Hidroeléctricas: el despojo pintado de verde y la lucha por los ríos como bienes comunes

Hidroeléctricas: el despojo pintado de verde y la lucha por los ríos como bienes comunes

Por: M. Edelmira García Martínez. Surbversiones.org

Resistencias que confluyen

El flujo del río Apatlahuaya será interrumpido para ser reconducido por un túnel que conecta con una tubería que cumple la función de una gran vena de acero, por la cual el agua circulará cuesta abajo a lo largo de 800 metros. De esta forma, se logrará la fuerza hídrica suficiente para que la casa de máquinas genere 42 megavatios de electricidad para el capital privado. Se trata del caso de la primera mini hidroeléctrica inscrita en el Mecanismo de Desarrollo Limpio MDL que ha sido construida en la sierra de Zongolica del estado de Veracruz. Estudios realizados por la CFE indican que se tienen identificados 510 sitos para la instalación de hidroeléctricas en los ríos de todo el país, de éstos, más de 100 se ubican en el estado de Veracruz. Otros estados considerados con gran potencial hidroenergético son Chiapas, Tabasco, Oaxaca, y Guerrero. No necesitamos mayor información técnica para poder imaginar la magnitud del desastre ecológico si todos estos proyectos llegan a concretarse desviando las afluentes naturales de los ríos. Sin embargo, estos proyectos son promovidos por el Estado como proyectos que ayudarán en el cuidado del medio ambiente.

En la mayoría de los territorios donde se encuentran los sitios elegidos para la instalación de las hidroeléctricas habitan pueblos originarios. Y al igual que en el pasado, la función que cumple el Estado es una política colonizadora que permite la invasión de territorios por parte de las transnacionales, interesadas en extender sus inversiones hacia nuevos mercados. Como ocurrió en Zongolica, se trata de proyectos para los que se realizan estudios de suelo o incluso comienzan a ser instalados sin que medie ningún tipo de información pública hacia la población que será afectada. Sin embargo, en la medida en que el rumor sobre la construcción de hidroeléctricas se extiende hacia los pueblos asentados en las cuencas hidrícas del país, las resistencias colectivas a estos proyectos emergen y comienzan a interconectarse en una lucha común: el intento por impedir la privatización del flujo del agua en sus ríos. En las comunidades se articulan claros argumentos que sostienen las resistencias, la lucha que emprenden es por los bienes naturales que permiten la reproducción de su forma de vida; por el derecho al usufructo del agua que no pueden concebir para el uso exclusivo de empresas sin rostro; para impedir la invasión de sus territorios y; por el derecho a la vida.

Las resistencias comenzaron a confluir hace ya diez años, cuando nació el Movimiento Mexicano de Afectados por Represas y en Defensa de los Ríos

Existen resistencias sistemáticas que se han mantenido ya por muchos años –algunas llevan ya más de 40 años–, las cuales emergieron como potente protesta a las grandes represas que inundaban grandes extensiones de tierra provocando el desplazamiento y desalojo forzoso de poblaciones enteras. Un ejemplo es el pueblo Chinanteco, afectado por la presa Cerro de Oro en Oaxaca, que continúa luchando por el resarcimiento de daños y lo que llaman la deuda histórica por las represas. Estas antiguas resistencias y las que recientemente emergen, comenzaron a confluir hace ya diez años, cuando nació el Movimiento Mexicano de Afectados por Represas y en Defensa de los Ríos (MAPDER). En este espacio de lucha participan frentes estatales, organizaciones sociales y civiles, y comunidades afectadas por las presas hidroeléctricas, de irrigación, y de usos múltiples. A través del MAPDER recientemente se realizó la Pre-audiencia del Tribunal Permanente de los Pueblos (TPP) “Presas, Derechos de los Pueblos e Impunidad”, en la que fueron presentados 11 casos. Desde el MAPDER las luchas, se conectan a nivel continental en la Red Latinoamericana Contra Represas y por los Ríos, sus Comunidades y el Agua (REDLAR). El V Encuentro de esta red, fue celebrado recientemente en la comunidad de Retalteco, municipio de las Cruces, el Petén, Guatemala, del 7 al 12 de octubre 2013, con la participación de 537 personas de 14 países latinoamericanos.

De esta forma, se extiende la lucha por el libre fluir de los ríos, hacia comunidades y pueblos que resisten a estos proyectos, desde una perspectiva de cuidado e interdependencia con la naturaleza. Mientras tanto el capital genera ininterrumpidamente nuevos mecanismos de expansión, como el Mercado de Bonos de Carbono de reciente creación.

Mercado de Bonos de Carbono o Comercio de Emisiones

Durante las últimas tres décadas el fluir desenfrenado de capital transnacional hacia territorio nacional mexicano, ha utilizado como vehículo complejas e intrincadas formas de mercado. Uno de estos nuevos dispositivos para la inversión capitalista, es el denominado “Mercado de Bonos de Carbono” en el que se busca insertar a los proyectos hidroeléctricos que en la actualidad emprende la iniciativa privada y promueve el Estado.

El “Mercado de Bonos de Carbono” también llamado “Comercio de Emisiones”, tuvo su génesis en la década de los noventa construyendo su justificación ideológica en el énfasis que a nivel global se dio a la problemática del Cambio Climático. El primer antecedente ocurrió en el año de 1992 cuando la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Medio Ambiente y Desarrollo, adoptó la Convención Marco sobre Cambio Climático [1]. En dicha Convención se estableció el objetivo de lograr estabilizar las concentraciones de gases de efecto invernadero en la atmósfera. Cinco años más tarde (año 1997) a esta Convención le fue añadido el Protocolo de Kyoto, a través del cual se establecieron medidas jurídicamente vinculantes a los Estados firmantes.

El Protocolo de Kyoto ordena medidas diferenciadas a los países desarrollados o industrializados y a los países en desarrollo. Los países desarrollados debieron asumir compromisos cuantitativos de reducción de emisiones, que deberían cumplir en una primera etapa entre los años 2008-2012 [2]. Por otro lado, la participación de los países en desarrollo se acota a los llamados “Mecanismos de Desarrollo Limpio” (MDL), aplicables a proyectos cuya actividad productiva reduzca o prevenga las emisiones de gases de efecto invernadero como el dióxido de carbono (CO2). El MDL permite a los proyectos considerados verdes –de los sectores energía, transporte, industria, agricultura, silvicultura, gestión de desechos–, la obtención de Unidades Certificadas de Reducción de Emisiones, abriéndoles la posibilidad de vender bonos de carbono a las empresas contaminantes. De esta forma comenzó un proceso que contradice el loable compromiso que los Estados Nacionales hicieron con el medio ambiente. En pocas palabras, lo que en realidad fue generado a través del protocolo de Kyoto, con auspicio de organismos internacionales como el Banco Mundial [3] y el Fondo Monetario Internacional, fueron nuevas área para la inversión capitalista como el ya mencionado Comercio de Emisiones.

El nombre genérico mercado de Bonos de Carbono o Comercio de Emisiones, se creó para establecer una serie de instrumentos económicos y de mercado, que funciona a través de la distribución de permisos de emisiones a las empresas contaminantes que al negarse a reducir sus niveles de contaminación por resultarles más costoso, hacen opción por la compra de bonos de carbono. Dichas compras se hacen a las empresas “limpias” que cuentan con el instrumento llamado Certificado de Reducción de Emisiones. De esta manera se puso en marcha un complejo sistema financiero en el que se estableció el valor de cambio del dióxido de carbono (CO2), creándose una serie de equivalencias falsas entre las emisiones industriales y la absorción de carbono de los ecosistemas. Para hacer posible el intercambio comercial se estableció una unidad de medida: el Bono de Carbono. Cada uno representa el derecho a emitir una tonelada de dióxido de carbono. Estos bonos son pues, para el comercio de emisiones, el bien canjeable con un precio establecido en el mercado. Además de la complejidad para entender su funcionamiento, este sistema entraña una perversidad mayúscula, la cual consiste en que a partir del Mecanismo de Desarrollo Limpio, las empresas contaminantes pueden comprar Bonos de Carbono a las empresas que han desarrollado este tipo de proyectos “limpios” y así cumplir con sus compromisos de reducción de emisiones, sin reducir los niveles de contaminación en sus propios procesos de producción.

Los proyectos insertos en la llamada “Economía Verde” –sostiene Fabrina Furtado— encuentran su justificación en la ideología difundida por la economía neoliberal que intenta “legitimar al capital privado como el único sujeto social capaz de salvar tanto a la economía como al planeta”. Uno de los argumentos neoliberales, es la pretensión falaz de que la ciencia y la tecnología modernas desarrolladas en los países del primer mundo, tienen el potencial de aplicación en proyectos que permiten procesos productivos no contaminantes. Sin embargo, el problema de fondo estriba en el hecho de que la Economía Verde representa para el capitalismo neoliberal la apertura de un ambicioso campo para emprender lucrativos negocios, y una renovada estrategia de invasión territorial desde la apropiación (y tendencialmente la privatización) de recursos vitales tan preciados como el agua.

