Un paraíso para las multinacionales… ¿o eso era antes?

Un paraíso para las multinacionales… ¿o eso era antes?

Crónicas del estallido en Latinoamérica

Emma Gascó, Martín Cúneo, Periódico Diagonal

En 1995, cinco mil indígenas u’wa amenazaron con un suicidio colectivo si las petroleras Oxy y Shell entraban en sus territorios. Era una forma de decir que la explotación petrolera equivalía a la muerte de su pueblo. Dos años después, la Corte Constitucional colombiana les daba la razón. Las petroleras tuvieron que retirarse.

Podría parecer un hecho curioso y aislado, para el que hasta el cantante Sting prestó su imagen. De no ser porque en abril de 2000, en Cocha­bamba (Bolivia), la población expulsó literalmente a pedradas a un consorcio de multinacionales –la española Abengoa entre ellas– que se había hecho con el servicio del agua. Una situación que se repetía dos años después en Arequipa (Perú), donde la población evitó que se privatizara la empresa de energía.

Cada vez quedaba más claro que no se trataba de casos aislados. En octubre de 2003, los movimientos sociales bolivianos provocaron la caída del presidente neoliberal Gon­zalo Sánchez de Lozada. Este político había intentado que otro consorcio de tres multinacionales –una de ellas Repsol– exportara gas a EE UU a través de Chile dejando en Bolivia apenas el 12% de los beneficios. Le costó la presidencia. Los movimientos sociales ecuatorianos ya habían impulsado la destitución de dos presidentes por sus políticas neoliberales: Abdalá Bucaram en 1997 y Jamil Mahuad en 2000. Por los mismos motivos también caerían en 2005 Lucio Gutiérrez en Ecuador y Carlos Mesa en Bolivia.

América Latina entera estaba cambiando. Los nuevos gobiernos surgidos de esta ola de protestas, llamados “progresistas” o del “socialismo del siglo XXI”, dejaron atrás las políticas más ortodoxas del Con­senso de Washington. Los Estados recuperaron protagonismo en la economía, generalizaron las ayudas sociales gracias a un espectacular aumento del precio de las materias primas y en muchos casos renacionalizaron algunas empresas privatizadas durante los años 90.

Pero, según defiende el analista uruguayo Raúl Zibechi, el modelo neoliberal siguió funcionando en América Latina. Ya no gira en torno a las privatizaciones, la apertura económica y las desregulaciones, defiende Zibechi, sino que se ha volcado en la apropiación de los “bienes comunes”, los recursos petroleros y minerales, el agua, la tierra, para abastecer las necesidades industriales y especulativas de las viejas potencias, y también de las nuevas, como India, China, Corea o Brasil. No obstante, estas compañías –a menudo empresas estatales– se han encontrado con una resistencia generalizada. En el negocio de la minería metálica a gran escala y a cielo abierto es donde las empresas más han notado las pérdidas.

Según afirmaba recientemente César Padilla, del Observatorio de Conflictos Mineros de América La­tina (OCMAL), en los últimos años este movimiento continental de oposición a la megaminería ha causado daños económicos a las multinacionales por valor de 30.000 millones de dólares. Para este investigador, “la resistencia ha puesto en jaque a la minería” en países tan diversos como Colombia, Perú, México, El Sal­vador, Argentina y Guatemala.

En 2002 se producía la primera gran victoria contra la minería metálica a gran escala: los vecinos de Tambogrande, en el norte de Perú, lograban expulsar a la minera canadiense Manhattan tras meses de protestas y una consulta popular, la primera realizada en el continente. La experiencia se replicaba al año siguiente en Esquel, en la Patagonia argentina, donde un novedoso movimiento vecinal impidió una mina de oro a cielo abierto que pretendía llevarse el 97% de los beneficios y dejar a cambio millones de toneladas de agua contaminada con cianuro.

Estas dos experiencias se convirtieron en un referente inevitable de los centenares de conflictos que estallaron en todos los países. Loncopué, Andalgalá, Chilecito, Tinogasta, Puno, Cocachacra, Quilish, Cañaris, Íntag, Santur­bán, Careperro, Guarjila, San Isi­dro, Sipacapa, San José del Golfo, San Rafael Las Flores… Todos estos nombres corresponden a localidades, de sur a norte del continente, que han conseguido frenar hasta el momento minas a cielo abierto de oro, plata, uranio, cobre, entre una larga lista de minerales de la tabla periódica.

En los últimos años, Perú y Guatemala se han sumado al club de países convulsionados por manifestaciones y cortes de carreteras. En Perú, desde 2009, las luchas de las comunidades de la sierra y la costa han conseguido paralizar decenas de emprendimientos mineros transnacionales. En Guatemala, desde 2005, se han realizado 74 consultas para impedir megaproyectos, principalmente hidroeléctricas y minas a cielo abierto. Este proceso, además, está ayudando a reparar el tejido social destruido por el conflicto armado (1960-1996), afirma Claudia Samayoa, destacada defensora de derechos humanos. Según Sama­yoa, gracias a las consultas, se está empezando a “superar el miedo”. Para la líder maya kakchiquel Ro­salina Tuyuc, se trata de un proceso muy “novedoso porque ya no son las organizaciones las que abanderan estas luchas, sino las comunidades”.

Por estar “sentados” sobre los recursos naturales, las comunidades campesinas e indígenas, “pueblos enteros prescindibles en el esquema”, son los que han liderado esta resistencia y han ofrecido con mayor claridad fórmulas alternativas, expone Gustavo Esteva, director de la Universidad de la Tierra de Oa­xaca, en México. Este analista no sólo reconoce los reveses recibidos por las empresas multinacionales, sino que va mucho más allá: afirma que los movimientos han contribuido a la actual crisis del capitalismo. “La combinación de luchas de los pueblos ha ayudado a detener la expansión del capital. La crisis actual no es simplemente la codicia de los de Wall Street, si no que, entre comillas, nosotros la creamos. Cierto tipo de luchas se libraron en secreto. Son luchas que paran el proceso de expansión, como la lucha contra las mineras. Y el capital que no crece, muere”, dice.

Algunas historias de resistencia

2005 La multinacional del agua Suez abandona El Alto (Bolivia) tras una revuelta. Las movilizaciones llevan a subir las regalías a las petroleras del 18% al 50%. Sipacapa (Guatemala) impide la ampliación de la mina Marlin.

2006 Un levantamiento indígena en Ecuador expulsa a la petrolera Oxy y frustra la firma del TLC con EE UU. Bolivia recupera la mayoría accionarial en sus petroleras.

2008 32 campos petroleros de la Faja del Orinoco (Venezuela) pasan oficialmente a control estatal, dentro de un plan más amplio de nacionalizaciones.

2009 En Ecuador, el movimiento indígena paraliza la ley de agua, que abría la puerta a la minería trasnacional. El baguazo (Perú) tumba cuatro decretos que entregaban la Amazonía a las multinacionales.

2011 Las comunidades de Puno (Perú) obligan al Gobierno a retirar el proyecto minero Santa Anta.

2012 30.000 campesinos e indígenas ganan el juicio a Chevron-Texaco en Ecuador.

2013 Comunidades campesinas e indígenas paralizan el proyecto minero El Tambor (Guatemala).

Movilización por la Declaración de Ríos y Territorios Libres en la Sierra y Costa Sur de Chiapas

Movilización por la Declaración de Ríos y Territorios Libres en la Sierra Madre del Sur y Llanura Costera en Chiapas

Las comunidades agrupadas en La Voz del Pueblo se levantarán, en un acto que dará comienzo a las 10am, para dar a conocer a la opinión pública la Declaración de Ríos y Territorios Libres en la Sierra Madre del Sur y Llanura Costera en Chiapas, que se llevará a cabo el día 10 de diciembre en la Parque Central Miguel Hidalgo en Tapachula, Chiapas.

tapachula

AUDIO INVITACIÓN
https://soundcloud.com/sancristencia/sets/promo-declaraci-n-de

El otorgamiento de licencias para la construcción de nuevas represas y la exploración y explotación minera en el estado de Chiapas gozan de una nula participación social, tanto de las comunidades afectadas directa e indirectamente, así como de otros actores sociales. Esto se observa claramente en las zonas Sierra y Costa Sur del estado, donde los tres niveles de gobierno y las empresas que impulsan dichos megaproyectos no han respetado el derecho al consentimiento previo, libre e informado de la población, violando con ello convenios, acuerdos, entre otros instrumentos nacionales e internacionales de defensa de derechos humanos que el gobierno de México ha firmado y ratificado, tales como el convenio 169 de la OIT, la Declaración sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas de la ONU, los Acuerdos de San Andrés, la ley agraria, etc.

Desde hace más de un año, varias comunidades que serán afectadas por estos proyectos, han expresado en reiteradas ocasiones su oposición a que se impulsen estos planes por la vía de la imposición. Cabe destacar que la población todavía no ha recibido información clara y detallada sobre los Manifiestos de Impacto Ambiental ni las posibles afectaciones a su salud o el riesgo al que se verían expuestos los habitantes de la zona.

Debido a lo anterior y, amparados en los instrumentos antes mencionados, las comunidades agrupadas en La Voz del Pueblo se levantarán, en un acto que dará comienzo a las 10am y ofrecerá una Rueda de Prensa a las 12:30pm, para dar a conocer a la opinión pública la Declaración de Ríos y Territorios Libres en la Sierra Madre del Sur y Llanura Costera en Chiapas, que se llevará a cabo el día 10 de diciembre en la Parque Central Miguel Hidalgo en Tapachula, Chiapas.

