Martes de Cine: No queremos su basura. Mujkankutik A k´aep

Seminario permanente de la sustentabilidad
invita:
Martes de cine (con conciencia) en Kinoki
este martes 19 de febrero, a las 7:00pm:

DOCUMENTAL

seminarioNo queremos su basura. Mujkankutik A k´aep

ENTRADA GRATUITA. Con debate posterior.
Foro Cultural Kinoki. Belisario Domínguez, 5A – esquina con Andador Guadalupano. centro de San Cristóbal de Las Casas, Chiapas

La problemática del basurero de Acteal, se remonta 8 años atrás. Como tantos otros en México, este basurero a cielo abierto incumple varias normativas federales y estatales, y representa un serio peligro para la salud de las comunidades cercanas. La sociedad Civil Las Abejas, a través de su grupo de comunicación denuncian la situación con este excelente video en el que se recogen testimonios de afectados, autoridades y compañer@s solidarios que expresa las preocupaciones que existen en torno al basurero y exigen una solución inmediata al problema de la basura en esta zona de los Altos.

Les esperamos el Martes 19 a las 21:00 en el Kinoki donde después del video,  se brindará un espacio informal de reflexión y análisis que nos ayude a entender mejor la problemática de este tipo de basureros y como afectan a las comunidades vecinas.

Seminario Otros Mundos AC/Chiapas

Extractivismo y agricultura industrial o como convertir suelos fértiles en territorios mineros

Extractivismo y agricultura industrial o como convertir suelos fértiles en territorios mineros

Revista Biodiversidad, sustento y culturas 75. Enero 2013. GRAIN

mineriaLa agricultura, de la mano de la interacción/diálogo/crianza mutua de los seres humanos con los suelos, las semillas, la biodiversidad y el agua han sido la base la alimentación de la humanidad durante los últimos diez mil años y son esos saberes, esas semillas y esos agricultores los que hoy la siguen alimentando.

Según el Diccionario de la Real Academia agricultura es: “Labranza o cultivo de la tierra”, “Arte de cultivar la tierra” y “Dar a la tierra y a las plantas las labores necesarias para que fructifiquen”. La definición no deja lugar a dudas: un arte implica práctica manual, saberes, tecnologías, transmisión oral, creatividad, evolución. La labranza, el cultivo y las labores necesarias para la fructificación involucran la participación activa y comprometida de las personas en todo el proceso que va de la preparación del terreno a la cosecha y los cuidados posteriores del mismo.

La agricultura representa la mayor tarea de construcción de saberes de manera colectiva en diálogo con la naturaleza que los seres humanos hemos logrado a lo largo de toda nuestra historia. Quizás la única que se le pueda comparar es la del conocimiento del uso de las plantas medicinales que desde el momento en que comenzamos a cultivar la tierra estuvieron profundamente integrados.

Los suelos, ecosistemas vivos. Los suelos son una delgada capa que cubre más de 90% de la superficie terrestre del planeta. No son sólo polvo y minerales. Son ecosistemas vivos y dinámicos. Un suelo sano bulle con millones de seres vivos microscópicos y visibles que ejecutan funciones vitales. Es capaz de retener y proporcionar lentamente los nutrientes necesarios para que crezcan las plantas. Puede almacenar agua y liberarla gradualmente en ríos y lagos o en los entornos microscópicos que circundan las raíces de las plantas, de modo que los ríos fluyan y las plantas puedan absorber agua mucho después de que llueva.1

Es clave la materia orgánica del suelo —una mezcla de sustancias originadas de la descomposición de materia animal y vegetal; sustancias excretadas por hongos, bacterias, insectos y otros organismos. En la medida que el estiércol, los restos de cosecha y otros organismos muertos se descomponen, liberan nutrientes que pueden tomar las plantas y usarlos en su crecimiento y desarrollo. Las moléculas de materia orgánica absorben cien veces más agua que el polvo y pueden retener y liberar hacia las plantas una proporción similar de nutrientes. La materia orgánica contiene moléculas que mantienen unidas las partículas del suelo protegiéndolo contra la erosión y volviéndolo más poroso y menos compacto. Esto permite al suelo absorber la lluvia y liberarla lentamente a los ríos, lagos y plantas y dejar que crezcan las raíces de las plantas. Conforme crecen las plantas, más restos vegetales llegan o permanecen en el suelo y más materia orgánica se forma, en un ciclo continuo de acumulación. Este proceso ha ocurrido por millones de años y fue uno de los factores clave en la disminución del dióxido de carbono en la atmósfera millones de años atrás, lo que hizo posible la emergencia de la vida en la tierra tal y como la conocemos.

La materia orgánica se encuentra sobre todo en la capa superior del suelo (la más fértil). Es propensa a la erosión y necesita ser protegida por una cubierta vegetal que sea fuente permanente de nueva materia orgánica. La vida vegetal y la fertilidad del suelo son procesos que se propician mutuamente, y la materia orgánica es el puente. Pero es también alimento de las bacterias, hongos, pequeños insectos y otros organismos que viven en el suelo y convierten el estiércol y los tejidos muertos en nutrientes y en las increíbles sustancias descritas, que al alimentarse descomponen la materia orgánica. Ésta debe ser repuesta constantemente; si no, desaparece poco a poco del suelo.

Los pueblos rurales de todo el mundo tienen un profundo entendimiento de los suelos. En su experiencia han aprendido que hay que cuidarlos, cultivarlos, alimentarlos y dejarlos descansar. Muchas de las prácticas comunes de la agricultura tradicional reflejan estos saberes. Aplicar estiércol, residuos de cultivos o compost, nutre el suelo y renueva la materia orgánica. El barbecho, en especial el barbecho cubierto, tiene como fin que el suelo descanse, de modo que el proceso de descomposición pueda realizarse en buena forma. La labranza reducida, las terrazas, el mulch y otras prácticas de conservación protegen el suelo contra la erosión, para que la materia orgánica no sea arrastrada por el agua. A menudo, se deja intacta la cubierta forestal, se la altera lo menos posible o se la imita, de forma que los árboles protejan el suelo contra la erosión y provean de materia orgánica adicional. Cuando a lo largo de la historia se olvidan o se dejan de lado estas prácticas, se paga un alto precio.


La imposición de la agricultura industrial. Pese a todos estos saberes y a la efectividad de este modelo agrícola (en realidad miles de modelos agrícolas adaptados a los distintos ecosistemas, climas y regiones) en la segunda mitad del siglo veinte se logró instalar en la opinión pública y las políticas agrícolas la noción de que el hambre en el mundo era fruto de las carencias de esa forma de hacer agricultura y se impulsó una “revolución verde” con su paquete de tecnología, agrotóxicos, semillas bajo control corporativo y monocultivos.

Como lo reiteramos en GRAIN, esta “revolución verde” no fue más que la excusa con la que las corporaciones del agronegocio intentan apoderarse de todo el sistema alimentario para incrementar sus ganancias, especular y hacernos absolutamente dependientes.2

De un plumazo se intentó borrar diez mil años de construcción de saberes para poner a los suelos como sustrato muerto para el desarrollo de plantas con el aporte de nutrientes externos una vez que los del suelo se agotaran.

suelos¿Por qué es la agricultura industrial una actividad extractivista? Es extractivista porque considera los suelos un sustrato inerte del que se extraen nutrientes (proteínas y minerales) utilizando tecnología y productos químicos (fertilizantes, pesticidas, herbicidas, fungicidas, etcétera).

Quizás la única diferencia con la minería sea que ésta se extraen minerales en forma directa y con la agricultura industrial es través un proceso biológico (el crecimiento de plantas que son los que contienen los nutrientes). Esa diferencia es bastante reducida pues los productos obtenidos con estos procesos industriales son de calidad biológica muy inferior a la los alimentos producidos por prácticas tradicionales. Todo el sistema productivo desprecia y desvaloriza los procesos biológicos cuando se trata al suelo como un simple sustrato físico y a la nutrición de las plantas como una cuestión de introducir nutrientes —vía fertilización química— cuando lo necesita su crecimiento.

Lo que en concreto define a la agricultura industrial como extractivista es la enorme cantidad de minerales y nutrientes que extrae del suelo sin ningún tipo de reposición ni compensación, destruyendo su estructura y agotándolos irremediablemente. Lo absurdo es que se asume que esto ocurrirá y el modo de “reponer” las sustancias extraídas es aplicando enormes cantidades de fertilizantes químicos que, por supuesto, son una parte más del negocio de las corporaciones agroindustriales.

La gran paradoja es que el “ciclo” de la agricultura industrial se completa incorporando fertilizantes que  a su vez deben ser extraídos del suelo (el fósforo y el potasio por minería directa) o fabricarlos del petróleo (como el nitrógeno). Ninguno de estos productos es renovable y a mediano plazo se agotarán. Pero igual de grave resulta que su uso masivo complete indefectiblemente la destrucción de los suelos.

Además, en sus impactos sobre los territorios las consecuencias son las mismas que las del extractivismo de la minería a cielo abierto: una destrucción territorial, una devastación de la biodiversidad, contaminación masiva, extracción de volúmenes inmensos de agua y contaminación de las cuencas cercanas, impacto en la salud humana y animal, destrucción de las economías regionales y nula creación de empleos para la población local.

Algunas cifras de Argentina. Estudios realizados recientemente no dejan lugar a dudas sobre el extractivismo inherente a la agricultura industrial en el caso argentino, donde este modelo domina buena parte de las tierras agrícolas del país. Un trabajo realizado desde el Instituto de Suelo del INTA (Instituto Nacional de Tecnología Agrícola) en el año 20093  encontró que en la campaña 2006/07 se extrajeron 3 mil 527 millones de toneladas de nitrógeno, fósforo, potasio y azufre.

Este mismo estudio plantea que “si se analiza el balance de los nutrientes estudiado en la campaña agrícola 2006/07 desde el punto de vista económico, se observa que se han exportado alrededor de 2 mil 320 millones de toneladas de elementos en el grano, lo que representa mil 788 millones 370 mil dólares a precios de 2006 y 3 mil 309 millones 650 mil dólares a precios de 2009”.

Otro trabajo reciente4 nos muestra contundente la evolución del uso de fertilizantes con los principales nutrientes (nitrógeno, fósforo, potasio y azufre) de 1993 a 2009. En la siguiente tabla (elaborada por los autores) observamos como el mismo ha pasado aproximadamente de cien mil toneladas para cada uno de ellos a cifras que van de los ochocientos mil al millón trescientos de toneladas para el caso del azufre.

