A 9 años de su partida BETY CARIÑO, PRESENTE

Comunicado de la Red Mexicana de Afectadas y Afectados por la Minería (REMA) – A 27 de abril de 2019 

QUERIDÍSIMA BETY CARIÑO

27 DE ABRIL DIA REBELDE

Mujer guerrera de largas batallas, hace 9 años te asesinaron porque te atreviste a defender la tierra, junto a tus hermanas y hermanos triquis. Nos arrebataron tu fuerza y presencia siempre alegre, tu cariño a las compañeras y compañeros, tu cálida sonrisa, tu mirada dulce, tu abrazo tierno, tu palabra firme y segura; pero no lograron arrebatarnos el ejemplo que nos heredaste como tu incansable forma de mirar la vida, para la cual es necesario luchar, tener coraje e indignación por las injusticias, tal cual tu las tenías todas como cualidades. Por si fuera poco, siempre tu solidaridad fue incondicional, tu convicción para levantarte una y otra vez, tu compromiso para con todas y todos estuvo siempre firme… Y qué decir de tu amor por la vida….Infinito. 

Hiciste nacer a la Red Mexicana de Afectadas/os por la Minería, razón suficiente para que siempre te tengamos presente entre nosotras/os, porque aun sin estar físicamente, eres parte imprescindible de esta familia que tú misma ayudaste a construir hace 11 años.

En este 9° Aniversario te recordamos con tu enorme sonrisa. Tiempos también para alzar la voz y gritar nuevamente la impunidad sigue siendo parte de la vida en México, que no hay cambios, que la lucha por la justicia para ti y para Jyri Jaakkola, siguen siendo un cotidiano para sus familias y nosotros, así como para tantas compañeras y compañeros asesinados, bajo un sistema que se vuelve cada vez más omiso y solapador de quienes acallan voces valientes y colectivas, defensoras y defensores del territorio; Nuevamente a una voz exigimos ¡JUSTICIA!

Enviamos un abrazo bien fuerte para tu familia, amigas y amigos que están ahora reunides para recordar tus andanzas solidarias, Nos sumamos para abrazarnos juntas y juntos a tu recuerdo, para hacerte presente y gritar que la impunidad sigue galopante, sin dar paz a tu partida.

Te queremos decir que en cada uno de los procesos comunitarios realizados como REMA contra los proyectos mineros en el país, mismos que enfrentaste, siempre nos acompañas, sea en un video, en un diaporama, en una exposición, con la palabra…. no hay día que una lágrima no salga para saludarte y recordarte.

QUERIDA BETY, EN REMA ESTAMOS PROFUNDAMENTE AGRADECIDOS, PORQUE TU LUCHA SE HIZO NUESTRA LUCHA.

¡JUSTICIA YA PARA BETY CARIÑO Y JYRI JAAKKOLA!

¡CASTIGO A LOS RESPONSABLES!

¡ALTO A LOS ASESINATOS DE DEFENSORAS Y DEFENSORES DE LA VIDA!

Firma

RED MEXICANA DE AFECTADAS  Y AFECTADOS POR LA MINERÍA

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Acabar con la impunidad para Bety Cariño Jyri Jaakkola 

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VIDEO: «Sembrando Sueños, Cosechando Esperanzas», libro ilustrado sobre la historia de Bety Cariño

REMA

Acabar con la impunidad para Bety Cariño Jyri Jaakkola

Comunicado de la Red Mexicana de Afectados por la Minería (REMA) – A 29 de enero de 2019

 

El pasado 23 de enero del mes en curso fue detenido en Juxtlahuaca, poblado de la Mixteca de Oaxaca, el presunto paramilitar Daniel Martínez, quien habría estado implicado en el ataque a una caravana de paz internacional llevado a cabo en abril de 2010. 

En ese ataque perdieron la vida Alberta Cariño Trujillo, directora del Centro de Apoyo Comunitario Trabajando Unidos (CACTUS) e integrante de la REMA y Jyri Jaakkola, observador de derechos humanos de origen finlandés. A nueve años de lo sucedido, el asesinato de ambos compañeros sigue impune y la investigación del mismo ha sido amañada e insuficiente. Siguiendo la tónica actual dominante de menosprecio y amenaza a la vida de las comunidades, la vida de los defensores de los territorios en amenaza se encuentra en riesgo permanente por la complicidad de empresas y gobiernos.

Además de ambos asesinatos, la emboscada contra la caravana de paz dejó a su vez más de una decena de heridos, y la desaparición por más de 72 horas de dos reporteros de la agencia informativa Contralínea y de dos defensores. 

 Con nuestra compañera Bety Cariño formamos el primer grupo de coordinación de la REMA en 2008. Aún tenemos presente su ejemplo de compromiso militante, como cuando con toda claridad advirtió en movilizaciones ante la embajada de Canadá la impunidad misma de sus empresas mineras, tolerada por el gobierno de ese país y por el gobierno mexicano. 