La Voz del Pueblo los invita y anima cordialmente a participar en esta especial ocasión, donde se busca dar a conocer al pueblo de Chiapas y de México que los proyectos hidroeléctricos y mineros en la Sierra y Llanura Costera de Chiapas no cuentan con licencia social para llevarse a cabo y que las comunidades se están organizando para resistir la imposición de megaproyectos en la región.
Atentamente,
¡Porque no hay licencia social para represas y minas en la Sierra y Costa!
¡Ríos para la vida, no para las represas!
¡Porque el agua vale más que el oro! ¡No a la minería!

La Voz del Pueblo

Petróleo: un pilar de la expansión del capitalismo

LA AMENAZA MUNDIAL DEL PETRÓLEO Y EL CAMINO HACIA SOCIEDADES POSPETROLERAS

Petróleo: un pilar de la expansión del capitalismo

Boletín del Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales (WRM)

petroleo

El petróleo es una mezcla homogénea de compuestos orgánicos que, junto con el carbón y el gas natural, se formó hace unos 300 millones de años, durante el Periodo Carbonífero de la Era Paleozoica. Convertido en “combustible fósil” en la era moderna, es el resultado del accionar de millones de años sobre restos de animales y plantas cubiertos por arcilla, tierra y minerales, sometidos a grandes presiones, altas temperaturas y la acción de bacterias anaeróbicas, es decir aquellas bacterias que sólo pueden desarrollarse en ambientes carentes de oxígeno.

Para acceder a los depósitos de petróleo en el subsuelo terrestre o marino, y extraerlo, es necesario realizar perforaciones. Pero previamente hay un trabajo de exploración (prospección) que también implica el uso de instrumentos de gran precisión, la intervención de geólogos, geofísicos, ingenieros, la construcción de caminos y sistemas de comunicación, la movilización de vehículos y helicópteros, la instalación de campamentos y laboratorios. Entre los diversos métodos de prospección figura la sismografía, técnica por la cual se hacen estallar cargas de dinamita en pozos de escasa profundidad, registrando las ondas reflejadas en las napas profundas por medio de sismógrafos combinados con máquinas fotográficas. Otra técnica es la exploración en profundidad, por la cual a partir de la perforación de pozos profundos se analizan las muestras del terreno a diferentes profundidades y se estudian sus características.

Para la extracción de petróleo se sigue utilizando básicamente la misma técnica de bombeo desarrollada por Edwin L. Drake, de Pennsylvania, Estados Unidos, en1859, que estableció la base de la industria petrolera y aceleró el camino de la era industrial. Los depósitos de petróleo suelen estar a miles de metros por debajo de la superficie (generalmente entre 3000 o 4000 metros, aunque existen pozos de 5000 o 6000 metros de profundidad. Una vez que la perforación llega al yacimiento, el cambio de presión hace aflorar el petróleo en su forma viscosa, que es recogido a través de las torres petroleras. Ésta es la producción primaria, que puede durar años, pero cuando la presión cede se utilizan bombas para seguir extrayendo el crudo. El líquido obtenido se transporta a través de oleoductos o de barcos, para su posterior refinación.(1)

Es tristemente conocido el desastre ambiental tanto de los pozos de extracción petrolera y las chimeneas que queman los gases que emanan del crudo como los oleoductos que lo transportan. De ello dan testimonio las comunidades de Nigeria que viven en torno al despilfarro que representa la quema del gas de petróleo sobrante que realizan las empresas, por motivos puramente económicos. En la región del Delta del río Níger se queman diariamente más de 2 billones de pies cúbicos de gas. Las enormes llamaradas inyectan en el aire enormes cantidades de gas de efecto invernadero y de sustancias tóxicas. NnimmoBassey, de Oilwatch, describe que “No hay un soplo de aire fresco en los alrededores de estas llamaradas. Causan asma, bronquitis, cáncer y trastornos sanguíneos. También derraman lluvia ácida sobre el suelo, la vegetación, los edificios y la gente”(ver Boletín 133 del WRM). Los oleoductos han abierto los bosques a los depredadores mientras que los derrames, la quema constante de gas y los incendios forestales forman parte de la vida cotidiana de las comunidades, a las que el petróleo no ha traído más que miseria.

La tecnología ha permitido extraer también petróleo del lecho marino- los pozos marinos producen alrededor del 25% del petróleo extraído en todo el mundo. Mediante el uso de sofisticados equipos, instalaciones submarinas y de alta mar, a través de plataformas petroleras flotantes o ancladas en el fondo, se logra llegar a profundidades de hasta más de 1.000 metros. La explotación de petróleo en mar abierto (off-shore) ha ido acompañada de grandes desastres ambientales, a raíz tanto de los derrames de petróleo y de productos químicos tóxicos en el agua como por la liberación de gases nocivos a la atmósfera, que diezman la vida marina circundante afectando en algunos casos la soberanía alimentaria de comunidades pesqueras.
Con posterioridad a su refinación, el petróleo y sus derivados atraviesan una extensa red de distribución y comercialización en la que intervienen intermediarios, distribuidores mayoristas y minoristas, depósitos, puntos de venta, en un acarreo también riesgoso, que recorre todo el planeta.(2)

Mapa del petróleo

Si bien la mayor parte de las reservas mundiales de petróleo son pequeñas, son unas pocas reservas de gran tamaño las que contienen la mayoría del petróleo en el mundo, concentradas en unas pocas regiones (provincias petroleras) donde se formaron cuencas de sedimentación que almacenan petróleo y gas en campos y yacimientos.

Aproximadamente el 86% del petróleo mundial se localiza en 23 provincias petroleras. Otras cifras registran que alrededor de 15 países producen el 75% del petróleo mundial y poseen el 93% de las reservas petroleras. A su vez, más de la mitad de las reservas de petróleo probadas están localizadas en Medio Oriente, donde Arabia Saudita posee el mayor pozo de crudo del mundo, Al-Ghawār. Irak, Kuwait e Irán también tienen pozos gigantes.

En América del Norte, Estados Unidos ha sido el que ha producido más petróleo en el mundo y algunos de sus campos están mermando, pero aún se cree que posee importantes yacimientos por descubrir. México es uno de los 10 principales productores mundiales de petróleo, si bien su yacimiento más importante se está agotando. Canadá ha comenzado a explotar mediante fracturación hidráulica los enormes depósitos de arenas de petróleo o arenas bituminosas (tar sands) de Athabasca, provincia de Alberta, que quedan bajo 141.000 km2 de bosques y pantanos de turba.

En América del Sur, Venezuela descolla como el mayor exportador de petróleo y tiene el segundo mayor depósito de petróleo, luego de Arabia Saudita. Brasil es el segundo mayor productor de América del Sur y la mayoría de sus reservas están en el Océano Atlántico.

Las reservas de petróleo del Reino Unido en el Mar del Norte son las mayores de la Unión Europea, y lo ubican como un importante productor, si bien sus niveles han bajado y ahora es un importador neto de petróleo. Rusia tiene importantes reservas así como el mejor potencial de nuevos yacimientos.

Recientemente se ha localizado en el sur de Australia un gigantesco yacimiento de petróleo bituminoso que podría ubicar a este país como la “segunda Arabia Saudita” en materia de producción petrolera.

En África, el atractivo de un petróleo barato – básicamente porque su extracción se realiza sin atender los costos ambientales y sociales –y el proceso de intensa inversión de capitales en la región que supone la usurpación de extensos territorios, ha hecho quelas torres petroleras avancen en las regiones Oriental y Meridional del continente, desestabilizando gobiernos y dividiendo a las comunidades. Mientras la fiebre del gas y del petróleo ataca a los magnates de Tanzania, Mozambique, Madagascar, Chad, Mauritania, Etiopía, Eritrea, Somalia, etc., a las comunidades locales nunca se les pone al tanto de lo que les está por pasar, como ocurrió con el Gasoducto de África Occidental (WAGP), en que ni siquiera se respetaron las reglas ambientales del Banco Mundial, como denunciaron las comunidades. Así, los pobres continúan subsidiando los costos del petróleo con las pérdidas que sufren en su calidad de vida y la degradación extrema del medio ambiente. (Ver Boletín 133 del WRM)

Por otra parte, frente a la progresiva disminución de algunos yacimientos, las compañías petroleras han desarrollado nuevas formas de tecnología que les permiten expandir la explotación petrolera y avanzar sobre zonas remotas y antes inaccesibles en el mar – como es el caso del yacimiento de Tupi en aguas ultra profundas de Brasil- , las regiones árticas y los bosques tropicales, alterando y destruyendo frágiles ecosistemas y agravando dramáticamente las emisiones de carbono y con ello el cambio climático.

La técnica no convencional de fracturación hidráulica (fracking), que mediante presión amplía las fracturas del sustrato rocoso que encierra el petróleo y favorece así su salida hacia el exterior, abre una nueva frontera más fronteras a la explotación petrolera y con ello a los inherentes riesgos ambientales que conlleva. En este caso, además de un enorme consumo de agua, la multitud de compuestos químicos que se emplean con el fin de favorecer la disolución de la roca terminan contaminando tanto el terreno como los acuíferos subterráneos. Por otra parte, esta tecnología “de fuerza bruta” aplica un proceso no lineal y caótico que puede llegar a fracturar napas de agua y otros pozos de petróleo y gas.

El rol del petróleo

Actualmente el petróleo es uno de los pilares de la economía globalizada, un producto estratégico para la expansión del capitalismo. Con sus innumerables derivados producto de la transformación química a través de industria petroquímica que da origen a plásticos, fibras sintéticas, detergentes, medicamentos, conservadores de alimentos, hules y agroquímicos, entre otros, el petróleo da forma a la civilización petrolera, con su trágica secuela de guerra y destrucción.

