Documental: “Monocultura: La expansión de los monocultivos en América latina”

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Documental. 2017
Duración: 35′
Idioma: Español
Producción: Otros Mundos A.C./Amigos de la Tierra México; Amigos de la Tierra Internacional (ATI); Red Latinoamericana Contra el Monocultivo de Árboles (RECOMA)
Guión y Realización: Aldo Santiago (periodista independiente) y Claudia Ramos (integrante de Otros Mundos A.C./Amigos de la Tierra México)
 
Les compartimos este documental disponible en nuestro canal Youtube, sobre la expansión de monocultivos de palma de aceite y piña en América Latina, realizado por Aldo Santiago, periodista mexicano independiente, y Claudia Ramos, integrante de la organización Otros Mundos A.C./Amigos de la Tierra México. Muestra el avance de esta plaga en territorios de Colombia, Guatemala, Honduras y Costa Rica, donde la monocultura afecta los derechos colectivos de los pueblos a un medioambiente sano, a la salud y a la soberanía alimentaria.
 
“Este documental es una denuncia de los casos de violaciones a los derechos humanos, despojo de tierra, ocupaciones de territorios de los pueblos y comunidades indígenas, campesinas y negras, que genera la expansión de monocutivos alrededor de América latina”, explica Claudia Ramos. “Esperamos que sirva para darnos cuenta y actualizarnos con respecto a la lucha en contra de este despojo y en contra del sistema de agroexportación que impera en América central y en Colombia, el cual está basado en la comercialización de productos no básicos para la alimentación.”
 
En este material audiovisual de 35 minutos, hombres, mujeres, trabajadore/as, investigadore/as, defensores y defensoras de estos países nos cuentan cómo las empresas, entre las más conocidas la Reforestadora de Palmas del Petén, S.A. (REPSA, empresa de Guatemala a quien la compañía suiza Nestlé recién dejó de comprar aceite de palma) y Dinant (productora de palma aceite hondureña, propiedad de la familia Facussé), no solo invaden territorios y destruyen los bienes comunes naturales, sino que también impactan en la identidad cultural de las comunidades.
 
“Es un mundo que nos presentan, tenemos presentado una monocultura como la más importante, la única que podemos utilizar”, denuncia en el documental Miriam Miranda, presidenta de la Organización Fraternal Negra de Honduras (OFRANEH), quien lamenta que “en lugares donde habia antes grandes plantaciones de maiz, ahora hay grandes plantaciones de palma”. “Ahora no solamente es la familia Facussé quien impulsa los monocultivos de palama, sino también los pequeños productores, bajo la presión del gobierno que les dice que van a tener más recursos y mas ingresos”, explica la defensora cuya organización acompaña a comunidades afrodescendientes garífunas afectadas por la expansión de la palma entre otros megaproyectos.
 
Las imágenes del documental fueron grabadas durante el año 2014 en el marco de la gira de la “Caravana Climática por América latina”, un proyecto de documentación de resistencias contra megaproyectos y por la justicia ambiental que llevaron acabo periodistas independientes de México y América latina, entre los cuales Aldo Santiago, con vista a la Conferencia de las Partes del Convenio de la ONU sobre Cambio Climático (la COP 20) organizada en diciembre de ese año en Lima, Perú. Fueron complementadas con otras imágenes registradas en el 2016.
 
Les invitamos a compartir este material ampliamente y difundirlo en comunidades amenazadas o afectadas por la explansión de monocultivos u otros megaproyectos. “Las herramientas audiovisuales nos sirven para espejearnos”, comenta Aldo Santiago. “Permiten rescatar historias, contextos, procesos de la gente en distintos lugares para luego presentarlos en otro lugar donde se viven situaciones similares. Las personas que miran el video no necesariamente están viviendo la misma situación, pero el material audiovisual les permite preguntarse en qué momento están, a verse a sí mismos, sin que sea su propia historia.”
 
Más lectura:
 
 
 

Por la vida y las aguas: ¡NO más monocultivos!

Declaración internacional frente a la expansión de monocultivos de árbolesRed Latinoamericana contra los Monocultivos de Árboles (Recoma) – A 21 de septiembre 2017, Día Internacional de Lucha contra los Monocultivos de Árboles

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Desde hace más de diez años, cada 21 de septiembre, conmemoramos el Día Internacional de Lucha contra los Monocultivos de Árboles. Alzamos nuestras voces contra un modelo que acaba la diversidad, las aguas, la soberanía alimentaria y la vida campesina. Las organizaciones integrantes de la Red Latinoamericana contra los Monocultivos de Árboles (RECOMA), junto a las organizaciones campesinas, indígenas, negras, juventudes, ambientalistas y académicos, hemos exigido la expulsión de los monocultivos de árboles de nuestros territorios, y la sanción a las empresas forestales que han socavado las relaciones sociales, económicas y ecológicas de las regiones donde han sido implantados como parte del modelo de despojo.

Hemos denunciado los impactos de las empresas forestales y de su maquillaje de “economía verde” con el cual pretenden permanecer en los territorios. En un momento en que, según el Foro Económico Mundial, más de la mitad del planeta vive en escasez económica de agua, con más 2.500 millones de personas –36 % de la población mundial– con estrés hídrico, clamar por el freno a las actividades extractivas forestales y a un modelo de monocultivos de árboles destructor de ecosistemas y comunidades, es impostergable. Estos monocultivos son responsables además de la degradación, contaminación y desaparición de cuerpos de agua en numerosos lugares del planeta, donde habitan comunidades campesinas, negras e indígenas.

En Argentina, mientras tanto, donde los humedales padecen el avance agroindustrial, las empresas forestales presionan para que la sanción de la Ley de Humedales no prospere.

En Chile, por su parte, tienen que enfrentar los incendios forestales (alrededor de 500.000 hectáreas no sólo de plantaciones de pinos y eucaliptos sino también de bosques fueron consumidas en un mes, este año) cuyo origen se presume está relacionado con las plantaciones de pinos y eucaliptos y que llevaron a declarar alertas amarillas y rojas en la región del Bío Bío, así como en Valparaíso.

En Colombia, recientemente, se sancionó a la empresa maderera Smurfit Kappa -con más de 815.000 dólares por afectación ambiental- por ocupar el cauce de cuerpos de agua. Esto sucede al tiempo que se conocieron crecientes cifras de deforestación que ascienden a más de 178.000 hectáreas, solamente en 2016.

Costa Rica es actualmente el mayor exportador de piña del mundo -75% de las exportaciones de piña en el mundo proviene de este país- y amenaza con seguir expandiéndo su producción de manera incontrolada. Un estudio del 2017 reveló que en 15 años la actividad piñera ha desforestado el equivalente de 5,566 hectáreas y ha contaminado decenas de acueductos rurales, además de expulsión a campesinos/as, la apropiación y concentración de las tierras por grandes empresas y la pérdida de las prácticas agrícolas tradicionales.

En Ecuador, el avance de las plantaciones de eucalipto, pino, palma de aceite y teca se hace con el apoyo directo del gobierno, que de manera arbitraria otorga a las empresas un bono de hasta 75% de la inversión, pese a que estos monocultivos afectan y contaminan el agua, provocan la deforestación de bosques nativos, invaden territorios de comunidades indígenas y negras, violentando los derechos humanos y coletivos de los pueblos.

En Guatemala, en junio de 2015, en la región del Petén, miles de peces murieron repentinamente a lo largo de 105 km del cauce del río; esto asociado al derrame de productos químicos (entre ellos Malatión, químico utilizado para tratar plantas de palma) de la empresa REPSA (Reforestadora de Palma del Petén SA). Se estima que este hecho afectó a las 16 comunidades que habitan en las orillas del río La Pasión, un aproximado de 5,600 familias conformadas por cerca de 30,000 personas, estimándose la pérdida de 5,143 Ton de especies de agua dulce. Los efectos contaminantes de este derrame se reportaron también en México, con mortandad de especies de agua dulce, sobre todo de peces. En el caso del río La Pasión no se generó ningún tipo de sanción por parte de las autoridades ambientales de Guatemala a REPSA, evidenciando la nula regulación que existe sobre las empresas palmeras.