EXIGIMOS JUSTICIA PLENA ANTE EL ASESINATO DE ALBERTA CARIÑO Y DE JYRI JAAKKOLA

EXIGIMOS EL CESE DE LA POLÍTICA DE IMPUNIDAD ANTE A LAS AGRESIONES CONTRA LOS DEFENSORES DE LOS TERRITORIOS

BETY CARIÑO ESTÁ VIVA EN NUESTROS CORAZONES Y EN LA CAUSA QUE NOS ANIMA

Foto: Rotativo de Queretaro

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Detienen a supuesto asesino de los activistas Bety Cariño y Jyri Jaakkola

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VIDEO: «Sembrando Sueños, Cosechando Esperanzas», libro ilustrado sobre la historia de Bety Cariño

 

8 años sin Bety Cariño y su fuerza sigue con nosotros

Comunicado de la Red Mexicana de Afectados por la Minería (REMA) – A 26 de abril 2018

Este  27 de Abril del 2018 se cumplen 8 años en los que se perpetró el cobarde asesinato de nuestra querida compañera Bety Cariño y del observador internacional Jyri Jaakkola, justo cuando encabezaban una Caravana Humanitaria que se dirigía a la comunidad triqui de San Juan Copala, Oaxaca, para llevarles víveres, agua y medicinas ya que durante varios meses estuvieron sitiados por el grupo paramilitar Unión de Bienestar Social de la Región Triqui (UBISORT), mismos que la asesinaron y que a la vez que fueron protegidos por el exgobernador Ulises Ruiz.

Desde esa fecha, la impunidad es la única que impera y el gobierno ha sido incapaz de resolver los hechos, a pesar de que aunque son varios los detenidos, hasta la fecha tampoco han sido juzgados.

8 años sin Bety, de indignación, sin su voz fuerte y clara, sin su ímpetu inquebrantable de luchar por los pueblos, de su convicción para defender el territorio. 8 años en los que nuevamente nos juntamos para alzar la voz y exigir que ese brutal asesinato sea esclarecido plenamente y se sustente la verdad y la justicia. Hoy como siempre la fuerza de Bety Cariño -fundadora y coordinadora/enlace de REMA en Oaxaca-, sigue tan presente en cada uno de nosotros y en los pueblos que luchan contra el modelo extractivo. Hoy como siempre sigue floreciendo su palabra y su ejemplo de lucha; hoy como siempre esta gran guerrera nos indica el camino con su alegría y su rebeldía; hoy como siempre la dignidad de su lucha nos alienta y nos da fuerza para seguir adelante.

Sus palabras siguen presentes en cada paso que damos: «las piernas bien firmes sobre el suelo, la cabeza erguida, digna, la mente fría y el corazón ardiente».

Juntamos nuestras voces a las miles de voces contra el silencio y el olvido.

¡BETY Y JYRI VIVEN!
JUSTICIA Y REPARACIÓN PARA BETY Y JYRI
NI PERDÓN NI OLVIDO

FIRMA:

RED MEXICANA DE AFECTADOS POR LA MINERIA (REMA)

Más información:

28-29 de abril en Chila de las Flores, Puebla: Homenaje a Bety Cariño

 

VIDEO: «Sembrando Sueños, Cosechando Esperanzas», libro ilustrado sobre la historia de Bety Cariño

Nota y video de Otros Mundos A.C./Amigos de la Tierra México

Carmen Cariño, hermana de la defensora Bety Cariño, presentó el libro ilustrado «Sembrando Sueños, Cosechando Alegrías» el 10 de marzo 2018 en la librería La Cosecha de San Cristóbal de las Casas, Chiapas, México.

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Este libro ilustrado, o comic, elaborado por la organización vasca Mugarik Gabe Nafarroa, cuenta la historia de la vida y la lucha de Bety Cariño. Nacida en Chila de las Flores, en la región mixteca en Puebla, México, Bety Cariño era una gran defensora de los derechos humanos y del territorio, coordinaba el Centro de Apoyo Comunitario Trabajando Unidos (CACTUS) y fue una de la miembras fundadoras de la Red Mexicana de Afectados por la Minería (REMA). Fue asesinada el 27 de abril 2010 por paramilitares de la Unión de Bienestar Social de la Región Triqui (UBISORT) con la complicidad del gobierno, mientras participaba en una caravana humanitaria en apoyo al pueblo autónomo triqui de San Juan Copala, Oaxaca.

«La memoria es importante no solo para que la historia no se repita sino también como acto de justicia», comentó Carmen Cariño en La Cosecha. «No estamos pidiendo justicia al Estado Mexicano o al gobierno de Oaxaca porque sabemos que son los responsables intelectuales del asesinato de Bety Cariño y que han encubierto a los asesinos materiales. La memoria es para hacer justicia de otro modo, una justicia que no pasa precisamente por la cárcel, sino por la memoria.»

El libro, ilustrado por el artista asturiano Ruma Barbero, busca «reivindicar la vida de Bety» y recordar lo que la animaba a luchar por los derechos colectivos de los pueblos, por la vida y por el territorio: «porqué estaba Bety este 27 de abril 2010 como parte de la caravana humanitaria que iba a San Juan Copala en Oaxaca; porqué estaba en las luchas en contra de la minería con l@s compañer@s de la Red Mexicana de Afectados por la Minería (REMA); porqué estaba defendiendo el maíz contra los transgénicos; porqué estaba impulsando escuelas campesinas, otras formas de educación, la autonomía y la autogestión.»

La primera parte del libro ilustra la emboscada del 27 de abril 2010 en la que Bety fue asesinada junto con el observador de derechos humanos finlandés Jyri Jaakola. En la mitad del libro, se muestras cuales fueron las organizaciones, los movimientos y las redes en las que luchaba la defensora, como CACTUS, la REMA, la campaña Sin Maíz No Hay País o  La segunda parte del libro se basa en las propias palabras de Bety Cariños, rescatadas de sus discursos y entrevistas, y cuenta su camino personal desde su infancia campesina en la mixteca hasta su labor como defensor de muchos pueblos mexicanos afectados por la vilencia de Estado y los megaproyectos, y como portavoz de las mujeres luchadoras.