La participación del gobierno mexicano en el Comercio de Emisiones ha sido notable a nivel mundial, pues es el país de los pertenecientes al grupo II en el Protocolo de Kyoto (clasificados como países en desarrollo), que ha realizado más acciones conducentes a crear instituciones, adaptar legislaciones internas, desmantelar o reestructurar organismos estatales, establecer alianzas comerciales y crear los mecanismos necesarios que permitan desarrollar el MDL, y de forma simultánea la privatización de recursos y servicios. Hasta la fecha, en el área de energías renovables, en México se han impulsado y desarrollado con mayor énfasis proyectos de generación de energía eólica y energía hídrica. Revisamos a continuación el área de inversión de las energías renovables, desde el caso específico de las hidroeléctricas.

Hidroeléctricas privadas – despojo de los afluentes de agua

Desde hace más de dos décadas de forma acelerada, las hidroeléctricas han sido impulsadas por el Estado mexicano y desarrolladas por las empresas como proyectos limpios generadores de energía eléctrica y de bonos de carbono. La gravedad de estos proyectos no es solamente la privatización paulatina de la generación de energía eléctrica, sino también la apropiación del agua que fluye en los ríos, por parte de empresas transnacionales a partir de concesiones que duran de 25 a 30 años y que pueden ser renovables.

En 1992 fue reformada la Ley del Servicio Público de Energía Eléctrica para poder otorgar permisos de producción de energía a personas físicas o morales, a través de figuras como, el autoabastecimiento, la cogeneración, la producción independiente, la pequeña producción, o la importación o exportación.

Para hacer factible la producción de energía eléctrica en manos de empresas privadas, se comenzaron a realizar cambios estratégicos en materia jurídica desde el gobierno salinista. En este tiempo fueron realizadas importantes reformas a la constitución –particularmente las reformas al artículo 27 que genera condiciones para que la tierra ejidal pueda ser vendida–, y a algunas leyes secundarias. Entre las leyes secundarias, fue reformada la Ley del Servicio Público de Energía Eléctrica –publicada en el diario oficial de la federación en el mes de diciembre de 1992–, en la que se facultó a la Secretaría de Energía, Minas e Industria Paraestatal, para otorgar permisos a personas físicas o morales para la producción de energía, a través de figuras como, el autoabastecimiento, la cogeneración, la producción independiente, la pequeña producción, o la importación o exportación (artículo 36). Después se comenzaron a otorgar permisos para la producción de energía eléctrica a empresas particulares, aun cuando el artículo 27 constitucional continua estableciendo la exclusividad de la nación en su producción, distribución y abastecimiento [4]. Los proyectos para autoabastecimiento son los que pueden insertarse en el mercado de bonos de carbono significando un doble negocio, la venta de energía eléctrica y de bonos de carbono. Estos son los proyectos que han resultado ser los más atractivos para las transnacionales.

A raíz de estas modificaciones la CFE, antes dedicada al desarrollo de grandes centrales hidroeléctricas, comienza a hacer estudios para determinar el mini, micro y pequeño potencial hidroenergético. Esto no resulta extraño si consideramos que las denominadas pequeñas centrales o “mini-hidroeléctricas”, según las reformas a la Ley de Servicio Publico de Energía Eléctrica, son las que pueden ser desarrolladas desde la figura de auto-abastecimiento por las empresas privadas (con la ventaja adicional de que se interconectan a la red pública). Los primeros estudios de factibilidad para la instalación de pequeñas centrales hidroeléctricas, a lo largo de los ríos del país, fueron realizados por la Comisión Nacional de Energía (CONAE) [5], hoy Comisión Nacional para el Uso Eficiente de la Energía CONUEE. Estos estudios proponían la generación de energía hídrica con el modelo llamado al filo del agua, el cual consiste en el aprovechamiento de los desniveles naturales de los ríos para producir electricidad con la fuerza de la caída del agua, sin almacenarla y sin realizar desvío de sus afluentes naturales. Los estudios de la CONAE son retomados por las empresas, sin embargo, para hacer más rentables los proyectos están construyen presas de derivación, consistentes en represas en las que se retiene el agua, para luego desviarla hacia un sitio río abajo que les permita mayor fuerza de agua para producir más electricidad.

Esta forma irracional de apropiación absoluta de la naturaleza por parte del capital, requiere que sus razones justificadoras sean aceptadas por la población común. Para lograrlo se construye un imaginario colectivo en el que estos proyectos que despojan a las comunidades de sus afluentes de agua, son presentados desde una concepción de desarrollo limpio. Los medios masivos de comunicación, en especial la televisión, han tenido un papel fundamental en la aceptación de estos proyectos, que van logrando implantarse como proceso natural hacia la modernización, al que ineludiblemente avanzamos desde el único camino transitable para México en su articulación con la economía mundial.

En 2010, el 48% de la generación de energía eléctrica en el país la realizan empresas privadas, entre ellas Iberdrola, Unión Fenosa, EDF Internacional y Mitsubishi.

De forma paralela a las reformas estructurales realizadas en la economía del país se comenzaron a formar y/o a reconfigurar redes importantes de relación entre político-empresarios mexicanos y representantes del capital transnacional. Un ejemplo reciente es el caso de Georgina Kessel, quien fuera secretaria de energía en el gobierno de Calderón y actualmente trabaja para la transnacional Iberdrola. Para el año 2010, el 48% de la generación de energía eléctrica en el país la realizaban ya empresas privadas, entre ellas las transnacionales españolas Iberdrola y Unión Fenosa, la francesa EDF Internacional, y la japonesa Mitsubishi. Del año 1994 al año 2011, entre los periodos de gobierno de Salinas, Zedillo, Fox y Calderón se habían otorgado un total de 772 permisos, de los cuales 595 corresponden a auto-abastecedores. Desde la entrada en vigencia del Protocolo de Kyoto el gobierno mexicano firmó convenios para apoyar los proyectos de reducción de emisiones con Alemania, Australia, Dinamarca, Canadá, España, Francia, Italia, Países Bajos y con el Banco Japonés de cooperación internacional, y a través de la SEMARNAT creó el Fondo Mexicano de Carbono (FOMECAR).

Estos proyectos muestran un ejemplo claro de que en México padecemos un sistema de Estado que mantiene una marcada y muy grave disociación entre las políticas de Estado, los problemas ambientales, y los derechos de los pueblos y de los ciudadanos.

Fuentes y notas

Fernández Vega, Carlos. México SA, en periódico La Jornada 24/01/11 y 8/03/11.
Furtado, Fabiana. 2012. Economía Verde. La nueva cara del capitalismo. Jubileo Sur/Américas, Río de Janeiro, Brasil.
Lohmann, Rarry. 2012. Mercados de Carbono. La neoliberación del clima. Ediciones Abya Yala, Universidad Politécnica Salesiana. Quito, Ecuador.
Vázquez García, Aquilino. “El Mercado de los Bonos de Carbono”. Perspectivas de Derecho Ambiental.

[1] Actualmente 195 países se encuentran adheridos a la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático.

[2] Durante la Conferencia de las Partes en la Convención Marco de Naciones Unidas contra el Cambio Climático realizada en Doha en el año 2012, 37 países desarrollados (potenciales clientes del mercado de bonos de carbono) firmaron una extensión del Protocolo de Kyoto. El acuerdo hecho fue mantener el Protocolo de Kyoto como medida transitoria hasta el año 2020.

[3] El Banco Mundial creo con este propósito el “Prototype Carbon Found-PCF”, fondo multinacional integrado por Canadá, Finlandia, Noruega, Suecia, Holanda y el Japan Bank for International Cooperation, más 17 empresas energéticas, financieras y comerciales más importantes de Japón y Europa y los principales bancos de los países industrializados.

[4] Este es uno de los aspectos incluidos en la actual propuesta de reforma energética planteada por el actual gobierno de Peña Nieto.

[5] En 1994 se realiza el estudio denominado “Estudio de la situación actual de la minihidráulica nacional y potencial en una región de los estados de Veracruz y Puebla”, que estudió 6 ríos (Bobos-Nautla, Actopan, la Antigua, Tuxpan, Cazones, Tecolutla) y sus 57 afluentes o ríos tributarios. En el 2003 se estudió la cuenca de los ríos Blanco, Jamapa y Pescados (Veracruz). En 2004 se estudiaron los dos afluentes del río Toto, los ríos Apatlahuaya y Moyotepec, en la Sierra de Zongolica Veracruz.

Un tema que afecta a todo el mundo: tierra y alimentos

Un tema que afecta a todo el mundo: tierra y alimentos

En Guatemala, ante el acaparamiento de tierras e imposición de monocultivos como la caña de azúcar y palma africana en el Valle del Polochic, mujeres como Matilde están alzando la voz

Giovany Ujpán – de Oxfam Intermón en Guatemala, en diario Público

«Mi nombre es Matilde Caal y tengo 45 años. Nací en el Valle del Polochic, Guatemala. Desde niña supe que los alimentos también son oportunidades para sacar adelante a nuestras familias, porque aparte de alimentarnos diariamente, permiten el intercambio entre las personas, lo que alimenta también la vida comunitaria, cuando se tiene acceso a la tierra para sembrar y cosechar.