Si bien desde la antigüedad, los sumerios, asirios, babilonios, egipcios y más actualmente indígenas americanos lo utilizaron para distintas aplicaciones – para la construcción, como medicina, como combustible de lámparas, para protección de canoas -, fue a fines del siglo XIX y principios del siglo XX, y en el marco de la Revolución Industrial, que se impuso su uso para la elaboración de combustible para motores (gasolina y sustancias petroquímicas), desplazando al carbón. Surgió en ese entonces la Standard Oil de Rockefeller, la mayor empresa refinadora, transportista y vendedora de petróleo del mundo, con sede en Estados Unidos, país que hasta la Segunda Guerra Mundial fue el principal productor y consumidor de petróleo.

En la Primera Guerra Mundial el petróleo tuvo un papel decisivo en su desarrollo y desenlace, ya que alimentaba los noveles tanques en tierra, los buques y submarinos y los primeros aeroplanos y aeronaves bélicos utilizados para reconocimiento, ataque y bombardeo. En esa época, la producción de Estados Unidos, alejado del campo de batalla, pasó de 33.000 toneladas en 1913 a 44.000 en 1917 y a 62.000 en 1920. En el periodo de postguerra la industria petrolera creció, junto con la industria del gas natural, desplazando definitivamente al carbón. (3)

En 1938, la producción mundial de petróleo alcanzaba las 276 mil de toneladas, cifra que aumentó a 370 mil en 1946, como consecuencia de la Segunda Guerra Mundial. Entre 1950 y 2000, la producción global de crudo se quintuplicó en promedio. En 2012 se registró un consumo mundial promedio de 89 millones de barriles, 30% más que en 1992, produciendo 14.110 millones de toneladas de emisiones de carbono.

El petróleo, con todos sus derivados y aplicaciones, habilitó al gran capital, a través de los tractores motorizados, las avionetas, las motosierras y los agroquímicos que alimenta, a lanzarse a la expansión del agronegocio, con su producción masiva e industrializada de alimentos y madera. El despliegue de tales herramientas productivas benefició a los grandes monopolios petroleros, que se inició con las Siete Hermanas – Anglo-Persian Oil Company (ahora BP); Gulf Oil, Standard Oil of California (SoCal) y Texaco (ahora Chevron); Royal Dutch Shell; y Standard Oil of New Jersey (Esso) y Standard Oil Company of New York (Socony) (hoy Exxon Mobil) –, que dominaron el negocio petrolero hasta principios de la década de 1960. Una vez creada la Organización de los Países Exportadores de Petróleo (OPEP), la influencia de esas empresas se redujo. Posteriormente, como consecuencia de una serie de fusiones, de las siete quedaron cuatro –Exxon Mobil, Chevron, Royal Dutch Shell y BP –, si bien con un capital muy superior al que poseían las Siete Hermanas. (4)

El negocio petrolero ha sembrado a su paso una deforestación vertiginosa, ha alterado y destruido ecosistemas, ha desmantelado la vida campesina y la soberanía alimentaria de numerosas comunidades.Como bien expresa Andrés Barreda: “El periodo neoliberal es la época que más energía ha quemado en toda la historia de la humanidad. El consumo y el despilfarro de energía y materiales de la industria, las ciudades y el campo capitalistas crecen de forma descomunal, muy especialmente el consumo energético de las redes intermodales globales de transporte y sus casi mil millones de vehículos y de la red electroinformática multimodal de computadoras, teléfonos celulares, etc. que actualmente articulan al autómata mundial, conformando una economía capitalista vorazmente adicta al constante aumento de la producción y el consumo mundial de las tres energías fósiles: petróleo, gas y carbón”.

Petróleo maldito

derrameEn países del Sur, largamente abusados por la colonización y cercados para hacerlos dependientes, el petróleo suele ser una maldición, encontrando en los países del África su máxima expresión. Las comunidades de Kuwait, Nigeria, Angola, República del Congo, Gabón, países petroleros de la región, han sufrido y siguen sufriendo la “maldición” del petróleo, que no les ha traído ninguna riqueza.

En el Delta del Níger, los casos de cáncer, infertilidad, leucemia, bronquitis, asma, mortalidad infantil, bebés con deformaciones y otros problemas relacionados con la contaminación tienen una inusitada frecuencia. Las comunidades deben enfrentar constantemente las consecuencias de los derrames de petróleo, la quema de gas y otras amenazas que surgen de las actividades de exploración. De las empresas petroleras que operan en el Delta del Níger, Shell ha sido la de mayor notoriedad por las violaciones a los derechos humanos de las comunidades, sobre las que las fuerzas de seguridad contratadas por la empresa avanzaron con tanques de guerra y armas, disparando y matando a cientos de personas, incluso mujeres y niños, arrasando aldeas enteras y mutilando a miles de personas, en los tiempos en que Saro-Wiwa despertó la conciencia de la nación y de la comunidad internacional sobre la injusticia ambiental en Ogoniland (ver Boletín 152 del WRM).

En torno a la industria petrolera – junto con la minería – el capitalismo ha organizado la producción industrial de la mayor parte de las sustancias y energías perniciosas que hoy saturan no solamente los depósitos de basura sino también los sistemas hídricos, la atmósfera y finalmente el clima del planeta.

Las compañías petroleras, aunque prometen responsabilidad social, controles y medidas de seguridad adecuados y el uso de las mejores prácticas, actúan con total impunidad, violando derechos humanos y contaminando el ambiente en grados que representan crímenes contra el ambiente, la naturaleza y la humanidad en su conjunto. Frente al poder de los gigantes petroleros, difícilmente los estados pueden proteger a sus pueblos o a la naturaleza forzándolos a hacerse responsable de sus actos. E incluso en aquellos casos en que hay una respuesta judicial, suele ser insuficiente en términos de dar satisfacción a los reclamos de justicia de las comunidades afectadas, cuyos valores, cultura o derecho tradicional en algunos casos no tienen cabida en los sistemas judiciales. Tal es el caso de las tierras sagradas, los conceptos de propiedad comunitaria de la tierra o los Derechos de la Naturaleza, este último concepto incorporado en la constitución ecuatoriana. (5) Para el pueblo U’wa, que habita las selvas del oriente colombiano, el petróleo es la sangre de la Madre Tierra, por lo que perforarla constituye una profanación. Expresan: “Sabemos que el riowa (hombre blanco) le ha puesto precio a todo lo vivo y hasta a la misma piedra, comercia con su propia sangre y quiere que nosotros hagamos lo mismo en nuestro territorio sagrado ruiria, la sangre de la tierra a la que ellos llaman petróleo…todo esto es extraño a nuestras costumbres…” (6) Por eso han mantenido un prolongado conflicto con el estado colombiano y la empresa estadounidense Occidental Petroleum (OXY), autorizada por el gobierno a desarrollar un proyecto petrolero en el corazón del territorio U´wa, sufriendo represión y muerte.

Las comunidades están cuestionando la extracción de petróleo que envenena sus tierras, sus aguas y su atmósfera. No quierenvivir más en medio de derrames, de llamaradas de gas y de los trastornos económicos y sociales que la industria deja a su paso. No quieren más la deforestacióncausada por la industria petrolera. Y piden que el petróleo crudo permanezca en la tierra a la que pertenece, un reclamo que se extiende por el mundo y abarca al gas y al carbón.

Todas las señales hablan del peligro inminente que enfrenta la humanidad, consecuencia directa del modelo dominante dela actual “civilización petrolera”, cuyas formas productivas, comerciales y de consumo arrasan y se imponen sobre las grandes mayorías, para beneficio de unos pocos. El moderno estilo de vida occidental y urbana se sustenta en un elevado consumo de energía, que encierra una enorme injusticia social y ambiental. Según cifras de un reciente informe de Amigos de la Tierra sobre energía (7), 1.300 millones de personas, o un quinto de la población mundial, no tiene acceso a la energía eléctrica. El consumo de energía per cápita en Estados Unidos y Canadá es aproximadamente el doble que el de Europa o Japón, más de diez veces el de China, casi 20 veces más que el de India y aproximadamente 50 veces más que el de los países más pobres del África Subsahariana.

No obstante, las comunidades más vulnerables – justamente aquéllas que menos acceso tienen a los usos y aplicaciones del petróleo – son las más afectadas por el cambio climático causado por las emisiones globales de gases de efecto invernadero, cuyo 57% por ciento resulta del dióxido de carbono liberado por el uso de combustibles fósiles.

Por otro lado, el petróleo se ha impuesto ideológicamente como una fuente de energía imprescindible para las globalizadas “sociedades de plástico”, centralizada por multinacionales para las cuales resulta una actividad financieramente lucrativa, simplemente porque no contabiliza los desastres ambientales y sociales que provoca.

El cambio hacia sociedades que sean ambiental y socialmente justas y saludables, también en términos de energía, resulta cada vez más urgente. Y no se trata de un mero cambio de fuentes de energía. Si se mantienen los poderosos intereses económicos, políticos y financieros que hoy sustentan el engranaje petrolero, si continúa la inequidad, si se manejan las mismas grandes escalas, si se excede la capacidad, cualquier energía renovable puede resultar finalmente tan perniciosa como el petróleo.

La apuesta está en las visiones de sociedades solidarias que construyan los movimientos sociales y en el poder que acumulen en torno a eso para rescatar a la humanidaddel actual rumbo nefasto, en el que, a la larga, nadie saldrá ganando.

Una nueva frontera del petróleo: las arenas bituminosas

arenasEn el norte de Alberta, bajo un área del tamaño de Florida, se encuentran las arenas de alquitrán – una mezcla de arena, arcilla y un crudo pesado o sustancia alquitranada llamada bitumen.

Para extraer el bitumen se elimina toda la vegetación sobre la tierra, al estilo de mina a cielo abierto. y Es así que la producción de petróleo a partir de arenas bituminosas arrasó el delta de Athabasca, sus bosques prístinos y sus ríos y lagos impolutos, convirtiéndolo en un devastado horizonte deforestado, minas a cielo abierto y aguas contaminadas.

