Justicia climática: estrategias y retos de un movimiento que nace

Justicia climática: estrategias y retos de un movimiento que nace

Revista Caminos. La Habana. Por Llanisca Lugo

cambiar el sistema¿Cuáles son las fronteras del daño ecológico, cuál es el límite de una huella: un papel de propiedad, una cerca, un color diferente en la tierra? La nostalgia de un mundo de colores y sabores diversos, de olores que guardan la memoria de las lluvias que cayeron, el sabor de la fruta real con arrugas y manchas, es más fuerte que los discursos vacíos, las falsas soluciones y todas las trampas. Ya no se cierra más la puerta al debate sobre la recuperación de los bienes comunes como derechos de todos y todas.

El planeta se calienta a un ritmo insostenible. Cada vez más emisiones de gases de efecto invernadero van a la atmósfera. Los bosques desaparecen. Se derriten los glaciares. El agua se agota. No hay que comer. Los seres humanos separados por capacidades de consumo, compran y venden cosas desconocidas en un gran mercado sin rostro.

Pero no es un camino sin retorno. Hay una gran lucha por detener todo esto y construir otro tipo de sociedad capaz de generar bienes para todos, capaz de satisfacer las necesidades humanas más importantes en armonía con la Naturaleza.

Movimientos y organizaciones sociales de todo el mundo se cruzan con una fertilidad que genera vida, para crear espacios democráticos de construcción de alternativas y llegar a visiones compartidas sobre cómo revertir la crisis climática y sus causas. Fuerzas muy distintas confluyen en estos senderos, en buena medida por explorar.

Con un largo recorrido desde los días de la Campaña por los 500 años de resistencia al saqueo y la colonización de nuestros pueblos, participan organizaciones y movimientos sociales que luego de la lucha contra el ALCA, han seguido articulados y reconocen en el cambio climático un eje central para articular esfuerzos globales en la lucha contra el sistema capitalista. También participan organizaciones que históricamente han tenido una labor ambientalista y que desde un mayor dominio de los aspectos que han centrado las negociaciones y los marcos jurídicos existentes, han estado siguiendo estos procesos desde la Eco` 92, en los días en que la humanidad tomó conciencia de la necesidad de dar un giro a los modos que se había dado para vivir.

Cada vez con mayor protagonismo, campesinos e indígenas, actores largamente invisibilizados, rescatan un espacio público de actuación en el que muestran los impactos que el cambio climático genera sobre ellos, ofreciendo a la humanidad otro referente a partir de una milenaria relación de amor con la naturaleza a la que han cuidado y conservado guardando sus regalos y secretos más sagrados.

A pesar de que tanto indígenas como campesinos están mostrando sus propias alternativas relacionadas con la protección de los bosques concebidos más que como sumideros de carbono, como espacios en los que se reafirma su cosmovisión, a pesar de que proponen el desarrollo de una agricultura sustentable con soberanía alimentaria para enfriar el planeta; ambos grupos, con la enorme diversidad que también existe a su interno, son desplazados y expropiados de sus tierras, criminalizados y condenados al desarraigo y la pobreza extrema.

Desde estas organizaciones que históricamente han participado en esta lucha, va naciendo un movimiento, una nueva subjetividad que reconoce en la Naturaleza la maternidad absoluta, y de ella aprende con humildad y gratitud, sin intentar dominarla, ni tenerla, sino disfrutarla y usarla en un continuo flujo de entregas y regalos; una subjetividad que rescata el poder de la mística, la emoción y la fe, más allá de racionalidades agotadas, que se compromete con la vida de todo ser, y con el pasado y el futuro de un planeta que nos trasciende; una subjetividad que practica la solidaridad en lugar de la competencia, que confía en lo comunitario, lo local y familiar, que defiende la conexión entre todas las cosas y seres que existen en interinfluencia absoluta y constante.

Desde esta gran diversidad de luchas que confluyen en búsqueda de justicia climática, se ha dado un paso importante, que en buena medida es responsabilidad de la Cumbre de los Pueblos celebrada en Cochabamba en abril de 2010. Los debates escaparon de salones de corbata y frío fundamentalmente masculinos, los documentos complejos, casi crípticos, son revisados por un mayor y más diverso grupo de actores para convertirse en instrumentos de lucha con sus límites y complejidades. Las discusiones se democratizan y se va alcanzando un consenso amplio de demandas y propuestas a partir del entendimiento de la tensión de base en esta lucha entre la vida y la muerte.

Algunas trampas en el camino

Existe un discurso legitimado desde algunos sectores de la ciencia en complicidad con los centros de poder, lleno de consignas vacías sobre biodiversidad, inclusión, la búsqueda a gachas de un desarrollo sostenible, estériles llamados a luchar contra la pobreza. Es un discurso que no viene acompañado del reconocimiento de responsabilidades diferenciadas, que no reconoce las implicaciones que tiene todo esto en términos de deudas de adaptación de los países desarrollados con los países en desarrollo, y en términos de adopción de medidas concretas que apoyen las transformaciones estructurales necesarias, que intenta deslumbrar con explicaciones desconectadas sobre fragmentos de la realidad, y no contribuye a una acción organizada y movilizadora que vaya por las transformaciones necesarias.

El tiempo es el recurso más escaso en esta lucha. Sin embargo, el capital lo trae como dimensión eterna y lineal. La enajenación de ese futuro produce un pensamiento de resignación e incapacidad de actuación que busca la quietud necesaria al sostenimiento del sistema. Pero poco a poco se van haciendo las preguntas necesarias: ¿pueden postergarse las soluciones radicales a la crisis? ¿Pueden desplazarse al futuro metas de última instancia, a pesar de saber que con resultados intermedios no se conserva la vida?

Las huellas ecológicas son cada más visibles, y se reconocen muy bien las grandes deudas que se han ido acumulando en cientos de años en las tierras, los cielos y las aguas del sur.

La noción de lo global también es usada por los países desarrollados y las trasnacionales para adquirir créditos y mantener mayores emisiones de gases de efecto invernadero en sus patios privados, acceder a nuevos recursos y nuevas tierras que incrementen los derechos de contaminación en sus naciones, y seguir quemando en los hornos del desarrollo los fluidos del planeta.

Como una vez fue colonizada nuestra tierra, hoy es colonizada nuestra atmosfera, ocupada por las emisiones de gases de efecto invernadero de los países más ricos del planeta, quienes en complicidad con las grandes trasnacionales, provocan desencuentros entre pueblos de uno y otro lado del mundo; intentan ganar en un territorio las reservas de veneno que van a depositar en otro, y fracturan la lucha de los más afectados, para distanciarlos y poder hacer un mejor vuelo en picada que les deje llevarse consigo, más que la mordida a una tierra, el espíritu de un pueblo.

Por eso es importante la pregunta de los límites reales de un territorio. ¿Cuáles son las fronteras del daño ecológico, cuál es el límite de una huella: un papel de propiedad, una cerca, un color diferente en la tierra?

La nostalgia de un mundo de colores y sabores diversos, de olores que guardan la memoria de las lluvias que cayeron, el sabor de la fruta real con arrugas y manchas, es más fuerte que los discursos vacíos, las falsas soluciones y todas las trampas. Ya no se cierra más la puerta al debate sobre la recuperación de los bienes comunes como derechos de todos y todas, la utilización de otros tipos de energía que permitan dejar el combustible fósil bajo tierra, el desarrollo de un sistema agroindustrial cercano, confiable, autónomo y soberano, protagonizado por campesinos, indígenas, mujeres, con acceso a las semillas y a la tierra.

Demandas a partir de cuestiones políticas centrales

Las organizaciones que participan en la lucha por la justicia climática han elaborado una posición común a partir de los debates realizados en Dakar durante el Foro Social Mundial, que resume algunos puntos claves del marco político construido en un largo proceso de lucha.