«Se hace impostergable la presencia y participación de las mujeres que defendemos en el día a día los derechos humanos», insistía en un memorable dicurso que dio durante la Quinta Conferencia de Front Line Defenders en febrero 2010 en Dublin, Irlandia, episiodio rescatado en el libro. «Hoy nosotras empujamos el profundo y extenso proceso de organización, movilización, análisis, discusión y consenso que nos ayude a construir un mundo donde quepan muchos mundos.»

>> El libro se puede descargar aquí <<

Este fin de semana, los días 28 y 29 de abril, la familia de Bety Cariño convoca al Encuentro «Nuestras ancestras, semillas de nuestra lucha», en homenaje a Bety Cariño, a 8 años de su asesinato.

Programa del Encuentro:

Jueves 26 y viernes 27: Elaboración de un mural colectivo antes del encuentro

Sábado 28:
12: 00 hrs. Bienvenida y elaboración de una ofrenda por la vida en memoria a Bety Cariño, Jyri Jaakola, y por lxs asesinadxs en la lucha por la defensa de la vida.
14:00 hrs. Comida.
15:30 hrs. Espacio de compartición, la memoria por nuestrxs muertxs, otras formas de hacer justicia y caminos para la sanación
18:00 hrs. Calenda por la vida, para llevar música y flores a Bety en el lugar donde fue sembrada, en el Panteón municipal
20:00 Cena/Convivencia

Domingo 29 de abril
9:00 Ofrenda en sitio sagrado
11:00 Ceremonia religiosa
12:00 Comida

Informes: Facebook: Homenaje a Bety Cariño/ homenajeabetycarino@gmail.com; carmencarinot@hotmail.com; Cel. 55 18 30 22 18

Más información:

8 años sin Bety Cariño y su fuerza sigue con nosotros

28-29 de abril en Chila de las Flores, Puebla: Homenaje a Bety Cariño

El Encuentro «Nuestras ancestras, semillas de nuestra lucha», en homenaje a la defensora mixteca Bety Cariño, se llevará a cabo los 28 y 29 de abril 2018 en Chila de las Flores, Puebla.

Hace 8 años, el 27 de abril del 2010, la defensora poblana Bety Cariño, coordinadora del Centro de Apoyo Comunitario Trabajando Unidos (CACTUS) e integrante de la Red Mexicana de de Afectados por la Minería (REMA), y el observador de derechos humanos finlandés Jyri Jaakkola, fueron asesinados en una emboscada preparada por paramilitares de la Unión de Bienestar Social de la Región Triqui (UBISORT) en el municipio autónomo de San Juan Copala, mientras se realizaba la  Caravana Humanitaria para apoyar al pueblo triqui que sufría en ese entonces mucha violencia paramilitar en su territorio.

Programa del Encuentro:

Jueves 26 y viernes 27: Elaboración de un mural colectivo antes del encuentro

Sábado 28:
12: 00 hrs. Bienvenida y elaboración de una ofrenda por la vida en memoria a Bety Cariño, Jyri Jaakola, y por lxs asesinadxs en la lucha por la defensa de la vida.
14:00 hrs. Comida.
15:30 hrs. Espacio de compartición, la memoria por nuestrxs muertxs, otras formas de hacer justicia y caminos para la sanación
18:00 hrs. Calenda por la vida, para llevar música y flores a Bety en el lugar donde fue sembrada, en el Panteón municipal
20:00 Cena/Convivencia

Domingo 29 de abril
9:00 Ofrenda en sitio sagrado
11:00 Ceremonia religiosa
12:00 Comida

Informes: Facebook: Homenaje a Bety Cariño/ homenajeabetycarino@gmail.com; carmencarinot@hotmail.com; Cel. 55 18 30 22 18

VIDEO DEL HOMENAJE A BETY CARIÑO EN EL 2015:

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Más lectura:

Pronunciamiento del Encuentro por la Vida y contra la Represión, a 7 años del asesinato impune de Bety Cariño y Jyri Jaakkola

A siete años del asesinato de Bety Cariño y Jyri Jaakkola, exigimos justicia y castigo a los responsables

A siete años del asesinato de Bety Cariño y Jyri Jaakkola, exigimos justicia y castigo a los responsables

Comunicado de Otros Mundos A.C./Amigos de la Tierra México – San Cristóbal de las Casas, Chiapas, México, a 27 de abril 2017

Hoy, 27 de abril 2017, a siete años del asesinato de nuestra querida compañera Bety Cariño y del observador de derechos humanos finlandés Jyri Jaakkola, seguimos exigiendo justicia.

La defensora poblana Bety y Jyri fueron acribillados a balazos durante una emboscada preparada por paramilitares de la Unión de Bienestar Social de la Región Triqui (UBISORT) en el municipio autónomo de San Juan Copala, mientras se realizaba la  Caravana Humanitaria para apoyar al pueblo triqui que sufría en ese entonces mucha violencia paramilitar en su territorio.

A siete años de los hechos, hay cinco detenidos y ocho órdenes de aprehensión pendientes por ejecutar, pero ningún juicio, ni una sola sanción. Exigimos que se condenen a los responsables de los asesinatos.

Denunciamos la falta de procuración de justicia por parte del gobierno mexicano en casos de asesinatos a defensores de derechos humanos o de feminicidios. La impunidad sólo favorece la multiplicación de esos crímenes, como lo recordó el relator especial de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) sobre la situación de los defensores de derechos humanos, Michel Forst después de su visita en México en enero 2017.