 Aún así, Cruzate y sus colegas5 plantean que la “reposición” de nutrientes alcanza apenas a cubrir valores que de acuerdo a distintas investigaciones van del 34 al 41 % de los nutrientes extraídos.

Analizando algunos cultivos específicos, la expansión del monocultivo de soja transgénica resistente al herbicida glifosato en el Cono Sur de América Latina es uno de los casos extremos de imposición de la agricultura industrial en el mundo y sus impactos en toda la región están ampliamente demostrados y cuantificados. Argentina fue la “cabecera de playa” desde donde se impuso la soja en toda la región.

Es el caso más rápido de expansión de un monocultivo en la historia de la agricultura industrial: la soja transgénica comenzó a cultivarse en el año 1996 para alcanzar una superficie de 18 millones ochocientas mil hectáreas en la temporada 2011-2012. Esta superficie representa más del 55% de la superficie agrícola del país.

Este crecimiento del cultivo de soja tiene dramáticas consecuencias en cuanto a sus impactos socioambientales que están muy documentadas. Pero específicamente en referencia a la extracción de nutrientes las cifras son contundentes:

El monocultivo de soja repetido año tras año en los campos produce una intensa degradación de los suelos con una pérdida de entre 19 y 30 toneladas de suelo en función del manejo, la pendiente del suelo o el clima.6

sojaCon cada cosecha de soja se exportan miles de toneladas de nutrientes de nuestro suelo. Según el trabajo de Adolfo Cruzate y Roberto Casas7 la soja produjo durante la temporada 2006/2007 con una producción de 47 millones 380 mil 222 toneladas una extracción de un millón 148 mil 970 toneladas 390 mil kilos de nitrógeno, 255 mil 853 toneladas 200 mil kilos de fósforo, 795 mil 987 toneladas 730 mil kilos de potasio, 123 mil 188 toneladas 580 mil kilos de calcio, 132 mil 664 toneladas 620 mil kilos de azufre, y 331 toneladas 660 mil kilos de boro.

Cada cosecha de soja que se exporta se lleva unos 42 mil quinientos millones de metros cúbicos de agua por año (datos de la temporada 2004/2005) correspondiendo 28 mil 190 millones a la pampa húmeda.8

Tengamos presente que los datos aquí presentados se refieren a los “principales nutrientes” desde el punto de vista del mismo modelo de la agricultura industrial. No se presentan los datos correspondientes a los micronutrientes (esenciales para un buen desarrollo de las plantas) ni los referidos a la calidad de la materia orgánica del suelo, que como lo hemos planteado es esencial para la agricultura.

Tampoco incorporamos el impacto de la utilización masiva de agroquímicos, en especial el glifosato que está indisolublemente ligado al cultivo de la soja transgénica, y que al igual que los tóxicos utilizados en la minería a cielo abierto tiene un enorme impacto en la destrucción de la biodiversidad, la contaminación y la salud de las comunidades que habitan los territorios ocupados por el agronegocio.

Conclusiones. La insustentabilidad de la agricultura industrial es una cuestión indiscutible y verla desde el punto de vista del extractivismo nos permite ponerle números a una práctica que de cualquier manera tiene sus principales fallas en sus fundamentos éticos, económicos y políticos. A pesar de todas las evidencias hay quienes insisten en darle nuevas “vueltas de tuerca” al modelo para mantener el status quo y mantener el control corporativo.

Algunos plantean que se debe profundizar el modelo de agricultura industrial extractivista buscando nuevas “soluciones tecnológicas” y mediante nuevos transgénicos, más agrotóxicos, aplicación masiva de fertilizantes, “solucionar” los problemas emergentes y continuar la destrucción masiva.

Una nueva vertiente, encolumnada con la propuesta de la “economía verde” que se intentó imponer en Río+20, pretende “resolver” los problemas que ocasionó la agricultura industrial con una supuesta “agricultura inteligente” que busca incorporar prácticas de cuidado de los suelos, diversidad de cultivos, agricultura orgánica, pero siempre manteniendo el control corporativo de la agricultura.

Ninguno de estos caminos resolverá los graves problemas que la contaminación, la destrucción de biodiversidad, el desplazamiento de campesinos y pueblos indígenas y la destrucción de suelos han producido en apenas cincuenta años. Estas propuestas continuarán abriendo las puertas a la especulación financiera con los alimentos e incrementarán el número de personas hambrientas en el mundo.

Desde la perspectiva de le ecología política y de la mano de los movimientos campesinos del mundo surgió la respuesta para avanzar en un verdadero cambio de rumbo: la soberanía alimentaria como marco político y una agricultura campesina con base agroecológica, como proponen desde muchos rincones del planeta. Esto ya se instrumenta buscando reemplazar definitivamente al modelo de muerte que entraña la agricultura industrial.

Reencontrarnos con la agricultura como arte, como camino para la fructificación, y como base de la cultura de nuestros pueblos es un desafío clave para la humanidad. Cuidar los suelos, alimentarlos incorporándoles materia orgánica y diversificando cultivos, es la gran oportunidad para enfrentar los desafíos que las múltiples crisis que nos plantean.

Notas:
1 GRAIN, “Cuidar el suelo”. Biodiversidad, sustento y culturas, núm 62, 2009a. http://www.grain.org/es/article/entries/1236-cuidar-el-suelo.
2 GRAIN,  “Veinte años de luchas”. Biodiversidad, sustento y culturas, núm 65, 2010. http://www.grain.org/es/article/entries/4097-veinte-anos-de-lucha.
3 Cruzate, G. A., Casas, R., “Extracción de nutrientes en la Agricultura Argentina”, Informaciones Agronómicas de Hispanoamérica (LACS), 2009. http://www.ipni.net/publication/ia-lacs.nsf/issue/IA-LACS-2009-4,
4 García, F. O., González, M. F., “Balances de nutrientes en Argentina, ¿Cómo estamos? ¿Cómo mejoramos?” Informaciones Agronómicas de Hispanoamérica (LACS), 2010. http://www.ipni.net/publication/ia-lacs.nsf/issue/IA-LACS-2010-4.
5 Cruzate, op.cit.
6 GRAIN, “Las consecuencias inevitables de un modelo genocida y ecocida”, Biodiversidad, sustento y culturas núm. 61, 2009b. http://www.grain.org/es/article/entries/1232-las-consecuencias-inevitables-de-un-modelo-genocida-y-ecocida.
7 Cruzate, op.cit.
8 Pengue, W. A. “Agua virtual”, agronegocio sojero y cuestiones económico ambientales futuras. Fronteras, 2006

ttp

Firmas en oposición al Tratado Trans Pacífico

DECLARACIÓN UNITARIA DE NORTEAMÉRICA

NOS OPONEMOS A LA EXPANSIÓN DEL TLCAN MEDIANTE EL TRATADO DE ASOCIACION TRANSPACIFICO (TTP)*

ttpLas casi dos décadas de daños económicos, ambientales y culturales causados por el Tratado de Libre Comercio de Norteamérica (TLCAN) han sido muy perjudiciales para la mayoría de las personas en toda la región, aunque estos daños no han sido experimentados de manera equitativa.
 
Como resultado directo del TLCAN, hay cada vez menos buenos empleos, las granjas familiares enfrentan más dificultades, los sistemas alimentarios son menos estables, cada día son más débiles las medidas de seguridad para los consumidores y se acrecienta la desigualdad social. Las reglas del tratado en torno a propiedad intelectual continúan dificultando el acceso a medicamentos a precios asequibles, mientras que sus provisiones en servicios financieros han socavado las regulaciones bancarias. El TLCAN alimentó aún más las condiciones que precipitaron una crisis de emigración económica y ha exacerbado una falsa guerra contra las drogas, provocando abusos a los derechos humanos de manera masiva, donde decenas de miles de ciudadanos han sido las víctimas. Se ha degradado la tierra y sus ecosistemas en muchas maneras, incluyendo la minería y otros proyectos de extracción de recursos, y ha tenido efectos pronunciados sobre la soberanía de los pueblos indígenas. Los acuerdos comerciales posteriores también han impulsado una carrera a la baja en los salarios, en los derechos laborales y en la protección del medio ambiente, así como la desregulación y la privatización, lo que contribuye a las crisis financieras a nivel mundial y a la crisis climática.
 
Detener un mayor daño debe ser una prioridad compartida por nuestros pueblos. En cambio, dado que el TLCAN de manera simultanea ha facilitado la concentración de la riqueza y el poder en las élites de cada uno de los países involucrados, ahora los gobiernos de Canadá, México y Estados Unidos, entre otros, están tratando de ampliar las reglas de comercio e inversión del TLCAN a lo largo de la costa del Pacífico, en la forma del llamado Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP, por sus siglas en inglés). De hecho, documentos filtrados sugieren que el TPP pretende ir más allá del TLCAN, otorgando aún más derechos y nuevas competencias a las corporaciones transnacionales, incluso ampliando el infame proceso de solución de controversias inversionista-Estado, mediante el cual los inversores internacionales pueden desafiar las leyes de interés públicas, los reglamentos y incluso las decisiones judiciales que pusieran en peligro sus expectativas de beneficios a través de tribunales, con jueces privados que no rinden cuentas y que eluden y violan los sistemas judiciales nacionales.
 
El mundo no puede permitirse este paquete de expansión del TLCAN. En contraste, lo que necesitamos son políticas que ayuden a construir una economía mundial más justa y sostenible, incluido el respeto y promoción de los derechos fundamentales del trabajo, incluida la igualdad de derechos para los trabajadores migrantes, la creación de empleos con salarios y mayores prestaciones, la protección del medio ambiente, la soberanía alimentaria, la estabilidad de los mercados financieros, una verdadera sanidad de los productos, un acceso a servicios de salud de calidad, y a la democracia local.
 
Juntos, hacemos un llamado a nuestros hermanos y hermanas en América del Norte y más allá, para informar y compartir con sus comunidades la grave amenaza que entraña el TPP e involucrarse desde ahora, para detener el daño que se nos impone así como a los pueblos de muchos otros países.
 
*El Acuerdo de Asociación Transpacífico está actualmente en negociación entre Australia, Brunei, Canadá, Chile, Malasia, México, Nueva Zelanda, Perú, Singapur, Estados Unidos y Vietnam, pero también ha sido propuesta como un “acuerdo de conexión” que permitiría otros países a adherirse eventualmente sin poder poner condiciones (tal y cómo se ha aceptado a México y a Canadá).