Crecí trabajando la tierra. Pero durante mucho tiempo desconocí que mis abuelas y abuelos eran propietarios de tierras que después fueron acaparadas por finqueros, para quienes trabajamos muchas familias como mozos colonos durante años. Hasta que nos desalojaron en marzo de 2011, cuando los intereses de una empresa cañera fueron favorecidos por el Estado de Guatemala».

La historia de Matilde es larga, y continúa. Recientemente ha sido nombrada vicepresidenta de las 30 familias que desde el 13 de diciembre habitan la finca San Valentín, que han decidido llamar, a partir de ahora, comunidad Los Luchadores. Éste es el primer grupo reasentado, tras un proceso largo de más de dos años y medio, que continúa porque buscarán conseguir más tierras para sembrar y vivienda digna para las 769 familias de 14 comunidades desalojadas en el Valle del Polochic, en marzo de 2011.

En Guatemala, ante el acaparamiento de tierras e imposición de monocultivos como la caña de azúcar y palma africana en el Valle del Polochic, mujeres como Matilde están alzando la voz, animando y organizando a campesinas y campesinos. Con su ejemplo predica que los alimentos empoderan a las personas y deben ser un patrimonio, un derecho para todas y todos. Porque, como ella misma dice, “el tema de la tierra nos toca a todos en cualquier momento. Y las campesinas y campesinos podemos luchar contra el hambre y la pobreza a partir del acceso a la tierra. Sin tierras, simplemente no hay alimentos sanos”.

Leyes, políticas y economía verde al servicio del despojo de los pueblos

Leyes, políticas y economía verde al servicio del despojo de los pueblos

Nuevo número de la revista Biodiversidad, sustento y culturas

Más de 15 años discutiendo acuerdos internacionales sobre el clima en la ONU para en teoría reducir los gases con efecto de invernadero que genera el cambio climático, han sido hasta el momento un estrepitoso fracaso. Hoy no sólo existe una mayor concentración de polución en la atmósfera global, sino que las principales actividades causantes del calentamiento global, se han expandido drásticamente. Condicionadas a la lógica mercantil, las políticas climáticas consideran la contaminación y el “derecho a contaminar” como una mercancía más, dejando al servicio del mercado los derechos humanos y colectivos atropellados por la contaminación misma y los actores contaminantes.

Una de las políticas más utilizadas hasta la fecha en el marco de las negociaciones sobre el clima es el Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL), con el cual —a través de controvertidos proyectos implementados en los países del Sur, tales como hidroeléctricas, instalación de tecnologías para reducir la quema de combustibles fósiles en industrias, parques de energía eólica, etcétera—, se generan créditos de carbono que son vendidos a los países del Norte y sus empresas contaminantes para en teoría “compensar” su propia polución. Es decir, los compradores pueden reportar ante la ONU los créditos adquiridos como “compensaciones” de sus propias emisiones, o si no pueden lucrar con la especulación de su compra-venta en los mercados de carbono. A la larga, el MDL no sólo ha permitido mayor extracción a nivel global, y por ende contaminación, generándole más lucros a los contaminadores, sino que además, ha generado serios impactos en las poblaciones locales donde se implementan los proyectos: desplazamientos forzados, contaminación de agua, tierras y aire, criminalización de las protestas, entre muchos otros3. La lógica del “desarrollo” vista como “crecimiento económico”, es ahora, con los mercados de carbono, catalogada como “verde” o “sustentable”.

DESCARGAR:

LEYES, POLÍTICAS Y ECONOMÍA VERDE AL SERVICIO DEL DESPOJO DE LOS PUEBLOS.pdf (6,74 MB)

 

Comunicado de Las Abejas a 16 años de la Masacre de Acteal

Comunicado de Las Abejas a 16 años de la Masacre de Acteal

Organización de la Sociedad Civil Las Abejas
Tierra Sagrada de los Mártires de Acteal
Acteal, Ch’enalvo’, Chiapas, México.

22 de diciembre de 2013

A las Organizaciones Sociales y Políticas
A las y los Defensores de los Derechos Humanos
A los Medios de Comunicación Alternativos
A la Prensa Nacional e Internacional
A la Sociedad Civil Nacional e Internacional
A las y los Adherentes de la Sexta Declaración de la Selva Lacandona

Hermanos y hermanas:

Agradecemos al Corazón del Cielo y Corazón de la Tierra y a nuestros Formadores y Creadores por haber cuidado la lucha de Las Abejas y otras luchas que también están construyendo un mundo más justo, digno y humano. También agradecemos por guardar y preservar la memoria de la masacre de Acteal y por darnos fuerzas y sabidurías para seguir en la resistencia ante el sistema capitalista neoliberal.

Nuevamente nos saludamos y abrazamos nuestros corazones y pensamientos aquí en la Tierra Sagrada de Acteal en donde hace 16 años, un 22 de diciembre de 1997, paramilitares del municipio oficial de Chenalhó, del partido PRI y del partido Cardenista, creados y financiados por el Estado mexicano y formados y entrenados por el Ejército Federal; masacraron a 45 hombres y mujeres y más 4 que aún no nacían.

Este 16 aniversario de la Masacre de Acteal lo recordamos iluminados por una luz que sale de esta Tierra Sagrada de Acteal pero esta luz brilla en medio de tinieblas que están cubriendo nuestro país como unas nubes muy oscuras y amenazadoras.

La violencia que cobró 45 vidas en Acteal se ha ido extendiendo en México como una hierba mala: Ya los muertos no se cuentan por decenas sino por miles y por decenas de miles. La guerra de Felipe Calderón contra el pueblo mexicano (aunque dicen que es contra el crimen organizado) no se ha acabado con Enrique Peña Nieto y ya son más de 90 mil los muertos de esa guerra. Sufren violencia nuestros hermanos y hermanas migrantes, sufren violencia los familiares de los muertos y desaparecidos que piden justicia, sufren violencia los maestros y todos los que protestan contra las políticas del mal gobierno. Hay además otra violencia que no mata con balas, pero también mata poco a poco: la violencia de los que no tienen trabajo, de los que trabajan pero reciben un pago que no alcanza para vivir, la violencia de los jóvenes que caen en la droga y en el alcohol por falta de oportunidades, la violencia de la ruptura del tejido social, la violencia de las promesas del gobierno que engaña al pueblo para ofrecerle cosas bonitas mientras lo despoja de lo poco que tiene.

Hermanos y hermanas, México está gobernado por una mafia de políticos y políticas y, hacen lo que les da la gana; usan leyes para saquear a nuestro país, se han auto-autorizado para reelegirse en el poder y se han auto-autorizado para reprimir, para asesinar a luchadores y luchadoras sociales. A estos politiqueros y malos gobiernos muchos les han llamado “vende patrias”, y realmente porque así actúan. Estos malos gobiernos ya no tiene nombre lo que le están haciendo a nuestro México, hacen reformas constitucionales destruyendo golpe tras golpe todas las conquistas que se habían ganado con la sangre de los campesinos que hicieron la revolución mexicana. Primero, Carlos Salinas quitó de la constitución los derechos agrarios, después Felipe Calderón se lanzó contra los derechos laborales y ahora Enrique Peña Nieto quiere privatizar el derecho a la educación y ya logró borrar el derecho de los mexicanos a sus recursos naturales. Eso es lo que hizo con la llamada reforma energética que no es más que entregar todas las riquezas de nuestra tierra, las minas, el petróleo y los demás recursos naturales a los extranjeros.

En el Popol Vuh, el libro de la sabiduría de nuestros abuelos mayas quichés, hay una historia de un piojo que debe llevar un mensaje de los señores de Xibalba a los gemelos Hunapú e Ixbalanké; al piojo se lo come un sapo, al sapo se lo come una serpiente y a la serpiente se la come un águila. Cuando llega a donde debe entregar el mensaje, de la boca del águila sale la serpiente, de la boca de la serpiente sale el sapo, de la boca del sapo sale el piojo y éste finalmente entrega el mensaje.

Pensamos que esto es como lo que pasó con el Tratado de Libre Comercio que firmó Carlos Salinas. De la boca del TLC salió el plan contrainsurgente Chiapas 94 para reprimir a los zapatistas y a todos los que están en contra del plan del gobierno. De la boca del Plan Chiapas 94 salió el operativo que ejecutó la Masacre de Acteal. Y ahora finalmente, con el gobierno de Peña Nieto el piojo nos dio a conocer cuál era el mensaje de los señores de Xibalbá: quieren el petróleo y todas nuestras riquezas. Por eso podemos decir que la política de los gobiernos priístas y panistas es la misma desde que Salinas firmó el TLC hasta que Peña Nieto entregó el petróleo a los extranjeros. Y nuestros hermanos y hermanas masacrados en Acteal fueron víctimas de esa misma política. Y por eso podemos decir que nuestros hermanos y hermanas murieron defendiendo la paz pero también defendiendo el derecho de los mexicanos a no ser despojados de sus recursos que les da nuestra Madre Tierra.