Esta visión compartida de los movimientos y organizaciones sociales presenta demandas claras a los países desarrollados en cuanto a las políticas y los compromisos que deben asumir para detener el calentamiento global y tiene como punto de partida el rechazo al Entendimiento de Copenhague y las decisiones de Cancún, entre otras cosas porque dan lugar a un aumento de la temperatura mundial incompatible con la vida.

Las demandas se basan en un supuesto fundamental: No puede resolverse el cambio climático gestionando mejor lo que ya existe. No se trata de ser más consciente o más responsable con el manejo del sistema. Hay que cambiar el sistema, y tiene que ser ahora.

Los países desarrollados tienen que reducir emisiones de gases de efecto invernadero al menos en un 50% entre 2013 y 2017 con respecto a los niveles de 1990 y tienen que hacerlo a nivel nacional, internamente, sin recurrir a compensaciones, sin incluir mercados de carbono u otros mecanismos que ocultan el incumplimiento de las reducciones reales. Los países desarrollados deben actuar con sus especificidades y recursos y los compromisos asumidos, deben ser de carácter vinculante, con el horizonte de convertirse a carbono neutral en 2050.

Hay que limitar el incremento de la temperatura media global a un nivel máximo de 1°C a través de un verdadero cambio del sistema. Para ello, es imprescindible terminar con la minería, con las mega -represas hidroeléctricas, con los agro combustibles y con la quema de combustibles fósiles. Sólo estas podrían ser verdaderas soluciones.

Es necesario dejar los bosques entre las manos y el corazón de los pueblos originarios, que los consideran mucho más que un territorio rico en madera y fibras vegetales. A pesar de que REDD (Reducción por deforestación y degradación de bosques), quiere crecer también entre tierras agrícolas y otros ecosistemas, entre los movimientos sociales crece el consenso en cuanto al rechazo a los mercados de carbono, y a REDD en particular, por lo que implica en cuanto al control y a la expropiación de los pueblos originarios de los territorios donde siempre han vivido en una lógica de privatizaciones y mercantilización que se conoce demasiado.

Otra demanda importante es el reconocimiento de la deuda ecológica y la necesidad de un financiamiento para el clima público, obligatorio, sin condiciones, y adicional a otros flujos financieros del Norte al Sur, que no genere nuevas deudas financieras ni ecológicas…

Los países del Anexo 1 deben entregar el 5% de su PIB como financiación a largo plazo a los países en desarrollo y tal como reconocen organizaciones africanas recientemente reunidas en el proceso hacia la COP 17 a celebrarse en Durban, es necesario establecer mecanismos para evaluar la escala necesaria de las finanzas, y proveer claridad y trasparencia sobre las fuentes de los fondos, a partir de una evaluación de la incidencia de estas fuentes en la situación de los países en desarrollo.

La Declaración de unidad de Justicia climática es muy clara en cuanto al rechazo al rol del Banco Mundial en este financiamiento, especialmente en la creación del Fondo Mundial para el clima.

En resumen, las organizaciones sociales exigen instrumentar una transición justa, que lleve a medidas concretas que limiten las emisiones globales, distribuyan equitativamente el espacio atmosférico, transfieran finanzas y tecnología hacia los países en desarrollo para permitir la adaptación al aumento de las temperaturas y la aplicación de las medidas de mitigación en los países históricamente afectados.

Estas demandas vienen acompañadas de la propuesta de una agricultura campesina sustentable por su capacidad de aumentar la biodiversidad, recuperar la materia orgánica del suelo, mejorar la producción diversificada de alimentos a pequeña escala, expandir los mercados locales, y practicar una gestión integrada de los bosques. De ahí que sea importante rescatar sus territorios, mantener el control sobre sus tierras, acceder al agua como bien común y derecho humano, y al derecho a usar e intercambiar semillas, y promover mercados locales descentralizados.

Escenarios de lucha

Un escenario de lucha importante es el proceso de negociaciones oficiales para llegar a acuerdos encaminados a la reducción de emisiones y sobre los mecanismos para instrumentarla. Sin embargo, ya no pueden ocultarse los límites de estos espacios multilaterales que no pueden romper las armaduras oxidadas en que se desarrollan y cada vez demandan mayor cantidad de recursos para reuniones que oscilan en vaivenes improductivos, sin poder responder a las necesidades reales de la humanidad.

En el contexto de estas reuniones, es importante incentivar el desarrollo de plataformas nacionales en los países sede para la movilización y generación de protestas que despierten la indignación social. Lo más importante en este escenario son los procesos previos de construcción de alianzas y consensos en los que el movimiento social tiene que ser cada vez más activo.

Hay otro escenario marcado por enfrentamientos constantes a expresiones múltiples pero muy concretas del capital: las empresas mineras, las militaristas, las grandes represas. Es una lucha diaria contra las trasnacionales, presionando a los gobiernos para que no se levante un foco más de contaminación, una causa más de sequía. En este tipo de escenarios mueren miembros de organizaciones sociales cada día, solo por defender sus derechos. Diariamente son reprimidos y criminalizados hombres y mujeres que se resisten a los intereses de las élites de poder, que no están dispuestos a una migración forzada, ni a ser arrancados de su tierra y su historia.

No podemos olvidar el escenario de lo cotidiano donde hay una pugna constante entre modelos y culturas que lamentablemente coexisten y se desarrollan paralelamente en nuestras sociedades, un escenario en el que se desarrolla, de manera permanente, una batalla cultural, que a nivel de consumo y práctica de vida, resignifica el valor de los recursos naturales y contribuye a crear otro paradigma de bienestar y desarrollo.

Utiliza recursos comunicativos para generar cambios de actitud que pueden favorecerse a nivel de pequeños grupos y sociedad en general, como parte de un proceso amplio de transformación social.

Otros escenarios también importantes tienen que ver con ejes de articulación en los que se expresan relaciones muy estrechas y directas con la lucha por la justicia climática. La militarización, por ejemplo, es desarrollada en beneficio de una industria que responde a los intereses de acumulación y control de territorios y recursos naturales, que favorece el extractivismo y la explotación de los recursos con fines de dominación. Por eso es importante buscar la complementariedad de las luchas y los modos en que se conectan en un marco de resistencia global contra todo el sistema.

Todos estos niveles de actuación se complementan e interinfluencian en un proceso que no necesariamente sucede paso a paso, en el que se pueden dar saltos cualitativos debidos a la acumulación de experiencias. Siempre puede sorprendernos la cristalización de algunas metas en un recorrido que no es lineal.

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Dos duros reveses contra Shell por sus desastres ambientales en el Delta del Níger

Dos duros reveses contra Shell por sus desastres ambientales en el Delta del Níger

Ecoportal. 10/08/11
shell culpableEl Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) acaba de publicar un informe que da cuenta de la grave devastación ambiental de la petrolera anglo holandesa Shell en la región nigeriana de Ogonilandia, en la zona del Delta del Níger. La empresa lleva más de 50 años en esa zona.

Casi simultáneamente, el diario británico The Guardian informa que Shell deberá pagar una multa de cientos de millones de dólares al aceptar la responsabilidad total por dos derrames masivos de petróleo en el área de Bodo, Ogonilandia. Es el resultado de un juicio que le realizó en los últimos meses en Londres, Inglaterra, el estudio legal Leigh Day, en representación de comunidades de Bodo.

La contaminación petrolera es generalizada en Ogonilandia y la mayoría de las personas han estado expuestas durante toda su vida, señala el estudio del PNUMA que vio la luz el 4 de agosto. Agrega que la contaminación con hidrocarburos llegó a aguas subterráneas en 41 lugares y se halló benceno (químico cancerígeno) en el agua que toma la población en niveles 900 veces más altos que lo aceptado por la Organización Mundial de la Salud.

La investigación fue hecha por 50 expertos internacionales en un período de dos años. Se examinaron más de 200 sitios de Ogonilandia, se revisaron más de 5.000 historias clínicas y más de 23.000 personas participaron en las reuniones con comunidades locales.