Por favor enviar sus firmas a MAS TARDAR el jueves 28 de febrero  a rmalc@rmalc.org.mx

Costa Rica: Firmemos petición contra transgénicos

Costa Rica: Firmemos petición contra transgénicos

Ambientalistas y sociedad civil costarricense en lucha contra los alimentos y cultivos genéticamente alterados (TRANSGÉNICOS)

maizDemandamos que se escuchen las múltiples voces que se han manifestado en contra de la siembra de maíz transgénico en Costa Rica, y que el gobierno que ustedes integran garantice el resguardo de la biodiversidad, la seguridad y la soberanía alimentaria rechazando la incursión de estos peligrosos cultivos en el territorio nacional.

Por decisión dividida, la Comisión Nacional Técnica de Bioseguridad de Costa Rica (CNTBio) el 21 de enero concedió a Delta & Pine (una filial local de la empresa multinacional Monsanto) permiso para sembrar maíz géticamente alterado (MGA) en suelo costarricense. El Ing. Agr. Fabián Pacheco, vocero de Bloque Verde, e integrante por la Fecon en la CNTBio, planteó: “La región de Mesoamérica es centro de origen del maíz desde tiempos ancestrales y este tipo de contaminación ya se ha demostrado en México, provocando pérdida en biodiversidad y culturas de la región”, argumentó Pacheco. Si usted desea apoyar la causa contra la autorización de transgénicos en Costa Rica, firme esta acción urgente y cuando se llegue a 10.000 firmas se le hará llegar al Gobierno de Costa Rica la petición de suspender la autorización de siembra de transgénicos en el país.

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Es hora de desmantelar el ETS

Es hora de desmantelar el ETS

Firmas: makenoise.org

Organizaciones de la sociedad civil exigen que la Unión Europea desmantele el régimen de comercio de derechos de emisiones. La lucha contra el ETS es la lucha por la justicia social, ecológica y climática.

etsTras siete años de fracaso continuado, las afirmaciones de la Unión Europea (UE) de que puede ‘arreglar’ su Régimen de Comercio de Derechos de Emisiones (ETS por sus siglas en inglés), ya no tienen credibilidad. Creemos que para dejar paso a medidas eficaces contra el cambio climático se debe abolir el ETS a más tardar en 2020.

El ETS, principal política de la UE para luchar contra el cambio climático, se introdujo en 2005 y dio lugar al mayor mercado de carbono mundial.[i] El ETS comprende sistemas de ‘fijación de límite y comercio’ (cap and trade) y de ‘compensaciones’ (offsets), que permiten a los participantes comprar y vender permisos de emisión y créditos de compensación para cumplir sus objetivos de reducción de emisiones o simplemente para obtener un beneficio del mercado. La idea es reducir las emisiones industriales de gases invernadero creando incentivos para innovaciones que sean beneficiosas para el clima y así encaminar a la industria hacia un modelo de bajas emisiones.

Pero el sistema no ha conseguido nada de eso. La fijación de la UE por emplear el ‘precio’ como motor de cambio no sólo ha cimentado un sistema económico dependiente de las industrias extractivas contaminantes – con un aumento pronunciado en las emisiones de combustibles fósiles en 2010 y 2011[ii]. El fracaso es aún mayor, ya que el ETS se usa como modelo a seguir en otros mercados de emisiones que se han propuesto en países como Brasil y Australia y como modelo también para otros mercados de ‘servicios de los ecosistemas’ en áreas como biodiversidad, agua y suelos.

Los gobiernos de la UE y la Comisión Europea están decididos a mantener el ETS como el pilar central de las políticas climáticas de la UE. La fase III ha comenzado en 2013, sin embargo, es evidente que los fallos estructurales del ETS no se pueden arreglar:

El ETS no ha reducido las emisiones de gases invernadero. Al beneficiarse de un exceso de permisos de emisiones gratuitos y de créditos de compensación baratos provenientes de países del Sur, las empresas más contaminantes no han tenido casi ninguna obligación de reducir emisiones donde las producen. En realidad, los proyectos de compensaciones han traído como resultado un aumento global de las emisiones: incluso fuentes conservadoras estiman que entre uno y dos tercios de los créditos de carbono que han sido utilizados en el ETS “no representan reducciones reales de carbono”.[iii] Las reducciones que se declararon en 2008 en la UE se atribuyen sobre todo a la crisis económica – y la mayoría de los estudios están de acuerdo en la falta de relación causal entre las reducciones y el ETS.[iv] La exportación de la producción industrial a países del Sur es otra causa de ‘reducciones’. Un estudio publicado en Proceedings de la Academia Nacional de Ciencias de EEUU estima que en algunos países europeos las emisiones ‘importadas’ – que no se contabilizan como emisiones europeas – ascienden a más del 30% de las emisiones totales.[v]

etsEl ETS ha funcionado como un sistema de subsidios para aquellos que más contaminan. Durante las dos primeras fases del ETS (2005-2007, 2008-2012), los permisos se concedieron de modo gratuito y de acuerdo a las emisiones históricas, lo que funcionó de hecho como un subsidio para las empresas más contaminantes. La asignación excesiva de permisos permitió seguir usando las mismas tecnologías y dejó sin efecto cualquier incentivo para efectuar una transición hacia procesos de producción de bajas emisiones. Un estudio de CE Delft ha desvelado que casi todos los costes de cumplir con los objetivos del ETS se han trasladado a los consumidores. El estudio estima que los beneficios así obtenidos ascendieron a €14.000 millones entre 2005 y 2008.[vi] Los productores de electricidad también tienen la libertad de pasar el ‘coste de oportunidad’ de cumplir con el ETS a los consumidores, aumentado las tarifas eléctricas. Esto les reportó unos beneficios de entre €23 y €71.000 millones en la segunda fase.[vii] El lobby empresarial se ha asegurado de que más de un 75% de la industria manufacturera seguirá recibiendo los permisos de emisiones de modo gratuito al menos hasta 2020 (lo que quiere decir que unos €7.000 millones anuales irán a los bolsillos de las industrias contaminantes en lugar de a las arcas del Estado). Todos los intentos de terminar con esto se han dado de frente con el lobby intensivo de las industrias. En la fase III sólo el sector eléctrico tendrá que comprar los permisos en subasta, e incluso ahí se han hecho excepciones para centrales de Europa central y del este, incluyendo aquellas con alta dependencia del carbón para la generación de electricidad. Sin embargo esto no es nada sorprendente, dado que el ETS se diseñó para atraer a la industria. El gigante petrolero BP, con ayuda del gobierno británico, fue una de las empresas que presionaron a la UE para adoptar el ETS.[viii]

El ETS se caracteriza por precios de carbono volátiles y a la baja. Los precios del CO2 han sido siempre inestables, y en continuo declive desde 2008. El mínimo histórico se alcanzó en diciembre de 2012 con los permisos vendiéndose a €5.89 y los créditos de compensación a €0.31.[ix] De acuerdo a los analistas de mercado, no hay previsión de que los precios alcancen los niveles en los que incentivarían cambios en la capacidad de generar energía. Incluso si se pudiese de algún modo conseguir precios altos y predecibles – que es lo contrario de lo que el ETS ha sido diseñado para producir – serían insuficientes para incentivar los cambios estructurales que son necesarios para enfrentarse al cambio climático en ausencia de otras medidas.

El ETS aumenta los conflictos sociales y medio ambientales en los países del Sur. El ETS permite a las empresas usar créditos de compensación generados por proyectos de ‘ahorro de emisiones’ que sobre todo se implementan en países del Sur. La idea es que cada tonelada de CO2 ‘ahorrada’ adicionalmente genera un crédito que permite que en otro sitio se emita otra tonelada. El Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL), el mayor programa de compensaciones, ha demostrado acarrear graves consecuencias sociales y medioambientales para las comunidades cercanas a los proyectos. Estas incluyen violaciones de derechos humanos y derechos sobre la tierra, desalojos, conflictos y creciente destrucción medioambiental.[x] Aún así, a pesar de la evidencia en aumento de sus consecuencias negativas, el uso de las compensaciones en el ETS creció en un 85% en 2011.[xi] Muchas de las empresas que usan compensaciones han vendido de modo simultáneo sus permisos de emisión (gratuitos), comprando créditos del MDL a un precio mucho más bajo y embolsándose la diferencia.

tradeLos mercados de carbono son especialmente susceptibles al fraude. Para crear unidades de CO2 que se puedan comercializar, la medición de la contaminación que ha ocurrido o no se debe llevar a cabo con medidas indirectas y otros procedimientos de cálculo poco fiables y que a menudo no se pueden verificar, prestándose a todo tipo de abusos. Además, en 2010 se desveló que un gran ‘carrusel del fraude’ le había costado al público más de €5.000 millones en Impuesto sobre al Valor Añadido (IVA) no recaudado.[xii] Un tribunal alemán encarceló a 6 personas involucradas en un fraude de €300 millones por la venta de permisos de emisión a través del Deutsche Bank, y tribunales en Londres encarcelaron a once personas.[xiii]Grandes empresas como los gigantes del acero ThyssenKrupp y Salzgitter fueron señalados como especuladores de carbono fraudulentos en diciembre de 2010, incluso cuando el Fondo Mundial para la Defensa de la Naturaleza (WWF por sus siglas en inglés), defensor de los mercados de carbono, reclamó sin éxito que ‘la UE pusiera fin al uso de compensaciones falsas’.[xiv] Unas semanas más tarde, fueron robados créditos de los gobiernos austriaco y checo, lo que llevo a suspender el mercado del ETS.[xv] La ONU también tuvo que descalificar a su principal agencia encargada de la verificación del MDL en 2009, y en 2011 tuvo que suspender a Ucrania por  fraude en emisiones no declaradas.[xvi]

Se derrocha dinero público en establecer mercados de carbono que no benefician al interés general. Se obliga a los contribuyentes a costear la legislación, regulaciones y mucha de la cuantificación de los mercados de carbono, así como los costes de la lucha contra el fraude, robo, corrupción y evasión de impuestos. Las empresas cubiertas por el ETS ganan subsidios por seguir contaminando, mientras que los gobiernos dedican dinero a compensar por las excesivas emisiones y por la generosa concesión de permisos de emisión gratuitos a las empresas. Se estima que por ejemplo España tendrá que comprar más de 150 millones de créditos de compensación para cumplir con los objetivos de Kyoto.[xvii] En un momento en que los ciudadanos se llevan la peor parte de la crisis económica y sufren los paquetes de ‘austeridad’, se desvía frívolamente el escaso dinero público hacia los sectores bancario y empresarial que son los causantes de muchos de los problemas actuales.

