Fracking, ni aquí ni allá

Compartimos este comunicado de La Alianza Mexicana Contra el Fracking – A Agosto 2026

  • Dos meses después de lo estipulado, el Comité Científico señala que sí irán por el desarrollo de pozos piloto de fracking en yacimientos no convencionales en estados como Coahuila, Nuevo León y norte de Tamaulipas.
  • Blindar Tampico Misantla no basta: exigimos la prohibición total del fracking en México, también en el noreste del país
  • La prohibición del fracking sigue siendo un compromiso incumplido.

En medio de las crisis de salud y ambiental provocadas por la explosión del pozo de gas Krem-1 y faltando a sus propios compromisos, el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo anunció uno de los golpes más duros a la seguridad hídrica del país y a los derechos humanos que debería proteger: la aprobación del fracking, particularmente en el noreste del país, una región donde la escasez de agua ya provoca conflictividad social.

Con la intención de lograr legitimación, la presidenta turnó la decisión a un comité coordinado por la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (SECIHTI), encabezada por la Dra. Rosaura Ruiz Gutiérrez. El 15 de abril, la presidenta Claudia Sheinbaum presentó a 17 especialistas con un mandato preciso: analizar la «posible explotación sustentable» del gas no convencional. El encargo revelaba un sesgo de origen: no buscaba responder si México debía prohibir el uso del fracking, sino cómo usarlo con menos culpa. Las organizaciones firmantes reiteramos que, por definición, es imposible hacer de manera “sustentable” la exploración, extracción y quema de combustibles fósiles.

¿Cómo esperan legitimar la opinión de un comité al que no fueron invitados integrantes de las comunidades que serían directamente afectadas, ni personas expertas en epidemiología, derechos humanos y territorios indígenas? Esta omisión no es accidental: el fracking no es un asunto puramente técnico; es una decisión política, territorial, climática y de derechos humanos. Tratarlo solo como ingeniería es ya una forma de manipular el debate.

El Gobierno y su comité insisten en que hay nuevas tecnologías que reducen el impacto ambiental e hídrico: uso de agua salobre, reciclaje de agua, espuma de dióxido de carbono (CO2), sustancias de origen orgánico o biodegradables, entre otras. Sin embargo, estas alternativas aparecen principalmente como experimentos documentados en artículos académicos, no como soluciones utilizadas de manera generalizada en ninguna parte del mundo. No existe evidencia científica sólida que demuestre que estas técnicas eliminan los riesgos estructurales e inherentes del fracking. Por el contrario, científicos nacionales e internacionales han advertido que los riesgos para los acuíferos, las fugas de metano, los sismos inducidos y las afectaciones sociales y ambientales no desaparecen con estas supuestas innovaciones1. A esto hay que sumarle que las actividades de fracking generan emisiones de metano, uno de los gases de efecto invernadero que más calientan el planeta y que, además, toxifica el aire y daña la salud de las personas.

Lo que sí existe son datos que dimensionan la amenaza. De acuerdo con la más reciente investigación de CartoCrítica, el despliegue del fracking en México no sería una actividad puntual ni acotada a unos cuantos pozos. Para recuperar apenas el 10% de los recursos prospectivos se requerirían más de 25 mil pozos y 1,923 millones de metros cúbicos de
agua dulce.

El anuncio tampoco explica cuál será la disposición final de los residuos, no prohíbe su posible descarga en cuerpos dulces o marinos, ni considera que inyectarlos en pozos de disposición tampoco es seguro: las fisuras, fugas y fallas de integridad pueden no solo contaminar acuíferos sino provocar sismicidad inducida. Tampoco garantiza transparentar su ubicación, volumen y composición química. El tratamiento de estas aguas es poco común, significativamente más costoso y económicamente inviable; además, los procesos disponibles no siempre eliminan metales, compuestos disueltos y materiales radiactivos. A estos costos, que suelen ser invisibilizados por la industria, se debe sumar el enorme costo económico y financiero que implicaría el desarrollo de esta técnica mortífera. Se ha propuesto la creación de un fideicomiso con la participación de capitales privados, nacionales e internacionales, o bien, la creación de contratos mixtos con la industria petrolera, contrario al discurso de soberanía energética sostenido por el gobierno y con el que buscan justificar el falso “fracking sustentable”.

El costo social también sería enorme. Más de 6 millones de personas viven dentro de las áreas potenciales de extracción de hidrocarburos no convencionales o en su radio de impacto potencial y estarían en riesgo por exposición directa a contaminantes, vulnerando sus derechos humanos y su salud2.

El noreste de México -donde se ubican regiones que hoy son de interés para el gobierno y capitales para la exploración y posible explotación de gas no convencional- atraviesa ya una profunda crisis hídrica. Alrededor del 40% de la superficie con potencial de hidrocarburos no convencionales presenta actualmente un estrés hídrico alto o extremo, proporción que se proyecta en aumento hacia 2050. Se calcula que el 65% del agua requerida para el fracking se ubica en regiones donde la operación consumiría entre el 50% y el 100% del agua disponible localmente. La conclusión es contundente: 8 de cada 10 litros necesarios para el fracking generarían condiciones de riesgo hídrico grave3.

No se debe ignorar que, desde el anuncio de la conformación de este comité hasta la conferencia de prensa sobre sus recomendaciones, la sociedad, pueblos y comunidades de las regiones amenazadas se han organizado y movilizado para expresar su contundente y total rechazo al fracking.

  • Más de 90 organizaciones de Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas, unidas bajo el frente Noreste Sin Fracking, han dejado clara su postura: en una región donde el agua es escasa, estratégica y cada vez más disputada, ningún gobierno debe
    ponerla al servicio de la industria fósil. Coahuila, y en particular la Región Carbonífera, ha sido durante décadas un territorio de sacrificio para sostener el modelo energético del país. Las comunidades han pagado los costos ambientales, sociales y de salud de esa industria, y hoy dejan en claro que no permitirán que el fracking profundice ese mismo modelo de despojo.
  • En San Luis Potosí, comunidades tenek y nahuas de la Huasteca se han organizado por más de una década y, en una amplia autoconsulta, han manifestado su rechazo unánime al fracking. Su postura es contundente contra todas sus modalidades, incluyendo la nueva versión más contaminante que, contradictoriamente, la presidenta ha calificado de manera engañosa como “fracking sustentable”. En Veracruz, comunidades totonacas, nahuas, nuntajiiyi’ y campesinas rechazan enérgicamente cualquier nuevo proyecto de fracking que continúe la larga historia de contaminación y sacrificio de sus territorios a manos de Pemex y privados que ya han realizado fracking en este estado.