El informe confirma que Shell incumplió las Directrices sobre el Medio Ambiente y Normas para la Industria Petrolera de Nigeria, sus propios estándares y, por supuesto, los internacionales. El estudio del PNUMA encontró también que la actividad pesquera fue destruida en Ogonilandia y que los humedales de la zona están muy degradados.

La agencia de Naciones Unidas hace algunas recomendaciones de monitoreo y remediación ambiental. Por ejemplo, estipula la creación de un Fondo de Restauración Ambiental para Ogonilandia con una suma inicial de 1000 millones de dólares, que deben ser abonados por Shell y el gobierno nigeriano. La limpieza de la región podría llevar de 25 a 30 años.

Amigos de la Tierra Internacional manifestó el 4 de agosto en un comunicado de prensa su satisfacción por el reconocimiento por parte del PNUMA de la crisis ambiental en Ogonilandia y de la responsabilidad de Shell. La federación ambientalista ha estado denunciando por años los destrozos ambientales y sociales de esa corporación en la región del Delta del Níger. De hecho, el grupo nigeriano de Amigos de la Tierra (Environmental Rights Action), el holandés (Milieudefensie) y comunidades locales han demandado legalmente a la gigante petrolera por esta causa.

Amigos de la Tierra Internacional solicita a Shell que se responsabilice por las conclusiones del informe y que empiece a limpiar sus desastres de inmediato. Le pide además que arregle los oleoductos rotos y detenga la quema de gas en el Delta del Níger. “Shell debería además pedir disculpas y compensar a las víctimas por el sufrimiento que les ha causado”, sentencian los ambientalistas.

En tanto, el éxito de la demanda legal en Londres por la afección de Shell a las comunidades de Bodo sienta un importante precedente para las poblaciones afectadas por la petrolera en varias partes del mundo. Muchas de ellas también solicitan remediación ambiental e indemnización económica.

Según The Guardian, las comunidades de Bodo cuentan que la empresa anglo holandesa sólo les había ofrecido una cifra inferior a los 6000 dólares, decenas de bolsas de arroz y de frijoles, entre algunas cosas más, por la doble ruptura en 2008 del oleoducto trans-Níger Bodo-Bonny. Los derrames por el caño roto devastaron 20 kilómetros cuadrados de tierras cruciales para la alimentación y vida de las poblaciones locales. Se estima que llevaría unos 20 años limpiar la zona

Conagua somete a instancias del gobierno federal para violar derechos del pueblo de Temacapulín, Jalisco

Guadalajara, Jalisco., a 9 de agosto de 2011.

BOLETÍN DE PRENSA

Conagua somete a instancias del gobierno federal para violar derechos del pueblo de Temacapulín, Jalisco

conagua·CONAGUA somete a otras instancias del gobierno federal para continuar violando los Derechos Humanos de los habitantes de Temacapulín ante la presa El Zapotillo, actuando en la ilegalidad y perpetuando violaciones severas en el ámbito ambiental, alimentario, salud y cultural.

Como prueba de las sistemáticas violaciones a los derechos humanos y la ilegalidad con que la Comisión Nacional del Agua continúa edificando la presa El Zapotillo, es que ha emprendido a través de la CEA una guerra mediática a través de spots en radio comercial y desplegados en periódicos de Jalisco, con la cual pretende convencer engañosamente a la opinión pública que radica en la Zona Metropolitana de Guadalajara de las “bondades” de la obra.

Precisamente José Luis Luege Tamargo titular de la CONAGUA cuando fue llamado a comparecer el mes pasado ante la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Diputados federal, volvió a falsear declaraciones e información, ya que continúa sin tener el cambio de uso de suelo por parte del único que puede aprobarlo, el Cabildo del Municipio de Cañadas de Obregón. Sin embargo presentó un documento firmado por la SEDESOL, que se trata de un acta de inspección de campo efectuada el 05 de noviembre de 2010 por esta dependencia federal, como si fuera el indicado, confirmando ante los diputados de varias fracciones ahí reunidos, que no escatima en mentirle a la opinión pública, a los directamente afectados por la obra y a los medios de comunicación. Hoy la construcción de la presa continúa ejecutándose en total ilegalidad porque no tiene el permiso para levantar una cortina de 105 ms, por tanto, Luege Tamargo, Raúl A. Iglesias Benítez, César Coll Carabias y Emilio González Márquez mienten.

La Comisión Nacional del Agua, en contubernio con el gobierno del Estado de Jalisco y Guanajuato, edifica una represa en absoluto marco de ilegalidad sin una sola consecuencia y haciendo movimientos políticos que rompen con el supuesto Estado de Derecho que guarda el país: el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) aceptó someter sus preceptos básicos y pasar por encima de la Ley Federal de Monumentos Históricos, Arqueológicos y Artísticos. El resolutivo que presentó la Coordinación Nacional de Monumentos cuya oficina se encuentra en la Ciudad de México, como consecuencia de la presión ejercida por la CONAGUA al impugnar el peritaje publicado el 14 de abril, donde se especifica que el mayor porcentaje de los monumentos históricos de Temacapulín deben conservarse en su lugar y sitio de origen, afirma completamente lo contrario autorizando la remoción de los monumentos incluso extralimitándose en sus atribuciones legales al firmar que es viable la construcción de la presa El Zapotillo y concluir que: “a pesar de reconocer que el conjunto urbano rural de la localidad Temacapulín, tiene atributos que le otorgan valores ambientales, estos quedan en amplia desventaja al evaluar el costo económico y social que representaría cancelar el proyecto hidráulico por preservar la integridad de dicho conjunto.”

Ya en otras ocasiones el Comité Salvemos Temacapulín, Acasico y Palmarejo ha afirmado con documentos en la mano, resoluciones judiciales, dictámenes y peritajes basados en estudios científicos, no con la postura política de académicos respetados en diversas materias, sino con resoluciones apegadas a reglamentos y metodologías de investigación válidas, oficiales que: El Zapotillo no tiene sustento técnico, sino que se apega estrictamente a razones políticas y económicas, que incluso, no resolverán la problemática de abastecimiento de agua ni para Jalisco ni para Guanajuato.

Ya Juan Marco Gutiérrez Subsecretario de la SEGOB, durante la Mesa Resolutiva celebrada el 1 de junio en Tepatitlán, ante la inminente pérdida de argumentos que las dependencias de gobierno tanto a nivel federal como estatal con la que no pueden defender un macroproyecto que a todas luces significa sólo beneficio para las empresas constructoras y los gobiernos en turno que facilitan las licitaciones, refrendó la amenaza e intimidación que caracteriza la actual estrategia de violencia de Estado por parte del gabinete de Felipe Calderón Hinojosa de que la presa continuaría haciéndose pese a los argumentos expuestos. Por ello, SEGOB no ha retirado las denuncias penales interpuestas contra quienes participaron en la toma de la presa El Zapotillo, tanto en el ámbito federal y local, las cuales hasta la fecha se ha negado a cancelar y dejar sin efecto. Uno de los primeros compromisos iniciales frente al movimiento y condición mínima para ceder y retirarnos de la construcción fue precisamente esa. A la fecha, solo tenemos evasivas y salidas fáciles.

No solo el Comité Salvemos Temacapulín, Acasico y Palmarejo puede reconocer que hoy día sabe, está informado a conciencia y estima que las presas no son un alternativa, ni sinónimo de desarrollo para nuestros pueblos, ya otros pueblos, ciudades, académicos y especialistas en el tema están conscientes de ello: históricamente lo único que se deriva de una represa es desolación, desplazamiento, desempleo, migración y muerte para las personas que corren la mala suerte de ser perseguidos por el sistema político del Estado que a través de sus funcionarios en turno imponen negocios en nombre del desarrollo, sin justificación.