El ETS nos encadena a una economía dependiente de los combustibles fósiles. El ETS refuerza la lógica de la sobre producción y consumo basados en los combustibles fósiles. Permite que crezca la contaminación a la vez que implementa proyectos de ‘desarrollo limpio’ que en la práctica perjudican a la población local y al medio ambiente. Centrales de carbón, extracción de gas con fracturación hidraúlica, y proyectos de infraestructura destructivos se multiplican en Europa.[xviii] El ETS no sólo aumenta la deuda climática y ecológica que el Norte industrializado tiene con el Sur Global, sino que también exacerba la crisis climática global – lo que perjudica sobre todo a los grupos más vulnerables. Incluso la Agencia Internacional de Energía ha admitido que al menos dos tercios de los depósitos conocidos de combustibles fósiles deberían permanecer bajo suelo si el mundo quiere tener al menos una oportunidad de limitar el aumento de la temperatura a 2°C[xix] (lo que de por si es un objetivo insuficiente). Si el ETS continúa, ni siquiera esto será posible.

El ETS le cierra la puerta a otras políticas climáticas realmente eficaces a la vez que refuerza falsas soluciones como la energía nuclear, las represas a gran escala, los agrocombustibles y las plantaciones forestales industriales. Por ejemplo, entorpece las normas que se teme puedan interferir con el precio del carbono. Y en lugar de promover una filosofía de ‘residuos cero’, apoya sistemas de captura de metano que requieren de más basura en descomposición y que desplaza a los recicladores informales. Además, la misma lógica de comercializar la contaminación se quiere aplicar ahora para gestionar otras crisis como la de la biodiversidad y el agua[xx], lo que trae como resultado la mercantilización y financialización de cada vez más funciones, capacidades y ciclos de la naturaleza. Lo peligros son grandes; para evitarlos es necesario que se admita abiertamente que el ETS es un precedente desastroso. Si no se desmantela el ETS, más y más empresas se van a beneficiar a costa de la población local, incluyendo a los Pueblos Indígenas y dependendientes de los bosques, los pequeños agricultores y las mujeres de las comunidades donde se desarrollan los proyectos de compensaciones así como las que viven cerca de las fábricas que compran los créditos provenientes de dichos proyectos.

capInsistir en intentar ‘arreglar’ un sistema que está roto desde su comienzo desvía la atención y los recursos necesarios para otras políticas justas y eficaces. Exportar el fracaso del ETS a otros países en nombre de un ‘liderazgo’ de la UE equivale a una nueva oleada de intervencionismo en los países del Sur, aumentando la deuda social y ecológica del Norte. Aunque los legisladores europeos que están preparando la revisión del ETS se inclinan por intentar ‘arreglar’ el sistema para una nueva fase post-2020, las organizaciones abajo firmantes afirman que sólo hay una opción posible que beneficie al clima: terminar de una vez por todas con el ETS.

La lucha contra el ETS es la lucha por la justicia social, ecológica y climática. Es la lucha por la transformación de nuestros sistemas energéticos, de transporte, agrícolas, de producción, consumo, distribución, de residuos y financiero. Convocamos a las organizaciones y movimientos de la sociedad civil a que se adhieran a este llamado y se unan a la lucha para abolir el ETS.

NOTAS:

[i] El ETS funciona en 30 países: los 27 estados miembros de la UE más Islandia, Liechtenstein y Noruega. Cubre las emisiones de unas 11.000 instalaciones, entre las que se encuentran centrales eléctricas, plantas de combustión, refinerías de petróleo,  acerías y fundiciones, así como fábricas de cemento, cristal, ladrillos, cerámica, pulpa, papel y cartón. En total un 40% de las emisiones de la UE.

[ii] PNUMA (2012) The Emissions Gap Report, www.unep.org/pdf/2012gapreport.pdf.

[iii] Wara, M. (2008) A Realistic Policy on International Carbon Offsets, Program on Energy and Sustainable Development Working Paper #74, abril 2008, Stanford University, http://pesd.stanford.edu/publications/a_realistic_policy_on_international_carbon_offsets.

[iv] Agencia Europea de Medio Ambiente (2011) Greenhouse gas emission trends and projections in Europe 2011: Tracking progress towards Kyoto and 2020 targets, Copenhague: EEA, p.37,  www.eea.europa.eu/publications/ghg-trends-and-projections-2011.

[v]    Davis, S. and Caldeira, K. (2010) Consumption-based accounting of CO2 emissions, PNAS, 107(12), pp. 5687-5692, www.pnas.org/content/107/12/5687.full.

[vi] Bruyn, S. et al. (2010) Does the energy intensive industry obtain windfall profits through the EU ETS? CE Delft, www.ce.nl/publicatie/does_the_energy_intensive_industry_obtain_windfall_profits_through_the_eu_ets/1038.

[vii] Point Carbon, WWF (2008) EU ETS Phase II – The potential and scale of windfall profits in the power sector, http://wwf.panda.org/index.cfm?uNewsID=129881

[viii] Corporate Europe Observatory, http://corporateeurope.org/publications/bp-extracting-influence-eu.

[ix]  Point Carbon, 03 diciembre, 2012, EU carbon prices hit record low on vote delay, www.pointcarbon.com/news/reutersnews/1.2080305

[x]  Checker, M. (2009) Double Jeopardy: Pursuing the Path of Carbon Offsets and Human Right Abuses, en Bohm, S. and Dabhi, S. (2009) Upsetting the Offset: The political economy of carbon markets, UK: MayFly / Carbon Trade Watch (2009) El Mercado de Carbono: cómo funciona y por qué fracasa, www.carbontradewatch.org/publications/carbon-trading-how-it-works-and-why-it-fails.html / EJOLT (2012) The CDM Cannot Deliver the Money to Africa. Why the carbon trading gamble won’t save the planet from climate change, and how African civil society is resisting, www.ejolt.org/2012/12/the-cdm-cannot-deliver-the-money-to-africa-why-the-carbon-trading-gamble-won%E2%80%99t-save-the-planet-from-climate-change-and-how-african-civil-society-is-resisting

[xi] Click Green, 19 noviembre 2012, European companies nearly doubled the rate of carbon offsetting last year, www.clickgreen.org.uk/analysis/business-analysis/123760-european-companies-nearly-doubled-the-rate-of-carbon-offsetting-last-year.html.

[xii] Europol (2010) Carbon credit fraud causes more than 5 billion euros damage for European taxpayer, www.europol.europa.eu/content/press/carbon-credit-fraud-causes-more-5-billion-euros-damage-european-taxpayer-1265 / Banco Mundial (2010) State and Trends of the Carbon Market 2010 Washington: p.6.

[xiii] BBC, 12 diciembre, 2012, Deutsche Bank offices raided in carbon tax fraud probe, www.bbc.co.uk/news/business-20695042 / City of London Police, 7 diciembre 2012, www.cityoflondon.police.uk/CityPolice/Media/News/detectivesdismantlesuspectedcarboncreditfraud.htm

[xiv] World Wide Fund for Nature (2010) ETS credibility at stake as industrial polluters profit yet again, 14 diciembre, http://wwf.panda.org/fr/wwf_action_themes/politique_europeenne/?uNewsID=197955
[xv] EULib.com (2011) Update on transitional measure: EU ETS registries of Finland, Romania, Slovenia and Sweden to resume operations on 21 March, 18 marzo, www.eulib.com/18march-2011-update-transitional-measure-registries-13743
[xvi] ICIS Heron (2011) UN suspends Ukraine from carbon trading, 12agosto, www.icis.com/heren/articles/2011/08/26/9488161/un-suspends-ukraine-from-carbon-trading.html

[xvii] Congreso de los Diputados–Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente (2012) Legislación X, Sesión 2, febrero 2012, www.congreso.es/public_oficiales/L10/CONG/DS/CO/CO_033.PDF /

El banco suizo UBS, que no es famoso por su conciencia social, declaró en noviembre de 2011 que “en 2025, el ETS habrá costado a los consumidores 210 mil millones de euros. Si esta cifra se hubiera empleado en sustituir las centrales más contaminantes, se habría conseguido reducir las emisiones un 43%, en lugar del impacto casi nulo del comercio de emisiones.” (Point Carbon, ‘EUAs slide towards 9 euros, hit fresh 33-month low’, www.pointcarbon.com/news/1.1683984).

[xviii] Amigos de la Tierra Europa (2012) Shale gas: Unconventional and unwanted, Setiembre, www.foeeurope.org/foee-unconventional-and-unwanted-the-case-against-shale-gas-sept2012

[xix] Agencia Internacional de Energía, noviembre 2012, www.iea.org/newsroomandevents/pressreleases/2012/november/name,33015,en.html.

[xx] Food and Water Europe (2012) Trading away your right to clean water: trading and the financialization of nature, www.foodandwaterwatch.org/factsheet/trading-away-your-right-to-clean-water-trading-and-the-financialization-of-nature-2/

Organizaciones sociales exigen el retiro de la MINUSTAH de Haití

Organizaciones sociales exigen el retiro de la MINUSTAH de Haití

minustahEn el marco de la Cumbre de los Pueblos, que se realizó en Santiago de Chile del 25 al 27 de enero, organizaciones y movimientos sociales hicieron un llamado a los gobiernos que participan de la Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeñas -CELAC- a retirar definitivamente las tropas militares de la MINUSTAH, la Misión de las Naciones Unidas para la Estabilización de Haití.

Denunciaron que los objetivos que debía cumplir la misión tuvieron un rotundo fracaso y que en vez de promover la paz, lo que provocaron las tropas fueron sistemáticas violaciones a los derechos humanos de la población civil. En ese sentido, enumeraron la violación a mujeres, niños y niñas producidas y la intromisión de la enfermedad del cólera a la isla, por parte de la delegación militar nepalí. También remarcaron la total inoperancia de las tropas militares cuando se produjo el terrible terremoto que azotó Haití hace tres años atrás.