Luego de separado el bitumen de la arenisca, se lo somete a procesos que lo refinan, en gigantescas instalaciones humeantes que contaminan la atmósfera. Las aguas residuales del proceso se almacenan en enormes estanques de residuos tóxicos que incluso son visibles desde el espacio.

El requerimiento de agua para este proceso es enorme: por cada barril de petróleo se utilizan entre 2 y 6 barriles de agua. En la actualidad, las operaciones tienen licencia para desviar 652 millones de metros cúbicos de agua dulce al año, el 80% del río Athabasca. Alrededor de 1,8 millones de metros cúbicos de esta agua se convierten diariamente en aguas residuales altamente tóxicas, cuya filtración está contaminando el río Athabasca así como las napas subterráneas que fluyen a territorios de pueblos indígenas, quienes han denunciado la aparición de cánceres poco frecuentes y virulentos en varios miembros de la comunidad. También se han encontrado deformaciones y tumores en peces y animales de caza.

Fuente: Indigenous Environmental Network, http://www.ienearth.org/what-we-do/tar-sands/

En Camisea, Perú, Pluspetrol pone en peligro a pueblos indígenas aislados, ¡y pretende la recompensa de un proyecto REDD+!

Desde 2004, un consorcio dirigido por la compañía petrolera y gasera argentina Pluspetrol está explotando los yacimientos de gas de Camisea, en Perú, dentro de la Reserva Kugapakori-Nahua-Nanti. Ahora, la compañía planea perforar nuevos pozos, construir una extensión de oleoducto de 10,5 km y realizar pruebas sísmicas a través de cientos de kilómetros cuadrados, como parte de una expansión masiva de sus operaciones. Si bien el proyecto aún no ha sido aprobado por el Ministro de Energía y Minas de Perú, la organización Forest Peoples Programme (FPP) denunció que las fotos que figuran en un informe interno de una agencia gubernamental peruana revelan talas ilegales en la reserva que, supuestamente, protege a pueblos indígenas en aislamiento voluntario y contacto inicial.

Una Evaluación de Impacto Ambiental del proyecto revela que Pluspetrol reconoce que el contacto con indígenas en aislamiento voluntario será “probable” durante las operaciones, que dichas personas son generalmente muy vulnerables al contacto, que, como resultado, pueden ocurrir “numerosas muertes”, y que la expansión tendrá, o podría tener sobre ellos impactos considerables por muchas y variadas razones (por más información sobre los pueblos en aislamiento voluntario ver el Boletín 194 del WRM).

Increíblemente, Pluspetrol no sólo quiere expandir sus actividades en la Amazonía sino que también pretende ser “recompensada” con los beneficios de un proyecto REDD+ que otorgaría a la compañía los créditos de carbono que podrían generarse gracias a las áreas boscosas de la reserva que permanezcan en pie (ver Masking the Destruction: REDD+ in the Peruvian Amazon http://wrm.org.uy/books-and-briefings/masking-the-destruction-redd-in-the-peruvian-amazon/).

(1) El petróleo, http://www.elpetroleo.50webs.com/perforacion.htm
(2) “Sueños de oleoductos y tuberías”, Isaac Osuoka, OilwatchAfrica, en “Fluye el petróleo, sangra la selva”, Oilwatch, http://www.oilwatch.org/documentos/libroshttp://www.
(3) “Petróleo, el combustible del capitalismo”, María Ibáñez, enlucha.org/site/?q=node/831
(4) “Manipulaciones y zarandeos de la actual civilización petrolera mundial”, Andrés Barreda, Informe para Oilwatch, http://www.oilwatch.org/component/content/article/118-varios/documentos/131-manipulaciones-y-zarandeos-de-la-actual-civilizacin-petrolera-mundial#sdfootnote14sym
(5) “Digging for dirty oil. Reviewing corporate oil liabilities and EJO legal strategies for environmental justice”, EJOLT, October 2013, http://www.ejolt.org/2013/10/digging-for-dirty-oil-reviewing-corporate-oil-liabilities-and-ejo-legal-strategies-for-environmental-justice/
(6) Carta de los U´wa al mundo, http://www.asociacion.ciap.org/IMG/pdf/Carta_U_Wa.pdf
(7) “Good energy, bad energy”, http://www.foei.org/en/good-energy-bad-energy

Pronunciamiento del Frente de Comunidades en Contra de la Incineración

Para su conocimiento y difusión:

Atotonilco de Tula, Hidalgo

Pronunciamiento del Frente de Comunidades en Contra de la Incineración

Este 29 y 30 de Noviembre del 2013 en Atotonilco de Tula, nos reunimos comunidades de los Estados de Puebla, San Luis Potosí, Hidalgo y el Estado de México que están siendo afectados por la industria cementera para compartir experiencias y reconocer que esta industria forma parte de este modelo extractivo que esta envenenando comunidades enteras en todo el país.

Pudimos observar los distintos niveles de impactos en las comunidades y el medio ambiente que va dejando la industria cementera con todo la impunidad y complicidad de los gobiernos municipales, estatales y federal.

Siendo la incineración el ultimo de estos impactos, donde ya no solo se incineran residuos peligrosos como llantas, plaguicidas y medicinas caducas, aceites entre muchos otros residuos industriales, sino que ahora el peligro aumenta con la intención de incinerar también los residuos solidos urbanos. Ante estos peligros que se suman a todos los impactos en la salud ambiental y humana que estamos viviendo en estas comunidades.

Por esto hacemos un llamado de alerta a los distintos movimientos, organizaciones, redes a nivel nacional e internacional, por la embestida que estamos sufriendo con toda la complicidad de las autoridades.

Reconociendo que la industria del cemento es especulativa, que vivimos una crisis económica que no corresponde a la enorme sobreproducción de cemento que tenemos en el país actualmente, que su gran mayoría del producto tiene como destino final la construcción de mega-proyectos contaminantes como son las hidroeléctricas, que las regulaciones hacia esta industria son las más laxas y permisivas de toda la industria extractiva en el país, que los impactos en las comunidades van en aumento y se presentan desde la extracción, la producción y el destino final las comunidades presentes en esta reunión decidimos presentarnos como un frente de resistencia común, no solo contra la industria cementera, sino también contra la incineración que es la cara más visible de los daños ocasionados por esta industria. Reunidos en una de las zonas mas contaminadas del mundo, donde tienen presencia tres de las mas grandes empresas cementeras a nivel mundial. Con este panorama que día a día empeora la salud de las comunidades y entendiendo que las resistencia conjuntas son vuelven mas fuertes es que decidimos formar el Frente de Comunidades contra la Incineración, mismo que presenta las siguientes demandas:

Ante la situación que se vive en el país. por los impactos de la industria cementera. Pedimos NO MAS PLANTAS CEMENTERAS. No son necesarias. No pueden ser el motor de un desarrollo sustentable en el país y sus impactos en la salud ambiental y humana son mayores que sus beneficios.

Que las REGULACIONES PARA ESTA INDUSTRIA se basen en un estricto conocimiento de sus impactos negativos en las comunidades donde están instaladas,

LA NO INCINERACIÓN DE RESIDUOS en las plantas cementeras. Dejar fuera el argumento de empresas de cero emisiones y comprometidas contra el cambio climático que les permite cambiar a otro tipo de emisiones que en lo local resultan ser mas dañinos a corto plazo y a largo se convertirán en un nuevo problema global. Si no existe una energia limpia para la producción del cemento, este no debe de ser producido.

Hacemos un llamado a los compañeros y compañeras de los distintos movimientos ambientales, sociales en el país. y todo el mundo para exigir que estas demandas tengan eco. Así mismo reconociendo la importancia de todas las luchas, el Frente de Comunidades en contra de la Incineración hace público su apoyo a la comunidad indígena Hña Hñu en el municipio de Santiago de Anaya, que han llevado una lucha titánica contra Cementos Fortaleza que a base de engaños, represión y violencia se ha instalado en esta comunidad.

Mandamos nuestra solidaridad al pueblo de San José Tuzuapan en el Estado de Puebla, que mantiene una lucha contra Cementos Cruz Azul, que poco a poco ha venido robándoles su agua, poniendo en peligro su forma de vida originaria como es la agricultura.

Nuestro reconocimiento a los compañeros y compañeras en San Luis Potosí, que han llevado una lucha solitaria y desapercibida por los medios contra CEMEX que ahora pretende continuar envenenado su aire y sus tierras con la incineración de residuos solidos urbanos en sus hornos.

Lo mismo en Atotonilco de Tula, ejemplo de resistencia y lucha en una zona altamente contaminada con la presencia de Lafarge ahora Cementos Fortaleza y CEMEX.

A los compañeros en Morelos y Veracruz que mantienen una resistencia férrea contra la devastación ambiental de Cementos Moctezuma.

Igual reconocimiento se merecen los compañeros y compañeras del Movimiento Ambientalista Pro Salud Apaxco-Atotonilco que han llevado una batalla de resistencia y confrontación contra la cementera Holcim.

Hacemos un llamado para que estén atentos a los acciones que el Frente de Comunidades en contra de la Incineración llevaran a cabo en defensa de su territorio, así como de la represión de la que ya están siendo víctimas.

Invitamos a nuestros hermanos en todo el país y el mundo a sumar fuerzas en esta lucha.

NO A LA INCINERACIÓN DE RESIDUOS EN HORNOS CEMENTEROS!

POR UN MANEJO ADECUADO DE LOS RESIDUOS!