En México hasta el 2012, se cultivaron 61,549 has de palma aceitera lo cual significó mantener e impulsar las plantaciones de este cultivo en los territorios de manera constante bajo un modelo de uso de agrotóxicos y fertilizantes que causan fuertes impactos sobre los cauces de agua y ríos aledaños a las plantaciones. El Estado de Chiapas produce el 80% del aceite de palma que, junto a la plantación de mango, plátano y pastizales, son algunos de los monocultivos que han ido cambiando la dinámica agrícola y ecológica. Esta dinámica no se remite únicamente a México ya que muchos cultivos se conectan con las regiones de producción importantes en Centroamérica como Guatemala y Honduras.

En nuestros territorios vemos a diario familias y comunidades locales permaneciendo en su territorio a pesar de la escasez de agua, debida a la expansión de plantaciones de árboles, y resistiendo a los impactos negativos que éstas causan incluso lidiando con la falta de un tejido comunitario que les permita construir relaciones y vida digna.

Con las inmensas hileras de árboles, un paisaje uniforme y un silencio que refleja la ausencia de biodiversidad unimos nuestras reflexiones y experiencias observando los impactos negativos comunes que tiene el monocultivo de árboles en los diferentes territorios. De esta manera, reconociendo el avance de la expansión de las plantaciones de árboles a gran escala, así como el impulso de este modelo por parte de los gobiernos, consideramos imperativo visibilizar estas problemáticas que atentan contra nuestra permanencia en el territorio.

Rechazamos las plantaciones de árboles porque se manifiestan con la pérdida de diversidad natural-cultural de nuestros territorios, la disminución, degradación y desaparición de nuestras valiosas fuentes hídricas, así como en la alteración de la hidrodinámica local.

Reafirmamos la necesidad de que sean las comunidades quienes planeen y gestionen sus territorios y su biodiversidad. Exaltamos las formas de producción campesina, negra e indígena como componentes imprescindibles de la soberanía territorial­alimentaria y el manejo público y comunitario del agua.

Continuaremos propiciando la organización comunitaria, el fortalecimiento cultural, el intercambio de saberes interétnico e intergeneracional y exaltaremos la recuperación de nuestra historia como una forma del entendimiento integral de la realidad actual de nuestros territorios.

Llamamos a continuar buscando un mundo libre de monocultivos, transgénicos y agrotóxicos que contaminan, degradan y exterminan la diversidad de las comunidades y de la naturaleza.

Un verdadero horizonte de paz para el planeta debe buscar asiento en la diversidad natural-cultural de nuestros territorios, la soberanía comunitaria y la dignidad de nuestros pueblos.

¡Los monocultivos de árboles acaparan territorios, desplazan comunidades
y destruyen ecosistemas!
¡No más monocultivos forestales!
¡Los monocultivos de árboles secan, contaminan y cambian el curso de
nuestros ríos y arroyos!
¡No cambiamos agua, biodiversidad y cultura por basura!
¡Los monocultivos de árboles no dan abrigo, ni alimentos, ni medicinas!
¡Las Plantaciones NO son Bosques!

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Los monocultivos de árboles no son bosques: la FAO debe revisar su definición de bosques

ENGLISH – PORTUGUES – FRANÇAIS

Mensaje del Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales (WRM, por sus siglos en inglés) – A 20 de enero del 2017

Estimados amigos,

El 21 de marzo, Día Internacional de los Bosques, está a la vuelta de la esquina. Como recordarán, en ese día vamos a hacerle llegar una carta a la FAO exigiéndole que cambie su definición de bosques que permite que un monocultivo industrial de árboles sea considerado un bosque.

Desde que el Acuerdo de París entró en vigor, se le ha abierto la puerta a una nueva expansión de los monocultivos de árboles. Esto se hace a través de diferentes medios, desde la promoción de los sumideros de carbono hasta la aplicación de los llamados programas de restauración o reforestación, y la promoción de la madera como fuente de energía para sustituir a los combustibles fósiles. Una de las razones que está en la raíz de esta promoción es que el Acuerdo de Paris –y la gran mayoría de los países que lo han ratificado- adoptan la definición de bosques de la FAO.

Las plantaciones industriales de árboles causan enormes problemas a las comunidades locales ¡y no son la solución a la crisis climática! Es urgente que la FAO cambie su definición de bosque que permite llamar “bosques” a las plantaciones.

Si su organización aún no ha adherido a la carta, los invitamos a hacerlo enviando el nombre de su organización y país a fao2017@wrm.org.uy

Si no recuerda si su organización ya ha adherido, puede chequearlo aquí.

¡Gracias de antemano!

 

¿De qué manera la definición de bosque de la FAO lesiona a comunidades y bosques?

Carta abierta a la FAO, firmada por Otros Mundos A.C. y otras 85 organizaciones

En septiembre de 2015, durante el XIV Congreso Forestal Mundial, miles de personas salieron a las calles en Durban, Sudáfrica, para protestar por la polémica definición de bosque que la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) insiste en mantener*. La definición de la FAO considera que el bosque es básicamente sólo “un conjunto de árboles”, sin tener en cuenta otros aspectos fundamentales del bosque, en especial otras numerosas formas de vida tales como otros tipos de plantas, así como animales y comunidades humanas que dependen de los bosques. Del mismo modo, la definición desestima la contribución vital de los bosques a los procesos naturales que aportan el suelo, el agua y el oxígeno. Además, al definir al “bosque” exclusivamente en función de una superficie mínima de tierra cubierta por un número mínimo de árboles de un porcentaje mínimo de altura y cobertura forestal, la FAO ha promovido activamente el establecimiento de varios millones de hectáreas de plantaciones industriales de árboles, de especies principalmente exóticas, especialmente en el Sur global. Como consecuencia de ello, sólo se ha beneficiado un sector particular: la industria de las plantaciones de árboles. Las plantaciones industriales de árboles han sido la causa directa de numerosos impactos negativos en las comunidades locales y sus bosques, los cuales han sido bien documentados.

* Hace años que la FAO define al bosque como “tierras que se extienden por más de 0,5 hectáreas dotadas de árboles de una altura superior a 5 metros y una cubierta de dosel superior al 10 por ciento, o de árboles capaces de alcanzar esta altura in situ” (en inglés: “Land with tree crown cover -or equivalent stocking level- of more than 10 percent and area of more than 0.5 hectares. The trees should be able to reach a minimum height of 5 meters at maturity in situ.”) – Fuente FAO

En la manifestación de protesta que tuvo lugar en Durban en 2015 había quienes llevaban pancartas que decían: “¡Las plantaciones no son bosques!”, y terminaron frente a la sede del Congreso Forestal Mundial, organizado por la FAO. En respuesta a un llamamiento de los líderes de la sociedad civil que participaban en la manifestación, un funcionario del Congreso Forestal Mundial salió de la sede para recibir una petición firmada por más de 100.000 personas y grupos de todo el mundo. En la petición se pedía a la FAO que cambiara con urgencia su definición de bosque y que lo definiera por su verdadero significado. Pero una vez más, la FAO no cambió su definición. (Leer: Nota de repudio al XIV Congreso Mundial Forestal del FAO)

No obstante, ocurrió algo nuevo. A diferencia del silencio como respuesta a demandas anteriores de que la FAO cambiara su errada definición de bosque, esta vez la FAO reaccionó a la protesta y envió una carta. Un punto en la carta de la FAO es particularmente interesante. Declaró: “De hecho, hay más de 200 definiciones nacionales de bosques que reflejan una variedad de partes interesadas en este asunto …”, y continúa diciendo, “… para facilitar la comunicación de datos …, es necesario que exista una categorización mundialmente válida, sencilla y operativa de los bosques”, a fin de que “permita comparaciones coherentes durante períodos más largos sobre los procesos mundiales de desarrollo y cambio de los bosques”. Con esto, la FAO intenta convencernos de que su función se limita a homologar las más de 200 definiciones diferentes de bosques que tienen los distintos países.