Lo que molestaba a los señores de Xibalbá en el Popol Vuh era el ruido que hacían los gemelos cuando jugaban a la pelota. Querían callarlos. Y para eso los invitaron a jugar con ellos, pero a jugar con sus reglas de ellos que estaban llenas de trampas. Así es ahora en México: todos tienen que jugar el juego del gobierno con las reglas que el mismo gobierno pone. La contrainsurgencia que ahora es para todos, no nada más para los indígenas de Chiapas, tiene dos partes: el engaño y la represión. Como dicen algunos, la zanahoria o el garrote. O, como hemos dicho las Abejas en otras ocasiones, las balas de azúcar y las balas de plomo.

Y es precisamente lo que hacen estos malos gobiernos en turno o sea Manuel Velasco y Peña Nieto con programas como la Cruzada Nacional contra el Hambre. Han creado programas asistencialistas aprovechando las necesidades de la gente en las comunidades, pero, su objetivo es adormecer su conciencia para tapar los saqueos y entrega de nuestro país a los extranjeros neoliberales. Y lo peor y lo indignante, es que, para que la gente se deje llevar por el “encanto”; hacen propagandas, se promocionan diciendo que su gobierno traen cosas buenas y apoya al pueblo.

Pero nosotros volvemos a la sabiduría de nuestros primeros padres y madres, dice: el mal o el diablo o el monstruo cuando ve que no caes en su trampa, entonces se disfraza en un camino resplandeciente o en una mujer hermosa o un hombre hermoso y cuando tomas ese camino bonito, según; o cuando te gusta esa mujer u hombre, o sea cuando ya caíste en aquella trampa, se desaparece todo el encanto, porque es un engaño y cuando recobras el sentido, te das cuenta que ese camino resplandeciente, realmente; es sucio, espinoso y oscuro. Y esa mujer u hombre hermoso realmente es una víbora o un monstruo.

A 16 años de la masacre, esta Tierra Sagrada de Acteal está viviendo otra vez la presencia de desplazados en esta comunidad que los acoge de nuevo con la hospitalidad que tuvo en 1997. Se trata de los 98 desplazados de la Colonia Puebla por un problema que ya tiene 8 meses y no se resuelve. Ahora el gobierno dice que ya quiere resolver el problema y que los desplazados retornen a sus casas, pero como que nos quiere poner unas condiciones para según ellos resolver el problema. Las condiciones son que no hablemos de paramilitares, que no exijamos justicia y que nos callemos. El presidente municipal priísta de Chenalhó José Arias Vázquez, exigió a los desplazados a no denunciar ante los medios de comunicación, las agresiones y robo que sufrieron nuestros hermanos católicos, bautistas y también miembros de Las Abejas y bases del EZLN. Además las autoridades estatales y federales quieren que la base de la solución sea la entrega de programas de gobierno. Nosotros no podemos aceptar esas condiciones porque se parecen mucho a lo que pedían los señores de Xibalbá.

Quieren que no hablemos de paramilitares pero el problema de Puebla empezó cuando salió de la cárcel por decisión de la mal llamada “suprema corte de justicia de la nación” Jacinto Arias Cruz originario de Puebla que era presidente de Chenalhó en 1997 y repartía armas a las comunidades paramilitares. El comisariado de Puebla Agustín Cruz Gómez no puede negar que fue él quien encabezaba a los que exigían el pago para comprar armas y a quienes amenazaban y golpeaban a los que no cooperaban. Y como no puede negarlo lo único que dice es que ya olvidemos el pasado y en eso lo apoyan las autoridades municipales, estatales y federales. También andan diciendo ahora que el problema no son los que actuaron en 1997 sino que son los jóvenes y que ellos no los pueden controlar. Esas son las semillas envenenadas que deja la impunidad. Así es que no vamos a olvidar hasta que haya justicia o hasta que muestren que verdaderamente han cambiado sus corazones.

Quieren que no hagamos denuncias y que no se sigan las averiguaciones penales, pero fue precisamente porque no escucharon nuestras denuncias y porque no se hicieron las actuaciones penales en 1997 por lo que sucedió la Masacre de Acteal. Recordamos cuando fuimos a denunciar los hechos previos de Acteal, no tomaron en cuenta nuestras declaraciones. ¿Y ahora nos piden que nos callemos y dicen que entonces se resolverán los problemas?

Y después de dejar de lado la justicia y la verdad el gobierno dice que los problemas se resolverán con apoyos productivos y programas comunitarios.

Hermanas y hermanos: Nosotros no caemos en esas trampas y encantos; gracias a la sabiduría de nuestros primeros padres y madres, gracias a nuestra experiencia de lucha y resistencia y gracias a la memoria que es lo importante para saber hacia dónde caminar y cómo tenemos que luchar. No podemos callarnos. Nadie nos puede callar. Porque la sangre de nuestros hermanos y hermanas es sagrada y digna y no se puede traicionar. Nuestra misión es denunciar las injusticias, el abuso de autoridad y la impunidad. Porque no nada más queremos justicia por Acteal, sino, por otras masacres y casos de violaciones a los derechos humanos en todo México. Hoy a 16 años de Acteal, nuestra memoria, nuestro corazón, nuestra voz nombran Tlatelolco, el “Halconazo”, Aguas Blancas, Guardería ABC, Pasta de Conchos, hermanos y hermanas migrantes asesinados, los más de 90 mil muertos por la guerra de Felipe Calderón Hinojosa. Es tan larga la lista de los crímenes cometidos por los malos gobiernos del PRI, PAN en la historia de nuestro país.

Aunque la realidad en México se oscurece, cada vez más se aclaran nuestros ojos. Miramos el México de arriba a través de sus acciones, de sus traiciones y despojos. En México está claro que el sistema de justicia está podrido, ya no sirve. No esperamos que los y las jueces, ministros lleven a juicio a los autores intelectuales de la masacre de Acteal, porque son parte del sistema corrupto.

Pero, también cada vez más el México de abajo va creciendo su indignación y su lucha y su organización. La justicia no va a venir de allá arriba. Si el pueblo quiere justicia, el pueblo tiene que construir la justicia. Los pueblos ya estamos caminando en la construcción de la otra justicia, uno de los caminos es con el Tribunal Permanente de los Pueblos (TPP) y tenemos que juntarnos más. Porque no nada más queremos justicia por Acteal, sino, por otras masacres y casos de violaciones a los derechos humanos en todo México.

Todos y todas tenemos que aportar a que México tenga una justicia justa y digna. Que desde nuestros pueblos, comunidades, colectivos, movimientos, países, continentes, etc., sigamos luchando. Sabemos que cada quién tiene su propia manera de trabajar y luchar, o sea nadie es superior ni inferior. Lo que sí es muy importante es que luchemos contra el mismo monstruo y hacer realidad la construcción de un mundo justo, humano y digno en donde quepan los mundos que existan en este universo.

No se nos olvide que el mal gobierno reforzará más su ataque contra nosotros y nosotras, el gobierno cada rato busca justificar su represión, para imponer su policía, su militarismo o sea su política de destrucción. Es entonces que nuestras luchas deben de ser pacíficas. Y organizarnos más, cada vez que el sol sale, cada vez que la luna cambie de fase y cada vez que respiremos.

A 16 años de la masacre de Acteal aquí seguimos luchando y guardando la memoria y no permitir nunca el olvido. Ayer 21 de diciembre nuestra madre y protectora; la Virgen de la Masacre de Acteal, regresó a su nueva casa, donde también ella fue baleada en la conocida ermita de Acteal. Ahí en su nueva casa nos seguirá acompañando y junto con ella seremos los y las guardianes de la memoria y la esperanza.

En la Biblia encontramos estas palabras de JMetic María: Dios derriba del trono a los poderosos y levanta a los humildes. Eso mismo dice la sabiduría de nuestros primeros padres y madres: el soberbio, la soberbia, el que no respeta y abusa, no puede tener larga vida y tarde o temprano caen.

Aquí se acaba nuestra palabra, nuestro pensamiento, nuestros deseos y decisiones. Gracias hermanos y hermanas que siempre nos han escuchado y por su compromiso incondicional con nuestra lucha. Agradecemos también a los compañeros y compañeras de los medios libres por darnos siempre en su espacio, porque así se sigue conociendo nuestra lucha y palabra.

Y finalmente Gracias Corazón del Cielo, gracias Corazón de la Tierra. Sigan cuidándonos y dándonos más sabidurías y fuerzas para seguir siempre pacifistas, como lo fueron nuestros hermanos y hermanas masacradas aquí en Acteal.

Atentamente
La Voz de la Organización de la Sociedad Civil Las Abejas

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Arquitectura sustentable: no sólo una pancarta verde

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Encontrar la forma adecuada de intervenir el espacio y el tiempo, entender a los edificios como organismos vivos. La arquitectura sustentable va más allá de la construcción para buscar un equilibrio. La construcción es una de las industrias que más contaminan. Se estima que demanda un 40% de la energía de un país, produce un 25% de las emisiones de CO2, genera un 50% de los residuos sólidos y contamina el aire en un 30%. Con las consecuencias ya visibles en nuestro planeta, desde ya hace varios años la arquitectura sustentable busca solucionar los errores del pasado y del futuro. Pero, ¿Qué significa que sea sustentable? ¿Debemos resignar comodidad y calidad?