Nuestra compañera de lucha Bety, coordinadora del Centro de Apoyo Comunitario Trabajando Unidos (CACTUS) e integrante de la Red Mexicana de de Afectados por la Minería (REMA), fue asesinada por su labor a favor de los derechos humanos de los pueblos indígenas en México, su derecho a la autodeterminación y a una vida digna.

Su asesinato no es un caso aislado: ella es una de las 41 defensoras de derechos humanos ejecutadas en México desde 2010 a la fecha por ser mujeres y activistas, según el lamentable recuento que presentó la Red Nacional de Defensoras de Derechos Humanos en México (RNDDHM) en su último informe, recordando que esos viles crímenes aún permanecen en la impunidad.

Mandamos nuestro abrazo solidario a las familias de Bety y Jiri, porque su lucha queda de ejemplo y nos hace seguir todos los días, en su recuerdo, con sus palabras en el corazón, con esa convicción por la defensa de la vida de la tierra y de los territorios. 

¡Urge que se respete en México el derecho de los defensores de la vida y el territorio!

CONVOCATORIA

Más información:

La Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal demanda a las autoridades verdad y justicia

Familiares, amig@s y compañer@s de lucha rinden homenaje a Bety Cariño a 5 años de su asesinato

Video: Homenaje a Bety Cariño a cinco años de su asesinato

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El legado de Bety Cariño

Por Heriberto Paredes, Agencia Subversiones

Aquí no más vergüenza por la piel,
por la lengua, por el vestido, por la danza,
por el canto, por el tamaño, por la historia.
Aquí el orgullo de sernos
morenitas, chaparritas, llenitas,
ñuu savis bonitas,
ñuu savos valientes,
con la frente digna
aquí no el silencio
aquí el grito
aquí la digna rabia
Bety Cariño

La sonrisa de Rebeca es la misma que la de su hermana. Es una de sus herencias. Carmen guardó la palabra combativa que convoca y que nos llevó a su comunidad, Chila de las Flores, en la mixteca poblana. El rostro de Bety Cariño se multiplicó en muros, camisetas, fotografías que reposan en las paredes y altares familiares, pero lo más importante es que su legado dejó muchas enseñanzas en las personas que conoció y que no conoció, es decir, su ejemplo de lucha no pudo ser derrotado. Todo lo contrario.

En medio de un terreno lleno de árboles se asoman varias mesas en las que se sientan a comer mujeres y hombres invitados al homenaje que la familia Cariño Trujillo le preparó a su hija mayor, Bety, asesinada 6 años atrás, el 27 de abril de 2010. A pesar del dolor que significa la pérdida de una hija, una hermana, una madre ejemplar como lo fue ella, la familia se ha mantenido firme y con el paso de los años encontró en estos homenajes un mecanismo de sanación, una suerte de reconciliación con la vida y con la muerte. En el rostro de quienes estamos sentados disfrutando el delicioso mole, el arroz, las aguas de frutas, las tortillas recién calentadas y algunas tlayudas, también se dibuja un semblante de tranquilidad. No asistimos a un evento triste, fuimos invitadas e invitados a un ejercicio de memoria en donde recordaremos las luchas y las enseñanzas que con su vida nos dejó nuestra compañera Bety.

Alrededor de las 6 de la tarde, amistades cercanas a Bety, familiares, asistentes a este homenaje, poco a poco van colocando una ofrenda. Una ofrenda no de muerte sino de vida, llena de maíz azul y blanco, jarrones de agua, gladiolas de color rojo y blanco, espigas de maíz, como suelo un petate de palma y al centro el retrato sonriente de ella. Una vela se enciende el centro, luego un círculo de personas alrededor de la ofrenda se vuelve el detonante para que se den muchos mensajes. Carmen, su hermana menor comienza:

«Qué bueno que están aquí, agradeciendo todo el esfuerzo que significa venir el día de hoy hasta la mixteca, aquí a Chila de las Flores, y pues les damos una cordial bienvenida, a todas y todos ustedes que hoy nos acompañan. Pero que no sólo hoy nos han acompañado, que nos han acompañado desde hace 6 años, son 6 años que se cumplieron el 27 de abril, día en que asesinaron a Bety en esa caravana a San Juan Copala y que asesinaron también a Jyri Jaakola, el compañero finlandés e hirieron a compañeros de medios libres, a defensores y defensoras de derechos humanos y que por eso para nosotros es muy importante que nos reunamos en este día».

«También los recibo y estoy muy agradecido de ustedes por venir acá a visitar a mi hija y a nosotros, y solamente le pido al creador que regresen con bien a su tierra y muchas gracias, porque yo tengo muy pocas palabras pero de todo corazón estoy agradecido de ustedes» nos dice amablemente don Miguel Cariño.

«El destino es así, ella era muy inquieta, le gustaba convivir con la gente humilde, defendía sus derechos, es por eso que ella casi el magisterio lo dejó y se dedicó a defender la vida de los de abajo, porque los de arriba son, ratas, pero nosotros somos los del nivel bajo» nos comenta su única tía.