FRENTE DE COMUNIDADES EN CONTRA DE LA INCINERACIÓN

El TPP, un espejo que le dice a la gente que es verdad lo que viven y que tiene razón en su lucha

El TPP, un espejo que le dice a la gente que es verdad lo que viven y que tiene razón en su lucha

Jaime Quintana Guerrero, desinformemonos.org

México, Distrito Federal. “Los cuidadores, sembradores y guardianes del maíz somos un estorbo para un modelo económico que es violento y depredador contra los pueblos indígenas”, afirma Luis Macas, dirigente indígena, político e intelectual ecuatoriano de nacionalidad kichwa, uno de los jurados dictaminadores de la audiencia final “Violencia contra el maíz, la soberanía alimentaria la autonomía” del Tribunal Permanente de los Pueblos (TPP).

Por su parte, Jean Robert, historiador suizo, colaborador del obispo Sergio Méndez Arceo y otro de los miembros del jurado, advierte que aunque el TPP “no es un tribunal vinculante que pueda explicarse con una condena. Es una denuncia y reflexión general, es un observador que ve un conjunto que nunca se había visto con tanta intensidad”.

La importancia de este proceso, señala el analista y periodista Ramón Vera Herrera, “es que pueda ser un espejo para los pueblos”; mientras que el activista maya Álvaro Mena explica que en esta audiencia “se analizaron las agresiones de las que es objeto el maíz, cultivo milenario que se extienden a toda la cultura que gira a su alrededor”.

Vera, editor del suplemento Ojarasca y miembro de la Red en Defensa del Maíz,   uno de los impulsores del mosaico de testimonios que se presentó en la ciudad de México los días 19, 20 y 21 de noviembre, señala que “los pueblos están ubicando y sistematizando en diferentes regiones y comunidades, lo que viven aquí y lo que pasa afuera, lo permite tejer vínculos concretos entre ellos”.

El Tribunal Permanente de los Pueblos fue creado el 23 de junio de 1979 en Bolonia, Italia, para denunciar los crímenes de lesa humanidad después de los genocidios en Vietnam. En ese entonces fue integrado por Jean Paul Sartre, Bertrand Russel, Lázaro Cárdenas, Julio Cortázar y Gabriel García Márquez, entre otros.

El proceso en defensa del maíz en México, indica Vera Herrera, permitió a los pueblos tener un tejido organizativo. “Es un espejo que le dice a la gente que es verdad lo que viven y que tiene razón en su lucha; que la esperanza va caminando y que alguien los escuchó”.

Philippe Teixier, ex magistrado de la Suprema Corte de Justicia de Francia, miembro de rector del Comité de Derechos Económicos, y Sociales y Culturales de las Naciones Unidas y ahora jurado del TPP, explica que “esta tribuna no tiene fuerza coercitiva, pero sí una fuerza moral muy grande”.

Camila Montesinos, chilena que recibió el Premio Nobel Alternativo, identifica que la importancia del Tribunal consiste en “reconocer que las denuncias que han hecho los pueblos y organizaciones tienen una importancia en la legitimidad de sus luchas, que es una esperanza para el mundo y un instrumento que puede despertar solidaridad de otros pueblos y comunidades”.

Álvaro Mena, maya de Hopelchén, Campeche, indica que a partir el TPP, “a nivel de la Pensínsula de Yucatán nos dimos cuenta que podemos hacer cosas juntos, que no es opcional y que es urgente que nos encontremos como pueblos y colectivos”.

El objetivo del Tribunal, señala Gustavo Esteva, fundador de la Universidad de la Tierra en Oaxaca y también jurado de esta audiencia, es que se produzca un efecto de “afirmar lo que la gente sabe y que no decía en voz alta; que se afirme que la esperanza es de los pueblos y que se puede salir de la situación en que están caminando”.

Esto se tiene que trabajar en las comunidades”, menciona Andrés Carrasco, jefe del Laboratorio de Embriología de la Facultad de Buenos Aires, Argentina. “Nosotros venimos a escuchar y decir, pero los que sufren lo tienen que reconocer”.

El ecuatoriano Macas afirma a Desinformémonos que es “parte de los pueblos que nos dedicamos a la siembra y que nuestro principal alimento es el maíz”, para señalar que existe una agresión a este cultivo y, por tanto, a toda una cultura e historia. “Es un ataque de las empresas transnacionales, y existe una planificación intencional del Estado para desaparecer a los pueblos indígenas y campesinos que mantenemos al maíz desde antes de la llegada de los españoles. Los cuidadores, sembradores y guardianes del maíz somos un estorbo para un modelo económico, que es violento y depredador contra los pueblos indígenas”.

Jean Robert agrega que hay un proyecto de eliminación del tradicional cultivo. “Está atacado por todas partes. Una de las maneras es introducir el maíz transgénico, del que no sabemos cómo se va a comportar”. Pero en México, contrasta, existe una resistencia a la destrucción de su cultura campesina. “Se crea una desesperación, pero por otro lado una esperanza también”.

Álvaro Mena precisa que “el maíz no es un alimento, sino la vida de los pueblos. En él existe un mundo con el que convive”. La investigadora Silvia Ribeiro agrega que “cuando hablamos del maíz, hablamos del quelite y de todo lo que nace a su alrededor, del agua y del territorio de las comunidades rurales y urbanas.

Ribeiro señala que en el TPP se habló de las afectaciones del maíz transgénico, la pérdida de las semillas nativas, la invasión de territorios, la migración y las políticas de gobierno. “Cuando hablamos de esta devastación es grande, pues es uno de los principales alimentos en el mundo, y para las industrias el principal y más versátil alimento”.

Defender el maíz, explica Silvia Ribeiro, “es defender una creación milenaria y colectiva, que nace desde Alaska hasta la Tierra del Fuego”.

Philippe Teixier indica por su parte: “como extranjero me di cuenta lo que representa el maíz para los pueblos del México y América. Es materia de vida, por eso esta audiencia tiene un papel importantísimo”.

No a la compensación de los impactos ambientales

No a la «compensación» de los impactos ambientales

Vía ecoportal.net
Por todo el mundo, los ecosistemas y las comunidades que dependen de ellos son dañados por grandes proyectos de infraestructuras, industrias extractivas y mercados financieros.1 Para facilitar estas actividades, entidades públicas y privadas están promocionando nuevos planes para permitir que los impactos medioambientales sean “compensados”. Esto podría suponer un aumento de los daños, pero lo que aún es más preocupante es que podrían derivar en la mercantiliza la naturaleza. Por esta razón, las organizaciones abajo firmantes alertan de los impactos negativos de esta falsa solución diciendo “No a la compensación de biodiversidad”.

La compensación por la pérdida de biodiversidad se fundamenta en la promesa de compensar la naturaleza destruida y perdida en un lugar reponiéndola con la de algún otro lugar. Al igual que con el Mecanismo para un desarrollo limpio (MDL) y los planes para el Programa de reducción de emisiones de carbono causadas por la deforestación y la degradación de los bosques (Programa REDD), la compensación de biodiversidad depende de “expertos” quienes con dudosos cálculos pretenden equiparar una zona natural a que otra. Como si se pudieran intercambiar.

¿Quién se beneficia realmente?

La compensación de biodiversidad permite, o incluso fomenta, la destrucción medioambiental con la promesa de que el hábitat se puede recrear en algún otro lugar. Esto beneficia a las empresas que causan daños, ya que se pueden presentar como empresas que invierten en protección medioambiental, haciendo pasar así sus productos y servicios por ecológicos. También crea nuevas oportunidades de negocio para los intermediarios: consultores de conservación que calculan las pérdidas, banqueros que las convierten en créditos, comerciantes que intercambian y especulan con ellos en nuevos mercados especializados e inversores que quieren obtener beneficios del llamado “capital natural”. El “capital natural” es un concepto artificial basado en cuestionables suposiciones económicas más que en valores ecológicos y abre la puerta a la mercantilización de la naturaleza.

Todo esto ocurre con la fuerte implicación de los gobiernos estatales que están creando políticas públicas para asegurar que los derechos de propiedad sobre elementos de la naturaleza como el carbón o la biodiversidad se pueden transferir a empresas y a bancos.

La compensación de biodiversidad no evitará la pérdida de biodiversidad La naturaleza es única y compleja. Es imposible medir la biodiversidad en su totalidad, así que sugerir que se pueden encontrar áreas naturales equivalentes es una falacia. Algunos ecosistemas necesitan cientos, incluso miles de años para llegar a su estado actual, sin embargo la compensación de biodiversidad quiere hacernos creer que se puede encontrar un repuesto. Una investigación extensiva demuestra que esto es imposible.2

La compensación de biodiversidad perjudicará a las comunidades

La compensación de biodiversidad implica que la protección medioambiental se convierte en un subproducto de un proyecto comercial, marginando comunidades y amenazando su derecho a la vida. La naturaleza desempeña un importante papel social, espiritual y de subsistencia para las comunidades locales, que definen sus territorios a través de una relación equilibrada e histórica con la tierra y la naturaleza. Estos valores no se pueden medir, tasar o compensar de la misma forma que las comunidades no pueden simplemente mudarse a vivir en otro sitio.3

La compensación de biodiversidad pretende separar a la gente del entorno en el que vive, donde se asienta su cultura y donde su actividad económica ha tenido lugar tradicionalmente.

La compensación de biodiversidad podría suponer un aumento de la pérdida de biodiversidad

Casos anteriores de compensación de biodiversidad demuestran cómo se abren los recursos naturales a la explotación y se socavan los derechos de las comunidades de ser capaces de gestionar y proteger los bienes naturales. Los ejemplos incluyen:

El nuevo Código forestal de Brasil, que permite a los propietarios de tierras destruir bosques si compran “certificados de reservas medioambientales” que emite el estado y se comercializan en BVRio, la “bolsa de valores verde” que ha establecido recientemente el gobierno de Brasil.