Pero ¿acaso es cierto, realmente, que la actual definición de bosques de la FAO no influyó, en primer lugar, en la forma en que se formularon las 200 definiciones nacionales de bosques? ¿Y tiene razón la FAO cuando aduce que las numerosas y diferentes definiciones nacionales de bosque son el resultado de las reflexiones de una serie de partes interesadas en estos países, minimizando así, una vez más, su propia influencia?

Creemos que lo cierto es lo contrario de que aduce la FAO. En primer lugar, la definición de bosque de la FAO fue adoptada hace mucho tiempo, en 1948. Según un reciente análisis conjunto de diferentes autores acerca de conceptos y definiciones de bosque, “la definición de la FAO, acordada por todos sus miembros [de la ONU], es la primera que utilizaron todos los países para homologar los informes; la definición adoptada por la FAO sigue siendo la definición de bosque más utilizada hoy en día”.

Un país que sirve de buen ejemplo para verificar si se está utilizando la definición de la FAO, es Brasil, el país con la mayor cubierta forestal del hemisferio Sur, y según fuentes oficiales, con casi 8 millones de hectáreas de plantaciones industriales de árboles, en su mayoría monocultivos de eucaliptos. En su publicación de 2010 “Florestas do Brasil” (Bosques de Brasil), el Servicio Forestal Brasileño, un departamento del Ministerio de Medio Ambiente y responsable de las cuestiones relacionadas con los bosques “… considera como bosque las tipologías de vegetación leñosa que más se aproximan a la definición de bosque de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO)”. Como continuación lógica a partir de basar su definición en lo definido por la FAO, se establece que “Brasil es un país … de bosques naturales y plantados”, donde por “bosques plantados” se hace referencia a los 8 millones de hectáreas de monocultivos mayormente de eucaliptos. Por lo tanto, la forma en que el gobierno de Brasil define un bosque no es el resultado de un proceso que “… refleja una variedad de partes interesadas en este asunto”. Por el contrario, es más bien una consecuencia de lo que ya fue determinado por la FAO.

Pero la influencia que tiene la definición de bosque de la FAO va más allá de tan solo determinar las definiciones nacionales en esa materia. En estos tiempos de cambio climático, la definición de la FAO ha sido el principal punto de referencia para definir lo que es un bosque en el marco de la Convención de la ONU sobre el Cambio Climático (CMNUCC). Al adoptar la estrecha definición de la FAO basada en el concepto de la presencia de madera, la CMNUCC también ha promovido la idea de que los bosques son una superficie de tierra que sólo contiene árboles. Para la CMNUCC, lo que importa son principalmente los árboles de un bosque, debido a su capacidad de almacenar carbono a medida que crecen, y no las comunidades que dependen de los bosques. Esas comunidades afectadas se han visto perjudicadas aún más por las restricciones al uso de los recursos del bosque impuestas por “los proyectos de compensación de carbono forestal”, también denominados a menudo proyectos REDD+.

Una definición de bosque centrada exclusivamente en los árboles abre la puerta a la inclusión de los “bosques plantados” – léase: plantaciones industriales de árboles -. Es una manera totalmente falsa de “reducir la deforestación y la degradación de los bosques” pero que se acepta como opción válida en el Convenio sobre el Cambio Climático, por la que supuestamente el carbono puede ser secuestrado de la atmósfera y ser almacenado de forma permanente. En la práctica esto es sólo otra oportunidad de lucro para la industria de las plantaciones de árboles, y resulta una gran amenaza para las comunidades afectadas por la tendencia a expandir plantaciones de árboles para la función de “sumideros de carbono”.

Tras las últimas negociaciones de la CMNUCC, recientemente los países han estado modificando su legislación forestal, con la esperanza de atraer a los llamados “fondos para el clima”. Como era de esperar, las definiciones utilizadas se basan en gran medida en la definición de bosque de la FAO. En Mozambique, por ejemplo, en un taller realizado sobre REDD+, un consultor propuso una nueva definición de bosque para el país. Al igual que la definición de la FAO, también se basa en la presencia de árboles, definiendo que un bosque es una superficie con “… árboles con el potencial de alcanzar una altura de 5 metros en la madurez …” También en Indonesia, la presentación del Ministerio de Medio Ambiente y Bosques a la Conferencia de la ONU sobre Cambio Climático, en 2015, declaraba que, para definir sus bosques, se había “… ajustado a la definición de bosque de la FAO …”. Una vez más, una definición que define y valora un bosque exclusivamente a través de sus árboles, y que divide a los “bosques” en una serie de categorías diferentes, entre ellas “bosque natural” y algo que llaman “bosques de plantación”.

La definición de bosque de la FAO también influye en las acciones de las instituciones financieras y de desarrollo que promueven actividades a partir de la madera, como la tala industrial de bosques, las plantaciones industriales de árboles y las compensaciones de carbono REDD+. El principal ejemplo es el Banco Mundial, que como parte del conglomerado de las Naciones Unidas se ha asociado con la FAO durante décadas en una serie de iniciativas relacionadas con los bosques. Recientemente, unieron nuevamente sus fuerzas en uno de los planes más ambiciosos lanzados durante la COP 21 de la CMNUCC en París, la llamada “Iniciativa Africana de Restauración de Paisajes Forestales” (AFR100). Dicha iniciativa pretende abarcar 100 millones de hectáreas de tierras deforestadas a las que se denominan “degradadas” en diferentes países africanos boscosos. El Banco Mundial proporcionará mil millones de dólares para este plan. Pero para comprender lo que el Banco Mundial considera como “reforestación”, es crucial ver cómo el propio Banco define un bosque. Como cabía esperar, su definición también está tomada de la de la FAO, y describe un bosque como “una superficie de tierra … con cobertura (o nivel de espesura equivalente) de más del 10%, con árboles que …” Al definir a los bosques de esta manera, el Banco Mundial abre la puerta de par en par para que las empresas que expanden sus plantaciones de monocultivos de árboles en gran escala en los territorios de las comunidades de África, formen parte del ambicioso plan de “restauración” que promueve junto con la FAO y otros socios. La propuesta AFR100 se parece mucho al fallido Plan de Acción Forestal en los Trópicos (PAFT) de la década de 1980, que también fue ideado por el Banco Mundial en colaboración con la FAO.

Observaciones finales

Es imperioso que la FAO deje de presentar engañosamente a las plantaciones industriales de árboles como “bosques plantados” o “silvicultura”, porque los gobiernos nacionales, otras instituciones de la ONU y las instituciones financieras, así como los principales medios de comunicación, seguirán su infeliz ejemplo. Esta forma deliberada de confundir las plantaciones de árboles con bosques engaña a la gente, porque en general los bosques son vistos como algo positivo y beneficioso. Después de todo, ¿quién podría oponerse a los “bosques”?