Para las comunidades potencialmente afectadas, ningún empleo temporal ni promesa de inversión y supuesto desarrollo justifica sacrificar el agua, la salud y el futuro de sus territorios. Tampoco es aceptable el argumento falaz de la soberanía energética para
expandir el fracking en México; la primacía de los derechos humanos debe prevalecer sobre cualquier agenda económica o política que los afecte.

Exigimos
● La prohibición constitucional del fracking en todo el territorio nacional, como única garantía de protección a los derechos universales a la salud y un medio ambiente sano.
● La inclusión efectiva e inmediata de las comunidades potencialmente afectadas en cualquier discusión respecto al uso de esta técnica.
● Cumplimiento irrestricto de las obligaciones constitucionales del Estado de promover, respetar, proteger y garantizar los derechos humanos, y de prevenir, investigar y sancionar sus violaciones en todo el territorio nacional.
● Respeto y garantía a la autonomía y al derecho a la libre determinación de los pueblos, comunidades en su decisión de no permitir fracking en sus territorios.
● La transparencia y rendición de cuentas sobre las acciones de este comité a la SECIHTI y particularmente de su titular, quien ha mostrado una clara intención de apoyar que se realice esta peligrosa técnica en el territorio nacional.

Comunidad científica llama a México a descartar el fracking

Compartimos este comunicado de la Alianza Mexicana contra el Fracking sobre el pronunciamiento de la comunidad científica – A 16 de junio de 2026

Comunidad científica llama a México a descartar el fracking y aplicar el principio precautorio

El pronunciamiento reúne 178 firmas de científicas, científicos y especialistas de México y otros 14 países de América Latina, Europa y Norteamérica.

  • Entre las personas firmantes se encuentran especialistas en salud pública, integrantes de universidades y centros de investigación, participantes en informes del IPCC y exministros de economía, ambiente y ciencia.
  • Dirigido a la presidenta Claudia Sheinbaum y al comité encargado de evaluar la fracturación hidráulica en México, el pronunciamiento advierte que los impactos del fracking no son excepcionales ni marginales, sino riesgos recurrentes documentados por la evidencia científica internacional.
  • Señalan que el fracking no debe evaluarse como una técnica de extracción, sino como un sistema completo de intervención territorial con impactos acumulativos sobre el agua, la salud pública, el clima y las comunidades.

Un grupo de 178 científicas, científicos y especialistas de México y otros países hizo público un pronunciamiento dirigido a la presidenta Claudia Sheinbaum y al comité encargado de evaluar la fracturación hidráulica en México, en el que llama al Estado mexicano a descartar la expansión del fracking y aplicar el principio precautorio ante riesgos graves, acumulativos o potencialmente irreversibles.

El documento sostiene que la evidencia científica internacional acumulada durante las últimas décadas muestra un patrón consistente: los impactos del fracking no son excepcionales ni marginales, sino riesgos recurrentes asociados a una actividad industrial intensiva, dispersa territorialmente y difícil de supervisar.

Las personas firmantes provienen de universidades, centros de investigación e instituciones públicas de distintos países. Entre ellas se encuentran especialistas en salud, cambio climático, energía, ecología, economía ecológica y justicia ambiental, además de participantes en informes del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC) y personas con trayectoria al frente de ministerios e instituciones científicas y ambientales.

Una de las advertencias centrales del pronunciamiento es que el fracking no debe evaluarse únicamente como una técnica de extracción, sino como un sistema completo de intervención territorial por toda la infraestructura implicada.

En México, estos riesgos serían especialmente preocupantes por el estrés hídrico creciente, las sequías recurrentes y los conflictos por el acceso al agua. La fracturación hidráulica implica un alto consumo de agua dulce y genera aguas residuales de difícil manejo, incluidos materiales radioactivos presentes en las formaciones geológicas.

El pronunciamiento también alerta sobre riesgos para la salud pública en poblaciones cercanas a pozos, ductos, estaciones de compresión, plantas de procesamiento o sitios de disposición de residuos: cuadros como afecciones respiratorias, cardiovasculares, reproductivas, perinatales, neurológicas y de salud mental.

Desde una perspectiva climática, el documento señala que expandir el fracking profundizaría la dependencia del gas fósil en México, advierte que el gas extraído mediante fracking implica emisiones significativas de metano, un gas de efecto invernadero de alto poder de calentamiento en el corto plazo.

Finalmente, subrayan los riesgos económicos de apostar por una industria sujeta a precios internacionales volátiles, alta incertidumbre productiva y costos sanitarios y ambientales que suelen trasladarse al Estado, a las comunidades afectadas y a
generaciones futuras.

Por estas razones, las personas firmantes llaman a que México adopte el principio precautorio y avance hacia una prohibición explícita del fracking, como ya lo han hecho diversos países y regiones del mundo. El documento sostiene que la política energética debe orientarse hacia alternativas compatibles con la protección del agua, la salud pública, la justicia ambiental, la reducción de emisiones y los derechos de las comunidades.

El texto completo del pronunciamiento y la lista de personas firmantes pueden consultarse en: https://nofracking.s.gy/cartacientificos

¡NO al fracking!¡Ni aquí, ni allá, ni hoy, ni nunca!

Compartimos este Boletín de la Alianza Mexicana contra el Fracking – A 13 de abril de 2026

Comité sobre fracking: ¿deliberación seria o simulación?

Ciudad de México, 13 de abril de 2026

● Un comité cerrado, tecnocrático y sin posibilidad real de concluir que el Estado mexicano debe prohibir el fracking, sería una simulación para legitimar una decisión ya tomada.
● La discusión no puede reducirse a cómo extraer más gas ni a qué tecnología usar para hacerlo.
● El fracking no es un asunto meramente técnico, es una decisión política, territorial, climática y de derechos humanos.
● No se trata de buscar nuevas coartadas técnicas para prolongar la dependencia fósil de México, sino de asumir decisiones para dejar atrás los combustibles fósiles.
● Si el gobierno pretende presentar este comité como un espacio serio de investigación, análisis y deliberación, en esa mesa también deben pesar el principio precautorio y los antecedentes internacionales de prohibiciones y moratorias del fracking, no solo las promesas tecnológicas de la industria y del sector energético.