«Hoy le di preferencia a estar con la familia, a estar con ustedes y compartir, pues a decirles que no están solos, así como ustedes nos han dicho que no estamos solos, de la misma forma, estar unidos en la lucha contra este gobierno que trata de una u otra forma de acabar con nosotros y con todos nuestros hermanos y esto no es algo yo descubro ahora sino a raíz de un dolor que me dejó este gobierno, viendo que no solamente a nosotros nos ha hecho el mal, a muchos más se los sigue haciendo, y yo dije, si a mi hijo, por sus compañeros lo mataron, es no va a quedar así, vamos para adelante con todo, lo que tenga que pasar que pase», afirma doña Berta, madre de Julio César Ramírez Nava, uno de los tres normalistas asesinados la noche del 26 de septiembre de 2014.

«Nos duele la pérdida de la compañera, a lo mejor no la conocimos, pero con la información que hemos tenido sabemos que era una luchadora, porque quería a su tierra, quería a su gente, quería a su pueblo, esa gente es la que más se recuerda y pues venimos a darles un abrazo y a estar con ustedes» comparte una compañera a nombre de San Francisco Xochicuautla.

«Estoy recordando a Bety, bueno acostumbro a hacer diario una ofrenda a la Madre Tierra, en esa ofrenda diario se recuerda a Bety y también a mi compañero Pancho, asesinado hace 26 años, los dos son muy presentes y me acompañan, son personas que nos dan fuerza en esa vida de lucha por un mundo mejor» expresa Verónica, una de las mejores amigas de Bety, parte del Centro de Derechos Humanos «Bety Cariño» en la sierre de Santa Marta en Veracruz.

«Las madres de FUNDEN-NL les mandan un cálido brazo y fuerza, somos madres de desaparecidos, igual resistimos, el gobierno es lo que quiere, que perdamos la memoria. No podemos» sentencia una madre integrante de Fuerzas Unidas por Nuestros Desaparecidos Nuevo León.

«Soy sobreviviente de la masacre de Acteal y entiendo muy bien y comparto su dolor, sé muy bien por lo que están pasando. Estuve en la masacre y perdí 9 de mis familiares, incluyendo a mis papás, y quedé siendo una niña de 10 años a la deriva. Estamos con ustedes, espero esta no sea la última vez que estamos por aquí» declaró una compañera a nombre de las y los sobrevivientes de Acteal.

«Quiero agradecer a la familia Cariño Trujillo, entendemos que la lucha es muy compleja, la lucha indígena más y nos están atacando por todas partes. De verdad que no sabemos cómo agradecer o cómo expresar el agradecimiento, ya que habemos algunos desplazados y sin conocernos, la compañera arriesgó su vida y trató de rescatar a la comunidad» dice Marcos Albino, uno de los voceros del pueblo triqui desplazado por paramilitares.

Muchas personas presentes en este homenaje no conocieron a Bety Cariño, pero cada intervención les recuerda a una luchadora que les habría gustado mucho conocer y que ahora significa la comprobación de que se tiene que seguir luchando y de que sí es posible construir proyectos de vida.

La imagen de don Miguel, su padre, sosteniendo un retrato sonriente de Bety, encabeza una caminata hacia el panteón en donde están sembradas las cenizas de nuestra amiga. La música corona esta escena, una banda mixteca toca y todo retumba en las pequeñas calles de la comunidad, mientras tanto, el sol cae lentamente y el contingente llega a la entrada principal del panteón, dos mujeres triquis que sostienen una lona con las fotos impresas de Bety Cariño y Jyri Jaakola, entran primero y señalan el breve camino –que hay que atravesar caminando entre tumbas– hacia el modesto memorial.

Se nota que algunas flores fueron colocadas días atrás, pero ahora cada una de las personas que camina en su homenaje trae consigo o una espiga de maíz –del terreno trabajado por don Miguel– o bien las gladiolas rojas y blancas. Cae la noche contundente, se ilumina el espacio con velas y antorchas, vuelven a dedicar palabras para Bety mientras se colocan las flores debajo del nicho en donde reposan las cenizas. A cada intervención le siguen las fanfarrias tocadas por la banda.

Al terminar este homenaje, uno menos serio le sigue en la entrada del panteón: la gente se arremolina para bailar al ritmo de chilenas y sones mixtecos, empezando por su padre, muchas personas cargan el retrato de Bety y bailan con él, Rebeca, su hermana de en medio, pasa con una jícara repartiendo un traguito de mezcal. La banda no para y lo que en algún momento se sintió como vacío ahora se vuelve alegría y fiesta. Poco a poco las personas se encaminan nuevamente a la casa de la familia, porque doña Ema Trujillo, su mamá, preparó el mejor pozole de la región mixteca. Ni siquiera pensar en dejar que se enfríe el manjar.

Lo fundamental de esta cena es que las personas que no se conocían ahora están conversando y tejiendo redes, ideas, luchas, las palabras llenan la sobre mesa y el café hace compañía, a pesar del calor que está haciendo. Por fin la banda de música se sienta a cenar también. De esta cena es posible que surjan nuevas iniciativas, nuevos proyectos, nuevas misiones. Del intento por imponernos el dolor y el olvido, nace lo que a Bety le habría encantado: nuevos ánimos para seguir luchando.

    «Hoy es el primer día de mi vida que escribo sobre este hecho tan doloroso que entre otras miles de rabias que he visto y vivido me han llevado a ser parte de esta digna, pero muy digna, rabia, que atraviesa mi pecho, que me amarra al mezquite de mi origen y me hace levantarme todos los días como cactus altivo, frondoso, profundo, espinoso, jugoso pues, pa’indignar a otros y a otras, pa’hacernos sujetos, pues, de nuestra propia historia». Bety Cariño, El lugar de la rabia y el deseo en el sujeto de la digna rabia.