Afirmaron que justamente para ser coherentes con los principios que dieron origen a la CELAC, el espacio de articulación continental que se aleja de la hegemonía de los Estados Unidos y Canadá, no se puede seguir ocupando militarmente a este país hermano, guiado por intereses que escapan a una verdadera solidaridad entre los países y que responden, principalmente, al de las empresas multinacionales estadounidenses.

minustahDel mismo modo afirmaron, que lo que se dio en Haití fue el principio de un laboratorio de desestabilización y quiebre del orden democrático que siguió luego con los hechos producidos en Honduras y Paraguay. Frente a esta situación, remarcaron la urgente necesidad que además de retirar las tropas militares se anule la deuda financiera reclamada a ese país y se agilicen los mecanismos para una efectiva cooperación internacional, sin ningún tipo de condicionamiento por parte de las potencias mundiales ni de las Instituciones Financieras Internacionales.

Por último, hicieron un llamado a no olvidarse del pueblo haitiano, el primer pueblo libre del continente y a redoblar las exigencias a los respectivos gobiernos de la región para que retiren la MINUSTAH de ese país hermano.  Al respecto, Nora Cortiñas, de las Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora de Argentina e integrante de Jubileo Sur/Américas y de la primera Misión de Solidaridad con Haití, afirmó: «Lo que necesita el pueblo haitiano es la ayuda y cooperación de nuestros gobiernos, pero no con militares armados, sino con médicos, maestros, ingenieros y otros profesionales que acompañen la reconstrucción del país, pero desde un lugar de pleno respeto por la autodeterminación de ese pueblo. Hay que seguir el ejemplo de Cuba y Venezuela que se negaron a integrar una misión militar, pero que contribuyeron con sanitaristas, médicos e ingenieros agrónomos».

Las organizaciones y movimientos sociales lanzaron una Jornada internacional de movilización por el retiro de las tropas militares para el día 1ro de junio de 2013, con el objetivo de dar visibilidad a las demandas planteadas y continuar fortaleciendo la campaña de solidaridad con el pueblo haitiano.

Más información: jubileosur@gmail.com

CONVOCATORIA A LA CAMPAÑA GRAFICA 10 años de lucha por los ríos y los pueblos

CONVOCATORIA A LA CAMPAÑA GRAFICA “10 años de lucha por los ríos y los pueblos”

El Movimiento Mexicano de Afectados por Presas y en Defensa de los Ríos (MAPDER) convoca:
mapder
A todos los artistas plástic@s, gráfic@s y visuales, estudiantes de arte y a cualquier persona ent usiasta del dibujo, la ilustración y la imagen:

A la Campaña Gráfica “10 años de lucha por los ríos y los pueblos” , donde las organizaciones sociales y las resistencias comunitarias, agrupadas en Mapder, l@s invitamos a sumarse a la elaboración de dibujos, imágenes y diseños, para la producción de carteles y pegotes que nos ayuden a darle difusión al movimiento.

El Mapder, este año cumple 10 años en la lucha por los territorios, por nuestros ríos y los derechos humanos de los pueblos, hemos promovido activamente la resistencia contra megaproyectos hidroeléctricos e hídricos pues tenemos los argumentos técnicos, ambientales, sociales, culturales para decir NO A ESTOS PROYECTOS DE MUERTE, es un movimiento integrado por afectados directos e indirectos por la construcción de presas o la privatización de cuencas. Te invitamos a acompañar nuestra lucha por la defensa del agua y los ríos con tu creatividad, que nos ayudará a darle mayor visibilidad al Mapder y a las luchas que lo conforman.

La convocatoria estará abierta del fecha: 10 de Febrero , al 20 de Marzo 2013.

Los trabajos deberán ser enviados a la dirección mapdercomunicacion@yahoo.com.mx

Todos los trabajos gráficos serán utilizados para visibilizar al Mapder y para difundir sus actividades, y consecuentemente se subirán a la página web del movimiento: www.mapder.lunasexta.org, al igual que a otras páginas afines, medios impresos, exposiciones y actividades, con la intención de que sean reproducidas cuantas veces sea posible por medios impresos, electrónicos o cualesquiera otros.

Una selección de éstos serán usados para las actividades que vamos a realizar este año en marco de nuestro aniversario.

El resto de los trabajos serán utilizados por el Mapder en distintos momentos para difundir las demás acciones del movimiento que se lleven a cabo.

Les solicitamos enviar sus materiales en archivo  digital con las siguientes características:

-Formato: jpg, png, tiff,
-Definición mínima de 300 dpi
-Título
-Logo o firma del autor.
-Para pegotes se llama a enviar diseños a todo color de 8 x 12 cm.

CONSIGNAS
Las gráficas deberán incluir alguna de las consignas del movimiento en contra de las presas. Como consigna general estamos proponiendo: “Justicia para los pueblos, Justicia para los ríos”.

Estamos proponiendo también las siguientes:
-Agua y energía no son mercancía
-Agua que no has de beber déjala fluir
-No a la presa Si a la vida
-¡No queremos esta presa!
-Solo puede haber vida si hay libertad, justicia y paz.
-¿A quienes benefician las presas?
-¡Ya basta!
-Ríos para la vida, no para la muerte

LICENCIAS Y DIFUSIÓN:

Las imágenes que se reciban será utilizadas bajo el criterio del Mapder, y podrán ser copiadas y circuladas conforme a las necesidades del movimiento. Aunque no sea un requisito, se promueve el uso de licencias libres, como son copyleft, creative commons o de dominio público. Las imágenes no podrán ser usadas por corporaciones, gobiernos, ni partidos políticos, ni sus organizaciones satélites.

Movimiento Mexicano de Afectados por Presas y en Defensa de los Ríos (MAPDER)

Informe: Exportaciones españolas de armamento 2002-2011. Cuando la venta de armas es una prioridad política

Informe num 15 del Centro de Estudios por la Paz JM Delàs:

Exportaciones españolas de armamento 2002-2011. Cuando la venta de armas es una prioridad política

armamentoAutores: Tica Font, Eduardo Melero y Camino Simarro

Para descargarse el informe en español haga clic aquí

España exporta 6 millones de euros diarios en armas, según Centro por la Paz

Agencia EFE
España exporta cada día más de 6 millones de euros en armas, muchas de ellas a países en conflicto armado o donde se violan los derechos humanos, según un informe del Centro de Estudios por la Paz J.M.Delàs sobre las exportaciones españolas de armamento 2002-2011.
Este centro, dependiente de Justícia i Pau, destaca en su informe difundido hoy el «imparable» aumento de las exportaciones de material de defensa, a pesar de la crisis económica y financiera.
En este sentido, señala que las exportaciones en 2011 ascendieron a 2.431 millones de euros, un 115 % superiores a las de 2010 y un 785 % superiores a las de 2002.
En 2011, España se situó en la octava posición en el ránking mundial de países exportadores de armamento, con el 3 % del total mundial de exportaciones y el 1,15 % de la balanza comercial española.
Este centro, creado en Barcelona en 1999 y especializado en temas de desarme y paz, afirma que el alza en las exportaciones es resultado de la intensa política gubernamental de apoyo a la exportación y de una interpretación poco exigente por parte de las autoridades españolas de los criterios legales para autorizar la exportación de armas.

El capitalismo (neoliberal) ha muerto. ¡Viva el capitalismo corporativista!

El capitalismo (neoliberal) ha muerto. ¡Viva el capitalismo corporativista!

Alberto Rabilotta
ALAI, América Latina en Movimiento

usaEn el anterior artículo (¿Signos de desbandada neoliberal?) pasamos revista a la grave y persistente situación de las economías reales en los países del llamado “capitalismo avanzado”, y del comienzo de reconocimiento -por parte de economistas y políticos-, que el neoliberalismo y las recetas de austeridad han puesto el capitalismo a la defensiva y que los ingredientes para estallidos sociales ya existen en muchos países. En ese contexto se escuchan ahora voces de la clase dominante que afirman que ya se superó la crisis, y otras que plantean hacer cambios para mantener un sistema que comienza a tambalearse.
 
Hace siete décadas, al analizar las causas y los efectos del desplome de las economías durante la Gran Depresión de los años 30 del siglo 20, Karl Polanyi escribía que en el momento en que la sociedad comenzó a buscar cómo protegerse de los peligros inherentes a un sistema de mercado autorregulado, cada país del capitalismo industrial fue tomando –cada uno por su cuenta- medidas de orden social y económico, pero las diferencias políticas tenían como contrapartida una “semejanza entre los regimenes nacientes, el fascismo, el socialismo y el New Deal, pero esta era únicamente su común abandono de los principios del laissez-faire” (1)
 
La respuesta común a la dictadura de los mercados que había puesto la sociedad al servicio de los intereses económicos, provocando con ello un desastre social y político de dimensiones mundiales, fue el abandono de los “mercados autorregulados” y la adopción del dirigismo estatal, que en el mundo capitalista asumió formas corporativistas que entretejían los intereses de determinados sectores y grupos sociales con los intereses de sectores económicos del capital, como los industriales, con el Estado arbitrando estas relaciones y planificando la economía para alcanzar objetivos tales como crear empleos, desarrollar industrias (con fines armamentistas en los países del “eje fascista” en primer lugar, y luego en Estados Unidos y Gran Bretaña) y superar la pauperización de la Gran Depresión.
 
El corporativismo estuvo al servicio de regimenes totalitarios –la Alemania nazi, la Italia fascista, entre otros más-, y en Estados Unidos (EE.UU.), con el New Deal, la planificación económica permitió llevar a cabo transformaciones económicas, fiscales y sociales de carácter progresista destinadas a impedir que las masas populares abrazaran el socialismo o el fascismo. El New Deal se expandió a otros países antes y después de la Segunda Guerra Mundial. La experiencia socialista, en la Unión Soviética, fue la planificación quinquenal de la economía, adoptada en 1928 y aplicada a partir de 1929.
 
Es evidente que la creación de millones de empleos mediante el desarrollo industrial y la mecanización del campo, que en EE.UU. logró el New Deal, no es reproducible en la actualidad en los países del capitalismo avanzado: los “ejércitos” de robots que reemplazan a los asalariados existentes y a los jóvenes que debían reemplazarlos, es una realidad prácticamente irreversible. Y tampoco son realistas las propuestas que circulan en ciertos países de “repatriar” las industrias que desde hace décadas las transnacionales vienen mudando a los países en desarrollo para explotar la mano de obra barata, apropiarse de mercados y repatriar las ganancias para Wall Street y sus ejecutivos. Lo que frecuentemente se olvida es que con esas mudanza no solo se mudaron los empleos, sino que se perdió la acumulación y capacidad de transferir la experiencia y el conocimiento de los trabajadores y técnicos, entre muchas otras cosas más.
 