Tras el anuncio de la presidenta Claudia Sheinbaum de abrir la puerta al gas no convencional,y conformar un comité “técnico-científico” para evaluar el uso de fracking, la discusión pública no puede quedar atrapada en los términos que el propio gobierno pretende imponer. El problema no es solamente quién integrará ese comité. El problema de fondo es si el gobierno busca realmente deliberar sobre el futuro
energético del país o si solo pretende vestir de ciencia una decisión fósil ya encaminada.

El gobierno ha intentado presentar esta ruta como una discusión técnica sobre soberanía energética, producción de gas y nuevas tecnologías. Ese encuadre es inaceptable. El fracking no es un asunto meramente técnico, es una decisión política, territorial, climática y de derechos humanos. Afecta agua, salud, alimentación, comunidades, trabajadores, ecosistemas, formas de vida y viola obligaciones internacionales y constitucionales irrenunciables del Estado mexicano de respetar, proteger y garantizar los derechos humanos, y también de prevenir sus violaciones. Presentarlo como una discusión de especialistas, aislada de sus consecuencias sociales y ambientales, es una forma de despolitizar una decisión que jamás ha sido neutral.

Tampoco puede asumirse sin discusión la premisa de que México necesita más gas y que, a partir de ahí, solo queda decidir cómo producirlo. Esa premisa debe ser cuestionada. Convertir la dependencia actual en una apuesta por más extracción fósil, más infraestructura gasífera y más sacrificio territorial no es soberanía energética. Es profundizar el mismo modelo fósil que ha contaminado territorios, comprometido fuentes de agua, impuesto riesgos a comunidades enteras y retrasado una transición energética real y justa. No se trata de buscar nuevas coartadas técnicas para prolongar la dependencia fósil de México, sino de asumir decisiones para dejarla atrás; volver a poner sobre la mesa el fracking contradice abiertamente el compromiso de no permitir esta técnica en el país.

La Alianza Mexicana Contra el Fracking reitera su postura: el fracking debe prohibirse, no regularse o gestionarse. No hay “fracking sustentable”, ni “fracking responsable”, ni maquillaje tecnológico que borre dos décadas de evidencia científica sobre sus impactos ambientales, sociales y sanitarios.1 Lo que México necesita no es una nueva vía para profundizar su dependencia a los combustibles fósiles, sino una ruta para salir de ella.

Si el gobierno insiste en anunciar un comité el próximo miércoles, ese comité sólo podría tener credibilidad pública si cumple condiciones elementales que distingan una deliberación real de una simulación.

● Primero, su mandato no puede estar sesgado de origen. Si el comité nace para buscar cómo explotar gas no convencional “mejor”, “con menos agua” o “con nuevas tecnologías”, entonces no estará evaluando si México debe o no abrir esta ruta, sino refinando la forma de implementarla. Esa sería una simulación desde el diseño.
● Segundo, el comité debe tener la posibilidad real de concluir públicamente que el Estado mexicano debe prohibir el fracking. Si esa conclusión no es posible desde el inicio, entonces no se tratará de un espacio de evaluación, sino de un mecanismo para legitimar una decisión ya tomada.
● Tercero, la integración, los criterios de selección, la metodología, los documentos de trabajo, los conflictos de interés, los insumos y las deliberaciones del comité deben ser públicos. Si el gobierno habla de apertura a la sociedad, debe demostrarlo con total transparencia, no con opacidad ni designaciones
discrecionales.
● Cuarto, no puede tratarse de un grupo de élite científica con visión tecnocrática. El fracking no afecta solamente indicadores energéticos o balances de producción. Afecta territorios y pueblos concretos, convirtiéndolos en zonas de sacrificio para sostener el modelo fósil. Por ello, y haciendo eco de la Opinión
Consultiva 32/2025 de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, debe incluir al conocimiento indígena como parte de la mejor ciencia disponible.
Además, cualquier exclusión de comunidades potencialmente afectadas, de voces independientes en salud pública, clima, agua, derechos humanos y defensa territorial, confirmaría que no se busca escuchar a la sociedad, sino neutralizarla.
● Quinto, si el gobierno pretende presentar este comité como un espacio serio de deliberación, en esa mesa también deben pesar los principios precautorio, pro aqua, interculturalidad, así como considerar los antecedentes internacionales de moratoria y prohibición del fracking, no solo las promesas tecnológicas de la industria y del sector energético. Un comité que nazca para discutir cómo habilitar el fracking, pero no para considerar seriamente su prohibición, estaría viciado desde el origen.

Estas condiciones no implican reconocer el comité como una vía legítima para normalizar o regular el fracking. Sirven, precisamente, para exhibir si el gobierno pretende abrir una deliberación real o montar una simulación para legitimarlo.

La prueba del miércoles será simple. Si el gobierno presenta un comité cerrado, opaco, tecnocrático, sin independencia y sin posibilidad real de recomendar la prohibición del fracking en México, no estará abriendo una deliberación pública sería. Estará montando una simulación para legitimar una decisión ya tomada.

La diferencia será clara: un comité con posibilidad real de recomendar la prohibición del fracking en México, o una simulación diseñada para legitimar un giro político que contradice el compromiso de la 4T de no permitir el fracking en el país.

¡No al fracking, ni aquí ni allá, ni hoy ni nunca!

Contacto de prensa:
Manuel Llano: 55 4388 4067
Alejandra Jiménez: 784117 6209

14 de marzo Día Internacional de Acción por los Ríos Libres

Te invitamos a registre la actividad que realizaras con tu colectivo en cualquier parte que te encuentres y unir nuestras acciones por los ríos libres

El sábado únete a nosotros para celebrar nuestros ríos en este 29º día internacional de Acción por los Ríos

Registra tu acción usando este enlace- https://intlrv.rs/DoA2026inscribirse

Por favor, únanse a las y los protectores y defensores de los ríos de todo el mundo en el Día Internacional de Acción por los Ríos. Seamos parte de este momento global de solidaridad con los ríos y las comunidades que los defienden.