Por sobre todas las cosas, la FAO debería asumir plena responsabilidad por la fuerte influencia que su definición de “bosque” tiene sobre las políticas económicas, ecológicas y sociales en todo el mundo. La petición 2015 que fue presentada a la FAO en Durban declara que la FAO se describe en sus principios fundacionales como un “foro neutral donde todas las naciones se reúnen como iguales”. El cumplimiento de este enunciado exige, entre otras cosas, que la FAO revise urgentemente su definición de bosque, y que de una definición que refleja las preferencias y perspectivas de las empresas de la madera, la celulosa y el papel, el caucho y el comercio de carbono, pase a una definición que refleje las realidades ecológicas así como las opiniones de los pueblos que dependen de los bosques. A diferencia de la influencia dominante que actualmente tienen las industrias de la madera en la FAO, un proceso transparente y abierto para establecer definiciones nuevas y apropiadas de bosques y plantaciones de árboles también debe dar participación de manera efectiva a las mujeres y los hombres que dependen directamente los bosques y, por tanto, los protegen.

Si su organización aún no ha adherido a la carta, los invitamos a hacerlo enviando el nombre de su organización y país a fao2017@wrm.org.uy

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Más información:

Página del Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales

El Escaramujo: Gestión Comunitaria de Bosques I – Gestión Comunitaria de Bosques II – Gestión Comunitaria de Bosques III – Gestión Comunitaria de Bosques IV

Amigos de la Tierra por la Justicia Climática en la COP22

REDD: Las trasnacionales de la conservación tras los bosques campesinos

Los pueblos de “América Media” luchando por sus territorios y contra toda forma de opresión

 

Comunicado RECOMA en solidaridad con pueblos de Nueva Concepción

Comunicado de La Red Latinoamericana Contra Los Monocultivo de Árboles, en solidaridad con la lucha de los pueblos de Nueva Concepción, Escuintla por la liberación del río Madre Vieja.

El día 9 y 11 de febrero de 2016, más de 200 vecinas y vecinos de Nueva Concepción, Escuintla, Guatemala, realizaron una acción histórica para ese municipio y para muchos pueblos; liberaron al río Madre Vieja de varias represas que desviaban sus aguas hacia las plantaciones de palma africana y caña de azúcar.

El río Madre Vieja tiene un recorrido de más de 125 kilómetros de largo, desde que nacen sus afluentes en las montañas de la Sierra Madre, atravesando la cordillera volcánica hasta llegar al sistema de manglares en su desembocadura. El río a pesar de la degradación a la que ha sido sometida por años de explotación y uso indebido de sus aguas, aún es un importante elemento para la vida y sustento de las comunidades, agricultores y agricultoras, pescadores y pescadoras que conviven en sus orillas. El río aún sostiene importantes ecosistemas y biodiversidad.

Ante las acciones emprendidas por los pueblos de las aguas del río Madre Vieja expresamos:

Nuestra solidaridad con las comunidades de Nueva Concepción Escuintla, en su lucha para lograr el acceso al agua y la liberación del río Madre Vieja de represas injusta e ilegalmente construidas por intereses particulares de la empresa de palma africana del grupo Hame y la agroindustria de la caña de azúcar y banano.

Pedimos y exhortamos a las autoridades guatemaltecas, investiguen los casos de desvíos de ríos por las agroindustrias de palma aceitera, caña de azúcar y otras, con el fin de garantizar el acceso al agua a las comunidades locales y para el sostenimiento de la biodiversidad y los ecosistemas costero marinos tan  importes como el manglar.

Hacemos un llamado  las organizaciones sociales y a la sociedad civil en general a estar atentas ante este caso de violación de derechos humanos, con el fin de contribuir a la difusión de la información y al cumplimiento de los derechos de las comunidades afectadas.

Nota de repudio al XIV Congreso Mundial Forestal del FAO

RECOMA
En ocasión del XIV Congreso Mundial Forestal, organizando por la FAO en Durban, Sudáfrica, entre los próximos días 7 a 11 de septiembre, nosotros, integrantes de la Red Latinoamericana contra los Monocultivos de Árboles (RECOMA), junto con diversas organizaciones sociales, estamos divulgando esta nota de repudio para manifestar nuestra indignación con la forma errónea y excluyente como la FAO está organizando, otra vez, una edición de este Congreso.
La RECOMA es una red que cuenta con representantes de organizaciones de varios países latinoamericanos cuyo objetivo fundamental es intercambiar información y articular actividades para denunciar y oponerse a la expansión de monocultivos forestales a gran escala en América Latina por sus graves impactos sobre comunidades locales como la violación de derechos territoriales, la destrucción de fuentes de agua y la sustitución de áreas de producción de alimentos.

 

No nos podemos callar cuando otra vez la FAO, una organización de las Naciones Unidas, organiza:

-Un evento que no pone en su agenda una discusión profunda sobre los graves problemas e impactos negativos provocados por el llamado “modelo forestal” que promueve las plantaciones de monocultivos de árboles en gran escala, beneficiando en especial al llamado ´sector forestal´, sobre todo un pequeño grupo de corporaciones forestales;

-Un evento que sugiere que los bosques serían esenciales en la estrategia para mitigar el cambio climático, con el agravante que la FAO incluye en la categoría ´bosques´ erróneamente a los monocultivos de árboles, incluso hasta los transgénicos. La FAO ha vendido esta idea durante su reciente campaña por el 21 de Marzo – Día Internacional de los Bosques –, con el tema “Bosques, Clima, Cambio”. A pesar de que utilizar árboles para compensar las emisiones de carbono debidas a la quema de combustibles fósiles es comprobadamente una falsa solución al cambio climático, ese argumento ha servido como otro incentivo a la expansión de los monocultivos de árboles en gran escala.

-Un evento que es excluyente e inaccesible para los afectados del modelo forestal – comunidades locales en el mundo entero – por los altos costos cobrados por la inscripción, resultando en un evento elitista y anti-democrático. Eso es aún más grave por el hecho que la FAO como organización pública debería promover siempre un debate democrático y garantizar la participación de todas y todos, pero, por sobre todo, de aquellos afectados por el modelo que la propia FAO promueve: la plantación de monocultivos de árboles en gran escala.

Proponemos que la FAO debería invertir tiempo y energía, no en una sola pero en muchas reuniones con un objetivo urgente: repensar sus objetivos y estrategias en el tema bosques. Unas preguntas centrales serían: la FAO hoy está al servicio de qué y para quién? Y para qué y para quién debería estar trabajando? Esas reuniones deberían ser abiertas para tod@s, se deberían dar en todas las regiones y continentes con bosques y en las regiones más afectadas por el “modelo forestal”.

Si la FAO continua privilegiando con su trabajo el “sector forestal” y el modelo que este sector idealiza, nuestra tarea es continuar luchando contra este modelo de destrucción representado por los monocultivos de árboles, incluso los que son certificados por los falsos sellos verdes como el FSC, y defender y solidarizarnos con las comunidades que están sufriendo los impactos, apoyarlos en sus luchas de defensa y retomada de sus territorios invadidos por monocultivos de árboles.

Otra vez, nuestro grito es:
¡Las plantaciones no son bosques!

Red latinoamericana contra los monocultivos de árboles – RECOMA
Setiembre de 2015.

Eucaliptos transgénicos aprobados en Brasil

¿Cuánto falta para que veamos monocultivos de árboles transgénicos en REDD?

Boletín WRM
El pasado mes de abril se aprobó en Brasil el uso comercial de eucaliptos transgénicos, a pesar de la fuerte resistencia local y la evidencia de que los eucaliptos transgénicos aumentan los impactos de las plantaciones industriales. Ésta es la primera aprobación de árboles transgénicos en América Latina. La solicitud provino de FuturaGene, una subsidiaria de la empresa de papel y celulosa Suzano. FuturaGene afirma que debido a que sus árboles transgénicos crecen más rápido, también absorben más dióxido de carbono.