Pero, como veremos a partir de las opiniones y propuestas de economistas, y de políticos y funcionarios del sistema imperante, el reconocimiento de que el neoliberalismo fracasó y constituye una amenaza al sistema capitalista los lleva nuevamente a proponer alguna forma de dirigismo estatal, de capitalismo de Estado –nunca la planificación económica que tenga en cuenta los intereses de la sociedad, por el momento-, o sea un retorno al corporativismo envuelto en engañosos conceptos, como el de un “capitalismo global administrado”.
 
¿Qué nos dicen los economistas?
 
Para economistas como Joseph Stiglitz, esta crisis estructural y las crisis que estamos pasando por alto –en particular el cambio climático-, se exacerbaron después de la Gran Recesión del 2008 y no serán resueltas por el mercado. Son crisis de tipo mundial y para resolverlas se necesitan transiciones estructurales, o sea que “es necesario que los gobiernos desempeñen un papel más activo”. Su colega Paúl Krugman piensa algo similar, aunque comienza a acercarse al problema de fondo de esta crisis estructural: “¿Qué es lo que está sucediendo? De la mejor forma que lo puedo decir, hay dos explicaciones plausibles, y hasta cierto punto ambas pueden ser verdad. Una es que la tecnología hizo un viraje que ha puesto el trabajo (asalariado) en desventaja; la otra es que estamos viendo los efectos de un neto aumento en el poder de los monopolios. Pensemos en esas dos narrativas como una que enfatiza a los robots, y en la otra a los “magnates ladrones” (robber barons)” (2).
 
El analista económico William Greider (3) reporta que en una de las principales cunas del pensamiento neoliberal, el Institute Peterson (IP) en Washington, hubo el 7 de enero pasado una reunión sobre “ética y globalización” en la cual economistas y cientistas sociales presentaron sus opiniones y trabajos. Algunos de ellos describieron al sistema global como en medio de graves problemas y advirtieron que “si las cosas no cambian” habrá rebeliones populares, incluso en EE.UU.
 
Greider apunta que habiendo perdido la confianza en las promesas del sistema de libre comercio, “muchos están volviéndose hacia los gobiernos para que los salven del capitalismo global”. Howard Rosen, investigador visitante del IP, describió las consecuencias negativas de las últimas décadas y concluyó recomendando reformas: un salario mínimo en todo el mundo, aumentos de salarios vinculados a los aumentos de productividad, seguro contra el desempleo, adopción de estándares laborales internacionales, promoción de la sindicalización, y compromisos de Wall Street y demás instituciones financieras internacionales de que no darán financiamiento a las naciones que no acepten tales reformas.
 
En esta reunión del IP el economista David Branchflower, de la Universidad Dartmouth, denunció el terror que viven los trabajadores, jóvenes y viejos, porque “jamás se recuperarán de esta falta de empleos”, y advirtió que la clase trabajadora en Europa está “ardiendo” y que se está frente a una “potencial rebelión”, lo que también puede ocurrir en EE.UU. Y el nuevo presidente del IP, el ex economista de la Reserva Federal Adam Posen, admitió que hay problemas en el basamento político de la globalización porque “uno de los alarmantes efectos de la crisis financiera global es que hubo una amplia erosión de la confianza del capitalismo en sí mismo”.
 
El economista Dani Rodrick, de Harvard (4), contrapone el “liberalismo económico” reinante en los países capitalismo avanzado al mercantilismo aplicado por los países emergentes de Asia, concluyendo que se ha llegado “al final de esta feliz coexistencia. El modelo liberal ha perdido su brillo, debido al aumento de la desigualdad y la difícil situación de la clase media en Occidente, junto con la crisis financiera producida por la desregulación () Como resultado, el nuevo entorno económico producirá más tensión que acomodamientos entre países que busquen vías liberales y mercantilistas. Pueden también despertarse debates latentes desde hace mucho tiempo sobre el tipo de capitalismo que genera una mayor prosperidad.”
 
Para el economista Anatole Kaletsky (5), de la actual crisis saldrá “un nuevo modelo de capitalismo global, no basado en la ciega fe en las fuerzas del mercado que siguió a la Gran Inflación de los años 70, ni tampoco en la excesiva intervención gubernamental inspirada por la Gran Depresión”, y afirma que “la tragedia del 2008 estuvo en que la ciega fe en los mercados disuadió a los gobiernos de manejar adecuadamente esos ciclos de expansión-implosión”, y que habiendo desaparecido el comunismo y siendo la crisis cosa del pasado, los decidores políticos y los votantes han reconocido ya que no se puede dejar que los mercados se guíen por sus propios instrumentos: “Las economías deben ser administradas. Como resultado, un nuevo modelo de capitalismo global administrado está en evolución y gradualmente reemplazará el fundamentalismo de mercado que dominó el mundo desde la era Reagan-Thatcher hasta el 2008”.
 
Con el título ¿Está ganando el capitalismo de Estado?, el economista Daron Acemoglu y el analista James A. Robinson (Proyect Syndicate, 31 diciembre 2012) recuerdan que algunos países asiáticos, “apoyándose en varias versiones del dirigismo” han crecido rápidamente y de manera constante en décadas mientras los países centrales del capitalismo liberal “continuaron su anémico desempeño” en el 2012, y seguidamente se preguntan si no ha llegado la hora de actualizar los libros de economía y estudiar las formas de “capitalismo de Estado”.
 
¿Qué nos dicen los gobernantes y tecnócratas?
 
spainA mediados de enero Jean-Claude Juncker –saliente presidente del Consejo de ministros de Economía y Finanzas de la zona euro (Eurogrupo)- criticó las políticas neoliberales aplicadas en la zona euro (ZE) y advirtió que si no hay cambios “perderemos el apoyo de las clases trabajadoras”.
 
Después le llegó el turno al profesor de economía neoliberal y también saliente primer ministro italiano Mario Monti, quien dijo a los embajadores latinoamericanos en Italia que América latina se ha ganado hoy un rol central y activo que genera admiración, por no decir envidia, porque “ha sabido construir un modelo de desarrollo basado en el crecimiento, la justicia social, la modernización y el respeto ambiental” (6).
 
Difícil creer que el enviado por la Troika (Comisión Europea, Banco Central Europeo y FMI), para aplicar la austeridad neoliberal en Italia pueda elogiar las políticas de países latinoamericanos que tienen decentes tasas de crecimiento económico y de creación de empleos precisamente porque han rechazado los postulados básicos del neoliberalismo, porque los Estados intervienen activamente en sectores de la economía real, nacionalizan empresas cuando hay que nacionalizar, responden a las presiones sociales y, más grave aun, controlan la política monetaria y regulan la actividad bancaria y financiera para ejecutar una política de desarrollo socioeconómico.
 
En el caso de Monti, con su extenso curriculum vitae como ideólogo de las ideas neoliberales en la Comisión Trilateral y el Grupo Bilderberg, fundador del “grupo de ideas” Bruegel, asesor de Goldman Sachs, Moody’s, Coca-Cola, etcétera, y miembro clave de muchas comisiones que consolidaron el rígido modelo neoliberal de la Comisión Europea (CE), este elogio del intervencionismo estatal sudamericano no puede ser una conversión ideológica, pero quizás sea puro oportunismo político o una manifestación más de divergencias profundas en la cúpula del sistema neoliberal.
 
De la guerra monetaria al proteccionismo y…
 
Quien sabe Juncker y Monti se están confesando y reconvirtiendo al intervencionismo estatal para renacer políticamente, siguiendo la receta del nuevo primer ministro japonés Shinzo Abe, recientemente electo para sacar la economía real de su país del estado “zombi” en que se encuentra desde hace dos décadas. Abre ganó porque amenazó con nacionalizaciones de empresas y hasta con quitarle la sacrosanta independencia al Banco Central de Japón si no aceptaba lanzar un tsunami monetario y devaluar el yen para crear empleos.
 
Abe adoptó este programa a pesar de la deuda de Japón (a finales del 2012 y según el FMI, la deuda gubernamental equivalía al 237 por ciento del PIB) porque busca abaratar las exportaciones japonesas para competir con Corea del Sur y Alemania en nichos de alta tecnología, y de paso encarecer las importaciones, generar inflación y crear empleos.
 
Y no olvidemos que Japón fue el primer país del capitalismo avanzado (2001) que recurrió a emisiones masivas de dinero (flexibilización cuantitativa o quantitative easing) y tasas de interés muy bajas para reactivar la economía, con muy poco éxito. Política copiada desde la crisis financiera del 2007 por EE.UU., Gran Bretaña y los países de la UE para salvar de la insolvencia los grandes bancos y el sistema financiero, y devaluar sus monedas para poder seguir exportando. Tales políticas no reactivaron las economías reales, pero alimentaron el capital financiero que especula en los mercados financieros y monetarios de los países emergentes.
 
Al apreciar las monedas de los países emergentes, estos flujos especulativos encarecieron las exportaciones y abarataron las importaciones, desequilibrando aun más las tradicionalmente negativas balanzas de comercio y de pagos de estos países, lo que explica que en el 2010 el ministro de Finanzas de Brasil, Guido Mantera, denunciase estas políticas como una “guerra monetaria”, que causan estragos económicos.

Las devaluaciones competitivas amenazan ahora extenderse como un “fuego de praderas”: el pasado 15 de enero el vicegobernador del Banco Central de Rusia, Alexei Ulyukayev, afirmó que el mundo está en el umbral de una “guerra monetaria” por las políticas del primer ministro Abe en Japón y una declaración de Jean-Claude Juncker, quien –según la agencia Bloomberg- se había quejado del “peligrosamente alto” valor del euro, opinión que comparten ministros del gobierno francés, para quienes la apreciación del euro (7.0 por ciento frente al dólar estadounidense en los últimos seis meses) impide frenar el desempleo en Francia. Desde septiembre del 2011 Suiza viene manipulado su moneda para evitar que continuara apreciándose frente al euro, y ahora los países nórdicos se quejan de lo mismo: el ministro de Finanzas de Noruega, Sigbjoern Johnsen, y el vicegobernador del Riskbank (Banco central de Suecia), Lars E. O. Svensson, expresaron que ven con temor la apreciación de sus monedas nacionales y que las economías de ambos países funcionarían mejor con tasas de interés más bajas y monedas más débiles. Corea del Sur hizo saber que no se quedará impasibles ante la devaluación competitiva del yen.
 