La autonomía energética en Chiapas, México

Les compartimos este artículo realizado por Agustín Vázquez y Gustavo Castro sobre los procesos de autogestión energética en Chiapas impulsados por Otros Mundos y la BIORED- A marzo 2025

Agustín Vázquez y Gustavo Castro
Otros Mundos Chiapas/Amigos de la Tierra México
BioRed y Coalición para los Derechos Humanos en el Desarrollo

Los altos costos del gas LP proveniente de los hidrocarburos, la dependencia energética en el contexto de los conflictos y las guerras internacionales, la crisis climática y migratoria que azota principalmente a los más vulnerables, a los habitantes del campo, a las comunidades indígenas y campesinas; la deforestación y la pérdida de selvas y bosques tan acelerada, la pérdida de biodiversidad, la crisis y pérdida de la soberanía alimentaria, las dificultades para el acceso al agua, las enfermedades respiratorias principalmente en mujeres, las niñas y los niños por el uso de estufas o fogones abiertos, nos llevó a replantear la necesidad de buscar alternativas locales, familiares y comunitarias para enfrentar esta situación en medio del asedio de megaproyectos, de presas, minería, pozos petroleros, gasoductos, canales secos, monocultivos como la palma de aceite entre otros impulsados por los gobiernos, las
empresas y los bancos.

Así, desde el año 2019 en que impulsamos la Escuela de Justicia Energética concluimos en la necesidad de implementar alternativas comunitarias de autonomía energética y de manera sustentable. De este proceso nace la Red de Biodigestores en Chiapas (BIO RED) conformada por familias indígenas y campesinas para abocarnos a desarrollar un modelo energético basado en el uso de biodigestores familiares donde intervienen la cooperación, la solidaridad y el aprendizaje colectivos.

Un biodigestor es un sistema de biodigestión que utiliza deshechos orgánicos (biomasa) como excretas de animales o de humanos así como de restos vegetales. Estos se canalizan a una bolsa especial de lámina negra impermeable donde el proceso de descomposición lo transforma en biogas que se canaliza a una estufa de dos quemadores.

El producto residual del biodigestor se llama “biol”, un biofertilizante líquido de excelente calidad para nutrir plantas y recuperar suelos. El biodigestor tiene una capacidad de ocho mil litros en fase líquida y produce un máximo 2.4 m3 de biogas, equivalentes a 3 horas diarias de hornilla de estufa prendida, y 100 litros de biofertilizante para fertilizar 4.5 ha anualmente. Con el biodigestor contribuimos a construir alternativas frente al Cambio Climático.

Actualmente, la BioRed cuenta con 45 sistemas instalados en Chiapas que fortalecen la transición energética como una alternativa en manos del pueblo. Estos sistemas eliminan el 100% de consumo de gas LP y un 50% la quema de leña, lo que disminuye la deforestación de selvas y bosques para la producción de carbón y leña para el consumo humano. También evita la compra de fertilizantes químicos gracias al uso de biofertilizante, lo que disminuye el gasto familiar en la compra de agroquímicos de las grandes empresas transnacionales; y se logra la mejora de vida inmediata de las familias sobre todo en mujeres y niñas.

El biodigestor tiene un potencial de captura de CO2 equivalente (CO2eq) para mitigar hasta 12 toneladas de CO2 eq anualmente. Hasta la fecha, con los biodigestores se han fertilizado más de 200 has con biol y se han beneficiado directamente más de 240 personas. Anualmente se ha logrado la captura de 450 Ton de CO2 eq y se dejó de consumir 13,500 kg de gas LP.

Por otro lado, se ha mejorado la salud física y mental de las mujeres y los niños quienes cargaban en sus espaldas la leña, gastaban muchos recursos para la compra de gas LP o carbón, e inhalaban gases tóxicos con los fogones abiertos. Ahora cuentan con más tiempo para otro tipo de actividades. Se ha mejorado la economía de las familias, se han enriquecido los suelos y han logrado mejores cosechas libres de agroquímicos lo que favorece su soberanía alimentaria. Anualmente, los miembros de la BioRed se reúnen en Asamblea para compartir experiencias, formación y buscar formas de apoyo mutuo.

En la Asamblea de BioRed, Alermo expresó: “ya no contamino los ríos porque ahora el deshecho del baño lo hecho al biodigestor”. Doña Tenchi dijo: “estoy muy contenta porque ahora es más rápido cocinar y ya no mato tantos árboles porque el biodigestor me ofrece gas”. Don Juan dijo: “¡nunca había cosechado unos pepinos tan grandes!”. Don Pedro dice “estoy feliz con el biodigestor porque ya no compro gas ni agroquímicos”.

Festejamos así un camino hacia la transición energética, comunitaria, en manos de las comunidades indígenas y campesinas dueñas de su propia energía limpia y sustentable;. Esta energía es descentralizada y de pequeña escala que resuelve las necesidades de las comunidades. Es una alternativa que mejora la calidad de vida, disminuye la depredación de bosques y selvas arrasadas por los grandes megaproyectos, y otorga autonomía y cuidado de los territorios. Así, la BioRed avanza y va creciendo. Cada año, más y más comunidades se suman a esta transición energética. Además, frente a la crisis climática se incorporan
nuevos elementos que hacen de los biodigestores una alternativa circular. Con las familias se están instalando ya sistemas de captación de agua de lluvia para enfrentar las sequías, alimentar el biodigestor y regar los huertos y las milpas. Pero aparece un reto más, la necesidad de captar la energía solar para usar bombas solares para el agua o de analizar la forma de contar con iluminación en los hogares con el gas de los biodigestores, pero son retos que se tienen por delante.

Sin embargo, el capitalismo salvaje no deja que nadie se salga del sistema o deje de consumirlo. Gobiernos y grandes empresas pretenden sofocar toda alternativa comunitaria y autónoma. Pretenden que los pueblos mantengan la dependencia de sus agroquímicos, de sus semillas, de sus alimentos, de su energía centralizada y con grandes costos. Por ello, es urgente y apremiante no solo resistir al capitalismo salvaje, sino crear alternativas locales desde abajo, comunitarias y autónomas. Estas alterativas germinan por todo el planeta brotando esperanzas de otros mundos posibles.

