacradas 400 personas para construir una presa que el Banco Mundial calificó térmicamente mal hecha, pero como representaba mucho dinero para los constructores, se masacró a niños, mujeres y ancianos y se desplazó a otros pobladores, a pesar de que ha sido un fracaso y se han invertido otros millones de dólares porque el transvase no funcionó. En Toda América Latina los gobiernos siguen construyendo y represando ríos, y nosotros consideramos que construir tantas represas, bloqueando tantas cuencas no nos beneficia. Mencionó que se ha represado el 60 por ciento de los ríos en todo el mundo y que el Banco Mundial en el año 2000, durante la Convención Mundial de Represas dio a conocer un informe que dice, que, efectivamente las represas han generado un impacto social, ambiental y cultural. La Comisión Mundial de Represas también aceptó que estas producen más inundaciones, debido también al cambio climático, que impide calcular que cantidad de agua caerá en todo el mundo, pero además vemos que hay demasiados huracanes, sequías. La misma Comisión Mundial, afirmó, dice que las represas producen n el 5 por ciento de los gases efecto invernadero del planeta; la capa vegetal y animal que se pudre bajo del agua, produce gas metano, más en las zonas de selva.
Tenemos, dijo, Castro que encontrar la manera de generar energía con otras fuentes, porque río abajo los efectos son el desplazamiento de miles de pobladores, pero también se afecta la biodiversidad.
Los gobiernos siguen insistiendo en la construcción de mas y mas represas en el país a costa del desplazamiento de la población indígena y campesina a la que nunca se consulta, por el contrario se le desaloja con lujo de violencia.
Tanto la Conagua como la Comisión Federal de Electricidad todos los días y en todo el país incurren en ilegalidades para justificar la construcción de represas. En La Parota la gente dijo no a presa y solicitaron una consulta, pero la CFE compró a líderes, dividió a la comunidad, hizo asambleas ilegales, rescato muertos para justificar que estuvieron en la asamblea, en tanto los inconformes recurrió a demandas y amparos, y las ha ganado todas , pero la comisión sigue insistiendo en la ilegalidad y reprimiendo a la gente. Mencionó que el cambio climático y la deforestación está generando problemas de azolve en los ríos, cuando se inundó Tabasco, en Chiapas observamos inundaciones inusitadas. Gustavo Castro sostuvo que el tapón del Alto Grijalva en el 2008, fue provocado, según información recogida en la zona y con periodistas que después fueron amenazados de muerte, luego de informar que encontraron indicios de pólvora y de detonaciones en la noche anterior al deslave que sepultó a un pueblo.
Independientemente de eso, el pedazo de montaña que se cayó debe haber azolvado las presas que también sufren de un proceso de salinización. Por su parte Marco Von Borstel dijo que construir presas es un gran negocio “hay mucho billete que se llevan al la bolsa”, a pesar de que hay hidroeléctricas que solo funcionan al 20 y 30 por ciento.
En relación a la lucha que se libra en el Zapotillo, Von Borstel dijo que son 4 mil 200 hectáreas que se inundarían para obtener 86 metros cúbicos de agua, con una inversión total de 9 mil millones de pesos, de los cuales una parte se la llevará un empresa española y la otra la Peninsular de Jorge Hank Rhon, las cuales serán además premiadas con una concesión por 25 años.
El primero de marzo de este año, 120 personas, logramos bloquear los trabajos que realizaban 500 obreros en la presa del Zapotillo,por una semana paramos la obra y logramos., por primera vez que el Secretario de Gobernación se sentara a la mesa con la gente. Se abrieron tres mesas de trabajo que trabajaron mes y medio, para analizar los diferentes problemas que provocaría la presa, ganamos con argumentos de expertos científicos y técnicos y especializados en derechos humanos, demostrando que la comunidad tenía la razón.
En respuesta el Secretario de Gobernación, se levantó de la mesa y dijo: si vuelven a tomar la presa los metemos al bote. La presa se hará y punto, y se fue. Afirmó el defensor de derechos humanos que uno de los primeros derechos que, en estos casos se violan, es el acceso a la información; en el caso de los habitantes del Zapotillo acudimos al IFAI y este respondió que, no les podía proporcionar el proyecto de la presa, porque su difusión pondría en riesgo la seguridad y la vida de personas. Después el derecho a la consulta, nunca se les pregunta a las comunidades si quieren o no esas obras, simplemente se les desplaza y reprime y el resarcimiento de los daños nunca llega, afirmó Von Borstel. Lo mismo está sucediendo a las comunidades de Temacapulin, Acatzingo y Palmarejo, prosiguió, una de ellas con casi catorce siglos de historia, en donde existen petroglifos y una basílica de 250 años, que actualmente resisten para impedir que se construya una presa para llevar agua a Guanajuato y que sus pueblos queden sepultados con agua. A integrar un frente común para buscar otras formas de generación de energía y alternativas que podrían presentar a los gobiernos, en los que se incluyan los derechos de todos y todas.