La legislación que planea la UE sobre la compensación de biodiversidad (la llamada “Iniciativa para evitar la pérdida neta” No net loss, como es llamado en inglés) que puede socavar las directivas ambientales actuales. Instituciones de financiación pública como el Banco mundial, la Corporación financiera internacional (CFI, el brazo del Banco mundial para el sector privado) y el Banco europeo de inversiones (BEI) están convirtiendo la compensación de biodiversidad en parte de sus principios y prácticas, permitiendo los elevados niveles de compensación para “equilibrar” el daño ambiental permanente causado por los proyectos que ellos mismos financian.

Las grandes infraestructuras destructivas y los proyectos extractivos no se pueden compensar. Una vez que se destruye un ecosistema, no se puede volver a crear en ningún sitio. En muchos lugares en los que se ha permitido la compensación de biodiversidad, se han debilitado las leyes existentes para evitar la destrucción. Si se produce la compensación (como ocurre con la compensación de emisiones de carbono), se allana el camino a la especulación por parte de los actores financieros y las empresas privadas, amenazando la naturaleza y los derechos de las comunidades que dependen de ella. Después de siete años de compensación de emisiones de carbono que no han conseguido reducir las emisiones4, la compensación de biodiversidad no se debería usar para permitir una destrucción que sería ilegal o contraria a las políticas locales y nacionales bajo las leyes medioambientales o los estándares de inversión.

Por estas razones, rechazamos cualquier intento de incluir la compensación de biodiversidad en cualquier legislación, estándares o políticas públicas enfocadas en la creación de nuevos mercados que incluyan en su contabilidad la naturaleza o el “capital natural”. Anexo: algunos ejemplos de políticas y proyectos de compensación

El gobierno del Reino Unido está planeando introducir la compensación de biodiversidad. Los primeros casos de compensación muestran que la promesa de “compensar la biodiversidad” está socavando la planificación de leyes para evitar la destrucción. Los proveedores de compensación de biodiversidad están interfiriendo en el proceso legislativo con éxito, socavando el proceso democrático de toma de decisiones y debilitando la voz de las comunidades.5

Notre Dame des Landes, Francia: una propuesta de aeropuerto que ha estado en trámite los últimos 40 años, para ser construido en más de 1000 hectáreas (ha) de zona pantanosa, donde los agricultores habían conservado un paisaje tradicional y la biodiversidad. La compensación fue solicitada por las leyes francesas de biodiversidad y agua. “Biotope” creó una nueva metodología basada en “funciones” en lugar de en “hectáreas”, proponiendo que Vinci, el desarrollador del aeropuerto, compensase solo 600 ha. La resistencia local en contra de la compensación hasta ahora ha paralizado el proyecto y desafiado el plan de compensación propuesto. La Comisión europea está interviniendo.

La Estrategia de la UE sobre la biodiversidad hasta 2020 – la UE está considerando la posibilidad de legislar la compensación de biodiversidad, que podría incluir un “banco de hábitats” para permitir la compensación de especies y hábitats dentro de las fronteras de la Unión. El objetivo es evitar la pérdida neta de biodiversidad, una importante diferencia con el objetivo anterior de evitar la pérdida.

El Banco mundial ha financiado el gran proyecto minero de níquel y cobalto en Weda Bay en Indonesia. Está operado por la empresa minera francesa Eramet (http://wedabaynickel.com/). La empresa forma parte de BBOP (Programa de compensación empresas y biodiversidad:

http://www.business-biodiversity.eu/default.asp?Menue=133&News=43). El proyecto ya ha recibido la garantía del OMGI (la sección del Banco mundial que cubre la garantía del riesgo económico y político para los inversores), y se supone que va a recibir una nueva financiación del Banco mundial, el Banco de desarrollo asiático, el Banco japonés para la cooperación internacional (JPIC), Coface y la Agencia francesa de desarrollo (AFD) para el programa de compensación. Los impactos en la gente y los territorios son enormes y tienen la oposición de la sociedad civil Indonesia e internacional6.

Traducido del inglés por Teresa Rego Cabanas

Notas:

1 La minería, la tala industrial, los monocultivos y los megaproyectos de transporte están llevando a más expropiaciones y cambios de uso de la tierra, entre ellos la conversión de bosques en zonas de cultivo intensivo. Al mismo tiempo, en nombre de la seguridad energética, los esfuerzos a gran escala están en camino de aumentar la extracción de combustibles fósiles convencionales y no convencionales, como arenas aceiteras y gas de esquisto.

2 http://www.ceeweb.org/wp-content/uploads/2011/12/Critical-review-of-biodiver sity-offsets_for-IEEP_Final.pdf

3 La desproporcionada e injusta carga de falsas soluciones/compensaciones para las comunidades más vulnerables, que no son responsables de la destrucción medioambiental, y cuyo medio de vida depende directamente de un entorno sano y de la posibilidad de interactuar con él.

4 http://scrap-the-euets.makenoise.org/english/

5 http://saveourwoods.co.uk/articles/nppf/biodiversity-offsetting-permits-prev iously-rejected-housing-development/

6 Ver la sesión informativa de Les Amis de la Terre aquí (en francés): http://www.amisdelaterre.org/Mine-de-nickel-Weda-Bay-d-Eramet.html Esta declaración está abierta para recibir firmas de organizaciones, grupos, redes, asociaciones y colectivos. Para adherirse por favor envíe un correo electrónico a: nobiodiversityoffsets@gmail.com

Campaña NO a la «compensación» de los impactos ambientales»

http://no-biodiversity-offsets.makenoise.org/espanol/

Elecciones Honduras: Análisis final del Observatorio de las Violaciones de los Derechos Humanos y resistencias de las mujeres

Análisis final del Observatorio de las Violaciones de los Derechos Humanos y resistencias de las mujeres

Marcha Mundial de las Mujeres

Con la ruptura violenta del orden constitucional en Honduras el 28 de junio de 2009 con el golpe de Estado, el pueblo hondureño ha sido obligado luchar por la restauración de la democracia y los derechos en el país. En esta resistencia, que ha costado cientos de vidas, las mujeres organizadas han jugado un papel fundamental.

Desde la resistencia en la primera etapa pos-golpe: al régimen de Pepe Lobo que se caracterizó por el retroceso y pérdida de avances históricos en el ejercicio de sus derechos; hasta la etapa actual en que las mujeres lideran luchas por la tierra, sus derechos sexuales y reproductivos, laborales, políticos y por la justicia, en un ambiente de criminalización y ataques permanentes de agentes del estado y debido a la falta de legitimidad del estado y la permanencia en el poder de las fuerzas autoritarias y poderes fácticos, se ha visto un grave deterioro en las instituciones democráticas -de por si débiles- del país.

Las elecciones 2013 se vieron como una oportunidad de empezar un proceso de restauración de la democracia. Reconociendo la importancia de este proceso electoral para el futuro del país y para la lucha por los derechos humanos de las mujeres, organizamos el Observatorio de los Derechos Humanos y las Resistencias de las Mujeres en el Contexto Electoral, Honduras 2013 con más de 90 observadoras nacionales e internacionales para monitorear violaciones de los derechos humanos de las mujeres, incluyendo pero no limitado a sus derechos políticos-electorales, y dejar constancia de sus resistencias y papel indispensable en el avance democrático del país.

1. En el proceso electoral existen evidencias de irregularidades, antes, durante y después de las elecciones, suficientes para poner en seria duda los resultados preliminares anunciados por las autoridades. Entre éstas, podemos mencionar las siguientes:

* Un manejo inadecuado y politizado de la lista de votantes, entre ellos la inclusión de personas muertas, la exclusión de personas y el cambio de domicilio en el registro de las personas.
* Falta de representación de todos los partidos en las mesas, falta de material, retrasos en la apertura
* Coacción del voto
* Compra/venta de credenciales

2. Se detectaron múltiples casos de compra de voto que atentan contra la democracia y afectan principalmente a las mujeres empobrecidas. Nuestro observatorio atestiguó casos de compra del voto, práctica que se aprovecha de la precariedad económica de la gente para violar sus derechos políticos: 1) mujeres que recibieron la tarjeta de beneficios “Cachureca” días previos a las elecciones cuando ya estaba decretado el el periodo de silencio electoral. Esta tarjeta llega en nombre del candidato Juan Orlando Hernández y en la parte de atrás se identifica a la portador/a como “simpatizante del Partido Nacional”; 2) ofertas de empleo en cambio del voto al Partido Nacional, registrado en la Escuela 4 de junio cuando una mujer fue sorprendida sacando fotos de su voto para comprobar el apoyo al candidato del PN. 3) La utilización de programas sociales como el Bono 10 Mil, para obligar a las personas votar por el candidato oficial para recibir el apoyo.

3. De manera general debemos reconocer que la jornada electoral transcurrió sin mayores incidencia de hechos violentos, con algunas excepciones importantes. Este hecho refleja el compromiso a la no-violencia de la gran mayoría de la población. Pensamos que la presencia de más de mil observadores nacionales e internacionales, representando una verdadera diversidad ideológica e incluyendo a observatorios de derechos humanos como la nuestra, efectivamente cerró la opción de represión y/o provocación por parte de las fuerzas del estado y los poderes fácticos que apostaban a conservar el poder a todo costo.

4. Denunciamos el asesinato de la defensora María Amparo Pineda Duarte en el Departamento de Francisco Morazán.María Amparo Pineda Duarte, dirigente campesina y presidente de la Cooperativa El Carbón, de 52 años de edad fue asesinada en emboscada a las 7:45 de la noche de sábado 23 de noviembre, junto a otro miembro de la cooperativa Julio Araujo. Este crimen en el marco electoral no solo significa la pérdida de una defensora, sino también una señal intimidatoria hacia el trabajo y la integridad física de todas las defensoras. Exigimos que se haga justicia en este caso y en los casos de todos los asesinatos de defensoras y defensores.