Sin embargo, como señala un artículo de REDD-Monitor, la mayoría de los árboles de Suzano son talados y convertidos en productos de papel, lo que devuelve el carbono a la atmósfera. El artículo también pregunta si la aprobación de los árboles transgénicos en Brasil significa que ahora cabe esperar que REDD pague a las empresas que planten vastos monocultivos de eucaliptos transgénicos. Después de todo, todavía no hay definiciones acordadas para diferenciar a los bosques de las plantaciones de monocultivos de árboles (transgénicos o no) en las negociaciones de la ONU. El artículo completo puede leerse (en inglés) en:
http://www.redd-monitor.org/2015/04/24/genetically-engineered-eucalyptus-trees-approved-in-brazil-how-long-before-we-see-ge-tree-monocultures-in-redd/

Comunidades rechazan compañías de Palma Africana

Guatemala (Cerigua).- Comunidades de la Franja Transversal del Norte, la Costa Sur y Sayaxché, Petén, manifestaron su rechazo a las compañías de Palma Africana instaladas en el país y exigieron a las autoridades investigar su posible responsabilidad en la contaminación de los ríos donde operan.

Saúl Paau, representante legal de los comunitarios, afirmó que desde el 2011 han interpuesto una serie de denuncias ante el Ministerio Público (MP) por el desvío de afluentes, contaminación de agua, amenazas y coacción en contra de activistas por parte de este tipo de empresas, sin embargo hasta el momento el organismo no ha tomado cartas en el asunto.

 

Debido a la inoperancia del sistema de justicia, agregó Paau, se han dado nuevos casos de contaminación en los ríos, lo que ha vulnerado los derechos de los comunitarios, razón por la cual acordaron interponer una denuncia ante la Comisión Interamericana de Derechos Humano (CIDH).

Los pobladores criticaron también la falta de fiscalización por parte del Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales (MARN) debido a que algunas compañías operan sin licencia o estudios de impacto ambiental.

Esta situación fue comprobada por una misión de expertos que visitó recientemente el municipio de Sayaxché, Petén, para analizar la contaminación del río La Pasión y las condiciones en que se encuentran los habitantes.

La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OACNUDH) estableció que además de que REPSA no cuenta con estudios de impacto ambiental para la siembra de palma africana, parte de su sembradío se encuentra en área protegida y en una zona de amortiguamiento de la Biosfera Maya.

Las comunidades reiteraron que la contaminación del río La Pasión afecta a más de 22 mil pobladores de 22 comunidades, quienes han perdido parte de sus fuentes de alimentación y del agua para el consumo.

El gobierno aseguró que ha entregado a los vecinos de Sayaché alimentos y agua potable para garantizar su seguridad alimentaria, sin embargo los vecinos afirmaron que el apoyo ha sido escaso y únicamente recibieron víveres en una ocasión.

Asimismo, denunciaron que poblados de la Franja Transversal del Norte han sido afectados por la contaminación a los fluentes y que debido a la lucha de hombres y mujeres en contra de estas compañías, han sido objeto de amenazas, intimidaciones y acoso judicial, aseguraron los comunitarios.

Boletín informativo y otros materiales del WRM

El Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales (WRM por su sigla en inglés), a través de su trabajo sobre los bosques y los temas relacionados con las plantaciones de monocultivos, busca contribuir a que se respeten los derechos de los pueblos locales sobre sus bosques y territorios. El WRM tiene un secretariado internacional con base en Uruguay, desde donde se interconecta y colabora con otras redes y movimientos en un gran número de países.

BOLETÍN ACTUAL

El boletín del WRM se publica mensualmente desde 1997 y es actualmente distribuido en cuatro idiomas: inglés, español, francés y portugués. El boletín intenta ser una herramienta al servicio de las luchas de los pueblos por defender los bosques contra la extracción comercial de madera, las represas, la minería, las plantaciones de monocultivos de arboles, las granjas camaroneras, el agronegocio y otros proyectos que los amenazan, entre los cuales destacan iniciativas más recientes como REDD (Reducción de Emisiones por la Deforestación y Degradación forestal) o las valoraciones económicas de los llamados “servicios ambientales”; mecanismos de mercado que transforman a los bosques y territorios en tan solo otra mercancía a ser comercializada.

Recientemente hemos cambiado el sistema por el cual enviamos nuestra información, incluyendo nuestro boletín mensual. Esto implica el volver a suscribirse a través de nuestra página web, por lo que muchas personas que recibían el boletín del WRM, han dejado de hacerlo.

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Desmantelemos el poder de las empresas transnacionales de plantaciones

21 de Setiembre de 2014:

10 años del Día Internacional de Lucha contra los Monocultivos de Árboles

¡Desmantelemos el poder de las empresas transnacionales de plantaciones!

No existe los “monocultivos inteligentes”: apoyamos la Movilización Climática de los Pueblos!

Hace 10 años en Brasil, el 21 de septiembre fue establecido como el Día Nacional contra los Monocultivos de Árboles, durante una reunión con 250 miembros de las comunidades afectadas por las plantaciones de monocultivo de eucalipto en gran escala en aquel país. El objetivo principal era dar más visibilidad a los muchos pueblos y comunidades que luchan contra los monocultivos de árboles, como una forma de romper el círculo de silencio en torno a las numerosas violaciones enfrentadas por muchas comunidades que viven rodeadas por estos monocultivos. El día también fue creado para dar a conocer lo más posible las evidencias que emergen de estas luchas de resistencia sobre los impactos ambientales y sociales negativos de estas plantaciones. Estos impactos tienden a ser más graves en la vida de las mujeres de las comunidades afectadas. Debido a la importancia de la decisión de las comunidades brasileñas, el WRM (Movimiento Mundial por los Bosques) decidió en 2006 convertir este día en un Día Internacional de Acción.

Este año, el 21 de septiembre también es un día de grandes movilizaciones por la Justicia Climática. Miles de personas se unirán a la Movilización Climática de los Pueblos, mientras que los representantes políticos – y cada vez más también representantes corporativos – se reúnen en la sede de las Naciones Unidas en la ciudad de Nueva York, Estados Unidos, para asistir a la Cumbre Climática convocada por el secretario general, Ban Ki Moon. Esta cumbre representa otro paso más hacia la captura corporativa de las negociaciones sobre clima de las Naciones Unidas, así como la privatización de la tierra, el agua y el aire, con la promesa de lograr un acuerdo sobre la problemática del clima.

La iniciativa llamada ‘Agricultura Climáticamente Inteligente’ será lanzada en esta cumbre por las Naciones Unidas y otras agencias internacionales. Este concepto es una frase vacía que está siendo utilizada para teñir de verde a las peores prácticas de la agricultura industrial: los fertilizantes sintéticos, la producción industrial de carne y los cultivos genéticamente modificados, tales como las plantaciones de árboles o monocultivos, camuflados como ‘climáticamente inteligentes’. Los partidarios de esta peligrosa falsa solución, como el Banco Mundial, están buscando convertir el carbono de los campos de las y los campesinos en créditos de carbono, lo que conllevaría a un incremento en el acaparamiento de territorios y socavamiento de las verdaderas soluciones a la crisis climática.

El avance de las plantaciones a gran escala de árboles de eucaliptos, pinos, acacias, caucho y la palma aceitera –que podrían ser definidas como ‘climáticamente inteligentes’ en caso de prosperar la propuesta que está siendo discutida en la Cumbre Climática en Nueva York– es en realidad un proceso de profundización de la acumulación de capital impulsada por las empresas -muchas veces transnacionales y cada vez mayores- sobre los territorios. Algunas de estas empresas son Stora Enso, UPM, Arauco, APP / Sinar Mas, APRIL, Bridgestone / Firestone, Wilmar, Olam y Sime Darby. La producción persigue fines industriales y de exportación, y la expansión se ha producido a un ritmo devastador. Desde 1980, el área de estas plantaciones en el mundo se cuadruplicó, con un crecimiento particularmente de los monocultivos de eucalipto y de palma en el Sur. Si no hubiera sido por la resistencia de las y los campesinos, los pueblos indígenas y otras comunidades en muchos lugares y países, esta expansión habría sido probablemente aún mayor.