Aún quedan espinas

Durante la comida algunas mujeres triquis compartieron informalmente la situación tan compleja que viven ahora, justamente 6 años después de haber sido desplazadas por el grupo paramilitar UBISORT. Esta agrupación, compuesta también por habitantes de la región triqui está ligada al Partido de la Revolución Institucional (PRI) durante los últimos años del gobierno de Ulises Ruíz y hasta ahora, ya que no ha perdido sus beneficios y no ha sido desestructurada o perseguida, a pesar del reconocimiento que el gobierno federal le ha dado como un grupo paramilitar.

«Nuestros hijos han crecido fuera de la comunidad y esto ha hecho que poco a poco pierdan su cultura, su lengua, nos ha costado mucho mantenerla, porque en Copala, se habla el triqui como en un 70% y afuera pues sólo les enseñan el castellano. Además, ha sido muy difícil conseguir trabajo y tener algo de recursos para ir viviendo, tenemos además el dolor de que algunos perdimos a familiares, o simplemente tuvimos que dejar nuestras casas sin poder sacar algo, papeles, ropa, lo necesario, simplemente nos obligaron a irnos para poder sobrevivir. Ahora no sabemos qué va a pasar» platica en voz muy baja una mujer triqui que no debe superar los 35 años de edad y que es madre de 3 niñas y un niño. En su rostro es perceptible el dolor enterrado, algo que no se calma por completo, algo que se revive constantemente. Su padre, sentado a nuestro lado, nos mira pero no pronuncia palabra alguna, sólo asiente cuando lo requiere su hija, aunque en sus ojos se adivina la rabia del agraviado.

La situación la región triqui no ha mejorado, pese a los montajes que defiende el gobierno de Gabino Cué, los cuales intentan mostrar que ya todo está tranquilo en la zona y que no hay nada que impida el regreso de las familias desplazadas. Para las y los triquis que sostienen el plantón afuera del palacio de gobierno en la ciudad de Oaxaca, así como para las familias que han tenido que reiniciar su vida en otras localidades, está muy claro que existe un pacto político de protección al grupo paramilitar y que de este modo se debe asegurar un falsa paz. Según varios testimonios, «cada que un medio de comunicación o alguna autoridad va a San Juan Copala, UBISORT trae gente de otros pueblos, acarrea niñas y niños para que en la escuela se simulen clases, miente para que cuando la gente de afuera venga se encuentre con que todo está bien, pero cuando terminan su visita, Copala vuelve a ser un pueblo fantasma, con casas abandonadas quemadas, con la presencia de gente armada en las calles que controla todo. Si nosotros nos paramos cerca de ahí nos van a matar, desde el paraje de La Sabana, ahí donde mataron a Bety y donde pararon a la segunda caravana humanitaria, están esas personas vigilando. El gobierno miente cuando dice que ahí todo está tranquilo».

De igual forma, el esposo de Bety Cariño, Omar Esparza, sustenta su hipótesis sobre la impunidad en el caso del asesinato de la luchadora social a partir de la existencia de un pacto político. El pasado 4 de mayo, en una comparecencia ante Michel Forst, Relator Especial de Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Esparza expuso que «en este caso el gobierno federal y el gobierno de Oaxaca conocen a los asesinos, hay 9 órdenes de aprehensión en este caso y 4 han sido detenidos en estos 6 años. Este grupo paramilitar está protegido por el gobierno mexicano y por el gobierno en Oaxaca. No se ha podido detener a los demás porque hay un acuerdo de protección de parte del gobierno». Así lo reafirmó recientemente el abogado David Peña, quien ante la detención de Mauro Vásquez Ramírez, el 22 de abril de 2016, cuarto implicado en el asesinato de Bety, sostuvo que «han sido las familias [tanto la Cariño Trujillo como la de Jyri Jaakola] y la presión que han hecho las que han logrado resultados. Es claro que de parte del gobierno estatal no hay voluntad, conoce a los responsables de los asesinatos y no hace nada para detenerlos».

Omar Esparza, quien en esta comparecencia con el Relator Especial lucía triste, desesperado, afirmó que: «El gobierno federal ha mencionado que dará para esta región, 1,400 millones de pesos, lo que nosotros vemos es que prefiere una paz en una región en conflicto y permanece la impunidad en el caso de Bety y de Jyri. En estos días el gobierno federal y el gobierno de Oaxaca han manifestado que no van a entrar a detener a los responsables del asesinato. Han pasado 6 años, hemos estado en el Parlamento Europeo, con la Comisión de Derechos Humanos del Parlamento Europeo, ha sido un caso en el cual se han pronunciado internacionalmente diferentes instituciones y hasta el día de hoy no ha pasado nada».

Michel Forst escuchó con mirada atenta la denuncia de Omar sobre el asesinato de su compañera y del activista internacionalista Jyri, escuchó, además, las palabras de que denunciaban la situación en México: «Las instituciones procuran mantener un acuerdo político que detener a los responsables de los asesinatos de muchos de los defensores de derechos humanos en este país. Nosotros nos hemos cansado ya, reuniones y reuniones con todas las instancias de gobierno de procuración de justicia, no creemos más». El representante de la ONU apuntó algunas cosas, y pasó al siguiente caso. No pronunció palabra alguna.