El (saliente) gobernador del Banco de Inglaterra, Mervyn King, afirmó que pronto “veremos el aumento de la administración activa de las tasas de cambio”, perspectiva que está “provocando inquietud entre quienes toman las decisiones políticas a nivel global”, según el gobernador del Banco de Australia, Gleen Stevens.
 
De ahí a alguna forma de corporativismo.
 
marcasDevaluación competitiva, medidas para proteger las exportaciones que se sumarán a las existentes, amenazas de cerrar las fronteras a ciertos productos industriales y a la mano de obra extranjera, y una vez que esto se ponga en marcha a escala regional o mundial, las consecuencias se harán sentir en el comercio, las finanzas y toda la cadena de producción mundial, y es en ese momento de pánico que serán aceptables las medidas para imponer ese “capitalismo global administrado” que proponen Howard Rosen y Anatole Kaletsky, que en definitiva es el corporativismo global implícito en los “acuerdos de libre comercio” ya existentes y en tren de ser negociados, en particular el Acuerdo Estratégico Trans-Pacífico de Asociación Económica (AETPAE).
 
El corporativismo de ese “capitalismo global administrado” solo podrá ser uno que respete el marco legal estadounidense para proteger la propiedad privada en todas sus formas, como es bien claro en el AETPAE. Y aquí reproduzco la cita de A. T. Hadley (6), que Karl Polanyi incluye en el libro citado anteriormente, para describir la historia de la protección de la propiedad comercial e industrial en Inglaterra, y luego en EE.UU.: la separación de poderes, inventada mientras tanto (1748) por Montesquieu, fue de ahí en adelante utilizada para separar al pueblo del poder sobre su propia vida económica. La Constitución estadounidense, creada en un medio de agricultores-artesanos por una clase dirigente bien al tanto de lo que sucedía en la escena industrial inglesa, aísla totalmente la esfera económica de la jurisdicción de la Constitución, ubicando así la propiedad privada bajo la más alta protección concebible y creando la única sociedad de mercado en el mundo que fue fundada legalmente. A pesar del sufragio universal, los electores estadounidenses serán impotentes contra los poseedores.
 
¿Cómo será el proceso para presentar y hacer pasar el siniestro capitalismo global administrado de Kaletsky, o algo diferente que será lo mismo? Pues bien, en una entrevista periodística que tuve en mayo del 2004 con el Nóbel de economía (1992) Gary Becker, en el marco de la Conferencia de Montreal, él me confió -con ese aplomo señorial y seguridad de los Nóbel de la Universidad de Chicago, que en aquel entonces todavía se comportaban como enviados divinos-, el método para que en la sociedad capitalista controlada por los monopolios de prensa se aceptaran ideas y propuestas radicales y contrarias a los intereses de las mayorías: Se lanza el tema en un artículo o un panel, y probablemente será juzgado utópico, irrealizable, pero volverá a ser puesto sobre la mesa si la idea es apoyada por gente influyente. El tema será nuevamente atacado por intelectuales de izquierda pero entonces saldrán voces de académicos, expertos y empresarios para defenderlo, en los think-tanks, las páginas de diarios respetables y en la televisión. Este ciclo se repetirá e irá ampliándose hasta que lo que Usted dice es un tema controvertido terminará siendo convencional, por lo tanto aceptable, finalmente será aceptado y llevado a la práctica.
 
Eso funcionó demasiadas veces en las últimas décadas, así que estamos avisados.
 
La Vèrdiere, Francia.
 
– Alberto Rabilotta es periodista argentino – canadiense.
 
Notas
 
1.- Karl Polanyi, La Grande Transformación, Edition Gallimard, página 314.
2.- Joseph Stiglitz, Las crisis posteriores a la crisis. Project Syndicate, 7 de enero 2013; Paul Krugman, New York Times, 9 de diciembre 2012.
3.- William Greider, “Is the Global Economic Establishment Taking a Progressive Turn? The Nation, 15 de enero 2013.
4.- Dani Rodrick, “El desafío mercantilista”, Project Syndicate, enero 2013.
5.- A. Kaletsky, “2013: When economic optimismo will finally be vindicated”. http://blogs.reuters.com/anatole-kaletsky/2013/01/10/2013-when-economic-optimism-is-finally-vindicated/
El autor escribe en The Economist y Reuters, y dirige el Institute of New Economic Thinking, creado y financiado por George Soros, Paul Volcker y otros financieros.
6.- Elogios de Monti a América latina, Elena Llorente, Página/12, 16 enero 2013.
7.- A.T. Daley, Economics: An account of the Relations between Private Property and Public Welfare, 1896, citado por Karl Polanyi en la página 292 de La Grande Transformation.

«Las multinacionales presentes en nuestro territorio representan una segunda colonización»

Lolita Chávez y Jesús Alemancia, Activistas indígenas:

«Las multinacionales presentes en nuestro territorio representan una segunda colonización»

Lolita Chávez / Human Rights Commission Las empresas transnacionales ocupan el territorio de diversas comunidades en toda Latinoamérica. Entrevistamos a Lolita Chávez y Jesús Alemancia, portavoces indígenas.
Diego Jiménez. Barcelona.
Periódico Diagonal

Hace un año que las comunidades ngäbes buglés en Panamá se levantaron contra la explotación hidroeléctrica prevista por el Gobierno en el río Tabasará, que supondría un daño irreversible contra sus bienes naturales, el desplazamiento de decenas de personas y un ataque frontal contra lo que estas comunidades consideran la madre tierra.

La principal represa proyectada en Panamá es la de Barro Blanco, en cuyo diseño y aprobación participaron empresas españolas como Soluziona (hoy, Indra), los consultores Novotec y CSI, y la propia Asociación Española de Norma­lización y Certificación (Aenor), que certificó el megaproyecto. Las protestas se saldaron con varias personas indígenas muertas y cientos de heridas. Pero las obras siguen sin poder dar comienzo.

Jesús Alemancia es activista y portavoz de los procesos de resistencia contra las transnacionales. Sociólogo de formación, acompaña al pueblo ngäbe buglé en su lucha contra las represas.

En esa misma lucha está Lolita Chávez, portavoz electa del Consejo de Pueblos K’iche’s de Guatemala, donde participan las comunidades, autoridades ancestrales y dirigentes que están velando por el respeto, la recuperación y la defensa del territorio. Según afirma Lolita, ni la veintena de denuncias que se han cursado en su contra, ni las amenazas y los atentados que ha sufrido durante el último año conseguirán que abandone. Ella participó en la coordinación de la consulta comunitaria en su municipio, Santa Cruz del Quiché, en la que 27.000 personas se pronunciaron en contra de cualquier proyecto minero o hidroeléctrico que pretenda llevarse a cabo en sus territorios.

Pero esta activista también es consciente del desprecio con el que actúa el Gobierno presidido por el general retirado Otto Pérez, acusado de genocidio. Conoce de cerca el caso de la represa Hidro Santa Cruz, concesionada por la empresa gallega Hidralia Energía y aprobada a pesar de la negativa de la población, que desembocó en la declaración de un Estado de sitio en el municipio de Barillas y la muerte de un dirigente comunitario, presuntamente a manos del personal de seguridad de la corporación.

Un mapa de conflictos

Estos casos están ya recogidos y denunciados en el mapa sobre conflictos entre pueblos indígenas y empresas transnacionales recogidos por la Coordinación por los Derechos de los Pueblos Indígenas (CODPI). Esta organización trabaja en Latinoa­mérica para denunciar las violaciones de los derechos de los pueblos indígenas por la entrada de las corporaciones de capital español. Entrevistamos a Jesús Alemancia y Lolita Chávez, que están trabajando en ese proceso de denuncia contra los efectos de las multinacionales.

DIAGONAL: ¿Qué supone para las comunidades indígenas la entrada de transnacionales en su territorio?
JESÚS ALEMANCIA: Tiene que ver con la enajenación. Las empresas transnacionales se están apropiando de grandes extensiones de tierra, lo que significa quedarse con los recursos que son de las comunidades. Es un ‘señor’ que nadie invitó, que viene y violenta la vida. Da igual de dónde vengan, el resultado es el mismo. En esta fase del neoliberalismo, como ya no quedan muchas cosas de donde obtener beneficios y renta, ellos ponen las manos en la naturaleza. Eso afecta también al futuro del planeta: se está presionando mucho a la tierra.

LOLITA CHÁVEZ: Soy parte del pueblo k’iche. Como pueblo, amamos la vida. Es un compromiso cosmogónico. En todo Ixim Ulew [en castellano Tierra del Maíz, actual Guatemala] y en toda Abya Yala [América Latina] la presencia de las transnacionales y sus megaproyectos los consideramos como un nuevo ciclo de invasión, tienen un objetivo claro de despojo y saqueo.

Para estas empresas, la existencia de los pueblos, de la madre tierra, del aire, de las montañas, de las energías, sólo se conciben como mercancía. Y para ello cuentan con los apoyos de los gobiernos de turno y de las oligarquías, que tienen esa codicia del desarrollo, de la exploración, explotación y acumulación. Y, a nivel local, de los gobiernos y funcionarios que no tienen sentido de comunidad.

Las multinacionales también están vinculadas con los delincuentes, con los que trafican armas y drogas. Todo esto va unido a estas empresas, porque no tienen principios ni valores, y están metidos en ese sistema patriarcal, capitalista y neoliberal, que destruye la vida. Para ellos la vida no vale nada y si estás en su camino simplemente te quitan de enmedio. Y si para quitarte es necesario cooptarte, perseguirte o encarcelarte, incluso matarte, lo hacen.

D.: Es una tarea común, la de construir una alternativa, ¿cómo podríamos hacerlo colectivamente?
L.C.: Dentro de la historia que los abuelos y abuelas nos han dejado, hay sistemas impuestos. El modelo de desarrollo también se ha impuesto, tanto en los pueblos de acá como de allá, por parte de personas que se han desconectado de la madre tierra y de la vida. Ese modelo lo imponen las multinacionales con violencia.

Por ejemplo, el hecho de que alguien viva bien, si es a costa de otras vidas. Eso no es una relación armónica con la vida. En la existencia hay un compromiso en el que tiene necesariamente que haber equilibrio con la humanidad y con la naturaleza.