Según la arquitecta Adriana Miceli, Profesora Titular de Grado y Posgrado en Arquitectura Sustentable en la Universidad de Buenos Aires, directora del Centro de Formación en Arquitectura Sustentable y socia de Sustentarq SRL, la arquitectura es una ciencia, un arte que construye espacios. La ecología también es una ciencia, pero que mide el comportamiento de los ecosistemas.

Por eso, a la hora de definir a la arquitectura sustentable, conjuga ambos conceptos: “Se busca proyectar edificios que se relacionan mejor con el medioambiente, se miden todos los procesos. Se considera al edificio como un organismo vivo que consume recursos y produce desechos, y de acuerdo a cómo sean esos procesos, va a ser más o menos eficiente”.

Con esta visión coinciden Luciano Intile y Andrés Rogers de intile&rogers Arquitectura, pero lo definen con sus propias palabras. Para ellos, la arquitectura sustentable es la que busca ser apropiada para su tiempo y espacio, eficiente en términos biológicos y que, como sistema, funciona bien con todas sus partes. “El hombre participa del medio natural con las herramientas que tiene, si construye algo más amigables con el medio original, está generando entidades biológicas que participan de un contexto más amplio”, explica Luciano. Por su parte, Andrés agrega que sustentable es aquello que también busca un equilibrio entre lo ecológico, lo social y lo económico.

La diferencia con la arquitectura tradicional pareciera estar en el paso previo y en el posterior: investigar antes de desarrollar el proyecto es la clave, y controlar su funcionamiento una vez terminado, también. “Nuestra relación con la naturaleza es muy directa, nuestra profesión la utiliza para poder ser, entonces es fundamental que sepamos de qué se trata y cómo cuidarla”, destaca Miceli y agrega: “Es importante monitorear para ver cómo funciona el edificio, qué procesos genera, cómo se puede modificar lo que no es sustentable”.

La clave de la arquitectura sustentable está en la ciudad

Muchas personas no consideran que el primer lugar donde se debe desarrollar la arquitectura sustentable es en las ciudades, donde vive la mayoría de la población. Un edificio es sustentable cuando protege a sus habitantes del clima y a la vez se relaciona con su entorno.

“El edificio se puede construir con materiales tradicionales, no hace falta pensar sólo en adobe y materiales reciclables, uno tiene que elegir el adecuado según el medioambiente para que la radiación solar ingrese lo necesario y en los momentos que uno quiere, tener en cuenta la dirección del edificio, las condiciones climáticas, utilizarlos de una manera que genera mayor eficiencia” explica la profesora de la UBA.

En Sustentarq SRL también llevan adelante programas de consultoría y diagnóstico de patologías en edificios viejos, que se construyeron de forma correcta pero cuya tecnología ya es muy antigua, y en construcciones nuevas que no tuvieron una visión sustentable. “Hay muchas cosas que se pueden hacer, desde cambiar las ventanas, poner aislaciones, mejorar el sistema de aire acondicionado o calefacción que en general son deficientes o ver que se hace con todo el agua desperdiciada. Hay mucho para hacer en cuanto a esto, y es la clave para transformar las ciudades”.

Un híbrido en constante evolución

Luciano Intile expone la visión de su estudio: “Buscamos transpolar nociones de la arquitectura sustentable y sumarlas a la arquitectura más tradicional, el resultado es un híbrido: una arquitectura que a simple vista es contemporánea pero que en realidad aplica también otras nociones más antiguas, como la de los pueblos originarios”, y da un ejemplo perfecto.

“Estamos construyendo una casa en Córdoba que parece completamente contemporánea, pero está construida con adobe y madera de la zona, además los contratos de trabajo que realizamos tienden a una reforma social, es un todo: quiénes lo construyen, cómo lo construyen, con qué intención. La arquitectura sustentable es parte de todo el proyecto de gestión”.

Desde intile&rogers Arquitectura plantean que ciertas arquitecturas contemporáneas son más eficientes que teorías anteriores, y que la verdadera evolución está en poder conjugar ambas. “El desafío de nuestra época es integrar esos dos saberes, no seguir entre blancos y negros como extremos sino entender que hay un montón de mundos posibles entre medio”, destaca Andrés Rogers.

Dos fuerzas en tensión permanente

En el mundo de la arquitectura hay dos visiones en tención permanente: una que busca la permanencia en el tiempo y otra que se destaca por el reciclado continuo y por la necesidad del uso inmediato. “La Ciudad de Buenos Aires desde hace 15 años viene en un proceso de renovación casi permanente en términos habitacionales, por un lado es una cuestión de mercado y por el otro de necesidad. Un porcentaje muy alto de viviendas se demolieron y se volvieron a construir, porque hay un canon estilístico nuevo que no se corresponde con el anterior, lo mismo pasa con el canon tecnológico. La pregunta es: ¿Para qué hacemos edificios que duran 100 años si cada 30 los renovamos por una cuestión de estilo y tecnología? En ese sentido es más ecológico lo que hace el pájaro: construye un nido, lo habita junto a sus crías, y una vez que aprenden a volar, el nido vuelve a la tierra” explican ambos.

No queda duda que la arquitectura sustentable busca e intenta involucrar al ser humano en los procesos de construcción desde otros valores, construyendo una sociedad más equitativa, justa, con cierta planificación que tiende a la intervención con la menor cantidad de consecuencias posibles. La duda que aún queda es porqué no todo el mundo la aplica.

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Carta abierta a Rafael Correa en relación a la suspensión de Fundación Pachamama

El miércoles 04 de diciembre de 2013, en las oficinas de Fundación Pachamama en la ciudad de Quito, se presentaron funcionarios de la Intendencia de Policía de Pichincha y procedieron a clausurar las instalaciones a la vez que dejaron una resolución del Ministerio de Ambiente por la que se disuelve dicha organización.

Carta abierta al Presidente del Ecuador, Rafael Correa Delgado, en relación a la suspensión de Fundación Pachamama

Nosotros, los abajo firmantes, miembros de la Campaña Global Desmantelemos el Poder de las Corporaciones y Paremos su Impunidad compartimos la preocupación expresada por muchas organizaciones y movimientos sociales sobre la disolución de Fundación Pachamama, y urgimos al Presidente Correa y al Estado del Ecuador a reconsiderar su decisión, así como considerar rever el Decreto 16 que justifica tal decisión.

La Campaña Global ha dado la bienvenida a la iniciativa que el gobierno del Ecuador junto a otros 84 países están asumiendo al interior del Consejo de Derechos Humanos de la ONU para la negociación de un Tratado Internacional sobre Violaciones de las Corporaciones Transnacionales. La demanda histórica de reglas vinculantes capaces de proveer justicia – incluyendo compensación y remedio a las víctimas – encontró una fuerte oposición de parte de las corporaciones y gobiernos de países desde donde se origina la mayor parte de los flujos de inversión. Por ello, cuando Ecuador lideró la iniciativa de tan amplio conjunto de países, movilizamos una declaración ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU con el apoyo de más de 150 movimientos y organizaciones del mundo entero. Y continuamos movilizándonos globalmente para la obtención de mecanismos vinculantes para regular y aplicar a nivel internacional y parar así la impunidad de las corporaciones transnacionales.

Hemos también dado la bienvenida y apoyado la decisión de Ecuador de implementar una auditoría de los Acuerdos Bilaterales de Inversiones, una iniciativa que debería ser imitada por países que enfrentan las varias imposiciones que este tipo de instrumento jurídico trae, y que están destinadas a proteger los derechos de los inversionistas a expensas de los derechos humanos, la justicia ambiental y el derecho de los países al desarrollo.

Como una Campaña conformada por movimientos y organizaciones sociales resistiendo a los abusos de las Corporaciones Transnacionales alrededor del mundo, consideramos extremadamente preocupante que una organización social, como la Fundación Pachamama, que tiene una historiapública de defensa de la justicia social y ambiental – en particular en el caso de Chevron – sea suspendida sin un proceso público tramitado a nivel del sistema judicial ecuatoriano, que justifique tal decisión y en el cual se respete la transparencia, el debido proceso y el derecho a la defensa. Al mismo tiempo, rechazamos la aplicación del Decreto 16 para cualquier tipo de opinión o acción de oposición a las políticas y decisiones del gobierno ecuatoriano, ya que eso es claramente opuesto a la libertad de expresión en tanto derecho y valor inherente a las sociedades democráticas. Como tal, solicitamos que de manera urgente sea reconsiderada tanto la decisión de disolución de la Fundación Pachamama como la revisión del Decreto 16.