Queda mucho por hacer

Quienes fueron parte del Centro de Apoyo Comunitario Trabajando Unidos (CACTUS) y de la experiencia de lucha que estructuró Bety Cariño afirman que todos los días había actividad en el local con el que contaba el proyecto. Cuentan con alegría cómo llegaban muchos jóvenes de toda la mixteca a buscar alternativas, apoyo, ser escuchados. Igual un día se planificaban talleres de género para abordar seriamente la grave situación de machismo que asola no sólo la región mixteca sino todo el país; se pedía asesoría para reparar transmisores y volver a echar a andar las radios comunitarias; se denunciaban agresiones, conflictos. Se atendían los problemas. Se planificaban proyectos para fortalecer las iniciativas de autonomía de algunas comunidades, ejemplo de ello fue la radio «La voz que rompe el silencio», iniciativa que intentaba atender las necesidades de información en lengua triqui y al mismo tiempo dotar de un espacio propio de comunicación y que con el trabajo de Teresa Bautista y Felícitas Sánchez fue posible.

Para quien compartió estas y otras experiencias organizativas y de lucha con Bety Cariño resulta claro que es necesario continuar con su ejemplo, es imprescindible luchar por la memoria y por la construcción de nuevas alternativas para enfrentar la tormenta de despojo y muerte en que se vive en este país desde hace mucho tiempo. Por que si no se hace nada, si el ejemplo de Bety se convierte en mera imagen o consigna, será peor: quienes sustentan proyectos de muerte habrán ganado.

En el segundo día del homenaje, se realiza una misa en donde la canción final se trata de una pieza escrita por la propia Bety. Es este el homenaje que una de sus maestras de la escuela le rinde a la que alguna vez fue su alumna, una de las más queridas. Luego vino un foro abierto para que las organizaciones, colectivos, amistades y familiares pudieran compartir algunas palabras finales, música, poesía, testimonios. Por ejemplo, el disco llamado «Cantando sueños, cosechando esperanzas», compuesto por 6 piezas musicales es un trabajo impecable en donde se han retomado fragmentos de los poemas y escritos de Bety para ser musicalizados con distintos ritmos. Su palabra vuelta música.

Como siempre, la comida se vuelve un ritual necesario. El último acto del homenaje es nuevamente las mesas entrelazadas con los árboles, al fondo doña Ema, auxiliada de sobrinas y amistades, sirve las tortitas de camarón con queso bañadas en una deliciosa salsa. Arroz, frijoles, tortillas y agua de tamarindo acompañan el manjar. La sensación final tiene que ver con la consolidación de estas nuevas redes, de estos nuevos lazos y vínculos que darán –si se procuran y se cuidan– frutos tan fuertes como las pitahayas rojas, que crecen hasta en la sequía más agresiva. La vida que renace a pesar de todas las adversidades, así como ere y es Bety Cariño.

Pronunciamiento a 6 años del asesinato de Bety Cariño y Jyri Jaakkola

Pronunciamiento a 6 años del asesinato de Bety Cariño y Jyri Jaakkola

«Nosotrxs seguimos apostando por la vida»

A los pueblos del mundo
A la gente de abajo y a la izquierda
A los medios de comunicación libres y comunitarios
A lxs compañerxs que apuestan por la vida

Hoy 27 de abril del 2016 se cumplen 6 años del asesinato de Bety Cariño y Jyri Jaakkola cuando una caravana de ayuda humanitaria de la que formaban parte, fue emboscada por paramilitares en el paraje La Sabana, en la región triqui de San Juan Copala, Oaxaca. La emboscada en la que fueron asesinados Bety y Jyri, también hirió a periodistas y defensores de derechos humanos que asistían a llevar ayuda y a registrar lo que en San Juan Copala estaba sucediendo desde hacía 5 meses, un cerco paramilitar que tenía secuestrados en su propia comunidad a niños y niñas, hombres y mujeres adultos y ancianos promotores de un municipio autónomo.

Hoy a seis años de dolor e impunidad seguimos señalando que el asesinato de nuestrxs compañerxs no es un hecho aislado, es parte de un sistema que en México asesina, encarcela, desaparece, amenaza y atenta contra la vida lxs defensorxs y sus pueblos. La violencia contra lxs activistas que defienden la vida en México se ha ido incrementando en los últimos años, en un contexto de tragedia nacional que atenta contra la vida de la población que es despojada de su tierra, territorios, de sus formas y modos de vida. Aquí son asesinadxs hombres y mujeres que protegen la vida de los migrantes en tránsito, mujeres que buscan a sus hijas e hijos desaparecidos y al señalar a los asesinos las vuelven blanco también de la violencia; jóvenes de barrios populares señaladxs como daños “colaterales de la guerra contra el narco”, mujeres y hombres que se oponen a los proyectos de muerte impuestos en sus territorios.

La agresión contra defensorxs de la vida ha sido perpetrada por grupos paramilitares, comandos armados, policías o militares; muchos viven bajo serias amenazas de muerte y acoso permanente para ellxs, sus familias y organizaciones. El asesinato de decenas de defensorxs de la vida, así como de miles de personas en este país está impune y los malos gobiernos encargados de impartir justicia, buscan mantenerlxs en el sótano del olvido, borrarlxs de la memoria de cada uno de nostrxs y de la memoria colectiva. Sin embargo la vida de nuestrxs compañerxs, así como su muerte nos recuerdan que no debemos claudicar en la lucha por la defensa de la vida, que es necesario no perder la esperanza en tiempos en el que el sistema capitalista patriarcal racista nos coloca en el lugar de lo desechable, por eso nos asesina y apuesta también por colocarnos en el olvido.