La Alianza Mexicana Contra el Fracking pide a la Cámara de Diputados concretar la prohibición del fracking en México

Compartimos este boletín informativo de la Alianza Mexicana Contra el Fracking sobre la iniciativa de prohibición del fracking en México que aún se encuentra en discusión en la Cámara de Diputados a pocos días de terminar el sexenio – Septiembre del 2024

Podcast: Atizando el Avispero: Gas natural, una “energía limpia” para la minería

Compartimos el quinto capítulo de este podcats de Avispa Midia – A 17 de julio del 2024

Este es un podcast de diez episodios que analizan las soluciones propuestas por Estados y corporaciones ante la crisis climática, como la transición energética, contrastándolas con las experiencias de comunidades latinoamericanas que luchan por la defensa de los bienes comunes.

Estimados lectores y oyentes, a continuación, les presentamos un nuevo episodio de «Atizando el Avispero», el podcast donde desentrañamos las complejidades de la crisis climática y las falsas soluciones que se nos presentan.

En el episodio anterior, exploramos cómo la matriz energética de México ha estado en constante transformación, con un énfasis creciente en el gas natural proveniente de Estados Unidos, extraído mediante el controvertido fracking. Este recurso, que algunos consideran un puente hacia una transición energética más limpia, ha sido objeto de un análisis profundo debido a sus impactos ambientales y su papel en la configuración del panorama energético mexicano.

En el episodio de hoy, el número 5 de la serie, continuaremos profundizando en este tema y examinaremos la realidad detrás del mito del gas natural como una fuente de energía para la explotación minera. 

Para ello seguiremos debatiendo con Isabel Velásquez y Luis Pérez, del colectivo geocomunes.

Así que, sino quieres saber que papel juega el gas y la minería en México, no sigas las siguientes plataformas.

Puedes escuchar el episodio V en estas plataformas

https://www.youtube.com/embed/R5MDM3Zi0uo?si=npKgOu6M-vnaKUPn

https://open.spotify.com/embed/episode/03qA2kA8Zouofg6ZqYO73e?utm_source=generator&t=5

https://www.ivoox.com/player_ej_132380330_6_1.html?c1=cf9d4e

Más capítulos:

Podcast: Atizando el Avispero: El gas en la reestructuración energética de México

Compartimos el cuarto capítulo de este podcats de Avispa Midia – A 17 de julio del 2024

Este es un podcast de diez episodios que analizan las soluciones propuestas por Estados y corporaciones ante la crisis climática, como la transición energética, contrastándolas con las experiencias de comunidades latinoamericanas que luchan por la defensa de los bienes comunes.

Bienvenidos al episodio 4 del podcast Atizando el Avispero. Continuamos profundizando el tema de la crisis climática y la transición energética que muchos consideran una posible solución. En esta ocasión veremos que tanto ha avanzado México en el reemplazo de su matriz energética, un país que históricamente ha dependido en gran medida de los combustibles fósiles.

Responderemos a las siguientes preguntas, ¿cómo se está llevando a cabo este cambio en México? ¿Está realmente ocurriendo una transformación significativa hacia nuevas fuentes de energía? 

Para abordar estas preguntas, en esta ocasión contamos con las voces de dos expertos en la materia, Isabel Velásquez y Luis Pérez, del Colectivo Geocomunes.

Puedes escuchar el episodio IV en estas plataformas

https://open.spotify.com/embed/episode/5OTykUQzT3ArAdUUyH6oMC?utm_source=generator&t=7

https://www.ivoox.com/player_ej_131775763_6_1.html?c1=d09e4e https://www.youtube.com/embed/CgJOZU_BaGc?si=0nDBKWAD7Ou8XgtD

Más información:

Nota: Las guerras del agua no son virtuales

Compartimos esta nota sobre el gran consumo de agua por grandes empresas de servicios digitales publicada en La Jornada – A 12 de agosto del 2023

Silvia Ribeiro* Tiempo de lectura: 5 min.

Periódico La Jornada
sábado 12 de agosto de 2023 , p. 15

Los centros de datos y actividades de las grandes empresas tecnológicas como Google, Meta, Amazon y Microsoft consumen importantes volúmenes de agua dulce y energía. Conllevan además una serie impactos ambientales, consumen altos recursos de minería y generan desechos de difícil manejo, entre otras consecuencias nada virtuales de sus actividades. Son también un importante factor de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI).

La alta demanda de agua dulce ya ha causado conflictos con las comunidades afectadas en varios países. Google ha tenido como política no dar datos de su consumo de agua, declarándolo “secreto comercial”. Sólo luego de perder juicios por parte de poblaciones afectadas, Google reveló el consumo realizado o proyectado en algunos centros. Así fue en el caso de Uruguay, donde en un contexto de escasez de agua para consumo humano, Google proyecta un centro de datos que consumiría 7 millones 600 mil litros de agua potable diarios, el equivalente a lo necesario para 55 mil personas cada día (https://tinyurl.com/yjupa4s2).

Ante la multiplicación de juicios y protestas, Google decidió hacer público el consumo de agua de sus centros de datos a nivel global. Informa que en 2022 consumió aproximadamente 21 mil 200 millones de litros, que según Google es el agua que se usa para irrigar 37 campos de golf. Ya sabíamos que los campos de golf son nocivos para el agua y el ambiente, además de innecesarios, pero es la imagen que eligió Google para desviar la atención del verdadero problema: que según sus propios datos toman el agua que necesitan cerca de 420 mil personas en un año o más de 150 millones de personas en un día.

En América Latina los países que tienen más centros de datos “la mayoría de titanes tecnológicos” son Brasil, Argentina y México. En Chile, hay resistencia de asociaciones vecinales a la instalación de centros en Cerrillos y Quilicura, en la periferia de Santiago, por la alta demanda de agua y otros impactos.

Zeewolde, una pequeña ciudad de Holanda está en lucha contra lainstalación de un centro de Meta (dueña de Facebook), tanto por la demanda de agua, como de energía y por la ocupación de tierras del propio centro (https://tinyurl.com/3rut49tj).

La población de Talavera del Río, en Toledo, España, organizada en la asociación “Tu nube seca mi río”, está en lucha contra la instalación de un centro de datos de Meta, por la alta demanda de agua y la ocupación de 180 hectáreas de tierras.