Por todo es que decimos NO a la presa El Zapotillo, no olvidemos el fracaso de la presa Arcediano, la inutilidad de la presa El Salto y las miles de muertes y enfermedades que ha causado la contaminación del Río Santiago, sitio donde se instaló la primera hidroeléctrica de México.

Temacapulín continúa en su posición y llama a la desobediencia civil pacífica.

¡Ríos Sin Presas, Pueblos Vivos!
¡NO A LA PRESA EL ZAPOTILLO!
¡NO AL HOSTIGAMIENTO E INTIMIDACIÓN DEL GOBIERNO!
COMITÉ SALVEMOS TEMACAPULÍN, ACASICO Y PALMAREJO

Para mayor información:
E-Mail: noalzapotillo@gmail.com
Facebook: Los ojos del mundo están puestos en Temaca
Twitter: @RevodelAgua

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Afectados ambientales en Chiapas convocan a marcha este 9 de Agosto

Afectados ambientales en Chiapas convocan a marcha este 9 de Agosto

click para ampliarTras mucho tiempo de protestar por las afectaciones en su comunidad sin obtener respuesta de las autoridades, afectados por la contaminación y destrucción al medio ambiente en Chiapas, marcharán este 9 de agosto a partir de las 10 am del centro de la ciudad de San Cristóbal hacia las oficinas de la ONU en Chiapas.

Las comunidades de Ribera Cahuaré del municipio de Chiapas de Corzo a un costado del Cañón del Sumidero y las de Las Peras y Ranchería Alcanfores en San Cristóbal de las Casas, hacen el llamado a la comunidad nacional e internacional a que se sumen a la marcha o apoyen en la difusión de su protesta, para que se respete el medio ambiente en Chiapas y se detengan las  graves afectaciones físicas a la población.

(click en la imagen para ampliar)

Fuente y más información:
http://www.pozol.org/?p=1930
http://www.pozol.org/?p=1751
http://www.pozol.org/?p=1007
http://www.pozol.org/?p=1822

¿Crecimiento o cáncer? La economía en tiempos del cambio climático

¿Crecimiento o cáncer? La economía en tiempos del cambio climático

por Joerg Elbers

El alcohólico que sigue tomando, intenta mantener una apariencia normal, y niega que exista algún problema. De igual manera, sociedades adictas al crecimiento sin fin y al consumo ilimitado niegan que exista algún problema, como si los límites de los recursos finitos pudieran ser pasados por alto, por una creencia ciega e irracional en soluciones aún por imaginarse. Finalmente, aparte de todo, la adicción nos obliga a vivir una mentira – a vivir en autoengaño.

Marc Hathaway y Leonardo Boff (2009: 94-95)

crecimientoEn el año 1999, Ed Ayres, el entonces editor del World Watch Magazine, describió con palabras imponentes lo que en la Tierra ocurre cada minuto de cada día (citado en Hathaway y Boff, 2009: 20):

-Perdemos un área de bosques tropicales equivalente a la zona de cincuenta campos de fútbol, sobre todo por la quema.
-Convertimos medio kilómetro cuadrado de tierra en desierto.
-Quemamos una cantidad de energía de combustibles fósiles para cuya producción la Tierra requirió diez mil minutos, a través de la captura de luz solar.

La explotación y destrucción de la Tierra tomó velocidad con la Revolución Industrial, y se ha acelerado dramáticamente desde 1950. En este período ultra corto en la historia de la vida de la Tierra (Hathaway y Boff, 2009: 5-6):

-Destruimos más o menos la mitad de los bosques del planeta.
-Liberamos inmensas cantidades de dióxido de carbono y otros gases de efecto invernadero a la atmósfera.
-Creamos un hueco gigantesco en la capa de ozono, la cubierta protectora del planeta que filtra la dañina radiación ultravioleta.
-Perdimos aproximadamente el 65% de los suelos fértiles, un 15% de la superficie terrestre del planeta se está convirtiendo en desierto, y dos tercios de las tierras agrícolas están amenazadas por procesos moderados a severos de erosión y salinización.
-Liberamos decenas de miles de sustancias químicas al aire, suelo y agua, muchas de ellas toxinas de larga duración que están envenenando la vida.
-Destruimos cientos de miles de especies de plantas y animales. Cada año desaparecen unas 50 mil especies, casi todas como resultado de la actividad humana. La tasa de extinción actual se estima hasta 10 mil veces más alta que las ocurridas antes que el ser humano habitara el planeta.

Esta destrucción masiva y cada vez más acelerada de las bases de nuestra vida en la Tierra se nutre de la quema desenfrenada de combustibles fósiles. La carga ambiental de esta combustión se evidencia no solamente en los niveles crecientes de dióxido de carbono sino también en un trastorno de tipo exponencial. Dianne Dumanoski (2009: 26-28) clasifica los peligros provenientes de este crecimiento explosivo durante los últimos dos siglos en dos categorías: muerte lenta y sorpresas.

capitalismoLas amenazas de la muerte lenta son los problemas familiares, como la desaparición de las especies, la erosión de la tierra, los suelos deteriorados, el agotamiento y contaminación del agua dulce, la pérdida de los bosques, la penetrante contaminación de las cadenas alimentarias y la carga acumulativa de las actividades humanas sobre los sistemas naturales.

Un buen indicador que demuestra los límites del crecimiento es la huella ecológica que desarrollaron William Rees y Mathis Wackernagel (1996) en la década de 1990. La huella ecológica representa la demanda de recursos que tiene la humanidad, contrastada con la biocapacidad del planeta, que indica la disponibilidad de dichos recursos. En 1961 la humanidad utilizó el equivalente de 0,6 planetas para sostener sus actividades, mientras en la década de 1970 pasó el punto en el cual la huella ecológica y la biocapacidad anual estaban equiparadas, y en el año 2007 la humanidad utilizó el equivalente de 1,5 planetas para sostener sus actividades. En otras palabras: para regenerar la cantidad de recursos que el ser humano utilizó en un año, el planeta requiere un año y medio (WWF, 2010: 34-47).

Hasta aquí no hay nada nuevo. Es la demencia normal (business as usual) de la destrucción de las bases de la vida en el planeta, pero nada de lo cual un economista de la escuela neoclásica tendría que preocuparse.

Aparte de todas las amenazas de la muerte lenta -que en sí ya deberían preocuparnos mucho-, existe otro peligro de una magnitud inmensa, las sorpresas: cambios abruptos e imprevisibles que amenazan los fundamentales procesos planetarios. El desarreglo más conocido es el cambio climático que perturba el ciclo de carbono (Hansen, 2009; Lovelock, 2007, 2009), pero además de eso estamos trastornando los ciclos del nitrógeno, fósforo y azufre a una escala planetaria (Dumanoski, 2009: 28-30). Estos cambios pueden distorsionar el sistema de la Tierra con consecuencias impredecibles. El Homo economicus ha evolucionado de ser un miembro de la comunidad de la vida a ser una fuerza planetaria capaz de amenazar todo el sistema.
(…)

¿Cuál es la fuerza destructiva?

¿Cómo llegamos a destruir a nuestra Tierra al grado en el cual nos encontramos ahora? Para decirlo con Stephan Harding (2006: 228), dos palabras pueden resumir la situación ante la cual nos encontramos: crecimiento económico.
Los abogados del crecimiento económico prácticamente siempre presentan como argumento matador la elección entre dos opciones: o combatimos la pobreza -mediante el crecimiento económico obviamente-, o protegemos la naturaleza. Hathaway y Boff (2009: 22) responden lo siguiente “… esta idea de que o se puede luchar contra la pobreza o proteger los ecosistemas (pero no ambos) se revela como una mentira perpetuada por aquellos que quieren seguir explotando tanto a la Tierra y a los más pobres y más vulnerables de la humanidad. Las mismas patologías que empobrecen a la gente también empobrecen a la Tierra”. Hathaway y Boff señalan seis características clave de nuestro actual trastorno global producido por el capitalismo de crecimiento industrial:
1. Adicción al crecimiento ilimitado.
2. Comprensión distorsionada de desarrollo.
3. Creciente sumisión al poder corporativo.
4. Dependencia de deuda y especulación como generadores clave de ganancias.
5. Tendencia a monopolizar el conocimiento e imponer una cultura mundial uniforme.
6. Confianza en el poder como dominación, incluyendo el poder militar y la violencia (Hathaway y Boff, 2009: 22).