5. La militarización fue un factor de coacción del voto. En este contexto de, se destaca el hecho de que el nivel de militarización que caracterizó la jornada no tenía justificación alguna , y sirvió como factor de intimidación, debido a la presencia de armas en las urnas y los conocidos vínculos entre las fuerzas armadas y el partido gobernante. La militarización de centro de telecomunicaciones CONATEL y del Ministerio Público se suman a otros incidentes en un panorama oscuropara el ejercicio de los derechos en un contexto altamente polarizado.

6. Nos preocupa que el despliegue masivo de las Fuerzas Armadas, la nueva Policía Militar y las policías locales sirviera para reprimir protestas en el periodo pos-electoral. Tenemos el reporte de queen departamento de Santa Bárbara está militarizada, debido a que ganó LIBRE la alcaldía según datos oficiales, pero la candidata del PN no acepta la derrota. También hemos recibido informes en torno a la militarización de infraestructura estratégica, i.e., la central hidroeléctrica el Níspero. Son actos que nos ponen en alerta como observatorio de derechos humanos. En este escenario las defensoras de derechos humanos se encuentran en una situación de alto riesgo, que sean defensoras del voto, de la tierra, de derechos sexuales o de cualquier otro tipo. El candidato que lidera el conteo del TSE, Juan Orlando Hernández, ha promovido medidas represivas como respuesta a la violencia y prometió “un soldado en cada esquina” lo cual aumenta el temor de una militarización generalizada que presenta una amenaza a las defensoras de derechos humanos y a las mujeres en general.

7. Consideramos que el proceso electoral no ha terminado y que la etapa de investigación de denuncias e irregularidades requiere de absoluta transparencia y apego a la ley. En el momento de redactar esta nota (2:00 PM), los datos del TSE reportan el 34.19% para Juan Orlando Hernández del Partido Nacional a 28.83% para la candidata del LIBRE, Xiomara Castro. El anuncio del LIBRE de “transmisión irregular de resultados” y que un 20% de las actas presentan inconsistencias. El candidato del Partido Anti-Corrupción también ha declarado que un 25% de las actas registradas por el TSE no coinciden con las actas transmitidas de las mesas. No ha habido manifestaciones públicas de victoria electoral.

8. La crisis política y democrática que enfrenta el país en estos días no se inscribe únicamente en el marco del proceso electoral. A la vez que las mujeres y hombres exigen que se esclarezcan las dudas e irregularidades en el proceso electoral, la lucha por la democracia se vuelve a los barrios y los pueblos dónde nació. La lucha por las garantías a los derechos de las mujeres es no partidista, y constante.

Ver más en: OBSERVATORIO MUJERES

COP19: El petróleo gana al clima en Varsovia

El petróleo gana al clima en Varsovia

La cumbre climática demora hasta el 2015 las propuestas sobre limitación de gases invernadero que entrarían en vigor en el 2020

Antonio Cerrillo, La Vanguardia

La nueva conferencia de cambio climático de la ONU, celebrada durante dos semanas en Varsovia, ha frenado en seco las expectativas para alcanzar un acuerdo ambicioso en la negociación del pacto mundial sobre el clima que se debe cerrar en París el 2015. La presentación de las nuevas metas (que entrarán en vigor en el 2020!) se podrá demorar hasta el primer trimestre del 2015. Los negociadores ganan más tiempo. Pero ¿saldrá perdiendo otra vez el clima?

La cumbre de Varsovia ha hecho más visible que nunca el pulso entre la comunidad científica, que pide medidas urgentes para mitigar el calentamiento del planeta, y la industria del carbón, el petróleo y el gas, reacia a ceder el testigo al nuevo modelo energético clave para reducir las emisiones de gases invernadero y estabilizar al clima. Hace ya tiempo que estas cumbres de la ONU se han convertido en el teatro político de esta pugna.

Eso explica que la conferencia registrara el mayor desembarco conocido de la industria de los combustibles fósiles, y por eso, el gobierno polaco organizó una conferencia paralela junto con la Asociación Mundial del Carbón (la Cumbre Internacional del Carbón y el Clima), para prestigiar este modo de generación que aporta el 90% de la electricidad en Polonia.

Dos grados más, peligro

Tan aparatosa escenografía, en contraste con la falta de acuerdos para mitigar el calentamiento, condujeron a que por primera vez las organizaciones conservacionistas dieron un portazo a una cumbre. En el Ministerio de Economía de Polonia aparecieron unas pancartas muy gráficas: «¿Quién manda en Polonia: la industria del carbón o la gente?». «¿Quién manda en el mundo: la industria de los combustibles fósiles o la gente?». En Varsovia, el tradicional esquema o conflicto de intereses entre países industrializados y naciones en vías de desarrollo (en torno a quién tiene más responsabilidad a la hora de reducir las emisiones de gases) ha dado paso a trincheras más sutiles e indefinibles: la influencia de las multinacionales de los combustibles fósiles incide también sobre las potencias emergentes o los países en vías de desarrollo (China, India, Venezuela o Arabia Saudí).

Y por eso, muchas naciones en vías de desarrollo se han resistido con uñas y dientes a detallar cómo y cuándo empezarán a poner coto también a sus emisiones de gases, en sintonía con los intereses de un modelo energético basado en el carbón o el petróleo.

El problema es que si se quiere limitar un aumento de temperaturas mundiales a dos grados (un umbral del cual se desencadenaría un clima extremo peligroso), la humanidad solo podría consumir un tercio de las reservas probadas de combustibles fósiles, según la Agencia Internacional de la Energía. Dicho de otra manera, el potencial emisor de CO 2 de las reservas mundiales de los combustibles fósiles es tres veces superior a lo que pueda asumir una atmósfera estable, dice Carbon Tracker, un centro de estudios inglés. Las temperaturas apuntan ahora subidas de hasta 4 grados a final de siglo.

Más demoras y escapatorias

La cumbre ha mostrado escasísimos avances en el plan para tener un acuerdo mundial sobre el clima (París, 2015) que debe implicar, por primera vez, a todos los países, ricos o pobres, a la hora de limitar la emisión de los gases a partir del 2020 (pues las metas actuales sólo afectan a una treintena de naciones industrializadas; y no están EE.UU, China, India y demás). La modesta intención para Varsovia era que las naciones hicieran público la fecha en que van a presentar sus propuestas sobre planes naciones para limitar esos gases. Pero China, India y otros se resistieron a enseñar sus cartas, hasta poner la negociación al borde del colapso. Al final, el pacto de mínimos (marcado por China, India y EE.UU., sobre todo) llegó porque las propuestas (sobre limitación de gases) no se llamarán «compromisos», sino «contribuciones», una fórmula con menos valor legal. Además, se presentarán… en el primer trimestre del 2015, «en el caso de las partes en condiciones de hacerlo»: una precisión con la que los países reticentes podrán encontrar otra escapatoria. China, India, Venezuela o Arabia se llevaron el gato al agua.

Ha sido otra derrota para la UE, que proponía una verdadera hoja de ruta hasta París, incluida la idea de que esos «deberes» se entregaran en el 2014, para evaluar con tiempo las propuestas y comprobar si éstas encajan con un esfuerzo colectivo comparable de reducir de gases (para evitar la subida de dos grados).
Para más inri, Japón anunció que aumentará sus emisiones un 3% para el 2020 (respecto a 1990), mientras Australia y Canadá refrendaron su apuesta por los combustibles fósiles.

Síndrome Haiyan: Daños por el clima extremo

La cumbre superó el síndrome del tifón Haiyan, que segó la vida a más de 4.000 personas en Filipinas. Pero en los debates se puso sobre la mesa la reclamación de las naciones menos adelantadas en favor de un fondo para «pérdidas y daños»: una indemnización por el clima extremo que sufren algunos de esos países. Las naciones industrializadas se resistieron a pagar la nueva factura, porque sería tanto como asumir que son responsables directos de las de calor o los ciclones más intensos.

Al final, se acordó crear un sistema de coordinación e intercambio de experiencias en esta materia, el mecanismo de Varsovia, desprovisto de recursos, y «urgir» a los países desarrollados a «continuar movilizando dinero público en niveles superiores» a los acordados los tres últimos años dentro del actual fondo verde de ayuda para que las naciones vulnerables se adapten al cambio climático. Pero tampoco hay etapas claras para dotarlo de los 100.000 dólares anuales para el 2020 prometidos en Copenhague.

——————-

Y si por algo se recordará seguro a esta COP19 es por el abandono masivo, a un día del fin oficial de la cumbre, por parte de ONGs y sindicatos, hecho que no había ocurrido antes en ninguna Cumbre sobre el Clima

Justicia por el asesinato de Mariano Abarca Roblero

Justicia por el asesinato de Mariano Abarca Roblero

Chicomuselo, Chiapas, México, 27 de Noviembre de 2013

El 27 de noviembre de 2009 fue asesinado frente a su domicilio Mariano Abarca Roblero, en el municipio de Chicomuselo, Chiapas, México, por trabajadores de la minera canadiense Blackfire, luego de que la misma empresa lo acusara falsamente, por lo cual estuvo detenido varios días en la cárcel preventiva de la capital del estado de Chiapas.

Además de estar involucrada en el asesinato, la empresa canadiense violó leyes ambientales, amenazó, golpeó e intentó sobornar a Mariano Abarca por medio de sus representantes. La transnacional canadiense también corrompió al presidente municipal con la entrega de dinero. El gobierno del Estado de Chiapas, coludido en las ilegalidades de la empresa, nunca aclaró por medio de la auditoría al municipio los fondos ilícitos entregados al munícipe, como tampoco respondió a las solicitudes hechas al Órgano de Fiscalización del Gobierno del Estado sobre el destino de dichos fondos. Los supuestos culpables que fueron presos ya están libres y nunca se deslindaron las responsabilidades penales contra los dueños de la empresa. Por si fuera poco, el gobierno canadiense, en representación de su embajada en México solapó a la empresa canadiense, la asesoró en sus ilegalidades y violaciones a los derechos humanos. A sabiendas de todo el conflicto generado y las ilegalidades de la empresa, lejos de actuar conforme al protocolo de la embajada canadiense de velar por los derechos humanos, solapó y apoyó, protegiendo a delincuentes.