Estados Unidos es el país con más centros de datos, la mitad de todos los que existen a nivel mundial. En The Dalles, Oregón, un periódico local logró este año, luego de 13 meses de batalla legal, que las autoridades de la ciudad revelaran que el centro de datos de Google consume más de 25 por ciento del agua potable de la ciudad. Al igual que en Uruguay, Google había sellado la información como secreto comercial y fueron las propias autoridades, usando recursos públicos, las que defendieron a la empresa (https://tinyurl.com/t7cnkhuj).

Meta y Microsoft también han sido objeto de protestas y denuncias similares por el alto consumo de agua en sus centros de datos en varias regiones de Estados Unidos y Europa.

Según un estudio de Virginia Tech, los centros de datos están entre las 10 industrias que consumen más agua en Estados Unidos, además de ser uno de los mayores usuarios de energía: usan 2 por ciento de la energía en ese país. El estudio señala que la cuarta parte de esos centros se instalan en zonas en estrés hídrico, por ejemplo en ciudades pequeñas en áreas de clima árido, cerca de grandes ciudades. Las grandes tecnológicas buscan lugares donde además de agua, puedan proveerse de fuentes de energía, preferiblemente solar o eólica, para alegar que son de bajo carbono o que están compensando los gases de efecto invernadero (GEI) que generan. Eso conlleva ocupar extensas áreas aledañas para parques solares o eólicos, o competir por el uso de parques existentes para otras actividades que lo requieren para salir de la dependencia del petróleo. Por tanto, lo que hacen en realidad es desplazar emisiones GEI a otras actividades, para presentarse ellas con menor huella de carbono (https://tinyurl.com/2adktacf).

Además del alto consumo de agua, mayormente para refrigerar los miles de computadoras que funcionan en los centros, su instalación implica también uso de tierras, de materiales, energía y otros recursos adicionales generados en toda la cadena de actividades relacionadas. En general, los impactos por usos previos y paralelos no los cuentan las empresas en sus informes.

El aumento y proliferación de la digitalización en todas las industrias, también de servicios y entretenimiento, conlleva impactos socioambientales muy negativos sobre los que aún hay muy poco debate, salvo en las poblaciones que ya están perdiendo su agua y otras afectaciones. A la reacción usual de “pero necesitamos Internet, servicios digitales, etcétera”, hay muchas cuestiones a debatir. El uso individual y suntuario de enviar caritas y otras sandeces en mensajes, es uno de ellos. Pero el más grave y urgente, es la altísima concentración corporativa del sector. Son los titanes tecnológicos los que requieren estos gigantescos y voraces centros de datos, entre otras infraestructuras e industrias conexas de altos impactos sobre el agua, el ambiente y las comunidades.

*Investigadora del Grupo ETC

Podcats: Día Mundial del Agua

Compartimos este programa especial de radio producido por Radio de Derechos Indígenas de Cultural Survival donde integrantes de la Red Mexicana de Afectadas y Afectados por la Minería REMA platican sobre los impactos de la minería en el sistema hídrico de los territorios amenazados por megaproyectos mineros – A 16 de marzo 2023

El Día Mundial del Agua se celebra el 22 de marzo de cada año para “llamar la atención sobre la importancia de este elemento, defender la gestión sostenible de los recursos hídricos” y asegurarnos de que “todas las personas tendrán acceso a agua y saneamiento gestionados de manera segura para el año 2030”. Aunque esta última meta es parte de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, firmados en el 2015 por todos los Estados miembros de las Naciones Unidas, aún estamos muy lejos de lograr el acceso al agua para todas las personas que habitamos este planeta.

Por esta razón, en Radio de Derechos Indígenas de Cultural Survival preparamos un programa especial para reflexionar sobre la importancia del agua, visibilizar algunas de las problemáticas a las que nos enfrentamos los Pueblos Indígenas en relación con el acceso a ella, así como las consecuencias que trae la explotación minera en nuestros territorios, como la escasez de agua y la contaminación de ríos, arroyos y aguas subterráneas. Conoceremos los casos de la comunidad aymara de Tiquipa, en Bolivia, afectada por la contaminación del Río Katari, así como la amenaza que se vive en México frente a un nuevo impulso minero que pretende llevarse a cabo en “zonas de riesgo hídrico extremadamente alto”.

Puede escuchar, descargar y compartir este programa de forma gratuita.

>>Escucha el programa aquí<<

Musicalización:
Música de introducción:
– “Burn Your Village to the Ground” de The Halluci Nation. Derechos de autor, propiedad de The Halluci Nation. Usada bajo su permiso.
Música de fondo:
– Sonido de río y sonido de aves. Uso libre.
– “El agua” de Tonatiuh de la Cruz. Derechos de autor, propiedad de Tonatiuh de la Cruz. Usada bajo su permiso.
– “Indios Tilcara”, “Sueño en Paraguay” y “Los pastores” de Chancha Vía Circuito. Derechos de autor, propiedad de Chancha Vía Circuito. Usada bajo su permiso.
– “Huaves” de Tezkayoloh. Derechos de autor, propiedad de Tezkayoloh. Usada bajo su permiso.

Voces:
– Verónica Amaro Quispe, comunidad Tiquipa, Bolivia.
– Roberto Aruquipa Amaro, Presidente de la Coordinadora de Defensa, Desarrollo y Medio Ambiente del Río Katari y el Lago Titicaca de la Central Agraria Quiripujo, Bolivia.
– Luis Flores Mendoza, comunidad Tiquipa, Bolivia.
– Carmen Rosa Herrera, integrante del Instituto de Investigación y Acción para el Desarrollo Integral (IIADI), Bolivia.
– Integrantes de la Red Mexicana de Afectadas y Afectados por la Minería (REMA).
– Raquel Xiloj, Maya K’iche, Cultural Survival, Guatemala.
– Guadalupe Pastrana, Nahua, Cultural Survival, México.

Producción y edición:
– Guadalupe Pastrana, Nahua, Cultural Survival, México.

Imagen:
– Cultural Survival.