El crecimiento canceroso

crecimientoEl crecimiento económico lineal, cuantitativo e ilimitado que predican los economistas y políticos no existe en la naturaleza y no puede existir en un planeta finito. La vida es cíclica, a la fase del crecimiento rápido siempre sigue el crecimiento lento, la maduración, el decrecimiento y por último la descomposición, o en el caso de los ecosistemas, la sucesión. Cuando los sistemas vivos maduran, los procesos cambian del crecimiento cuantitativo hacia el cualitativo (Capra y Henderson, 2009; Hathaway y Boff, 2009).

Capra y Henderson (2009) desenmascaran el crecimiento económico ilimitado:

Un ejemplo ilustrativo es el rápido crecimiento de las células cancerosas, que no reconoce fronteras y no es sostenible porque las células cancerosas mueren cuando el organismo huésped muere. Del mismo modo, el crecimiento económico cuantitativo ilimitado en un planeta finito no puede ser sostenible (Capra y Henderson, 2009).

Esta causalidad de la imposibilidad del crecimiento económico ilimitado está muy bien demostrado en el corto video animado The Impossible Hamster presentado por el think tank inglés the new economics foundation (nef, One Hundred Months, Wake Up y Freak Out, 2010).

(…)

¿Hacia dónde vamos?

La alfabetización ecológica y la economía del estado estacionario son dos ejemplos que nos muestran alternativas deseables -y más que necesarias- si queremos darle un chance a nuestros hijos y nietos, de poder disfrutar de la comunidad de la vida de Gaia, nuestra Tierra viva. La tarea de la transición es titánica y los contrincantes son muy poderosos: el crecimiento económico y la codicia. Plutarco, historiador griego que vivió hace más de 2 mil años, ya dijo “La bebida apaga la sed, la comida satisface el hambre; pero el oro no apaga jamás la avaricia”. También Mahatma Gandhi encontró palabras elocuentes sobre este tema: “La Madre Tierra puede satisfacer bien a todas las criaturas que habitan sobre ella, pero nunca puede satisfacer la codicia ni de una sola persona”.

Fritjof Capra y Hazel Henderson (2009) terminan su ensayo sobre el crecimiento cualitativo con las siguientes palabras: “Esta transición global hacia la sostenibilidad ya no es un problema conceptual, ni un problema técnico. Se trata de un problema de los valores y la voluntad política”. Las últimas palabras las tiene Sulak Sivaraksa, uno de los líderes pensadores sociales y activistas de Asia y Premio Nobel Alternativo, quien sobre el desarrollo escribe lo siguiente: “El verdadero desarrollo debe estar en armonía con las necesidades de las personas y los ritmos del mundo natural. Los seres humanos son parte del universo, no sus patrones” (Sivaraksa, 2009:32).

climaY la última cita no requiere de comentario alguno:

El capitalismo nos lava el cerebro a través de la publicidad y el sesgo de prioridades, para pensar que tenemos que ser alguien distinto a nosotros mismos para tener valor. Pero nunca podremos ser más que nosotros mismos al rechazar lo que somos. Cuando estamos firmemente arraigados en el respeto propio, podemos tomar decisiones saludables (Sivaraksa, 2009: 31).

LEER COMPLETA: http://vamosacambiarelmundo.org/2011/07/%C2%BFcrecimiento-o-cancer-la-economia-en-tiempos-del-cambio-climatico/

Pararon la construcción de una hidroeléctrica en Veracruz

Pararon la construcción de una hidroeléctrica en Veracruz

Proyecto Ambulante
represaLas comunidades que serían afectadas por un proyecto de represa hidroeléctrica en el río Alseseca, que nace en Tlaxcala y pasa por Puebla y Veracruz, y lograron parar la construcción de esa obra, negando a la empresa el permiso de pasar un tubo por sus tierras para desviar agua del Alseseca y juntarla con el río que baja por Jalacingo, en Veracruz, un triunfo debido a la información oportuna y a la decisión consensuada de los campesinos, platicó en entrevista Manuel Macotela, de la organización Centro de Desarrollo Rural Quetzalcóatl.

Asegura la página web “Conservación del Río Alseseca” (http://www.alseseca.com/conser_alseseca/conser.html):  “El Río Filobobos y el Río Alseseca forman parte de una extensión de más de 10 mil hectáreas de terreno que en el año de 1992 fue decretado como Reserva Natural Protegida por el Gobierno del Estado de Veracruz. Dentro de la zona decretada como reserva natural se encuentran 5 sitios arqueológicos de los cuales, dos de los cuales, El Cuajilote y Vega de la Peña, son visitados por turistas y paseantes año con año.  Estas zonas arqueológicas fueron establecidas por habitantes de la Cultura Totonaca en tiempos prehispánicos.” El río es preferido también para el deporte del rafting.

Ese río, el Alseseca, es el que están defendiendo las comunidades. De cómo lograron evitar el paso de tubos para la construcción de una represa hidroeléctrica, explicó el entrevistado:

–  Lo más importante, en lo que logramos, es que se hizo a tiempo. Porque tuvimos las suerte de enterarnos de lo que iban a hacer con suficiente tiempo y pudimos encontrar gente que tenía la información sobre cuáles iban a ser los impactos y los problemas que iban a causar. De esa forma, pudimos tomar acciones. La comunidad, al saber cuáles iban a ser los problemas que se iban a generar, pues se inconformó y se puso en desacuerdo desde el principio. Simplemente dijo: – Por aquí no pasan, porque no quiero que me destruyan.

– ¿Cómo se involucraron ustedes en la defensa del río?

alseseca– Trabajamos con proyectos de desarrollo en la comunidad. Impulsamos procesos de desarrollo integral sustentable. El comisariado ejidal nos comentó: – Ustedes cómo ven, me vinieron a ver y a decir que les diera permiso para pasar unos tubos. Y dijo: – Quedaron de venir la próxima semana para que ya les dé el documento firmado. Eso nos puso en alarma. – ¿Van a pasar unos tubos, para qué? –Es que van a llevarse agua de este río para el otro río. – A ver, espérense, ¿cuál es el problema o cómo está? Empezamos a buscar información y fue como nos enteramos de lo que pensaban hacer. Básicamente, esa fue la clave…

– ¿Qué descubrieron que harían con esos tubos?

– Iban a desviar el 95%, o el 90%, del río Alseseca, y se lo iban a llevar a juntarlo con el río que baja en Jalacingo, para poner una hidroeléctrica más abajo. Desde el principio nos alarmó, porque al quitarle el agua al río, pues el río se muere, qué otra alternativa o consecuencia puede ser.

– ¿Qué comunidad se inconformó?

Alseseca el Grande (municipio de Atzalan, Ver.), básicamente, fue la comunidad que se inconformó. Y, a partir de que empezamos a buscar la información, nos encontramos con la lucha de los compañeros de Papa y, pues, tristemente, de otras comunidades más abajo, como Nicolás Bravo, que ellos, pues, dieron permiso y ya estaban haciendo las obras ahí. Cuando nos enteramos y nos dimos cuenta, ya estaba muy avanzado en Nicolás Bravo, que es ya Jalacingo.

También hay otras comunidades, como Jicotes, que se van a ver afectadas, pues están tratando de pedirles permiso para pasar los tubos, pero gracias a la información que se ha estado difundiendo sobre esto, ya tuvieron elementos para inconformarse.