FIRMAN:

 

Transnational Institute (TNI)
WRM – Movimiento Mundial por los Bosques
Amigos de la Tierra América Latina y Caribe (ATALC)
Observatorio de la Deuda en la Globalización, Cataluña
Polaris Institute, Canada
Hegoa Instituto de Estudios sobre Desarrollo y Cooperacion Internacional, País Basco
Alyansa Tigil Mina (ATM), Filipinas
Amigos de la Tierra España
Amigu di Tera (Amigos de la Tierra Curazao)
Instituto Equit, Brasil
Ecologistas en Acción, Estado Español
Colectivo RETS: Respuestas a las Transnacionales, Cataluña
Plataforma Haitiana para un Desarrollo Alternativo – PAPDA
Unidad Ecológica Salvadoreña – UNES
Red Mexicana de Acción frente al Libre Comercio (RMALC)
Alianza Mexicana por la Autodeterminación de los Pueblos (AMAP)

MÁS INFORMACIÓN:

Solidaridad con la con Fundación Pachamama
«Hay otras ONGs en la mira del gobierno»

El Gobierno ecuatoriano persigue a ecologistas y defensores de derechos

Maíz, censura y corrupción en la ciencia

Maíz, censura y corrupción en la ciencia

Silvia Ribeiro. La Jornada, México

En 2012, un equipo científico liderado por Gilles-Éric Séralini publicó un artículo mostrando que ratas de laboratorio alimentadas con maíz transgénico de Monsanto, durante toda su vida, desarrollaron cáncer en 60-70 por ciento (contra 20-30 por ciento en el grupo de control), además de problemas hepato-renales y muerte prematura. Ahora, la revista que lo publicó se «retractó», en otra muestra vergonzosa de corrupción en los ámbitos científicos, ya que las razones esgrimidas no las aplica a estudios iguales de Monsanto. El editor admite que el artículo de Séralini es serio y «no peca de incorrecto», pero que los resultados «no son concluyentes», algo que atañe a gran cantidad de artículos y es parte del proceso de discusión científica.

La retractación viene luego de que la revista contratara como editor especial a Richard Goodman, un ex funcionario de Monsanto, y como corolario de una agresiva campaña de ataque contra el trabajo de Séralini, orquestado por las trasnacionales. El caso recuerda la persecución que sufrió Ignacio Chapela cuando publicó en la revista Nature que había contaminación transgénica en el maíz campesino de Oaxaca.

En otro contexto, pero sobre el mismo tema, Randy Schekman, galardonado con el Nobel de Medicina 2013, al recibir el premio llamó a boicotear a las publicaciones científicas “como Nature, Science y Cell”, (y podría haber incluido a la que ahora retractó a Séralini) por «el daño que le están haciendo a la ciencia», al estar más interesados en impactos mediáticos y ganancias que en la calidad de los artículos. Schekman aseguró que «nunca más publicará allí» y llamó a publicar en revistas de acceso abierto, con procesos transparentes. Se suma a otras denuncias sobre la relación incestuosa de las industrias con este tipo de revistas, para lograr la autorización de productos a través de publicar artículos «científicos».

El estudio de Séralini es muy relevante para México, porque las ratas fueron alimentadas con maíz 603 de Monsanto, el mismo que las trasnacionales solicitan plantar en más de millón de hectáreas en el norte del país. Si se aprobara, este maíz entraría masivamente en la alimentación diaria de las grandes ciudades del país, cuyas tortillerías se abastecen principalmente en esos estados. Como México es el país donde el consumo humano directo de maíz es el más alto del mundo y durante toda la vida, el país se convertiría en una repetición del experimento de Séralini, con gente en lugar de ratas, con altas probabilidades de desarrollar cáncer en algunos años, en un lapso de tiempo suficiente para que haya cambiado el gobierno y las empresas nieguen su responsabilidad, alegando que fue hace mucho y no se puede demostrar el maíz transgénico como causa «directa».

El artículo de Séralini fue publicado en la revista Food and Chemical Toxicology, luego de una revisión de meses por otros científicos. A horas de su publicación y en forma totalmente anticientífica (no podían evaluar los datos con seriedad en ese tiempo) científicos allegados a la industria biotecnológica comenzaron a repetir críticas parciales e inexactas, «curiosamente» iguales, ya que provenían de un tal Centro de Medios de Ciencia, financiado por Monsanto, Syngenta, Bayer y otras multinacionales.

Para retractar el artículo, ahora se alega que el número de ratas del grupo de control fue muy bajo y que las ratas Sprague-Dawley usadas en el experimento tienen tendencia a los tumores. Omiten decir que Monsanto usó exactamente el mismo tipo y la misma cantidad de ratas de control en un experimento publicado en su revista en 2004, pero sólo por 90 días, reportando que no había problemas, logrando la aprobación del maíz Mon603. Séralini prolongó el mismo experimento y lo amplió, durante toda la vida de las ratas, y los problemas comenzaron a aparecer a partir del cuarto mes. Queda claro que la revista aplica doble estándar: uno para Monsanto y otro para los que muestran resultados críticos.

El equipo de Séralini explicó que el número de ratas usadas es estándar en OCDE en experimentos de toxicología, pero para estudios de cáncer se usan más. Pero su estudio no buscaba «cáncer», sino posibles efectos tóxicos, lo cual quedó ampliamente probado. El mayor número de ratas en estudios de cáncer es para descartar falsos negativos (que haya cáncer y no se vea), pero en este caso la presencia de tumores fue tan grande que incluso para esa evaluación sería suficiente. Igualmente su equipo señaló desde el inicio que se deben hacer más estudios específicos de cáncer.

A nivel global hay varios comunicados firmados por cientos de científicos defendiendo el estudio de Séralini, pero en México la Cibiogem (comisión de bioseguridad) haciendo gala de su falta de objetividad y compromiso con la salud de la población, solamente publica el lado de la controversia que favorece a las trasnacionales, ignorando las respuestas de numerosos científicos independientes.

Esto es más preocupante ya que el gobierno afirma que la liberación de maíz transgénico en México se decidirá por criterios científicos. Sin embargo, consulta solamente a científicos como Francisco Bolívar Zapata, Luis Herrera Estrella, Peter Raven y otros que tienen conflictos de interés por su relación con la industria biotecnológica. El tema del maíz en México excede los aspectos científicos, pero cualquier consulta debe ser abierta y con científicos que no tengan conflictos de interés. Por ejemplo, tomar en cuenta los documentos de la Unión de Científicos Comprometidos con la Sociedad, apoyados por más de 3 mil científicos a nivel mundial.

*investigadora del Grupo ETC

19 de Diciembre: NO A LA PRIVATIZACIÓN, evento político cultural en Tuxtla

¡El agua un bien común vital para la vida!… La Reforma Energética generará un impacto catastrófico en el agua y nuestros ríos de todo México y por supuesto también en Chiapas.

¿Quieres conocer lo que no se dice de la Reforma Energética?

¿Quieres saber cómo impactará en el vital líquido?

Te invitamos al evento político cultural que se realizará el Jueves 19 de Diciembre a las 5.00pm frente al Congreso en la Ciudad de Tuxtla Gutierrez.
Habrá videos, música, teatro,y mucho más!

¡NO A LA PRIVATIZACIÓN DE SMAPA!
¡NO A LA CONTAMINACIÓN DE NUESTROS RÍOS!
¡NO A LA REFORMA ENERGÉNICA!

A los medios de comunicación alternativos
A los medios de comunicación
A los pueblos organizados que luchan
A los ciudadanos
A todas las organizaciones sociales y campesinas
A la sociedad de Chiapas

Les hacemos una atenta invitación a que asistan al evento político cultural que se llevara a cabo este jueves 19 de diciembre del presente, a las 5 pm frente al congreso del estado de Chiapas. Dicho evento es en relación a nuestra postura como sociedad y organizaciones ante la Asesina Reforma Energética que ha sido aprobada ya en más de la mitad del país, elevándola a rango constitucional.

Asimismo abordaremos el tema de la situación actual que guarda la iniciativa de privatización del sistema del agua potable en Tuxtla Gutiérrez, proyecto piloto para privatizar los sistemas municipales en todo el estado de Chiapas. Estarán con nosotros comunidades afectadas por empresas y que se encuentran en defensa de los recursos naturales como el agua.

Consideramos que la sociedad debe de mantenerse informada, pues los medios oficiales de comunicación han tergiversado la información y los mal llamados “representantes del pueblo” (diputados y senadores) han cometido alta traición al aprobar reformas crueles que asestan golpes a la patria, sobre todo sin informar a la ciudadanía, entregándose a las políticas neoliberales.

¡¡¡ ASISTE, INFÓRMATE Y PARTICIPA !!!

APOYA DIFUNDIENDO

Atentamente.

Chiapanec@s en defensa del agua – MOVIAC.

MÁS INFORMACIÓN SOBRE LA REFORMA ENERGÉTICA:

Web CEPAZ «Colectivo de Educación para la Paz y los Derechos Humanos: Por el Derecho Humano al Agua y al Saneamiento»
«Reforma Energética: los indígenas podrán ser despojados de sus tierras» (Otros Mundos Chiapas)
«Las 25 Claves de la Reforma: Sintetizando, los cambios que surgen de la reforma aprobada ayer, y que afectarán a la industria de energía dependiente del gobierno mexicano –petróleo, electricidad y gas– son los siguientes.» (Reporte Índigo. Viernes 13 de Diciembre de 2013)
«Reforma energética, el magno robo a la nación: Loretta Ortiz» (Perriodismo. Jueves 12 de Diciembre de 2013)

Honduras: La batalla de Río Blanco

Honduras: La batalla de Río Blanco

Por Andalucía Knoll. Revista VICE

En 2009, un golpe militar derrocó al presidente de Honduras, Manuel Zelaya y dejó el país impactado con violencia. Desde entonces, las dos ciudades más grandes del país, Tegucigalpa y San Pedro Sula, se han convertido en capitales de la muerte. Los campesinos luchan contra varias corporaciones debido a una iniciativa gubernamental para que empresas privadas y extranjeras exploten el campo. La comunidad de Río Blanco, donde una compañía del gobierno chino y un despacho hondureño están intentando construir una planta hidroeléctrica, ha abanderado una emblemática pelea por la tierra en Honduras, conflicto que ya ha cobrado vidas.