Las empresas transnacionales son los principales responsables de los problemas que causan las plantaciones: el acaparamiento de los territorios y de los bienes comunes; la destrucción de áreas biodiversas y formas de vida asociadas; el secamiento y la contaminación por pesticidas de los ríos, arroyos y pozos; el agotamiento y la erosión del suelo; condiciones de trabajo degradantes; un creciente proceso de financierización de la naturaleza sobre las tierras y la producción. Sin embargo, estas empresas no sólo persisten en negar y encubrir sistemáticamente todos estos procesos de injusticia social y ambiental, sino también se consideran parte de las ‘soluciones’ a estos problemas. Algunas de las falsas soluciones de mercado, o mas bien, las soluciones para el propio capitalismo financiero, aumentan las injusticias asociadas a los monocultivos, con una serie de iniciativas que legitiman las operaciones empresariales sin obligarles a rendir cuentas por los crímenes y violaciones cometidos. Algunos ejemplos de este engaño son los sellos ‘verdes’ de certificación como el FSC (Forest Stewardship Council) y la RSPO (Mesa Redonda sobre Aceite de Palma Sostenible), las mesas de ‘diálogo forestal’, donde la sociedad civil y las corporaciones forjan compromisos corporativos voluntarios, y otras iniciativas denominadas ‘sostenibles’ como los falsos compromisos con la ‘deforestación cero’. Si bien estas iniciativas pueden resultar en acciones que conducen a algunas mejoras a corto plazo en favor de las comunidades, éstas han llevado principalmente a la frustración y a la división de las comunidades, al prometer ‘compensaciones’ que no cubren las demandas clave para asegurar sus formas de vida, como la devolución y el respeto de sus territorios, y que permiten la perpetuación de las injusticias ambientales causadas por los monocultivos.

Estas iniciativas son ‘voluntarias’, es decir, no son jurídicamente vinculantes y, por lo tanto, no se rigen por un marco institucional democrático que tenga como objetivo proteger los derechos de las personas afectadas. Así, sin buscar cambiar las destructiva lógica del capital, estas iniciativas terminan legitimando la expansión de un modelo de producción que podemos llamar de neocolonial, ya que destruye las formas de vida, se estructura en base al racismo ambiental y no cuestiona algunas de sus características básicas, tales como la concentración de la tierra y la producción en forma de monocultivo a gran escala con el uso de venenos y condiciones de trabajo degradantes. Además, las iniciativas y los compromisos ‘verdes’ y ‘sostenibles’ no impiden que las grandes empresas sigan ampliando aún más las plantaciones sobre los territorios.

Una dimensión de creciente gravedad son los monocultivos de árboles ‘flexibles’ (flex trees), es decir, árboles que generan usos y/o commodities distintos (producción de energía, madera, alimentos, captura de carbono, etc.), percibidos como intercambiables. Este carácter ‘flexible’ interesa principalmente al capital financiero que promueve cada vez más, junto con las transnacionales de monocultivo de árboles, la especulación sobre el control de la producción y de los usos de la tierra. Estas empresas siguen insistiendo en el uso comercial de árboles transgénicos, en otros usos de la madera para fines energéticos y para vender ‘servicios ambientales’, como el carbono. Todos estos son falsas soluciones a la crisis ambiental y climática que enfrentan las sociedades humanas hoy en día y terminan profundizando las injusticias y propagando aún más el hambre y la miseria. Los monocultivos y cultivos transgénicos no son inteligentes, sino una estrategia más del capitalismo ‘verde’ para acaparar los territorios de los pueblos, socavando a quienes construyen las verdaderas soluciones a las crisis climática, social y ambiental.

Para hacer frente a los impactos que las grandes empresas y la expansión de plantaciones causan, debemos seguir empujando la transformación de este modelo de producción y luchando contra las políticas neoliberales impuestas a favor del capital. Un paso importante es que unamos fuerzas en el marco de la “Campaña para Desmantelar el Poder de las Transnacionales” para construir y fortalecer los instrumentos que acaben con la arquitectura de la impunidad y legitimación que las empresas gozan hoy. La Campaña parte de las luchas de las comunidades que resisten a la invasión de sus territorios por las transnacionales o que luchan por expulsar de su territorio a las transnacionales, afirmando el derecho de los pueblos a la libre autodeterminación de sus formas de vida. La reforma agraria y el reconocimiento y la demarcación de los territorios indígenas y de otras poblaciones tradicionales y campesinas de todo el mundo son las acciones que se necesitan con urgencia para avanzar en la lucha por la soberanía alimentaria, la justicia social y ambiental, y para construir el poder popular.

No podemos terminar esta declaración sin hacer un homenaje a las mujeres y los hombres de todo el mundo que luchan diariamente y de diferentes maneras contra los monocultivos de árboles, y que ya han logrado importantes victorias en la defensa y la retoma de sus territorios con toda la biodiversidad que necesitan para su supervivencia física y cultural. Estas mujeres y hombres que hacen arduas y sufridas luchas para generar vida y construir un futuro, contrastan con la codicia de las grandes empresas y los inversionistas que buscan estas mismas tierras para generar beneficios para sus accionistas.

“¡Las plantaciones no son bosques!”

“¡Los monocultivos no son inteligentes!”
 
21 de setiembre de 2014

Campaña para Desmantelar el Poder de las Transnacionales
La Via Campesina
Marcha Mundial de las Mujeres
Amigos de la Tierra Internacional
Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales (WRM)
http://www.wrm.org.uy

Colección de videos sobre los impactos de las plantaciones industriales de palma aceitera

World Rainforest Movement

De cara al próximo 21 de setiembre, esta vez queremos compartir con ustedes una colección de videos que hemos preparado junto a GRAIN, sobre los impactos de las plantaciones industriales a gran escala de palma aceitera. Los videos, que han sido producidos por diversos compañeros que alrededor del mundo trabajan contra la expansión de las plantaciones industriales de palma, retratan los impactos que sufren las comunidades locales cuando esta expansión se da en sus territorios.

La colección busca aportar información a organizaciones de base, movimientos y activistas, particularmente en África -donde la expansión es más reciente y está teniendo lugar a una velocidad alarmante. La colección intenta compartir información tanto de países de África que ya han tenido experiencias con plantaciones palma aceitera -como Liberia- como de países con una larga y triste historia vinculada a la expansión de plantaciones industriales de palma aceitera -como Indonesia- .

Lamentablemente,  la mayoría de los videos se encuentra disponible solamente en inglés.

Palma Aceitera en África: voces desde las comunidades

World Rainforest Movement, 2013, 7 minutos

Las plantaciones industriales de palma aceitera se expanden rápidamente, no solo en Liberia. En muchos países africanos, se implementan o planean proyectos de expansión. A donde sea que arriban, las compañías prometen empleos y desarrollo. Esas promesas nunca se cumplen.

Ver aquí : https://www.youtube.com/watch?v=sKVNEucB_iQ


 

The Herakles Debacle

The Oakland Institute, 2012, 21 minutes

The very name of American-owned SGSOC – SG Sustainable Oils Cameroon, Ltd.- makes for a pro-environment, pro-resource image. This is supported by an impressive- sounding partnership with an NGO by the name of All for Africa and as a package typifies the kind of convoluted modern-day foreign investment going on in Africa. It is sadly all too familiar to communities on the ground. They are unimpressed with promises of infrastructure and jobs, and angry about their loss of land and livelihoods. It is also part of a strategy to deceive the public into believing that there is logic to cutting down rainforests to make room for palm oil plantations. Only available in English.