– ¿Cómo detuvo la obra la comunidad de Alseseca el Grande?

Simplemente se negó la autorización. No hay permiso de la comunidad para pasar la tubería. Y lo que pensamos es que quizás busquen una alternativa para pasarlo por otro lado, y otras estrategias, pero la comunidad está unida en ese sentido, ya hay un consenso y no se va a autorizar.

– ¿Les prometieron empleos y mejoras materiales, como usualmente hacen las empresas?

– Lo mismo prometieron aquí. Se lo dijeron al comisariado ejidal, pero él, hace tres años o dos años y medio, tuvo el tino de preguntarnos. No se aventó solito a decir: – Sí, lo hacemos, sino que todavía existe en esa comunidad un liderazgo fuerte y auténtico, y gracias a eso las cosas se dieron así.

– Y ustedes siguen apoyando a otras comunidades en riesgo…

– Estamos preocupados, porque el problema no es nada más que nos desvíen nuestro río, digamos, en donde estamos, sino que la afectación en cualquier río tiene repercusiones iguales. Cambia el punto, pero la afectación es la misma. Estamos colaborando con compañeros de Martínez de la Torre, San Rafael, Tlapacoyan. Formamos una alianza, y estamos trabajando en las defensa de los ríos: La Alianza de Pueblos, Comunidades y Usuarios de Agua para la Defensa del Río Bobos y sus Cuencas.

– Comentabas que han usado las costumbres de las comunidades para comunicarse con ellas…

– En Tlapacoyan tienen una estrategia muy buena para comunicar el mensaje, que incorpora las tradiciones y ceremonias que tienen mucho impacto en la forma de ser de la gente.

– Como Centro de Desarrollo Rural Quetzalcóatl, ¿cuál es su trabajo?

– Impulsamos procesos de desarrollo integran sustentable. Hacemos diseño y transferencias de tecnologías ecosustentables. Desarrollamos la estufa Tonacalli, que es una estufa de leña, evolución de la estufa Lorena.

Ahorra entre un 50 y un 75% de la leña que usa la estufa, el bracero tradicional, por así decirlo, pero además le permite a la familia sacar el humo de la vivienda. En el humo se han encontrado hasta 14 sustancias que producen cáncer. Estamos preocupados también por esa situación y apoyamos a las familias a implementar este tipo de estufas en sus viviendas, para mejorar su salud. Por otro lado, la estufa Tonacalli tiene un recuperador térmico, una especie de boiler, que le permite capturar entre un 15 y un 25% del calor que ya se fue. Con eso calientan 40 litros de agua y con esa agua caliente la familia puede precocer sus alimentos, hervir el agua para tomar o bañarse con mayor comodidad.

– ¿Por qué se preocupan por defender los ríos y la naturaleza?

– Las cuestiones de protección del ambiente no son una cuestión de preferencias, son una exigencia del ambiente. Porque si lo modificamos a tal grado de que no podamos vivir, pues estamos poniéndonos una soga al cuello… y jalándola.

Esa es la historia de una comunidad que impidió la construcción de una hidroeléctrica, en un estado, el veracruzano, para el cual hay 112 proyectos (más del 29% de las 506 proyectadas para el país) de represas hidroeléctricas, desde las que ya han avanzado en su construcción, como en Zongolica, las que iniciaron desmontes y estudios exploratorios como en El Naranjal, y otras con diversos grados de avance en su construcción en el río Filobobos, más las seis o siete que están en espera del levantamiento de la veda en el río Los Pescados, en la cuenca de La Antigua.

Cambio Climático: que no te engañen. Sí que puedes hacer algo

Cambio Climático: que no te engañen. Sí que puedes hacer algo

justicia climaticaPor Ricardo Natalichio
Durante muchos años, y hasta el día de hoy inclusive, las grandes empresas hidrocarburíferas y las relacionadas con el consumo de combustibles fósiles, como las automotrices, energéticas y demás, han realizado denodados esfuerzos por ocultar a través de los medios masivos de comunicación, la realidad del Cambio Climático. Y en parte lo han logrado.

La voz de grupos ecologistas, de científicos independientes, de investigadores sin relación de dependencia con el poder económico, ha sido acallada adrede con el fin de perpetrar, durante el mayor tiempo posible, este ecocidio global al que estamos siendo sometidos, para beneficio de unos pocos, de un mínimo porcentaje de la población mundial.

Sin embargo, un “aliado” entró a jugar un papel importante. La naturaleza comenzó a dar muestras inconfundibles e inocultables de que el clima sobre la Tierra está cambiando. Inundaciones, sequías, huracanes cada vez más potentes, récords históricos de temperatura. Modificaciones que se han puesto a la vista de toda persona que las quiera ver y que han hecho conciente a la gran mayoría de la humanidad, de que el clima del planeta está cambiando y está claro que el origen de ese cambio es la actividad humana. De tal forma que el primer paso, la generación de una conciencia ecológica masiva, con ayuda de la naturaleza, lo estamos dando.

Pero ser concientes de semejante realidad, nos pone en una situación de responsabilidad para actuar, que no todas las personas están dispuestas a asumir.

Cotidianamente, convivimos con inmensidad de casos en los que podríamos, con poco esfuerzo, hacer un gran acto de solidaridad, de ayuda a un prójimo. (…) Claro que la mayoría de nosotros no podemos dedicar el día a ello, ya que debemos atender nuestras obligaciones. Sin embargo… algo más de lo que hacemos podríamos hacer seguramente.

Respecto del Cambio Climático, nos encontramos en una situación similar. Sabemos lo que está sucediendo, en general conocemos las causas y más aun, tenemos una clara idea de los efectos que tendrá a tan corto plazo que nuestros hijos los padecerán crudamente y muchos de nosotros seguramente también nos veremos afectados en mayor o menor medida.

Según el IPCC, estabilizar las emisiones de contaminantes para que la temperatura no ascienda más de 2 grados, económicamente supondría sólo una reducción del PBI global del 3% y un recorte del crecimiento mundial del 0,12% anual. Como ven, no es necesario volver a la Edad de Piedra ni mucho menos.

Si bien hay efectos que ya no podemos evitar, no es demasiado tarde para paliar muchas de las consecuencias del Cambio Climático. Nuestra civilización dispone de la tecnología suficiente para hacerlo. Para ello se requieren tres cosas: esfuerzos económicos, voluntad política y solidaridad. La buena noticia es que sobre las tres cosas, puedes actuar.

Ricardo Natalichio – Director de EcoPortal.net

Los porqués del hambre

Los porqués del hambre

Esther Vivas | El País, 30/07/2011

hambreVivimos en un mundo de abundancia. Hoy se produce comida para 12.000 millones de personas, según datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), cuando en el planeta habitan 7.000. Comida, hay. Entonces, ¿por qué una de cada siete personas en el mundo pasa hambre?

La emergencia alimentaria que afecta a más de 10 millones de personas en el Cuerno de África ha vuelto a poner de actualidad la fatalidad de una catástrofe que no tiene nada de natural. Sequías, inundaciones, conflictos bélicos… contribuyen a agudizar una situación de extrema vulnerabilidad alimentaria, pero no son los únicos factores que la explican.
(…)
El hambre no es una fatalidad inevitable que afecta a determinados países. Las causas del hambre son políticas. ¿Quiénes controlan los recursos naturales (tierra, agua, semillas) que permiten la producción de comida? ¿A quiénes benefician las políticas agrícolas y alimentarias? Hoy, los alimentos se han convertido en una mercancía y su función principal, alimentarnos, ha quedado en un segundo plano.