Enlaces:
Día Mundial del Agua.
www.un.org/es/observances/water-day

Informe: “Explotación de litio en México. ¿Interés público o extractivismo transnacional?”.
geocomunes.org/Colaboraciones/In…REMA_MWC_2023.pdf

Esta es una producción de Radio de Derechos Indígenas. Nuestros programas son gratuitos para escuchar, descargar y difundir.

Más información:

PDF: Manual de Biodigestores

Compartimos con mucha alegría este manual sobre los Biodigestores y la producción de biogas y biofertilizantes – A julio 2022 >>Descargar el manual en pdf<<

Coordinación y revisión del texto: José Augustín Vázquez
Investigación y redacción: Anne-Marie Schömig
Textos y diseño: Anne-Marie Schömig
Ilustraciones: Marlene Sandner
Una Producción de Otros Mundos A.C.

Gracias al apoyo de: Global Greengrants Fund (GGF) y American Jewish World Service (AJWS)

Otros Mundos filosofía

Alter Natos – Muchas Maneras, esa es nuestra filosofía.

Hoy en día nos enfrentamos a grandes retos, ya sean las guerras, las enfermedades, la crisis climática o el capitalismo, el caos reina en todas partes. En medio de este mundo caótico y agitado, en Otros Mundos buscamos alternativas que contrarresten las crisis sociales, ecológicas, económicas y políticas. Denunciamos la concentración de poder y de capital de las empresas individuales que acumulan sus beneficios a costa de los derechos humanos y de la explotación de los recursos naturales.

La independencia desempeña un papel importante en la defensa del territorios.
A través de modelos energéticos alternativos y sostenibles, intentamos hacer posible la autosuficiencia
energética de los pueblos y, al mismo tiempo, contrarrestar la contaminación de la tierra a través de fuentes de energía convencionales como el carbón y el gas.

Porque parte de nuestra visión es un mundo limpio con un modelo de sociedad socialmente solidario.
Nuestra convicción es que hay diferentes caminos y puntos de partida en la vida. La diversidad de los problemas actuales exige abordarlos a distintos niveles. Por eso es importante no centrarse en un solo camino, sino utilizar diferentes vías, es decir, Alter Natos.

El cambio climático

Cambio climático: ¿Qué significa realmente este término? Para muchos, el término cambio climático sigue siendo muy abstracto, aunque los efectos ya son claramente perceptibles hoy en día. Para entender el proceso en el que nos encontramos actualmente, hay que distinguir primero entre el efecto invernadero natural y el efecto antropogénico, es decir, provocado por el hombre: El efecto invernadero natural es un proceso natural necesario para la vida en nuestro planeta. Nuestra atmósfera se calienta por la radiación solar. La radiación entrante se refleja desde la superficie de la Tierra hacia el espacio, pero los gases de nuestra atmósfera, como el CO2(dióxido de carbono) y el CH4 (metano), impiden que nos llegue parte de la radiación térmica. El calor atrapado hace que la temperatura media de la Tierra no sea de -18 °C, sino de +15 °C, lo que hace que la vida en la Tierra sea posible para nosotros en primer lugar.

Sin embargo, el efecto invernadero antropogénico hace que la temperatura media siga aumentando. Cada vez se liberan más gases de efecto invernadero por la quema de combustibles fósiles o la cría de animales de granja. Desde la industrialización, la cantidad de CO2 en la atmósfera ha aumentado enormemente; este incremento de los gases de efecto invernadero intensifica el efecto natural y calienta la tierra cada vez más. Además de alimentar activamente el cambio climático, también estamos privando a la naturaleza de su capacidad para regular el propio efecto invernadero. Los árboles absorben el CO2, y al talar los bosques estamos inhibiendo la capacidad de la naturaleza para equilibrar este ciclo material por sí misma. La mayoría de los científicos coinciden en que el ser humano es responsable del rápido calentamiento global.

Los efectos

Los efectos del calor creciente son enormes para nuestro ecosistema extremadamente sensible. Los casquetes polares se están derritiendo, el nivel del mar está subiendo y las concentraciones de agua en los océanos están cambiando drásticamente. Esto, a su vez, influye en las corrientes oceánicas y, por tanto, también en las corrientes meteorológicas y eólicas. Los fenómenos meteorológicos extremos siguen aumentando y destruyen los hogares de muchas personas y animales, las hambrunas y las sequías se convierten en un peligro para cada vez más personas. En el sector agrícola, las lluvias atípicas están causando grandes dificultades a los agricultores, con períodos prolongados de sequía que se alternan con lluvias extremadamente intensas, que a veces provocan inundaciones. Los arrecifes de coral, que albergan cientos de especies, están muriendo. Un número extremadamente grande de especies está en peligro de extinción, y la desaparición de una especie afecta a todo el ecosistema. La lista de impactos es larga y los peligros para la naturaleza y los humanos son mayores que nunca.

Justicia energética

Aunque el calentamiento global es un problema mundial, las emisiones que contribuyen al mismo no están distribuidas por igual en todo el planeta. Las emisiones per cápita de gases de efecto invernadero son significativamente mayores en los países industrializados. Nuestro sistema de liderazgo global: el crecimiento económico infinito en un mundo finito con recursos limitados, sólo alimenta una profunda injusticia social. La disponibilidad de energía también está distribuida de forma desigual. La pobreza energética no describe la falta de acceso a la electricidad, que en gran parte ya está disponible en México. Más bien describe el acceso asequible a dispositivos, tecnologías y servicios que proporcionan un nivel mínimo de bienestar. Por tanto, para hacer frente a la crisis climática internacional, primero tenemos que cambiar nuestro sistema y poner a las personas, y no a los beneficios, en el centro. Para ello, necesitamos conceptos más descentralizados y estrategias de suministro local. Pero esto también significa que la mera sustitución de las fuentes de energía convencionales por las renovables no es suficiente si se sigue construyendo sobre un sistema económico de explotación.

>>Descargar el manual en pdf<<

Nota: Usuarias y usuarios de biodigestores comparten experiencias acerca de su autosuficiencia energética

Compartimos con ustedes esta nota de Chiapas Paralelo sobre nuestras experiencias instalando biodigestores con diferentes familias en los altos y la meseta comiteca de Chiapas – A 7 de abril del 2022

*Un biodigestor es un sistema de tecnología apropiada, sirve para producir biogás y un fertilizante orgánico. Estos sistemas se adaptan a las condiciones y necesidades de comunidades rurales que se dedican a la producción ganadera. 