Watch here: https://www.youtube.com/watch?v=EgrFvayJhE0


 

The Jogbahn Clan

Friends of the Earth International, 2014, 5 minutes

In Liberia, the Jogbahn Clan have been fighting against a palm oil company grabbing their land. In March 2014 Liberia’s President recognized their right to say no to British palm oil company Equatorial Palm Oil PLC. However, despite the President’s commitment, EPO still has not recognised that the Clan said no to their operations. They are conducting studies on the Clan’s land in preparation for clearing. Only available in English.

Watch here: https://www.youtube.com/watch?v=ufMXhc-h9Tg


 

Palm oil plantations in Uganda

Friends of the Earth International, 2012, 4 minutes

Wilmar International is developing palm oil plantations in biodiverse islands in Lake Victoria, Uganda. The first phase of the project finished in 2011. The second phase is currently going ahead, expanding palm oil plantations to several other islands. The project is being promoted as a poverty-reducing endeavor, yet it is causing displacement, food insecurity and deforestation. Only available in English.

Watch here: https://www.youtube.com/watch?v=elqurp7lFTI


 

Environmental crime: in pursuit of palm oil industry

BastaMag, 2013, 15 minutes

Palm oil is massively imported into Europe, to be used for food and biofuels. A new refinery might be established in Port la Nouvelle (Aude – South of France), supported by local authorities (or local governments) like the Languedoc Roussillon region. In West Africa, where palm oil is produced, land grabbing by multinationals and the expropriation of people are skyrocketing.

Watch here: http://vimeo.com/40934862

Also available in French.


Stop land grabbing! Life, land, and justice in Uganda

Friends of the Earth International, 2012, 5 minutes

In Kalangala, Uganda, John Muyisa woke up one day to find bulldozers clearing his land to plant oil palms. John and his community have preserved their forests and lands for generations. Now their way of life is at risk. Only available in English.

Watch here: https://www.youtube.com/watch?v=17QxF61PVC4


 

Palmed Off

LifeMosaic, 2007, 20 minutes

Palmed Off is based on testimonies from indigenous peoples affected by oil palm plantations in Indonesia and explores the impacts of oil palm plantations on their local economies, on the local environment, on their culture and on the prospects for the future generations. Only available in English.

Watch here:http://vimeo.com/10234538


 

A Paradise Lost

Friends of the Earth International, 2013, 4 minutes

A look at the devastation wrought by illegal land grabbing for palm oil plantations in Indonesia. Only available in English.

Watch here: https://www.youtube.com/watch?v=vnTlASZfk6A


 

Manufacturing Consent

The Environmental Investigation Agency, 2013, 10 minutes

Evidence and testimony from Muara Tae, in East Kalimantan, Indonesia, of the abuses of oil palm company First Resources Ltd thought its subsidiary PT Borneo Surya Mining Jaya (PT Borneo). Only available in English.

Watch here: http://vimeo.com/75423415


 

Melikin

Pesticide Action Network Asia Pacific, 2013, 13 minutes

It was their native customary land until palm oil companies came and claimed it their own. With the help of corrupt politicians, almost 9,000 hectares of forest and agricultural lands were flattened. Fences were put up, barring indigenous peoples from entering their own ancestral land. This is the story of Melikin. The story of many indigenous peoples in Sarawak, Malaysia. Only available in English.

Watch here: https://www.youtube.com/watch?v=t6_RXfVa43I


 

Oil Palm Aggression on Palawan UNESCO Man and Biosphere Reserve 

ALDAW Network, 2011, 17 minutes

Agrofuels in Palawan, as elsewhere in the Philippines, have been portrayed as a key solution to lower greenhouse gas emission, achieve energy independence, as well as a tool for poverty eradication. With these objects in mind, the Provincial Government of Palawan is strongly promoting agrofuels development, without taking into account the socio-ecological impact of such mono-crop plantations. As a result, thousands of hectares of lands in the province have been set aside for jatropha feedstock and oil palm. Only available in English.

Watch here: http://vimeo.com/16570512


 

Bajo Aguán: Grito por la Tierra

Alba Sud and Rel-UITA, 30 minutos

Producción audiovisual sobre el conflicto por la tierra que se vive en el Bajo Aguán, Honduras. Un conflicto provocado por la expansión de las grandes plantaciones de palma africana. El campesinado organizado lucha por defender su derecho a la tierra. El Bajo Aguán, en Honduras, sufre desde hace años un conflicto provocado por la falta de acceso del campesinado a la tierra y la expansión de las grandes plantaciones de palma africana, que han visto cómo crecía su demanda internacional. Tras el golpe de Estado de 2009 contra el presidente Manuel Zelaya el conflicto se ha agudizado, y la represión sobre el movimiento campesino se ha extendido en un estado de total impunidad.

Ver aquí: https://www.youtube.com/watch?v=gdIcyTBnX6k


 

Ironic Survival

EngageMedia, 2012, 6 minutes

Video about the struggle of the Malind people against the MIFEE project in West Papua, Indonesia. Alex Mahuze is a Malind tribesman and a sago farmer in Merauke. His clan has for generations lived in harmony with nature. The arrival of the Merauke Integrated Food and Energy Estate (MIFEE) program has forced him to earn money through other means, which ironically harms the environment. He lost his lands and his culture is threatened, but Alex fights on. Only available in English.

Watch here: http://www.engagemedia.org/Members/papuanvoicesmerauke/videos/ironic_survival/view


 

On Our Land

The Oakland Institute in partnership with the Pacific Network on Globalisation (PANG) and Bismark Ramu Group, 2013, 36 minutes

On Our Land chronicles the experiences of rural communities in Papua New Guinea–giving a voice to those who are losing their land and natural resources to illegal logging operations. The film exposes the failure of current development strategies and highlights community and local NGO struggles to take back what is rightfully theirs. Only available in English.

Watch here: https://www.youtube.com/watch?v=KWoZmq1lYdw

 

Campaña internacional: los bosques necesitan definición apropiada

Amigos de la Tierra Internacional / Focus on the Global South / La Vía Campesina / Movimiento Mundial por los Bosques

27 de Marzo de 2014

Campaña internacional: los bosques necesitan definición apropiada

27 de Marzo de 2014 —  La Vía Campesina, Amigos de la Tierra Internacional, Focus on the Global South, el Movimiento Mundial por los Bosques y más de 120 organizaciones de todo el mundo, enviaron una carta a la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, FAO, en Roma, en ocasión del 21 de Marzo, designado por las Naciones Unidas como Día Internacional de los Bosques.

La carta reclama a la FAO que cambie su actual definición de bosques. Durante los próximos tres meses los grupos también presentarán la demanda ante las oficinas nacionales y regionales de la FAO.

Isaac Rojas, coordinador de bosques y biodiversidad de la organización Amigos de la Tierra Internacional, señala que “La definición de bosques tiene que reflejar la riqueza cultural que representan los bosques. La actual definición solamente ayuda a ocultar esa diversidad y más bien fortalece todo un conjunto de falsas soluciones y tendencias privatizadoras así como actividades que crean impactos negativos en las comunidades que dependen de los bosques.”

Para quienes dependen de los bosques, sus productos no maderables tales como frutos, semillas y plantas medicinales, tienen una importancia crucial, al igual que la pesca, la caza y también la agricultura.

“Los campesinos de las zonas boscosas tradicionalmente practican la agricultura basados en los conocimientos transmitidos a los largo de varias generaciones, conservando, y no destruyendo, los bosques. Los bosques son fundamentales para los campesinos, para garantizar su soberanía alimentaria. Nos oponemos a la creciente mercantilización de los recursos naturales, como los bosques, promovida por las corporaciones trasnacionales y los mecanismos del tipo de REDD.