La actual es una crisis existencial que se vive con mucha angustia y las personas están siendo afectadas. Lo que hay que hacer es generar comunidad. Deben ser las propias comunidades las que determinen cómo quieren vivir, cómo quieren organizarse y cómo elegir sus autoridades, incluso sin, necesariamente, pertenecer a un Estado. Y en este elegir y decidir, está el fortalecimiento del llamado derecho a la libre determinación de los pueblos.

J.A.: Ahora se habla de que el calentamiento global es irreversible. Pero yo creo que podría llegar a ser combatido si lo hacemos conjuntamente, de forma global. Y esto tiene que ver con el sentido del beneficio y del desarrollo: ¿Vamos a seguir enriqueciendo a gente que son ‘ciegos del futuro’ porque están pensando que lo más importante es tener plata?

No se dan cuenta de que están destruyendo la casa común que tenemos todos. Desde ese punto de vista, yo creo que el movimiento indígena tiene posibilidades de ir aportando para construir valores, que pueden proponerse como un proyecto de vida muy distinto, que no pase por el tú o el yo, de otra manera.

Aquí hay que plantearse la propuesta del Buen Vivir [concepción indígena basada en su experiencias]. Mientras que el Occidente capitalista piense que tiene la verdad y que no hay otra, nunca vamos a poder ver la vida de otra manera. La ruptura consiste en hacer que los valores de las comunidades y el pensamiento indígena sean formas de ver la vida, formas que tienen racionalidad y fundamento científico.

Además, es importante cómo afrontar la crisis de alimentos que viene. Por eso valdría la pena dar el salto y construir la propuesta que planteamos. Cualquier planteamiento hecho en papel que no haya salido de las asambleas comunales no tiene futuro. Una propuesta que nace del corazón de las comunidades tiene posibilidades. Y ésa es la única democracia que entendemos.

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Construcción de represas en tierras comunitarias.
SoluZiona, CSI o Gas Natural Fenosa son algunas de las multinacionales españolas que operan en Latinomérica en la construcción de grandes presas.

Hoy, en América Latina, Marx ¿sería extractivista?

Hoy, en América Latina, Marx ¿sería extractivista?

Por Eduardo Gudynas*
en ALAI

extractivismoEn América Latina siguen avanzando las estrategias enfocadas en minería, hidrocarburos y monocultivos, a pesar que esto significa repetir el papel de proveedores de materias primas y de las resistencias ciudadanas. Este modo de ser extractivista se expresa tanto en gobiernos conservadores como progresistas. Pero como entre estos últimos se esperaba otro tipo de desarrollo, esa insistencia se ha convertido en un nudo político de enorme complejidad.

Para sostener el empuje extractivista se está apelando a nuevas justificaciones políticas. Una de las más llamativas es invocar a los viejos pensadores del socialismo, para sostener que no se opondrían al extractivismo del siglo XXI, y además, lo promoverían.

Seguramente el ejemplo más destacado ha sido el presidente ecuatoriano Rafael Correa, quien para defender al extractivismo lanzó dos preguntas desafiantes: “¿Dónde está en el Manifiesto Comunista el no a la minería? ¿Qué teoría socialista dijo no a la minería?” (entrevista de mayo de 2012).

Correa redobla su apuesta, ya que además de citar a Marx y Engels, le suma un agregado propio que no puede pasar desapercibido: “tradicionalmente los países socialistas fueron mineros”. El mensaje que se despliega es que la base teórica del socialismo es funcional al extractivismo, y que en la práctica, los países del socialismo real lo aplicaron con éxito. Si su postura fuese correcta, hoy en día, y en América Latina, Marx y Engels deberían estar alentando las explotaciones mineras, petroleras o los monocultivos de exportación.
 
Soñando con un Marx extractivista

Comencemos por sopesar hasta dónde puede llegar la validez de la pregunta de Correa. Es que no puede esperarse que el Manifiesto Comunista, escrito a mediados del siglo XIX, contenga todas las respuestas para todos los problemas del siglo XXI.

Como señalan dos de los más reconocidos marxistas del siglo XX, Leo Huberman y Paul Sweezy, tanto Marx como Engels, aún en vida, consideraban que los principios del Manifiesto seguían siendo correctos, pero que el texto había envejecido. “En particular, reconocieron implícitamente que a medida que el capitalismo se extendiera e introdujera nuevos países y regiones en la corriente de la historia moderna, surgirían necesariamente problemas y formas de desarrollo no consideradas por el Manifiesto”, agregan Hunerman y Sweezy. Sin duda esa es la situación de las naciones latinoamericanas, de donde sería indispensable contextualizar tanto las preguntas como las respuestas.

Seguidamente es necesario verificar si realmente todos los países socialistas fueron mineros. Eso no es del todo cierto, y en aquellos sitios donde la minería escaló en importancia, ahora sabemos que el balance ambiental, social y económico, fue muy negativo. Uno de los ejemplos más impactante ocurrió en zonas mineras y siderúrgicas de la Polonia bajo la sombra soviética. Hoy se viven situaciones igualmente terribles con la minería en China.

No puede olvidarse que muchos de esos emprendimientos, dado su altísimo costo social y ambiental, sólo se vuelven viables cuando no existen controles ambientales adecuados o se silencian autoritariamente las demandas ciudadanas. Tampoco puede pasar desapercibido que aquel extractivismo, al estilo soviético, fue incapaz de generar el salto económico y productivo que esos mismos planes predecían.

Actualmente, desde el progresismo se defiende el extractivismo aspirando aprovechar al máximo sus réditos económicos para así financiar, por un lado distintos planes sociales, y por el otro, cambios en la base productiva para crear otra economía.

El problema es que, de esta manera, se genera una dependencia entre el extractivismo y los planes sociales. Sin los impuestos a las exportaciones de materias primas se reducirían las posibilidades para financiar, por ejemplo, las ayudas monetarias mensuales a los sectores más pobres. Esto hace que el propio Estado se vuelva extractivista, convirtiéndose en socio de los más variados proyectos, cortejando inversores de todo tipo, y brindando diversas facilidades. Sin dudas que existen cambios bajo el progresismo, pero el problema es que se repiten los impactos sociales y ambientales y se refuerza el papel de las economías nacionales como proveedores subordinados de materias primas.

La pretensión de salir de esa dependencia por medio de más extractivismo no tiene posibilidades de concretarse. Se genera una situación donde la transición prometida se vuelve imposible, por las consecuencias del extractivismo en varios planos, desde las económicas a las políticas (como el desplazamiento de la industria local o la sobrevaloración de las monedas nacionales, tendencia a combatir la resistencia ciudadana). El uso de instrumentos de redistribuciones económicas tiene alcances limitados, como demuestra la repetición de movilizaciones sociales. Pero además es costoso, y vuelve a los gobiernos todavía más necesitados de nuevos proyectos extractivistas.

Es justamente todas esas relaciones perversas la que debería ser analizada mirando a Marx. El mensaje de Correa, si bien es desafiante, muestra que más allá de las citas, en realidad, no toma aquellos principios de Marx que todavía siguen vigentes para el siglo XXI.
 
Escuchando la advertencia de Marx

extractivismoMarx no rechazó la minería. La mayor parte de los movimientos sociales tampoco la rechazan, y si se escuchara con atención sus reclamos se encontrará que están enfocados en un tipo particular de emprendimientos: a gran escala, con remoción de enormes volúmenes, a cielo abierto e intensiva. En otras palabras, no debe confundirse minería con extractivismo.

Marx no rechazó la minería, pero tenía muy claro donde debían operar los cambios. Desde esa perspectiva surgen las respuestas para la pregunta de Correa: Marx distinguía al “socialismo vulgar” de un socialismo sustantivo, y esa diferenciación debe ser considerada con toda atención en la actualidad.

En su “Crítica al programa de Gotha”, Marx recuerda que la distribución de los medios de consumo es, en realidad, una consecuencia de los modos de producción. Intervenir en el consumo no implica transformar los modos de producción, pero es a este último nivel donde deberán ocurrir las verdaderas transformaciones. Agrega Marx: “el socialismo vulgar (…) ha aprendido de los economistas burgueses a considerar y tratar la distribución como algo independiente del modo de producción, y, por tanto, a exponer el socialismo como una doctrina que gira principalmente en torno a la distribución”.

Aquí está la respuesta a la pregunta de Correa: Marx, en la América Latina de hoy, no sería extractivista, porque con ello abandonaría la meta de transformar los modos de producción, volviéndose un economista burgués. Al contrario, estaría promoviendo alternativas a la producción, y eso significa, en nuestro contexto presente, transitar hacia el post-extractivismo.

Seguramente la mirada de Marx no es suficiente para organizar esa salida del extractivismo, ya que era un hombre inmerso en las ideas del progreso propio de la modernidad, pero permite identificar el sentido que deberán tener las alternativas. En efecto, queda en claro que los ajustes instrumentales o mejoras redistributivas, pueden representar avances, pero sigue siendo imperioso trascender la dependencia del extractivismo como elemento clave de los actuales modos de producción. Esta cuestión es tan clara que el propio Marx concluye “Una vez que está dilucidada, desde ya mucho tiempo, la verdadera relación de las cosas, ¿por qué volver a marchar hacia atrás?” Entonces, ¿por qué se sigue insistiendo con el extractivismo?

Bibliografía:
Huberman, L. y P. Sweezy. 1964. El Manifiesto Comunista: 116 años después. MonthlyReview 14 (2): 42-63.
Marx, K. 1977. Crítica del Programa de Gotha. Editorial Progreso, Moscú.

* Eduardo Gudynas es investigador en CLAES (Centro Latino Americano de Ecología Social).

10 alertas sobre REDD para comunidades

10 alertas sobre REDD para comunidades

reddEl objetivo principal de esta cartilla es informar a las comunidades sobre los graves problemas que un proyecto REDD suele causar para las personas involucradas

Casi 300 millones de personas en todo el mundo dependen de los bosques tropicales para vivir. Pero las grandes empresas con sus negocios de explotación de madera, petróleo, gas y carbón, de minería, de monocultivos agroindustriales – de árboles o alimentos -, de ganadería industrial, de grandes represas hidroeléctricas, están saqueando y destruyendo los bosques.

Esta nueva publicación pretende dar información sobre el tema, resumiendo las experiencias concretas de diversas comunidades con proyectos REDD en todo el mundo, registradas por el WRM.

Para acceder a la cartilla (formato PDF), haya clic en el enlace a continuación y descargue el archivo:
10 ALERTAS SOBRE REDD PARA COMUNIDADES