En la actualidad, la crisis climática es uno de los mayores retos que enfrenta el mundo.

Los efectos se aprecian en el aumento del nivel del mar, desaparición de arrecifes que albergan una variedad de especies, disminución de la biodiversidad, mayores especies en peligro de extinción, incremento de fenómenos meteorológicos extremos, y la sequia que cada vez amenaza a más personas, dio a conocer Anne Marie Schpomig, técnica e ingeniera de protección ambiental y energías renovables, y voluntaria en Otros Mundos A. C.

La lista de impactos es larga y los peligros para la naturaleza y las personas son mayores que nunca. Pero, ¿Qué podemos hacer para detener este proceso?, cuestionó Schpomig. Puesto que las empresas prometen salvar el futuro con las energías renovables, pero abusan de la protección del medio ambiente, el motivo, acumular enormes beneficios a través de megaproyectos a costa de la población y a veces con violaciones de los derechos humanos.

No se puede hablar de desarrollo sustentable. Muchos de estos megaproyectos destruyen la naturaleza y amenazan los territorios de nuestras hermanas y hermanos. En Otros Mundos Chiapas A.C., siempre estamos buscando modelos de energía alternativa, dijo la voluntaria.

En ese sentido, se encontraron con los sistemas de biogás, a pesar de ser pequeñas soluciones sustentables, refuerzan la autosuficiencia energética de los pueblos, una herramienta importante en la lucha contra la explotación capitalista y la defensa de los territorios.

De modo que el año pasado instalaron 18 pequeñas plantas de biogás en la Región V Altos Tsotsil-Tseltal y la XV Meseta Comiteco Tojolabal en Chiapas.

La especialista explicó que una bolsa de lámina negra impermeable al gas funciona como un pequeño biodigestor, y el material para la biomasa se obtiene de los excrementos de animales, convirtiéndose en biogás (metano CH4).

El biogás producido puede utilizarse para cocinar con una estufa de dos quemadores y el producto residual puede esparcirse en los campos como “biol”, un biofertilizante de calidad para nutrir plantas y recuperar suelos. Esto, trae consigo un alivio para las familias, pues desde la instalación ya pueden renunciar a la compra de los tanques de gas licuado de petróleo (gas LP) y del abono adicional.

En estos casos, Schpomig dijo que sólo el biogás y la leña son suficientes. Ya que las familias no sólo se ven aliviadas en lo económico, sino que contribuyen de manera activa a la producción de energía renovable, biofertilizante para las plantas y tratamiento de residuos de las pequeñas explotaciones.

A principios de febrero celebramos nuestra primera reunión de la Red de usuarias y usuarios de biodigestores en Chiapas. Se invitó a todas las familias en las que hemos establecido un sistema hasta ahora. Nos alegramos especialmente de la presencia de tantas mujeres y niños. De hecho, hay tantas mujeres como hombres que trabajan a diario con los sistemas, indicó la técnica.

El encuentro fue un intercambio de experiencias. Cortesía: Otros Mundos Chiapas

Por ello, se reunieron en la finca de Alermo López en la comunidad Cajcam, ubicado en Comitán de Domínguez, con el fin de compartir experiencias recogidas hasta el momento. Lo más importante es que todos los participantes se mostraron entusiasmados y deseosos de contribuir con el intercambio.

De manera que la diversidad del uso de las plantas de biogás es impresionante. Ya sea en las montañas, cerca de la ciudad o en las afueras, han surgido pequeñas soluciones descentralizadas por todas partes, enfatizó Schpomig. Por ejemplo, uno de los sistemas está conectado de manera directa al inodoro y se alimenta en un principio de excrementos humanos.

Otro participante está experimentando con el biogás y quiere utilizarlo para el transporte. “La magia del biodigestor inspira a todos los usuarios”, tal es el caso de Pedro Ruiz, usuario de biodigestor.

Es decir, la particularidad de la planta de biogás es que los productos utilizados proceden de la naturaleza y se convierten directo en energía, sin necesidad de emplear tecnología a gran escala. Incluso, el biol vuelve a encontrar su lugar en la naturaleza como abono.

Instalaciones de biodigestores en diferentes puntos de Chiapas. Cortesía: Otros Mundos Chiapas

Durante el intercambio de experiencias, la ingeniera en energías renovables destacó el diálogo sobre los problemas encontrados, uno de ellos es la reparación de los sistemas dañados. Como se necesita un equipo técnico especial, la reparación actual es cara.

Ya estamos planeando adquirir un dispositivo de este tipo en el futuro para estar preparados para estos casos. Es bonito ver cómo, además de una economía energética más sustentable, se está creando aquí una red entre usuarios. Ya estamos esperando el próximo encuentro con nuestras compañeras y compañeros, finalizó la técnica en protección ambiental.

Una alternativa encaminada a la autogestión energética

Por otra parte, Otros Mundos instaló biodigestores en diferentes puntos de Chiapas, para la generación de biogás y biofertilizante, pues están convencidas y convencidos que se puede transitar hacia un nuevo modelo energético. Por eso, apostaron a alternativas como esas, donde las comunidades y pueblos se van caminando hacia la autosuficiencia y autogestión de sus recursos naturales.

Instalaciones de biodigestores en diferentes puntos de Chiapas. Cortesía: Otros Mundos Chiapas

Además, el uso de los fogones abiertos afecta la salud, en especial de las mujeres, adultos mayores, niñas y niños. En muchas regiones del campo, la dificultad de conseguir leña o su uso exclusivo está provocando deforestación y otros problemas asociados como la falta de agua, pobreza de los suelos, entre otras consecuencias.

Aunado a ello, el consumo de tanques de gas comercial merma la economía familiar y acelera el uso de hidrocarburos que pretenden eliminar por el cambio climático. En el ámbito urbano o semiurbano, se da la crianza de cerdos y borregos, generando malos olores y descargas residuales a los ríos. Por ello, consideraron que el uso de los biodigestores es un mecanismo para contrarrestar esos efectos y problemáticas, tanto en las zonas rurales como urbanas y semiurbanas.

Imagen: Encuentro de la Red de Usuarias y Usiarios de Biodigestores en Chiapas – Febrero 2022 – Otros Mundos

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