Por eso seguimos insistiendo en que no olvidamos a nuestrxs asesinadxs, seguimos señalando que reivindicar su vida de lucha y sus ideales es imprescindible y que no acabaron con ellxs pues siguen vivos sus ideales por los que hay que seguir luchando.
También queremos decir que NO creemos en su justicia, que esta es solo una máscara que construye una idea ilusoria de que la justicia puede ser posible en este sistema capitalista patriarcal de muerte, por ello apostamos a construir otras formas de justicia que cruzan por la reivindicación de la vida de lucha de nuestrxs compañerxs y la construcción de caminos en donde la apuesta por la vida es impostergable, como nos decía nuestra compañera Bety.

Este 30 de abril y 1 de mayo, lxs convocamos a reunirnos en Chila de las Flores, en la mixteca poblana, el pueblo de Bety Cariño Trujillo para celebrar la vida de nuestrxs asesinadxs, para reivindicar sus ideales y para gritar juntxs que no quedarán en el olvido, que su vida nos sigue acompañando y que no nos rendimos. A 6 años del asesinato de Bety y Jyri, retomamos las palabras de Bety y decimos que «mientras ellos apuestan por la muerte, nosotrxs seguimos apostando por la vida».

PROGRAMA:

30 DE ABRIL:
17:00 hrs. Ceremonia de bienvenida
18:00 hrs. Marcha-procesión de antorchas al panteón de la comunidad donde está sembrada Bety
20:00 hrs. Cena

1 DE MAYO:
11:00 hrs. Celebración religiosa
11:30 hrs. Acto político-cultural en el centro de la población.
15:00 hrs. Comida

Contacto Facebook: Homenaje A Bety Cariño

AFECTUOSAMENTE:

Familia Cariño Trujillo y compañerxs organizadorxs del Homenaje a Bety Cariño.

AU: Preocupación por la seguridad de Omar Esparza, Viudo de Bety Cariño

RedTDT

Se pide hace llegar esta Acción Urgente a las autoridades aquí aludidas, porque en virtud de los hechos aquí relatados se concluye que existe riesgo de la vida de Omar Esparza, viudo de Bety cariño, defensora de derechos humanos asesinada en abril de 2010. La información es compartida por Amnistía Internacional, quien ha emitido una Acción Urgente (clic aquí para descargarla). El contexto es el siguiente:

El viudo de una defensora de los derechos humanos asesinada en 2010 ha sido informado de que existen planes para acabar con su vida. Estas amenazas se han producido tras una serie de actos intimidatorios dirigidos contra él y contra otras personas que piden que se investigue el asesinato.

El 17 de mayo, Omar Esparza, viudo de una defensora de los derechos humanos asesinada en abril de 2010, obtuvo información de una fuente fidedigna, según la cual un grupo armado de asesinos a sueldo habría recibido el encargo de matarlo. Posteriormente, varias fuentes corroboraron la información y confirmaron los detalles. Las amenazas contra Omar Esparza parecen estar relacionadas con su petición de que se haga justicia por el homicidio de su ex esposa, Bety Cariño. En la madrugada del 1 de junio, varias personas no identificadas intentaron entrar en la casa en la que residen los hijos de Omar junto con varias personas de su familia.

Estas amenazas de muerte suponen un nuevo episodio en la sucesión de actos intimidatorios que ha sufrido Omar Esparza. A lo largo de cinco años, Omar ha estado al frente de un movimiento social que exige que se investigue el homicidio de Bety Cariño, que tuvo lugar en 2010 cerca de la localidad indígena de San Juan Copala, en el estado de Oaxaca. Tras exigir durante años que se avanzase en la investigación criminal, dos personas sospechosas fueron arrestadas en 2015. Dos mujeres indígenas de la comunidad indígena triqui, que habían sido testigos oculares del homicidio, recibieron amenazas después de una de las detenciones. Además, unas semanas después que se detuviera al segundo sospechoso, en marzo de 2015, una persona emparentada con el detenido llamó a Omar Esparza para exigirle que se retractase de sus declaraciones públicas contra él.

En 2012 se dictaron órdenes de detención contra una banda armada –aparentemente vinculada a las autoridades municipales y estatales– en relación con el homicidio de los defensores de los derechos humanos Bety Cariño y Jyri Jaakkola, cometido en abril de 2010. Diez de los acusados permanecen en libertad, ya que las autoridades estatales y federales han eludido reiteradamente cumplir las órdenes de detención, al parecer por miedo a las represalias de la banda.

VIDEO: Homenaje a Bety Cariño a cinco años de su asesinato

El 27 de abril de 2015, se cumplieron cinco años del asesinato de la defensora mixteca Alberta Cariño Trujillo, mejor conocida como Bety Cariño, fundadora y directora del Centro de Apoyo Comunitario Trabajando Unidos (CACTUS).
Ella y el activista finlandés Jyri Jaakkoola fueron matados por paramilitares mientras andaban en una Caravana Humanitaria hacia el municipio autónomo triqui de San Juan Copala (Oaxaca). Para celebrar la lucha de la que llamaban «La Pitaya Roja», su familia organizó un homenaje estos 25 y 26 de abril en Chila de las Flores (La Mixteca, Puebla), su pueblo natal.

Otros Mundos AC/Chiapas

https://www.youtube.com/watch?v=C6iYe588l44

LEER NOTA:

Familiares, amig@s y compañer@s de lucha rinden homenaje a Bety Cariño a 5 años de su asesinato