Sinohydro, la compañía china, y DESA, firma hondureña, montaron en esta comunidad de indígenas lencas al noroeste de Honduras, la construcción del Proyecto Hidroeléctrico Agua Zarca. Ambas compañías obtuvieron títulos de la tierras en 2011 y recibieron aprobación del presidente municipal de Intibucá. El primero de abril de 2013, residentes de Río Blanco bloquearon la carretera que la constructora de la presa hizo en las tierras de cultivo de los campesinos.

Durante ocho meses han mantenido su bloqueo para prevenir que la maquinaria pesada pasara por sus tierras y entrara al sitio de construcción. El 15 de julio de 2013, durante una manifestación frente a las instalaciones de Sinohydro/DESA, un soldado hondureño disparó a corta distancia a Tomás García, un campesino, asesinándolo. En ese mismo incidente, balas militares también hirieron a su hijo y a otro comunitario. Otros incidentes de violencia han incluido secuestros de habitantes de Río Blanco y ataques con machetes, según me contaron habitantes durante mi visita a Río Blanco este verano.

El actual presidente hondureño, Porfirio Pepe Lobo ha intentado introducir ciudades modelo, que generarían zonas exentas de la ley hondureña para así atraer a firmas internacionales. Desde que Sinohydro/DESA entró al área, hay letreros que aparecen a lo largo de Río Gualcarque, prohibiendo a la comunidad de Río Blanco tener acceso al agua que usa para irrigación de cultivos, alimentación de ganado, servicios domésticos y pesca.

Esta comunidad se sustenta de la siembra de maíz, frijol, naranja, plátano, aguacate y caña, entre otros productos. Estas cosechas son el pan de cada día de los campesinos de la región y el proyecto de Agua Zarca inundaría la mayoría de la tierra fértil. Pero según el consorcio, los trabajos generados y la mejoría de la infraestructura compensará la pérdida de sus tierras.

Por ahora, la comunidad sigue siendo rural y de dificil acceso, con brechas de lodo entre la vegetación. No hay tiendas. El único vehículo que llega aquí es un autobús escolar que corre pocas veces a la semana, transportando gente a Santa Bárbara, el pueblo más cercano.

En los años veinte, el gobierno decretó que esta tierra pertenece a los lencas, y según la ley internacional, esta comunidad indígena tiene el derecho de haber sido consultada antes de la construcción de la presa.

Según los residentes, esto no pasó. Como pude ver en un reporte de la ONG Rights Action, DESA compró los títulos de las tierras a familias que no eran indígenas y que se habían mudado recientemente al área con la intención de vender la tierra de la cual no eran dueños.

El gobierno hondureño ha presumido el proyecto Agua Zarca como una iniciativa sustentable que está apoyada por el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo. Ésta es tan sólo una de las 41 concesiones hidroeléctricas que fueron otorgadas después del golpe de estado, junto con leyes que permitieron la privatización gradual de los ríos.

Con estos títulos bajo la manga, el presidente municipal de Intibucá otorgó el permiso de construcción a Sinohydro/ DESA para el proyecto Agua Zarca, permitiendo al conglomerado quedarse con la tierra. El grupo ha sabido lidiar contra la controversia de la presa. Por ejemplo, el presidente municipal de un pueblo cercano, habló inicialmente en contra de la presa e incluso visitó el bloqueo. Luego, según los residentes locales, el consorcio le prometió proyectos de construcción y la mejoría de carreteras, pero se rumora que hubo tratos bajo la mesa y de repente él estaba a favor del proyecto Agua Zarca.

Francisco Sánchez, líder del consejo local de indígenas, que ayuda a resolver disputas entre locales ante la falta de interés oficial en el tema, dice que ellos no fueron invitados a juntas para discutir el proyecto y que no firmaron ningún documento otorgándole a la compañía el derecho de construir en su comunidad. “Ellos dicen que nosotros invadimos su edificio, pero ellos son los que invadieron nuestra tierra, en la que nuestros ancestros han vivido por siglos”, dijo Sánchez.

El gobierno hondureño ha despachado batallones militares al área y está planeando instalar una nueva estación de policía —en un pueblo donde apenas llega la electricidad.

Conocí a Bertha Cáceres, coordinadora general del Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (COPINH), en el sepelio de Tomás García, dos días después de que fuera asesinado. El consejo ha estado involucrado en el bloqueo de la carretera desde el inicio.

“Es que van en contra de la vida, y los pueblos se levantan a defender la vida y a luchar contra un proyecto de muerte”, dijo Bertha.

Ella traía puestos unos aretes de plata en forma de pájaros y una playera con un símbolo feminista y la palabra RESISTIREMOS. El hombre que nos condujo al funeral nos advirtió acerca de una “mujer peligrosa” que estaba amenazando a la comunidad. Se refería a Bertha.

Cuando le mencioné esto a Bertha, se rio. Cáceres junto con dos activistas del COPINH han sido acusados de “usurpación, coerción y daños” por supuestamente incitar a cometer crímenes en el bloqueo de carretera de Río Blanco. Cáceres también ha sido acusada por portación de una arma que ella dice que la policía le sembró en su coche mientras iba camino al bloqueo. El 19 de septiembre de 2013 el gobierno hondureño ordenó su detención antes del juicio, debido a la acumulación de delitos de portación de arma y supuestos daños a la propiedad privada. Bertha no se presentó al tribunal, desde entonces ha estado prófuga. Hasta el momento en que escribo esto, se desconoce su paradero.

Cuando nos conocimos, Cáceres habló enfáticamente ante decenas de campesinos reunidos para el funeral. Enunció que el bloqueo de la carretera es un ejemplo de la resistencia del legado indígena; y comparó la batalla de la comunidad contra la presa con los 521 años de lucha anticolonial en Latinoamérica. Antes del funeral de García, Cáceres recibió muchas amenazas y temía por su vida. Junto con otros miembros de COPINH, Bertha viajó con una escolta de policías que los acompañó a Río Blanco mientras transportaban el ataúd de García del hospital.

Aún así ella mantiene la calma y un buen ánimo. Durante el día de acción campesina convocado por el COPINH me le pegué como perrito faldero, esperando el momento apropiado para entrevistarla. Le pregunté por qué fue que la policía la acusó por portación de armas y la escoltó al siguiente día. Bertha reconoció la paradoja pero dijo que la policía aceptó escoltarla porque de lo contrario tendría que hacerse responsable de cualquier suceso trágico. “Su rol ha sido proteger a DESA y sus negocios, no a la gente. El nivel de vulnerabilidad en el que nos encontramos, el nivel de amenazas de muerte, el peligro a nuestra integridad física y emocional es severa; [implica] un alto nivel de riesgo”, dijo Cáceres.

Después del funeral de García, viajé con Bertha, otros activistas del COPINH acusados (como Tomás Gómez y Aureliano Molina) y la escolta policial de regreso a Tegucigalpa. Ahí el COPINH demandaba una investigación del asesinato de García. La camioneta pasaba por las laderas de las montañas de Honduras, bordeando la base militar más grande de Centroamérica: Palmerola. Los activistas del COPINH hablaron acerca del incremento del financiamiento del militar de Estados Unidos en el país y la construcción de tres bases militares estadounidenses desde el golpe del estado, pero dicen que su resistencia a esta militarización viene desde principios de los noventa.

Según a Cáceres, Honduras se ha convertido en un laboratorio para la implementación de estos proyectos transnacionales incluyendo presas, enclaves de palma africana, y minas con el apoyo del militar de Estados Unidos a Honduras. “Estamos en una etapa donde las multinacionales han adoptado una nueva postura para adquirir más territorio. Antes usaban a políticos, presidentes municipales y oficiales para llevar a cabo su proyecto. Ahora entran directamente a las comunidades indígenas y dan mordidas a los líderes locales por sus tierras”, dijo Cáceres.

En Río Blanco hay cientos de mujeres y niños indígenas que mantienen el bloqueo de la carretera, cocinando comida para todos los participantes y al mismo tiempo ayudando en la movilización. Cáceres enfrenta esta difícil situación y dice que son estas mujeres las que le proveen inspiración para seguir luchando. “Es como estar en el desierto sin agua y luego aparece una persona que sabe dónde se puede encontrar el agua, que al final es lo que te da fuerza. Somos un pueblo que viene de una historia nada sumisa. Tenemos dignidad, somos gente lenca, con una herencia rebelde”.

Undécima carta a las izquierdas: ¿ecología o extractivismo?

Undécima carta a las izquierdas: ¿ecología o extractivismo?