La lucha en contra de los embalse no es solo para defender a comunidades como la del Zapotillo o Temacapulin, sino para que no sucedan cosas como las de Tabasco y otros estados del país, que los proyectos no pasen por encima de la gente, de los derechos de los pueblos, agregó.

En muchos países la acción de las comunidades ante la imposición de proyectos se está convirtiendo en un ejercicio de participación efectiva, cuyos resultados se pueden resumir en la oposición a las represas en el río Pacuare. Según Martín Granados, un campesino de San Joaquín de Tuis, defensor del Pacuare “la represa sigue detenida gracias a que las comunidades no nos dejamos apabullar por el ICE –Instituto costarricense de electricidad- y los gobiernos. Si no nos hubiéramos plantado ya hubieran hecho lo que quieren, y mal hecho como lo estaban haciendo, abriendo trochas en las montañas a la par del río y metiéndose adonde fuera sin permisos y tratando de engañar a todo el mundo y en especial a los indígenas, que son la gente que más ocupan que les digan que sí”.
Además de eso, una gran parte del NGPP está orientado a abrir las puertas al mercado del carbono y la energía para las plantaciones forestales, permitiendo así que aún mas tierras fértiles de las que millones de personas en América Latina dependen para su supervivencia sean ocupadas por grandes corporaciones. 
La Policía Real Montada de Canadá (RCMP, por sus siglas en inglés) ejecutó una orden de allanamiento en la oficina de Blackfire Exploration Ltd, en Calgary, Canadá, el pasado 20 de julio para dar seguimiento a la acusación de delito de sobornos de esta empresa y sus directivos con Julio César Velázquez Calderón, el que fuera alcalde del Municipio de Chicomuselo, Chiapas, México.[1] Este conflicto bañado de irregularidades, ilegalidades y acciones coludidas entre la empresa minera canadiense, el gobierno federal mexicano y sus autoridades ambientales, el gobierno estatal de Chiapas y el gobierno municipal, terminó con el asesinato de líder opositor Mariano Abarca Roblero el 27 de noviembre de 2009.
El enorme valor que tenían los recursos naturales en el siglo XIX determinaba su carácter estratégico en el comercio internacional. Ahora, en pleno siglo XXI, la escalada de precios de las materias primas y su enorme demanda impulsan de nuevo un fuerte extractivismo en América Latina. Las principales beneficiadas son, como en épocas anteriores de la historia, las grandes corporaciones transnacionales.
El parque nacional El Cañón del Sumidero, ubicado en Chiapas, enfrenta problemas de deforestación y sus delicadas paredes de laja son vulnerables a la explotación que hace la empresa Cales y Morteros, por lo que se presentaron denuncias ante la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), informó el director de esta reserva, Adrián Méndez.
La especulación con los alimentos es tan vieja como la propia agricultura, pero su atractivo como instrumento de lucro se disparó en la década pasada al descubrirse como una oportunidad de inversión única. La rentabilidad está asegurada porque la demanda mundial, en línea con la aumento de la población y el mayor poder adquisitivo de los países emergentes, garantiza su crecimiento de forma consistente. Esta rentabilidad resulta proporcionalmente opuesta a los intereses de la casi totalidad de la población mundial. Susan George, en su libro “Cómo muere la otra mitad del mundo” afirma que el problema más grave del hambre, es el control ejercido por aquellos que poseen el poder económico de los alimentos.
·CONAGUA somete a otras instancias del gobierno federal para continuar violando los Derechos Humanos de los habitantes de Temacapulín ante la presa El Zapotillo, actuando en la ilegalidad y perpetuando violaciones severas en el ámbito ambiental, alimentario, salud y cultural.
Las comunidades que serían afectadas por un proyecto de represa hidroeléctrica en el río Alseseca, que nace en Tlaxcala y pasa por Puebla y Veracruz, y lograron parar la construcción de esa obra, negando a la empresa el permiso de pasar un tubo por sus tierras para desviar agua del Alseseca y juntarla con el río que baja por Jalacingo, en Veracruz, un triunfo debido a la información oportuna y a la decisión consensuada de los campesinos, platicó en entrevista Manuel Macotela, de la organización Centro de Desarrollo Rural Quetzalcóatl.
– Trabajamos con proyectos de desarrollo en la comunidad. Impulsamos procesos de desarrollo integral sustentable. El comisariado ejidal nos comentó: – Ustedes cómo ven, me vinieron a ver y a decir que les diera permiso para pasar unos tubos. Y dijo: – Quedaron de venir la próxima semana para que ya les dé el documento firmado. Eso nos puso en alarma. – ¿Van a pasar unos tubos, para qué? –Es que van a llevarse agua de este río para el otro río. – A ver, espérense, ¿cuál es el problema o cómo está? Empezamos a buscar información y fue como nos enteramos de lo que pensaban hacer. Básicamente, esa fue la clave…