Los boques son cruciales para mantener los ecosistemas y por lo tanto los medios de vida de los campesinos”, explica Henry Saragih de La Vía Campesina, la mayor organización mundial de campesinos y
campesinas. Uno de los aspectos más perversos de la actual definición de la FAO es que incluye a los monocultivos industriales de árboles como un tipo de bosque.

Según Teresa Pérez, del Movimiento Mundial por los Bosques, “estas plantaciones industriales de árboles en gran escala se han cuadruplicado en los últimos 20 años en el Sur global, y ahora cubren decenas de millones de hectáreas. El resultado ha sido la deforestación y otros varios impactos negativos para poblaciones indígenas y otras comunidades campesinas y tradicionales, tales como pérdida de territorio, de agua y de biodiversidad”.

Shalmali Guttal, de Focus on the Global South, añade que “la actual definición de la FAO beneficia en primer lugar a los intereses corporativos, especialmente a las compañías plantadoras de árboles para papel y celulosa, para caucho y para la industria maderera en general. Estas empresas, nacionales y transnacionales, contribuyen y exacerban el actual proceso de acaparamiento de la tierra y de los recursos en territorios de comunidades a lo largo de los países del Sur global”.

Es vergonzoso que la FAO y otras instituciones internacionales asociadas a la conservación de bosques continúen perpetuando esta farsa. La carta concluye con el llamado a la FAO a reflejar en su definición aquello que hace que un
bosque sea un bosque para los pueblos que dependen de él: “A diferencia del proceso ya existente en la FAO, el proceso de elaborar una nueva y más apropiada definición de bosques debe involucrar a las mujeres y los hombres que dependen directamente de los bosques. Una definición apropiada debe respaldar sus formas de vida, redes y organizaciones.

En el Día Internacional de los Bosques nos comprometemos a proseguir la campaña tendiente a que la FAO y todas las organizaciones pertinentes inicien un proceso, dirigido por las comunidades de los bosques, para
formular una nueva definición de bosques. “

NOTAS
Para acceder a la carta abierta: http://wrm.org.uy/es/todas-las-campanas/carta-abierta-a-lafao-en-ocasion-del-dia-internacional-de-los-bosques-21-de-marzo-de-2014/

CONTACTOS
– Isaac Rojas – Amigos de la Tierra Internacional – tel. +59899621591 – correo electrónico: isaac@coecoceiba.org (Español-Inglés)
– Shalmali Guttal – Focus on the Global South – tel. +66-2 – 218 7363/4/5 – correo electrónico: s.guttal@focusweb.org (Inglés)
– Perla Alvarez Britez – La Via Campesina – tel +595 981146575 – correo electrónico: perlaalvarezbritez@gmail.com (Español)
– Henry Saragih, La Via Campesina +505 78228041 – correo electrónico: henry.saragih@viacampesina.org (Inglés)
– Teresa Perez – Movimiento Mundial por los Bosques – tel.: +598 2413 2969 – correo electrónico: teresap@wrm.org.uy (Español-Inglés)

Palma Africana: Declaración de Calabar, Nigeria

DECLARACIÓN DE CALABAR

Nosotros, miembros de comunidades directamente afectadas por plantaciones industriales de palma aceitera, así como los movimientos de campesinos y las organizaciones de la sociedad civil provenientes de África, Europa, América y Asia, signatarios de esta declaración, reunidos del 2 al 5 de noviembre de 2013 en Calabar, Estado de Cross River, Nigeria,

Luego de haber:

– intercambiado testimonios y análisis relativos a las condiciones de vida de las comunidades rurales afectadas por el monocultivo industrial de palma aceitera,
– compartido experiencias sobre el monocultivo de la palma aceitera y de otras especies, implementados en todos los países presentes en este encuentro,
– analizado las consecuencias de la expansión rápida y brutal de las plantaciones industriales fomentadas por multinacionales en diversos países y comunidades,
– analizado las estrategias y mecanismos para la invasión y el acaparamiento de tierras empleados por las multinacionales en las diversas comunidades;

Habiendo constatado que:

– en todos los lugares en los que las multinacionales se interesaron en realizar monocultivos a gran escala dejaron tras ellas miseria y pobreza;
– los gobernantes de todos los continentes respaldan a dichas multinacionales, y muchos de ellos se aprovechan de la miseria de sus compatriotas;
– miles de hectáreas de bosque se destruyen cada día para la realización de monocultivos como el de la palma aceitera;
– las comunidades son despojadas de su tierra para provecho de las multinacionales o de inversores de mala fe que manipulan a los gobiernos, la policía e incluso todo el sistema judicial de los países en los que penetran;
– cientos de personas son encarceladas o resultan muertas cada año por haber reclamado su derecho a la tierra, a sus medios de vida y a la supervivencia, y sus tierras, una vez transformadas en monocultivos, son militarizadas;
– los campesinos se ven obligados a trabajar en su propia tierra en condiciones de esclavitud, y a comprar víveres que antes producían;
– las iniciativas voluntarias y los programas de certificación como la RSPO (Mesa Redonda por un Aceite de Palma Sostenible) y REDD (Reducción de las Emisiones derivadas de la Deforestación y la Degradación) no son adecuados como soluciones duraderas para los problemas que pretenden resolver;
– al malvender y acaparar la tierra de los comunidades, los diversos Estados se burlan de los convenios y legislaciones que garantizan los derechos de dichas comunidades.

Considerando que:

– las plantaciones industriales de árboles no son bosques;
– las comunidades no son objetos que alguien pueda desplazar o manipular a su antojo;
– las comunidades tienen derecho a la dignidad y a dar su opinión;
– la RSPO no es un medio que permita detener la expansión masiva de las plantaciones industriales de palma aceitera ni la demanda cada vez mayor de aceite de palma para los mercados de consumo excesivo, agrocombustibles incluidos. Del mismo modo, REDD no es una solución para los efectos negativos del cambio climático.

Reafirmamos:

– nuestro apoyo a todas las comunidades perjudicadas por la política del más fuerte y a quienes defienden sus derechos territoriales, como pueblos indígenas y comunidades campesinas;
– nuestro compromiso a exigir a todos los gobernantes de nuestros países que ratifiquen y respeten las declaraciones y todas las leyes internacionales que protegen los derechos de las comunidades y los pueblos indígenas;
– nuestra oposición al acaparamiento de tierras para la realización de monocultivos y otros proyectos como los de tipo REDD y REDD+;
– nuestro llamado a nuestros gobiernos a detener y controlar la expansión de las plantaciones a gran escala, y a apoyar las actividades económicas tradicionales de las comunidades;
– nuestra determinación de luchar por la soberanía y la seguridad alimentarias de las comunidades;
– nuestra participación en el desarrollo de soluciones alternativas apropiadas, que vayan más allá de los sistemas RSPO y REDD;
– nuestra decisión de salvar el medio ambiente en lugar de dejar que la tierra se transforme en un infierno;
– nuestra promesa de ser la voz de quienes no pueden hacerse oír cada vez que su opinión deba ser escuchada;
– nuestro compromiso de recurrir a todos los medios pacíficos necesarios para que se respeten los derechos de las comunidades.
Calabar, 5 de noviembre de 2013

Firman:
African Dignitiy Foundation – Nigeria
Boki Rainforest Conservation & Human Development Concern – Nigeria
Climate Cool Nigeria
Community Forest Watch Nigeria
RRDC – Nigeria
ERA/Amigos de la Tierra Nigeria
GREENCODE – Nigeria
JVE – Costa de Marfil
Brainforest – Gabón
Green Scenery – Sierra Leona
SDI – Liberia
FCI – Liberia
GRABE – Benín
COPACO – RDC y La Vía Campesina África
FERN – Reino Unido
Green Development Advocates – Camerún
Struggle to Economize Future Environment – Camerún
WALHI – Indonesia
SPI – Indonesia
GRAIN
WRM