Se señala a la sequía, con la consiguiente pérdida de cosechas y ganado, como uno de los principales desencadenantes de la hambruna en el Cuerno de África, pero ¿cómo se explica que países como Estados Unidos o Australia, que sufren periódicamente sequías severas, no padezcan hambrunas extremas? Evidentemente, los fenómenos meteorológicos pueden agravar los problemas alimentarios, pero no bastan para explicar las causas del hambre. En lo que respecta a la producción de alimentos, el control de los recursos naturales es clave para entender quién y para qué se produce.

industriaEn muchos países del Cuerno de África, el acceso a la tierra es un bien escaso. La compra masiva de suelo fértil por parte de inversores extranjeros (agroindustria, Gobiernos, fondos especulativos…) ha provocado la expulsión de miles de campesinos de sus tierras, disminuyendo la capacidad de estos países para autoabastecerse. Así, mientras el Programa Mundial de Alimentos intenta dar de comer a millones de refugiados en Sudán, se da la paradoja de que Gobiernos extranjeros (Kuwait, Emiratos Árabes Unidos, Corea…) les compran tierras para producir y exportar alimentos para sus poblaciones.

Asimismo, hay que recordar que Somalia, a pesar de las sequías recurrentes, fue un país autosuficiente en la producción de alimentos hasta finales de los años setenta. Su soberanía alimentaria fue arrebatada en décadas posteriores. A partir de los años ochenta, las políticas impuestas por el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial para que el país pagara su deuda con el Club de París, forzaron la aplicación de un conjunto de medidas de ajuste. En lo que se refiere a la agricultura, estas implicaron una política de liberalización comercial y apertura de sus mercados, permitiendo la entrada masiva de productos subvencionados, como el arroz y el trigo, de multinacionales agroindustriales norteamericanas y europeas, quienes empezaron a vender sus productos por debajo de su precio de coste y haciendo la competencia desleal a los productores autóctonos. Las devaluaciones periódicas de la moneda somalí generaron también el alza del precio de los insumos y el fomento de una política de monocultivos para la exportación forzó, paulatinamente, al abandono del campo. Historias parecidas se dieron no solo en países de África, sino también en América Latina y Asia.

cargillEl precio de los alimentos se determina en las Bolsas de valores, la más importante de las cuales, a nivel mundial, es la de Chicago, mientras que en Europa los alimentos se comercializan en las Bolsas de futuros de Londres, París, Ámsterdam y Fráncfort. Pero, hoy día, la mayor parte de la compra y venta de estas mercancías no corresponde a intercambios comerciales reales. Se calcula que, en palabras de Mike Masters, del hedge fund Masters Capital Management, un 75% de la inversión financiera en el sector agrícola es de carácter especulativo. Se compran y venden materias primas con el objetivo de especular y hacer negocio, repercutiendo finalmente en un aumento del precio de la comida en el consumidor final. Los mismos bancos, fondos de alto riesgo, compañías de seguros, que causaron la crisis de las hipotecas subprime, son quienes hoy especulan con la comida, aprovechándose de unos mercados globales profundamente desregularizados y altamente rentables.

La crisis alimentaria a escala global y la hambruna en el Cuerno de África en particular son resultado de la globalización alimentaria al servicio de los intereses privados. La cadena de producción, distribución y consumo de alimentos está en manos de unas pocas multinacionales que anteponen sus intereses particulares a las necesidades colectivas y que a lo largo de las últimas décadas han erosionado, con el apoyo de las instituciones financieras internacionales, la capacidad de los Estados del sur para decidir sobre sus políticas agrícolas y alimentarias.

Volviendo al principio, ¿por qué hay hambre en un mundo de abundancia? La producción de alimentos se ha multiplicado por tres desde los años sesenta, mientras que la población mundial tan solo se ha duplicado desde entonces. No nos enfrentamos a un problema de producción de comida, sino a un problema de acceso. Como señalaba el relator de la ONU para el derecho a la alimentación, Olivier de Schutter, en una entrevista a EL PAÍS: “El hambre es un problema político. Es una cuestión de justicia social y políticas de redistribución”.

Si queremos acabar con el hambre en el mundo es urgente apostar por otras políticas agrícolas y alimentarias que coloquen en su centro a las personas, a sus necesidades, a aquellos que trabajan la tierra y al ecosistema.

COMPLETA en:
http://esthervivas.wordpress.com/2011/07/30/los-porques-del-hambre/

El proyecto Mundo Maya, “salvajemente neoliberal”

El proyecto Mundo Maya, “salvajemente neoliberal”

Judith Amador Tello, Revista Proceso
30 de julio de 2011

Mundo MayaCreado por Salinas de Gortari y recuperado hace un mes por el gobierno de Calderón, este proyecto que se anuncia como la creación de un gran polo de desarrollo turístico en el sureste del país, en realidad es “un proceso muy similar a la conquista española de grandes compras o despojos de tierra”, a decir de los antropólogos Iván y Jorge Franco

Montado en la mundialmente difundida idea de que los mayas predijeron para el próximo 2012 el fin de un ciclo o, peor, el fin del mundo, el gobierno de Felipe Calderón desempolvó el proyecto turístico Mundo Maya originalmente propuesto en el sexenio de Carlos Salinas de Gortari, para tratar de atraer turistas de todo el mundo hacia los estados del sur y sureste del país.

El proyecto fue dado a conocer el 21 de junio pasado en el Museo Nacional de Antropología, en un acto al que asistieron empresarios y operadores turísticos, y en el cual se enlazaron en directo los gobernadores de Campeche, Fernando Ortega Bernés; Chiapas, Juan Sabines Guerrero; Tabasco, Andrés Granier Melo; y Quintana Roo, Roberto Borge Angulo. Ivonne Ortega, de Yucatán, no pudo enlazarse debido al huracán Beatriz.

Esta vez, sin embargo, no sólo se están poniendo en bandeja de plata a los inversionistas -sobre todo extranjeros- las mejores playas, propiedades y tierras aledañas a las zonas arqueológicas. A decir de los antropólogos e investigadores Iván y Jorge Franco Cáceres, literalmente se está “abonando el terreno” para la explotación de las vastas riquezas naturales y minerales existentes en la zona.

Se trata, resumen vía telefónica desde Yucatán, de un proyecto de “liberalismo salvaje” que terminará por integrar la economía de México y de los países de la frontera con Centroamérica, a la economía norteamericana. Está además destinado a las elites cuyo divertimento son los clubes de golf, de yates, las marinas y los resorts, y en el cual el discurso oficial que habla de desarrollo económico de la zona y creación de empleos, se traducirá en la realidad en un mayor abandono de tierras de cultivo y la contratación de la población local como mano de obra barata en los servicios turísticos.

Señalan que aunque los proyectos Mundo Maya de Salinas y Calderón tienen coincidencias, el contexto en el cual se desarrollan es distinto. El primero, recuerda Jorge Franco, especialista en el estudio del impacto de desarrollos turísticos e inmobiliarios en la zona maya, entre ellos el proyecto Maya Zamá, tuvo su origen en la Secretaría de Turismo (Sectur) que encabezaba Carlos Hank González.

(Extracto del reportaje que aparece esta semana en la edición 1813 de la revista Proceso, ya a la venta)

Los vehículos asfixian las ciudades de América Latina

Los vehículos asfixian las ciudades de América Latina

Once diarios recorrieron las principales capitales de la región para analizar si los autos particulares son una amenaza para las grandes urbes
La escena se repite en Buenos Aires, Sao Paulo, Ciudad de México, Quito, Santiago, Bogotá o Lima: largas filas en las vías principales; conductores que se impacientan, bocinas, imprudencia, invasión de carriles, ruido, violencia verbal, estrés. Se para y se arranca cada tres metros. Inmovilidad.

ElComercio.pe / Lima

autosEl vehículo, esa maravilla de máquina que revolucionó al mundo a finales del siglo XIX, que acortó distancias y dio origen a un nuevo estilo de vida, está asfixiando las ciudades. A tal punto que en muchas de ellas ya se lo considera su principal enemigo.