Aunque la empresa Blackfire compró la concesión de la mina en el ejido Grecia del municipio de Chicomuselo y está demandada ante tribunales canadienses, parientes del actual gobernador Manuel Velasco Coello, del presunto partido Verde Ecologista, dice ostentar y ser dueño de la concesión minera y con actitud prepotente amenaza con imponer el mismo proyecto minero por encima de tantas ilegalidades manchadas de sangre.

A cuatro años del asesinato de Mariano Abarca, la Fundación Ambientalista Mariano Abarca (FAMA), la Red Mexicana de Afectados por la Minería (Rema) de Chiapas, miembros del Movimiento Mesoamericano contra el Modelo Extractivo Minero (M4), seguimos exigiendo justicia por el asesinato de Mariano Abarca, y el deslinde de responsabilidades por la corrupción cometida por la empresa canadiense. Exigimos al gobierno canadiense por medio de su embajada mínimas disculpas a la familia Abarca; que apoye en la investigación del asesinato y genere leyes y normatividades vinculantes para el respeto a los derechos humanos de sus empresas fuera de sus fronteras y, en tal caso, acciones penales contra ellas por las violaciones que cometan a los derechos humanos.

¡FUERA LAS MINERAS CANADIENSES DE CHIAPAS!

Fundación Ambientalista Mariano Abarca (FAMA)


Red Mexicana de Afectados por la Minería (REMA) – Chiapas

Descargar comunicado

Mantener la observación internacional en Honduras hasta que se diluciden las elecciones

La hora de estar cerca

Con Juan Almendares (Madre Tierra-Amigos de la Tierra Honduras): mantener la observación internacional en Honduras hasta que se diluciden las elecciones

RadioMundoReal.fm

Descargar AUDIO MP3 (5.1 MB)
Mantener la observancia de los DDHH tanto desde la comunidad internacional como la presencia en el territorio hondureño hasta que se dirima el resultado de las elecciones presidenciales del pasado domingo –proceso que puede alcanzar un mes de duración- resulta indispensable para evitar un agravamiento de la violencia política y social en ese país centroamericano.

Así lo sintetizó en diálogo con Radio Mundo Real el médico y referente en materia de derecho humanitario, Juan Almendares, en enlace desde Tegucigalpa a 48 horas de las elecciones cuyo resultado ha sido objetado como fraudulento por parte del Partido libertad y Refundación (Libre) y del Partido Anticorrupción.

En cambio, el mandatario Porfirio Lobo ha señalado que la tendencia del conteo de votos es irreversible y marca la victoria de su compañero de partido, Juan Orlando Hernández.

Almendares, quien además integró el Comité Ejecutivo Amigos de la Tierra Internacional, colaboró con varias de las misiones internacionales que se hicieron presentes en Honduras, en particular la de la Alianza Internacional por los DDHH que contó con la presencia del ex juez español Baltazar Garzón entre sus delegados.

En el testimonio brindado a nuestro portal, Almendares señaló que la militarización de las elecciones fue total y dijo que las comunidades rurales en pie de lucha contra meagaproyectos y minería, así como monocultivos carburíferos, son las más vulnerables frente al escenario de violencia de estado que las elecciones ratificaron.

“Habíamos expresado (con antelación a las elecciones) que la presencia de policía militar en los actos electorales, sin identificación, era un preanuncio de violaciones a los DDHH”, dijo Almendares y agregó que las mismas fuerzas de uniformados que colaboraron con el golpe de estado contra Manuel Zelaya en 2009 hoy son “garantes” de las urnas, lo cual representa una contradicción favorable al status quo imperante.

Líderes indígenas, garífunas e indígenas se encuentran hoy en la primera línea de peligro como defensores de sus derechos territoriales. “Creemos que el proceso de observación debe ser continuado. Una democracia no se define solamente por un voto, sino que deben garantizarse los DDHH. El plazo total para el reconteo es un mes. Creemos que se debe realizar el reconteo que está reclamando la oposición para que haya más tranquilidad en el país”, dijo Almendares.

Pidió estar atentos y vigilantes desde las organizaciones sociales, de DDHH y medios de comunicación alternativos sobre el transcurrir de los acontecimientos en Honduras y los pasos del sistema político y frentes sociales en ese país.

Escuche el diálogo con Juan Almendares, luchador hondureño, en audio adjunto.
Descargar AUDIO MP3 (5.1 MB)

Se oponen ejidatarios de Chiapas a la hidroeléctrica Chicoasén 2

 

Se oponen ejidatarios de Chiapas a la hidroeléctrica Chicoasén 2

-Comunidades que han avalado la obra no están en la zona que resultaría afectada, dicen
-Advierten a la CFE que no tolerarán atropellos como los cometidos con la primera presa
-Representantes negociaron con la paraestatal viviendas y lanchas a cambio de apoyo, señalan

Elio Henríquez, Periódico La Jornada

Ejidatarios del municipio de Chicoasén se manifestaron en contra de la presa Chicoasén 2, que pretende construir la Comisión Federal de Electricidad (CFE), porque prevén que afectará sus tierras. Asimismo señalaron que pretenden comprárselas a precios bajos y saben de casos en que la paraestatal no ha pagado.

Avisaín Solís López, ejidatario, dijo que la CFE «está generando un conflicto social muy grande porque Las Pilas y otras comunidades que no van a ser afectadas están decidiendo por los demás». Denunció que representantes de Las Pilas y La Represa acudieron a una reunión para aprobar el proyecto, pero no están involucradas, y «pidieron a la CFE 30 casas y 10 lanchas, respectivamente».

Recordó que el domingo 17 de noviembre se realizó una asamblea con la supuesta participación de 670 pobladores, pero «no fuimos invitados los ejidatarios que vamos a resultar afectados directamente».

Explicó que los 231 fundadores del ejido resultaron afectados cuando se construyó la presa Chicoasén, «y nos quieren volver a perjudicar, pero ahora estamos dispuestos a defender nuestras tierras porque ya no estamos en los años setentas».

Agregó: » Lo que nos molesta es que nos marginaron, cuando los ejidatarios básicos debíamos estar en la casa ejidal. Los que acudieron no son nada y no tienen por qué hacer lo que hicieron. ¿Por qué no invitaron a Vista Hermosa, Monte Grande y Chicoasén, que desaparecerán en más de 300 hectáreas?»

El gobierno paga por las tierras «una miseria, y por si fuera poco nos cobra precios muy altos por la energía eléctrica».

Insistió en que muchos no están dispuestos a ceder sus tierras. «No les pongo precio y no estoy dispuesto a aceptar los tambos viejos que regala la CFE».

Manifestó que en algunos terrenos «han hecho ocho pozos y ni un peso han dado» al propietario, mientras a otros, «que no los han afectado, les han dado 70 mil u 80 mil».

Reiteró: «Las comunidades están dispuestas a morirse para que no afecten sus tierras, porque cuando se hizo la primera presa, en la década de 1980, la CFE se comprometió a darnos medio millón de pesos y un rancho de 206 hectáreas y nunca cumplió. Ahora queremos que nos dé el rancho».

Presentan en la sierra de Puebla el libro La Mina nos Extermina

 

Presentan en la sierra de Puebla el libro La Mina nos Extermina

Leticia Ánimas Vargas, municipiospuebla.com.mx

Se trata de una herramienta para desenmascarar los mitos de la minería y del modelo extractivista de «desarrollo”.

Huauchinango, Pue.- Concebido como una herramienta para desenmascarar los mitos de la minería y del modelo extractivista de «desarrollo» puesto en marcha en nuestro país, fue presentado el libro «La Mina nos Extermina» definido por su autor, el abogado chiapaneco Gustavo Castro Soto, como un manual para «conocer y combatir esta plaga».

El libro, aún con olor a tinta fresca, fue entregado a los participantes en el taller el modelo minero y herramientas para la investigación sobre empresas y políticas canadienses, organizado por la red de Periodistas de a Pie, en la Ciudad de México.

De acuerdo con Castro en la lógica y en el discurso del modelo extractivo hay un objetivo de acumulación incesante que ha llevado a extraer en América Latina en los últimos 20 años 2 mil 312.6 toneladas de oro, cuando los españoles en 300 años que duró la Colonia extrajeron apenas el 10 por ciento de esa cantidad.

«Esta es una de las diferencias conceptuales, para las mineras se tratan de recursos naturales y no de bienes naturales comunitarios, pues su renta se transfiere a las transnacionales mineras», explicó

El libro ubica a los minerales como entes vivos, sin que los seres humanos no existiríamos, «como el agua o como el sol, que son parte de la vida», explicó Miguel Miguel Mijangos en la presentación.

Por ello, explicó Castro Soto, no estamos en contra de los minerales y de su uso, sino en contra de un modelo que arrasa las posibilidades de sobrevivencia de la especie humana. «No hay país en el que los efectos de la actividad no tengan graves e irreversibles consecuencias, que han generado movimientos de resistencia».

Y también la reacción de las empresas mineras que buscan lavar sus rostros tratando de convencer a la opinión pública de que sus actividades son «verdes, sustentables y responsables. Que generan desarrollo y empleo y que luego de explotar los bienes naturales por varias décadas, los dejan como estaban», añadió al tiempo de entregar el volumen producido por la asociación Otros Mundos y la Red Mexicana de Afectados por la Minería.

PARA DESCARGAR EL MANUAL: AQUÍ