Boaventura de Sousa Santos. Publico.es

En la décima carta a las izquierdas afirmé que al inicio del tercer milenio las izquierdas se debaten entre dos desafíos principales: la relación entre democracia y capitalismo; y el crecimiento económico infinito (capitalista o socialista) como indicador básico de desarrollo y progreso. En este texto voy a centrarme en el segundo desafío.

Antes de la crisis financiera, Europa era la región del mundo donde los movimientos ambientalistas y ecologistas tenían más visibilidad política y donde la narrativa de la necesidad de complementar el pacto social con el pacto natural parecía gozar de una gran aceptación pública. Sorprendentemente o no, con el estallido de la crisis estos movimientos y esta narrativa desaparecieron de la escena política y las fuerzas políticas más directamente opuestas a la austeridad financiera reclaman crecimiento económico como única solución, y excepcionalmente hacen alguna declaración algo ceremonial sobre la responsabilidad ambiental y la sostenibilidad. De hecho, las inversiones públicas en energías renovables fueron las primeras sacrificadas por las políticas de ajuste estructural. Antes de la crisis el modelo de crecimiento en vigor era el principal blanco de crítica de los movimientos ambientalistas y ecologistas precisamente por insostenible y producir cambios climáticos que, según los datos la ONU, serían irreversibles a muy corto plazo, según algunos, a partir de 2015. Esta rápida desaparición de la narrativa ecológica muestra que el capitalismo no sólo tiene prioridad sobre la democracia, sino también sobre la ecología y el ambientalismo.

Hoy, sin embargo, resulta evidente que, en el umbral del siglo XXI, el desarrollo capitalista toca los límites de carga del planeta Tierra. En los últimos meses se han batido varios récords de peligro climático en Estados Unidos, la India, el Ártico, y los fenómenos climáticos extremos se repiten cada vez con mayor frecuencia y gravedad. Prueba de ello son las sequías, las inundaciones, la crisis alimentaria, la especulación con productos agrícolas, la escasez creciente de agua potable, el uso de terrenos agrícolas para agrocombustibles, la deforestación de bosques. Poco a poco se va constando que los factores de la crisis están cada vez más articulados y son, en última instancia, manifestaciones de la misma crisis, que por sus dimensiones se presenta como crisis civilizatoria. Todo está relacionado: la crisis alimentaria, la ambiental, la energética, la especulación financiera sobre las commodities y los recursos naturales, la apropiación y concentración de tierra, la expansión desordenada de la frontera agrícola, la voracidad de la explotación de los recursos naturales, la escasez de agua potable y su privatización, la violencia en el campo, la expulsión de poblaciones de sus tierras ancestrales para dar paso a grandes infraestructuras y megaproyectos, las enfermedades inducidas por la dramática degradación ambiental, con mayor incidencia de cáncer en determinadas zonas rurales, los organismos modificados genéticamente, el consumo de agrotóxicos, etc. La Conferencia de Naciones Unidas sobre Desarrollo Sostenible, Rio+20, celebrada en junio de 2012, fue un fracaso rotundo debido a la complicidad mal disfrazada entre las élites del Norte global y las de los países emergentes para dar prioridad a los beneficios de sus empresas a costa del futuro de la humanidad.

La valoración internacional de los recursos financieros permitió en varios países de América Latina una negociación de nuevo tipo entre democracia y capitalismo. El fin (aparente) de la fatalidad del intercambio desigual (las materias primas siempre menos valoradas que los productos manufacturados) que encadenaba a los países de la periferia del sistema mundial al desarrollo dependiente permitió que las fuerzas progresistas, antes vistas como “enemigas del desarrollo”, se liberasen de este fardo histórico, transformando el boom en una ocasión única para llevar a cabo políticas sociales y de redistribución de la renta. Las oligarquías y, en algunos países, sectores avanzados de la burguesía industrial y financiera altamente internacionalizados, perdieron buena parte del poder político gubernamental, pero a cambio vieron aumentado su poder económico. Los países cambiaron sociológica y políticamente hasta el punto de que algunos analistas vieron el surgimiento de un nuevo régimen de acumulación, más nacionalista y estatista: el neodesarrollismo basado en el neoextractivismo.

Sea como sea, este neoextractivismo tiene como base la explotación intensiva de los recursos naturales y plantea, en consecuencia, el problema de los límites ecológicos (por no hablar de los límites sociales y políticos) de esta nueva (vieja) fase del capitalismo. Esto resulta más preocupante en cuanto que este modelo de “desarrollo” es flexible en la distribución social pero rígido en su estructura de acumulación. Las locomotoras de la minería, del petróleo, del gas natural, de la frontera agrícola son cada vez más potentes y todo lo que interfiera en su camino y complique el trayecto tiende a ser aniquilado como obstáculo al desarrollo. Su poder político crece más que su poder económico, la redistribución social de la renta les confiere una legitimidad política que el anterior modelo de desarrollo nunca tuvo, o sólo tuvo en condiciones de dictadura.

Dado su atractivo, estas locomotoras son magníficas para convertir las señales cada vez más perturbadoras de la inmensa deuda ecológica y social que crean en un coste inevitable del “progreso”. Por otro lado, privilegian una temporalidad afín a la de los gobiernos: el boom de los recursos no va a durar siempre, y eso hay que aprovecharlo al máximo en el menor espacio de tiempo. El brillo del corto plazo ofusca las sombras del largo plazo. Mientras que el boom configure un juego de suma positiva, cualquiera que se interponga en su camino es visto como ecologista infantil, campesino improductivo o indígena atrasado de los que a menudo se sospecha que se trata de “poblaciones fácilmente manipulables por Organizaciones No Gubernamentales no se sabe al servicio de quién”.

En estas condiciones, resulta difícil activar principios de precaución o lógicas a largo plazo. ¿Qué sucederá cuando termine el boom de los recursos? ¿Cuando sea evidente que la inversión en “recursos naturales” no fue debidamente compensada por la inversión en “recursos humanos”? ¿Cuando no haya dinero para generosas políticas compensatorias y el empobrecimiento súbito cree un resentimiento difícil de manejar en democracia? ¿Cuando los niveles de enfermedades ambientales sean inaceptables y sobrecarguen los sistemas públicos de salud hasta volverlos insostenibles? ¿Cuando la contaminación de las aguas, el empobrecimiento de las tierras y la destrucción de los bosques sean irreversibles? ¿Cuando las poblaciones indígenas, quilombolas y ribereñas expulsadas de sus tierras cometan suicidios colectivos o deambulen por las periferias urbanas reclamando un derecho a la ciudad que siempre les será negado? La ideología económica y política dominante considera estas preguntas escenarios distópicos exagerados o irrelevantes, fruto del pensamiento crítico entrenado para pronosticar malos augurios. En suma, un pensamiento muy poco convincente y en absoluto atractivo para los grandes medios.

En este contexto, sólo es posible perturbar el automatismo político y económico de este modelo mediante la acción de movimientos sociales y organizaciones lo suficientemente valientes para dar a conocer el lado destructivo sistemáticamente ocultado de este modelo, dramatizar su negatividad y forzar la entrada de esta denuncia en la agenda política. La articulación entre los diferentes factores de la crisis deberá llevar urgentemente a la articulación entre los movimientos sociales que luchan contra ellos. Es un proceso lento en que la historia particular de cada movimiento todavía pesa más de lo que debería, aunque ya son visibles articulaciones entre luchas por los derechos humanos, la soberanía alimentaria, contra los agrotóxicos, los transgénicos, la impunidad de la violencia en el campo, la especulación financiera con los alimentos, luchas por la reforma agraria, los derechos de la naturaleza, los derechos ambientales, los derechos indígenas y quilombolas, el derecho a la ciudad, el derecho a la salud, luchas por la economía solidaria, la agroecología, la gravación de las transacciones financieras internacionales, la educación popular, la salud colectiva, la regulación de los mercados financieros, etc.

Al igual que ocurre con la democracia, sólo una conciencia y una acción ecológica robusta y anticapitalista pueden enfrentar con éxito la vorágine del capitalismo extractivista. Al “ecologismo de los ricos” hay que contraponer el “ecologismo de los pobres”, basado en una economía política no dominada por el fetichismo del crecimiento infinito y del consumismo individualista, sino en las ideas de reciprocidad, solidaridad y complementariedad, vigentes tanto en las relaciones entre los seres humanos como en las relaciones entre los humanos y la naturaleza.

Corazón del Cielo, Corazón de la Tierra – documental completo

Corazón del Cielo, Corazón de la Tierra – documental completo

documental de Frauke Sandig y Enrico Black, 98 min, español

El documental acompaña a seis jóvenes maya en su vida cotidiana, sus ceremonias y su resistencia frente a los peligros que acechan a su cultura y su entorno. Narra sus historias que no sólo son personales y entrañables, sino que constantemente se sumergen en temas universales.

100 festivales del cine, 15 premios.

¿Cómo acabará la historia? ¿Se desbordarán los océanos?
¿Se desmoronará el cielo sobre nuestras cabezas, cuando se haya cortado el último árbol? En su calendario, los mayas no describieron una profecía, sino el término de un ciclo.