A la capital argentina, Buenos Aires, ingresan diariamente 1,4 millones de autos provenientes del conurbano; Bogotá, con casi un 1 millón de vehículos particulares, logra sacar de circulación 400 mil cada día, pero aun así, la ciudad colapsa en corredores viales principales; mientras que en Sao Paulo la gente que viaja en auto pierde 2 horas y 43 minutos en algún tramo de los 100 kilómetros de atascos que se registran cada día, esto es, 30 millones de horas a lo largo de sus vidas.

En Quito, Ecuador, un conductor tarda una hora y 30 minutos en recorrer 12 kilómetros por una vía considerada rápida; en Montevideo, Uruguay, los buenos indicadores económicos se traducen en mayor poder adquisitivo para tener carro, lo mismo que en Lima, una ciudad en la que hay sectores en los que se circula a 5 kilómetros por hora, como San Isidro.

¿CIUDADES DE AUTOS?
El automóvil ha contribuido al crecimiento de las economías y de las ciudades en pleno desarrollo, pero también ha sido el responsable de que los centros urbanos hayan sufrido modificaciones o –peor aun– hayan sido diseñados en función del vehículo particular.

Parques, monumentos, áreas verdes, ríos, barrios enteros han sucumbido ante un mal concebido progreso que prioriza el espacio para los vehículos o se construyen autopistas de segundo piso, como en Ciudad de México, que rompen con la estética urbana y atentan contra la calidad de vida.

Los críticos tienen un poderoso argumento a la hora de cuestionar el uso irracional del vehículo: el medio ambiente. Ciudad de México, Buenos Aires, Caracas y Bogotá generan casi 90 millones de toneladas de dióxido de carbono al año. Las consecuencias no se hacen esperar. En Sao Paulo, según la Facultad de Medicina de la Universidad de Sao Paulo (USP), 12 personas mueren al día por culpa de la contaminación.

EL BUS POR EL CARRO
Aunque suena facilista responsabilizar al vehículo por este estado de cosas, lo cierto es que los autos llegaron hace más de un siglo y, en esencia, siguen cumpliendo el mismo papel: rodar por las vías. Lo que ha fallado, en el caso de América Latina, es la manera como se fueron consolidando los modelos de ciudad, un transporte público que no responde a las necesidades de los usuarios y la falta de creatividad para impulsar formas alternativas de movilización.

Pese a que la gran mayoría de personas se transporta en buses, autobuses, trenes o metros, la pésima calidad del servicio público, el alto costo del mismo y la inseguridad, han convertido al sector en uno de los más impopulares.

El metro de Sao Paulo moviliza 10 millones de pasajeros por kilómetro, cuando lo normal en el mundo, según el sindicato de Metroviarios, es que por cada 2 millones de habitantes haya 10 kilómetros de metro. En Buenos Aires, cada vez más gente deja de usar los trenes y la ciudad no tiene competencia para controlar los colectivos urbanos.

“El limeño compra un auto porque no quiere subir a un transporte público lento, sucio e inseguro”, resume Erick Reyes, vicepresidente de la Sociedad de Urbanistas de Perú. “Se necesita ofrecer comodidad y economía para crear un sistema de transporte público atractivo al ciudadano”, agrega Gabriela de Llavaneras, profesora de Maestría de Transporte de la Universidad Central de Venezuela. Y esto es precisamente lo que no existe en buena parte de las 11 ciudades latinoamericanas analizadas por el GDA.

USO RACIONAL DEL AUTO
Lo peor de todo es que la situación, antes de mejorar, empeora. Los presupuestos locales no alcanzan para mantener y construir vías para los autos, mientras que las ventas de estos se han disparado en todos los países. Se añade que el chatarreo de vehículos viejos y obsoletos tampoco es alto y estos se suman a una pelea permanente por el espacio.

La esperanza está en que en las ciudades cada vez aparecen más modelos provenientes de organizaciones cívicas, o incluso de las mismas autoridades, que le apuestan a nuevas maneras de movernos en las ciudades. Se construyen ciclovías, se moderniza el transporte público, se les abre más espacio a los peatones, etc. Pero no es suficiente.

Más que una guerra contra el auto, lo que resulta urgente revisar es el modelo de ciudad que se perfila. El reto de los gobiernos locales y nacionales es pensar qué resulta más rentable para una sociedad en términos ambientales, sociales y de salud pública: si seguir haciendo centros urbanos para los carros o ciudades que permitan a la gente movilizarse con facilidad.

José Rivera Santana, planificador ambiental de Puerto Rico, indicó que lo primordial es la “planificación del terreno”, de manera que el traslado de los ciudadanos no implique grandes distancias. Las distancias cortas pueden ser cubiertas por transporte público, bicicletas o caminando.

“Hay que cambiar de paradigma, reducir al mínimo el uso del auto”, señaló Juncos Gautier, directora del Centro de Estudios para el Desarrollo Sustentable (Cedes), de San Juan de Puerto Rico. Quizás sea ese el camino. Al final, como decía William Faulkner, “un paisaje se conquista con las ruedas del zapato, no con las del automóvil”.

OPINIONES:
“El sistema de transporte condiciona a los limeños a adquirir un auto. Sin un transporte público de calidad tenemos personas que buscan conseguir un auto propio aunque sea viejo”
ERICK REYES. SOC. DE URBANISTAS DEL PERÚ

“Estoy en contra de la dependencia que produce el auto. Estocolmo, por ejemplo, tiene el doble de unidades por habitante que las ciudades latinoamericanas, pero se usa mucho más el transporte público”
ANDRÉS BORTHAGARAY. INST. CIUDAD EN MOVIMIENTO

México: Contra la explotación minera a tajo abierto

Contra la explotación minera a tajo abierto

Fuente: Dicidente Radio

mina cielo abiertoSkarlos, México DF. El 22 de julio se llevo a cabo una manifestación en el Ángel de la independencia con motivo del día mundial contra la Minería a cielo abierto, la cual fue convocada por el Frente Amplio Opositor a la Minería y Comunidades Campesinas y Urbanas Solidarias con Alternativas (COMCAUSAA.C.) buscando el alto a este tipo de explotación Minera que causa daños socio ambientales irreversibles.

Este tipo de explotación minera (a Cielo Abierto) es una actividad altamente destructora y contaminante, la cual provoca daños permanentes e irreversibles; destruye montañas, utiliza cianuro para la separación de los metales y gasta diariamente alrededor de 30 millones de litros de agua, este hecho hace que se sequen mantos freáticos o los contamina con metales pesados ocasionando enfermedades crónico degenerativas. Por si fuera poco este procedimiento deja desechos de material estéril los cuales se esparcen hectáreas a la redonda, acidificando la tierra y dejándola improductiva de forma permanente.

Con la entrada en vigor de los tratados de libre comercio en toda América Latina en la década de los 90, leyes mineras más que permisivas, vigentes hasta nuestros días, les abrieron las puertas a empresas transnacionales (sobre todo canadienses) facilitando la explotación de la naturaleza y la mano de obra barata; negocios para unos cuantos, destrucción y muerte para los pueblos.

Un caso paradigmático que muestra las redes de corrupción internacional que existen en este país es lo sucedido en el Cerro de San Pedro, pues ya que a pesar de existir diversos procedimiento jurídicos en tribunales mexicanos que prohíben que siga trabajando la Minera San Xavier ésta se encuentra trabajando en completo desacato a las sentencias.

En México existen aproximadamente de 22 mil concesiones de exploración y más de 850 proyectos mineros de tajo a cielo abierto, lo que equivale al 20 % del territorio nacional, extendiéndose este nuevo boom del oro a todos los países del sur tanto América Latina, África y Asia.

Entrevista con Mario Ramos miembro fundador del Frente Amplio Opositor a la minera San Xavier (FAO) que nos habla sobre la situación de la lucha contra la minera, ademas de las afectaciones socio ambientales que trae consigo la explotación a tajo abierto.
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